Preguntas de pacientes (519)

  • Hubo una tipeja de un chat a la cual le comenté en confianza un episodio muy negro de mi vida (ella

    Hubo una tipeja de un chat a la cual le comenté en confianza un episodio muy negro de mi vida (ella también me había contado algo suyo así), y otro día que me habló me identificó por eso buscando el morbo y queriendo saber más pese a que fue algo muy traumático para mí, ¿cómo puedo dejar de guardarle rencor por eso?

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Lorena Parrondo Mesa

    Lo que viviste fue una invasión emocional muy dolorosa. Confiaste en alguien, compartiste algo oscuro y personal, y esa persona utilizó esa información no con empatía, sino con morbo. Es normal que sientas rabia, decepción y rencor; lo que ocurrió fue una forma de agresión emocional, aunque no haya sido con gritos ni insultos.

    Para dejar de guardar rencor, no se trata de justificar lo que hizo —porque fue insensible y fuera de lugar—, sino de proteger tu salud emocional sin seguir cargando con el peso de esa herida. Aquí algunas ideas que pueden ayudarte:

    Reconoce que el rencor es una forma de defensa. En cierto modo, te protege de volver a confiar en personas como ella. No es “malo” sentirlo, es una señal de que lo que pasó te afectó profundamente. Duele porque fue importante.

    Diferencia entre rencor y autocuidado. Puedes tomar distancia, poner límites y no volver a hablar con esa persona sin tener que llevar el resentimiento a cuestas. No necesitas perdonarla ahora mismo, pero sí puedes empezar a soltar el vínculo emocional que te sigue atando a lo que hizo.

    Valida lo que sentiste entonces. No estás exagerando. Que alguien use tu dolor para su curiosidad o entretenimiento es una falta grave de empatía. Nombrarlo por lo que fue (una falta de respeto y de humanidad) también te ayuda a ver que tu reacción es lógica.

    Practica el "perdón interno", no por ella, sino por ti. Perdonar no significa decir que estuvo bien lo que hizo, sino liberarte del nudo que se quedó atado dentro de ti. Puedes escribirle una carta (sin enviarla), diciendo todo lo que te provocó su actitud, y luego romperla o quemarla como acto simbólico de soltar.

    Refuerza tu propia dignidad. Lo que compartiste sigue siendo tuyo. Nadie puede arrebatarte tu historia ni rebajarte por haberla vivido. Que alguien haya actuado mal con lo que dijiste no te hace débil: te hace valiente por haberlo contado.

    Dejar de sentir rencor lleva tiempo. Pero mientras más te centras en cuidarte tú, más pequeño se vuelve el peso que ella dejó. Y recuerda: el hecho de que alguien no haya sido digno de tu confianza no significa que tú no merezcas relaciones profundas y respetuosas.

    Si necesitas seguir hablando de esto, estoy aquí.


  • ¿La Terapia Cognitivo-Conductual es eficaz para sanar traumas?

    ¿La Terapia Cognitivo-Conductual es eficaz para sanar traumas?

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Lorena Parrondo Mesa

    Sí, la Terapia Cognitivo-Conductual (TCC) es muy eficaz para trabajar con traumas. Se centra en identificar y modificar pensamientos y comportamientos negativos relacionados con la experiencia traumática, ayudando a la persona a procesar lo sucedido y reducir síntomas como ansiedad, miedo o flashbacks. Además, incluye técnicas específicas como la exposición gradual para afrontar recuerdos dolorosos de manera segura. Por eso, es una de las terapias más recomendadas para superar traumas


  • ¿El ASMR tiene propiedades terapéuticas/sanadoras?

    ¿El ASMR tiene propiedades terapéuticas/sanadoras?

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Lorena Parrondo Mesa

    El ASMR puede ayudar a muchas personas a relajarse, reducir el estrés y mejorar el sueño gracias a las sensaciones placenteras que produce. Sin embargo, no es una terapia clínica ni un tratamiento para problemas psicológicos graves. Puede complementar el bienestar emocional, pero no reemplaza intervenciones profesionales para trastornos mentales o traumas.


  • Mi ex me dejó hace casi 2 meses por mis inseguridades y desconfianza. Tenemos un hijo en común. Le r

    Mi ex me dejó hace casi 2 meses por mis inseguridades y desconfianza. Tenemos un hijo en común. Le rogué, lloré, etc. A los días me dijo que me echaba de menos pero que creía que ya no me quería. Este tiempo nos hemos seguido viendo por el niño. Decidí cortar el contacto y solo hablar por temas del niño.
    Hace 8 días por WhatsApp surgió la conversación, me dijo que lo quería intentar, que no me olvidaba y me quería. Quedamos en hablar el martes por la noche. El lunes quiso darme una sorpresa y vino. Hablamos mucho, se le notaba arrepentido. Al día siguiente volvió. Dos días después también. Todos los días tuvimos sexo. Estábamos bien y a gusto como hacía tiempo que no. Pero yo cada día que se iba me daba un bajón, no estaba segura de volver, lo quiero pero tengo miedo. Al final hace dos días me dijo que mis miedos le mataban, que tenía muchas ganas de que funcionase, que no me había mentido ningun día, pero que ya no lo quería intentar.
    ¿Que puedo hacer? Ha dejado de hablarme. Yo todavía lo quiero, quiero que regrese. Le doy espacio, no quiero agobiarle. Voy a empezar terapia psicológica.

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Lorena Parrondo Mesa

    Gracias por compartir tu historia. Estás en una situación emocionalmente muy intensa y compleja, y es totalmente comprensible que te sientas confundida, triste y con ganas de recuperar esa relación, especialmente al tener un hijo en común y haber vivido momentos tan íntimos y esperanzadores recientemente.

    Por lo que cuentas, parece que ambos tenéis sentimientos el uno por el otro, pero también heridas sin sanar, especialmente en relación con tus inseguridades y su necesidad de estabilidad emocional. Es normal que cuando hay miedo y dudas internas —como te ocurrió tras volver a verlo—, eso se perciba por la otra persona y le genere frustración o inseguridad también.

    Dicho esto, que él se haya acercado, haya expresado sus sentimientos y que haya habido conexión emocional y sexual durante varios días indica que aún había (o hay) un vínculo vivo entre los dos. Pero también es cierto que, al no ver avances claros ni confianza por tu parte, él ha podido sentirse agotado emocionalmente. No necesariamente porque ya no te quiera, sino porque no sabe cómo manejar la situación.

    En este momento, tomar algunas decisiones puede ayudarte a recuperar el control emocional y también a no alejarlo más:

    Empieza con tu proceso terapéutico con determinación. No para demostrarle nada a él, sino por ti. Tus miedos e inseguridades no te definen, pero sí pueden condicionar tu vida y tus relaciones si no los abordas. Estás dando un paso enorme al empezar terapia: esa es la base para reconstruir la confianza, primero en ti misma, luego en tus vínculos.

    Dale espacio, pero no cortes todo contacto afectivo. Si ahora está tomando distancia, respétala, pero mantén una comunicación clara y madura cuando toque hablar del niño. Puedes mostrarle, poco a poco, con tus actos y tu actitud, que estás trabajando en ti y que ya no reaccionas desde la angustia o el miedo.

    Evita ahora los ruegos, los reproches o las declaraciones desesperadas. No porque sientas menos, sino porque él necesita ver que puedes sostener tu mundo emocional sin apoyarte completamente en él. Eso puede despertar de nuevo su interés o respeto.

    Sé honesta contigo: ¿quieres que vuelva solo porque lo echas de menos o porque estás dispuesta a reconstruir desde otro lugar, con más conciencia y menos miedo? Solo si puedes construir desde la confianza mutua y el respeto emocional valdrá la pena volver a intentarlo.

    Cuando haya pasado un tiempo prudente y si hay apertura por su parte, puedes hablar de nuevo con él desde otro lugar, no para presionarlo, sino para compartir cómo te sientes, qué estás trabajando en ti, y si sigue habiendo sentimientos, dejar que las cosas evolucionen con naturalidad y madurez.

    Es duro, lo sé, pero ahora tu foco debe estar en fortalecerte tú. Si él tiene aún amor, lo notará. Y si no, tú estarás en un mejor lugar emocional para seguir adelante, con o sin él. Lo estás haciendo bien al buscar ayuda y querer cambiar. No te castigues por tus emociones: estás aprendiendo, como todos.

    Estoy aquí si necesitas seguir hablando. No estás sola.


  • ¿Las situaciones traumáticas pueden desencadenar la aparición de fobias?

    ¿Las situaciones traumáticas pueden desencadenar la aparición de fobias?

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Lorena Parrondo Mesa

    Sí, las situaciones traumáticas pueden desencadenar la aparición de fobias. Cuando una persona experimenta un evento traumático, su mente puede asociar ese suceso con ciertos objetos, lugares o situaciones, generando una respuesta de miedo intenso y desproporcionado frente a ellos. Esto es característico de las fobias, que son un tipo de trastorno de ansiedad. Trabajar con un psicólogo puede ayudar a identificar y tratar estas fobias, promoviendo un manejo adecuado del miedo y mejorando la calidad de vida.


  • ¿Qué factores pueden desencadenar la aparición de una fobia?

    ¿Qué factores pueden desencadenar la aparición de una fobia?

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Lorena Parrondo Mesa

    La aparición de una fobia suele estar relacionada con una combinación de factores psicológicos, biológicos y ambientales. No hay una única causa, pero sí varios elementos que pueden influir o actuar como detonantes. Aquí te explico los más comunes:

    Experiencias traumáticas directas: muchas fobias se originan tras una experiencia desagradable o aterradora relacionada con el objeto o situación temida. Por ejemplo, si una persona sufrió un ataque de perro en la infancia, puede desarrollar cinofobia (miedo a los perros).

    Aprendizaje vicario o por observación: ver a alguien (en especial si es una figura importante como un padre, madre o hermano) reaccionar con miedo o angustia ante algo puede condicionar la misma respuesta. Es decir, aprendemos a tener miedo al ver cómo otros responden.

    Información negativa repetida: escuchar constantemente relatos aterradores sobre algo (como accidentes de avión, crímenes en ascensores, o enfermedades por gérmenes) puede generar una fobia, incluso sin una experiencia directa.

    Factores genéticos y biológicos: algunas personas pueden tener una predisposición heredada a la ansiedad o una mayor sensibilidad emocional, lo cual facilita el desarrollo de fobias. También se cree que ciertas áreas del cerebro, como la amígdala, están más activas en personas fóbicas.

    Estilos de crianza o experiencias tempranas: una educación muy controladora, sobreprotectora o marcada por el miedo puede hacer que los niños desarrollen fobias en el intento de gestionar el mundo exterior como algo amenazante.

    Ansiedad generalizada o trastornos relacionados: a veces, la fobia se enmarca dentro de un cuadro más amplio de ansiedad. En estos casos, el miedo se fija en un objeto específico como una manera de canalizar una tensión emocional más difusa.

    Mecanismos inconscientes: en la teoría psicoanalítica, una fobia puede funcionar como un desplazamiento: un miedo más profundo o inaceptable se “traslada” a un objeto más concreto y simbólicamente menos amenazante.

    Es importante saber que, independientemente del origen, las fobias pueden tratarse de manera muy eficaz, especialmente con terapia cognitivo-conductual (TCC), técnicas de exposición gradual y, en algunos casos, EMDR o terapia con realidad virtual.

    Si te interesa, puedo ayudarte a pensar cómo se formó una fobia concreta que tengas o acompañarte en ideas para abordarla.


  • Odio la respuesta "muy bien", me parece una respuesta cortante y sin sentido ya que a la otra person

    Odio la respuesta "muy bien", me parece una respuesta cortante y sin sentido ya que a la otra persona no le parece realmente muy bien lo que digo, ¿qué opináis?

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Lorena Parrondo Mesa

    Entiendo perfectamente lo que dices. Responder con un simple “muy bien” puede parecer frío o incluso desinteresado, especialmente cuando la persona está compartiendo algo importante o difícil. A veces, ese tipo de respuestas suena como un cierre rápido, sin empatía ni realmente conectar con lo que se está diciendo.

    Creo que cuando alguien comparte algo que le importa, lo ideal es responder con algo que muestre que escuchas y entiendes, aunque sea breve, pero que tenga sentido y acompañe la emoción o el contenido. Por ejemplo, en lugar de “muy bien”, podría decirse “entiendo, gracias por compartirlo” o “me imagino que eso debe ser complicado para ti”.


  • ¿Porqué de adulto he tenido más hipersensibilidad emocional que de chico?

    ¿Porqué de adulto he tenido más hipersensibilidad emocional que de chico?

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Lorena Parrondo Mesa

    Es común que algunas personas experimenten una mayor hipersensibilidad emocional en la adultez en comparación con la infancia. Esto puede deberse a varios factores, como la acumulación de experiencias de vida, situaciones estresantes o cambios en el entorno personal y laboral. Además, a medida que crecemos, nuestra capacidad para procesar y manejar emociones puede variar según nuestro nivel de autocuidado, redes de apoyo y herramientas emocionales que hemos desarrollado. La hipersensibilidad emocional también puede estar relacionada con procesos psicológicos o situaciones no resueltas que pueden trabajarse en terapia para lograr un mejor equilibrio emocional.


  • ¿Existe el mal de ojo? No han dejado de ocurrirme cosas malas de un tiempo a esta parte.

    ¿Existe el mal de ojo? No han dejado de ocurrirme cosas malas de un tiempo a esta parte.

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Lorena Parrondo Mesa

    El mal de ojo es una creencia popular que se basa en la idea de que ciertas miradas o envidias pueden causar mala suerte o problemas. Sin embargo, desde un punto de vista científico no hay evidencia que lo respalde. Lo que muchas veces interpretamos como “mala racha” suele ser parte normal de las dificultades que todos enfrentamos en la vida. Cuando estas situaciones afectan tu bienestar o generan mucha preocupación, puede ser útil buscar apoyo psicológico. La terapia te puede ayudar a manejar la ansiedad, comprender mejor lo que te pasa y recuperar el control sobre tu vida.


  • ¿Veis normal que me canse que me llamen sensible? Me lo dicen mucho y ya me harta, pienso que todos

    ¿Veis normal que me canse que me llamen sensible? Me lo dicen mucho y ya me harta, pienso que todos lo somos en mayor o menor medida y me lo dicen o para ganarme una discusión en la que me ha molestado algo o para criticarme gratuitamente. Me hacen sentir como si fuera la persona más sensible del mundo cuando como digo todos lo somos.

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Lorena Parrondo Mesa

    Es completamente comprensible que te canses de que te llamen "sensible", sobre todo si percibes que se usa como una forma de invalidar tus emociones o de reducirte a una característica que, en realidad, todos compartimos en mayor o menor medida. Que te llamen "sensible" con un tono despectivo o como arma en una discusión no solo puede sentirse como un juicio injusto, sino también como una manera de restarle valor a tu experiencia emocional.

    Lo que mencionas es importante: todos somos sensibles. La sensibilidad no es una debilidad, sino una característica humana que nos permite conectar, empatizar, y reaccionar emocionalmente ante las experiencias. Que tú expreses tu sensibilidad o la reconozcas más que otras personas no te hace "demasiado" sensible, simplemente implica que eres más consciente o que tienes una forma diferente de manejar tus emociones. Eso no es un defecto, es una diferencia individual.

    Muchas veces, cuando alguien nos llama "sensible", en realidad está diciendo: "No sé cómo lidiar con lo que estás sintiendo" o "me incomoda tu reacción emocional", pero lo proyectan como si el problema fuera tuyo. Por eso puede sentirse tan injusto.

    Si te molesta que te etiqueten así, es totalmente legítimo. Puedes incluso expresar que te gustaría que no se usara ese término contigo, o que si alguien tiene un desacuerdo contigo, lo aborde desde el contenido del conflicto y no desde juicios sobre tu forma de sentir.

    Lo importante aquí también es que no te tragues esa etiqueta como si fuera una crítica objetiva. Tu sensibilidad puede ser una fortaleza: te hace perceptivo, consciente de ti y del entorno, y capaz de notar matices emocionales que otros quizá ignoran.

    En resumen: sí, es normal que te moleste. Estás en tu derecho de poner límites si sientes que esa palabra se usa para desacreditarte. No eres el problema por sentir, sino por cómo los demás interpretan y manejan tu forma de sentir.


  • Hace muchos años, no recuerdo que edad tenía, me sucedió algo en un supermercado. No recuerdo que fu

    Hace muchos años, no recuerdo que edad tenía, me sucedió algo en un supermercado. No recuerdo que fue exactamente, creo que hablé con una chica, pero no recuerdo la conversación que tuve, ni por que empezó la conversación. Lo único que recuerdo es que me sentí muy bien. A los pocos segundos de suceder esto, perdí de vista a la chica y me recorrí todo el supermercado buscándola por todos los pasillos. Las únicas palabras que recuerdo fueron Yo: ¿volveremos a vernos? Ella: claro que volveremos a vernos. No recuerdo nada más. Ni siquiera a los pocos segundos de suceder, recordaba lo que habíamos hablado. De esto hace más de 20 años. Algunas veces pienso que aquello no sucedió y fue un sueño. Otras veces pienso que fue real.
    Me gustaría saber si con hipnosis se puede recordar este acontecimiento, si fue real, si fue un sueño, lo que hablamos, su cara... Gracias y saludos.

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Lorena Parrondo Mesa

    Gracias por compartir una experiencia tan íntima y enigmática. Lo que describes es algo que muchas personas viven alguna vez en la vida: una escena breve, aparentemente insignificante en lo externo, pero que deja una huella emocional muy profunda y duradera. Es especialmente llamativo que no recuerdes los detalles concretos, pero sí la emoción intensa de bienestar, e incluso una frase que te marcó: “claro que volveremos a vernos”.

    Sobre tu pregunta en concreto: sí, la hipnosis terapéutica puede ser útil en algunos casos para recuperar recuerdos olvidados o borrosos, especialmente si están almacenados en la memoria a largo plazo y no han sido accesibles por vías normales. Sin embargo, también es importante decirte que la hipnosis no es una garantía infalible ni una especie de máquina del tiempo de precisión total. En ocasiones, puede emerger una reconstrucción parcial del recuerdo, y en otras puede mezclarse con sugestiones, deseos o imágenes inconscientes. Es decir, no siempre lo que “vuelve” bajo hipnosis es cien por cien objetivo, aunque pueda ser emocionalmente significativo.

    Lo interesante aquí es que esa escena, real o soñada, ha quedado en ti como algo simbólicamente poderoso. El hecho de que te haya acompañado durante más de 20 años indica que probablemente conectó con un anhelo profundo: tal vez el deseo de conexión, de esperanza, de reencuentro o de que algo bueno puede aparecer en lo cotidiano sin aviso. A veces, aunque no tengamos la certeza de lo que ocurrió, lo importante es el impacto que tuvo en nuestra vida emocional y lo que representa hoy para nosotros.

    Si realmente te inquieta o te intriga conocer más, puedes explorar esta experiencia con un profesional especializado en hipnosis clínica o terapia regresiva con enfoque integrador, siempre con ética y rigor, y sin expectativas cerradas sobre “ver exactamente qué pasó”. También puede ser valioso hablarlo con un terapeuta en un espacio más amplio, porque puede que esta experiencia sea un símbolo de algo más profundo que está buscando ser entendido o integrado.

    Y, aunque no recuerdes si fue real o no, hay algo que sí es real: lo bien que te hizo sentir, esa sensación de conexión y posibilidad. A veces, los recuerdos o sueños que no logramos descifrar del todo nos siguen acompañando como pequeñas luces, misteriosas pero esperanzadoras.


  • Hola a todos, mi nombre es julio. Quiero saber vuestra opinión acerca de mi problema. Hace var

    Hola a todos, mi nombre es julio.

    Quiero saber vuestra opinión acerca de mi problema.

    Hace varios años mi madre no es la persona que era desde que se murieron varios familiares y se separo de mi padre aunque esto último no creo que sea el problema. Ella no quiere trabajar, solo sale de casa para ir a comprar, cuando una amiga le a ofrecido ir a tomar algo siempre tiene una excusa para no salir, vive en casa de mi hermano y no quiere aportar de ninguna manera ni hacer apenas nada en la casa. Tiene recetadas unas pastillas relajantes o para la depresión desde hace bastante tiempo y las mezcla con alcohol e incluso en una ocasión tuvieron que ingresarla porque intento quitarse la vida y aun las sigue teniendo recetadas, cosa que no entiendo.

    Hace cuestión de un año la llevamos a un psicólogo pero de un día para otro decidió dejar de ir, ahora esta asistiendo a una psicóloga a través del instituto de la mujer, puesto que ahora no podemos permitirnos mi hermano y yo pagarle un psicólogo, pero le dan cita para bastante tiempo y sigue igual. Le e propuesto diferentes actividades porque también tiene bastante sobrepeso y tampoco quiere.

    Sé que no es un tema fácil y por ello agradecería que podáis darme vuestra opinión

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Lorena Parrondo Mesa

    Hola Julio, gracias por compartir tu situación con tanta sinceridad. Lo que estás viviendo con tu madre es muy complejo y, por lo que cuentas, doloroso también. Es totalmente comprensible que te sientas frustrado o incluso impotente, viendo cómo ella se va apagando poco a poco sin que parezca haber una mejora significativa, a pesar de los esfuerzos que habéis hecho tú y tu hermano.

    Desde fuera, por lo que describes, parece que tu madre podría estar atravesando una depresión severa y prolongada. La pérdida de varios familiares, la separación y el aislamiento que mantiene actualmente son factores que podrían haber contribuido a su estado actual. Además, el hecho de que combine medicación con alcohol es muy preocupante, ya que puede agravar su malestar, reducir su motivación y aumentar el riesgo de conductas autodestructivas, como ya habéis vivido.

    En cuanto a que aún le receten medicación a pesar de lo ocurrido, es algo que se debería revisar con su médico de cabecera o con el psiquiatra que se la recetó. Es importante que este profesional esté al tanto de los antecedentes (como el intento de suicidio y el consumo de alcohol), ya que eso cambia por completo cómo se deben manejar tanto la medicación como la terapia. Si no lo saben, os animo a que lo comuniquéis, incluso aunque ella no lo haga por sí misma.

    Entiendo también que es desmoralizante cuando proponéis cosas y ella no responde ni colabora. Sin embargo, esto es parte del cuadro: en una depresión profunda, la apatía, la pérdida de interés y la falta de energía son síntomas muy reales, no simplemente una "falta de ganas". Lo que para ti puede parecer algo sencillo o motivador, para ella puede parecer inabarcable o incluso sin sentido. No lo hace por fastidiar ni por comodidad, sino porque no puede salir sola de ese agujero sin un tratamiento adecuado y constante.

    La terapia con la psicóloga del Instituto de la Mujer, aunque no sea lo ideal en cuanto a frecuencia, puede ser una oportunidad si ella llega a comprometerse con el proceso. A veces es cuestión de encontrar un vínculo terapéutico que la motive mínimamente. Si ves que no es así, quizá podéis consultar con algún centro de salud mental público para explorar alternativas más regulares (muchos ofrecen atención continuada gratuita).

    Una opción que a veces ayuda cuando hay tanta resistencia es que el foco del trabajo no sea "sacarla de la cama" o "hacer que vuelva a ser la de antes", sino simplemente acompañarla con empatía y validar su sufrimiento, sin presionarla pero sin dejar de estar presentes. En paralelo, tú y tu hermano también necesitáis cuidaros, porque la carga de tener un familiar con depresión puede llegar a afectar vuestra salud emocional. Tal vez podríais acceder a algún grupo de apoyo para familiares o consultar con un profesional aunque sea de forma puntual para orientaros sobre cómo sostener esta situación sin desgastaros.

    Y sobre todo, no estáis solos. Lo que hacéis tiene valor, aunque no veáis resultados inmediatos. Estar ahí, preocuparse, buscar ayuda, insistir en que tenga algún tipo de atención... ya es muchísimo. No pierdas de vista eso.

    Si en algún momento necesitáis orientación más específica o redactar una consulta para su médico o algún recurso público, puedo ayudarte también con eso.


  • ¿La EMDR es más eficaz que la TCC para sanar traumas?

    ¿La EMDR es más eficaz que la TCC para sanar traumas?

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Lorena Parrondo Mesa

    La terapia EMDR (Desensibilización y Reprocesamiento por Movimientos Oculares) y la TCC (Terapia Cognitivo-Conductual) son dos enfoques bien validados científicamente para el tratamiento de traumas, pero cada una tiene sus particularidades y puede ser más eficaz dependiendo del caso específico.

    ¿Cuál es más eficaz?
    No se puede decir de forma absoluta que una sea "mejor" que la otra, pero sí:
    - Para traumas específicos (como abuso, accidentes, desastres): EMDR ha mostrado ser muy eficaz, a veces más rápida que la TCC en reducir síntomas de estrés postraumático. Es especialmente potente cuando la persona tiene recuerdos intrusivos o muy visuales y emocionales.
    - Para problemas más amplios (ansiedad general, depresión, pensamientos automáticos negativos): La TCC puede ser más versátil. Se enfoca en cambiar creencias disfuncionales, patrones de pensamiento y conductas, lo que puede ser útil cuando el trauma ha generado un estilo de afrontamiento problemático.

    Otras diferencias relevantes:
    - EMDR no requiere tanto hablar del trauma con detalle, lo que puede ser un alivio para personas que se sienten muy revictimizadas al revivirlo.
    - TCC implica más trabajo consciente, ejercicios entre sesiones, y puede dar herramientas más estructuradas para el día a día.

    ¿Cuál elegir?
    - Si el trauma es puntual, claro y sientes que lo sigues reviviendo: EMDR podría ser una muy buena opción.
    - Si hay trauma más difuso, con ansiedad general, baja autoestima o patrones que afectan varias áreas: la TCC puede darte más estructura.
    - A veces, lo ideal es combinar enfoques. Algunos terapeutas integran EMDR y TCC según las necesidades del paciente.

    En resumen:
    Ambas son eficaces. EMDR puede ser más directo para reprocesar el trauma emocional, mientras que la TCC puede ayudarte a cambiar las secuelas cognitivas y conductuales del mismo. La elección depende de tu historia, tus síntomas y tu estilo personal. Un buen terapeuta puede orientarte mejor según tu caso.


  • Hace años que tengo una manía, le pasaba también a mi madre y a mi abuela. Les gustaba quitarse la c

    Hace años que tengo una manía, le pasaba también a mi madre y a mi abuela. Les gustaba quitarse la caspa con las uñas, y, lo hacían incluso con el pelo limpio.
    A mí me pasa lo mismo, me encanta, rascarme la cabeza y sacar caspa y luego, sacudirme el pelo y ver la caspa caer. ¿Alguien sabe si esto es normal? No tengo heridas graves ni nada, pero, si que me fastidia porque me lavo la cabeza y al segundo o tercer día me saco la caspa y me hace sentirme sucia. ¿Tiene esto alguna solución?

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Lorena Parrondo Mesa

    Gracias por compartir algo tan personal y que seguramente llevas tiempo preguntándote. Lo que describes es más común de lo que crees, aunque pocas personas lo comentan abiertamente. Rascarse el cuero cabelludo y obtener una sensación de alivio o incluso placer al ver la caspa caer puede tener varios componentes: físicos, psicológicos y hasta conductuales.

    Desde el punto de vista dermatológico, podría estar relacionado con una afección leve del cuero cabelludo como dermatitis seborreica o psoriasis, que generan caspa aunque el cabello esté limpio. Esto puede hacer que sientas la necesidad de rascarte aunque te hayas lavado recientemente. Pero si no hay lesiones ni picor persistente, también puede tratarse de un comportamiento repetitivo relacionado con la ansiedad o con el placer sensorial (similar a morderse las uñas o pellizcarse la piel), algo que a veces se llama "comportamiento centrado en el cuerpo".

    El hecho de que también le ocurriera a tu madre y a tu abuela puede indicar que, además de genética en la piel, hay un patrón aprendido o un hábito familiar que se ha normalizado y perpetuado. No es "anormal" en el sentido de que estés sola en esto, pero si te incomoda o interfiere con tu autoestima (por ejemplo, al hacerte sentir sucia o inquieta), vale la pena prestarle atención.

    Algunas cosas que podrías hacer para gestionarlo mejor:
    - Consulta con un dermatólogo para descartar o confirmar alguna condición del cuero cabelludo y valorar si un tratamiento específico puede reducir la caspa o aliviar la necesidad de rascarte.
    - Identifica si rascas más en momentos de estrés o aburrimiento. A veces estos hábitos aumentan cuando estamos nerviosos, preocupados o simplemente distraídos.
    - Sustituye el hábito por otro menos dañino, como usar un masajeador de cuero cabelludo o aplicar aceites que ayuden a mantener la piel hidratada y reduzcan la descamación.
    - Terapia psicológica o de hábitos (como la terapia cognitivo-conductual) puede ayudarte si ves que es difícil de controlar o si se vuelve compulsivo.

    En resumen: no estás sola, no es tan raro como crees, y sí tiene solución si te está molestando o haciendo sentir incómoda. Lo importante no es tanto si es “normal”, sino si es algo que tú quieres mejorar. Si es así, buscar apoyo médico o psicológico puede ser una excelente decisión.

    Si necesitas mi ayuda con este tema o cualquier otro, estoy disponible para ayudarte.


  • Soy muy nerviosa no descanso bien, a veces lloro, no quiero comer si como poco, perdí peso una vez.

    Soy muy nerviosa no descanso bien, a veces lloro, no quiero comer si como poco, perdí peso una vez. No sé si es la causa del estrés. Más que vomitaba, me daba diarrea , me pasa en muchas situaciones, entro en pánico, tengo sudores, me tiemplan las manos, hubo tiempo atrás que hiperventilaba. Me ocurría en exámenes de bachillerato, en sitios desconocidos, viajes, sitios con mucha gente., ni me apetecía salir ni de casa . Lo paso fatal, intento hacer otras actividades la pandemia lo puso todo difícil. Me afecta a los estudios y a otras situaciones cotidianas. Que puedo hacer?

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Lorena Parrondo Mesa

    Gracias por compartir cómo te sientes, y lamento mucho que estés pasando por una situación tan intensa y dolorosa. Por lo que describes —nerviosismo constante, dificultades para dormir y comer, pérdida de peso, diarrea, temblores, hiperventilación, pánico en lugares concurridos o situaciones de presión— parece que estás viviendo un cuadro de ansiedad generalizada o posiblemente ataques de pánico, que además se han ido intensificando con el tiempo y han afectado profundamente tu vida diaria.

    Es totalmente comprensible que te sientas abrumada, especialmente si estas dificultades vienen desde hace tanto tiempo y se agravaron con la pandemia, que fue muy dura para muchas personas, especialmente en lo emocional.

    Aquí van algunas recomendaciones que pueden ayudarte a empezar a recuperar el equilibrio:
    1. Buscar ayuda profesional (si aún no lo has hecho): Lo más importante es que acudas a un profesional de la salud mental, como un/a psicólogo/a o psiquiatra. Lo que te ocurre no es debilidad ni algo que se arregla solo con fuerza de voluntad; es un problema real que tiene tratamiento y puede mejorar mucho con el apoyo adecuado. La terapia cognitivo-conductual, por ejemplo, es muy eficaz para este tipo de trastornos. Si quieres yo estoy aquí para ayudarte.
    2. Aprender técnicas de autorregulación emocional: Existen ejercicios de respiración, mindfulness y relajación muscular que pueden ayudarte a bajar los niveles de ansiedad en los momentos más difíciles. Un profesional puede enseñarte a aplicarlos de forma progresiva.
    3. No evitar, sino exponerte poco a poco: Es natural querer evitar lo que nos genera ansiedad (como los lugares con mucha gente o los exámenes), pero la evitación, a la larga, refuerza el miedo. En terapia, puedes trabajar para ir enfrentando esos miedos de forma gradual y segura, ganando confianza.
    4. Cuidar el cuerpo también ayuda a calmar la mente: Dormir, comer bien, moverte, aunque sea con ejercicios suaves o caminatas, pueden marcar una diferencia. El cuerpo y la mente están íntimamente conectados.

    5. Habla con alguien de confianza: Compartir lo que estás sintiendo con una persona cercana —un familiar, amiga o profesor/a— puede aliviar la carga emocional y darte más claridad sobre tus pasos a seguir.

    6. No te juzgues: Lo que estás viviendo no te define, no es “culpa” tuya ni significa que no seas capaz. Es una señal de que algo dentro de ti necesita cuidado y atención.

    Te animo de corazón a dar el paso de buscar ayuda profesional, si aún no lo has hecho. No estás sola, y con el acompañamiento adecuado puedes sentirte mucho mejor y recuperar tu bienestar poco a poco.
    Me gustaría ofrecerte mi ayuda y acompañarte en este proceso. Si te parece bien, podemos concertar una primera cita en la que puedas contar con un espacio seguro y tranquilo para empezar a trabajar juntas en lo que estás viviendo. Podemos avanzar poco a poco, respetando tus ritmos y necesidades.

    Cuando te sientas lista, puedes escribirme para agendar esa primera sesión. Estoy aquí para apoyarte.


  • ¿En qué consiste exactamente la terapia familiar sistémica?

    ¿En qué consiste exactamente la terapia familiar sistémica?

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Lorena Parrondo Mesa

    La terapia familiar sistémica es un enfoque psicoterapéutico que considera a la familia como un sistema interconectado, donde los comportamientos, emociones y problemas individuales no se entienden de forma aislada, sino como parte de las dinámicas familiares. Es decir, se centra en cómo se relacionan los miembros entre sí, cómo se comunican, qué roles desempeñan y cómo se estructuran las interacciones dentro del grupo.

    El objetivo principal es identificar y modificar patrones disfuncionales de relación, mejorar la comunicación y promover cambios que beneficien a todos los integrantes. Esta terapia no busca culpables, sino comprender cómo cada miembro influye y es influido por el sistema familiar.

    Se trabaja tanto con la familia completa como con subgrupos o miembros individuales si es necesario. Se utiliza especialmente en casos de conflictos familiares persistentes, dificultades de convivencia, problemas con hijos o adolescentes, trastornos alimentarios, adicciones o enfermedades crónicas que afectan al sistema familiar.

    El terapeuta actúa como guía neutral, ayudando a observar desde fuera las dinámicas habituales, promoviendo nuevas formas de relacionarse y fomentando un ambiente de respeto, colaboración y comprensión mutua.


  • Llevo muchos años peleando con mi madre, teniendo incluso enfrentamientos graves, y el problema sigu

    Llevo muchos años peleando con mi madre, teniendo incluso enfrentamientos graves, y el problema sigue sin solucionarse, ¿lo mejor es que hagamos una terapia familiar?

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Lorena Parrondo Mesa

    Hola, gracias por compartir tu situación.

    Cuando los conflictos familiares se vuelven persistentes y generan desgaste emocional, como en tu caso con tu madre, es natural que te sientas frustrado o agotado. Los enfrentamientos graves suelen dejar heridas que, con el tiempo, dificultan la comunicación y alimentan el malestar mutuo.

    La terapia familiar puede ser una muy buena opción cuando, a pesar de los intentos individuales, no se logra resolver el conflicto. Este tipo de terapia ofrece un espacio neutral y seguro para comprender mejor las dinámicas que están en juego, expresar emociones con acompañamiento profesional y buscar nuevas formas de relacionarse.

    Además, trabajar juntos en terapia no significa que ambos tengan que pensar igual o estar de acuerdo en todo, sino aprender a escucharse, respetarse y gestionar las diferencias de una forma más sana.

    Si sientes que ya lo has intentado todo y la situación no mejora, puede ser un buen momento para buscar ese apoyo. Estaré encantada de ayudarte profesionalmente a abordar este proceso, ya sea en el ámbito individual o familiar.


  • Buenas noches. Hay personas tóxicas en mi entorno que no me dejan en paz, aún diciéndole que pasen

    Buenas noches. Hay personas tóxicas en mi entorno que no me dejan en paz, aún diciéndole que pasen de mí, hasta que me canso y me alteran. Cómo puedo eliminarlas de mi vida?

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Lorena Parrondo Mesa

    Buenas noches. Lidiar con personas que insisten en mantenerse en tu vida a pesar de tus límites puede ser muy agotador. Para alejarlas, es importante combinar firmeza con autocuidado.

    Primero, asegúrate de que tus límites estén siendo comunicados de forma clara, directa y sin ambigüedades. Si ya lo has hecho y no los respetan, considera reducir o cortar completamente el contacto: silenciar, bloquear o evitar lugares comunes si es necesario. No necesitas justificar constantemente tu decisión si esa relación te hace daño.

    También es fundamental que te rodees de personas que sí te respeten y te hagan sentir en paz. Apoyarte en ellas te dará fuerza y perspectiva.

    Por último, trabajar tu gestión emocional te ayudará a mantener la calma y no dejar que esas personas alteren tu bienestar cuando intenten provocarte.

    Si necesitas apoyo para poner límites o manejar este tipo de relaciones, estoy aquí para ayudarte.


  • Hola.Si me gustan las mujeres transexuales soy bisexual o gay? me considero heterosexual, y nun

    Hola.

    Si me gustan las mujeres transexuales soy bisexual o gay? me considero heterosexual, y nunca me ah llamado la atencion un hombre, besarlo o ser penetrado. En el caso de las chicas trans lo mismo, no me llama la atencion que me penetren o darles sexo oral..

    Pregunto ya que mi novia tiene esa idea, ya que descubrio que veo videos de esa indole , le explique pero sigue con esa idea de que soy alguien reprimido.

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Lorena Parrondo Mesa

    Hola, gracias por compartir tus dudas con tanta sinceridad.

    La orientación sexual es algo muy personal y complejo, y no siempre encaja perfectamente en etiquetas fijas. Si te atraen las mujeres transexuales pero no te sientes atraído por hombres, ni en lo emocional ni en lo sexual, es totalmente válido que te sigas identificando como heterosexual. La clave está en cómo vives tú tu deseo y tu identidad, no en cómo otros intenten definirlo desde fuera.

    Ver cierto tipo de contenido no necesariamente determina tu orientación, ya que la fantasía y la práctica real no siempre coinciden. Es normal que las personas exploren diferentes estímulos sin que eso implique una identidad sexual reprimida o no asumida.

    Que tu pareja tenga dudas o inseguridades es comprensible, pero eso no significa que tenga la verdad sobre tu orientación. A veces estas situaciones abren temas delicados que pueden afectar la confianza o generar conflictos si no se abordan con diálogo y empatía.

    Si esto ha generado tensión en la relación o en tu autoestima, te puede ayudar hablarlo en un espacio terapéutico seguro, donde puedas explorar tus emociones sin juicios. Estaré encantada de acompañarte profesionalmente si lo necesitas.


  • Le conté a mi novio un suceso que paso con uno de sus amigos, pero esto paso mucho tiempo atrás, muc

    Le conté a mi novio un suceso que paso con uno de sus amigos, pero esto paso mucho tiempo atrás, mucho antes de conocerlo, tuve algo que ver con él, nada formal y el se enojo por nunca habérselo contado en el tiempo que llevamos de novios, estuvo bien o mal el hecho de que se haya molestado?

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Lorena Parrondo Mesa

    Es comprensible que esta situación te genere confusión y dudas. Contarle a tu pareja algo que ocurrió en el pasado —especialmente si involucra a alguien cercano a él— puede despertar emociones intensas, incluso si eso sucedió mucho antes de que se conocieran. En ese sentido, es natural que él se haya sentido sorprendido o incluso molesto.

    Ahora bien, que él se haya molestado no significa necesariamente que tú hayas actuado mal. Compartir tu pasado es una decisión personal, y no existe una única forma “correcta” de hacerlo. Lo importante es cómo se gestionan juntos esos sentimientos: desde el respeto, la empatía y la comunicación sincera.

    Si su reacción te hizo sentir juzgada o cuestionada injustamente, es importante poder hablarlo. Las relaciones sanas se fortalecen cuando ambos pueden expresar lo que sienten sin culpas, y trabajar juntos para entenderse mejor.

    Si ves que este tema ha generado una distancia difícil de manejar o que ha tocado heridas emocionales profundas, podría ser útil trabajarlo en un espacio terapéutico. Estaré encantada de acompañarte profesionalmente si sientes que necesitas orientación emocional o ayuda para manejar esta situación con mayor claridad.


Preguntas populares

Todos los contenidos publicados en Doctoralia, especialmente preguntas y respuestas, son de carácter informativo y en ningún caso deben considerarse un sustituto de un asesoramiento médico.