Hola soy una chica de 29 años creo que sospecho que tengo déficit de atención, siempre desde pequeña
9
respuestas
Hola soy una chica de 29 años creo que sospecho que tengo déficit de atención, siempre desde pequeña me ha costado estudiar,sobre todo ahora estoy sacando un grado medio y e tenido que dejar algunas asignaturas porque me costaba mucho las prácticas porque iba demasiado lenta más que los demás siempre necesito tiempo para hacer las cosas,se me olvida muchas veces lo que me explican y me lo tiene que repetir unas 10 veces más para entenderlo pero aún así no lo entendía ,en prácticas por ejemplo hago uñas estoy haciendo el proceso y ya se me olvida lo que tenía que hacer y encima necesito tiempo para terminar de pintar o cortar uñas porque me cuesta un montón concentrarme,por culpa de este problema e sufrido un montón estos meses con ansiedad y siento no vale la pena siga estudiando porque siempre me va a pasar lo mismo,e hablado con los profesores y ni me hacían caso,les decía me costaba mucho estudiar y hacer las prácticas pero pasan de mi ya nose que hacer me está afectando a mí salud mental demasiado.un saludo
Hola, por lo que cuentas sí sería importante que pudieras hacer una valoración profesional, porque las dificultades que describes no tienen que ver con ser “vaga” o “no valer para estudiar”, y eso es algo que muchas personas terminan creyendo después de años esforzándose más que los demás y sintiendo que aun así no llegan.
El déficit de atención en adultos puede manifestarse justamente así: dificultad para mantener la concentración, olvidarse rápido de las instrucciones, necesitar más tiempo para procesar la información o sentirse mentalmente saturada en tareas prácticas. Además, cuando esto se mantiene durante mucho tiempo, es muy frecuente que aparezcan ansiedad, frustración y una sensación de incapacidad.
También es importante tener en cuenta que a veces la ansiedad, el estrés o la presión constante pueden aumentar muchísimo los problemas de atención y memoria, por eso es necesario valorar el conjunto y no quedarse solo con una etiqueta.
Lo que estás viviendo tiene solución y abordaje, pero lo primero sería entender bien qué está pasando. Mi recomendación sería acudir a un psicólogo especializado o neuropsicología para poder hacer una valoración más completa.
Y algo importante: que necesites más tiempo no significa que no puedas hacerlo. Muchas personas aprenden de otra manera o a otro ritmo, y cuando entienden qué les ocurre y reciben herramientas adecuadas, la sensación de bloqueo cambia muchísimo.
Un saludo.
El déficit de atención en adultos puede manifestarse justamente así: dificultad para mantener la concentración, olvidarse rápido de las instrucciones, necesitar más tiempo para procesar la información o sentirse mentalmente saturada en tareas prácticas. Además, cuando esto se mantiene durante mucho tiempo, es muy frecuente que aparezcan ansiedad, frustración y una sensación de incapacidad.
También es importante tener en cuenta que a veces la ansiedad, el estrés o la presión constante pueden aumentar muchísimo los problemas de atención y memoria, por eso es necesario valorar el conjunto y no quedarse solo con una etiqueta.
Lo que estás viviendo tiene solución y abordaje, pero lo primero sería entender bien qué está pasando. Mi recomendación sería acudir a un psicólogo especializado o neuropsicología para poder hacer una valoración más completa.
Y algo importante: que necesites más tiempo no significa que no puedas hacerlo. Muchas personas aprenden de otra manera o a otro ritmo, y cuando entienden qué les ocurre y reciben herramientas adecuadas, la sensación de bloqueo cambia muchísimo.
Un saludo.
Consigue respuesta gracias a la consulta online
¿Necesitas el consejo de un especialista? Reserva una consulta online: recibirás todas las respuestas sin salir de casa.
Mostrar especialistas ¿Cómo funciona?
Lo que comentas puede generar mucha frustración y desgaste emocional, especialmente cuando sientes que te esfuerzas pero aun así te cuesta seguir el ritmo de los demás. Las dificultades de concentración, memoria, organización o lentitud para realizar tareas pueden estar relacionadas con distintos factores, entre ellos ansiedad, estrés mantenido o incluso un posible TDAH en adultos, aunque eso no puede confirmarse sin una valoración adecuada. Además, cuando existe ansiedad o presión, la atención y la capacidad para retener información suelen empeorar todavía más. Probablemente sería recomendable acudir a un profesional para realizar una buena evaluación y, a partir de ahí, entender mejor qué está ocurriendo y plantear herramientas o estrategias que puedan ayudarte en tu día a día.
Hola, soy Jesús Seijas, psicólogo con 22 años de experiencia.
Lo que describes merece una valoración profesional, porque no estás hablando solo de “me cuesta estudiar”. Hablas de dificultades mantenidas desde pequeña, lentitud para realizar tareas, olvidos frecuentes, problemas para retener instrucciones, necesidad de que te repitan muchas veces los pasos y mucha dificultad para concentrarte en actividades prácticas. Todo eso puede aparecer en un déficit de atención, aunque también puede estar relacionado con ansiedad, bloqueo, baja autoestima, dificultades de aprendizaje, estrés acumulado o una combinación de varios factores.
El TDAH en adultos, especialmente en mujeres, muchas veces pasa desapercibido durante años. No siempre se presenta como hiperactividad evidente. A veces se manifiesta más como despistes, lentitud, dificultad para organizarse, problemas para seguir pasos, agotamiento mental, sensación de ir siempre por detrás de los demás y mucho sufrimiento interno por no entender por qué cuesta tanto hacer cosas que para otros parecen sencillas.
También es comprensible que la situación te esté afectando emocionalmente. Cuando una persona intenta esforzarse, pide ayuda, no se siente escuchada y además se compara constantemente con otros compañeros, puede acabar pensando: “no valgo”, “no sirvo para esto” o “siempre me va a pasar igual”. Ese tipo de pensamientos pueden aumentar la ansiedad y empeorar todavía más la concentración.
Ahí se crea un círculo difícil: te cuesta atender o recordar los pasos; te pones nerviosa porque temes fallar; la ansiedad bloquea más la memoria y la concentración; tardas más o te equivocas; te sientes incapaz; y vuelves a afrontar la tarea con más miedo.
Esto no significa que no puedas estudiar ni trabajar. Significa que quizá necesitas una forma distinta de aprender, más estructurada, más repetida, más visual y con apoyos concretos.
Sería recomendable pedir una evaluación psicológica o neuropsicológica. Esa valoración puede ayudar a saber si realmente hay TDAH, dificultades de aprendizaje, ansiedad, problemas de memoria de trabajo o algún otro factor. Tener un diagnóstico claro, si lo hay, también puede ayudarte a solicitar adaptaciones razonables en el centro educativo.
Mientras tanto, puede ayudarte pedir instrucciones por escrito, usar listas de pasos, grabar explicaciones si te lo permiten, practicar por bloques pequeños, repetir siempre el mismo orden del proceso y evitar depender solo de la memoria en el momento. En tareas prácticas como uñas, puede ser útil tener una guía visual con cada paso delante hasta automatizarlo.
También sería bueno insistir en el centro, pero de una forma más formal. No solo decir “me cuesta”, sino explicar: “necesito que se valore una posible dificultad de atención o aprendizaje y que se me orienten adaptaciones o apoyos”. Si hay orientador/a, tutor/a o coordinación académica, conviene acudir a esa vía.
No tomes la decisión de abandonar desde el agotamiento. Ahora mismo estás muy afectada y eso puede hacer que veas el futuro más cerrado de lo que realmente está. Antes de concluir que “no vale la pena seguir”, sería mejor saber qué te ocurre y qué apoyos necesitas.
La terapia psicológica puede ayudarte a:
• Valorar si existe TDAH, ansiedad o dificultades de aprendizaje.
• Mejorar concentración, organización y memoria de trabajo.
• Reducir ansiedad académica y miedo a no ser capaz.
• Trabajar autoestima después de años sintiéndote “más lenta” o diferente.
• Aprender estrategias prácticas para estudiar y realizar tareas paso a paso.
• Recuperar confianza para decidir tu futuro sin hacerlo desde el bloqueo.
Si necesitas ayuda, no dudes en decírmelo.
Un saludo.
Jesús Seijas, Psicoterapia Online y Presencial.
Lo que describes merece una valoración profesional, porque no estás hablando solo de “me cuesta estudiar”. Hablas de dificultades mantenidas desde pequeña, lentitud para realizar tareas, olvidos frecuentes, problemas para retener instrucciones, necesidad de que te repitan muchas veces los pasos y mucha dificultad para concentrarte en actividades prácticas. Todo eso puede aparecer en un déficit de atención, aunque también puede estar relacionado con ansiedad, bloqueo, baja autoestima, dificultades de aprendizaje, estrés acumulado o una combinación de varios factores.
El TDAH en adultos, especialmente en mujeres, muchas veces pasa desapercibido durante años. No siempre se presenta como hiperactividad evidente. A veces se manifiesta más como despistes, lentitud, dificultad para organizarse, problemas para seguir pasos, agotamiento mental, sensación de ir siempre por detrás de los demás y mucho sufrimiento interno por no entender por qué cuesta tanto hacer cosas que para otros parecen sencillas.
También es comprensible que la situación te esté afectando emocionalmente. Cuando una persona intenta esforzarse, pide ayuda, no se siente escuchada y además se compara constantemente con otros compañeros, puede acabar pensando: “no valgo”, “no sirvo para esto” o “siempre me va a pasar igual”. Ese tipo de pensamientos pueden aumentar la ansiedad y empeorar todavía más la concentración.
Ahí se crea un círculo difícil: te cuesta atender o recordar los pasos; te pones nerviosa porque temes fallar; la ansiedad bloquea más la memoria y la concentración; tardas más o te equivocas; te sientes incapaz; y vuelves a afrontar la tarea con más miedo.
Esto no significa que no puedas estudiar ni trabajar. Significa que quizá necesitas una forma distinta de aprender, más estructurada, más repetida, más visual y con apoyos concretos.
Sería recomendable pedir una evaluación psicológica o neuropsicológica. Esa valoración puede ayudar a saber si realmente hay TDAH, dificultades de aprendizaje, ansiedad, problemas de memoria de trabajo o algún otro factor. Tener un diagnóstico claro, si lo hay, también puede ayudarte a solicitar adaptaciones razonables en el centro educativo.
Mientras tanto, puede ayudarte pedir instrucciones por escrito, usar listas de pasos, grabar explicaciones si te lo permiten, practicar por bloques pequeños, repetir siempre el mismo orden del proceso y evitar depender solo de la memoria en el momento. En tareas prácticas como uñas, puede ser útil tener una guía visual con cada paso delante hasta automatizarlo.
También sería bueno insistir en el centro, pero de una forma más formal. No solo decir “me cuesta”, sino explicar: “necesito que se valore una posible dificultad de atención o aprendizaje y que se me orienten adaptaciones o apoyos”. Si hay orientador/a, tutor/a o coordinación académica, conviene acudir a esa vía.
No tomes la decisión de abandonar desde el agotamiento. Ahora mismo estás muy afectada y eso puede hacer que veas el futuro más cerrado de lo que realmente está. Antes de concluir que “no vale la pena seguir”, sería mejor saber qué te ocurre y qué apoyos necesitas.
La terapia psicológica puede ayudarte a:
• Valorar si existe TDAH, ansiedad o dificultades de aprendizaje.
• Mejorar concentración, organización y memoria de trabajo.
• Reducir ansiedad académica y miedo a no ser capaz.
• Trabajar autoestima después de años sintiéndote “más lenta” o diferente.
• Aprender estrategias prácticas para estudiar y realizar tareas paso a paso.
• Recuperar confianza para decidir tu futuro sin hacerlo desde el bloqueo.
Si necesitas ayuda, no dudes en decírmelo.
Un saludo.
Jesús Seijas, Psicoterapia Online y Presencial.
Gracias por contarlo con tanta claridad. Lo que describes no es falta de ganas, ni pereza, ni “no valer para estudiar”. Lo que cuentas encaja mucho con un patrón de **dificultades atencionales persistentes**, y es completamente comprensible que después de tantos años sintiéndote “más lenta”, olvidando pasos, necesitando más repeticiones y recibiendo poca comprensión, tu ansiedad haya aumentado hasta hacerte dudar de ti misma.
Quiero que leas esto con calma: **lo que te pasa tiene explicación, no es tu culpa y no significa que no sirvas para estudiar o trabajar**.
Desde pequeña has tenido dificultades para mantener la atención, recordar instrucciones y seguir el ritmo de los demás, y ahora que estás en un grado medio esas dificultades se han hecho más visibles y te están generando un nivel de ansiedad muy alto. El hecho de necesitar más tiempo, olvidar los pasos de una práctica o requerir que te repitan las explicaciones muchas veces no habla de falta de capacidad, sino de un patrón que podría estar relacionado con un trastorno de atención no diagnosticado. Es comprensible que te sientas frustrada y agotada, especialmente si no has recibido apoyo por parte del profesorado y has tenido la sensación de que tus dificultades no eran tomadas en serio. Esto no significa que no valgas o que no puedas estudiar; significa que necesitas una evaluación adecuada y estrategias adaptadas a tu forma de aprender. Lo más importante ahora es que puedas consultar con un profesional de la salud mental o un especialista en neuropsicología para valorar si existe un trastorno de atención y, en función de eso, recibir orientación específica. No tienes por qué seguir viviendo con ansiedad ni sintiendo que fallas; con el apoyo adecuado, muchas personas con dificultades atencionales logran estudiar, trabajar y recuperar la confianza en sí mismas.
Quiero que leas esto con calma: **lo que te pasa tiene explicación, no es tu culpa y no significa que no sirvas para estudiar o trabajar**.
Desde pequeña has tenido dificultades para mantener la atención, recordar instrucciones y seguir el ritmo de los demás, y ahora que estás en un grado medio esas dificultades se han hecho más visibles y te están generando un nivel de ansiedad muy alto. El hecho de necesitar más tiempo, olvidar los pasos de una práctica o requerir que te repitan las explicaciones muchas veces no habla de falta de capacidad, sino de un patrón que podría estar relacionado con un trastorno de atención no diagnosticado. Es comprensible que te sientas frustrada y agotada, especialmente si no has recibido apoyo por parte del profesorado y has tenido la sensación de que tus dificultades no eran tomadas en serio. Esto no significa que no valgas o que no puedas estudiar; significa que necesitas una evaluación adecuada y estrategias adaptadas a tu forma de aprender. Lo más importante ahora es que puedas consultar con un profesional de la salud mental o un especialista en neuropsicología para valorar si existe un trastorno de atención y, en función de eso, recibir orientación específica. No tienes por qué seguir viviendo con ansiedad ni sintiendo que fallas; con el apoyo adecuado, muchas personas con dificultades atencionales logran estudiar, trabajar y recuperar la confianza en sí mismas.
Hola.
Lo que describes puede generar muchísimo desgaste emocional, frustración y sensación de incapacidad, especialmente cuando llevas años esforzándote y sintiendo que necesitas más tiempo o más repetición que los demás para seguir el ritmo.
Muchas personas con dificultades atencionales llegan a la adultez pensando que son “lentas”, “despistadas” o “menos capaces”, cuando en realidad puede haber detrás dificultades relacionadas con atención, memoria de trabajo, procesamiento de la información o funciones ejecutivas, como ocurre en algunos casos de TDAH en adultos.
El hecho de que desde pequeña te costara estudiar, que olvides pasos mientras haces prácticas, necesites que te repitan las cosas varias veces o te cueste mucho mantener la concentración sí podría ser algo que merecería una valoración profesional más profunda. Y además, cuando estas dificultades se mantienen en el tiempo sin comprensión ni apoyo, es muy frecuente que termine apareciendo ansiedad, baja autoestima o sensación de fracaso.
Y algo importante:
tener dificultades de atención o procesamiento no significa que no seas inteligente ni que no puedas sacarte un grado o dedicarte a algo que te guste. Muchas veces el problema no es falta de capacidad, sino necesitar herramientas, apoyos o una forma de aprendizaje diferente.
También entiendo lo doloroso que es sentir que los profesores no te escuchan o minimizan lo que te ocurre, porque eso suele aumentar todavía más la sensación de soledad y frustración.
Creo que podría ayudarte mucho realizar una evaluación psicológica o neuropsicológica para comprender mejor qué está pasando y valorar si realmente hay un TDAH u otras dificultades relacionadas con atención, ansiedad o aprendizaje. Entender el origen de lo que te ocurre muchas veces ya supone un alivio enorme y permite empezar a trabajar estrategias adaptadas a ti.
Y sobre todo:
no te juzgues solo por ir más lenta. Ir más despacio no significa valer menos.
Mucho ánimo
Lo que describes puede generar muchísimo desgaste emocional, frustración y sensación de incapacidad, especialmente cuando llevas años esforzándote y sintiendo que necesitas más tiempo o más repetición que los demás para seguir el ritmo.
Muchas personas con dificultades atencionales llegan a la adultez pensando que son “lentas”, “despistadas” o “menos capaces”, cuando en realidad puede haber detrás dificultades relacionadas con atención, memoria de trabajo, procesamiento de la información o funciones ejecutivas, como ocurre en algunos casos de TDAH en adultos.
El hecho de que desde pequeña te costara estudiar, que olvides pasos mientras haces prácticas, necesites que te repitan las cosas varias veces o te cueste mucho mantener la concentración sí podría ser algo que merecería una valoración profesional más profunda. Y además, cuando estas dificultades se mantienen en el tiempo sin comprensión ni apoyo, es muy frecuente que termine apareciendo ansiedad, baja autoestima o sensación de fracaso.
Y algo importante:
tener dificultades de atención o procesamiento no significa que no seas inteligente ni que no puedas sacarte un grado o dedicarte a algo que te guste. Muchas veces el problema no es falta de capacidad, sino necesitar herramientas, apoyos o una forma de aprendizaje diferente.
También entiendo lo doloroso que es sentir que los profesores no te escuchan o minimizan lo que te ocurre, porque eso suele aumentar todavía más la sensación de soledad y frustración.
Creo que podría ayudarte mucho realizar una evaluación psicológica o neuropsicológica para comprender mejor qué está pasando y valorar si realmente hay un TDAH u otras dificultades relacionadas con atención, ansiedad o aprendizaje. Entender el origen de lo que te ocurre muchas veces ya supone un alivio enorme y permite empezar a trabajar estrategias adaptadas a ti.
Y sobre todo:
no te juzgues solo por ir más lenta. Ir más despacio no significa valer menos.
Mucho ánimo
Gracias por compartir cómo te estás sintiendo. Lo primero que me gustaría decirte es que el hecho de que algo te cueste más no significa que seas menos válida, menos inteligente o que no puedas conseguir tus objetivos. A veces, detrás de dificultades mantenidas en la atención, la concentración, la organización o la lentitud en ciertas tareas, puede haber un posible TDAH en adultos (trastorno por déficit de atención) o alguna otra dificultad relacionada con el procesamiento de la información y la ansiedad.
Muchas mujeres llegan a la edad adulta sin diagnóstico porque durante años han aprendido a esforzarse el doble, sintiéndose “lentas”, despistadas o insuficientes sin entender realmente qué les ocurre. Y cuando además aparece presión académica, comparaciones o sensación de fracaso, la autoestima y la salud mental pueden resentirse mucho.
Lo que describes —necesitar más tiempo, olvidar pasos mientras haces una práctica, dificultad para mantener la atención o comprender instrucciones complejas— merece ser escuchado y evaluado con seriedad, no minimizado. La ansiedad que estás sintiendo probablemente no sea el problema principal, sino una consecuencia de llevar mucho tiempo sintiéndote desbordada y frustrada.
Mi recomendación sería buscar una valoración profesional con un psicólogo especializado en TDAH o neuropsicología para poder entender mejor qué está pasando y qué herramientas podrían ayudarte. Porque muchas veces, cuando una persona comprende su funcionamiento y recibe apoyo adecuado, deja de vivir desde la culpa y empieza a hacerlo desde la comprensión.
Y algo importante: ir más lenta no significa no llegar. A veces simplemente significa que necesitas otra manera de aprender y acompañarte.
Muchas mujeres llegan a la edad adulta sin diagnóstico porque durante años han aprendido a esforzarse el doble, sintiéndose “lentas”, despistadas o insuficientes sin entender realmente qué les ocurre. Y cuando además aparece presión académica, comparaciones o sensación de fracaso, la autoestima y la salud mental pueden resentirse mucho.
Lo que describes —necesitar más tiempo, olvidar pasos mientras haces una práctica, dificultad para mantener la atención o comprender instrucciones complejas— merece ser escuchado y evaluado con seriedad, no minimizado. La ansiedad que estás sintiendo probablemente no sea el problema principal, sino una consecuencia de llevar mucho tiempo sintiéndote desbordada y frustrada.
Mi recomendación sería buscar una valoración profesional con un psicólogo especializado en TDAH o neuropsicología para poder entender mejor qué está pasando y qué herramientas podrían ayudarte. Porque muchas veces, cuando una persona comprende su funcionamiento y recibe apoyo adecuado, deja de vivir desde la culpa y empieza a hacerlo desde la comprensión.
Y algo importante: ir más lenta no significa no llegar. A veces simplemente significa que necesitas otra manera de aprender y acompañarte.
Hola. Lo primero que quiero decirte es que el hecho de que te esté costando seguir el ritmo no significa automáticamente que seas menos válida, menos inteligente o incapaz de estudiar. Y por lo que describes, da la sensación de que llevas mucho tiempo esforzándote muchísimo para sostener cosas que internamente te cuestan bastante más de lo que la gente ve desde fuera.
Lo que cuentas sí podría encajar con dificultades atencionales o ejecutivas compatibles con un posible TDAH en adultos, especialmente por cosas como:
la lentitud al procesar,
la dificultad para mantener varios pasos en mente,
olvidarte rápidamente de instrucciones,
necesitar repetición constante,
perder el hilo mientras haces una tarea,
o sentir que necesitas muchísimo más esfuerzo que los demás para llegar al mismo punto.
Y algo importante: muchas mujeres llegan a sospecharlo bastante tarde porque durante años se interpreta simplemente como “despistada”, “lenta”, “poco constante” o “nerviosa”. Además, cuando una persona lleva mucho tiempo sintiendo que no llega al nivel esperado, acaba desarrollando ansiedad, bloqueo y sensación de inutilidad, que empeoran todavía más la concentración.
También creo que hay algo que te está haciendo mucho daño emocionalmente: compararte constantemente con el ritmo de los demás. Porque cuando ves que otros hacen una práctica rápido y tú necesitas mucho más tiempo o te quedas bloqueada, es fácil empezar a pensar “hay algo mal en mí”. Y desde ahí cada práctica se vive ya con miedo anticipatorio, presión y ansiedad.
Eso no significa necesariamente que no puedas estudiar o dedicarte a algo manual como las uñas. Muchas personas con dificultades atencionales aprenden mejor de forma visual, práctica y repetitiva, pero necesitan más tiempo de automatización y menos presión mientras aprenden. El problema es que los entornos académicos muchas veces están diseñados para un ritmo estándar y no siempre saben detectar ni acompañar estas diferencias.
Mi recomendación sería que no te quedaras únicamente con la sospecha y buscaras una valoración profesional adecuada, preferiblemente con alguien especializado en evaluación de TDAH en adultos o neuropsicología. No para “ponerte una etiqueta”, sino para entender qué está pasando realmente y qué herramientas concretas podrían ayudarte.
Porque a veces ocurre algo muy duro: la persona lleva tantos años pensando “soy torpe”, “soy lenta” o “no sirvo para estudiar”, que termina construyendo su autoestima alrededor de esas dificultades. Y eso acaba afectando muchísimo a la salud mental.
Mientras tanto, intenta no interpretar el hecho de necesitar más tiempo como un fracaso moral. Tu cerebro puede necesitar otro ritmo, otra estructura o otra forma de aprendizaje. Y eso no te convierte en menos válida.
También creo que sería importante trabajar la ansiedad que se te ha generado alrededor del rendimiento, porque cuando una persona entra a una práctica ya pensando “me voy a bloquear”, el nivel de activación sube tanto que la memoria de trabajo y la atención empeoran todavía más.
No tomes ahora mismo la decisión de abandonar pensando que “siempre va a ser igual”. Primero intenta entender qué te está pasando realmente y qué apoyos o adaptaciones podrían ayudarte.
Si lo necesitas, puedes pedirme cita online.
Lo que cuentas sí podría encajar con dificultades atencionales o ejecutivas compatibles con un posible TDAH en adultos, especialmente por cosas como:
la lentitud al procesar,
la dificultad para mantener varios pasos en mente,
olvidarte rápidamente de instrucciones,
necesitar repetición constante,
perder el hilo mientras haces una tarea,
o sentir que necesitas muchísimo más esfuerzo que los demás para llegar al mismo punto.
Y algo importante: muchas mujeres llegan a sospecharlo bastante tarde porque durante años se interpreta simplemente como “despistada”, “lenta”, “poco constante” o “nerviosa”. Además, cuando una persona lleva mucho tiempo sintiendo que no llega al nivel esperado, acaba desarrollando ansiedad, bloqueo y sensación de inutilidad, que empeoran todavía más la concentración.
También creo que hay algo que te está haciendo mucho daño emocionalmente: compararte constantemente con el ritmo de los demás. Porque cuando ves que otros hacen una práctica rápido y tú necesitas mucho más tiempo o te quedas bloqueada, es fácil empezar a pensar “hay algo mal en mí”. Y desde ahí cada práctica se vive ya con miedo anticipatorio, presión y ansiedad.
Eso no significa necesariamente que no puedas estudiar o dedicarte a algo manual como las uñas. Muchas personas con dificultades atencionales aprenden mejor de forma visual, práctica y repetitiva, pero necesitan más tiempo de automatización y menos presión mientras aprenden. El problema es que los entornos académicos muchas veces están diseñados para un ritmo estándar y no siempre saben detectar ni acompañar estas diferencias.
Mi recomendación sería que no te quedaras únicamente con la sospecha y buscaras una valoración profesional adecuada, preferiblemente con alguien especializado en evaluación de TDAH en adultos o neuropsicología. No para “ponerte una etiqueta”, sino para entender qué está pasando realmente y qué herramientas concretas podrían ayudarte.
Porque a veces ocurre algo muy duro: la persona lleva tantos años pensando “soy torpe”, “soy lenta” o “no sirvo para estudiar”, que termina construyendo su autoestima alrededor de esas dificultades. Y eso acaba afectando muchísimo a la salud mental.
Mientras tanto, intenta no interpretar el hecho de necesitar más tiempo como un fracaso moral. Tu cerebro puede necesitar otro ritmo, otra estructura o otra forma de aprendizaje. Y eso no te convierte en menos válida.
También creo que sería importante trabajar la ansiedad que se te ha generado alrededor del rendimiento, porque cuando una persona entra a una práctica ya pensando “me voy a bloquear”, el nivel de activación sube tanto que la memoria de trabajo y la atención empeoran todavía más.
No tomes ahora mismo la decisión de abandonar pensando que “siempre va a ser igual”. Primero intenta entender qué te está pasando realmente y qué apoyos o adaptaciones podrían ayudarte.
Si lo necesitas, puedes pedirme cita online.
Hola! Si notas esas dificultades y te está afectando a tu bienestar mental, sería importante que pudieras buscar una valoración de lo que comentas. El trastorno de déficit de atención sin hiperactividad en adultos puede sentirse como tu detallas en tu pregunta, sintiendo que te distraes, lo que dificulta poder llevar las tareas con el mismo ritmo por la falta de atención a la tarea, también comporta distraerse o tener dificultades para seguir instrucciones o pasos, junto con olvidos y mayor dificultad a la hora de estudiar o planificarse. Todo ello causa mucho malestar, ansiedad y frustración, pudiendo afectar a cómo te ves a ti misma y que pienses que no vale la pena estudiar. Pero hay solución. Con una evaluación adecuada y el diagnóstico específico de lo que sucede, hay intervenciones dirigidas a tratar el TDAH en los adultos para poder mejorar los síntomas y tener mayor bienestar en el día a día, lo que cambiará tanto lo que piensas de ti misma como la ansiedad que provocan los síntomas.
Hola, gracias por escribir y por contarlo con tanta sinceridad.
Lo primero que me gustaría decirte es que lo que te ocurre no habla de que “no valgas” o de que no seas capaz. Habla de que llevas mucho tiempo haciendo un esfuerzo enorme, probablemente sintiéndote más lenta, más perdida o más desbordada que los demás, y eso desgasta muchísimo.
Cuando desde pequeña cuesta estudiar, retener explicaciones, seguir pasos, concentrarse o terminar tareas al ritmo esperado, es importante poder valorarlo bien. Podría tener relación con dificultades de atención, con ansiedad, con la forma en la que procesas la información o con varias cosas a la vez. Pero ponerle nombre no es para etiquetarte, sino para entenderte y dejar de vivirlo como un fallo personal.
También es muy comprensible que, si no te has sentido escuchada por tus profesores, ahora estés agotada y con ganas de abandonar. Cuando una persona siente que se esfuerza y aun así no llega, la autoestima se resiente mucho.
Te animaría a pedir una valoración psicológica o neuropsicológica para entender qué está pasando y poder solicitar apoyos si los necesitas: instrucciones por escrito, más tiempo, tareas divididas en pasos, pautas más claras… A veces no se trata de esforzarse más, sino de encontrar una forma de aprender que sí encaje contigo.
Y, sobre todo, cuida la ansiedad que se ha ido generando en todo este proceso. No tienes que seguir peleándote contigo misma. Con acompañamiento, se puede ordenar lo que te ocurre y buscar herramientas reales para que puedas avanzar sin sentir que todo depende de “poder más”. Un abrazo grande.
Lo primero que me gustaría decirte es que lo que te ocurre no habla de que “no valgas” o de que no seas capaz. Habla de que llevas mucho tiempo haciendo un esfuerzo enorme, probablemente sintiéndote más lenta, más perdida o más desbordada que los demás, y eso desgasta muchísimo.
Cuando desde pequeña cuesta estudiar, retener explicaciones, seguir pasos, concentrarse o terminar tareas al ritmo esperado, es importante poder valorarlo bien. Podría tener relación con dificultades de atención, con ansiedad, con la forma en la que procesas la información o con varias cosas a la vez. Pero ponerle nombre no es para etiquetarte, sino para entenderte y dejar de vivirlo como un fallo personal.
También es muy comprensible que, si no te has sentido escuchada por tus profesores, ahora estés agotada y con ganas de abandonar. Cuando una persona siente que se esfuerza y aun así no llega, la autoestima se resiente mucho.
Te animaría a pedir una valoración psicológica o neuropsicológica para entender qué está pasando y poder solicitar apoyos si los necesitas: instrucciones por escrito, más tiempo, tareas divididas en pasos, pautas más claras… A veces no se trata de esforzarse más, sino de encontrar una forma de aprender que sí encaje contigo.
Y, sobre todo, cuida la ansiedad que se ha ido generando en todo este proceso. No tienes que seguir peleándote contigo misma. Con acompañamiento, se puede ordenar lo que te ocurre y buscar herramientas reales para que puedas avanzar sin sentir que todo depende de “poder más”. Un abrazo grande.
Preguntas relacionadas
- Hola buenas estoy tomando maygace jarabe y no eyaculo no sale nada solo gotas de agua .. es normal o es preocupante podría quedar estéril ... Me lo he tomado porque estoy muy delgado y me a sentado bien e comido peso
- Para tomar el sildenafil no debo tomar el tadalafilo de 5mg???
- Cuanto tarda en desaparecer furosemida de la ORINA?
- La dilatación de la uretra por sondeó es dolorosa? La anestesia local es suficiente para no sentir dolor?
- Estibe con sonda 6 días por operación de próstata, después de 9 días tengo dolor en en glande del pené al orinar, es normal??? Gracias
- Si he tomado dos blancas en la semana de las activas (anterior a de las blancas) por error. Y luego continué con las de color por 4 días. El sábado comenzaría de nuevo las blancas para que me venga pero me han recomendado saltarme las placebo y empezar el nuevo blíster y probablemente no sangrar pero…
- Buenos días, estoy en mis 30 y desde la adolescencia he tenido problemas del sueño. Cuando era pequeña tenía pesadillas vívidas y al crecer empezaron lo que creo que son terrores. Empecé a buscar relación y aparecían en momentos de mayor estrés (por exámenes, un nuevo trabajo, la enfermedad de mi madre,…
- ¿Que tiene mas radiacion un tac de tórax o un tac de torax de alta resolución?
- Buenos días hace 4 semanas me operaron de peroynie por plicatura y circunsicion el tamaño del pene se ha reducido en más de 5cm ,según el urólogo se dieron dos puntos de sutura uno a cada lado, pero el grado era bastante pronunciado y aún así el uso la técnica por plicatura,debo esperar y cambiará algo…
- Estoy tomando hace 10 días desvenlafaxina de 50mg y comencé de inmediato con insomnio y mantenerme dormido estoy tomando clonazepam en la noche y no sucede nada será normal?
¿No has encontrado la respuesta que necesitabas? ¡Envía tu pregunta!
¿Tu caso es similar? Estos profesionales pueden ayudarte:
Todos los contenidos publicados en Doctoralia, especialmente preguntas y respuestas, son de carácter informativo y en ningún caso deben considerarse un sustituto de un asesoramiento médico.