Hola! Hace mas de 8 años que estableci contacto 0 con mi progenitora y hermano por reiterados hechos

Hola! Hace mas de 8 años que estableci contacto 0 con mi progenitora y hermano por reiterados hechos de violencia hacia mi sobre todo por parte de mi madre, mi hermano hace lo que ella dice y luego de que los denuncie en la policia por un episodio grave de violencia, de ahi mi hermano y resto de la familia decidieron no hablarme mas y mi papa hostigarme /castigarme todos esos años con el fin de que me vuelva a revincular con ellos sobre todo con ella (mi madre). Yo me mantuve firme en mi decision de no querer verlos, estuve con tratamiento psicologico despues que efectue la denuncia y mi padre hasta llego a pasarle el contacto de mi psicologa a mi madre para ella sentarse a convencerla de que yo no renovara la orden de restriccion, que hasta ese momento tenia y estaba por caducar, fue muy dificil porque no solo que me pasaron por encima ya siendo mayor de edad, sino que hubo varios intentos de acercarse a traves de regalos, cartitas escritas por ella de puño y letra que me hacia llegar a traves de mi hermano y padre (las cartas no expresaban mas que cosas sin trascendencia, donde me contaba cosas de ella y ella + ella sin asumir la responsabilidad de absolutamente nada de lo que me habia causado, en ninguna de las cartas menciona la palabra perdón) tambien hubo varios integrantes de la familia de parte de mi padre involucrados en todo esto que llevaban y traian información incluyendo mi padre, con hostigamientos del tipo "es tu madre" "es tu sangre". En el 2024 fui mama de una hermosa beba de 1 año y medio que claramente ella no conoce, solo la conoce mi hermano y mi padre, ella ahora nos cito a una mediación con abogados de por medio para que se le otorgue a ella un régimen de visitas asi puede ver a su nieta y su tio tambien, es decir mi hermano, lo sorprendente es que a el jamas se la prohibi de ver , lo complejo es que no puedo tener una relacion con el, ya que la pone a ella en el medio siempre de nuestra relacion " si vos no te llevas con mama yo jamas voy a tener una relacion con vos" " para mi no existis", no estoy ahondando en las infinidades de cosas horribles que me han dicho previo a yo hacerles la denuncia formalmente y despues con toda la represalia. Realmente no se que quieren lograr, yo tengo miedo por mi hija que es indefensa, no quiero que tengan relacion con ella porque temo que le hagan lo mismo que me hicieron a mi o que ella haga lo mismo que nos hizo a mi hermano y a mi, enemistarnos, pero con mi hija ,mi hermano me odia sin haberle hecho nada puntual a el porque el problema siempre lo tuve con ella. Me gustaria que me den sus opiniones, en este momento estoy con asesoria legal pero me dijeron que ella tiene derechos como abuela de estar con su nieta, pero sabemos que no es una abuela normal, es una abuela mala, narcisista, que si hizo sufrir a su hija (yo) porque no piensan que tambien puede ejercer ese control o ejercer algun tipo de maltrato hacia mi hija. Estoy devastada.

13 respuestas


lo que cuentass es muy serio, muy doloroso y muy coherente con alguien que ha sobrevivido años de violencia psicológica, manipulación familiar y presiones externas para romper tus propios límites. Tu reacción —miedo, agotamiento, devastación— no es debilidad, es la respuesta normal de alguien que ha tenido que sostener sola una frontera que nadie más respetó. Y ahora, además, aparece una mediación que toca lo más sensible: tu hija

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Lo que estás viviendo es muy duro, y es lógico que te sientas así. Has hecho algo muy difícil que es protegerte durante años de una dinámica de violencia y mantener un límite claro. Eso ya dice mucho de tu capacidad para cuidar a tu hija y cuidarte a ti misma. Es importante que te asesores muy bien a nivel legal, como ya estás haciendo. En paralelo, te diría que si has estado en tratamiento psicológico en algún momento, pidas a tu psicóloga/o un informe que recoja de forma clara: • la historia de maltrato o dinámica familiar disfuncional que has trabajado • el impacto que eso ha tenido en ti • y el motivo por el que estableciste contacto cero Sigue apoyándote en tu asesoría legal y rodéate de profesionales que entiendan bien el trauma relacional. No todo el mundo lo hace. Un abrazo!


Lo que estás viviendo es muy duro y, sobre todo, muy coherente con la historia que describes. No es solo un conflicto familiar puntual, sino un patrón sostenido de vulneración de límites, presión y falta de responsabilidad por parte de tu madre y de otros miembros de la familia. Haber tomado la decisión de cortar el contacto en su momento no parece impulsivo, sino una medida de protección tras situaciones de violencia. Aquí hay varios puntos importantes que conviene ordenar: 1. Tu miedo tiene sentido No estás reaccionando desde la exageración, sino desde la experiencia. Cuando una persona ha ejercido daño y no ha mostrado reparación (no hay reconocimiento, no hay disculpa, no hay cambio observable), es razonable cuestionar que pueda tener un vínculo sano con una menor. No es solo “es su abuela”, es qué tipo de vínculo puede ofrecer. 2. Ser abuela no garantiza un derecho automático sin matices A nivel legal, en muchos países existe la posibilidad de que los abuelos soliciten un régimen de visitas, pero eso no está por encima del interés superior del menor. Si hay antecedentes de violencia, dinámicas tóxicas, manipulación o conflicto grave, esto debe valorarse. No se trata solo del vínculo biológico, sino del entorno emocional y psicológico en el que crecería tu hija. 3. Tu rol ahora es proteger, no reparar a tu familia de origen Aquí hay un cambio clave: ya no eres solo hija, eres madre. Y desde ese lugar, tu responsabilidad principal es garantizar un entorno seguro para tu hija, no facilitar la reconciliación familiar si esta implica riesgo o inestabilidad. 4. La presión familiar que has recibido es una forma de invalidación Frases como “es tu madre” o “es tu sangre” suelen utilizarse para generar culpa, pero no tienen en cuenta el daño real. El vínculo biológico no justifica el acceso ni el perdón automático, especialmente cuando no ha habido reparación. 5. Lo que planteas sobre tu hermano también es relevante No parece haber una figura neutral o protectora ahí. Su posicionamiento es claro y condicionado por tu madre, lo cual dificulta que pueda ser un vínculo seguro o independiente para tu hija. 6. La mediación no te obliga a ceder Es un espacio para exponer la situación, no para aceptar sin más. Aquí es importante que tu asesoría legal conozca bien: * Los antecedentes de violencia * La denuncia previa * El patrón de hostigamiento posterior * La ausencia de responsabilidad por parte de tu madre Todo esto es clave para argumentar en favor del bienestar de tu hija. Desde lo psicológico, hay algo importante que quizá te ayude a sostenerte en este momento: No estás impidiendo un vínculo sano. Estás evitando la repetición de un vínculo dañino que nunca se reparó. Y eso es muy distinto. Si en algún momento decides abrir alguna posibilidad (aunque no tiene por qué ser así), debería ser bajo condiciones muy claras, progresivas y seguras. Pero también es completamente legítimo que, con lo que has vivido, decidas no hacerlo. Ahora mismo estás en un punto donde es normal sentir miedo, rabia, tristeza e incluso duda. Pero tu criterio no nace del capricho, nace de la experiencia. Si necesitas trabajarlo más en profundidad o tener un espacio donde ordenar todo esto con calma, puedes pedirme cita online.


hola

Arnau Gasull

Arnau Gasull

Psicólogo

Santa Maria de Palautordera

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Hola, soy Jesús Seijas, psicólogo con 22 años de experiencia. Lo que has hecho estos años no es rechazo sin motivo, es protección ante un patrón claro de violencia, invasión de límites y ausencia de responsabilidad. Mantener el contacto 0 en ese contexto es coherente. Ahora aparece otro plano: tu hija. Aquí la pregunta no es “es su abuela”, sino qué condiciones garantizan seguridad real para la menor. Con lo que describes, hay riesgos objetivos: -No hay reconocimiento del daño ni reparación. -Uso de terceros para presionar (triangulación). -Hostigamiento sostenido pese a tus límites. -Intento de acceso a tu hija sin vínculo previo contigo. Eso no es una base segura. Qué hacer: -Alinearte con tu asesoría legal y documentar todo (denuncias, mensajes, cartas). -Si hubiera contacto por vía legal, que sea progresivo, supervisado y con condiciones claras (nunca a solas de inicio). -No negociar tus límites en mediación sin garantías: tu presencia, tiempos acotados, posibilidad de suspender si hay presión o descalificación. -Con tu hermano: mantener límite firme. Su posición es condicional y no protege el vínculo. Clave psicológica: tu miedo no es irracional; está basado en experiencia repetida. Proteger a tu hija no es castigar a tu familia, es cuidar su entorno de desarrollo. Idea central: los vínculos familiares no se sostienen por sangre, sino por seguridad y respeto. La terapia psicológica puede ayudarte a: -Sostener límites sin culpa ante la presión familiar. -Procesar el impacto de la violencia vivida. -Decidir con claridad en procesos de mediación. -Fortalecer tu rol como madre protectora sin sentirte sola. Si necesitas ayuda, no dudes en decírmelo. Un saludo. Jesús Seijas, Psicoterapia Online y Presencial.

Jesús Seijas Queral

Jesús Seijas Queral

Psicólogo

Pozuelo de Alarcón

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Gracias por compartir algo tan complejo y doloroso. Lo que describes no es solo un conflicto familiar, sino una historia de violencia, límites y necesidad de protección que llevas sosteniendo desde hace años. Cuando ha existido maltrato o dinámicas familiares dañinas, el contacto cero no es una reacción exagerada, sino una forma legítima de cuidado. Y cuando una persona se convierte en madre, ese cuidado se amplía: ya no se trata solo de ti, sino también de proteger a tu hija de posibles entornos que no han sido seguros. A nivel psicológico, es importante entender que el vínculo biológico no garantiza un vínculo sano. La idea de que “los abuelos tienen derecho a ver a sus nietos” debe ir acompañada de algo esencial: que exista un entorno emocionalmente estable, sin control, sin manipulación y sin repetición del daño. Tu miedo no es irracional. Es coherente con tu historia. Es memoria emocional puesta al servicio de la protección. Además, para que una relación pueda reconstruirse, es necesario algo básico: reconocimiento del daño, responsabilidad y cambios reales en la conducta. Sin eso, el riesgo no es crear un vínculo, sino repetir el patrón. Estás sosteniendo algo muy difícil: mantener tus límites en medio de presión familiar, culpa y exigencias externas. Y aun así, lo estás haciendo desde un lugar profundamente claro: cuidar de tu hija. Acompañarte en terapia puede ayudarte a ordenar este momento, a fortalecer tu criterio interno y a tomar decisiones desde la calma, no desde el miedo o la presión. Porque a veces, proteger también es decir no. Y eso no te hace una mala hija. Te hace una madre que cuida.

Andrea Del Pozo de la Cruz

Andrea Del Pozo de la Cruz

Psicólogo

Villanueva de la Serena

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Hola, Lo que estás describiendo es una situación muy seria y emocionalmente muy cargada, y es comprensible que te sientas devastada. Aquí hay un punto central que es importante separar: una cosa son los “derechos legales” en abstracto, y otra muy distinta es si una relación es psicológicamente segura y saludable para una niña. El hecho de que exista la figura de abuela no implica automáticamente que el vínculo sea adecuado o beneficioso, especialmente cuando hay antecedentes documentados de violencia, manipulación, hostigamiento y dinámicas familiares disfuncionales que ya te afectaron directamente a ti durante años. Tu preocupación por tu hija no solo es válida, sino que es coherente con la experiencia que has vivido. Cuando alguien ha pasado por situaciones de este tipo, es normal que aparezca una alerta interna muy fuerte ante la posibilidad de repetición del patrón en la siguiente generación. También es importante lo que describes sobre la triangulación familiar, la presión emocional, el uso de intermediarios y la negación de responsabilidad. Ese tipo de dinámicas no suelen desaparecer simplemente con el tiempo o con un cambio de contexto, a menos que haya un trabajo profundo y sostenido de responsabilidad y reparación, que en lo que cuentas no parece haber ocurrido. Respecto a lo legal, efectivamente en muchos sistemas existe la posibilidad de solicitar régimen de visitas de abuelos, pero eso no significa que sea automático ni que siempre se conceda sin valorar el interés superior del menor. En estos casos, lo determinante suele ser precisamente si el vínculo es beneficioso o potencialmente perjudicial para el niño. Lo más importante ahora es que sigas apoyándote en la asesoría legal que ya tienes, porque este tipo de situaciones se tienen que abordar desde lo jurídico y lo psicológico a la vez, con mucha claridad y documentación adecuada. A nivel emocional, es normal que sientas miedo, rabia, confusión y agotamiento. No estás exagerando ni imaginando un peligro sin base; estás reaccionando desde una historia previa que ha sido dura y que deja huella. En este momento, el foco principal es proteger a tu hija y también protegerte a ti de volver a entrar en un sistema que ya te ha hecho daño. Si lo necesitas, también puede ser útil trabajar en paralelo este impacto emocional en consulta para ayudarte a sostener el proceso legal sin que te desborde a nivel psicológico. Puedes hacerlo en consulta presencial en Tres Cantos (Madrid), en formato online o a domicilio en la zona norte de Madrid. Un saludo.


Hola, gracias por escribir y por la confianza que supone compartir algo tan serio y tan cargado de historia. Lo que describes tiene todo el sentido. Ocho años de contacto cero no son una decisión impulsiva: son la consecuencia de haber aguantado, documentado, denunciado y finalmente elegirte. Esa firmeza, aunque te haya costado muchísimo, habla de una fortaleza real. El miedo que sientes ahora por tu hija es legítimo. No es exagerado ni paranoico. Cuando no ha habido un reconocimiento genuino del daño causado —y las cartas sin una sola mención al perdón lo dicen todo— no existe base real para confiar en que el vínculo con una niña pequeña vaya a ser diferente. El mismo instinto que te protegió a ti ahora te está diciendo algo sobre ella, y ese instinto merece ser escuchado, no silenciado. Me gustaría poder acompañarte en esto de manera más cercana. Lo que estás viviendo tiene varias capas —emocional, familiar, legal— y merece un espacio donde puedas trabajarlo con profundidad, ordenar lo que sientes y tomar decisiones desde un lugar más sólido y empoderado. En consulta podemos hacer exactamente eso. Y cuando el proceso lo requiera, cuento con los recursos y los contactos necesarios para que el acompañamiento sea integral, incluyendo la dimensión legal si en algún momento aporta valor a tu bienestar y al de tu hija. No estás exagerando. Y no tienes que resolver esto sola. Un abrazo, Ana Ocaña | Psicóloga

Ana Ocaña

Ana Ocaña

Psicólogo

Madrid

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Muy buenas! Lo que veo que sientes no es rencor ni que no hayas superado nada, es la respuesta de alguien que conoce esa dinámica desde dentro mejor que nadie, y eso vale más que cualquier informe externo. Las cartas sin perdón, tu padre pasándole el contacto de tu psicóloga, el hermano que te condiciona su cariño a que vuelvas con ella, los "es tu sangre" como si eso justificara todo... hay un patrón ahí que no desaparece con el tiempo, se reorganiza, y ahora el nuevo punto de entrada es tu hija. El miedo que sientes por ella no es irracional, es tu historia hablándote, tu cuerpo sabe cosas que no van a aparecer en ningún expediente judicial. Tienes dos frentes abiertos ahora mismo, el legal lo estás atendiendo, pero hay otro igual de importante aunque no tenga fecha en el calendario. Cuando llevamos años sosteniendo algo así el sistema nervioso se queda en alerta permanente y desde ahí todo es más confuso, más agotador, más difícil de gestionar. Yo esto lo trabajo con EMDR, en donde podríamos ir a los momentos que más peso siguen teniendo, no para revivirlos sino para que dejen de activarte de la misma manera cada vez que algo te los recuerda, porque mientras esos recuerdos sigan cargados tomar decisiones desde la calma es casi imposible. Y desde el trabajo somático aprenderíamos a sacar a tu sistema nervioso de ese estado de alerta en el que lleva años instalado, para que puedas estar presente con tu hija desde un lugar mucho más tranquilo y seguro.


Hola. Es una situación muy compleja la que describes, pero has utilizado todos los recursos que has podido para cuidarte y protegerte. Deberías continuar por la vía legal para asegurar la protección de tu hija y establecer medidas adecuadas que aseguren supervisión en el caso que se dieran visitas.

Laura Monaco

Laura Monaco

Psicólogo

Premià de Mar

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Hola, lo que cuentas es una larga historia de sufrimiento y lamento que hayas tenido que pasar por eso. Ahora, a lo que te enfrentas, desconozco si ella tiene pleno derecho a ver a tu hija en soledad o en visitas supervisadas por ti. Entiendo tu malestar y el miedo que sientes por tu hija, ya que ahora ella es la personita a la que seguramente más quieras y a la que más necesites proteger. Por ese lado, me gustaría mandarte mucha tranquilidad, porque ni la nena es tú (la nena tiene una mamá buena, que eres tú) ni va a vivir lo mismo que viviste tú. Me explico: tu beba te tiene a ti como escudo protector ante todo lo que su abuela pueda o quiera hacer respecto a ella. Su entorno es uno bien diferente al que tuviste tú: ya que no están ni tu padre, ni tu hermano en tu día a día, que son los que han ejercido más presión para que te lleves bien con tu mamá. Y además, si la ve de manera esporádica (y yo me informaría si supervisada) su influencia no va a ser ni de lejos, tan potente como la que tuviste que sostener tú. En estas situaciones, en algunos casos se nos despierta la niña interior con todas sus heridas y tenemos la sensación de tener que protegerla a ella y a la nueva bebé. Pero lo cierto es que tu hija no tiene todas esas heridas, afortunadamente, y las de tu niña interior te pertenecen únicamente a ti y ya las tienes elaboradas de hace tiempo. Por lo tanto, lo que se te despertó fue más que nada, miedo. Es absolutamente lícito, pero puedes quedarte tranquila porque no es más que eso: miedo. La situación para tu hija es bien distinta que para ti. Te mando mucho ánimo con ese posible juicio y con tu niña interior.

Vicky Cervera

Vicky Cervera

Psicólogo

Valencia

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Hola, buenos días. Después de años de violencia, hostigamiento e intentos de saltarse tus límites, es comprensible que esta mediación reactive mucho miedo. Haber establecido contacto cero no parece una decisión impulsiva, sino una medida de protección tras episodios graves. Tampoco es necesario diagnosticar a tu madre como “narcisista” para reconocer que determinadas conductas fueron dañinas y que temes que puedan repetirse con tu hija. En este momento conviene separar dos ámbitos. La parte jurídica debes seguir trabajándola exclusivamente con tu abogado, aportando la denuncia, las medidas de protección, mensajes, cartas y cualquier antecedente relevante. Desde el ámbito psicológico, lo prioritario es valorar el bienestar y la seguridad de la menor, no satisfacer las expectativas de la familia ni responder a mensajes de culpa como «es tu madre». No tienes que retomar una relación personal para demostrar buena voluntad. Expón de manera clara y documentada tus temores, evita negociar directamente bajo presión y procura que toda comunicación se realice por los cauces que te indique tu asesoría legal. También sería recomendable que recuperases apoyo psicológico especializado en trauma y violencia familiar para afrontar el proceso, reforzar tus límites y preparar emocionalmente la mediación. Un saludo.

Ignacio Sánchez García

Ignacio Sánchez García

Psicólogo

Torrejón de Ardoz

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Hola. Después de tantos años manteniendo una decisión que tomaste tras episodios de violencia, una denuncia y una orden de restricción, es comprensible que esta situación reabra muchos miedos y que ahora aparezca además una preocupación especialmente intensa: proteger a tu hija. Creo que es importante separar varias cuestiones. Una es el vínculo biológico y otra muy distinta la calidad y seguridad de una relación. Tampoco podemos concluir, únicamente por lo que cuentas, qué comportamiento tendría tu madre con tu hija ni realizar un diagnóstico sobre ella. Pero tus antecedentes y el miedo que actualmente experimentas no deberían reducirse simplemente a “es su abuela” o “es su familia”. Existe una historia previa que debe ser tenida en cuenta. También parece que durante años has tenido que responder a intentos de acercamiento, mensajes, intermediarios y presiones para que modificaras una decisión que habías tomado. Esto puede colocarte nuevamente en una lucha agotadora por conseguir que los demás comprendan o acepten tus razones. Quizá ahora el objetivo no tenga que ser convencer a tu familia de que tienes razón, sino mantenerte centrada en aquello que consideras necesario para protegerte y proteger a tu hija, utilizando los cauces profesionales correspondientes. Respecto al régimen de visitas, estás haciendo lo adecuado al contar con asesoramiento jurídico. Será el ámbito legal el que pueda determinar qué derechos existen y, sobre todo, cómo deben valorarse las circunstancias concretas y los antecedentes de vuestro caso. Conserva y facilita a tu abogado toda la documentación que pueda ser relevante, incluidas denuncias, resoluciones, órdenes de restricción y cualquier otro antecedente documentado. Si fuera necesario realizar una valoración psicológica dentro del procedimiento, conozco a una colega especializada en psicología jurídica y elaboración de informes periciales judiciales a la que podría derivarte para valorar el caso con el rigor que requiere. Mientras tanto, también sería importante cuidar el impacto psicológico que todo este proceso está teniendo sobre ti. No necesitas resolver hoy toda la historia de tu familia. Necesitas poder afrontar cada paso sin que el miedo, la culpa o la presión de los demás terminen decidiendo por ti. Amador Manero PSYAMM Psicólogo online y presencial en Sant Andreu de la Barca COPC 30410 Puedes consultarme también a través de Doctoralia.

Amador Manero Moreno

Amador Manero Moreno

Psicólogo

Sant Andreu de la Barca

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