Mi curiosidad por entender al ser humano viene desde muy lejos, ya de pequeña devoraba las revistas de salud de la época, hablaban de ansiedad, depresión, de cómo quererse más. Poco a poco me fui dando cuenta que se me daba bien escuchar las historias de otras personas, y no paraba de preguntarme qué pasaba dentro de ellas para hacer lo que hacían.
Aquellas inquietudes empezaron a cobrar sentido el día que decidí estudiar Psicología. Desde hace ya más de 15 años me dedico a la Psicoterapia, el camino que elegí, y la confianza que han depositado en mí mis pacientes me ha permitido seguir aprendiendo cada día de la complejidad del ser humano. La formación y la experiencia clínica me llevaron a encontrar la manera de trabajar que mejor encaja con mi visión: una psicoterapia humana e integradora que pone en el centro a la persona y su historia, no solo a los síntomas.
A lo largo de estos años he podido ver de cerca cómo las experiencias vitales dejan huella no solo en lo que pensamos, sino también en nuestro cuerpo, nuestras emociones y nuestras conductas. Por eso, en terapia no trabajo desde soluciones rápidas o aisladas, sino desde una mirada global, respetuosa y profunda, que tiene en cuenta todo lo que la persona ha vivido.
Creo firmemente que cada persona ha hecho lo mejor que ha podido con los recursos que tenía en cada momento de su vida. Las estrategias que hoy generan malestar fueron, en su día, formas de adaptarse y de sobrevivir. Y del mismo modo, todas las personas tienen la capacidad de construir nuevas formas de estar en el mundo, más libres, conscientes y alineadas consigo mismas.
Mi compromiso en terapia es acompañarte con presencia, implicación y respeto, ofreciéndote un espacio seguro desde el que puedas reconectar con tu propio poder personal y tomar decisiones desde un lugar más auténtico y consciente. Me encantaría acompañarte a liberarte de tu malestar. Atrévete a empezar este viaje conmigo, será la mejor inversión que puedas hacer por ti mismo, por ti misma.