prioridad ahora pero no quiero descuidar nada quiero ser lo mas funcional posible y si no lo soy aho
11
respuestas
prioridad ahora pero no quiero descuidar nada quiero ser lo mas funcional posible y si no lo soy ahora o en algun momento saberlo y no culparme ya no solo decir soy una persona que estoy viviendo algo dificil y mas porque ahora que he leido siempre se me hizo raro porque era como era pero no tuve un parto normal creo que mi madre dijo que debieron ponerme oxigeno y eso afecta el cerebro si no mal recuerdo que lei y hoy ya al dia de hoy ya no veo a quien culpar solo alguien que no la pasa bien y eso es lo que me pasa
Aparte porque creo que este es mi cerebro tratando de explicar porque yo seria menos y piensa postura y dientes y asi pero como ya dije lo de la postura mucha gente ni se da cuenta de ello hasta que ya es mas serio y sobre lo de mis caries que ya arreglaron muchas de ellas yo me grabo mucho y la verdad es que ni yo misma las veo y aveces uno ni se da cuenta que ha salido una carie porque a mi me paso les pasa a mienbro de mi familia y he leido de ello y eso y no andan pensando cuando se dan cuenta es que tu no me dijiste ni nada de eso aparte porque antes se ponian esos empastas oscuros que no son esteticos y se pueden confundir con caries pero si solo es una capaz eso ni se ve mas es por salud que algo estetico y no andan pensando a es que de cieto angulo se ve me van a criticar por eso y por mas que me mire al espejo me grabe hablando sonriendo riendo no veo nada pero no es tanto que quiero ser perfecta si no que debido a que yo me siento menos mi cerebro esta buscando una explicación de porque yo no soy igual al resto y eso es lo que me pasa necesito ayuda.
Aparte porque creo que este es mi cerebro tratando de explicar porque yo seria menos y piensa postura y dientes y asi pero como ya dije lo de la postura mucha gente ni se da cuenta de ello hasta que ya es mas serio y sobre lo de mis caries que ya arreglaron muchas de ellas yo me grabo mucho y la verdad es que ni yo misma las veo y aveces uno ni se da cuenta que ha salido una carie porque a mi me paso les pasa a mienbro de mi familia y he leido de ello y eso y no andan pensando cuando se dan cuenta es que tu no me dijiste ni nada de eso aparte porque antes se ponian esos empastas oscuros que no son esteticos y se pueden confundir con caries pero si solo es una capaz eso ni se ve mas es por salud que algo estetico y no andan pensando a es que de cieto angulo se ve me van a criticar por eso y por mas que me mire al espejo me grabe hablando sonriendo riendo no veo nada pero no es tanto que quiero ser perfecta si no que debido a que yo me siento menos mi cerebro esta buscando una explicación de porque yo no soy igual al resto y eso es lo que me pasa necesito ayuda.
Lo que describes no es confusión ni debilidad: es un intento muy humano y muy lógico de tu mente por encontrar una explicación al malestar sin culparte moralmente. Y eso ya dice mucho de ti.
Voy a ordenar lo esencial, porque ahora mismo el problema no es tu cerebro, ni tu cuerpo, ni tu historia. El problema es el mecanismo que se ha activado para explicarte por qué te sientes “menos”.
No estás buscando ser perfecta. Estás buscando una causa.
Cuando dices que revisas la postura, los dientes, las caries, que te grabas, te miras desde distintos ángulos… eso no tiene que ver con estética ni con vanidad. Tiene que ver con una pregunta interna muy concreta:
“Si me siento menos, debe haber algo visible que lo explique”.
A partir de ahí, el cerebro hace lo que sabe hacer cuando hay dolor: escanea, compara, duda, vuelve a mirar. No para mejorar, sino para confirmar una hipótesis previa: “Debe haber algo defectuoso en mí”.
Eso es el núcleo del problema.
Lo que cuentas sobre el oxígeno al nacer, las lecturas sobre el cerebro, las posibles consecuencias… no aparece por casualidad. Pero tampoco es la causa real de lo que te pasa ahora. Tu mente utiliza esa historia para cerrar una ecuación emocional muy delicada:
“Si hubo algo biológico, entonces no soy culpable… pero sigo siendo menos”.
Es una explicación que parece compasiva, pero que en realidad te deja fijada en la idea de inferioridad.
Hay algo muy importante que has dicho sin darte cuenta: te miras, te grabas, sonríes, hablas… y no ves nada.
Eso nos dice algo clave: tus ojos no encuentran el defecto, pero tu mente no se tranquiliza. Eso significa que la búsqueda no va a terminar nunca encontrando “la prueba”, porque no está buscando ver, está buscando justificar una sensación previa.
Primero aparece el malestar. Después, la mente intenta explicarlo. Y cualquier detalle corporal o biográfico se convierte en candidato. Ese es el funcionamiento que te tiene atrapada.
Por eso no sirve decirte “no pienses en eso” ni “no es para tanto”. Aquí hace falta ordenar el proceso.
Te propongo algo muy concreto.
Durante los próximos siete días, elige un único momento al día, siempre el mismo. Por ejemplo, a las seis y media de la tarde. Durante quince minutos exactos puedes pensar libremente en todo esto: por qué te sientes menos, qué explicaciones se te ocurren, revisar tu historia, tu cuerpo, incluso dudar o darle vueltas.
Fuera de ese horario, cada vez que aparezca el pensamiento “y si soy menos por…”, no luches contra él ni intentes convencerte de nada. Respóndete simplemente: “No ahora. A las seis y media”.
Esto no es evitar. Es poner un límite. Tu problema no es tener estos pensamientos, es que han ocupado todo el día y se han convertido en el eje desde el que te miras. Al acotarlos, empiezas a recuperar espacio interno.
Quiero que algo te quede muy claro. Lo que te pasa no define quién eres. Define cómo estás intentando sobrevivir emocionalmente ahora. No eres una persona defectuosa. Eres una persona que se ha quedado sola con una sensación de inferioridad y está intentando explicarla sin atacarse. El problema es que ese intento se ha vuelto contra ti.
Esto se trabaja. Y se desbloquea.
Si quieres, será un placer ayudarte de forma profesional y acompañarte a salir de este bucle de autoexplicación que tanto desgaste produce. Puedes consultarme como PSYAMM a través de Doctoralia.es.
No estás rota. Estás atrapada en una lógica que ya no te sirve. Y eso tiene solución.
Voy a ordenar lo esencial, porque ahora mismo el problema no es tu cerebro, ni tu cuerpo, ni tu historia. El problema es el mecanismo que se ha activado para explicarte por qué te sientes “menos”.
No estás buscando ser perfecta. Estás buscando una causa.
Cuando dices que revisas la postura, los dientes, las caries, que te grabas, te miras desde distintos ángulos… eso no tiene que ver con estética ni con vanidad. Tiene que ver con una pregunta interna muy concreta:
“Si me siento menos, debe haber algo visible que lo explique”.
A partir de ahí, el cerebro hace lo que sabe hacer cuando hay dolor: escanea, compara, duda, vuelve a mirar. No para mejorar, sino para confirmar una hipótesis previa: “Debe haber algo defectuoso en mí”.
Eso es el núcleo del problema.
Lo que cuentas sobre el oxígeno al nacer, las lecturas sobre el cerebro, las posibles consecuencias… no aparece por casualidad. Pero tampoco es la causa real de lo que te pasa ahora. Tu mente utiliza esa historia para cerrar una ecuación emocional muy delicada:
“Si hubo algo biológico, entonces no soy culpable… pero sigo siendo menos”.
Es una explicación que parece compasiva, pero que en realidad te deja fijada en la idea de inferioridad.
Hay algo muy importante que has dicho sin darte cuenta: te miras, te grabas, sonríes, hablas… y no ves nada.
Eso nos dice algo clave: tus ojos no encuentran el defecto, pero tu mente no se tranquiliza. Eso significa que la búsqueda no va a terminar nunca encontrando “la prueba”, porque no está buscando ver, está buscando justificar una sensación previa.
Primero aparece el malestar. Después, la mente intenta explicarlo. Y cualquier detalle corporal o biográfico se convierte en candidato. Ese es el funcionamiento que te tiene atrapada.
Por eso no sirve decirte “no pienses en eso” ni “no es para tanto”. Aquí hace falta ordenar el proceso.
Te propongo algo muy concreto.
Durante los próximos siete días, elige un único momento al día, siempre el mismo. Por ejemplo, a las seis y media de la tarde. Durante quince minutos exactos puedes pensar libremente en todo esto: por qué te sientes menos, qué explicaciones se te ocurren, revisar tu historia, tu cuerpo, incluso dudar o darle vueltas.
Fuera de ese horario, cada vez que aparezca el pensamiento “y si soy menos por…”, no luches contra él ni intentes convencerte de nada. Respóndete simplemente: “No ahora. A las seis y media”.
Esto no es evitar. Es poner un límite. Tu problema no es tener estos pensamientos, es que han ocupado todo el día y se han convertido en el eje desde el que te miras. Al acotarlos, empiezas a recuperar espacio interno.
Quiero que algo te quede muy claro. Lo que te pasa no define quién eres. Define cómo estás intentando sobrevivir emocionalmente ahora. No eres una persona defectuosa. Eres una persona que se ha quedado sola con una sensación de inferioridad y está intentando explicarla sin atacarse. El problema es que ese intento se ha vuelto contra ti.
Esto se trabaja. Y se desbloquea.
Si quieres, será un placer ayudarte de forma profesional y acompañarte a salir de este bucle de autoexplicación que tanto desgaste produce. Puedes consultarme como PSYAMM a través de Doctoralia.es.
No estás rota. Estás atrapada en una lógica que ya no te sirve. Y eso tiene solución.
Consigue respuesta gracias a la consulta online
¿Necesitas el consejo de un especialista? Reserva una consulta online: recibirás todas las respuestas sin salir de casa.
Mostrar especialistas ¿Cómo funciona?
Lo que describes con tanta claridad es el mecanismo de la angustia intentando dar sentido a un dolor interno. Tienes mucha razón en tu propio análisis: tu cerebro está buscando desesperadamente una causa física (los dientes, la postura) o una causa histórica (el oxígeno en el parto) para justificar esa sensación profunda de "sentirte menos". Es como si tu mente necesitara encontrar una prueba tangible de que eres diferente o defectuosa para explicar por qué sufres, pero la realidad es que ni esas caries invisibles ni ese evento del parto te definen hoy como persona. Vivir grabándote y chequeándote es agotador y solo alimenta la inseguridad; es la trampa de creer que si fueras "perfecta" físicamente dejarías de sentirte inferior, pero la autoestima no funciona así. No necesitas ser perfecta para ser funcional y valiosa. El objetivo de la terapia sería precisamente ese: dejar de buscar fallos en el espejo o en el pasado para justificar tu dolor, y empezar a sanar esa sensación de "no ser suficiente" desde la compasión y no desde la culpa. No estás rota, simplemente te estás mirando con unas gafas muy crueles que distorsionan la realidad, y eso se puede trabajar para que puedas vivir en paz contigo misma.
Un abrazo,
Ana Ocaña Psicóloga General Sanitaria Especialista en Psicoterapia de Adultos y Pareja Consulta en Alameda de Osuna, Chamberí (Madrid) y Online
Un abrazo,
Ana Ocaña Psicóloga General Sanitaria Especialista en Psicoterapia de Adultos y Pareja Consulta en Alameda de Osuna, Chamberí (Madrid) y Online
Gracias por compartirlo con tanta honestidad. Por lo que describes, parece que estás atravesando un momento de autoobservación muy intensa y de búsqueda constante de explicaciones para un malestar interno. Cuando una persona se siente “menos” o vulnerable, la mente tiende a intentar justificarlo encontrando causas en el cuerpo, en el pasado o en detalles físicos que, en condiciones normales, no tendrían ese peso.
Es importante aclarar algunas cosas. Haber necesitado oxígeno al nacer, problemas de postura o haber tenido caries no explican ni determinan tu valor personal ni quién eres hoy. Lo que sí se aprecia en tu mensaje es un patrón de autocrítica, comparación y culpa, acompañado de una preocupación reiterada por aspectos físicos que otras personas apenas perciben o no perciben en absoluto. Esto suele estar más relacionado con ansiedad, inseguridad y una autoestima dañada, no con defectos reales.
Que ahora no busques culpables y puedas decir “estoy viviendo algo difícil” es un paso muy importante. Eso habla de conciencia y de deseo de cuidarte. A partir de ahí, el trabajo terapéutico consiste en ayudarte a entender qué está sosteniendo ese sentimiento de inferioridad, cómo funciona tu diálogo interno y cómo empezar a relacionarte contigo de una forma más compasiva y realista.
Este tipo de malestar tiene abordaje psicológico y no tienes por qué manejarlo sola. En una consulta online podemos ordenar todo esto con calma, diferenciar hechos de interpretaciones y empezar a trabajar para que tu mente deje de atacarte y puedas sentirte más funcional sin culparte.
Si te parece, puedes solicitar una cita online y lo vemos con más detalle.
Es importante aclarar algunas cosas. Haber necesitado oxígeno al nacer, problemas de postura o haber tenido caries no explican ni determinan tu valor personal ni quién eres hoy. Lo que sí se aprecia en tu mensaje es un patrón de autocrítica, comparación y culpa, acompañado de una preocupación reiterada por aspectos físicos que otras personas apenas perciben o no perciben en absoluto. Esto suele estar más relacionado con ansiedad, inseguridad y una autoestima dañada, no con defectos reales.
Que ahora no busques culpables y puedas decir “estoy viviendo algo difícil” es un paso muy importante. Eso habla de conciencia y de deseo de cuidarte. A partir de ahí, el trabajo terapéutico consiste en ayudarte a entender qué está sosteniendo ese sentimiento de inferioridad, cómo funciona tu diálogo interno y cómo empezar a relacionarte contigo de una forma más compasiva y realista.
Este tipo de malestar tiene abordaje psicológico y no tienes por qué manejarlo sola. En una consulta online podemos ordenar todo esto con calma, diferenciar hechos de interpretaciones y empezar a trabajar para que tu mente deje de atacarte y puedas sentirte más funcional sin culparte.
Si te parece, puedes solicitar una cita online y lo vemos con más detalle.
Gracias por compartir todo esto. Se nota que estás haciendo un gran esfuerzo por entender lo que te pasa y por no culparte, y eso ya es un paso importante.
Por lo que describes, parece que estás atravesando un momento difícil en el que tu mente está muy centrada en buscar explicaciones de por qué te sientes “menos” o diferente, tanto a nivel emocional como físico, y eso puede generar mucho malestar y autoexigencia.
En terapia podemos trabajar precisamente en comprender este patrón de pensamiento, reducir la autocrítica y ayudarte a sentirte más funcional y en equilibrio, sin necesidad de juzgarte ni de encontrar culpables. No se trata de ser perfecta, sino de estar mejor contigo misma.
Si te parece, podemos valorar esto con más calma en sesión y ver juntas/os qué es lo que necesitas ahora.
Por lo que describes, parece que estás atravesando un momento difícil en el que tu mente está muy centrada en buscar explicaciones de por qué te sientes “menos” o diferente, tanto a nivel emocional como físico, y eso puede generar mucho malestar y autoexigencia.
En terapia podemos trabajar precisamente en comprender este patrón de pensamiento, reducir la autocrítica y ayudarte a sentirte más funcional y en equilibrio, sin necesidad de juzgarte ni de encontrar culpables. No se trata de ser perfecta, sino de estar mejor contigo misma.
Si te parece, podemos valorar esto con más calma en sesión y ver juntas/os qué es lo que necesitas ahora.
Gracias por expresar algo tan profundo. Lo que te ocurre no significa que seas menos ni que haya “algo mal” en ti. Cuando una persona se siente vulnerable o atravesando un momento difícil, la mente suele buscar explicaciones en el cuerpo, en el pasado o en pequeños detalles físicos para entender ese malestar. Eso no habla de defectos reales, sino de una mirada muy exigente y crítica hacia ti misma que aumenta el sufrimiento.
Solo por compartir - yo tengo una relleno en el diente frontal, y siempre que sonrío se ve... Y es OK. No creo que me juzgan por ello.
Lo importante aquí no es encontrar una causa para culparte, sino poder acompañar lo que sientes con más comprensión y cuidado. Esto se puede trabajar en un espacio terapéutico seguro, para que no tengas que enfrentarlo sola y puedas recuperar una relación más amable contigo misma. Si lo deseas, puedes contactarme y verlo juntas en una sesión.
Solo por compartir - yo tengo una relleno en el diente frontal, y siempre que sonrío se ve... Y es OK. No creo que me juzgan por ello.
Lo importante aquí no es encontrar una causa para culparte, sino poder acompañar lo que sientes con más comprensión y cuidado. Esto se puede trabajar en un espacio terapéutico seguro, para que no tengas que enfrentarlo sola y puedas recuperar una relación más amable contigo misma. Si lo deseas, puedes contactarme y verlo juntas en una sesión.
Hola, gracias por compartir.
Como psicóloga clínico sanitaria te puedo decir que lo que describes encaja mucho con ansiedad y baja autoestima: la mente busca una “prueba” externa (una caries, un detalle físico) para explicar por qué te sientes “menos”, aunque objetivamente no sea visible ni relevante para los demás. Esto no va de estética, va de cómo te estás mirando a ti misma.
La terapia cognitivo-conductual es especialmente útil para trabajar estos pensamientos repetitivos y autocríticos, ayudarte a cuestionar esas interpretaciones y dejar de buscar defectos para justificar el malestar interno. No estás rota: es la ansiedad la que está hablando.
Un saludo,
Pilar Rapela
Tu psicóloga amiga
Como psicóloga clínico sanitaria te puedo decir que lo que describes encaja mucho con ansiedad y baja autoestima: la mente busca una “prueba” externa (una caries, un detalle físico) para explicar por qué te sientes “menos”, aunque objetivamente no sea visible ni relevante para los demás. Esto no va de estética, va de cómo te estás mirando a ti misma.
La terapia cognitivo-conductual es especialmente útil para trabajar estos pensamientos repetitivos y autocríticos, ayudarte a cuestionar esas interpretaciones y dejar de buscar defectos para justificar el malestar interno. No estás rota: es la ansiedad la que está hablando.
Un saludo,
Pilar Rapela
Tu psicóloga amiga
Gracias por contarlo así, de verdad. Lo que estás describiendo tiene muchísimo sentido: estás intentando ser funcional, pero tu mente está en “modo supervivencia” y busca explicaciones de por qué te sientes menos, aunque no haya una prueba real de que lo seas.
Que hayas tenido un parto complicado no te define ni demuestra que seas inferior. Lo que sí veo es que estás viviendo mucha autoexigencia, inseguridad y miedo a ser juzgada, y tu cerebro se engancha a detalles como postura, dientes o caries para “justificar” ese malestar.
Y lo más importante: no estás loca ni exagerando. Estás pasando algo difícil y necesitas apoyo, no culpa. Vamos a trabajar para que puedas identificar cuándo aparece esa voz crítica, bajarle intensidad y recuperar seguridad real en ti.
Que hayas tenido un parto complicado no te define ni demuestra que seas inferior. Lo que sí veo es que estás viviendo mucha autoexigencia, inseguridad y miedo a ser juzgada, y tu cerebro se engancha a detalles como postura, dientes o caries para “justificar” ese malestar.
Y lo más importante: no estás loca ni exagerando. Estás pasando algo difícil y necesitas apoyo, no culpa. Vamos a trabajar para que puedas identificar cuándo aparece esa voz crítica, bajarle intensidad y recuperar seguridad real en ti.
No eres menos ni estás “dañada”. Lo que te pasa es que estás sufriendo y tu cerebro busca explicaciones para ese dolor, fijándose en el cuerpo, el pasado o detalles físicos. Eso es ansiedad y autocrítica, no una realidad sobre tu valor.
No necesitas culparte ni encontrar un defecto. Estás viviendo algo difícil y necesitas apoyo. Eso es válido y tiene solución.
No necesitas culparte ni encontrar un defecto. Estás viviendo algo difícil y necesitas apoyo. Eso es válido y tiene solución.
En terapia, podríamos trabajar para:
1. Reducir la autocrítica: Entender que no eres 'menos' por haber pasado dificultades o por no ser perfecta.
2. Gestionar la hipervigilancia: Ayudarte a que dejes de necesitar grabarte o mirarte al espejo buscando defectos que, como tú misma dices, ni siquiera están ahí.
3. Funcionalidad con autocompasión: Aprender a transitar los días difíciles sin castigarte por no ser '100% productiva'…
1. Reducir la autocrítica: Entender que no eres 'menos' por haber pasado dificultades o por no ser perfecta.
2. Gestionar la hipervigilancia: Ayudarte a que dejes de necesitar grabarte o mirarte al espejo buscando defectos que, como tú misma dices, ni siquiera están ahí.
3. Funcionalidad con autocompasión: Aprender a transitar los días difíciles sin castigarte por no ser '100% productiva'…
Hola. Me resulta difícil leer tu pregunta sin signos de puntuación, pero transmites sufrimiento. Creo que puedes tener mucho pesar dentro de ti. Tu conclusión final indicando que necesitas ayuda es muy acertada. Te sugiero que busques un psicólogo profesional que te genere confianza y que puede ayudarte a desenredar todo eso que te oprime. Aquí en Doctoralia somos muchos. Sobre la orientación, parece que notas que lo que te ocurre nos es de ahora sino que viene de lejos. En esos casos, en mi experiencia, suele funcionar muy bien el psicoanálisis. Mucho ánimo!
Como parece que estás notando, da igual cuánto intentes comprobarlo (grabándote, mirándote al espejo o analizando detalles), tu mente sigue diciéndote que algo está mal o que los demás te van a criticar.
Además mencionas algo importante: “me siento menos”. Cuando una persona se siente así, muchas veces su mente empieza a buscar explicaciones para justificar esa sensación. Puede ser la postura, los dientes, el pasado, el parto… La mente necesita una causa que encaje con la emoción.
En situaciones como esta, lo que más ayuda es empezar a tomar distancia de los pensamientos. Notar cuándo aparecen, qué te dicen y cuál es su función. Es decir, si les haces caso, ¿a dónde te llevan? A veces, cuanto más forcejeamos con la mente, más se intensifica el problema.
Tomar distancia es posible y se puede entrenar. Cuando dejas de vivir guiada por lo que la mente propone, empieza a cambiar la experiencia.
Si crees que esto tiene sentido y quieres revisarlo con más profundidad, puedes entrar en mi perfil y reservar una primera reunión de valoración de 15/20 minutos para revisar tu caso. Es gratuita y sin compromiso.
Además mencionas algo importante: “me siento menos”. Cuando una persona se siente así, muchas veces su mente empieza a buscar explicaciones para justificar esa sensación. Puede ser la postura, los dientes, el pasado, el parto… La mente necesita una causa que encaje con la emoción.
En situaciones como esta, lo que más ayuda es empezar a tomar distancia de los pensamientos. Notar cuándo aparecen, qué te dicen y cuál es su función. Es decir, si les haces caso, ¿a dónde te llevan? A veces, cuanto más forcejeamos con la mente, más se intensifica el problema.
Tomar distancia es posible y se puede entrenar. Cuando dejas de vivir guiada por lo que la mente propone, empieza a cambiar la experiencia.
Si crees que esto tiene sentido y quieres revisarlo con más profundidad, puedes entrar en mi perfil y reservar una primera reunión de valoración de 15/20 minutos para revisar tu caso. Es gratuita y sin compromiso.
¿No has encontrado la respuesta que necesitabas? ¡Envía tu pregunta!
¿Tu caso es similar? Estos profesionales pueden ayudarte:
Todos los contenidos publicados en Doctoralia, especialmente preguntas y respuestas, son de carácter informativo y en ningún caso deben considerarse un sustituto de un asesoramiento médico.