Estoy muy preocupada por mi hija tiene 27 años empezo a salir con un chico de 20 años el primer año

11 respuestas
Estoy muy preocupada por mi hija tiene 27 años empezo a salir con un chico de 20 años el primer año que estubieron juntos muy bien la verdad está muy enamorada, el problema es que él es muy inestable se imagina cosas que no son verdad, la pone en situaciones difíciles, se lo está haciendo pasar muy mal, a tal punto que la hizo que rompiera la relación, lo está pasando muy mal, se pasa el día llorando, ha empezado a ir a un psicólogo. El muchacho sigue poniéndose en contacto con ella , la escribe, la llama...unas veces que la hecha de menos...otras la dice cosas desagradables, luego la bloquea (contigo pero sin ti) no quiere estar en una relación con ella pero no la deja en paz y ella recae porque sigue enamorada. Me acabo de enterar que a él le diagnosticaron esquizofrenia, con lo cual si no se medica , (que no lo sé)como debiera me cuadra todos sus aptos con mi hija, yo sé pocas cosas me he ido enterando... porque ella me cuenta lo mínimo de lo mínimo. Ahora han vuelto a quedar y van a viajar juntos para ir a un concierto.A mi me parece fatal y la he dicho que no vaya con él que cierre esa puerta ya....estoy haciendo mal en aconsejarla que no vuelva con ese chico? De debería hacer? No quiero que la siga haciendo daño.
 Jesús Seijas Queral
Psicólogo
Pozuelo de Alarcón
Hola, soy Jesús Seijas, psicólogo con 22 años de experiencia.

Se nota cuánto te preocupa tu hija y las ganas que tienes de protegerla. Y, al mismo tiempo, estás en una posición difícil: quieres ayudar, pero ves que cuanto más le dices lo que debería hacer, menos efecto tiene.

Voy a ordenar lo importante.

Primero, sobre la relación
Lo que describes no es solo “una relación complicada”. Hay un patrón claro:

contacto intermitente (se acerca, se aleja)
mensajes contradictorios (te echo de menos / te digo cosas hirientes)
bloqueo y reaparición
dificultad para cortar el vínculo

Esto genera mucha dependencia emocional. No porque tu hija sea débil, sino porque este tipo de dinámica engancha mucho a nivel psicológico.

Segundo, el tema del diagnóstico
Que a él le hayan hablado de esquizofrenia puede ayudar a entender parte de su comportamiento, pero no debe utilizarse para justificar lo que está ocurriendo.

Aquí hay algo importante:
tener un problema de salud mental no exime de la responsabilidad sobre cómo se trata a la otra persona.

Si no está estabilizado o no hay un seguimiento adecuado, la relación puede ser muy desorganizante para quien está al lado. Y eso es lo que tú estás viendo en tu hija.

Tercero, tu papel como madre
Tu intención es buena, pero hay un punto clave:

decirle directamente “no vayas”, “déjalo”, suele generar más resistencia que cambio.

No porque no tengas razón, sino porque ella está emocionalmente implicada. Cuando alguien está enamorado y además enganchado a una dinámica así, necesita llegar a sus propias conclusiones.

Si se siente presionada, es probable que se cierre más o que te cuente menos.

Entonces, ¿qué puedes hacer?

Mantenerte cerca, sin juzgar
Más que decirle lo que tiene que hacer, ayúdale a pensar:
“¿cómo te estás sintiendo con todo esto?”
“¿qué te está dando esta relación y qué te está quitando?”
Poner el foco en su bienestar, no en él
Evitar centrarte en “él es el problema” y centrarte en “te veo sufrir y me preocupa cómo te está afectando”
Validar sin reforzar
Puedes reconocer que le quiere, pero también que lo está pasando mal. Ambas cosas pueden coexistir.
Respetar su proceso, sin desentenderte
Esto es clave. No puedes decidir por ella, pero sí puedes ser un punto de apoyo estable.

Sobre el viaje al concierto:
Entiendo que te parezca mala idea, y es coherente que se lo digas. Pero más que prohibir, es más útil invitarla a que se pregunte en qué punto está realmente para compartir algo así con él.

Y cierro con algo importante para ti:

No estás haciendo mal en preocuparte.
Pero la forma en que acompañas puede marcar la diferencia entre que se acerque a ti o se aleje.

Este tipo de situaciones suelen necesitar tiempo, y a veces apoyo externo. Que ella haya empezado terapia es una muy buena señal.

Y si en algún momento sientes que te desborda como madre, también puedes tener tu propio espacio de orientación para manejarlo con más calma y claridad.

No estás sola en esto. Si necesitas ayuda, no dudes en decírmelo. Un saludo.

Consigue respuesta gracias a la consulta online

¿Necesitas el consejo de un especialista? Reserva una consulta online: recibirás todas las respuestas sin salir de casa.

Mostrar especialistas ¿Cómo funciona?
Lo que estás viviendo como madre es muy comprensible: ves a tu hija sufrir, percibes una dinámica que la desestabiliza y te preocupa que vuelva a exponerse a ello. Tu intención es protegerla, y eso es legítimo. Ahora bien, la forma de ayudar en este tipo de situaciones suele ser menos directa de lo que nos pide el impulso.

Por lo que describes, la relación tiene un patrón intermitente muy claro: acercamiento (te echo de menos), rechazo (te digo cosas desagradables), corte (bloqueo) y vuelta a empezar. Este tipo de dinámica genera mucho enganche emocional, porque alterna momentos de alivio con malestar intenso. No es solo que ella esté enamorada, es que está atrapada en un ciclo que refuerza la dependencia.

Respecto al diagnóstico de esquizofrenia, es importante ser prudentes. Puede explicar parte de la inestabilidad o de las ideas que él tiene, pero no justifica ni convierte en aceptable el daño que está recibiendo tu hija. Además, tú misma señalas que no sabes si está en tratamiento, y ese es un factor clave. Aun así, el foco principal aquí no debería ser él, sino el impacto que esta relación tiene en ella.

Sobre tu pregunta: no, no estás haciendo mal en aconsejarle que se aleje si ves que le hace daño. Es una reacción lógica. El matiz importante es cómo lo haces.

Cuando una persona está emocionalmente enganchada, si percibe presión externa (“no vayas”, “déjalo ya”), puede cerrarse más o incluso hacer lo contrario, no porque no entienda el riesgo, sino porque necesita sentir que la decisión es suya. Si se siente juzgada o presionada, es más probable que te cuente menos (como ya está ocurriendo).

Qué suele ayudar más en estos casos:

* Mantener una postura de cercanía sin juicio: que sienta que puede contarte las cosas sin miedo a que la regañen o le digan “ya te lo dije”.
* Poner el foco en ella, no en él: en cómo se siente, en cómo le afecta, en qué necesita.
* Devolverle la realidad con suavidad: por ejemplo, “veo que cada vez que vuelves con él acabas muy mal, ¿tú cómo lo estás viviendo?”
* Respetar sus tiempos, aunque cueste: salir de este tipo de vínculo no suele ser inmediato.
* Reforzar que está haciendo algo muy importante yendo a terapia.

Sobre el viaje o el concierto: es entendible que te preocupe y que no lo veas bien. Puedes decírselo, pero desde tu preocupación, no desde la prohibición. Algo como: “me preocupa verte sufrir y temo que esto vuelva a hacerte daño”. Eso abre más que cerrar.

Hay un equilibrio delicado entre proteger y no invadir. No puedes tomar la decisión por ella, pero sí puedes ser una base segura desde la que ella, poco a poco, pueda tomar distancia.

Si ves que te está generando mucha angustia o no sabes bien cómo manejar estas conversaciones con ella, también puede ser útil que tú tengas un espacio de orientación para acompañarla mejor. Si lo necesitas, puedes pedirme cita online y lo vemos contigo de forma más concreta y adaptada a vuestra situación.
Hola, entiendo mucho tu preocupación. Cuando vemos a un hijo sufrir, es natural intentar protegerlo y evitar que siga expuesto a una situación que claramente le está generando dolor.

Por lo que describes, más allá del diagnóstico que pueda tener o no la otra persona, lo que se observa es una dinámica de relación inestable y ambivalente, que alterna acercamientos y distanciamientos, y que está teniendo un impacto emocional importante en tu hija. Este tipo de vínculos pueden generar una especie de enganche emocional muy intenso, precisamente porque mezclan afecto, confusión y sufrimiento.

En este contexto, es comprensible que tú intentes aconsejarle que se aleje. No estás actuando desde el error, sino desde la preocupación y el cuidado. Sin embargo, también es importante tener en cuenta que, a los 27 años, las decisiones sobre sus relaciones son de ella, y aunque duela, la forma más útil de ayudar suele ser estar disponible emocionalmente sin entrar en confrontación directa o imposición, porque eso a veces puede hacer que la persona se cierre más.

Lo que sí puedes hacer es algo muy valioso: mantener un espacio seguro donde ella pueda hablar contigo sin sentirse juzgada, reforzar su vínculo con la terapia que ya ha iniciado, y transmitirle que estás ahí para ella independientemente de lo que decida, incluso si no estás de acuerdo. Eso no significa aprobar la situación, sino acompañarla sin perder el vínculo contigo.

En paralelo, si ves que su malestar aumenta (llanto constante, aislamiento, gran deterioro emocional), es importante que el proceso terapéutico esté bien sostenido y que ella tenga apoyo profesional continuo para ayudarle a romper este tipo de dinámicas desde la comprensión, no desde la presión.

Si en algún momento necesitas orientación más personalizada sobre cómo manejar esta situación familiar, puedes consultarme tanto de forma presencial en Tres Cantos (Madrid), como en modalidad online, o incluso a domicilio en la zona norte de Madrid, según lo que os resulte más cómodo.

Un saludo.
Es comprensible que estés angustiada, porque estás viendo sufrir a tu hija y sientes impotencia… Por lo que cuentas, más allá del posible diagnóstico de él, lo importante aquí es que la relación parece estar siendo muy inestable y dolorosa para ella.
Está bien que le expreses tu preocupación y que le transmitas que ves que esa relación no le está haciendo bien, pero sería interesante hacerlo desde el acompañamiento y no desde la presión: si se siente forzada puede que se cierre o se aleje. Podrías intentar hablar desde cómo la ves a ella, más que centrarte en hablar de su pareja.
Si en algún momento vieras un deterioro importante o cualquier situación de riesgo, sería importante buscar ayuda cuanto antes, pero mientras tanto, es muy positivo que haya comenzado a ir a terapia. Probablemente ahora necesite tiempo, apoyo y un espacio donde poder entender qué le está pasando y cómo protegerse emocionalmente. Tú puedes seguir estando cerca, escucharla y recordarle que merece una relación que no la haga sufrir, desde el cariño, acompañándola con calma y ayudándola a no normalizar dinámicas que le hagan daño.
Espero haber sido de ayuda, un abrazo.
Cecilia
Siento mucho la situación y entiendo su preocupación. La buena noticia es que su hija ha empezado terapia y eso le va ayudar muchísimo aunque sea un proceso. Mi recomendación, es que esté a su lado, le muestre comprensión y sin oponerse le haga ver la realidad. Por ejemplo, entiendo que para ti es muy difícil, estás enamorada y es natural que sufras al pensar ciertos escenarios. Por favor, aunque le quieras mucho, me gustaría que también tengas en cuenta todas las situaciones que han pasado últimamente y como te han hecho sentir. Te apoyamos y te queremos pero, también estamos preocupados.

Espero que poco a poco con la terapia, él consiga más estabilidad y ella pueda marcar los limites necesarios.

Un abrazo!
Hola, entiendo profundamente tu preocupación. Ver a un hijo/a sufrir por una relación es muy doloroso, y es natural que quieras protegerla y evitar que siga pasándolo mal.

Por lo que describes, tu hija está atrapada en una relación muy ambivalente, donde hay momentos de cercanía seguidos de rechazo, lo que suele generar mucha dependencia emocional y dificultad para cortar el vínculo. Este tipo de dinámica (“contigo pero sin ti”) suele ser especialmente desgastante y confusa.

Respecto a tu pregunta: no estás haciendo mal en preocuparte ni en expresarle tu opinión. Es lógico que, desde fuera, veas con claridad que esa relación le está haciendo daño. Sin embargo, hay un punto importante: cuando una persona está enamorada, presionarla o decirle de forma tajante lo que debe hacer puede hacer que se cierre más o incluso que se aferre más a la relación.

En cuanto al posible diagnóstico de él, si realmente existe un problema de salud mental como una esquizofrenia, es algo que requiere tratamiento y seguimiento profesional. Pero eso no justifica el daño que está recibiendo tu hija ni implica que ella tenga que sostener esa situación. Una relación sana necesita estabilidad, respeto y cuidado mutuo.

Lo más útil en este momento suele ser acompañarla desde un lugar de escucha y apoyo, sin juzgar, ayudándola a que ella misma pueda ir viendo cómo se siente y qué necesita. Puedes transmitirle tu preocupación desde el cariño (por ejemplo: “me duele verte sufrir”) más que desde la prohibición. También es positivo que ya esté acudiendo a un psicólogo, ya que ahí podrá trabajar su vínculo emocional y tomar decisiones más conscientes.

Si lo deseas, también podrías recibir orientación profesional tú misma para saber cómo acompañarla mejor en este proceso sin desgastarte ni generar más tensión.

Estoy a tu disposición si quieres profundizar en cómo manejar esta situación.
Entiendo profundamente tu preocupación, estás viendo sufrir a tu hija y es muy difícil no querer protegerla. Lo primero es importante tener en cuenta que, aunque su situación es dolorosa, tu hija es adulta y necesita poder tomar sus propias decisiones, incluso cuando no sean las que tú desearías. El comportamiento que describes en él (acercamientos y rechazos, mensajes contradictorios, bloqueo/desbloqueo) genera mucha dependencia emocional, y es habitual que ella recaiga porque aún está enamorada. Más que insistir en que “no vaya” o “no vuelva”, que puede hacer que se cierre más, suele ser más efectivo acompañarla desde la calma, validar cómo se siente y ayudarla a reflexionar sobre cómo le afecta esta relación: si le da paz o le genera sufrimiento. El hecho de que ya esté en terapia es muy positivo. Tu papel puede ser el de estar disponible, sin juzgar, reforzando su autoestima y recordándole que merece una relación estable y respetuosa. Si la presionas, puede alejarse; si se siente comprendida, será más probable que poco a poco tome decisiones más protectoras para sí misma. Si necesitas orientación sobre cómo acompañarla sin desgastarte emocionalmente, estaré encantada de ayudarte; puedes pasar por mi calendario y agendar una consulta cuando te venga bien.
Buenas tardes.
Es comprensible que esta situación le genere preocupación, especialmente al ver a su hija emocionalmente afectada y con dificultad para tomar distancia de una relación que parece estar siendo muy ambivalente para ella.

Cuando una persona sigue muy vinculada afectivamente, no siempre resulta sencillo cortar el contacto, incluso aunque reconozca que la relación le está haciendo daño. En esos casos, las idas y venidas, los mensajes contradictorios y la esperanza de que algo cambie suelen mantener mucho el enganche emocional.

Más allá de un posible diagnóstico, lo importante es valorar cómo está viviendo ella la relación y qué efecto tiene en su bienestar. Que haya iniciado apoyo psicológico es una buena señal, porque puede ayudarle a entender mejor lo que necesita y a fortalecer decisiones más protectoras para sí misma.

Como madre, expresar preocupación y aconsejar desde el cuidado es natural, aunque a veces conviene hacerlo sin presionar en exceso, para que no viva ese acompañamiento como una imposición. En muchas ocasiones resulta más útil ofrecer escucha, sostén y confianza en que poco a poco pueda clarificar lo que le conviene.

Le envío un cordial saludo.
Hola, gracias por compartir una preocupación tan profunda como madre. Ver sufrir a una hija, sentir que está atrapada en una relación que le hace daño y no poder protegerla como quisieras puede generar mucha angustia e impotencia. Es comprensible que estés preocupada.
Cuando una persona está emocionalmente vinculada, a veces le cuesta tomar distancia aunque la relación le genere sufrimiento. En esos casos, más que presionar, suele ser importante acompañar, escuchar y ofrecer apoyo para que pueda ir viendo con claridad lo que necesita.
También es importante cuidar tu propio desgaste emocional en este proceso. Con orientación psicológica familiar o individual podéis encontrar mejores formas de manejar esta situación. Si lo deseas, estaré encantado de acompañaros. Cuídate mucho.
Siento mucho la angustia que te provoca ver a tu hija sufrir y es comprensible que quieras protegerla; estar preocupada no te hace mala madre, te hace humana. Lo primero es acompañarla desde la contención y la escucha: valida su dolor, evita juzgarla por seguir enamorada y ofrécele apoyo práctico sin intentar controlar cada decisión. Dile con calma que te preocupa su seguridad emocional y física y que quieres ayudarla a tomar decisiones más seguras, no a imponerle las tuyas. Anímala a mantener la terapia y a contarle al terapeuta todo lo que pasa con ese chico, incluidas las llamadas, los mensajes contradictorios y las recaídas; la intervención profesional es clave cuando hay inestabilidad mental de por medio. Si sabes que tiene un diagnóstico de esquizofrenia y sospechas que no está medicado o en seguimiento, sugiérele con delicadeza que pregunte al joven sobre su tratamiento y si está en control con su equipo médico; si hay riesgo real de descompensación, es razonable que ella evite encuentros a solas y viajes sin acompañamiento. Mientras tanto, ayúdala a diseñar un plan de seguridad para el viaje: que alguien de confianza sepa el itinerario, horarios y con quién va a estar, que comparta ubicación en el móvil durante el trayecto, y que tenga un número de contacto de emergencia cercano; no lo presentes como desconfianza hacia ella sino como medidas prácticas para cuidarla. Recomiéndale documentar y guardar pruebas de los mensajes y llamadas agresivas o manipuladoras y, si hay amenazas o violencia, que lo denuncie y busque protección. Evita confrontar al chico directamente si eso puede empeorar la situación; en cambio, ofrece apoyo para que ella ponga límites claros (bloqueos temporales, no responder a provocaciones) y para que practique decir “no” y retirarse cuando se sienta mal. No estás haciendo mal en aconsejarla que no vuelva con él: es legítimo expresar tu preocupación y recomendar prudencia, pero procura que ese consejo vaya acompañado de respeto por su autonomía; las decisiones finales son de ella y la presión excesiva puede empujarla a ocultar cosas o a alejarse de ti. Si te resulta difícil contener la ansiedad, busca apoyo para ti también: hablar con un profesional te ayudará a sostenerla sin sobreprotegerla. Si quieres, puedo ayudarte a redactar un mensaje que le digas a tu hija para ofrecerle apoyo sin juzgarla, o un texto que ella pueda enviarle a él para poner límites; también puedo acompañarte en una consulta psicológica online para diseñar un plan de intervención familiar y de seguridad.
Hola,
Entiendo mucho tu preocupación. Ver a un hijo sufrir y sentir que no puedes protegerlo genera mucha angustia e impotencia.

Por lo que cuentas, tu hija está en una relación que le está haciendo mucho daño emocional, con una dinámica muy inestable que la confunde y la engancha, y eso es lo que más habría que atender ahora.
Sin embargo, aunque tu intención sea cuidarla, decirle directamente lo que “debe hacer” puede provocar que ella se cierre más y te cuente aún menos. En estos casos suele ayudar más:
* Escucharla sin juzgar ni presionarla.
* Expresarle tu preocupación desde el “me duele verte así” en lugar de “no vayas / no vuelvas”.
* Reforzar que merece estar en una relación donde se sienta tranquila y respetada.
* Animarla a seguir en terapia, que ahora mismo es clave para ella.
Tú no puedes tomar la decisión por ella, pero sí puedes ser un apoyo seguro donde pueda hablar sin miedo a sentirse juzgada.
Si lo necesitas, también podemos trabajar contigo cómo acompañarla en esta situación sin que te desborde a ti.

Expertos

Guadalupe Barquero Fernández

Guadalupe Barquero Fernández

Psicólogo

Granada

María Gabella Onrubia

María Gabella Onrubia

Psicólogo

Hellin

Paola Martinez

Paola Martinez

Psicólogo

Renteria

Reservar cita
María Teresa Morales Lorenzo

María Teresa Morales Lorenzo

Psicólogo

Santiago de Compostela

Reservar cita

Preguntas relacionadas

¿Quieres enviar tu pregunta?

Nuestros expertos han respondido 471 preguntas sobre Terapia de pareja
  • Tu pregunta se publicará de forma anónima.
  • Intenta que tu consulta médica sea clara y breve.
  • La pregunta irá dirigida a todos los especialistas de Doctoralia, no a uno específico.
  • Este servicio no sustituye a una consulta con un profesional de la salud. Si tienes un problema o una urgencia, acude a tu médico o a los servicios de urgencia.
  • No se permiten preguntas sobre casos específicos o segundas opiniones.
  • Por cuestiones de salud, no se publicarán cantidades ni dosis de medicamentos.

Este valor es demasiado corto. Debe contener __LIMIT__ o más caracteres.


Elige la especialidad de los médicos a los que quieres preguntar
Lo utilizaremos para notificarte la respuesta (en ningún momento aparecerá en Doctoralia)

¿Tu caso es similar? Estos profesionales pueden ayudarte:

Todos los contenidos publicados en Doctoralia, especialmente preguntas y respuestas, son de carácter informativo y en ningún caso deben considerarse un sustituto de un asesoramiento médico.