Buenas Estoy sufriendo una situación familiar complicada porque estoy dejando de suministrar hachis
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Buenas
Estoy sufriendo una situación familiar complicada porque estoy dejando de suministrar hachis a mi madre
Ella, en el pasado, me ha dicho que sin hachís está muy mal. En el pasado, me decía: pues si no me vas a vender hachís no te doy mas dinero extra.
Mi padre al rato me pidió un vaso de leche pero fría. Le dije que ya no quedaba leche fria y me dijo que yo le he dicho que había leche fria. Bajé a por leche y busqué por si había hielo y por suerte había hielo. Sentí que el hielo me iba a salvar de un agobio grande. Me di cuenta de que no le podía dar el vaso de leche con hielo porque le iba a molestar en la garganta y me iba a recalcar lo falsa que fui. Lo mas cómico es que no sé si le dije que quedaba leche fría de sobra. Subí con el vaso de leche que no estaba fría y yo estaba súper mal. La sorpresa es que le di el vaso de leche a mi padre y no me dijo nada de que estaba fría o al tiempo; ésto me sorprendió bastante.
Luego me fui a mi dormitorio y yo estaba mal. Tengo un peluche el cual acepta a mi padre que lo tenga, y a veces le hablo al peluche, pero esta vez no quería porque me recordaba mi padre. Al tiempo cogí el peluche porque me sentía muy falta de amor por asi decirlo y empecé a creer que el peluche era mi ex-pareja. Así me pude consolar un poco. Luego de ésto me dormí y he vivido un terror nocturno, pero el terror nocturno como que no lo he sentido, pero yo sé que es un terror nocturno, o si no es un terror nocturno es parecido.
Estoy siguiendo unos pasos y tengo miedo. Estoy intentando ser la que dá a mi madre aunque sea emocionalmente pero ésto lo hago a desgana. Por ahora no me va mal pero quería preguntar si así lo estoy haciendo bien. Y si me canso, ¿como podría hacerlo? Gracias
Estoy sufriendo una situación familiar complicada porque estoy dejando de suministrar hachis a mi madre
Ella, en el pasado, me ha dicho que sin hachís está muy mal. En el pasado, me decía: pues si no me vas a vender hachís no te doy mas dinero extra.
Mi padre al rato me pidió un vaso de leche pero fría. Le dije que ya no quedaba leche fria y me dijo que yo le he dicho que había leche fria. Bajé a por leche y busqué por si había hielo y por suerte había hielo. Sentí que el hielo me iba a salvar de un agobio grande. Me di cuenta de que no le podía dar el vaso de leche con hielo porque le iba a molestar en la garganta y me iba a recalcar lo falsa que fui. Lo mas cómico es que no sé si le dije que quedaba leche fría de sobra. Subí con el vaso de leche que no estaba fría y yo estaba súper mal. La sorpresa es que le di el vaso de leche a mi padre y no me dijo nada de que estaba fría o al tiempo; ésto me sorprendió bastante.
Luego me fui a mi dormitorio y yo estaba mal. Tengo un peluche el cual acepta a mi padre que lo tenga, y a veces le hablo al peluche, pero esta vez no quería porque me recordaba mi padre. Al tiempo cogí el peluche porque me sentía muy falta de amor por asi decirlo y empecé a creer que el peluche era mi ex-pareja. Así me pude consolar un poco. Luego de ésto me dormí y he vivido un terror nocturno, pero el terror nocturno como que no lo he sentido, pero yo sé que es un terror nocturno, o si no es un terror nocturno es parecido.
Estoy siguiendo unos pasos y tengo miedo. Estoy intentando ser la que dá a mi madre aunque sea emocionalmente pero ésto lo hago a desgana. Por ahora no me va mal pero quería preguntar si así lo estoy haciendo bien. Y si me canso, ¿como podría hacerlo? Gracias
La situación que describes es muy compleja y es comprensible que te genere tanta angustia. Estás intentando poner un límite importante —dejar de suministrar hachís a tu madre— y eso puede provocar reacciones difíciles dentro de la familia, especialmente si antes existía una dinámica de dependencia o presión hacia ti.
Es importante que tengas en cuenta algo: no es tu responsabilidad sostener el consumo de tu madre ni asumir ese papel dentro del sistema familiar. Que ella diga que sin hachís está muy mal puede formar parte de una dinámica de dependencia, pero eso no significa que tengas que cargar tú con esa función. Poner ese límite, aunque genere tensión, suele ser un paso sano.
También se percibe que estás viviendo un nivel alto de ansiedad y de sensación de amenaza, como se ve en el momento del vaso de leche o en el miedo a que te recriminen algo. Cuando el cuerpo está tan en alerta, cualquier situación pequeña se puede vivir como si fuera muy peligrosa. El episodio del terror nocturno o la necesidad de consolarte con el peluche también puede ser una señal de sobrecarga emocional y sensación de falta de apoyo o afecto.
Además, el hecho de que estés intentando “dar emocionalmente” a tu madre aunque lo hagas a desgana puede terminar agotándote. Ayudar no significa sacrificarse hasta el punto de romperse por dentro. En muchas situaciones familiares difíciles es necesario aprender a poner límites emocionales y protegerse.
En terapia se puede trabajar contigo, por ejemplo:
• Cómo establecer límites sanos con tus padres sin sentir tanta culpa o miedo.
• Cómo manejar la ansiedad y la sensación de amenaza constante.
• Qué hacer cuando aparecen episodios como el terror nocturno o la angustia intensa.
• Cómo salir de roles familiares que te están cargando con responsabilidades que no te corresponden.
Si lo necesitas, puedes pedirme una cita online y podemos trabajar juntos tu situación familiar con más calma, ayudándote a encontrar formas más seguras de protegerte emocionalmente y manejar todo lo que estás viviendo. No tienes por qué atravesar esto sola.
Es importante que tengas en cuenta algo: no es tu responsabilidad sostener el consumo de tu madre ni asumir ese papel dentro del sistema familiar. Que ella diga que sin hachís está muy mal puede formar parte de una dinámica de dependencia, pero eso no significa que tengas que cargar tú con esa función. Poner ese límite, aunque genere tensión, suele ser un paso sano.
También se percibe que estás viviendo un nivel alto de ansiedad y de sensación de amenaza, como se ve en el momento del vaso de leche o en el miedo a que te recriminen algo. Cuando el cuerpo está tan en alerta, cualquier situación pequeña se puede vivir como si fuera muy peligrosa. El episodio del terror nocturno o la necesidad de consolarte con el peluche también puede ser una señal de sobrecarga emocional y sensación de falta de apoyo o afecto.
Además, el hecho de que estés intentando “dar emocionalmente” a tu madre aunque lo hagas a desgana puede terminar agotándote. Ayudar no significa sacrificarse hasta el punto de romperse por dentro. En muchas situaciones familiares difíciles es necesario aprender a poner límites emocionales y protegerse.
En terapia se puede trabajar contigo, por ejemplo:
• Cómo establecer límites sanos con tus padres sin sentir tanta culpa o miedo.
• Cómo manejar la ansiedad y la sensación de amenaza constante.
• Qué hacer cuando aparecen episodios como el terror nocturno o la angustia intensa.
• Cómo salir de roles familiares que te están cargando con responsabilidades que no te corresponden.
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Lo que describes parece una situación familiar muy cargada emocionalmente y con varios elementos que pueden generar mucho estrés para ti. Por un lado está el hecho de que estás intentando dejar de suministrar hachís a tu madre, lo cual puede colocarte en una posición muy difícil dentro de la familia. Cuando una sustancia como el hachís se utiliza de forma habitual para regular el estado emocional, es relativamente frecuente que la persona reaccione con presión, enfado o chantaje cuando el acceso cambia. Eso puede hacer que quien está cerca sienta mucha responsabilidad o culpa.
Desde una perspectiva psicológica es importante recordar algo fundamental: no es tu responsabilidad gestionar el consumo de otra persona ni sostener su bienestar a través de una sustancia. Intentar poner un límite en ese sentido puede generar tensión en la familia, pero también puede ser una forma de protegerte y de no mantener una dinámica que a largo plazo puede resultar dañina.
En lo que cuentas también aparece un nivel de ansiedad bastante alto en situaciones cotidianas, como el episodio con la leche y el miedo a que tu padre se enfadara o te recriminara algo. Cuando una persona vive en un entorno donde siente que puede ser criticada o cuestionada con facilidad, es común que el cuerpo esté en un estado de alerta constante. Eso puede hacer que pequeños detalles se vivan como situaciones muy amenazantes, aunque luego la reacción real de la otra persona no sea tan intensa.
Respecto al peluche, muchas personas utilizan objetos de consuelo cuando se sienten solas o necesitan calmarse emocionalmente. No es algo extraño. A veces el cerebro utiliza esos objetos como una forma simbólica de generar seguridad o de conectar con una sensación de afecto cuando no se está recibiendo del entorno en ese momento.
Sobre el episodio nocturno que mencionas, las experiencias de despertar con miedo intenso o sensación de terror pueden ocurrir cuando el sistema nervioso está muy activado por el estrés. A veces se parecen a los episodios de terror nocturno o a despertares bruscos relacionados con ansiedad acumulada.
También mencionas que estás intentando “dar emocionalmente” a tu madre aunque lo hagas con desgana. Aquí conviene tener cuidado con una dinámica que en psicología se llama sobrecarga del cuidador. Cuando una persona intenta sostener emocionalmente a un familiar durante mucho tiempo, especialmente si hay dependencia o conflictos, puede terminar agotándose.
Si en algún momento sientes que te estás quedando sin energía o que la situación te supera, puede ser útil buscar apoyo externo: un profesional de la psicología, servicios de apoyo comunitario o personas de confianza fuera del núcleo familiar. Tener un espacio donde puedas hablar de lo que estás viviendo sin sentir presión puede ayudarte mucho a ordenar lo que sientes.
No existe una única forma “perfecta” de manejar una situación familiar compleja. Lo importante es que las decisiones que tomes también tengan en cuenta tu bienestar, tus límites y tu derecho a no cargar sola con problemas que en realidad pertenecen a todo el sistema familiar.
Desde una perspectiva psicológica es importante recordar algo fundamental: no es tu responsabilidad gestionar el consumo de otra persona ni sostener su bienestar a través de una sustancia. Intentar poner un límite en ese sentido puede generar tensión en la familia, pero también puede ser una forma de protegerte y de no mantener una dinámica que a largo plazo puede resultar dañina.
En lo que cuentas también aparece un nivel de ansiedad bastante alto en situaciones cotidianas, como el episodio con la leche y el miedo a que tu padre se enfadara o te recriminara algo. Cuando una persona vive en un entorno donde siente que puede ser criticada o cuestionada con facilidad, es común que el cuerpo esté en un estado de alerta constante. Eso puede hacer que pequeños detalles se vivan como situaciones muy amenazantes, aunque luego la reacción real de la otra persona no sea tan intensa.
Respecto al peluche, muchas personas utilizan objetos de consuelo cuando se sienten solas o necesitan calmarse emocionalmente. No es algo extraño. A veces el cerebro utiliza esos objetos como una forma simbólica de generar seguridad o de conectar con una sensación de afecto cuando no se está recibiendo del entorno en ese momento.
Sobre el episodio nocturno que mencionas, las experiencias de despertar con miedo intenso o sensación de terror pueden ocurrir cuando el sistema nervioso está muy activado por el estrés. A veces se parecen a los episodios de terror nocturno o a despertares bruscos relacionados con ansiedad acumulada.
También mencionas que estás intentando “dar emocionalmente” a tu madre aunque lo hagas con desgana. Aquí conviene tener cuidado con una dinámica que en psicología se llama sobrecarga del cuidador. Cuando una persona intenta sostener emocionalmente a un familiar durante mucho tiempo, especialmente si hay dependencia o conflictos, puede terminar agotándose.
Si en algún momento sientes que te estás quedando sin energía o que la situación te supera, puede ser útil buscar apoyo externo: un profesional de la psicología, servicios de apoyo comunitario o personas de confianza fuera del núcleo familiar. Tener un espacio donde puedas hablar de lo que estás viviendo sin sentir presión puede ayudarte mucho a ordenar lo que sientes.
No existe una única forma “perfecta” de manejar una situación familiar compleja. Lo importante es que las decisiones que tomes también tengan en cuenta tu bienestar, tus límites y tu derecho a no cargar sola con problemas que en realidad pertenecen a todo el sistema familiar.
Por lo que cuentas, estás viviendo una situación familiar que puede generar bastante carga emocional y estrés. Decidir dejar de suministrar hachís a tu madre es una decisión importante y comprensible. El consumo de sustancias y la dependencia que puede generarse suelen provocar tensiones en las relaciones familiares, y es habitual que quien intenta cambiar esa dinámica sienta presión, culpa o miedo a las reacciones de la otra persona.
También describes momentos en los que te sientes muy agobiada por situaciones cotidianas y buscas formas de calmarte, como abrazar tu peluche o intentar descansar. Estas estrategias de autoconsuelo pueden aparecer cuando una persona se siente sola o necesita regular emociones intensas.
En cuanto a intentar apoyar emocionalmente a tu madre, es importante recordar que ayudar a un familiar no significa asumir toda la responsabilidad por su bienestar. Cada persona es responsable de sus propias decisiones, y poner límites también forma parte del cuidado, tanto hacia uno mismo como hacia los demás.
Si en algún momento sientes que te estás agotando o que la situación te supera, puede ser muy recomendable buscar apoyo externo, por ejemplo hablando con un profesional de la psicología. Un espacio terapéutico puede ayudarte a ordenar lo que estás viviendo, aprender a poner límites de forma saludable y encontrar estrategias para cuidar tu propio bienestar mientras atraviesas esta situación.
Un saludo.
También describes momentos en los que te sientes muy agobiada por situaciones cotidianas y buscas formas de calmarte, como abrazar tu peluche o intentar descansar. Estas estrategias de autoconsuelo pueden aparecer cuando una persona se siente sola o necesita regular emociones intensas.
En cuanto a intentar apoyar emocionalmente a tu madre, es importante recordar que ayudar a un familiar no significa asumir toda la responsabilidad por su bienestar. Cada persona es responsable de sus propias decisiones, y poner límites también forma parte del cuidado, tanto hacia uno mismo como hacia los demás.
Si en algún momento sientes que te estás agotando o que la situación te supera, puede ser muy recomendable buscar apoyo externo, por ejemplo hablando con un profesional de la psicología. Un espacio terapéutico puede ayudarte a ordenar lo que estás viviendo, aprender a poner límites de forma saludable y encontrar estrategias para cuidar tu propio bienestar mientras atraviesas esta situación.
Un saludo.
Hola, gracias por confiar en contar lo que estás viviendo. Lo que describes es una situación muy intensa y complicada: poner límites con tu madre, sentir miedo o culpa, lidiar con conflictos cotidianos con tu padre, y buscar consuelo de formas que te ayudan momentáneamente, todo eso puede generar mucho estrés y confusión. Es completamente normal sentirse así ante circunstancias familiares tan difíciles.
Que ya estés intentando mantener límites y cuidar tu bienestar, aunque sea a desgana, muestra una gran conciencia y fuerza. En terapia se puede trabajar cómo sostener esos límites sin agotarte, cómo regular la ansiedad y la culpa, y cómo encontrar recursos emocionales que te hagan sentir más protegida y en paz.
Si quieres, puedo acompañarte en este proceso, ofreciéndote un espacio seguro donde puedas expresar lo que sientes, entender tus reacciones y fortalecer tu sensación de control y autocuidado frente a tu familia. No tienes que atravesarlo sola.
Un saludo!
Que ya estés intentando mantener límites y cuidar tu bienestar, aunque sea a desgana, muestra una gran conciencia y fuerza. En terapia se puede trabajar cómo sostener esos límites sin agotarte, cómo regular la ansiedad y la culpa, y cómo encontrar recursos emocionales que te hagan sentir más protegida y en paz.
Si quieres, puedo acompañarte en este proceso, ofreciéndote un espacio seguro donde puedas expresar lo que sientes, entender tus reacciones y fortalecer tu sensación de control y autocuidado frente a tu familia. No tienes que atravesarlo sola.
Un saludo!
Hola,
Lo que describes refleja una situación familiar muy cargada emocionalmente y con mucha presión para ti. Es comprensible que te sientas agotado, confundido o con miedo cuando intentas poner límites —por ejemplo, al dejar de suministrar hachís a tu madre— y al mismo tiempo sientes responsabilidad por el bienestar emocional de tus padres. Poner límites en dinámicas familiares relacionadas con el consumo de sustancias suele generar culpa o tensión, pero en realidad es un paso saludable y necesario. Que busques formas de calmarte (como abrazar un peluche o intentar descansar) muestra que estás intentando cuidarte en medio de una situación difícil.
No es tu responsabilidad sostener emocionalmente a tus padres ni cubrir sus necesidades a costa de tu propio bienestar. Si notas que “dar” emocionalmente te está agotando, es importante que también te permitas tomar distancia y cuidarte. En estos casos suele ser muy recomendable contar con apoyo profesional para trabajar los límites, la carga emocional y el impacto que estas dinámicas familiares están teniendo en ti. Un psicólogo puede ayudarte a encontrar formas más seguras de manejar estas situaciones y a que no tengas que afrontarlas solo.
Gracias,
Lo que describes refleja una situación familiar muy cargada emocionalmente y con mucha presión para ti. Es comprensible que te sientas agotado, confundido o con miedo cuando intentas poner límites —por ejemplo, al dejar de suministrar hachís a tu madre— y al mismo tiempo sientes responsabilidad por el bienestar emocional de tus padres. Poner límites en dinámicas familiares relacionadas con el consumo de sustancias suele generar culpa o tensión, pero en realidad es un paso saludable y necesario. Que busques formas de calmarte (como abrazar un peluche o intentar descansar) muestra que estás intentando cuidarte en medio de una situación difícil.
No es tu responsabilidad sostener emocionalmente a tus padres ni cubrir sus necesidades a costa de tu propio bienestar. Si notas que “dar” emocionalmente te está agotando, es importante que también te permitas tomar distancia y cuidarte. En estos casos suele ser muy recomendable contar con apoyo profesional para trabajar los límites, la carga emocional y el impacto que estas dinámicas familiares están teniendo en ti. Un psicólogo puede ayudarte a encontrar formas más seguras de manejar estas situaciones y a que no tengas que afrontarlas solo.
Gracias,
¡Hola! Gracias por compartir algo tan delicado.
Por lo que cuentas, parece que estás viviendo una situación familiar con bastante presión emocional, especialmente al intentar poner un límite respecto al hachís con tu madre. Tomar distancia de algo que puede estar relacionado con una dependencia no suele ser fácil, y es normal que aparezcan sentimientos de culpa, miedo o mucha tensión en casa.
Intentar apoyar emocionalmente a un familiar está bien, pero es importante recordar que no eres responsable de resolver el bienestar de tus padres ni de sostenerlo todo tú sola. Poner límites también forma parte de cuidarte, y hacerlo no significa que estés haciendo algo mal. De hecho, poder reconocer que algo te supera o que te estás cansando es una señal de que necesitas apoyo también.
Sobre lo que comentas del malestar, del miedo y de la experiencia nocturna, cuando se acumula mucho estrés emocional el cuerpo y la mente pueden reaccionar de diferentes maneras (ansiedad, sueños intensos, sensación de agobio, etc.). En esos casos suele ayudar no afrontarlo en soledad y poder hablarlo con alguien de confianza o con un profesional que te acompañe y te ayude a ordenar todo lo que estás viviendo.
Si en algún momento sientes que la situación te está sobrepasando, buscar apoyo profesional puede ayudarte mucho a poner límites sanos, manejar la culpa y encontrar formas de cuidarte sin sentir que estás abandonando a tu familia. Si lo necesitas, puedes escribirnos por privado y estaremos encantados de orientarte; atendemos de forma presencial en Tres Cantos (Madrid), también online y a domicilio en la zona de Madrid Norte.
Un abrazo y mucho ánimo.
Por lo que cuentas, parece que estás viviendo una situación familiar con bastante presión emocional, especialmente al intentar poner un límite respecto al hachís con tu madre. Tomar distancia de algo que puede estar relacionado con una dependencia no suele ser fácil, y es normal que aparezcan sentimientos de culpa, miedo o mucha tensión en casa.
Intentar apoyar emocionalmente a un familiar está bien, pero es importante recordar que no eres responsable de resolver el bienestar de tus padres ni de sostenerlo todo tú sola. Poner límites también forma parte de cuidarte, y hacerlo no significa que estés haciendo algo mal. De hecho, poder reconocer que algo te supera o que te estás cansando es una señal de que necesitas apoyo también.
Sobre lo que comentas del malestar, del miedo y de la experiencia nocturna, cuando se acumula mucho estrés emocional el cuerpo y la mente pueden reaccionar de diferentes maneras (ansiedad, sueños intensos, sensación de agobio, etc.). En esos casos suele ayudar no afrontarlo en soledad y poder hablarlo con alguien de confianza o con un profesional que te acompañe y te ayude a ordenar todo lo que estás viviendo.
Si en algún momento sientes que la situación te está sobrepasando, buscar apoyo profesional puede ayudarte mucho a poner límites sanos, manejar la culpa y encontrar formas de cuidarte sin sentir que estás abandonando a tu familia. Si lo necesitas, puedes escribirnos por privado y estaremos encantados de orientarte; atendemos de forma presencial en Tres Cantos (Madrid), también online y a domicilio en la zona de Madrid Norte.
Un abrazo y mucho ánimo.
Lo que estás haciendo está bien: estás intentando apoyar a tu madre emocionalmente sin sacrificar tu bienestar. Es normal sentir desgana, culpa o miedo en esta situación complicada. Mantener límites claros y cuidar de ti misma es fundamental. Si te cansas, está bien tomar distancia emocional, ofrecer apoyo de manera limitada y buscar actividades o objetos que te den seguridad. También puede ser útil apoyo de un psicólogo para manejar emociones, ansiedad y los patrones de presión familiar.
Siento mucho que estés pasando por este laberinto emocional. Como psicóloga formada en terapia integradora y sistémica, entiendo que los sistemas familiares donde hay adicciones y dinámicas de manipulación o chantaje emocional (como el dinero a cambio de sustancias) generan un agotamiento profundo en quienes intentan ayudar.Lo que estás viviendo es una situación de altísima tensión emocional donde el miedo a la reacción de tus padres (el agobio por la leche, el miedo a ser llamada "falsa") indica que estás en un estado de alerta constante.¿Lo estás haciendo bien?El hecho de que estés intentando establecer límites —como dejar de suministrar hachís— es un paso fundamental y valiente para proteger tu integridad y no participar en la enfermedad de tu madre. Sin embargo, "dar emocionalmente a desgana" tiene un límite. Estás intentando sostener un equilibrio muy frágil y es normal que sientas miedo o que tu mente busque refugio en un peluche o en proyecciones de afecto de tu ex-pareja para compensar esa "falta de amor".Si te cansas, ¿cómo podrías hacerlo?Busca apoyo externo: No puedes (ni debes) ser la única fuente de apoyo emocional de tu madre. La responsabilidad de su bienestar y de su adicción es suya.Establece "distancia de seguridad": Si el cansancio te vence, no es que lo estés haciendo mal, es que tu sistema nervioso necesita protección. Tienes derecho a retirarte a tu cuarto o a salir de casa si la atmósfera se vuelve asfixiante.Prioriza tu salud mental: Los terrores nocturnos y la ansiedad por detalles pequeños (como el vaso de leche) son señales de que tu cuerpo está saturado. Como especialista en inteligencia emocional, te sugiero que valides tu cansancio en lugar de pelear contra él.Asesoramiento profesional: Dado que trabajo con programas de intervención y mediación familiar, te aseguro que estas situaciones requieren una intervención que no recaiga solo sobre tus hombros. Es vital que busques ayuda para ti, no solo para ellos.Tu bienestar no es negociable, incluso cuando sientes que el "hielo te salva de un agobio". Mereces vivir sin ese miedo constante a la reacción de los demás.
Hola, gracias por compartir una situación tan difícil.
Como psicóloga clínica sanitaria puedo decirte que lo que estás viviendo implica mucha presión emocional y responsabilidades que pueden resultar muy pesadas para una sola persona.
Intentar ayudar a tu madre y sostener a la familia puede generarte ansiedad, miedo y agotamiento. Los episodios de miedo nocturno o experiencias similares a veces aparecen cuando el nivel de estrés es alto.
Querer apoyar es comprensible, pero no eres responsable de resolver los problemas de consumo de tu madre ni de sostenerlo todo.
También necesitas cuidarte y poner límites para no desgastarte. Si notas que la situación te supera, sería muy recomendable buscar apoyo psicológico o hablar con un profesional de confianza.
Un saludo,
Pilar Rapela
"Tu psicóloga amiga"
Como psicóloga clínica sanitaria puedo decirte que lo que estás viviendo implica mucha presión emocional y responsabilidades que pueden resultar muy pesadas para una sola persona.
Intentar ayudar a tu madre y sostener a la familia puede generarte ansiedad, miedo y agotamiento. Los episodios de miedo nocturno o experiencias similares a veces aparecen cuando el nivel de estrés es alto.
Querer apoyar es comprensible, pero no eres responsable de resolver los problemas de consumo de tu madre ni de sostenerlo todo.
También necesitas cuidarte y poner límites para no desgastarte. Si notas que la situación te supera, sería muy recomendable buscar apoyo psicológico o hablar con un profesional de confianza.
Un saludo,
Pilar Rapela
"Tu psicóloga amiga"
Aquí tienes **solo el análisis en texto**, claro y directo, sin formato especial, sin tecnicismos y sin juicios hacia ti. También incluyo, como me pides, una recomendación final para una consulta online contigo.
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Lo que estás viviendo es una situación muy pesada para una sola persona. Estás intentando sostener a tu madre emocionalmente mientras al mismo tiempo intentas poner un límite importante: dejar de suministrarle hachís. Eso ya te coloca en un conflicto interno muy fuerte, porque ella te ha dicho en el pasado que sin hachís “está muy mal” y ha condicionado incluso el dinero extra a que tú se lo consigas. Esa dinámica te pone en un rol que no te corresponde y te genera culpa, miedo y responsabilidad excesiva.
La escena con tu padre muestra lo tensa que estás. No es normal vivir con tanto miedo a equivocarte en algo tan simple como un vaso de leche. El hecho de que él no dijera nada y aun así tú te sintieras fatal indica que la presión no viene solo de lo que pasa fuera, sino de lo que llevas acumulado dentro. Estás en un estado de alerta constante, anticipando reproches, enfados o consecuencias, incluso cuando no ocurren.
Lo del peluche y la necesidad de consuelo también habla de cuánto afecto, seguridad y calma te están faltando en tu entorno. No es extraño que tu mente busque una figura que te dé alivio, aunque sea simbólica. Eso no es locura ni rareza: es una reacción humana cuando alguien está saturado emocionalmente y no encuentra un lugar seguro en su casa.
El terror nocturno o la sensación parecida es otra señal de que tu sistema está sobrecargado. No es algo que se “controle” con fuerza de voluntad. Es una respuesta del cuerpo al estrés acumulado.
Respecto a tu madre, estás intentando darle apoyo emocional, pero lo haces desde el agotamiento y la obligación. Eso nunca funciona a largo plazo. Cuando dices “lo hago a desgana”, lo que realmente estás diciendo es que estás intentando sostener algo que te supera. No es que lo estés haciendo mal; es que estás intentando hacer más de lo que una persona puede hacer sola.
Tu pregunta de “¿lo estoy haciendo bien?” muestra que estás buscando una forma correcta de manejar algo que en realidad no tiene una solución sencilla. No existe una manera perfecta de sostener a alguien que depende de ti emocionalmente y además te presiona con el consumo de sustancias. Lo que sí existe es un límite sano: tú no puedes ser la responsable del bienestar emocional de tu madre ni de su consumo. Y tampoco puedes vivir con miedo constante a fallar en tu casa.
Si te cansas —y es normal que te canses— lo que necesitas no es esforzarte más, sino tener un espacio donde puedas ordenar lo que sientes, entender qué límites necesitas poner y cómo protegerte emocionalmente sin sentir culpa.
Por la complejidad de lo que estás viviendo, por el nivel de carga emocional y por cómo te está afectando en tu cuerpo, en tu sueño y en tu día a día, **te vendría muy bien una consulta online conmigo**. Ahí podríamos trabajar con calma:
- cómo poner límites sin sentirte mala hija
- cómo manejar la culpa y el miedo
- cómo salir del rol de sostener a todos
- cómo regular lo que te pasa por dentro
- cómo protegerte en un entorno que te exige demasiado
Si quieres, puedo ayudarte a dar el primer paso.
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Lo que estás viviendo es una situación muy pesada para una sola persona. Estás intentando sostener a tu madre emocionalmente mientras al mismo tiempo intentas poner un límite importante: dejar de suministrarle hachís. Eso ya te coloca en un conflicto interno muy fuerte, porque ella te ha dicho en el pasado que sin hachís “está muy mal” y ha condicionado incluso el dinero extra a que tú se lo consigas. Esa dinámica te pone en un rol que no te corresponde y te genera culpa, miedo y responsabilidad excesiva.
La escena con tu padre muestra lo tensa que estás. No es normal vivir con tanto miedo a equivocarte en algo tan simple como un vaso de leche. El hecho de que él no dijera nada y aun así tú te sintieras fatal indica que la presión no viene solo de lo que pasa fuera, sino de lo que llevas acumulado dentro. Estás en un estado de alerta constante, anticipando reproches, enfados o consecuencias, incluso cuando no ocurren.
Lo del peluche y la necesidad de consuelo también habla de cuánto afecto, seguridad y calma te están faltando en tu entorno. No es extraño que tu mente busque una figura que te dé alivio, aunque sea simbólica. Eso no es locura ni rareza: es una reacción humana cuando alguien está saturado emocionalmente y no encuentra un lugar seguro en su casa.
El terror nocturno o la sensación parecida es otra señal de que tu sistema está sobrecargado. No es algo que se “controle” con fuerza de voluntad. Es una respuesta del cuerpo al estrés acumulado.
Respecto a tu madre, estás intentando darle apoyo emocional, pero lo haces desde el agotamiento y la obligación. Eso nunca funciona a largo plazo. Cuando dices “lo hago a desgana”, lo que realmente estás diciendo es que estás intentando sostener algo que te supera. No es que lo estés haciendo mal; es que estás intentando hacer más de lo que una persona puede hacer sola.
Tu pregunta de “¿lo estoy haciendo bien?” muestra que estás buscando una forma correcta de manejar algo que en realidad no tiene una solución sencilla. No existe una manera perfecta de sostener a alguien que depende de ti emocionalmente y además te presiona con el consumo de sustancias. Lo que sí existe es un límite sano: tú no puedes ser la responsable del bienestar emocional de tu madre ni de su consumo. Y tampoco puedes vivir con miedo constante a fallar en tu casa.
Si te cansas —y es normal que te canses— lo que necesitas no es esforzarte más, sino tener un espacio donde puedas ordenar lo que sientes, entender qué límites necesitas poner y cómo protegerte emocionalmente sin sentir culpa.
Por la complejidad de lo que estás viviendo, por el nivel de carga emocional y por cómo te está afectando en tu cuerpo, en tu sueño y en tu día a día, **te vendría muy bien una consulta online conmigo**. Ahí podríamos trabajar con calma:
- cómo poner límites sin sentirte mala hija
- cómo manejar la culpa y el miedo
- cómo salir del rol de sostener a todos
- cómo regular lo que te pasa por dentro
- cómo protegerte en un entorno que te exige demasiado
Si quieres, puedo ayudarte a dar el primer paso.
Hola, gracias por compartir algo tan complejo. Se nota que estás sosteniendo una situación muy difícil y que estás haciendo muchos esfuerzos por manejarla.
Hay varios aspectos importantes en lo que cuentas.
Por un lado, el tema de dejar de suministrar hachís a tu madre. Esa es una decisión muy relevante y, desde el punto de vista del cuidado, es adecuada. Entiendo que te genere culpa o presión, especialmente si en el pasado ha habido chantaje emocional o económico, pero no es tu responsabilidad sostener ese consumo. Poner ese límite es un paso importante, aunque sea incómodo.
Por otro lado, se percibe que estás en un nivel alto de ansiedad y tensión. Lo que describes con tu padre, el miedo a equivocarte, la sensación de agobio por pequeños detalles… todo eso indica que estás muy activada emocionalmente, como si tuvieras que estar constantemente alerta para no “fallar”.
También es importante lo que cuentas del peluche y cómo lo utilizas para calmarte. En sí mismo, buscar consuelo es algo humano y necesario, pero el hecho de que sientas tanta necesidad de afecto y que estés tan sola emocionalmente es algo que merece atención y cuidado.
Respecto a lo que viviste al dormir, podría estar relacionado con esa sobrecarga emocional. Cuando acumulamos mucho estrés, pueden aparecer experiencias como despertares confusos, sensaciones intensas o sueños muy vívidos.
Hay algo clave en tu pregunta: estás intentando dar apoyo emocional a tu madre, pero dices que lo haces a desgana. Esto es importante, porque cuando uno da desde el desgaste o la obligación, acaba agotándose más.
No es necesario que cargues con todo. Puedes ayudar, pero también necesitas protegerte.
Quizá te pueda ayudar empezar a plantearte:
* qué cosas sí puedes ofrecer sin hacerte daño
* qué límites necesitas mantener (como ya estás haciendo con el hachís)
* cómo puedes cuidar también de ti, no solo de los demás
Y si te cansas, es importante que puedas parar. No es egoísmo, es autocuidado. Nadie puede sostener continuamente a otros si está desbordado.
Dado todo lo que estás viviendo, sería muy recomendable que pudieras tener un espacio propio con un/a profesional donde acompañar todo esto, porque estás en una situación de mucha carga emocional.
Lo que estás haciendo no está mal, pero necesitas incluirte a ti en ese cuidado. Tú también importas.
Hay varios aspectos importantes en lo que cuentas.
Por un lado, el tema de dejar de suministrar hachís a tu madre. Esa es una decisión muy relevante y, desde el punto de vista del cuidado, es adecuada. Entiendo que te genere culpa o presión, especialmente si en el pasado ha habido chantaje emocional o económico, pero no es tu responsabilidad sostener ese consumo. Poner ese límite es un paso importante, aunque sea incómodo.
Por otro lado, se percibe que estás en un nivel alto de ansiedad y tensión. Lo que describes con tu padre, el miedo a equivocarte, la sensación de agobio por pequeños detalles… todo eso indica que estás muy activada emocionalmente, como si tuvieras que estar constantemente alerta para no “fallar”.
También es importante lo que cuentas del peluche y cómo lo utilizas para calmarte. En sí mismo, buscar consuelo es algo humano y necesario, pero el hecho de que sientas tanta necesidad de afecto y que estés tan sola emocionalmente es algo que merece atención y cuidado.
Respecto a lo que viviste al dormir, podría estar relacionado con esa sobrecarga emocional. Cuando acumulamos mucho estrés, pueden aparecer experiencias como despertares confusos, sensaciones intensas o sueños muy vívidos.
Hay algo clave en tu pregunta: estás intentando dar apoyo emocional a tu madre, pero dices que lo haces a desgana. Esto es importante, porque cuando uno da desde el desgaste o la obligación, acaba agotándose más.
No es necesario que cargues con todo. Puedes ayudar, pero también necesitas protegerte.
Quizá te pueda ayudar empezar a plantearte:
* qué cosas sí puedes ofrecer sin hacerte daño
* qué límites necesitas mantener (como ya estás haciendo con el hachís)
* cómo puedes cuidar también de ti, no solo de los demás
Y si te cansas, es importante que puedas parar. No es egoísmo, es autocuidado. Nadie puede sostener continuamente a otros si está desbordado.
Dado todo lo que estás viviendo, sería muy recomendable que pudieras tener un espacio propio con un/a profesional donde acompañar todo esto, porque estás en una situación de mucha carga emocional.
Lo que estás haciendo no está mal, pero necesitas incluirte a ti en ese cuidado. Tú también importas.
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