Mi pareja consume porno todos los días, se baja videos y los pone en oculto y se pasa un buen rato s
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Mi pareja consume porno todos los días, se baja videos y los pone en oculto y se pasa un buen rato siempre en el baño viéndolos, he visto otros comentarios como que consumir no es malo, pero cuando es todos los días incluso mientras trabaja como puedo catalogar eso cuando luego apenas tenemos ya relaciones íntimas, solo si a él le apetece si no pues no, yo le he hablado pero todo sigue igual y a veces no sé que hacer.
Buenos días. Lo importante en este caso no es solo el consumo de pornografía en sí, sino el impacto que está teniendo en la relación y en la intimidad de la pareja.
El consumo ocasional de pornografía no se considera problemático por sí mismo. Sin embargo, puede volverse una conducta problemática cuando es frecuente, se realiza de forma compulsiva, se oculta, interfiere con las responsabilidades diarias o afecta negativamente a la vida sexual y emocional de la pareja.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), cuando existe dificultad persistente para controlar impulsos sexuales pese a consecuencias negativas, podría hablarse de conducta sexual compulsiva. No obstante, para determinarlo sería necesaria una valoración clínica individual.
En estos casos suele ser recomendable:
Hablar abiertamente del malestar emocional que genera la situación, evitando reproches.
Explorar cómo está afectando a la intimidad y a la relación de pareja.
Valorar la posibilidad de acudir a terapia de pareja o terapia psicológica individual si existe dificultad para controlar la conducta.
Si uno de los miembros de la pareja se siente rechazado, ignorado o hay una disminución significativa de la intimidad, es importante abordarlo, ya que el bienestar de ambos y la calidad del vínculo deben ser la prioridad.
Un saludo
El consumo ocasional de pornografía no se considera problemático por sí mismo. Sin embargo, puede volverse una conducta problemática cuando es frecuente, se realiza de forma compulsiva, se oculta, interfiere con las responsabilidades diarias o afecta negativamente a la vida sexual y emocional de la pareja.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), cuando existe dificultad persistente para controlar impulsos sexuales pese a consecuencias negativas, podría hablarse de conducta sexual compulsiva. No obstante, para determinarlo sería necesaria una valoración clínica individual.
En estos casos suele ser recomendable:
Hablar abiertamente del malestar emocional que genera la situación, evitando reproches.
Explorar cómo está afectando a la intimidad y a la relación de pareja.
Valorar la posibilidad de acudir a terapia de pareja o terapia psicológica individual si existe dificultad para controlar la conducta.
Si uno de los miembros de la pareja se siente rechazado, ignorado o hay una disminución significativa de la intimidad, es importante abordarlo, ya que el bienestar de ambos y la calidad del vínculo deben ser la prioridad.
Un saludo
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Lo que describes no tiene que ver solo con “si el porno es bueno o malo” en abstracto. El punto importante aquí es cómo está impactando en la relación y en ti.
Hay tres aspectos relevantes:
1. Frecuencia y patrón
El consumo diario no es automáticamente un problema, pero cuando:
• ocupa mucho tiempo,
• se hace de forma oculta,
• interfiere en el trabajo,
• y desplaza la intimidad en pareja,
ya no hablamos solo de un hábito, sino de una conducta que puede estar siendo desregulada o compulsiva.
2. Impacto en la vida sexual compartida
Si la sexualidad se vuelve unilateral (“solo cuando a él le apetece”) y tú quedas en segundo plano, el problema ya no es el porno en sí, sino la desconexión, la falta de reciprocidad y el desequilibrio de deseo.
3. Tu vivencia emocional
Lo que más pesa no suele ser el consumo, sino cómo te hace sentir: desplazada, comparada, no deseada o poco priorizada. Y eso sí es un tema relacional importante.
Cuando él continúa igual pese a que tú lo has hablado, pueden estar pasando varias cosas:
• minimiza el impacto,
• le cuesta reconocer una posible dependencia,
• utiliza el porno como regulador emocional (estrés, aburrimiento, evasión),
• o evita afrontar el conflicto de pareja.
El criterio clínico para hablar de conducta problemática no es “cuántas veces”, sino si hay:
• pérdida de control,
• interferencia en otras áreas,
• ocultación sistemática,
• deterioro de la relación,
• malestar significativo (en él o en la pareja).
En tu caso, ya hay deterioro en la intimidad y en la comunicación. Eso merece atención.
No puedes controlar su conducta, pero sí puedes decidir:
• qué necesitas tú,
• qué límites son importantes para ti,
• cuánto estás dispuesta a tolerar sin que tu autoestima se resienta.
Si lo deseas, puedes pedirme cita online y trabajamos tu situación con más profundidad: cómo abordarlo, cómo comunicar límites sin entrar en lucha, y cómo proteger tu bienestar emocional en este proceso.
Hay tres aspectos relevantes:
1. Frecuencia y patrón
El consumo diario no es automáticamente un problema, pero cuando:
• ocupa mucho tiempo,
• se hace de forma oculta,
• interfiere en el trabajo,
• y desplaza la intimidad en pareja,
ya no hablamos solo de un hábito, sino de una conducta que puede estar siendo desregulada o compulsiva.
2. Impacto en la vida sexual compartida
Si la sexualidad se vuelve unilateral (“solo cuando a él le apetece”) y tú quedas en segundo plano, el problema ya no es el porno en sí, sino la desconexión, la falta de reciprocidad y el desequilibrio de deseo.
3. Tu vivencia emocional
Lo que más pesa no suele ser el consumo, sino cómo te hace sentir: desplazada, comparada, no deseada o poco priorizada. Y eso sí es un tema relacional importante.
Cuando él continúa igual pese a que tú lo has hablado, pueden estar pasando varias cosas:
• minimiza el impacto,
• le cuesta reconocer una posible dependencia,
• utiliza el porno como regulador emocional (estrés, aburrimiento, evasión),
• o evita afrontar el conflicto de pareja.
El criterio clínico para hablar de conducta problemática no es “cuántas veces”, sino si hay:
• pérdida de control,
• interferencia en otras áreas,
• ocultación sistemática,
• deterioro de la relación,
• malestar significativo (en él o en la pareja).
En tu caso, ya hay deterioro en la intimidad y en la comunicación. Eso merece atención.
No puedes controlar su conducta, pero sí puedes decidir:
• qué necesitas tú,
• qué límites son importantes para ti,
• cuánto estás dispuesta a tolerar sin que tu autoestima se resienta.
Si lo deseas, puedes pedirme cita online y trabajamos tu situación con más profundidad: cómo abordarlo, cómo comunicar límites sin entrar en lucha, y cómo proteger tu bienestar emocional en este proceso.
El consumo de pornografía no es problemático por sí mismo, pero puede considerarse uso problemático o compulsivo cuando es diario, difícil de controlar, se oculta, interfiere en el trabajo o sustituye la intimidad real, como parece estar ocurriendo en vuestro caso. Más allá de la etiqueta, lo importante es que está afectando a la conexión de pareja y a tu bienestar. Intenta abordarlo desde tu vivencia emocional (cómo te sientes y qué necesitas), poniendo el foco en la relación y la intimidad; si no hay cambios o él reconoce dificultad para regularlo, sería recomendable una intervención profesional o terapia de pareja.
Hola, me parece importante comentar que cuando el consumo de pornografía es diario, prolongado y desplaza la intimidad real, puede tener impacto no solo en la relación, sino también a nivel individual. El uso frecuente puede actuar como un superestímulo, favorecer patrones compulsivos y afectar al deseo y a la conexión en la vida real.
Si él no percibe el problema pero tú sí estás notando consecuencias, es importante que no minimices lo que sientes. Puedes plantearle la posibilidad de buscar ayuda profesional, ya sea individual para él, si hay un uso compulsivo, o terapia de pareja para abordar cómo está afectando a la relación.
No tengas inconveniente en buscar orientación para decidir cómo manejar la situación y qué límites necesitas establecer. No tienes que afrontar esto en soledad
Si él no percibe el problema pero tú sí estás notando consecuencias, es importante que no minimices lo que sientes. Puedes plantearle la posibilidad de buscar ayuda profesional, ya sea individual para él, si hay un uso compulsivo, o terapia de pareja para abordar cómo está afectando a la relación.
No tengas inconveniente en buscar orientación para decidir cómo manejar la situación y qué límites necesitas establecer. No tienes que afrontar esto en soledad
Hola,
En primer lugar, gracias por compartir tu malestar. Respecto al tema de la pornografía, hay muchas respuestas posibles, y es importante entender que cada pareja tiene sus "límites" y "normas".
El primer paso para averiguar si consume "en exceso", es comprobar si está interfiriendo en su vida. Si resulta un problema por ejemplo que repercute en su trabajo o en vuestra vida "si puede ser un problema".
Por otra parte, está el aspecto de cuánto interfiere en vuestra relación. Por ejemplo si esto está impidiendo que encontréis "momentos de pasión", cómo ya has dicho.
La principal recomendación que puedo darte, es que tratéis de encontrar el espacio para hablar del tema, y "negociar" de modo que ambos podáis estar satisfechos.
Si necesitas apoyo u orientación tanto en pareja, como individualmente, estaré encantado de acompañarte desde un espacio seguro.
Un saludo,
David
En primer lugar, gracias por compartir tu malestar. Respecto al tema de la pornografía, hay muchas respuestas posibles, y es importante entender que cada pareja tiene sus "límites" y "normas".
El primer paso para averiguar si consume "en exceso", es comprobar si está interfiriendo en su vida. Si resulta un problema por ejemplo que repercute en su trabajo o en vuestra vida "si puede ser un problema".
Por otra parte, está el aspecto de cuánto interfiere en vuestra relación. Por ejemplo si esto está impidiendo que encontréis "momentos de pasión", cómo ya has dicho.
La principal recomendación que puedo darte, es que tratéis de encontrar el espacio para hablar del tema, y "negociar" de modo que ambos podáis estar satisfechos.
Si necesitas apoyo u orientación tanto en pareja, como individualmente, estaré encantado de acompañarte desde un espacio seguro.
Un saludo,
David
Hola. Hay algunas pistas que pueden ayudar a saber si el consumo de porno es problemático: si pierde el control (es decir, acaba viendo más de lo que querría), si lo hace en situaciones que le ponen en riesgo (por ejemplo, conduciendo), si deja de hacer otras actividades importantes por ver porno, etc. Es importante hacer una evaluación detallada, y en este sentido, el interés debe salir de él, o sea, que vea que tiene un problema grave con el consumo de porno o en su relación de pareja. Debo decir que el tratamiento online está expresamente contraindicado para la adicción al porno, de forma que si busca ayuda lo mejor es hacerlo con algun psicólogo presencial. Espero que esta preocupación pueda resolverse. Gracias por su confianza.
Hola
Entiendo que esta situación te genere malestar. No se trata únicamente de que tu pareja consuma pornografía, sino de cómo ese consumo está impactando en la relación y en tu bienestar emocional.
El consumo ocasional no necesariamente es problemático en sí mismo. Sin embargo, cuando se vuelve diario, se realiza de forma constante y oculta, interfiere incluso en el trabajo y además coincide con una disminución significativa de la intimidad en la pareja, ya estamos hablando de algo que puede estar funcionando como conducta compulsiva o, al menos, como una vía de escape poco saludable.
El punto más importante aquí no es el porno en sí, sino el efecto que está teniendo en el vínculo. Cuando la intimidad depende únicamente del deseo de uno de los dos, suele generarse un desequilibrio emocional que puede afectar la conexión, la autoestima y la sensación de cercanía.
Has intentado hablarlo, y eso es un paso muy importante. Si pese a la conversación no hay cambios ni apertura para revisar lo que está ocurriendo, entonces el foco deja de estar en la conducta concreta y pasa a estar en la disposición real para cuidar la relación.
Es comprensible que te sientas confundida o que no sepas qué hacer. Este tipo de situaciones generan desgaste silencioso y, con el tiempo, pueden afectar mucho la seguridad personal y la estabilidad emocional.
Si sientes que necesitas ordenar lo que estás viviendo y decidir cómo posicionarte frente a esto, contar con un espacio de acompañamiento psicológico puede ayudarte a ganar claridad y fortaleza emocional. Ofrezco atención presencial en Tres Cantos (Madrid), sesiones online y también atención a domicilio en la zona norte de Madrid, por si consideras que un espacio profesional puede ayudarte a manejar esta situación con mayor serenidad.
Entiendo que esta situación te genere malestar. No se trata únicamente de que tu pareja consuma pornografía, sino de cómo ese consumo está impactando en la relación y en tu bienestar emocional.
El consumo ocasional no necesariamente es problemático en sí mismo. Sin embargo, cuando se vuelve diario, se realiza de forma constante y oculta, interfiere incluso en el trabajo y además coincide con una disminución significativa de la intimidad en la pareja, ya estamos hablando de algo que puede estar funcionando como conducta compulsiva o, al menos, como una vía de escape poco saludable.
El punto más importante aquí no es el porno en sí, sino el efecto que está teniendo en el vínculo. Cuando la intimidad depende únicamente del deseo de uno de los dos, suele generarse un desequilibrio emocional que puede afectar la conexión, la autoestima y la sensación de cercanía.
Has intentado hablarlo, y eso es un paso muy importante. Si pese a la conversación no hay cambios ni apertura para revisar lo que está ocurriendo, entonces el foco deja de estar en la conducta concreta y pasa a estar en la disposición real para cuidar la relación.
Es comprensible que te sientas confundida o que no sepas qué hacer. Este tipo de situaciones generan desgaste silencioso y, con el tiempo, pueden afectar mucho la seguridad personal y la estabilidad emocional.
Si sientes que necesitas ordenar lo que estás viviendo y decidir cómo posicionarte frente a esto, contar con un espacio de acompañamiento psicológico puede ayudarte a ganar claridad y fortaleza emocional. Ofrezco atención presencial en Tres Cantos (Madrid), sesiones online y también atención a domicilio en la zona norte de Madrid, por si consideras que un espacio profesional puede ayudarte a manejar esta situación con mayor serenidad.
Si la conducta sexoemocional y las demandas tuyas al respecto NO son saitsfechas probablemente le este ya afectando a nivel de dependencia, digamos ya no sea dueño de su propio control emocional sobre esto o lo haya perdido completamente.
Quizá sea más interesante explorar qué está pasando dentro de vuestras relaciones sexuales para que no estén ocurriendo, ya que mencionas que el problema central es que apenas tenéis relaciones íntimas.
Puede haber diversos motivos por los que tu pareja no tenga relaciones contigo. Explorar las barreras que ocurren dentro de vuestra relación, qué es lo que está afectando para que no aparezca el deseo, qué necesita cada parte de la pareja, puede suponer un punto de inflexión más allá de centrar el foco únicamente en el consumo de pornografía.
A menudo se busca la solución en algo que es sólo la punta del iceberg.
Si quieres revisarlo, puedes entrar en mi perfil y reservar una reunión de valoración de 15/20 minutos. Es gratuita y sin compromiso.
Puede haber diversos motivos por los que tu pareja no tenga relaciones contigo. Explorar las barreras que ocurren dentro de vuestra relación, qué es lo que está afectando para que no aparezca el deseo, qué necesita cada parte de la pareja, puede suponer un punto de inflexión más allá de centrar el foco únicamente en el consumo de pornografía.
A menudo se busca la solución en algo que es sólo la punta del iceberg.
Si quieres revisarlo, puedes entrar en mi perfil y reservar una reunión de valoración de 15/20 minutos. Es gratuita y sin compromiso.
Buenas noches.
Lo que sientes es válido. El problema no es solo que consuma porno, sino que lo haga a diario, en secreto y que eso esté afectando vuestra intimidad. Cuando una conducta interfiere en la relación y en la vida sexual compartida, deja de ser algo neutro.
También es importante que observes que las relaciones íntimas ocurren solo cuando él quiere. Eso puede generar desequilibrio y hacerte sentir poco deseada o no priorizada.
Ya has hablado con él y nada cambia. La pregunta clave no es si el porno es “bueno o malo”, sino si esta dinámica te hace sentir bien y satisface tus necesidades. No puedes obligarlo a cambiar, pero sí puedes decidir qué estás dispuesta a aceptar.
Te dejo una idea de cómo hablarlo con él:
“Quiero hablar contigo sin reproches. Más allá del porno, lo que me está afectando es cómo me siento en la relación. Me siento desplazada y poco deseada cuando nuestra intimidad depende solo de cuándo tú quieres, y cuando gran parte de tu energía sexual está fuera de la relación. Necesito una vida íntima compartida, equilibrada y sentir que soy una prioridad. Si esto no cambia, me costará seguir sintiéndome bien en la relación.”
Lo que sientes es válido. El problema no es solo que consuma porno, sino que lo haga a diario, en secreto y que eso esté afectando vuestra intimidad. Cuando una conducta interfiere en la relación y en la vida sexual compartida, deja de ser algo neutro.
También es importante que observes que las relaciones íntimas ocurren solo cuando él quiere. Eso puede generar desequilibrio y hacerte sentir poco deseada o no priorizada.
Ya has hablado con él y nada cambia. La pregunta clave no es si el porno es “bueno o malo”, sino si esta dinámica te hace sentir bien y satisface tus necesidades. No puedes obligarlo a cambiar, pero sí puedes decidir qué estás dispuesta a aceptar.
Te dejo una idea de cómo hablarlo con él:
“Quiero hablar contigo sin reproches. Más allá del porno, lo que me está afectando es cómo me siento en la relación. Me siento desplazada y poco deseada cuando nuestra intimidad depende solo de cuándo tú quieres, y cuando gran parte de tu energía sexual está fuera de la relación. Necesito una vida íntima compartida, equilibrada y sentir que soy una prioridad. Si esto no cambia, me costará seguir sintiéndome bien en la relación.”
Buenas noches, necesitas hablar con el y que el reconozca que tiene una adicción para poder pedir ayuda. Explícale que cuando una conducta no nos deja realizar las tareas diarias como trabajo, familia, etc tenemos una conducta adictiva. Para eso hay solución. Espero que os vaya bien. Saludos
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