Que tengo que hacer para ya olvidarme de mi ex esposa? sigo teniendo un apego que no es bueno pues e

10 respuestas
Que tengo que hacer para ya olvidarme de mi ex esposa? sigo teniendo un apego que no es bueno pues ella ya no quiere nada conmigo.
Hola, es normal que te sientas angustiado por esta situación.

El primer paso es que apliques el contacto cero (no llamarla, no buscarla en redes sociales, quitar todo lo que te recuerde a ella de casa). Al principio sentirás una necesidad muy fuerte de estar con ella (es lo que conocemos como pico de conducta), pero después irán bajando esas ganas.

Después, corta todas las conversaciones que tengan que ver con ella y dile a tus conocidos que tampoco te hablen del tema.

También para los pensamientos que estén relacionados con fantasías y recuerdos del pasado (parada de pensamiento).

No se te olvide de comenzar nuevas rutinas y nuevos objetivos que te mantengan enfocado.

Un saludo.

Consigue respuesta gracias a la consulta online

¿Necesitas el consejo de un especialista? Reserva una consulta online: recibirás todas las respuestas sin salir de casa.

Mostrar especialistas ¿Cómo funciona?
 Andrea Álvarez Expósito
Psicólogo
Santa Cruz de Tenerife
En el proceso de duelo podemos desesperarnos porque nos asaltan un montón de pensamientos catastróficos "no encontraré a nadie igual", "era el amor de mi vida", "no voy a poder salir de esto", pero la realidad es que como todo proceso, el tiempo es uno de los factores más importantes y tengo que tenerlo super presente. La cuestión es ¿el tiempo lo cura todo?, creo que lo importante es lo que hacemos también en ese tiempo que transcurre, me puedo quedar enganchado a esos pensamientos, elaborarlos en exceso y retroalimentar mis emociones desagradables, o en cambio, puedo tomar un rol más activo en el que siento que tomo decisiones, que tomo yo distancia de la persona y de toda la información que recibo de ella, directa o indirectamente, lo que conocemos como contacto cero, busco nuevos intereses o reconecto con intereses pasados, acepto ciertas emociones porque se que son parte del cambio que estoy viviendo, esto entre muchas otras cosas que podemos hacer pero que a veces desde la soledad que sentimos se nos hace cuesta arriba. Estoy segura de que podrás ir avanzando poco a poco y en el caso de que sientas que pasa el tiempo y no consigues mejorar, podemos valorar que necesitamos un profesional que nos acompañe en el camino. Mucha fuerza!
Hola, lo que sientes no es debilidad ni falta de voluntad. El apego a una persona con quien construiste una vida no desaparece porque la relación haya terminado. El cerebro procesa una ruptura significativa de forma muy similar a como procesa una pérdida, y eso lleva tiempo y trabajo.

Pero hay algo importante: el olvido no es el objetivo real, ni suele funcionar como meta. Lo que sí es posible, y lo que marca la diferencia, es reducir el peso emocional que ese vínculo todavía tiene sobre ti hoy.

Algunas cosas que ayudan en ese proceso son aceptar que el duelo tiene fases y que el dolor actual no es señal de que algo va mal, sino de que el proceso está ocurriendo. También ayuda reducir todo contacto que no sea estrictamente necesario, no para castigarla ni castigarte, sino porque cada contacto reaviva el vínculo antes de que pueda enfriarse. Y sobre todo, redirigir progresivamente la energía hacia tu propia vida, tus metas, tus relaciones, tu identidad fuera de esa pareja.

Lo que no ayuda, aunque alivie a corto plazo, es buscar respuestas, revisar conversaciones antiguas o mantener una puerta entreabierta esperando que ella cambie de opinión.

Este tipo de trabajo es mucho más efectivo acompañado. Si quieres abordarlo en profundidad, estoy disponible en consulta presencial en Tres Cantos (Madrid), a domicilio en Madrid Norte, o en formato online.
 Lorena Parrondo Mesa
Psicólogo
Cangas de Onis
Lo que te ocurre es más común de lo que parece. Cuando una relación importante termina, especialmente si todavía hay sentimientos o apego emocional, es normal que cueste “soltar” y seguir adelante, aunque la otra persona ya haya tomado una decisión.

Superar una ruptura no suele depender solo de querer olvidar, sino de elaborar el duelo emocional que deja esa relación. Y muchas veces hacerlo solo resulta muy difícil, porque uno se queda atrapado en la esperanza, la culpa, los recuerdos o la necesidad de entender qué pasó.

La terapia psicológica puede ayudarte mucho a atravesar este proceso de una manera más sana, entender ese apego y aprender poco a poco a recuperar tu bienestar y avanzar con tu vida.

Si en algún momento necesitas ayuda profesional para ello, estaré encantada de acompañarte en el proceso. Mucho ánimo y un abrazo.
 Beatriz Madrid Martínez
Psicólogo, Psicólogo infantil
Valdemoro
Hola si ves que te cuesta mucho acude a un profesional de la psicología para poder afrontar la situación. Un saludo
 Jesús Seijas Queral
Psicólogo
Pozuelo de Alarcón
Hola, soy Jesús Seijas, psicólogo con 22 años de experiencia.

Intentar olvidar a alguien con quien hubo un vínculo importante no suele funcionar como una decisión inmediata de la mente. Cuando ha existido apego emocional, historia compartida, costumbre, proyectos o dependencia afectiva, el cerebro necesita tiempo para reorganizarse emocionalmente.

Y muchas personas se desesperan porque creen que “deberían haber pasado página ya”, cuando en realidad siguen atravesando un duelo afectivo.

Hay algo importante en lo que dices: “ella ya no quiere nada conmigo”. Aunque duele, aceptar eso psicológicamente es clave. Porque mientras una parte de ti siga esperando, imaginando una reconciliación o manteniendo abierta la posibilidad interna de volver, el apego continúa alimentándose.

A veces el problema no es solo echar de menos a la persona. Es que cuesta soltar la esperanza.

Y ahí el cerebro queda atrapado entre: recordar lo bueno, evitar aceptar la pérdida, revisar conversaciones, imaginar escenarios, pensar qué podrías haber hecho distinto, o seguir emocionalmente conectado aunque la relación haya terminado.
Eso desgasta muchísimo.

También conviene entender algo importante: el apego no desaparece únicamente “pensando”. Hay personas que intentan obligarse a olvidar, distraerse todo el tiempo o reprimirse emocionalmente, pero por dentro siguen completamente vinculadas.

Superar un vínculo suele implicar varias cosas: aceptar la realidad emocional, dejar de alimentar el contacto o la esperanza, atravesar el dolor sin huir constantemente de él y empezar poco a poco a reconstruir una vida que ya no gire alrededor de esa persona. Y esto último es fundamental.

Porque muchas veces, después de una ruptura importante, la persona no solo pierde a su pareja. También pierde: rutina, identidad, proyectos, sensación de compañía, estabilidad emocional e incluso parte de su sentido vital. Por eso el vacío puede sentirse tan intenso.

También quiero decirte algo con sinceridad: cuanto más intentas “arrancarte” el apego de golpe, más suele resistirse. El duelo afectivo no funciona bien desde la lucha constante contra lo que sientes.

Funciona mejor cuando poco a poco: aceptas que aún duele, entiendes que eso no significa que debas volver y empiezas a dejar de vivir emocionalmente mirando hacia atrás.

Otro aspecto importante es observar si el vínculo se ha convertido también en dependencia emocional. A veces no solo se extraña a la persona. Se siente que sin ella cuesta sostenerse emocionalmente, sentirse suficiente o imaginar un futuro.

Y ahí el trabajo psicológico puede ayudar mucho.

No para “borrarla” de tu mente, sino para que deje de ocupar el centro emocional de tu vida.

Porque olvidar no suele significar no recordar nunca más. Significa poder recordar sin quedarte atrapado.

La terapia psicológica puede ayudarte a:
• Trabajar el duelo tras una separación o divorcio.
• Comprender el apego emocional y la dependencia afectiva.
• Reducir la obsesión, la rumiación y la esperanza constante de volver.
• Recuperar autoestima y estabilidad emocional.
• Reconstruir proyectos, rutina y sentido personal tras la ruptura.
• Aprender a soltar vínculos que ya no son posibles sin destruirte emocionalmente.

Si necesitas ayuda, no dudes en decírmelo.
Un saludo.
Jesús Seijas, Psicoterapia Online y Presencial.
Superar un vínculo importante no suele depender de “olvidar” de golpe a la otra persona, sino de ir deshaciendo poco a poco el apego emocional, las rutinas mentales y la esperanza que todavía mantiene una parte de ti. Y eso lleva tiempo, especialmente cuando la relación fue significativa o cuando el final no fue el que tú deseabas.

Muchas veces el problema no es solo que sigas queriéndola. El problema es que una parte de tu mente continúa colocada en el pasado: pensando qué podrías haber hecho distinto, imaginando posibilidades futuras, revisando recuerdos o esperando señales que reactiven la esperanza. Mientras eso ocurre, emocionalmente sigues un poco “dentro” de la relación, aunque la relación ya haya terminado.

También es frecuente que el apego aumente precisamente cuando sentimos pérdida, rechazo o vacío. A veces no solo echamos de menos a la persona, sino también:
• la identidad que teníamos en esa relación
• la rutina emocional
• la sensación de compañía
• los proyectos compartidos
• la seguridad que representaba el vínculo

Por eso intentar arrancarse el sentimiento “a la fuerza” suele empeorar las cosas. Cuanto más luchas por no pensar, más pendiente acabas estando.

Lo que suele ayudar de verdad es empezar a hacer un duelo activo:
aceptar que ella hoy no quiere continuar,
dejar de alimentar la fantasía de reconciliación si no hay hechos reales,
reducir conductas que mantengan el apego (mirar redes, imaginar conversaciones, buscar información),
volver a invertir energía en tu propia vida,
y permitirte sentir tristeza sin convertirla en una persecución constante hacia ella.

También conviene preguntarte algo importante: ¿echas de menos realmente a tu ex esposa tal y como era la relación, o echas de menos lo que representaba emocionalmente para ti? Porque a veces el apego se vuelve más fuerte cuando idealizamos o cuando sentimos miedo a quedarnos solos.

No significa que tengas que dejar de quererla de un día para otro. Significa aprender a querer sin quedarte atrapado en una espera que te impide avanzar.

Y si notas que el apego sigue siendo muy intenso, que te cuesta aceptar la ruptura o que tu vida se ha quedado muy paralizada alrededor de esto, trabajarlo en terapia puede ayudarte mucho a recuperar estabilidad emocional y reconstruirte fuera de la relación.

Si lo necesitas, puedes pedirme cita online.
 Joan Herrera Reyné
Psicólogo
Lloret de Mar
Olvidarla probablemente no sea el objetivo inmediato, porque cuando ha habido vínculo, historia y expectativas compartidas, el apego no desaparece de golpe. Lo importante ahora es aceptar que la relación ya no existe como tú desearías y empezar a recolocar emocionalmente ese vínculo.

Muchas veces el sufrimiento no viene sólo de perder a la persona, sino de seguir alimentando mentalmente la posibilidad de recuperar aquello que ya no está disponible. Y mientras una parte de ti sigue “esperando”, otra no puede avanzar.

No necesitas dejar de quererla de un día para otro, pero sí empezar a cuidarte aunque todavía exista afecto. Eso implica poner límites al contacto, no revisar continuamente el pasado ni idealizar sólo lo bueno, y volver a centrar energía en ti, en rutinas, vínculos y proyectos propios.

El apego disminuye menos por olvidar y más por dejar de sostener diariamente aquello que lo mantiene vivo.
 Rocio Cerra
Psicólogo
Santa Coloma de Farners
El apego no desaparece por decisión, y eso no significa que algo esté mal en vos significa que la relación fue importante.
Lo que sí podés hacer es dejar de esperar que el tiempo solo lo resuelva y acompañar ese proceso con apoyo profesional. La terapia individual, especialmente orientada al vínculo y al duelo relacional, es lo más efectivo para trabajar este tipo de apego cuando ya reconocés que no te hace bien.
No se trata de olvidar, sino de soltar. Y eso generalmente requiere un espacio para entender qué necesidad estaba cubriendo ese vínculo y cómo empezar a cubrirla de otra manera.
Lo que describes puede resultar muy doloroso, especialmente cuando todavía existe un vínculo emocional importante aunque la otra persona haya tomado distancia. Muchas veces, detrás de esa dificultad para soltar no solo hay amor, sino también temas relacionados con el apego, la autoestima o heridas emocionales previas que hacen que la separación se viva con mucha intensidad.

Trabajarlo en terapia puede ayudarte no solo a gestionar el duelo de la ruptura, sino también a comprender por qué ese apego sigue tan presente y cómo recuperar poco a poco tu bienestar emocional y tu seguridad interna. Un saludo.

Preguntas relacionadas

¿No has encontrado la respuesta que necesitabas? ¡Envía tu pregunta!

  • Tu pregunta se publicará de forma anónima.
  • Intenta que tu consulta médica sea clara y breve.
  • La pregunta irá dirigida a todos los especialistas de Doctoralia, no a uno específico.
  • Este servicio no sustituye a una consulta con un profesional de la salud. Si tienes un problema o una urgencia, acude a tu médico o a los servicios de urgencia.
  • No se permiten preguntas sobre casos específicos o segundas opiniones.
  • Por cuestiones de salud, no se publicarán cantidades ni dosis de medicamentos.

Este valor es demasiado corto. Debe contener __LIMIT__ o más caracteres.


Elige la especialidad de los médicos a los que quieres preguntar
Lo utilizaremos para notificarte la respuesta (en ningún momento aparecerá en Doctoralia)

¿Tu caso es similar? Estos profesionales pueden ayudarte:

Todos los contenidos publicados en Doctoralia, especialmente preguntas y respuestas, son de carácter informativo y en ningún caso deben considerarse un sustituto de un asesoramiento médico.