Hola somos 2 padres a nuestro hijo le deciamos consejos a nuestro modo de ver, el lo interpretaba de

10 respuestas
Hola somos 2 padres a nuestro hijo le deciamos consejos a nuestro modo de ver, el lo interpretaba de otra forma,se fue a vivir a otro lado y desde entonces no quiere saber nada de nosotros no coge el telefono ni nada como afrontarlo,quizas no supimos explicarselo bien o no se
 Jesús Seijas Queral
Psicólogo
Pozuelo de Alarcón
Hola, soy Jesús Seijas, psicólogo con 22 años de experiencia.

Entiendo que estéis preocupados y descolocados. Que un hijo corte el contacto genera mucha incertidumbre y dolor.

Faltan datos importantes: qué tipo de “consejos” eran, cómo se daban, cómo reaccionaba él, si había conflicto previo, cuánto tiempo lleva la distancia, qué edad tiene, etc. Sin eso, cualquier recomendación sería demasiado general y podría no ayudar, incluso confundir.

Lo que sí puedo deciros es esto:

Cuando un hijo se distancia de esta manera, suele haber una vivencia subjetiva de no sentirse entendido o respetado, independientemente de la intención de los padres. Pero sin conocer su versión, solo podemos quedarnos en hipótesis.

Por eso, más que daros soluciones cerradas, lo adecuado en vuestro caso sería poder analizar la situación con más detalle en un espacio donde se puedan recoger todos los matices y reconstruir lo ocurrido con calma.

Ahí es donde un acompañamiento profesional puede ayudaros de verdad: no con recetas rápidas, sino entendiendo bien qué ha pasado y cómo posicionaros a partir de ahí.

Si necesitáis ayuda, no dude en decírmelo. Un saludo.

Consigue respuesta gracias a la consulta online

¿Necesitas el consejo de un especialista? Reserva una consulta online: recibirás todas las respuestas sin salir de casa.

Mostrar especialistas ¿Cómo funciona?
Lo que estáis viviendo es muy doloroso, y es normal que aparezcan dudas y sentimientos de culpa. Cuando un hijo se distancia de esta forma, muchas veces no se debe a un único motivo, sino a "cómo ha interpretado ciertas dinámicas o mensajes", aunque vuestra intención fuera ayudarle. Ahora mismo, lo más importante es respetar su espacio sin invadirlo, pero manteniendo una puerta abierta: por ejemplo, hacerle llegar un mensaje breve donde expreséis que le queréis, que estáis disponibles y que os gustaría entender cómo se siente, sin reproches. También es importante que no os castiguéis en exceso: ser padres no significa hacerlo perfecto, sino ir aprendiendo. Este tiempo puede ser una oportunidad para reflexionar y, si en algún momento él se acerca, poder reconstruir la relación desde una comunicación más abierta y empática.
Si sentís que necesitáis acompañamiento para gestionar esta situación o entender mejor cómo abordarla, estaré encantada de ayudaros; podéis, si lo deseáis, pasar por mi calendario y agendar una consulta en el momento que os resulte más cómodo.
Lo que estáis viviendo es muy doloroso y desconcertante. Cuando un hijo toma distancia de esa manera, suele activar mucha culpa, muchas preguntas y sensación de pérdida.

Lo primero que conviene tener en cuenta es que, aunque vosotros lo viváis como “le dábamos consejos”, es posible que él lo haya percibido de otra forma: como presión, crítica o falta de comprensión. Esto no significa que hayáis actuado mal ni con mala intención, sino que a veces el mensaje que uno quiere transmitir y el que el otro recibe no coinciden.

También es importante entender que este tipo de cortes no suelen aparecer de un día para otro. Muchas veces hay un malestar acumulado que el hijo no ha sabido expresar o que no se ha podido abordar en su momento, y la distancia aparece como una forma (quizá poco madura, pero frecuente) de protegerse o marcar límites.

Respecto a qué hacer ahora:

* Intentad no invadir. Si ahora mismo no responde a llamadas o mensajes, insistir de forma constante puede hacer que se cierre más.
* Podéis enviarle un mensaje puntual, breve y sin reproche, algo en la línea de: “Nos duele esta distancia, pero respetamos tu espacio. Cuando quieras hablar, aquí estamos”.
* Evitad centraros en “no supimos hacerlo bien” como única explicación. Puede haber parte de responsabilidad, pero también su forma de gestionar las cosas influye.
* Dadle tiempo. Aunque cueste, estos procesos a veces necesitan distancia para que se puedan reabrir más adelante.

Un punto clave es cambiar el foco: de intentar convencerle o hacerle ver vuestra intención, a mostrar disponibilidad emocional sin presión.

Y algo importante: el hecho de que ahora no quiera saber nada no significa necesariamente que la relación esté perdida para siempre. Muchas relaciones padres-hijos pasan por etapas de distanciamiento que luego se pueden reconducir, especialmente si desde vuestro lado hay apertura, calma y ausencia de reproche.

Si lo necesitáis, también podéis trabajar cómo gestionar este dolor y cómo posicionaros ante él para favorecer un posible acercamiento en el futuro. Puedes pedirme cita online y lo vemos con más detalle.
Hola, entiendo mucho la preocupación y el dolor que puede generar esta situación en unos padres.

Por lo que describes, parece que hubo una dinámica en la que los consejos, aunque dados desde el cariño y la intención de ayudar, pudieron ser vividos por su hijo más como presión, crítica o falta de espacio para tomar sus propias decisiones. A veces, en la relación padres-hijos adultos, la forma en la que se comunican las cosas pesa tanto como la intención con la que se dicen.

El hecho de que haya tomado distancia total sugiere que, en este momento, necesita sentir autonomía y espacio emocional. Eso no necesariamente significa que el vínculo esté perdido, pero sí que ahora mismo su forma de protegerse ha sido el alejamiento.

En este tipo de situaciones, insistir en el contacto de forma repetida puede, sin querer, aumentar la distancia. En cambio, suele ser más útil abrir una puerta de comunicación sin presión, por ejemplo a través de un mensaje breve donde se reconozca su espacio, se valide lo que pudo haber sentido y se deje claro que están disponibles cuando él lo necesite, sin exigencias.

También es importante trabajar como padres la parte emocional de la culpa o la duda (“quizá lo hicimos mal”), porque aunque es normal revisar lo ocurrido, no siempre hay una única causa ni una única responsabilidad. Muchas veces es una combinación de percepción, etapa vital y necesidad de independencia.

Si la situación se mantiene en el tiempo, puede ser muy útil un acompañamiento terapéutico familiar o individual para poder reconstruir el vínculo desde una forma de comunicación más respetuosa con su momento actual.

Si lo necesitan, puedo orientarlos en consulta tanto de forma presencial en Tres Cantos (Madrid), como en modalidad online, o también a domicilio en la zona norte de Madrid, según lo que les resulte más cómodo.

Un saludo.
Hola, gracias por compartir algo tan difícil. Es comprensible que os sintáis preocupados y con muchas dudas ante esta distancia con vuestro hijo.

Por lo que contáis, parece que pudo haber un problema de comunicación o de cómo él vivió vuestros consejos, y ahora mismo quizá necesite tomar distancia. En estos casos, suele ser importante respetar su espacio, pero también trabajar cómo gestionar la angustia, la culpa o la incertidumbre que os está generando la situación.

A veces, poder hablarlo en un espacio profesional ayuda a entender mejor qué ha podido pasar y cómo actuar de la manera más cuidadosa posible, tanto con él como con vosotros mismos.

Si en algún momento sentís que necesitáis ese acompañamiento, estaré encantada de ayudaros.
Hola, gracias por compartirlo. Entiendo que duele mucho y genera mucha confusión.

Por lo que contáis, puede que hubiera una diferencia entre vuestra intención (cuidar, aconsejar) y cómo él lo recibió. Quizá ahora necesita espacio, por eso ahora lo más importante en este momento es no presionar y cuidar el vínculo. Podéis enviarle un mensaje sencillo como:
“Sabemos que necesitas tu espacio. Te queremos y estamos aquí cuando quieras.”

Muchas relaciones de padres e hijos pasan por situaciones de este tipo pero, con respeto y apertura sin buscar quién lleva la razón, son muy reparables.

Aquí estoy para brindarles la ayuda y apoyo que necesiten.
Un abrazo!
Hola, gracias por compartir ese dolor. Se siente la tristeza que les produce que un hijo tome distancia y no quiera contacto.

Por lo que contáis, aparece también una pregunta muy valiosa de vuestra parte: “quizás no supimos explicárselo bien…” Esa apertura a preguntarse por la propia posición ya es importante.

A veces, lo que unos padres viven como consejos dados desde el cuidado, un hijo puede haberlo vivido como crítica, presión o dificultad para sentirse aceptado en quien es. No necesariamente por mala intención de nadie, sino por cómo se fue configurando el vínculo.

Quizás, más que pensar si no supieron explicarle bien lo que querían decirle, podría ayudar correrse un poco de lo que ustedes le decían y preguntarse cuánto se sintió escuchado él en lo que necesitaba expresar o vivir a su manera.

Tal vez podría ayudar preguntarse:
- ¿Qué lugar tuvo su manera de ser o de pensar en el vínculo?
- ¿Cuánto pudimos escucharlo más allá de querer orientarlo?

A veces reparar un vínculo empieza menos por explicar que la intención era buena, y más por intentar comprender cómo lo vivió el otro. Ese movimiento puede abrir algo distinto.
Hola, gracias por compartir vuestra situación.

Lo que describes es muy doloroso y es natural que os estéis cuestionando si la forma de darle consejos pudo influir.

A veces, lo que para unos padres son consejos desde el cariño, para un hijo pueden sentirse como críticas, presión o falta de comprensión. Eso no significa necesariamente que lo hayáis hecho mal, sino que puede haber habido un malentendido.

También es importante entender que, en algunos momentos, los hijos necesitan tomar distancia para afirmarse, ordenar sus emociones o construir su propia manera de vivir. Ese alejamiento no siempre es definitivo ni significa que no os quiera.

Ahora mismo, más que buscar una explicación, el foco puede estar en cómo afrontar esta situación:

* Aceptar que no podéis forzar el contacto, ya que insistir puede hacer que se cierre más.
* Intentar enviarle un mensaje tranquilo y sin reproches, donde expreséis que le queréis, que respetáis su espacio y que estaréis disponibles cuando quiera retomar el contacto.
* Revisar con calma vuestra forma de comunicaros, no desde la culpa, sino desde la posibilidad de entender cómo pudo sentirse él.
* Daros espacio también a vosotros para gestionar la tristeza y la preocupación que esto genera.

No tener respuestas claras no significa que el vínculo esté perdido. A veces, cuando se baja la tensión y se deja una puerta abierta sin presión, el acercamiento puede darse más adelante.
Debe ser una situación muy dura para ustedes como padres.

Cuando un hijo se distancia de esa manera, es normal que aparezcan muchas preguntas: si algo se dijo mal, si no se entendió la intención, si hubo dolor acumulado o si él lo vivió de una forma distinta a la que ustedes esperaban.

A veces, en los vínculos familiares, el cariño y la preocupación pueden expresarse como consejos, pero del otro lado sentirse como presión, crítica o falta de comprensión. No siempre es fácil verlo en el momento.

Más que buscar culpables, quizás sea importante poder entender qué pasó emocionalmente en ese vínculo y cómo están viviendo ustedes esta distancia, porque también genera tristeza, culpa e impotencia.

Podemos abordarlo con calma en un espacio terapéutico, para ordenar lo ocurrido y acompañar lo que están sintiendo.
 Lorena Parrondo Mesa
Psicólogo
Cangas de Onis
Siento mucho la situación que estáis viviendo, porque cuando un hijo toma distancia de esta manera suele generar muchísimo dolor, culpa, confusión e impotencia en los padres.

Es importante entender que, en las relaciones familiares, muchas veces no solo influye lo que queremos transmitir, sino también cómo la otra persona lo recibe o interpreta desde su propia vivencia emocional. Eso no significa necesariamente que hayáis querido hacerle daño o que seáis “malos padres”. A veces, determinadas dinámicas, diferencias en la comunicación o etapas vitales pueden generar heridas, malentendidos o necesidad de distancia.

Ahora mismo, quizá lo más importante sea intentar afrontar esta situación desde la calma, evitando entrar únicamente en la culpa o en buscar una explicación inmediata. Dar espacio, mantener una disposición abierta al diálogo y reflexionar sobre cómo se ha vivido la relación desde ambas partes puede ayudar más que insistir desde la desesperación.

También puede ser muy útil contar con apoyo psicológico para gestionar el dolor que estáis sintiendo, trabajar la culpa y aprender herramientas para afrontar esta distancia familiar de una manera más sana y menos angustiante.

Mucho ánimo. Un abrazo.

Preguntas relacionadas

¿No has encontrado la respuesta que necesitabas? ¡Envía tu pregunta!

  • Tu pregunta se publicará de forma anónima.
  • Intenta que tu consulta médica sea clara y breve.
  • La pregunta irá dirigida a todos los especialistas de Doctoralia, no a uno específico.
  • Este servicio no sustituye a una consulta con un profesional de la salud. Si tienes un problema o una urgencia, acude a tu médico o a los servicios de urgencia.
  • No se permiten preguntas sobre casos específicos o segundas opiniones.
  • Por cuestiones de salud, no se publicarán cantidades ni dosis de medicamentos.

Este valor es demasiado corto. Debe contener __LIMIT__ o más caracteres.


Elige la especialidad de los médicos a los que quieres preguntar
Lo utilizaremos para notificarte la respuesta (en ningún momento aparecerá en Doctoralia)

¿Tu caso es similar? Estos profesionales pueden ayudarte:

Todos los contenidos publicados en Doctoralia, especialmente preguntas y respuestas, son de carácter informativo y en ningún caso deben considerarse un sustituto de un asesoramiento médico.