Hola tengo una niña de 11 años,ella es muy sociable,va bien en sus estudios,le gusta salir con sus a
9
respuestas
Hola tengo una niña de 11 años,ella es muy sociable,va bien en sus estudios,le gusta salir con sus amigas ,en casa no existe problema alguno..
El problema es a la hora de dormir fuera de casa,le crea una ansiedad que es imposible,no sé puede ir a su viaje de estudios por ese problema,ni dormir en casa de nadie..
Ella en casa se relaja para dormir con un poquito musica, pero de dormir fuera nada de nada..
El problema es a la hora de dormir fuera de casa,le crea una ansiedad que es imposible,no sé puede ir a su viaje de estudios por ese problema,ni dormir en casa de nadie..
Ella en casa se relaja para dormir con un poquito musica, pero de dormir fuera nada de nada..
Hola!
Por lo que comentas, parece una niña con muchos recursos y una buena adaptación en su día a día, pero con una ansiedad muy concreta relacionada con dormir fuera de casa. Este tipo de situaciones son más comunes de lo que parece y, con la orientación adecuada, suelen mejorar mucho. En estos casos, es importante comprender qué está detrás de esa ansiedad y ayudarle a desarrollar estrategias que le den seguridad y autonomía en esos contextos.
Un espacio de acompañamiento terapéutico donde ofreceros un espacio seguro y profesional para apoyaros, explorar las emociones de su hija y diseñar estrategias concretas os puede ayudar a afrontar esta situación. En el Equipo Ana Alonso Psicología estaríamos encantados de acompañaros y coordinar el primer encuentro :)
Por lo que comentas, parece una niña con muchos recursos y una buena adaptación en su día a día, pero con una ansiedad muy concreta relacionada con dormir fuera de casa. Este tipo de situaciones son más comunes de lo que parece y, con la orientación adecuada, suelen mejorar mucho. En estos casos, es importante comprender qué está detrás de esa ansiedad y ayudarle a desarrollar estrategias que le den seguridad y autonomía en esos contextos.
Un espacio de acompañamiento terapéutico donde ofreceros un espacio seguro y profesional para apoyaros, explorar las emociones de su hija y diseñar estrategias concretas os puede ayudar a afrontar esta situación. En el Equipo Ana Alonso Psicología estaríamos encantados de acompañaros y coordinar el primer encuentro :)
Consigue respuesta gracias a la consulta online
¿Necesitas el consejo de un especialista? Reserva una consulta online: recibirás todas las respuestas sin salir de casa.
Mostrar especialistas ¿Cómo funciona?
¡Hola! Primero, gracias por querer contar con la opinión de un profesional.
Con lo que comentas entiendo tu preocupación. Comentarte que es válido totalmente que ella tenga ansiedad en contextos distintos a los conocidos, especialmente a la hora de conciliar el sueño.
Con los datos que indicas una posible opción de tratamiento sería la terapia psicológica centrándose en técnicas para trabajar esa ansiedad y que ella pueda utilizarlas cuando las necesite. Además de ayudarnos de cuentos e historias para poder manejar soluciones a problemáticas que pueden estar fomentando esa ansiedad y posibles miedos adjuntos.
Espero que esta respuesta te sea de utilidad y os anime a acercaros a algún psicólogo que pueda ver toda la problemática y ofreceros un tratamiento lo más ajustado posible a vuestras necesidades.
Un saludo.
Con lo que comentas entiendo tu preocupación. Comentarte que es válido totalmente que ella tenga ansiedad en contextos distintos a los conocidos, especialmente a la hora de conciliar el sueño.
Con los datos que indicas una posible opción de tratamiento sería la terapia psicológica centrándose en técnicas para trabajar esa ansiedad y que ella pueda utilizarlas cuando las necesite. Además de ayudarnos de cuentos e historias para poder manejar soluciones a problemáticas que pueden estar fomentando esa ansiedad y posibles miedos adjuntos.
Espero que esta respuesta te sea de utilidad y os anime a acercaros a algún psicólogo que pueda ver toda la problemática y ofreceros un tratamiento lo más ajustado posible a vuestras necesidades.
Un saludo.
Hola,
Lo que compartes puede darse con cierta frecuencia y no necesariamente indica un problema grave, aunque sí expresa una vivencia de ansiedad que conviene comprender en profundidad. Cuando una niña de once años no puede dormir fuera de casa, es posible que esté mostrando una dificultad para tolerar la separación de las figuras que le aportan seguridad emocional.
A esta edad, aunque parezca autónoma, su mundo interno conserva huellas tempranas. Cuando no ve a sus padres, puede activarse en ella una sensación instintiva de abandono, parecida a la que experimenta un niño pequeño cuando se pierde por unos segundos en un lugar público o cuando las luces se apagan y deja de ver a quien lo cuida. En su historia, la presencia constante de los padres fue lo que le dio calma y protección, por lo que ahora la distancia puede reavivar inconscientemente ese temor.
En el fondo, puede aparecer también una fantasía dolorosa: la de no ser suficientemente querida o de haber decepcionado a los padres. Algunos niños, especialmente los más sensibles, llegan a sentirse culpables por tener enfado o frustración hacia sus padres cuando los perciben ausentes, y este conflicto puede repetirse de distintas formas a lo largo del desarrollo, generando cierta confusión y sufrimiento.
Por eso es importante que los padres no interpreten su miedo como una falta de madurez o un capricho, sino como una necesidad emocional legítima. Lo que más la ayudará no será enfrentar la situación sola, sino sentirse acompañada en cada paso: que sus padres estén presentes, la escuchen, sostengan su angustia y le transmitan que siguen con ella incluso cuando no pueden estar físicamente cerca.
Si la ansiedad persiste o afecta significativamente su bienestar, un espacio terapéutico puede resultar muy útil para explorar estas vivencias y ayudarla a construir una seguridad más profunda.
Tu mirada atenta y el deseo de comprender lo que ocurre ya son una forma de acompañarla. La aceptación, la paciencia y el disfrute genuino de la relación con ella serán su mayor fuente de confianza.
Te mando mucho ánimo.
Un cordial saludo.
Lo que compartes puede darse con cierta frecuencia y no necesariamente indica un problema grave, aunque sí expresa una vivencia de ansiedad que conviene comprender en profundidad. Cuando una niña de once años no puede dormir fuera de casa, es posible que esté mostrando una dificultad para tolerar la separación de las figuras que le aportan seguridad emocional.
A esta edad, aunque parezca autónoma, su mundo interno conserva huellas tempranas. Cuando no ve a sus padres, puede activarse en ella una sensación instintiva de abandono, parecida a la que experimenta un niño pequeño cuando se pierde por unos segundos en un lugar público o cuando las luces se apagan y deja de ver a quien lo cuida. En su historia, la presencia constante de los padres fue lo que le dio calma y protección, por lo que ahora la distancia puede reavivar inconscientemente ese temor.
En el fondo, puede aparecer también una fantasía dolorosa: la de no ser suficientemente querida o de haber decepcionado a los padres. Algunos niños, especialmente los más sensibles, llegan a sentirse culpables por tener enfado o frustración hacia sus padres cuando los perciben ausentes, y este conflicto puede repetirse de distintas formas a lo largo del desarrollo, generando cierta confusión y sufrimiento.
Por eso es importante que los padres no interpreten su miedo como una falta de madurez o un capricho, sino como una necesidad emocional legítima. Lo que más la ayudará no será enfrentar la situación sola, sino sentirse acompañada en cada paso: que sus padres estén presentes, la escuchen, sostengan su angustia y le transmitan que siguen con ella incluso cuando no pueden estar físicamente cerca.
Si la ansiedad persiste o afecta significativamente su bienestar, un espacio terapéutico puede resultar muy útil para explorar estas vivencias y ayudarla a construir una seguridad más profunda.
Tu mirada atenta y el deseo de comprender lo que ocurre ya son una forma de acompañarla. La aceptación, la paciencia y el disfrute genuino de la relación con ella serán su mayor fuente de confianza.
Te mando mucho ánimo.
Un cordial saludo.
Lo que explicas es más habitual de lo que parece. Entiendo que os parezca que no debería ser así, teniendo en cuenta lo sociable que es y que no existen problemas con ella en general. Pero el momento de dormir tiene más que ver con otros factores. No quiere decir que ella no tenga interés en disfrutar de su viaje, o en pasar una noche en casa de amigas/os. Algo en ella se activa cuando se plantea la idea de dormir fuera y salir de su zona de confort, alejarse de sus figuras de apego y de su casa que siente como lugar de seguridad. Dormir implica "exponerse" al peligro y algunas personas (sobre todo en la infancia y la adolescencia) necesitan asegurarse de que todo va a estar bien. Dormir fuera exige al organismo estar menos “seguro” del entorno, y eso puede activar vigilancia, pensamientos anticipatorios y síntomas físicos de ansiedad (palpitaciones, náuseas, tensión), que impiden conciliar, y nadie queremos pasarlo mal cuando dormimos (o más bien, cuando "no dormimos").
También podríamos estar hablando de varios escenarios: desde una ansiedad por separación de las figuras de apego hasta miedos nocturnos (aunque en casa decís que funciona bien). Para ello sería necesario evaluar otros aspectos: frases como “¿y si a mamá le pasa algo?”, anticipación días antes, somatizaciones (dolor de barriga, náuseas), llamadas/comprobaciones repetidas y angustia en otros contextos de separación (despedidas del cole, quedarse con otro adulto); si la queja se refiere al lugar/la noche (oscuridad, monstruos, ruidos), aparece sobre todo al acostarse, incluye rituales para “controlar” la oscuridad y durante el día la niña tolera estar lejos sin problemas; pueden coexistir ambas cosas, si hay mezcla alta en ambas áreas, es probable que ambos factores contribuyan.
Os recomiendo que no la obliguéis a dormir fuera, tampoco forcéis situaciones que la empujen a hacerlo. No la hagáis sentir mal por no poder dormir fuera de casa, estoy segura de que si pudiera elegir lo haría diferente. Intentad que no os perciba como demasiado preocupados o decepcionados, no hagáis comentarios o reprimendas que la puedan hacer sentir culpable o responsable de vuestro malestar. Por el contrario, validad sus emociones, sentimientos, necesidades y hacerla sentir segura, comprendida y en confianza cuando habléis de este tema, porque ella necesita sentir que puede contar con vosotros y confiaros sus pensamientos y necesidades (y más ahora que está entrando en la adolescencia). Mostradle vuestro apoyo y la disposición a ayudarla. En este sentido, teniendo en cuenta que cada vez será más limitante y se irá perdiendo más cosas por no poder salir a dormir fuera, os recomiendo que contactéis con algún especialista que os ayude a llevar esta situación. Os pueden proponer una exposición gradual (salir a dormir a casa de algún familiar, a casa de alguna amiga con uno de vosotros en la misma casa, dormir fuera con algún objeto de apego o con la certeza de que podrá llamaros a mitad de noche si necesita volver...), pueden explorar el origen y trabajarlo, la forma que la familia tenéis de gestionarlo, etc. Con paciencia, implicación y acompañamiento, estas situaciones suelen mejorar.
Mucho ánimo.
También podríamos estar hablando de varios escenarios: desde una ansiedad por separación de las figuras de apego hasta miedos nocturnos (aunque en casa decís que funciona bien). Para ello sería necesario evaluar otros aspectos: frases como “¿y si a mamá le pasa algo?”, anticipación días antes, somatizaciones (dolor de barriga, náuseas), llamadas/comprobaciones repetidas y angustia en otros contextos de separación (despedidas del cole, quedarse con otro adulto); si la queja se refiere al lugar/la noche (oscuridad, monstruos, ruidos), aparece sobre todo al acostarse, incluye rituales para “controlar” la oscuridad y durante el día la niña tolera estar lejos sin problemas; pueden coexistir ambas cosas, si hay mezcla alta en ambas áreas, es probable que ambos factores contribuyan.
Os recomiendo que no la obliguéis a dormir fuera, tampoco forcéis situaciones que la empujen a hacerlo. No la hagáis sentir mal por no poder dormir fuera de casa, estoy segura de que si pudiera elegir lo haría diferente. Intentad que no os perciba como demasiado preocupados o decepcionados, no hagáis comentarios o reprimendas que la puedan hacer sentir culpable o responsable de vuestro malestar. Por el contrario, validad sus emociones, sentimientos, necesidades y hacerla sentir segura, comprendida y en confianza cuando habléis de este tema, porque ella necesita sentir que puede contar con vosotros y confiaros sus pensamientos y necesidades (y más ahora que está entrando en la adolescencia). Mostradle vuestro apoyo y la disposición a ayudarla. En este sentido, teniendo en cuenta que cada vez será más limitante y se irá perdiendo más cosas por no poder salir a dormir fuera, os recomiendo que contactéis con algún especialista que os ayude a llevar esta situación. Os pueden proponer una exposición gradual (salir a dormir a casa de algún familiar, a casa de alguna amiga con uno de vosotros en la misma casa, dormir fuera con algún objeto de apego o con la certeza de que podrá llamaros a mitad de noche si necesita volver...), pueden explorar el origen y trabajarlo, la forma que la familia tenéis de gestionarlo, etc. Con paciencia, implicación y acompañamiento, estas situaciones suelen mejorar.
Mucho ánimo.
Es importante comprender qué le genera esa inseguridad fuera de casa: qué pensamientos aparecen, qué teme o en qué situaciones no se siente cómoda.
A partir de ahí, se puede trabajar con técnicas de relajación y control del pensamiento, ayudándole a gestionar la ansiedad anticipatoria y a ganar confianza en entornos diferentes.
El objetivo es que esta dificultad no se convierta en un obstáculo para su bienestar ni para su vida social, sino que aprenda a enfrentarlo poco a poco, con acompañamiento y seguridad.
A partir de ahí, se puede trabajar con técnicas de relajación y control del pensamiento, ayudándole a gestionar la ansiedad anticipatoria y a ganar confianza en entornos diferentes.
El objetivo es que esta dificultad no se convierta en un obstáculo para su bienestar ni para su vida social, sino que aprenda a enfrentarlo poco a poco, con acompañamiento y seguridad.
Hola, gracias por compartir tu preocupación. Lo que describes es un tipo de ansiedad bastante común en la infancia, relacionada con la dificultad para dormir fuera del entorno seguro de casa. Aunque tu hija es sociable y funciona bien en otros aspectos, su mente activa una respuesta de alarma cuando pierde los elementos que asocia con seguridad (como su habitación o la música). Con un trabajo gradual de exposición, técnicas de relajación y estrategias cognitivas adaptadas, este miedo puede superarse por completo. Te recomiendo consultar con un profesional de la psicología infantil para acompañaros en este proceso y guiaros paso a paso.
Lo que describes es bastante frecuente en niños y preadolescentes. Aunque tu hija sea sociable y funcione bien en su día a día, puede sentir una ansiedad intensa al dormir fuera de casa. No es falta de madurez ni un capricho: suele tener que ver con la necesidad de control y seguridad que el entorno familiar le proporciona. Al perder esas referencias, aparecen síntomas de ansiedad.
Forzar la situación no suele funcionar, pero sí se puede trabajar gradualmente: exponiéndola poco a poco a dormir en contextos distintos (por ejemplo, empezar con siestas cortas o quedarse en casa de familiares muy cercanos), y reforzando después cada logro. Si el miedo se mantiene o interfiere con su vida social, un psicólogo infantil puede ayudarla a identificar qué hay detrás de esa ansiedad y a desarrollar estrategias para manejarla. Con un abordaje adecuado, estos casos suelen mejorar mucho.
Forzar la situación no suele funcionar, pero sí se puede trabajar gradualmente: exponiéndola poco a poco a dormir en contextos distintos (por ejemplo, empezar con siestas cortas o quedarse en casa de familiares muy cercanos), y reforzando después cada logro. Si el miedo se mantiene o interfiere con su vida social, un psicólogo infantil puede ayudarla a identificar qué hay detrás de esa ansiedad y a desarrollar estrategias para manejarla. Con un abordaje adecuado, estos casos suelen mejorar mucho.
hola, lo que le ocurre a tu hija es bastante frecuente: muchos niños y preadolescentes pueden llevar una vida totalmente normal, pero sentir ansiedad intensa al dormir fuera de casa. No indica ningún problema grave, pero sí una dificultad concreta que puede trabajarse con muy buenos resultados.
Con una intervención breve —normalmente unas pocas sesiones— podemos:
Identificar qué está disparando la ansiedad.
Enseñarle estrategias para regularse fuera de casa.
Hacer un plan de exposición progresiva para que pueda asistir a viajes o dormir en casa de amigas sin malestar.
Trabajo con niños y preadolescentes este tipo de casos con muy buena evolución.
Si queréis, puedo valorar su situación y diseñar un plan personalizado para que pueda disfrutar de estas experiencias con tranquilidad.
Estoy a tu disposición si deseas reservar una cita.
Con una intervención breve —normalmente unas pocas sesiones— podemos:
Identificar qué está disparando la ansiedad.
Enseñarle estrategias para regularse fuera de casa.
Hacer un plan de exposición progresiva para que pueda asistir a viajes o dormir en casa de amigas sin malestar.
Trabajo con niños y preadolescentes este tipo de casos con muy buena evolución.
Si queréis, puedo valorar su situación y diseñar un plan personalizado para que pueda disfrutar de estas experiencias con tranquilidad.
Estoy a tu disposición si deseas reservar una cita.
Buenas tardes
Es posible que lo que ocurre a su hija no sea, en realidad, una fobia, sino un trastorno relacionado con la ansiedad muy común en la infancia, especialmente, si hay una fuerte vinculación con las figuras de apego que actúan como referentes.
Le recomendaría que acudiera, con su hija, a un psicólogo infantojuvenil que le hiciera una adecuada evaluación psicológica para poder iniciar el tratamiento psicoterapéutico correcto y, además, darles a Uds., como padres, las pautas más idóneas.
Saludos
Es posible que lo que ocurre a su hija no sea, en realidad, una fobia, sino un trastorno relacionado con la ansiedad muy común en la infancia, especialmente, si hay una fuerte vinculación con las figuras de apego que actúan como referentes.
Le recomendaría que acudiera, con su hija, a un psicólogo infantojuvenil que le hiciera una adecuada evaluación psicológica para poder iniciar el tratamiento psicoterapéutico correcto y, además, darles a Uds., como padres, las pautas más idóneas.
Saludos
Expertos
Preguntas relacionadas
- Hay tratamiento para la vegija tímida? Tengo problemas para orinar fuera de casa! Eso me hace estar muy limitada.gracias por atenderme
- Voy a tener que operarme sin tardar mucho, y cada vez que pienso en la anestesia general me entran palpitaciones, sudores y temblores. Me quedo paralizado. Creo que tengo tomofobia. Que puedo hacer para luchar contra este problema tan grande?
- He leido un hilo sobre el tema de la vegiga timida y todos ofereceis terapia cognitivo conductal y parece es es la terapia de moda todos ofreceis vuesta consulta pues para que lo sepais yo llevo 30 años con ese problema y ninguno de vosotros me lo ha podido solucionar estarias dispuestos a devolver ha…
- Hola, cuando no tengo un día bueno, me resulta incómodo dormir a oscuras, no es miedo, solo muy incomodo y no logro dormir hasta que prendo las luces, no sé qué me pasa
- Mi hijo de 28 años tiene pánico atroz a las agujas, sobretodo a análisis, hasta el punto de rechazar trabajos por no hacérselos, tiene ansiedad desde meses antes de la cita de analítica. No cree en terapias psicológicas. Aún así, quiere ir para que desaparezca la fobia. Será efectivo esa terapia en su…
- hola, tengo un hijo de 10 años. Muy independiente, feliz, activo y algo ansioso. ...Bueno, fue independiente, hasta que falleció mi padre, su abuelo(su figura paterna), y ahora ha tenido un retroceso en especial en un aspecto. No quiere dormir fuera de casa. Me daría lo mismo si no fuera porque veo que…
- Hola, deseo saber que factores intervienen el la personalidad. Gracias
- Ultimamente no puedo dormir hasta que amanece ni estar con la luz apagada porque tengo mucho miedo a los *fantasmas* tengo 22 años siento que esto solo me pasa cuando la ansiedad esta alta y es por epocas ¿algun consejo?
- Tengo 21 años y no puedo dormir con la luz apagada ya hace unos meses aproximadamente 5 meses... (El problema sólo se presenta cuando duermo sola..) Que hago ?
- Tengo 40 años y fobia social desde los 8 años. Hice tratamiento y mejoré un poco. Tengo trabajo estable. Hace poco una psicologa me diagnosticó trastorno personalidad por evitación. Es lo mismo que fobia social?
¿Quieres enviar tu pregunta?
Nuestros expertos han respondido 49 preguntas sobre Fobias
¿Tu caso es similar? Estos profesionales pueden ayudarte:
Todos los contenidos publicados en Doctoralia, especialmente preguntas y respuestas, son de carácter informativo y en ningún caso deben considerarse un sustituto de un asesoramiento médico.