No sé qué me pasa, hace un tiempo tenía una ansiedad muy fuerte que me impedía hasta salir de mi cas
12
respuestas
No sé qué me pasa, hace un tiempo tenía una ansiedad muy fuerte que me impedía hasta salir de mi casa, desapareció sola con el tiempo y hice mi vida normal ahora después de años vuelvo peor, tuve muchas taquicardias fui hasta a urgencias por el dolor de pecho, brazo y pulsaciones elevadas en las que se me diagnosticó ansiedad ya que el electro estaba bien, no puedo apenas salir a la calle, estoy todo el día mareada, si me subo a un autobús me mareo me dan sudoraciones y no lo aguanto, me duele el pecho y me es imposible dormir ya que por la noche es peor, me dieron lorazepam y sertralina, solo tomé lorazepam para dormir ya que si no , no podría y la sertralina me dio miedo porque si ya me siento mal con eso ya no sé qué decir, no sé qué hacer me siento muy perdida y llevo un mes así.
e propongo cosas concretas:
1. Respiración para cortar la activación
Cuando notes que sube:
Inhala por la nariz 4 segundos
Mantén 2–3 segundos
Exhala lento por la boca 6–7 segundos
Hazlo 3–5 minutos.
Cambiar la interpretación
Cuando aparezca el síntoma:
“Me va a dar algo”
“Esto es ansiedad, ya me ha pasado, mi cuerpo está en alarma pero no hay peligro”
Aunque no te lo creas al 100%, repítelo.
Exposición muy gradual
Ahora mismo estás evitando mucho (normal). Pero para mejorar:
Empieza MUY poco a poco:
Salir a la puerta de casa
Dar una vuelta corta
Sentarte cerca de casa
Subirte una parada de autobús (cuando puedas)
No esperes a “sentirte bien” para hacerlo.
Se hace con ansiedad, y así es como baja con el tiempo.
Sueño
La ansiedad empeora muchísimo por la noche (también lo dices).
Evita mirar el móvil en la cama
Rutina repetida cada noche (aunque no tengas sueño)
IMPORTANTE:
No estás loca
No estás en peligro físico
No te estás “rompiendo”
Esto tiene tratamiento y se supera
RECOMENDACIÓN:
RECOMEDACIÓN:
Terapia psicológica (idealmente cognitivo-conductual para ansiedad/pánico)
No aislarte (aunque cueste)
1. Respiración para cortar la activación
Cuando notes que sube:
Inhala por la nariz 4 segundos
Mantén 2–3 segundos
Exhala lento por la boca 6–7 segundos
Hazlo 3–5 minutos.
Cambiar la interpretación
Cuando aparezca el síntoma:
“Me va a dar algo”
“Esto es ansiedad, ya me ha pasado, mi cuerpo está en alarma pero no hay peligro”
Aunque no te lo creas al 100%, repítelo.
Exposición muy gradual
Ahora mismo estás evitando mucho (normal). Pero para mejorar:
Empieza MUY poco a poco:
Salir a la puerta de casa
Dar una vuelta corta
Sentarte cerca de casa
Subirte una parada de autobús (cuando puedas)
No esperes a “sentirte bien” para hacerlo.
Se hace con ansiedad, y así es como baja con el tiempo.
Sueño
La ansiedad empeora muchísimo por la noche (también lo dices).
Evita mirar el móvil en la cama
Rutina repetida cada noche (aunque no tengas sueño)
IMPORTANTE:
No estás loca
No estás en peligro físico
No te estás “rompiendo”
Esto tiene tratamiento y se supera
RECOMENDACIÓN:
RECOMEDACIÓN:
Terapia psicológica (idealmente cognitivo-conductual para ansiedad/pánico)
No aislarte (aunque cueste)
Consigue respuesta gracias a la consulta online
¿Necesitas el consejo de un especialista? Reserva una consulta online: recibirás todas las respuestas sin salir de casa.
Mostrar especialistas ¿Cómo funciona?
Lo que estás viviendo es muy real y comprensible. Los síntomas que describes —taquicardias, mareos, sudoración, dolor en el pecho y dificultad para salir o dormir— son manifestaciones físicas de ansiedad intensa. No estás sola ni estás exagerando; tu cuerpo está respondiendo a un estado de alerta extrema. El lorazepam puede ayudarte a calmarte y dormir, y la sertralina necesita tiempo y acompañamiento médico para ajustarse correctamente.
Es fundamental que busques apoyo psicológico, como terapia cognitivo-conductual, para aprender herramientas que te ayuden a manejar la ansiedad y recuperar tu vida cotidiana paso a paso. Mientras tanto, técnicas de respiración, pequeñas exposiciones graduales y rutinas de sueño consistentes pueden dar algo de alivio. No dejes de comunicarle a tu médico cualquier efecto que te preocupe; pedir ayuda es un paso valiente y necesario.
Es fundamental que busques apoyo psicológico, como terapia cognitivo-conductual, para aprender herramientas que te ayuden a manejar la ansiedad y recuperar tu vida cotidiana paso a paso. Mientras tanto, técnicas de respiración, pequeñas exposiciones graduales y rutinas de sueño consistentes pueden dar algo de alivio. No dejes de comunicarle a tu médico cualquier efecto que te preocupe; pedir ayuda es un paso valiente y necesario.
Hola, gracias por contarlo con tanto detalle. Se nota lo angustiante que está siendo y lo perdida que te sientes ahora mismo.
Por lo que describes encaja mucho con un episodio de ansiedad intenso. Las taquicardias, el dolor en el pecho y el brazo, los mareos, la sensación en el autobús, el empeoramiento por la noche… todo eso puede aparecer con la ansiedad, y entiendo que asuste mucho, sobre todo cuando vuelve después de haber estado bien tanto tiempo. El hecho de que en urgencias te hicieran un electro y saliera bien es importante, porque ayuda a descartar algo grave a nivel físico.
Que haya vuelto “de repente” también pasa más de lo que parece. A veces el cuerpo vuelve a activarse tras una etapa de estrés, acumulación o incluso sin una causa clara, y entra otra vez en ese estado de alerta constante.
Sobre lo que te ocurre ahora, hay varias ideas importantes que pueden ayudarte a entenderlo un poco mejor. Esa sensación de mareo, de no aguantar en el autobús, el sudor o el dolor no significan que te vaya a pasar algo grave, aunque lo parezca. Es tu sistema nervioso en modo alarma. Cuanto más intentas evitar esas sensaciones o salir de ellas rápido, más se mantienen.
Con la medicación, es muy normal que te dé miedo empezar la sertralina si ya te encuentras mal. Mucha gente tiene ese temor. Aun así, es un tratamiento muy habitual para la ansiedad y suele ayudar a estabilizar a medio plazo. El lorazepam puede ayudarte a corto plazo a dormir o bajar picos, pero no soluciona el problema de fondo. Si tienes dudas con la medicación, lo mejor es comentarlas con tu médico para ajustarlo contigo y que te sientas más segura.
Más allá de la medicación, esto se puede trabajar muy bien. Poco a poco se va recuperando la sensación de control, entendiendo lo que pasa en el cuerpo y reexponiéndote de forma progresiva a lo que ahora evitas, como salir o subir al autobús, pero con herramientas para sostenerlo.
Ahora mismo, con lo reciente que es y lo intenso que está siendo, lo más importante es que no lo afrontes sola. Este tipo de situaciones mejora mucho cuando se acompaña bien desde el principio.
Si en algún momento lo necesitas, podemos verlo con más detalle en consulta presencial en Tres Cantos (Madrid), también online o a domicilio por la zona norte de Madrid, e ir paso a paso para que vuelvas a sentirte segura.
Por lo que describes encaja mucho con un episodio de ansiedad intenso. Las taquicardias, el dolor en el pecho y el brazo, los mareos, la sensación en el autobús, el empeoramiento por la noche… todo eso puede aparecer con la ansiedad, y entiendo que asuste mucho, sobre todo cuando vuelve después de haber estado bien tanto tiempo. El hecho de que en urgencias te hicieran un electro y saliera bien es importante, porque ayuda a descartar algo grave a nivel físico.
Que haya vuelto “de repente” también pasa más de lo que parece. A veces el cuerpo vuelve a activarse tras una etapa de estrés, acumulación o incluso sin una causa clara, y entra otra vez en ese estado de alerta constante.
Sobre lo que te ocurre ahora, hay varias ideas importantes que pueden ayudarte a entenderlo un poco mejor. Esa sensación de mareo, de no aguantar en el autobús, el sudor o el dolor no significan que te vaya a pasar algo grave, aunque lo parezca. Es tu sistema nervioso en modo alarma. Cuanto más intentas evitar esas sensaciones o salir de ellas rápido, más se mantienen.
Con la medicación, es muy normal que te dé miedo empezar la sertralina si ya te encuentras mal. Mucha gente tiene ese temor. Aun así, es un tratamiento muy habitual para la ansiedad y suele ayudar a estabilizar a medio plazo. El lorazepam puede ayudarte a corto plazo a dormir o bajar picos, pero no soluciona el problema de fondo. Si tienes dudas con la medicación, lo mejor es comentarlas con tu médico para ajustarlo contigo y que te sientas más segura.
Más allá de la medicación, esto se puede trabajar muy bien. Poco a poco se va recuperando la sensación de control, entendiendo lo que pasa en el cuerpo y reexponiéndote de forma progresiva a lo que ahora evitas, como salir o subir al autobús, pero con herramientas para sostenerlo.
Ahora mismo, con lo reciente que es y lo intenso que está siendo, lo más importante es que no lo afrontes sola. Este tipo de situaciones mejora mucho cuando se acompaña bien desde el principio.
Si en algún momento lo necesitas, podemos verlo con más detalle en consulta presencial en Tres Cantos (Madrid), también online o a domicilio por la zona norte de Madrid, e ir paso a paso para que vuelvas a sentirte segura.
Es normal que si no abordamos que es lo que nos está generando la ansiedad, esta vuelva a aparecer, e incluso su aparición sea más evidente a través de esa sintomatología que estas experimentando. Lo ideal sería que pudieras identificar donde esta el foco de tu ansiedad, de lo contrario la medicación por si sola, solo controlará los síntomas físicos en alguna medida pero lo que genera la ansiedad seguirá existiendo. Con una buena gestión, y llevando a cabo herramientas, podemos acabar gestionando mucho mejor esa sintomatología para que no limite tu vida de la manera que lo está haciendo. Un saludo y te mando todo mi apoyo.
Entiendo lo perdida que te sientes, de verdad. Lo que te está pasando asusta muchísimo, sobre todo porque los síntomas son físicos y muy intensos: el corazón acelerado, el dolor en el pecho, los mareos… hacen que parezca algo grave, aunque te hayan dicho que es ansiedad. No estás exagerando, tu cuerpo está reaccionando así de fuerte.
Por lo que cuentas, parece que tu sistema de alarma se ha vuelto a activar después de años tranquilo. A veces la ansiedad no desaparece del todo, sino que queda “dormida” y puede reaparecer cuando el cuerpo o la mente están más vulnerables, incluso sin una causa clara. Y cuando vuelve, puede hacerlo con más intensidad porque ahora le tienes más miedo a las sensaciones.
Hay algo importante aquí: los síntomas que sientes son reales, pero no son peligrosos. Esa taquicardia, el mareo o la opresión en el pecho son respuestas del cuerpo al miedo. El problema es que cuanto más te asustan, más se alimenta el ciclo: notas el síntoma → te preocupas → el cuerpo se activa más → el síntoma empeora.
Lo del autobús, salir a la calle o no poder dormir también encaja con eso: tu cuerpo está en estado de alerta constante, como si hubiera una amenaza, aunque no la haya realmente.
Sobre la medicación, es normal que tengas miedo. La sertralina no es para empeorar cómo te sientes, sino para estabilizar esa base de ansiedad a medio plazo. El lorazepam te ayuda más a corto plazo, como estás haciendo para dormir.
Aun así, no tienes que forzarte sin apoyo: sería muy importante que esto lo hables con tu médico o un psicólogo, para que te acompañen en el proceso y ajustes el tratamiento con seguridad.
Y sobre todo: esto ya te pasó antes y saliste de ahí. Eso es muy importante. Aunque ahora se sienta más intenso, tu cuerpo también sabe volver a regularse.
Por lo que cuentas, parece que tu sistema de alarma se ha vuelto a activar después de años tranquilo. A veces la ansiedad no desaparece del todo, sino que queda “dormida” y puede reaparecer cuando el cuerpo o la mente están más vulnerables, incluso sin una causa clara. Y cuando vuelve, puede hacerlo con más intensidad porque ahora le tienes más miedo a las sensaciones.
Hay algo importante aquí: los síntomas que sientes son reales, pero no son peligrosos. Esa taquicardia, el mareo o la opresión en el pecho son respuestas del cuerpo al miedo. El problema es que cuanto más te asustan, más se alimenta el ciclo: notas el síntoma → te preocupas → el cuerpo se activa más → el síntoma empeora.
Lo del autobús, salir a la calle o no poder dormir también encaja con eso: tu cuerpo está en estado de alerta constante, como si hubiera una amenaza, aunque no la haya realmente.
Sobre la medicación, es normal que tengas miedo. La sertralina no es para empeorar cómo te sientes, sino para estabilizar esa base de ansiedad a medio plazo. El lorazepam te ayuda más a corto plazo, como estás haciendo para dormir.
Aun así, no tienes que forzarte sin apoyo: sería muy importante que esto lo hables con tu médico o un psicólogo, para que te acompañen en el proceso y ajustes el tratamiento con seguridad.
Y sobre todo: esto ya te pasó antes y saliste de ahí. Eso es muy importante. Aunque ahora se sienta más intenso, tu cuerpo también sabe volver a regularse.
Lo que describes es muy angustiante, especialmente porque los síntomas físicos son intensos y limitan mucho tu vida diaria. Las taquicardias, el dolor en el pecho, los mareos, la sudoración, la dificultad para salir de casa o usar transporte público, y el empeoramiento por la noche son manifestaciones frecuentes en cuadros de ansiedad elevada o crisis de pánico. Cuando además ya se han descartado causas cardiacas mediante pruebas médicas, es habitual que el cuerpo quede en un estado de hipervigilancia, interpretando cualquier sensación física como peligrosa y aumentando aún más la activación.
También es comprensible que te genere miedo iniciar la sertralina si ya te sientes mal. Muchas personas tienen dudas al comenzar medicación, especialmente porque al inicio puede haber sensaciones nuevas o un periodo de adaptación. Por eso, es importante resolver estas inquietudes con el profesional que la prescribió y no tomar decisiones desde el miedo, sino con información y acompañamiento. El lorazepam puede ayudar puntualmente a dormir o bajar la activación, pero habitualmente se recomienda complementarlo con un abordaje psicológico para trabajar el origen y el mantenimiento de la ansiedad.
Además, la evitación (de salir, coger autobús, etc.) aunque alivia a corto plazo, suele reforzar el problema y hacer que cada vez cueste más exponerse. Por eso, el tratamiento psicológico suele centrarse en reducir el miedo a las sensaciones físicas, trabajar la hipervigilancia corporal, mejorar el manejo de la ansiedad nocturna y realizar una exposición progresiva y segura a las situaciones que ahora te resultan difíciles.
Este tipo de cuadros tiene tratamiento y es posible recuperar la sensación de control. Si lo consideras oportuno, puedo ayudarte a evaluarlo con más detalle y trabajar contigo estrategias para disminuir la ansiedad física, manejar las crisis, retomar poco a poco las salidas y abordar el miedo a la medicación, adaptándolo a tu ritmo y a lo que estás experimentando en este momento.
También es comprensible que te genere miedo iniciar la sertralina si ya te sientes mal. Muchas personas tienen dudas al comenzar medicación, especialmente porque al inicio puede haber sensaciones nuevas o un periodo de adaptación. Por eso, es importante resolver estas inquietudes con el profesional que la prescribió y no tomar decisiones desde el miedo, sino con información y acompañamiento. El lorazepam puede ayudar puntualmente a dormir o bajar la activación, pero habitualmente se recomienda complementarlo con un abordaje psicológico para trabajar el origen y el mantenimiento de la ansiedad.
Además, la evitación (de salir, coger autobús, etc.) aunque alivia a corto plazo, suele reforzar el problema y hacer que cada vez cueste más exponerse. Por eso, el tratamiento psicológico suele centrarse en reducir el miedo a las sensaciones físicas, trabajar la hipervigilancia corporal, mejorar el manejo de la ansiedad nocturna y realizar una exposición progresiva y segura a las situaciones que ahora te resultan difíciles.
Este tipo de cuadros tiene tratamiento y es posible recuperar la sensación de control. Si lo consideras oportuno, puedo ayudarte a evaluarlo con más detalle y trabajar contigo estrategias para disminuir la ansiedad física, manejar las crisis, retomar poco a poco las salidas y abordar el miedo a la medicación, adaptándolo a tu ritmo y a lo que estás experimentando en este momento.
Lo que describes encaja mucho con un episodio de ansiedad intenso (a veces en forma de crisis de pánico o ansiedad generalizada), y aunque ahora lo estés viviendo como algo muy desbordante, tiene una explicación y, sobre todo, tiene tratamiento.
Es importante que tengas claro algo desde el inicio:
aunque las sensaciones son muy físicas (taquicardia, dolor en el pecho, mareo, sudoración…), si ya te han hecho pruebas médicas y están bien, esos síntomas son consecuencia de la activación del sistema nervioso, no de un problema cardíaco. La ansiedad puede generar síntomas muy reales y muy intensos.
Lo que suele pasar en estos casos es un “círculo de ansiedad”:
empiezas a notar una sensación corporal (por ejemplo, el pulso), eso te asusta, el miedo activa más el cuerpo, y eso aumenta los síntomas. Así se mantiene el problema.
Además, el hecho de que ahora evites salir, subir al autobús o exponerte a ciertas situaciones hace que, sin querer, el miedo se refuerce. Tu cuerpo “aprende” que eso es peligroso, aunque en realidad no lo sea.
Sobre la medicación:
es muy habitual tener miedo a empezar un antidepresivo como la sertralina, sobre todo cuando ya te encuentras mal. A veces los primeros días pueden generar algo más de activación, pero es transitorio y es un tratamiento muy utilizado y eficaz para este tipo de síntomas. El lorazepam puede ayudarte a corto plazo, pero no soluciona el problema de base.
A nivel práctico, hay varias cosas que puedes empezar a hacer:
• Cuando notes los síntomas, intenta no luchar contra ellos. Parece contradictorio, pero cuanto más intentas que desaparezcan, más se intensifican.
• Focaliza la atención fuera del cuerpo (por ejemplo, describir mentalmente objetos, contar cosas de tu entorno).
• Respiración lenta: alargar la exhalación (por ejemplo, inhalar en 4 segundos y soltar en 6–7).
• Ir recuperando poco a poco situaciones evitadas (exposición progresiva), aunque sea en pasos muy pequeños.
Y algo muy importante: el hecho de que ya te haya pasado antes y se haya ido es una buena señal. Tu sistema ya ha demostrado que puede regularse.
Ahora mismo estás en una fase aguda, y es normal sentirte perdida, pero no estás “empeorando sin salida”, estás dentro de un proceso que se puede trabajar.
Aun así, con la intensidad que describes (dificultad para salir, dormir, síntomas físicos constantes), lo más recomendable es combinar tratamiento psicológico con el seguimiento médico para la medicación.
Si lo necesitas, puedes pedirme una cita online y vemos tu caso con más detalle para darte una guía más concreta y acompañarte en este proceso.
Es importante que tengas claro algo desde el inicio:
aunque las sensaciones son muy físicas (taquicardia, dolor en el pecho, mareo, sudoración…), si ya te han hecho pruebas médicas y están bien, esos síntomas son consecuencia de la activación del sistema nervioso, no de un problema cardíaco. La ansiedad puede generar síntomas muy reales y muy intensos.
Lo que suele pasar en estos casos es un “círculo de ansiedad”:
empiezas a notar una sensación corporal (por ejemplo, el pulso), eso te asusta, el miedo activa más el cuerpo, y eso aumenta los síntomas. Así se mantiene el problema.
Además, el hecho de que ahora evites salir, subir al autobús o exponerte a ciertas situaciones hace que, sin querer, el miedo se refuerce. Tu cuerpo “aprende” que eso es peligroso, aunque en realidad no lo sea.
Sobre la medicación:
es muy habitual tener miedo a empezar un antidepresivo como la sertralina, sobre todo cuando ya te encuentras mal. A veces los primeros días pueden generar algo más de activación, pero es transitorio y es un tratamiento muy utilizado y eficaz para este tipo de síntomas. El lorazepam puede ayudarte a corto plazo, pero no soluciona el problema de base.
A nivel práctico, hay varias cosas que puedes empezar a hacer:
• Cuando notes los síntomas, intenta no luchar contra ellos. Parece contradictorio, pero cuanto más intentas que desaparezcan, más se intensifican.
• Focaliza la atención fuera del cuerpo (por ejemplo, describir mentalmente objetos, contar cosas de tu entorno).
• Respiración lenta: alargar la exhalación (por ejemplo, inhalar en 4 segundos y soltar en 6–7).
• Ir recuperando poco a poco situaciones evitadas (exposición progresiva), aunque sea en pasos muy pequeños.
Y algo muy importante: el hecho de que ya te haya pasado antes y se haya ido es una buena señal. Tu sistema ya ha demostrado que puede regularse.
Ahora mismo estás en una fase aguda, y es normal sentirte perdida, pero no estás “empeorando sin salida”, estás dentro de un proceso que se puede trabajar.
Aun así, con la intensidad que describes (dificultad para salir, dormir, síntomas físicos constantes), lo más recomendable es combinar tratamiento psicológico con el seguimiento médico para la medicación.
Si lo necesitas, puedes pedirme una cita online y vemos tu caso con más detalle para darte una guía más concreta y acompañarte en este proceso.
Hola, gracias por compartir.
Como psicóloga clínica sanitaria te diría que lo que te está pasando encaja mucho con un cuadro de ansiedad/pánico, y aunque se siente muy intenso, no es peligroso. Ya has hecho algo importante: descartar lo físico.
Lo que describes (taquicardias, mareo, dolor en el pecho, miedo a salir, empeorar por la noche) es muy típico de la ansiedad cuando se activa y empieza a retroalimentarse. Además, el miedo a que vuelva a pasar hace que el cuerpo esté en alerta constante.
Sobre la medicación:
• El Lorazepam ayuda a corto plazo (calmar y dormir).
• La Sertralina no es inmediata, pero sí ayuda a estabilizar la ansiedad de base. Es normal que dé miedo empezar, pero suele ser parte del tratamiento. ( Tómatela como te la han pautado)
Claves importantes ahora:
• No estás empeorando “porque sí”, es ansiedad reactivada.
• Evitar salir o situaciones (como el autobús) mantiene el problema.
• Esto tiene tratamiento y mejora, aunque ahora no lo parezca.
Si puedes, da pasos pequeños:
• Salidas cortas, poco a poco.
• Respiración lenta cuando notes síntomas.
• Apoyo profesional (psicoterapia , la terapia psicológica cognitivo-conductual+ seguimiento médico).
Y algo clave:
* No estás perdiendo el control ni te está pasando nada grave, es tu sistema nervioso desbordado.
Un saludo,
Pilar Rapela
"Tu psicóloga amiga"
Como psicóloga clínica sanitaria te diría que lo que te está pasando encaja mucho con un cuadro de ansiedad/pánico, y aunque se siente muy intenso, no es peligroso. Ya has hecho algo importante: descartar lo físico.
Lo que describes (taquicardias, mareo, dolor en el pecho, miedo a salir, empeorar por la noche) es muy típico de la ansiedad cuando se activa y empieza a retroalimentarse. Además, el miedo a que vuelva a pasar hace que el cuerpo esté en alerta constante.
Sobre la medicación:
• El Lorazepam ayuda a corto plazo (calmar y dormir).
• La Sertralina no es inmediata, pero sí ayuda a estabilizar la ansiedad de base. Es normal que dé miedo empezar, pero suele ser parte del tratamiento. ( Tómatela como te la han pautado)
Claves importantes ahora:
• No estás empeorando “porque sí”, es ansiedad reactivada.
• Evitar salir o situaciones (como el autobús) mantiene el problema.
• Esto tiene tratamiento y mejora, aunque ahora no lo parezca.
Si puedes, da pasos pequeños:
• Salidas cortas, poco a poco.
• Respiración lenta cuando notes síntomas.
• Apoyo profesional (psicoterapia , la terapia psicológica cognitivo-conductual+ seguimiento médico).
Y algo clave:
* No estás perdiendo el control ni te está pasando nada grave, es tu sistema nervioso desbordado.
Un saludo,
Pilar Rapela
"Tu psicóloga amiga"
Hola, gracias por compartir cómo te sientes.
Lo que describes es muy angustiante, pero encaja claramente con un cuadro de ansiedad intensa/pánico con síntomas físicos. Es importante que sepas algo desde el principio: aunque las sensaciones son muy reales y muy fuertes, no son peligrosas. El hecho de que en urgencias te hayan hecho un electrocardiograma y haya salido bien es un dato muy tranquilizador.
Los síntomas que mencionas (taquicardia, dolor en el pecho y brazo, mareo, sudoración, dificultad para dormir, empeoramiento por la noche o en espacios como el autobús) son muy típicos de la activación del sistema de alarma del cuerpo. Es como si tu organismo estuviera en “modo peligro” constante, aunque no haya una amenaza real.
También es bastante frecuente que, después de haber tenido ansiedad en el pasado, pueda reaparecer en una etapa de mayor vulnerabilidad, a veces incluso “sin motivo claro”.
Sobre lo que te preocupa:
1. El miedo a la sertralina
Es muy común sentir ese miedo cuando ya te encuentras mal. Sin embargo, este tipo de medicación no empeora la ansiedad a largo plazo; al contrario, suele ayudar a estabilizarla. En algunos casos puede haber un pequeño aumento de nerviosismo al inicio, pero es temporal y se controla ajustando dosis o con apoyo del médico.
2. El uso de lorazepam
Puede ayudarte a corto plazo (por ejemplo, para dormir), pero no es la solución de fondo. La base del tratamiento suele ser combinar medicación adecuada con trabajo psicológico.
3. Los mareos y el miedo a salir
Lo que te ocurre en el autobús o en la calle es muy compatible con ansiedad anticipatoria o agorafobia. El cuerpo empieza a activarse y eso genera más miedo, entrando en un círculo.
4. Qué puedes hacer ahora mismo
Intenta no evitar completamente salir: empieza por exposiciones muy pequeñas (dar una vuelta corta, acompañada, etc.).
Practica respiración lenta (exhalar más largo que inhalar).
Recuerda en los picos de ansiedad: “esto es ansiedad, no es peligroso, va a pasar”.
Evita comprobar constantemente el pulso o los síntomas, ya que eso mantiene el ciclo.
5. Busca apoyo profesional continuado
Si puedes, acompaña el tratamiento médico con terapia psicológica, ya que es clave para aprender a manejar estos episodios.
Lo más importante: esto que te está pasando es tratable y reversible. Aunque ahora lo sientas muy intenso, no te vas a quedar así para siempre.
Un saludo.
Lo que describes es muy angustiante, pero encaja claramente con un cuadro de ansiedad intensa/pánico con síntomas físicos. Es importante que sepas algo desde el principio: aunque las sensaciones son muy reales y muy fuertes, no son peligrosas. El hecho de que en urgencias te hayan hecho un electrocardiograma y haya salido bien es un dato muy tranquilizador.
Los síntomas que mencionas (taquicardia, dolor en el pecho y brazo, mareo, sudoración, dificultad para dormir, empeoramiento por la noche o en espacios como el autobús) son muy típicos de la activación del sistema de alarma del cuerpo. Es como si tu organismo estuviera en “modo peligro” constante, aunque no haya una amenaza real.
También es bastante frecuente que, después de haber tenido ansiedad en el pasado, pueda reaparecer en una etapa de mayor vulnerabilidad, a veces incluso “sin motivo claro”.
Sobre lo que te preocupa:
1. El miedo a la sertralina
Es muy común sentir ese miedo cuando ya te encuentras mal. Sin embargo, este tipo de medicación no empeora la ansiedad a largo plazo; al contrario, suele ayudar a estabilizarla. En algunos casos puede haber un pequeño aumento de nerviosismo al inicio, pero es temporal y se controla ajustando dosis o con apoyo del médico.
2. El uso de lorazepam
Puede ayudarte a corto plazo (por ejemplo, para dormir), pero no es la solución de fondo. La base del tratamiento suele ser combinar medicación adecuada con trabajo psicológico.
3. Los mareos y el miedo a salir
Lo que te ocurre en el autobús o en la calle es muy compatible con ansiedad anticipatoria o agorafobia. El cuerpo empieza a activarse y eso genera más miedo, entrando en un círculo.
4. Qué puedes hacer ahora mismo
Intenta no evitar completamente salir: empieza por exposiciones muy pequeñas (dar una vuelta corta, acompañada, etc.).
Practica respiración lenta (exhalar más largo que inhalar).
Recuerda en los picos de ansiedad: “esto es ansiedad, no es peligroso, va a pasar”.
Evita comprobar constantemente el pulso o los síntomas, ya que eso mantiene el ciclo.
5. Busca apoyo profesional continuado
Si puedes, acompaña el tratamiento médico con terapia psicológica, ya que es clave para aprender a manejar estos episodios.
Lo más importante: esto que te está pasando es tratable y reversible. Aunque ahora lo sientas muy intenso, no te vas a quedar así para siempre.
Un saludo.
Hola,
gracias por compartir lo que te está pasando. Por cómo lo describes, entiendo que es muy angustiante y desbordante volver a sentirte así, especialmente después de haber estado bien durante un tiempo.
Los síntomas que cuentas (taquicardias, mareo, opresión en el pecho, dificultad para salir o dormir) son muy intensos y generan mucho miedo, pero cuando las pruebas médicas están bien, suelen estar relacionados con una activación muy alta del sistema nervioso.
En estos casos es importante saber que los síntomas se pueden trabajar y reducir, y que hay formas de ayudar al cuerpo a salir de ese estado de alerta constante.
Al mismo tiempo, más allá del síntoma, suele haber algo que el cuerpo está expresando y que necesita ser atendido, aunque no siempre sea evidente al principio.
Entiendo también el miedo con la medicación. Puede ser importante que puedas hablarlo con el profesional que te la ha pautado, para resolver dudas y decidir con más tranquilidad.
A nivel terapéutico, se puede trabajar tanto en aliviar los síntomas (por ejemplo, a través de abordajes más corporales o psicosomáticos que ayuden a regular el sistema nervioso), como en ir entendiendo poco a poco qué hay de fondo en este momento que estás atravesando.
Dado el nivel de malestar que describes y cómo está afectando a tu día a día, sería muy recomendable que puedas acompañarlo en un proceso terapéutico. No tienes que pasar por esto sola.
Un saludo.
gracias por compartir lo que te está pasando. Por cómo lo describes, entiendo que es muy angustiante y desbordante volver a sentirte así, especialmente después de haber estado bien durante un tiempo.
Los síntomas que cuentas (taquicardias, mareo, opresión en el pecho, dificultad para salir o dormir) son muy intensos y generan mucho miedo, pero cuando las pruebas médicas están bien, suelen estar relacionados con una activación muy alta del sistema nervioso.
En estos casos es importante saber que los síntomas se pueden trabajar y reducir, y que hay formas de ayudar al cuerpo a salir de ese estado de alerta constante.
Al mismo tiempo, más allá del síntoma, suele haber algo que el cuerpo está expresando y que necesita ser atendido, aunque no siempre sea evidente al principio.
Entiendo también el miedo con la medicación. Puede ser importante que puedas hablarlo con el profesional que te la ha pautado, para resolver dudas y decidir con más tranquilidad.
A nivel terapéutico, se puede trabajar tanto en aliviar los síntomas (por ejemplo, a través de abordajes más corporales o psicosomáticos que ayuden a regular el sistema nervioso), como en ir entendiendo poco a poco qué hay de fondo en este momento que estás atravesando.
Dado el nivel de malestar que describes y cómo está afectando a tu día a día, sería muy recomendable que puedas acompañarlo en un proceso terapéutico. No tienes que pasar por esto sola.
Un saludo.
Hola. La regulación adecuada de medicación debería disminuir la sintomatología. Con tratamiento médico y también psicológico puedes salir adelante. Es importante trabajar las causas para entender tu sufrimiento.
Lo que describes encaja con un episodio intenso de ansiedad y crisis de pánico, que puede reaparecer aunque años atrás hayas estado bien. Los síntomas físicos que sientes —taquicardia, dolor de pecho, mareos, sudoración— son reales y muy angustiosos, pero tu cuerpo no está en peligro inmediato; son manifestaciones del sistema nervioso hiperactivado.
Algunas estrategias que pueden ayudarte mientras continúas con seguimiento profesional:
Practica respiración y conexión con el suelo: inhalar despacio contando 4 segundos, mantener 4 y exhalar 6 ayuda a bajar la activación. Apoyar los pies firmes en el suelo y notar sensaciones físicas puede reducir la sensación de mareo.
Haz salidas graduales: empieza por lugares seguros y ve aumentando distancias o tiempos poco a poco. Salir acompañado de alguien de confianza ayuda.
Lleva un registro de síntomas: anota cuándo ocurren y qué los precede; te permite ver patrones y diferenciar alarma de peligro real.
Crea rutina de sueño: horarios fijos y hábitos relajantes antes de dormir, como respiración profunda o música tranquila, ayudan a calmar el cuerpo.
Acompañamiento profesional: ajusta medicación con tu psiquiatra y continúa la terapia con psicólogo para trabajar exposición y manejo del pánico.
No estás sola ni “perdida”; esto tiene explicación y puede mejorar con un plan estructurado y apoyo constante. Estoy para ayudarte en lo que necesites.
Algunas estrategias que pueden ayudarte mientras continúas con seguimiento profesional:
Practica respiración y conexión con el suelo: inhalar despacio contando 4 segundos, mantener 4 y exhalar 6 ayuda a bajar la activación. Apoyar los pies firmes en el suelo y notar sensaciones físicas puede reducir la sensación de mareo.
Haz salidas graduales: empieza por lugares seguros y ve aumentando distancias o tiempos poco a poco. Salir acompañado de alguien de confianza ayuda.
Lleva un registro de síntomas: anota cuándo ocurren y qué los precede; te permite ver patrones y diferenciar alarma de peligro real.
Crea rutina de sueño: horarios fijos y hábitos relajantes antes de dormir, como respiración profunda o música tranquila, ayudan a calmar el cuerpo.
Acompañamiento profesional: ajusta medicación con tu psiquiatra y continúa la terapia con psicólogo para trabajar exposición y manejo del pánico.
No estás sola ni “perdida”; esto tiene explicación y puede mejorar con un plan estructurado y apoyo constante. Estoy para ayudarte en lo que necesites.
¿No has encontrado la respuesta que necesitabas? ¡Envía tu pregunta!
¿Tu caso es similar? Estos profesionales pueden ayudarte:
Todos los contenidos publicados en Doctoralia, especialmente preguntas y respuestas, son de carácter informativo y en ningún caso deben considerarse un sustituto de un asesoramiento médico.