Buenas tardes, estoy pasando por un proceso de infedelidad, despues de un años y 7 meses me entero q
11
respuestas
Buenas tardes, estoy pasando por un proceso de infedelidad, despues de un años y 7 meses me entero que mi marido me fue infiel, con el resultado de una hija, lo mas doloreros es que le habia abvertido que esa tipa estaba en el, estoy sufriendo muchisisimo, no logro perdonarlo, porque me siento humillada, desepcionada y que traiciono nuestro amor, el justica que fue un error de un momento y que nunca mas estuvo con ella, que fue solo esa vez, no logro creerle, y entiendo que no puedo seguir con mi matrimonio si no tengo paz.
ayudeme a entender por favor
ayudeme a entender por favor
Gracias por compartir algo tan doloroso y tan íntimo.
Lo que estás sintiendo tiene mucho sentido. La infidelidad, especialmente cuando viene acompañada de una situación tan compleja como la que describes, suele vivirse como una ruptura profunda de la confianza, de la seguridad y del proyecto compartido. Es natural que aparezcan emociones como la humillación, la decepción, la rabia o la confusión. Nada de eso es exagerado ni “incorrecto”: habla de lo importante que era para ti la relación y de lo mucho que has invertido en ella.
Lo importante aquí no es forzarte a perdonar ni a tomar una decisión rápida, sino ayudarte a escucharte con honestidad. ¿Qué necesitas tú en este momento? ¿Qué partes de ti se sienten más heridas? ¿Qué necesitarías para poder estar en paz, tanto si decides continuar como si decides no hacerlo?
También es comprensible que no logres creerle ahora mismo. La confianza, cuando se rompe, no se reconstruye solo con explicaciones, sino con tiempo, coherencia y seguridad emocional. Y aun así, hay veces en las que, aunque la otra persona quiera reparar, una parte de nosotros ya no puede o no quiere seguir.
No se trata de lo que “deberías” hacer, sino de lo que es coherente contigo, con tus valores y con tu bienestar. A veces, el mayor acto de cuidado hacia una misma es reconocer hasta dónde podemos sostener una relación… y hasta dónde no.
Si te es posible, buscar un espacio terapéutico donde puedas elaborar todo esto acompañada puede ayudarte mucho a ordenar lo que sientes y a tomar decisiones desde un lugar más claro y cuidado.
Lo que estás sintiendo tiene mucho sentido. La infidelidad, especialmente cuando viene acompañada de una situación tan compleja como la que describes, suele vivirse como una ruptura profunda de la confianza, de la seguridad y del proyecto compartido. Es natural que aparezcan emociones como la humillación, la decepción, la rabia o la confusión. Nada de eso es exagerado ni “incorrecto”: habla de lo importante que era para ti la relación y de lo mucho que has invertido en ella.
Lo importante aquí no es forzarte a perdonar ni a tomar una decisión rápida, sino ayudarte a escucharte con honestidad. ¿Qué necesitas tú en este momento? ¿Qué partes de ti se sienten más heridas? ¿Qué necesitarías para poder estar en paz, tanto si decides continuar como si decides no hacerlo?
También es comprensible que no logres creerle ahora mismo. La confianza, cuando se rompe, no se reconstruye solo con explicaciones, sino con tiempo, coherencia y seguridad emocional. Y aun así, hay veces en las que, aunque la otra persona quiera reparar, una parte de nosotros ya no puede o no quiere seguir.
No se trata de lo que “deberías” hacer, sino de lo que es coherente contigo, con tus valores y con tu bienestar. A veces, el mayor acto de cuidado hacia una misma es reconocer hasta dónde podemos sostener una relación… y hasta dónde no.
Si te es posible, buscar un espacio terapéutico donde puedas elaborar todo esto acompañada puede ayudarte mucho a ordenar lo que sientes y a tomar decisiones desde un lugar más claro y cuidado.
Consigue respuesta gracias a la consulta online
¿Necesitas el consejo de un especialista? Reserva una consulta online: recibirás todas las respuestas sin salir de casa.
Mostrar especialistas ¿Cómo funciona?
Buenas tardes, soy Jesús Seijas, psicólogo con 22 años de experiencia.
Lo que estás viviendo es un impacto emocional muy fuerte. No es solo una infidelidad: hay una hija de por medio, hay una advertencia previa que tú hiciste y no fue escuchada, y hay una ruptura de confianza profunda. Por eso la intensidad que sientes —humillación, rabia, tristeza, incredulidad— es coherente con lo ocurrido.
Voy a ayudarte a ordenar esto, sin simplificarlo.
Primero, sobre lo que te pasa a ti
Ahora mismo estás en una fase de choque y desorganización emocional. En este punto:
no puedes confiar en su versión
no puedes perdonar
no puedes tomar decisiones con calma
Y eso no es un problema tuyo. Es el efecto directo de lo que ha ocurrido.
Segundo, sobre su explicación
Que él diga que fue “un error de un momento” puede ser su forma de reducir lo ocurrido. Pero hay un dato objetivo que no encaja con esa versión simple: hay una hija. Eso introduce una dimensión de realidad que hace más difícil sostener la idea de algo puntual sin consecuencias.
No se trata de demostrar si miente o dice la verdad.
Se trata de que tu confianza está rota, y eso no se repara con una explicación breve.
Tercero, el punto clave
Ahora mismo estás intentando responder a esta pregunta:
“¿puedo seguir con mi matrimonio o no?”
Pero hay una pregunta anterior, más importante:
¿puedo recuperar un mínimo de estabilidad interna para pensar con claridad?
Porque decidir desde este nivel de dolor suele llevar a posiciones muy extremas (o aguantar demasiado o romper de forma impulsiva).
Cuarto, sobre el perdón
No estás en el momento de perdonar.
El perdón, si llega, es un proceso largo y condicionado a muchas cosas: verdad, coherencia, responsabilidad por parte de él, y reparación real.
Ahora mismo, lo que necesitas no es perdonar.
Necesitas comprender qué ha pasado y protegerte emocionalmente.
Quinto, algo que conviene que tengas muy claro
No poder confiar ahora es completamente normal.
No es que estés siendo dura. Es que la base de la relación se ha visto afectada.
Y esto no se resuelve con “intentar creerle”.
Para cerrar, te dejo una orientación práctica:
no te fuerces a decidir ya
limita las conversaciones repetitivas que solo aumentan el dolor
céntrate en estabilizarte (descanso, apoyo cercano, rutinas básicas)
y, si te es posible, busca un espacio terapéutico individual
En un proceso así, el acompañamiento psicológico profesional no es un lujo, es una herramienta para no perderte dentro de todo esto.
Porque lo que estás viviendo no es pequeño.
Y no se atraviesa bien estando sola con ello.
Un saludo.
Lo que estás viviendo es un impacto emocional muy fuerte. No es solo una infidelidad: hay una hija de por medio, hay una advertencia previa que tú hiciste y no fue escuchada, y hay una ruptura de confianza profunda. Por eso la intensidad que sientes —humillación, rabia, tristeza, incredulidad— es coherente con lo ocurrido.
Voy a ayudarte a ordenar esto, sin simplificarlo.
Primero, sobre lo que te pasa a ti
Ahora mismo estás en una fase de choque y desorganización emocional. En este punto:
no puedes confiar en su versión
no puedes perdonar
no puedes tomar decisiones con calma
Y eso no es un problema tuyo. Es el efecto directo de lo que ha ocurrido.
Segundo, sobre su explicación
Que él diga que fue “un error de un momento” puede ser su forma de reducir lo ocurrido. Pero hay un dato objetivo que no encaja con esa versión simple: hay una hija. Eso introduce una dimensión de realidad que hace más difícil sostener la idea de algo puntual sin consecuencias.
No se trata de demostrar si miente o dice la verdad.
Se trata de que tu confianza está rota, y eso no se repara con una explicación breve.
Tercero, el punto clave
Ahora mismo estás intentando responder a esta pregunta:
“¿puedo seguir con mi matrimonio o no?”
Pero hay una pregunta anterior, más importante:
¿puedo recuperar un mínimo de estabilidad interna para pensar con claridad?
Porque decidir desde este nivel de dolor suele llevar a posiciones muy extremas (o aguantar demasiado o romper de forma impulsiva).
Cuarto, sobre el perdón
No estás en el momento de perdonar.
El perdón, si llega, es un proceso largo y condicionado a muchas cosas: verdad, coherencia, responsabilidad por parte de él, y reparación real.
Ahora mismo, lo que necesitas no es perdonar.
Necesitas comprender qué ha pasado y protegerte emocionalmente.
Quinto, algo que conviene que tengas muy claro
No poder confiar ahora es completamente normal.
No es que estés siendo dura. Es que la base de la relación se ha visto afectada.
Y esto no se resuelve con “intentar creerle”.
Para cerrar, te dejo una orientación práctica:
no te fuerces a decidir ya
limita las conversaciones repetitivas que solo aumentan el dolor
céntrate en estabilizarte (descanso, apoyo cercano, rutinas básicas)
y, si te es posible, busca un espacio terapéutico individual
En un proceso así, el acompañamiento psicológico profesional no es un lujo, es una herramienta para no perderte dentro de todo esto.
Porque lo que estás viviendo no es pequeño.
Y no se atraviesa bien estando sola con ello.
Un saludo.
Lo que estás sintiendo es totalmente coherente con lo que ha ocurrido. No estás reaccionando “exageradamente”: hay una traición, una mentira sostenida en el tiempo y, además, una consecuencia muy impactante (una hija). Eso no es un “error puntual” en términos emocionales, aunque él lo nombre así. Para ti, supone una ruptura profunda de la confianza, de la seguridad y de la imagen que tenías de tu relación.
Hay varias cosas importantes que conviene ordenar para que puedas entender mejor lo que te pasa:
Primero, la intensidad del dolor.
No solo estás gestionando una infidelidad, sino también:
* La sensación de humillación
* La pérdida de confianza
* La duda constante sobre qué es verdad y qué no
* Y el impacto de que haya una hija, que hace que esto no sea algo “cerrado” en el tiempo
Todo eso hace que el proceso sea más complejo y más largo.
Segundo, el tema de creerle o no.
Ahora mismo tu mente intenta encontrar certezas (“¿fue solo una vez?”), pero en este punto es muy difícil que las encuentres. Cuando se rompe la confianza, incluso aunque dijera la verdad, tu sistema interno no puede validarlo todavía. No es solo una cuestión de información, es una herida emocional.
Tercero, algo clave: no necesitas perdonar ahora.
Muchas personas se presionan con “tengo que perdonar para seguir” o “si no perdono, tengo que irme”. Y no funciona así. El perdón, si llega, es un proceso largo y solo tiene sentido si hay:
* Reparación real por parte de él (no solo palabras, sino coherencia en el tiempo)
* Transparencia
* Y un cambio sostenido
Sin eso, es normal que no puedas perdonar.
Cuarto, lo que tú ya intuyes es muy importante:
“no puedo seguir si no tengo paz”.
Esa frase es una brújula. No te está diciendo necesariamente “vete ya”, pero sí te está marcando un límite interno: no puedes vivir en un estado constante de angustia, duda y dolor.
Ahora mismo no estás en condiciones emocionales de tomar una decisión definitiva (seguir o no seguir). Estás en pleno impacto. Y en ese estado, lo más importante no es decidir, sino estabilizarte.
Qué puede ayudarte en este momento:
* No forzarte a decidir rápido. Date tiempo.
* Permitir el dolor sin intentar “arreglarlo” ya.
* Observar más que creer: fíjate en cómo actúa él a partir de ahora, no solo en lo que dice.
* No asumir la responsabilidad de reparar tú sola la relación.
Y una idea importante:
Querer entender “por qué lo hizo” no siempre te va a dar paz. A veces lo que más necesitas no es entenderle a él, sino entender qué necesitas tú ahora para poder estar bien.
Este tipo de situaciones se pueden trabajar en terapia para ayudarte a procesar la herida, ordenar pensamientos y decidir desde un lugar más claro y menos doloroso. Si lo necesitas, puedes pedirme cita online y lo vemos contigo de forma más personalizada.
Hay varias cosas importantes que conviene ordenar para que puedas entender mejor lo que te pasa:
Primero, la intensidad del dolor.
No solo estás gestionando una infidelidad, sino también:
* La sensación de humillación
* La pérdida de confianza
* La duda constante sobre qué es verdad y qué no
* Y el impacto de que haya una hija, que hace que esto no sea algo “cerrado” en el tiempo
Todo eso hace que el proceso sea más complejo y más largo.
Segundo, el tema de creerle o no.
Ahora mismo tu mente intenta encontrar certezas (“¿fue solo una vez?”), pero en este punto es muy difícil que las encuentres. Cuando se rompe la confianza, incluso aunque dijera la verdad, tu sistema interno no puede validarlo todavía. No es solo una cuestión de información, es una herida emocional.
Tercero, algo clave: no necesitas perdonar ahora.
Muchas personas se presionan con “tengo que perdonar para seguir” o “si no perdono, tengo que irme”. Y no funciona así. El perdón, si llega, es un proceso largo y solo tiene sentido si hay:
* Reparación real por parte de él (no solo palabras, sino coherencia en el tiempo)
* Transparencia
* Y un cambio sostenido
Sin eso, es normal que no puedas perdonar.
Cuarto, lo que tú ya intuyes es muy importante:
“no puedo seguir si no tengo paz”.
Esa frase es una brújula. No te está diciendo necesariamente “vete ya”, pero sí te está marcando un límite interno: no puedes vivir en un estado constante de angustia, duda y dolor.
Ahora mismo no estás en condiciones emocionales de tomar una decisión definitiva (seguir o no seguir). Estás en pleno impacto. Y en ese estado, lo más importante no es decidir, sino estabilizarte.
Qué puede ayudarte en este momento:
* No forzarte a decidir rápido. Date tiempo.
* Permitir el dolor sin intentar “arreglarlo” ya.
* Observar más que creer: fíjate en cómo actúa él a partir de ahora, no solo en lo que dice.
* No asumir la responsabilidad de reparar tú sola la relación.
Y una idea importante:
Querer entender “por qué lo hizo” no siempre te va a dar paz. A veces lo que más necesitas no es entenderle a él, sino entender qué necesitas tú ahora para poder estar bien.
Este tipo de situaciones se pueden trabajar en terapia para ayudarte a procesar la herida, ordenar pensamientos y decidir desde un lugar más claro y menos doloroso. Si lo necesitas, puedes pedirme cita online y lo vemos contigo de forma más personalizada.
Hola, siento mucho el dolor por el que estás pasando. Lo que describes es una de las experiencias más difíciles dentro de una relación de pareja, porque no solo afecta a la confianza, sino también a la identidad emocional del vínculo y a la sensación de seguridad.
Es completamente comprensible que te sientas humillada, decepcionada y con dificultad para perdonar. La infidelidad, especialmente cuando tiene consecuencias como un hijo, no es un hecho aislado en lo emocional: cambia de forma profunda la manera en que se percibe la relación y lo que se creía construido en ella.
Cuando tu marido lo reduce a “un error de un momento”, puede ser su forma de intentar minimizar la gravedad para poder sostener la culpa o la situación. Sin embargo, para quien la recibe, no se vive como algo puntual, sino como una ruptura de confianza importante, y por eso es normal que no encaje con lo que te está diciendo.
También es importante que escuches algo clave de lo que tú misma estás expresando: no puedes continuar si no tienes paz. Esa frase es muy significativa, porque pone el foco en algo esencial en este proceso: no solo se trata de si él pide perdón o si explica lo ocurrido, sino de si tú puedes reconstruir o no la confianza desde tu propio sentir.
En estos momentos no es necesario que tomes decisiones apresuradas. Este tipo de heridas necesitan tiempo para poder ser procesadas emocionalmente, y muchas veces pasan por fases de shock, rabia, tristeza, confusión y reevaluación del vínculo. Es normal que ahora mismo no puedas creerle ni sentirte en disposición de perdonar.
Lo más importante es que no atravieses esto sola. Un acompañamiento psicológico puede ayudarte a ordenar lo que sientes, a diferenciar entre lo que puedes reconstruir y lo que no, y a tomar decisiones desde un lugar más estable emocionalmente, no solo desde el dolor inmediato.
Si lo necesitas, puedo acompañarte en este proceso tanto en consulta presencial en Tres Cantos (Madrid), como en modalidad online, o también a domicilio en la zona norte de Madrid, según lo que te resulte más cómodo.
Un saludo.
Es completamente comprensible que te sientas humillada, decepcionada y con dificultad para perdonar. La infidelidad, especialmente cuando tiene consecuencias como un hijo, no es un hecho aislado en lo emocional: cambia de forma profunda la manera en que se percibe la relación y lo que se creía construido en ella.
Cuando tu marido lo reduce a “un error de un momento”, puede ser su forma de intentar minimizar la gravedad para poder sostener la culpa o la situación. Sin embargo, para quien la recibe, no se vive como algo puntual, sino como una ruptura de confianza importante, y por eso es normal que no encaje con lo que te está diciendo.
También es importante que escuches algo clave de lo que tú misma estás expresando: no puedes continuar si no tienes paz. Esa frase es muy significativa, porque pone el foco en algo esencial en este proceso: no solo se trata de si él pide perdón o si explica lo ocurrido, sino de si tú puedes reconstruir o no la confianza desde tu propio sentir.
En estos momentos no es necesario que tomes decisiones apresuradas. Este tipo de heridas necesitan tiempo para poder ser procesadas emocionalmente, y muchas veces pasan por fases de shock, rabia, tristeza, confusión y reevaluación del vínculo. Es normal que ahora mismo no puedas creerle ni sentirte en disposición de perdonar.
Lo más importante es que no atravieses esto sola. Un acompañamiento psicológico puede ayudarte a ordenar lo que sientes, a diferenciar entre lo que puedes reconstruir y lo que no, y a tomar decisiones desde un lugar más estable emocionalmente, no solo desde el dolor inmediato.
Si lo necesitas, puedo acompañarte en este proceso tanto en consulta presencial en Tres Cantos (Madrid), como en modalidad online, o también a domicilio en la zona norte de Madrid, según lo que te resulte más cómodo.
Un saludo.
Hola, gracias por tu consulta.
Parece que la situación que estás viviendo ha provocado una ruptura drástica de tu confianza. Al final, pides ayuda para entender, pero en tu anterior frase dices: entiendo que no puedo seguir con mi matrimonio si no tengo paz.
La verdad es que en una relación la confianza debe ser incuestionable, es decir, sentirnos a salvo junto a esa persona. Si eso no ocurre, y además es por una razón como la que relatas, debemos plantearnos el ponernos a salvo. La clave en tu relato es que si no logras creerle es que una parte de ti te está diciendo que no es confiable. Es posible que otras partes de tu personalidad te digan que sí deberías darle una oportunidad. Ese diálogo interno es habitual y en terapia lo que hacemos es identificar si algo de lo que nos preocupa es una distorsión de la realidad. En este caso, las dudas sobre si él es digno de confianza parecen fundadas, por lo tanto: ¿qué es lo que buscas entender?
Parece que la situación que estás viviendo ha provocado una ruptura drástica de tu confianza. Al final, pides ayuda para entender, pero en tu anterior frase dices: entiendo que no puedo seguir con mi matrimonio si no tengo paz.
La verdad es que en una relación la confianza debe ser incuestionable, es decir, sentirnos a salvo junto a esa persona. Si eso no ocurre, y además es por una razón como la que relatas, debemos plantearnos el ponernos a salvo. La clave en tu relato es que si no logras creerle es que una parte de ti te está diciendo que no es confiable. Es posible que otras partes de tu personalidad te digan que sí deberías darle una oportunidad. Ese diálogo interno es habitual y en terapia lo que hacemos es identificar si algo de lo que nos preocupa es una distorsión de la realidad. En este caso, las dudas sobre si él es digno de confianza parecen fundadas, por lo tanto: ¿qué es lo que buscas entender?
Buenas tardes. Siento mucho el dolor que estás atravesando. Lo que has descubierto no es solo una infidelidad, sino una ruptura profunda de la confianza, y además con una consecuencia muy grande como es el nacimiento de una hija. Es completamente comprensible que te sientas humillada, decepcionada y traicionada.
Hay algo importante que necesitas saber: lo que estás sintiendo es coherente con lo que has vivido. No es exagerado ni “demasiado”. Cuando la confianza se rompe así, el impacto emocional suele ser muy intenso y no se repara rápido.
Entender no significa justificar. Puedes intentar comprender qué ha pasado o qué le ha llevado a actuar así, pero eso no obliga a que lo perdones ni a que continúes en la relación.
También es natural que no puedas creerle. La confianza no se recupera solo con palabras, sino con tiempo, coherencia y hechos sostenidos. Y aun así, hay situaciones en las que, aunque la otra persona quiera reparar, el dolor es tan grande que uno no logra encontrar paz dentro de la relación.
Ahora mismo parece que hay dos partes dentro de ti:
Una que está profundamente herida y no puede perdonar
Otra que intenta entender qué hacer con la relación
Más que forzarte a tomar una decisión inmediata, puede ayudarte centrarte en esto:
¿Qué necesitas tú para poder estar en paz contigo misma?
Algunas preguntas que pueden orientarte:
¿Podrías reconstruir la confianza con él, incluso con el tiempo?
¿Sientes que él está asumiendo realmente la responsabilidad o solo minimizando lo ocurrido?
¿Quedarte te daría tranquilidad o te mantendría en un estado constante de dolor?
No se trata solo de si “puedes perdonar”, sino de si puedes volver a sentirte segura y en paz dentro de esa relación.
Date permiso para sentir todo esto sin presión por decidir ya. Estás en pleno impacto emocional, y necesitas tiempo, apoyo y cuidado.
Si puedes, busca un espacio terapéutico donde acompañar este proceso. No tienes que entenderlo todo de golpe, pero sí mereces cuidado hacia ti misma.
Aquí estoy para ayudarte.
Un abrazo muy fuerte.
Hay algo importante que necesitas saber: lo que estás sintiendo es coherente con lo que has vivido. No es exagerado ni “demasiado”. Cuando la confianza se rompe así, el impacto emocional suele ser muy intenso y no se repara rápido.
Entender no significa justificar. Puedes intentar comprender qué ha pasado o qué le ha llevado a actuar así, pero eso no obliga a que lo perdones ni a que continúes en la relación.
También es natural que no puedas creerle. La confianza no se recupera solo con palabras, sino con tiempo, coherencia y hechos sostenidos. Y aun así, hay situaciones en las que, aunque la otra persona quiera reparar, el dolor es tan grande que uno no logra encontrar paz dentro de la relación.
Ahora mismo parece que hay dos partes dentro de ti:
Una que está profundamente herida y no puede perdonar
Otra que intenta entender qué hacer con la relación
Más que forzarte a tomar una decisión inmediata, puede ayudarte centrarte en esto:
¿Qué necesitas tú para poder estar en paz contigo misma?
Algunas preguntas que pueden orientarte:
¿Podrías reconstruir la confianza con él, incluso con el tiempo?
¿Sientes que él está asumiendo realmente la responsabilidad o solo minimizando lo ocurrido?
¿Quedarte te daría tranquilidad o te mantendría en un estado constante de dolor?
No se trata solo de si “puedes perdonar”, sino de si puedes volver a sentirte segura y en paz dentro de esa relación.
Date permiso para sentir todo esto sin presión por decidir ya. Estás en pleno impacto emocional, y necesitas tiempo, apoyo y cuidado.
Si puedes, busca un espacio terapéutico donde acompañar este proceso. No tienes que entenderlo todo de golpe, pero sí mereces cuidado hacia ti misma.
Aquí estoy para ayudarte.
Un abrazo muy fuerte.
Buenos días, siento mucho el dolor que estás atravesando. Lo que has descubierto es una situación muy impactante, y es completamente normal que te sientas humillada, decepcionada y profundamente traicionada. Además, el hecho de que haya una hija fruto de esa infidelidad añade una carga emocional muy grande, difícil de asimilar en poco tiempo.
Es importante que sepas que no poder perdonar ahora mismo no significa que estés haciendo algo mal. El perdón no es una obligación ni algo que deba forzarse, sino un proceso que solo puede darse si realmente hay una elaboración emocional previa y, sobre todo, si tú lo sientes así.
También es comprensible que tengas dudas sobre lo que él te cuenta. Cuando se rompe la confianza, una de las consecuencias más habituales es precisamente esa: la dificultad para creer en la otra persona y recuperar la seguridad.
Has dicho algo muy importante: “no puedo seguir con mi matrimonio si no tengo paz”. Esa frase puede servirte como guía. Más allá de lo que él diga o de cómo justifique lo ocurrido, la clave está en cómo te sientes tú y en qué necesitas para poder estar en calma.
Ahora mismo no necesitas tomar una decisión inmediata. Estás en pleno impacto emocional, y es un momento para comprender, expresar y ordenar todo lo que estás sintiendo. Con el tiempo y el acompañamiento adecuado, podrás ver con más claridad si quieres intentar reconstruir la relación (lo cual requiere compromiso real por ambas partes) o si, por el contrario, necesitas cerrar esta etapa para protegerte.
Buscar apoyo psicológico en este proceso puede ayudarte mucho a sostener el dolor, recuperar tu autoestima y tomar decisiones desde un lugar más sereno y firme.
Si lo deseas, estaré encantada de acompañarte en este proceso.
Es importante que sepas que no poder perdonar ahora mismo no significa que estés haciendo algo mal. El perdón no es una obligación ni algo que deba forzarse, sino un proceso que solo puede darse si realmente hay una elaboración emocional previa y, sobre todo, si tú lo sientes así.
También es comprensible que tengas dudas sobre lo que él te cuenta. Cuando se rompe la confianza, una de las consecuencias más habituales es precisamente esa: la dificultad para creer en la otra persona y recuperar la seguridad.
Has dicho algo muy importante: “no puedo seguir con mi matrimonio si no tengo paz”. Esa frase puede servirte como guía. Más allá de lo que él diga o de cómo justifique lo ocurrido, la clave está en cómo te sientes tú y en qué necesitas para poder estar en calma.
Ahora mismo no necesitas tomar una decisión inmediata. Estás en pleno impacto emocional, y es un momento para comprender, expresar y ordenar todo lo que estás sintiendo. Con el tiempo y el acompañamiento adecuado, podrás ver con más claridad si quieres intentar reconstruir la relación (lo cual requiere compromiso real por ambas partes) o si, por el contrario, necesitas cerrar esta etapa para protegerte.
Buscar apoyo psicológico en este proceso puede ayudarte mucho a sostener el dolor, recuperar tu autoestima y tomar decisiones desde un lugar más sereno y firme.
Si lo deseas, estaré encantada de acompañarte en este proceso.
Siento mucho el dolor que estás atravesando; lo que has vivido es una traición profunda y es completamente comprensible que te sientas humillada, decepcionada y sin paz. Cuando hay una infidelidad, y más aún con consecuencias como un hijo, no solo se rompe la confianza, también se tambalea todo el sentido de la relación, por eso cuesta tanto creer y perdonar. Es importante que sepas que no estás obligada a perdonar ni a continuar, especialmente si no hay tranquilidad emocional. Más que intentar forzarte a entender o justificar lo ocurrido, puede ayudarte centrarte en cómo te sientes tú, qué necesitas para sanar y qué condiciones serían necesarias para recuperar (o no) la confianza. El perdón, si llega, es un proceso largo y nunca debe hacerse desde la presión. Ahora mismo, tu prioridad es tu bienestar emocional y recuperar tu equilibrio. Si necesitas acompañamiento para atravesar este proceso y tomar decisiones con mayor claridad, estaré encantada de ayudarte; puedes pasar por mi calendario y agendar una consulta cuando te venga bien.
Hola, gracias por compartir algo tan doloroso. Lo que estás atravesando puede remover profundamente la confianza, la dignidad personal y el sentido de seguridad dentro de la relación. Cuando además la infidelidad trae consecuencias tan significativas, es habitual sentir humillación, rabia, tristeza, confusión y mucha dificultad para encontrar paz.
En momentos así no solo duele lo ocurrido, también se tambalean años de historia compartida y la imagen que se tenía de la relación. Necesitas un espacio donde poder ordenar emociones y pensar con claridad, sin presión externa.
Con acompañamiento psicológico es posible transitar este proceso, recuperar fuerza emocional y tomar decisiones desde mayor serenidad. Si lo deseas, estaré encantado de acompañarte en este camino. Cuídate mucho.
En momentos así no solo duele lo ocurrido, también se tambalean años de historia compartida y la imagen que se tenía de la relación. Necesitas un espacio donde poder ordenar emociones y pensar con claridad, sin presión externa.
Con acompañamiento psicológico es posible transitar este proceso, recuperar fuerza emocional y tomar decisiones desde mayor serenidad. Si lo deseas, estaré encantado de acompañarte en este camino. Cuídate mucho.
Siento mucho el dolor, la humillación y la confusión que estás viviendo; enterarte de una infidelidad que además ha dado lugar a una hija es una herida enorme y es normal que te sientas traicionada, enfadada y sin paz. Primero, date permiso para sentir: la rabia, la tristeza y la incredulidad son reacciones válidas; no te obligues a perdonar ahora ni a tomar decisiones definitivas hasta que estés más estable. Mientras tanto, hay pasos prácticos que pueden ayudarte a recuperar algo de control y claridad. Documenta lo que puedas: fechas, conversaciones, mensajes y cualquier evidencia que confirme lo ocurrido; esto te servirá si más adelante necesitas asesoría legal o simplemente para ordenar los hechos. Habla con él en un momento sobrio y con un objetivo claro: pedir explicaciones concretas y honestas; usa frases en primera persona para expresar cómo te sientes y qué necesitas escuchar para empezar a confiar de nuevo. Si él afirma que fue “un error” y niega continuidad, pídele transparencia verificable (por ejemplo, acceso a conversaciones relevantes, pruebas o que acepte una prueba de paternidad si hay dudas razonables); la verdad comprobable es la base para cualquier decisión. Considera también asesorarte legalmente sobre tus derechos y las implicaciones de la paternidad de esa niña: un abogado te explicará opciones sobre reconocimiento, pensión alimenticia y custodia si fuera necesario. Protege tu bienestar emocional: activa tu red de apoyo, evita aislarte, y busca contención con amigos o familiares de confianza; limita la exposición a situaciones que te revictimizan (no revises compulsivamente el teléfono, evita confrontaciones públicas). Establece límites claros con tu pareja: si no hay sinceridad ni voluntad de reparar, plantéate medidas concretas como una separación temporal para que ambos puedan evaluar con calma; si decide quedarse, exige compromisos concretos y verificables (terapia de pareja, transparencia, acuerdos sobre conducta futura). Busca ayuda profesional para ti: terapia individual te ayudará a procesar la traición, la humillación y a tomar decisiones desde la claridad y no desde la urgencia; la terapia de pareja solo tiene sentido si hay voluntad real de cambio por parte de ambos. Si en algún momento te sientes en riesgo o hay amenazas, prioriza tu seguridad y busca apoyo inmediato. No te culpes por lo ocurrido ni por tus emociones; la reconstrucción de la confianza es un proceso largo y requiere responsabilidad y acciones concretas de la persona que traicionó. Si quieres, puedo acompañarte en una consulta psicológica online conmigo para ayudarte a ordenar las emociones, preparar la conversación con tu marido, evaluar opciones prácticas (separación temporal, paternidad, límites) y diseñar un plan paso a paso para recuperar tu bienestar; cuando quieras coordinamos la primera sesión y lo trabajamos juntos.
Buenas tardes, lo que estás viviendo es una situación profundamente dolorosa y es completamente normal que te sientas humillada, decepcionada y sin paz después de una traición así. Cuando una infidelidad rompe la confianza, no solo duele el hecho en sí, sino también todo lo que se derrumba emocionalmente alrededor de la relación y la seguridad que sentías en ella. Ahora mismo probablemente tu mente esté intentando entender qué pasó, buscar explicaciones y decidir si puedes volver a confiar o no. Y es importante que sepas que no poder perdonar en este momento no significa que estés haciendo algo mal. Las heridas emocionales necesitan tiempo, espacio y comprensión. Más allá de decidir si continuar o no con el matrimonio, primero sería importante poder acompañarte a entender cómo te ha afectado esto emocionalmente, qué necesitas tú y desde qué lugar tomar decisiones que no nazcan únicamente del dolor o del miedo. No tienes que forzarte a perdonar ni a decidir rápido. Mereces darte el espacio para elaborar lo ocurrido y recuperar claridad y paz interna.
Expertos
Preguntas relacionadas
- Hola llevo 6 años con mi esposa, le falle en varias ocasiones y en ocasiones sin darme cuenta le hable en tonos que la decepcionó, creí en algun momento que yo estaba en la dirección correcta pero me equivoque ahora siento que la perdí aun viviendo conmigo. Hay forma de reconquistarte? Yo la amo y ella…
- Hola una pregunta, es normal que la mamá de mi esposo le diga que ella es su novia , amante , esposa y aparte las hermanas todo el tiempo tiene que estar llamándolo para ver que hace que tiene que contarle todo lo que haga si va al baño o no , yo no tengo hermanos pero no me comporto de esa manera yo…
- Hola una pregunta, es normal que la mamá de mi esposo le diga que ella es su novia , amante , esposa y aparte las hermanas todo el tiempo tiene que estar llamándolo para ver que hace que tiene que contarle todo lo que haga si va al baño o no , yo no tengo hermanos pero no me comporto de esa manera yo…
- Hola. Tambien tengo la parafilia de exhibir y compartir a mi esposa. Llevamos 20 años casados y considero que es muy bonita, y mi fantasia siempre ha sido verla teniendo sexo con otro hombre. Se lo propuse, lo hablamos pero para ella no es viable concretar esa fantasia, ya que lo considera innecesario,…
- Hola estoy en una relación desde hace 7 meses pero desde q inicio mi pareja no dejaba de hablar de su ex y cosas q su ex le hizo diciendo q no las hiciera yo, después de eso comenzó a decirme q yo estaba haciendo lo q hacía su ex cosa que la verdad yo ni cuenta me daba, después comenzó a decirme q yo…
- Estoy muy preocupada por mi hija tiene 27 años empezo a salir con un chico de 20 años el primer año que estubieron juntos muy bien la verdad está muy enamorada, el problema es que él es muy inestable se imagina cosas que no son verdad, la pone en situaciones difíciles, se lo está haciendo pasar muy mal,…
- Buenas yo tengo dudas de mi pareja q tuboo algo con mi amiga durante mi ausencia mi duda surgió x comportamiento q nunca tuvieron los 2 ella se alejo un poco casi no viene a casa y el me niega q ISO algo me trata de loca ella ahora le dice amigo, gordo algo q nunca fue así ..y recurrir a q me tiren las…
- Buen día! Mí esposo siempre ha consumido alcohol, lo más común cerveza y vino. No bebidas blancas. Hace 30 años que estamos casados. Antes, no lo notaba tanto, me parecía algo normal, si bien, en dos oportunidades de vacaciones, se alcoholizo de tal modo, de estar descompuesto en el baño. Últimamente,…
- Mi esposo me dijo que ya no me ama pero que aún me quiere pero q no sabe si estar solo que quiere un tiempo para saber sus sentimientos pero q no quiere q me vaya de la casa ...y hoy me dijo q terminamos nuestra relación pero que seguiremos juntos hasta que nazca la bebé y el me seguirá brindando su…
- Tengo 25 años, he iniciado una relación con un hombre de 38 años, divorciado y con 4 hijos. Ha sido un tema de que hablar en todos mis grupos sociales y más en mi familia. Hemos iniciado a ser novios muy rápido, tenemos 2 meses: 1 mes de amigos y un mes de novios, ha sido claro con su situación y muy…
¿Quieres enviar tu pregunta?
Nuestros expertos han respondido 471 preguntas sobre Terapia de pareja
¿Tu caso es similar? Estos profesionales pueden ayudarte:
Todos los contenidos publicados en Doctoralia, especialmente preguntas y respuestas, son de carácter informativo y en ningún caso deben considerarse un sustituto de un asesoramiento médico.