¿Qué puedo hacer si carezco de seguridad en mí mismo?

12 respuestas
¿Qué puedo hacer si carezco de seguridad en mí mismo?
La falta de seguridad en uno mismo suele estar relacionada con la forma en que nos hablamos, con experiencias pasadas y con el miedo al juicio o al error. No es un rasgo fijo ni algo que “se es para siempre”, sino una dificultad que puede trabajarse.

Algunas pautas generales que pueden ayudar son:
• Observar el diálogo interno: muchas personas con inseguridad se hablan de forma muy crítica (“no valgo”, “seguro que lo hago mal”). Aprender a detectar ese discurso y cuestionarlo es un primer paso importante.
• Separar valor personal de resultados: equivocarse, dudar o no cumplir expectativas no define quién eres como persona. La autoestima sana no depende solo del rendimiento o de la aprobación externa.
• Exponerse de forma gradual a aquello que genera inseguridad, sin evitarlo ni exigirse hacerlo perfecto. La confianza se construye a partir de pequeñas experiencias repetidas.
• Revisar el origen de esa inseguridad: a veces tiene que ver con experiencias tempranas, comparaciones constantes, relaciones críticas o situaciones de rechazo. Entender de dónde viene ayuda a no vivirla como un defecto personal.
• Cuidar los límites: aprender a decir no, expresar necesidades y no colocarse siempre en un segundo plano suele mejorar mucho la percepción de uno mismo.

Si la inseguridad es persistente, interfiere en tus relaciones, en el trabajo o te genera mucho malestar, lo más recomendable es trabajarla en terapia. En un proceso psicológico se abordan las causas, los patrones de pensamiento y se entrenan herramientas concretas para fortalecer la autoestima de forma estable.

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Sentir que uno carece de seguridad en sí mismo es mucho más común de lo que parece, aunque casi nadie lo diga en voz alta. La inseguridad no aparece porque “te falte algo”, sino porque, en algún momento, aprendiste a dudar de ti: por experiencias, críticas, comparaciones o situaciones en las que no te sentiste suficiente. Y eso se puede trabajar.

Lo primero suele ser entender cómo te hablas a ti mismo. Muchas personas inseguras conviven con una voz interna muy dura, exigente o descalificadora, y acaban creyendo que esa voz dice la verdad. Empezar a cuestionarla —no a callarla a la fuerza, sino a ponerla en su sitio— ya es un paso enorme.

También ayuda mucho pasar de evitar a entrenar. La inseguridad se mantiene cuando evitas situaciones por miedo a fallar o a no estar a la altura. Poco a poco, exponerte de forma gradual, con objetivos realistas, va construyendo una sensación de competencia real, no basada en “pensar positivo”, sino en experiencia.

Otro punto clave es aprender a poner límites y expresarte con más claridad. La seguridad no es ser dominante ni extrovertido, es sentir que puedes ocupar tu espacio sin pedir perdón por existir. Esto se entrena, igual que cualquier otra habilidad.

Y algo importante: trabajar la seguridad en uno mismo no suele ir rápido cuando se hace en soledad. En terapia, muchas personas descubren que su inseguridad tiene una lógica, una historia, y que no están defectuosas. Como psicólogo, trabajo habitualmente con personas que llegan sintiéndose pequeñas, dudando de todo, y que poco a poco ganan firmeza, tranquilidad y confianza real en sí mismas.

No se trata de convertirte en otra persona, sino de volver a confiar en la que ya eres. Y eso, con el acompañamiento adecuado, es totalmente posible.
La falta de seguridad en uno mismo es una dificultad muy común y, lo más importante, se puede trabajar y mejorar. La inseguridad suele estar relacionada con experiencias pasadas, mensajes que hemos interiorizado sobre nosotros mismos, miedo al error o una autoexigencia excesiva.

Algunas pautas que pueden ayudarte son:

Observa tu diálogo interno
Presta atención a cómo te hablas. Las personas con baja seguridad suelen ser muy críticas consigo mismas. Intenta sustituir pensamientos como “no soy capaz” o “siempre lo hago mal” por mensajes más realistas y amables.

Acepta que equivocarse es parte del proceso
La seguridad no significa hacerlo todo bien, sino permitirse aprender de los errores sin castigarse por ellos. Fallar no te define como persona.

Reconoce tus logros, por pequeños que sean
Tendemos a minimizar lo que hacemos bien. Anotar avances diarios o recordar situaciones que has superado puede ayudarte a reforzar una imagen más ajustada de ti mismo.

Cuida tus límites y tus necesidades
Decir “no” cuando es necesario y expresar lo que sientes de forma respetuosa fortalece la autoestima y la sensación de valía personal.

Rodéate de relaciones que aporten
El entorno influye mucho en cómo nos percibimos. Busca vínculos que te validen, te respeten y te permitan ser tú mismo.

Si la inseguridad interfiere de forma significativa en tu vida personal, social o laboral, acudir a un profesional de la psicología puede ser de gran ayuda. En terapia se trabaja el origen de esa inseguridad y se adquieren herramientas para construir una autoestima más sólida y estable.

Pedir ayuda también es una forma de cuidarse.
 Laura Monaco
Psicólogo
Premià de Mar
Hola. La inseguridad se asocia generalmente con problemas de autoestima. Trabajar sobre ello puede ayudarte a recuperar tu amor propio y desafiar esos miedos
La falta de seguridad en uno mismo no significa que haya “algo mal” en ti, suele ser el resultado de experiencias pasadas, exigencia interna elevada o haber aprendido a dudar más de lo necesario de uno mismo.

Algunas cosas que pueden ayudar son: observar cómo te hablas, cuestionar pensamientos muy duros contigo, y empezar por pequeños retos que refuercen tu sensación de capacidad.

Si esta inseguridad interfiere en tu bienestar, en tus relaciones o en tu trabajo (es decir, en tu vida cotidiana), trabajarla en terapia puede ayudarte mucho a entender su origen y a construir una relación contigo más amable y segura.
Hola, gracias por compartir tu inquietud.
Como psicóloga clínica sanitaria te puedo decir que la falta de seguridad en uno mismo suele estar relacionada con una autoestima frágil, un diálogo interno muy crítico y experiencias pasadas que han ido minando la confianza. No es un rasgo fijo: se puede trabajar y mejorar. Ayuda empezar a identificar cómo te hablas, cuestionar pensamientos negativos automáticos, reforzar pequeños logros y exponerte poco a poco a situaciones que ahora evitas por miedo a fallar.

Busca la ayuda de un psicólogo. La terapia cognitivo-conductual es especialmente eficaz para fortalecer la autoestima y la seguridad personal, porque te ayuda a cambiar la forma en que te interpretas y a desarrollar una confianza más realista y estable.

Un saludo.

Pilar Rapela.
"Tu psicóloga amiga"
 Victor de Paz Centeno
Psicólogo, Terapeuta complementario
Madrid
“No tengo seguridad” es una etiqueta bastante amplia. ¿En qué contextos exactamente? ¿Con personas? ¿Tomando decisiones? ¿Exponiéndote?

La seguridad no suele aparecer antes de la acción. Normalmente aparece después. Esperar a sentir seguridad para actuar suele bloquear.

Quizá podrías plantearte para qué necesitarías más seguridad ahora mismo. ¿Qué estarías haciendo diferente si la tuvieses? A veces no se trata de “tener” seguridad, sino de actuar aun sin sentirla.

Revisar qué estás evitando por no sentirte seguro puede darte más información que intentar construir seguridad desde dentro sin acción.

Si crees que lo que te menciono tiene sentido y puede ayudarte, puedes entrar en mi perfil y reservar una primera reunión de valoración de 15/20 minutos para revisar tu caso. Es gratuita y sin compromiso.
La falta de seguridad en uno mismo suele construirse a lo largo del tiempo y no aparece “de la nada”. Puede estar relacionada con experiencias previas, mensajes recibidos, comparaciones constantes o situaciones que han afectado a la autoestima.

Más que intentar “sentirse seguro” de forma inmediata, suele ser más útil comprender de dónde viene esa inseguridad, cómo te hablas a ti mismo y en qué situaciones aparece con más fuerza. La seguridad personal no es un rasgo fijo, sino algo que se puede trabajar y desarrollar.

El acompañamiento psicológico puede ayudarte a fortalecer la autoestima, revisar creencias sobre ti mismo y construir una relación interna más amable y estable. Si esta inseguridad te limita o te genera malestar, pedir ayuda profesional es un paso valioso y responsable.
Hola! Gracias por compartir ;)

Cuando una persona siente que “carece de seguridad en sí misma”, normalmente no es porque le falte capacidad, sino porque ha aprendido a dudar de su propio valor o a exigirse en exceso. Y eso —importante decirlo— se puede trabajar.

Desde una mirada psicoterapéutica, algunas claves útiles serían:

1. Comprender de dónde viene la inseguridad: La inseguridad no aparece de la nada. Suele estar ligada a experiencias tempranas, críticas repetidas, comparaciones constantes o relaciones donde no nos sentimos validados. Explorar el origen ayuda a dejar de vivirlo como un “defecto personal”.

2. Diferenciar hechos de interpretaciones: Las personas inseguras tienden a interpretar sus errores como pruebas de incapacidad (“si me equivoqué, no valgo”). Aprender a observar los hechos con más neutralidad reduce mucho el autoataque interno.

3. Trabajar el diálogo interior: La forma en que nos hablamos importa. Si el mensaje interno es duro o descalificador, la seguridad se debilita. En terapia se entrena una voz interna más realista y compasiva, que no niega los límites pero tampoco humilla.

4. Construir seguridad desde la experiencia, no desde la perfección: La seguridad no surge cuando “ya no me equivoco”, sino cuando descubro que "puedo tolerar equivocarme" sin perder mi valor. Exponerse poco a poco a situaciones que generan inseguridad, con acompañamiento adecuado, fortalece la confianza.

5. Considerar un espacio terapéutico: La inseguridad sostenida suele afectar la autoestima, las relaciones y las decisiones importantes. Un proceso terapéutico ofrece un espacio seguro para comprenderse, fortalecer recursos personales y desarrollar una relación más amable con uno mismo.

Sentirse inseguro no define quién eres; describe un estado que puede cambiar. Pedir ayuda no es una señal de debilidad, sino de cuidado personal y madurez emocional.

Un abrazo,

Elbire Arana Iturrarte
Psicóloga General Sanitaria
Colegiada M-42807
Hola!
Cuando una persona siente que le falta seguridad en sí misma, normalmente no es porque “no la tenga”, sino porque ha aprendido a mirarse con dureza, a dudar de sus recursos o a medir su valía en función de expectativas externas. La buena noticia es que la seguridad personal no es un rasgo fijo, se puede trabajar y fortalecer.

Algunas pautas que pueden ayudarte:

- Revisa tu diálogo interno, eso que te cuentas.

- Identifica tus logros y fortalezas, incluso los pequeños.

- Exponte de forma gradual a aquello que evitas, poco a poco, empieza por algo que no te genere mucho malestar.

- Cuida el cuerpo y la regulación emocional. Dormir bien, mantener hábitos saludables y aprender a gestionar la ansiedad o el miedo influye directamente en cómo te percibes.

Si la inseguridad es intensa, persistente o limita áreas importantes de tu vida (relaciones, trabajo, decisiones), acudir a un/a psicólogo/a puede ser de gran ayuda. En terapia se puede explorar el origen de esa falta de confianza y aprender estrategias personalizadas para fortalecerla de manera profunda y duradera.

Recuperar la seguridad en uno mismo no es un cambio rápido, pero sí un proceso posible.

Un saludo
 Susana Rodriguez Huerta
Psicólogo, Dietista nutricionista
Madrid
"Su pregunta toca una de las inquietudes más universales y, a la vez, más profundamente personales. La falta de seguridad en uno mismo rara vez es un 'defecto de fábrica', sino más bien un síntoma: la punta de un iceberg de experiencias no integradas, mensajes internalizados e historias personales y familiares no resueltas.

Desde la psicología psicosomática, entendemos que esta inseguridad no es solo un pensamiento ("no puedo"), sino una memoria corporal. Puede ser la huella de:

Heridas de validación o apego en la infancia/adolescencia que generaron la creencia de "no ser suficiente".

Identificaciones transgeneracionales: Por lealtad invisible, podemos cargar con la inseguridad, el silencio o la desvalorización de un ancestro.

Un 'Proyecto/Sentido' familiar que nos asigna un rol (el del "débil", el "que duda", el que no debe brillar) y del que es difícil escapar conscientemente.

Por eso, trabajar solo a nivel cognitivo (con afirmaciones positivas o 'pensar en positivo') a menudo toca techo. La inseguridad está anclada en una capa más profunda: la de la memoria emocional y celular.

Mi acompañamiento se centra precisamente en ir a esa capa. No le voy a enseñar a 'simular' seguridad. Vamos a reprocesar los cimientos para que la seguridad emerja de forma auténtica y orgánica. Trabajaríamos en:

Reprocesar las experiencias fundantes que grabaron la sensación de inseguridad, usando herramientas como la Consciencia Corporal 5.5® para desactivar su carga emocional en el cuerpo.

Explorar el árbol genealógico para identificar y liberar posibles lealtades o mandatos familiares que le impiden ocupar su lugar con plenitud.

Integrar una nueva memoria corporal de suficiencia, para que su cuerpo, y no solo su mente, aprenda a sentirse seguro, firme y merecedor.

Se trata de un viaje de reconexión con su autoridad interior. La seguridad no es algo que se construye desde fuera hacia adentro, sino que se descubre y se libera desde dentro, al sanar lo que la bloquea.

Si siente que es el momento de dejar de luchar contra la inseguridad y empezar a transformarla desde su origen, estaré encantada de que caminemos junta/os en su proceso tan sólo el tiempo justo que necesite. Hasta que descubras tus alas y tú decidas cómo desplegarlas y cuándo volar.

Con la certeza de que su seguridad ya está en usted, esperando ser reencontrada,
Susana Rodríguez Huerta
Psicóloga Psicosomática & Nutricionista | Especialista en reconstrucción de la autoestima desde un enfoque de memoria corporal y transgeneracional.
| Acompañándote Online desde el 2015 para Saciar tu Hambre Emocional."

La falta de seguridad en uno mismo es algo muy frecuente y no indica debilidad ni incapacidad; suele reflejar inseguridades acumuladas, experiencias pasadas de crítica o fracaso, o la tendencia a compararse con otros. Trabajar la autoestima y la autoconfianza requiere tiempo y práctica, pero hay estrategias que ayudan: identificar y desafiar los pensamientos negativos sobre ti mismo, celebrar tus logros, practicar asertividad y exponerte gradualmente a situaciones que generen miedo o duda. Un acompañamiento psicológico individual puede ayudarte a desarrollar seguridad interna, mejorar la confianza en tus decisiones y fortalecer la percepción positiva de tus capacidades. Este apoyo puede realizarse de forma presencial en Tres Cantos (Madrid), a domicilio en Madrid Norte o en línea, según tus necesidades.

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