Saludos soy un joven que recien cumplio los 20 años, sinceramente me siento incapaz de hacer cualqui
12
respuestas
Saludos soy un joven que recien cumplio los 20 años, sinceramente me siento incapaz de hacer cualquier cosa, me tengo de esforzar mucho en hacer cualquier cosa. Ya sea intentar cumplir mi hobby artistico de modelador 3d, aprender mas ingles, hacer ejericicio y etc o estudiar o trabajar. Llevo años sufriendo de ansiedad, siendo diagnosticada oficialmente a los 17 años, no me han diagnosticado depresion mi actual psicologa, pero siento que me cuesta mucho avanzar en la vida soy una persona autista, tengo un grado muy leve de autismo (me han llegado a decir que no se nota). Y solamente escribo por que no tengo apoyo de mis padres tampoco ellos tambien estan psicologicamente en muy mal estado asi que no puedo contar con ellos y la psicologa que voy de la seguridad social solo puedo ir 1 vez al mes a verla, queria ver como pueden aconsejarme, estoy cansando de estar años sintiendome como un fracasado
Hola, gracias por escribir y por confiar en compartir algo tan personal.
Por lo que cuentas, llevas mucho tiempo haciendo un gran esfuerzo para salir adelante en distintas áreas de tu vida, mientras convives con ansiedad desde hace años y con una sensación muy persistente de bloqueo y agotamiento. Es comprensible que te sientas cansado y frustrado después de tanto tiempo sintiéndote así, especialmente si además no cuentas ahora mismo con el apoyo que necesitarías por parte de tu entorno.
Quiero que sepas que lo que describes no habla de un fracaso personal, sino de alguien que ha estado sosteniendo mucho malestar durante demasiado tiempo casi en soledad. La ansiedad, junto con las dificultades que comentas en la motivación, el avance vital y la autoexigencia, pueden generar exactamente esa sensación de “no poder” aunque exista capacidad y talento, como se ve en tus intereses artísticos y de aprendizaje.
El hecho de que estés buscando orientación y ayuda ya es un paso muy importante. Con un acompañamiento psicológico más continuado y adaptado a tus necesidades, es posible trabajar la ansiedad, la autopercepción tan dura que tienes de ti mismo y recuperar poco a poco una sensación de dirección y bienestar.
Si te parece, podemos valorarlo con calma en una primera sesión para entender mejor tu situación y ver cómo ayudarte de la forma más adecuada para ti. No tienes que poder con todo solo.
Un saludo
Por lo que cuentas, llevas mucho tiempo haciendo un gran esfuerzo para salir adelante en distintas áreas de tu vida, mientras convives con ansiedad desde hace años y con una sensación muy persistente de bloqueo y agotamiento. Es comprensible que te sientas cansado y frustrado después de tanto tiempo sintiéndote así, especialmente si además no cuentas ahora mismo con el apoyo que necesitarías por parte de tu entorno.
Quiero que sepas que lo que describes no habla de un fracaso personal, sino de alguien que ha estado sosteniendo mucho malestar durante demasiado tiempo casi en soledad. La ansiedad, junto con las dificultades que comentas en la motivación, el avance vital y la autoexigencia, pueden generar exactamente esa sensación de “no poder” aunque exista capacidad y talento, como se ve en tus intereses artísticos y de aprendizaje.
El hecho de que estés buscando orientación y ayuda ya es un paso muy importante. Con un acompañamiento psicológico más continuado y adaptado a tus necesidades, es posible trabajar la ansiedad, la autopercepción tan dura que tienes de ti mismo y recuperar poco a poco una sensación de dirección y bienestar.
Si te parece, podemos valorarlo con calma en una primera sesión para entender mejor tu situación y ver cómo ayudarte de la forma más adecuada para ti. No tienes que poder con todo solo.
Un saludo
Consigue respuesta gracias a la consulta online
¿Necesitas el consejo de un especialista? Reserva una consulta online: recibirás todas las respuestas sin salir de casa.
Mostrar especialistas ¿Cómo funciona?
Se nota que llevas mucho tiempo esforzándote y que estás cansado de sentir que, hagas lo que hagas, todo te cuesta el doble. Eso desgasta muchísimo, y no tiene nada que ver con ser un fracasado.
Voy a ir por partes, con calma.
Primero: lo que cuentas encaja mucho más con agotamiento emocional y ansiedad crónica que con falta de capacidad o de interés. Cuando alguien lleva años en tensión, con autoexigencia, inseguridad y poca red de apoyo, el sistema se “aplana”: todo cuesta, incluso lo que te gusta. No porque no valgas o no tengas talento (claramente lo tienes, solo por lo que mencionas), sino porque no hay energía psicológica. Eso puede parecer depresión, aunque no siempre cumpla criterios clínicos claros, y aun así duele igual.
Sobre el autismo leve: que “no se note” no significa que no influya. Muchas personas en el espectro pasan años sobreesforzándose para encajar, autorregulándose solas, sin apoyos reales. Ese sobreesfuerzo continuo pasa factura, sobre todo a tu edad, cuando se espera que “arranques” en la vida. No hay nada defectuoso en ti por ir más lento o necesitar otra forma de avanzar.
Respecto a la psicóloga de la seguridad social: es importante decirlo claro.
Los profesionales de la pública son buenos profesionales, pero el sistema está muy saturado. Una sesión al mes de 30 minutos es mejor que nada, pero no permite hacer un trabajo terapéutico profundo, especialmente con ansiedad mantenida, autoestima dañada y sensación de estancamiento vital. Lo ideal, cuando se puede, es una terapia semanal de una hora, porque ahí sí se puede sostener el proceso, trabajar objetivos, bloqueos y darte herramientas reales. Entiendo perfectamente que eso no siempre es posible por dinero, y no es un fallo tuyo.
Aun así, hay cosas que puedes hacer:
1. Habla con tu psicóloga de la seguridad social tal como lo has escrito aquí, sin suavizarlo. Dile que te sientes fracasado, bloqueado, sin apoyo familiar y muy solo. A veces eso permite que prioricen o ajusten el enfoque.
2. Si estás estudiando o has estudiado recientemente, muchas universidades y centros educativos tienen servicios psicológicos gratuitos o muy económicos. Merece la pena preguntar.
3. Busca asociaciones o recursos relacionados con el Trastorno del Espectro Autista en tu zona. Aunque tu grado sea leve, suelen ofrecer orientación, grupos, acompañamiento o derivaciones a recursos accesibles. No tienes que hacerlo solo.
4. Intenta hablar con algún amigo o amiga cercana, no para que te solucionen nada, sino para no llevar todo esto en silencio. No necesitas consejos, solo no estar solo con tu dolor.
5. Si hay algún familiar (no necesariamente tus padres) que veas un poco más estable o disponible, plantéate apoyarte ahí.
Sobre tus padres: entiendo que ahora los veas como una pared. Aun así, si puedes, prueba a decir algo muy concreto y sencillo, por ejemplo: “No estoy bien y necesito ayuda psicológica de verdad”. No para discutir, no para convencer. A veces, incluso padres muy tocados reaccionan mejor de lo que esperamos cuando el mensaje es claro. Y si no responden, eso no invalida tu necesidad.
Y algo importante: ahora mismo no necesitas “motivarte más” ni exigirte avanzar. Necesitas contención, apoyo y pasos muy pequeños. Por ejemplo:
- En lugar de enfrentarte a la tarea de “retomar el 3D” todo de golpe, haz pequeñas cosas que te sean fáciles y divertidas: abrir el programa y trastea un rato, prueba un par de cosas... Sin presión por tener que pasar horas haciendo algo, simplemente por divertirte un rato y recuperar ese hobby.
- Algo similar con el ejercicio: Muchas veces nos echa muy para atrás el pensar en ir una hora al gimnasio y por eso no hacemos nada. Plantéatelo como ir un rato, o hacer unas flexiones en casa o simplemente salir a caminar o trotar 10 minutos. De esa manera podrás empezar a construir el hábito dando pasos sencillos y mucho más fáciles de cumplir.
- Lo mismo con el inglés: si te da pereza ponerte a estudiar, mírate un vídeo corto que te guste. O una película o serie en versión original con subtítulos en inglés.
Por último, quiero que te quedes con esto: tener 20 años y sentirte perdido, cansado y sin apoyo no te define, describe una situación. Y las situaciones cambian, sobre todo cuando empiezan a sostenerse con ayuda real. Pedir orientación como lo estás haciendo ahora no es rendirse: es empezar a cuidarte.
Voy a ir por partes, con calma.
Primero: lo que cuentas encaja mucho más con agotamiento emocional y ansiedad crónica que con falta de capacidad o de interés. Cuando alguien lleva años en tensión, con autoexigencia, inseguridad y poca red de apoyo, el sistema se “aplana”: todo cuesta, incluso lo que te gusta. No porque no valgas o no tengas talento (claramente lo tienes, solo por lo que mencionas), sino porque no hay energía psicológica. Eso puede parecer depresión, aunque no siempre cumpla criterios clínicos claros, y aun así duele igual.
Sobre el autismo leve: que “no se note” no significa que no influya. Muchas personas en el espectro pasan años sobreesforzándose para encajar, autorregulándose solas, sin apoyos reales. Ese sobreesfuerzo continuo pasa factura, sobre todo a tu edad, cuando se espera que “arranques” en la vida. No hay nada defectuoso en ti por ir más lento o necesitar otra forma de avanzar.
Respecto a la psicóloga de la seguridad social: es importante decirlo claro.
Los profesionales de la pública son buenos profesionales, pero el sistema está muy saturado. Una sesión al mes de 30 minutos es mejor que nada, pero no permite hacer un trabajo terapéutico profundo, especialmente con ansiedad mantenida, autoestima dañada y sensación de estancamiento vital. Lo ideal, cuando se puede, es una terapia semanal de una hora, porque ahí sí se puede sostener el proceso, trabajar objetivos, bloqueos y darte herramientas reales. Entiendo perfectamente que eso no siempre es posible por dinero, y no es un fallo tuyo.
Aun así, hay cosas que puedes hacer:
1. Habla con tu psicóloga de la seguridad social tal como lo has escrito aquí, sin suavizarlo. Dile que te sientes fracasado, bloqueado, sin apoyo familiar y muy solo. A veces eso permite que prioricen o ajusten el enfoque.
2. Si estás estudiando o has estudiado recientemente, muchas universidades y centros educativos tienen servicios psicológicos gratuitos o muy económicos. Merece la pena preguntar.
3. Busca asociaciones o recursos relacionados con el Trastorno del Espectro Autista en tu zona. Aunque tu grado sea leve, suelen ofrecer orientación, grupos, acompañamiento o derivaciones a recursos accesibles. No tienes que hacerlo solo.
4. Intenta hablar con algún amigo o amiga cercana, no para que te solucionen nada, sino para no llevar todo esto en silencio. No necesitas consejos, solo no estar solo con tu dolor.
5. Si hay algún familiar (no necesariamente tus padres) que veas un poco más estable o disponible, plantéate apoyarte ahí.
Sobre tus padres: entiendo que ahora los veas como una pared. Aun así, si puedes, prueba a decir algo muy concreto y sencillo, por ejemplo: “No estoy bien y necesito ayuda psicológica de verdad”. No para discutir, no para convencer. A veces, incluso padres muy tocados reaccionan mejor de lo que esperamos cuando el mensaje es claro. Y si no responden, eso no invalida tu necesidad.
Y algo importante: ahora mismo no necesitas “motivarte más” ni exigirte avanzar. Necesitas contención, apoyo y pasos muy pequeños. Por ejemplo:
- En lugar de enfrentarte a la tarea de “retomar el 3D” todo de golpe, haz pequeñas cosas que te sean fáciles y divertidas: abrir el programa y trastea un rato, prueba un par de cosas... Sin presión por tener que pasar horas haciendo algo, simplemente por divertirte un rato y recuperar ese hobby.
- Algo similar con el ejercicio: Muchas veces nos echa muy para atrás el pensar en ir una hora al gimnasio y por eso no hacemos nada. Plantéatelo como ir un rato, o hacer unas flexiones en casa o simplemente salir a caminar o trotar 10 minutos. De esa manera podrás empezar a construir el hábito dando pasos sencillos y mucho más fáciles de cumplir.
- Lo mismo con el inglés: si te da pereza ponerte a estudiar, mírate un vídeo corto que te guste. O una película o serie en versión original con subtítulos en inglés.
Por último, quiero que te quedes con esto: tener 20 años y sentirte perdido, cansado y sin apoyo no te define, describe una situación. Y las situaciones cambian, sobre todo cuando empiezan a sostenerse con ayuda real. Pedir orientación como lo estás haciendo ahora no es rendirse: es empezar a cuidarte.
Gracias por compartir lo que te está pasando. Por lo que describes, no parece que seas incapaz ni un fracasado, sino una persona muy exigente, con ansiedad mantenida en el tiempo y sin el apoyo suficiente, lo que acaba bloqueando la acción y desgastando mucho.
Cuando todo cuesta demasiado, el problema no suele ser la falta de capacidad, sino el sobreesfuerzo constante y la lucha continua contra uno mismo. En esos casos, insistir en “forzarse más” suele empeorar la sensación de bloqueo, la ansiedad y la frustración.
Con un trabajo terapéutico adecuado, más continuo y centrado en desbloquear ese círculo (no solo en hablar una vez al mes), es posible recuperar sensación de control, energía y avanzar paso a paso, respetando también tu forma de funcionar.
Si te parece, será un placer ayudarte. Puedes solicitar consulta conmigo, PSYAMM, a través de Doctoralia.es, y valoramos tu caso con calma y sin juicios.
Cuando todo cuesta demasiado, el problema no suele ser la falta de capacidad, sino el sobreesfuerzo constante y la lucha continua contra uno mismo. En esos casos, insistir en “forzarse más” suele empeorar la sensación de bloqueo, la ansiedad y la frustración.
Con un trabajo terapéutico adecuado, más continuo y centrado en desbloquear ese círculo (no solo en hablar una vez al mes), es posible recuperar sensación de control, energía y avanzar paso a paso, respetando también tu forma de funcionar.
Si te parece, será un placer ayudarte. Puedes solicitar consulta conmigo, PSYAMM, a través de Doctoralia.es, y valoramos tu caso con calma y sin juicios.
Buenos días, encantado de saludarte,
Gracias por escribir con tanta honestidad. Lo que cuentas no es fácil de vivir ni de explicar, y tiene mucho sentido que estés cansado después de tantos años sintiéndote así.
Cuando una persona convive durante mucho tiempo con ansiedad, y además tiene que esforzarse más que otros para hacer cosas que desde fuera parecen “normales”, es muy habitual que aparezca la sensación de incapacidad o de estar fracasando. Eso no significa que realmente lo seas, sino que tu sistema está agotado. Vivir en alerta constante consume mucha energía, y eso hace que cualquier paso requiera un esfuerzo enorme.
El hecho de que seas una persona autista, aunque sea en un grado leve y “no se note” para los demás, también es importante. Muchas personas neurodivergentes aprenden a adaptarse y a cumplir expectativas externas, pero ese esfuerzo no siempre se ve y suele pasar factura por dentro. Que te cueste avanzar no habla de falta de capacidad, sino de sobrecarga acumulada.
También es muy relevante que no cuentes con apoyo familiar y que tu acompañamiento psicológico sea limitado. Afrontar todo esto casi en soledad es muy duro, y no es justo exigirte que avances al mismo ritmo que alguien que sí tiene sostén, recursos y estabilidad alrededor.
Quiero que sepas algo importante: sentirte así no te define. No eres un fracasado ni alguien que “no sirve”. Eres una persona joven que ha tenido que lidiar con ansiedad, soledad y mucha autoexigencia durante años, y aun así sigues buscando ayuda, intentando entenderte y queriendo avanzar. Eso ya dice mucho de ti.
Existen asociaciones de personas autistas a las que puedes acceder, te animo a que contactes con alguna de ellas, seguramente podrían serte de gran ayuda.
Espero que mi respuesta te haya sido de ayuda.
Un saludo.
No se trata ahora de exigirte más ni de “ponerte las pilas”, sino de empezar a mirarte con más comprensión y de ajustar las expectativas a lo que realmente estás pudiendo sostener. A veces avanzar no es hacer grandes cosas, sino dejar de pelearte contigo mismo y dar pasos muy pequeños, pero más amables.
Gracias por escribir con tanta honestidad. Lo que cuentas no es fácil de vivir ni de explicar, y tiene mucho sentido que estés cansado después de tantos años sintiéndote así.
Cuando una persona convive durante mucho tiempo con ansiedad, y además tiene que esforzarse más que otros para hacer cosas que desde fuera parecen “normales”, es muy habitual que aparezca la sensación de incapacidad o de estar fracasando. Eso no significa que realmente lo seas, sino que tu sistema está agotado. Vivir en alerta constante consume mucha energía, y eso hace que cualquier paso requiera un esfuerzo enorme.
El hecho de que seas una persona autista, aunque sea en un grado leve y “no se note” para los demás, también es importante. Muchas personas neurodivergentes aprenden a adaptarse y a cumplir expectativas externas, pero ese esfuerzo no siempre se ve y suele pasar factura por dentro. Que te cueste avanzar no habla de falta de capacidad, sino de sobrecarga acumulada.
También es muy relevante que no cuentes con apoyo familiar y que tu acompañamiento psicológico sea limitado. Afrontar todo esto casi en soledad es muy duro, y no es justo exigirte que avances al mismo ritmo que alguien que sí tiene sostén, recursos y estabilidad alrededor.
Quiero que sepas algo importante: sentirte así no te define. No eres un fracasado ni alguien que “no sirve”. Eres una persona joven que ha tenido que lidiar con ansiedad, soledad y mucha autoexigencia durante años, y aun así sigues buscando ayuda, intentando entenderte y queriendo avanzar. Eso ya dice mucho de ti.
Existen asociaciones de personas autistas a las que puedes acceder, te animo a que contactes con alguna de ellas, seguramente podrían serte de gran ayuda.
Espero que mi respuesta te haya sido de ayuda.
Un saludo.
No se trata ahora de exigirte más ni de “ponerte las pilas”, sino de empezar a mirarte con más comprensión y de ajustar las expectativas a lo que realmente estás pudiendo sostener. A veces avanzar no es hacer grandes cosas, sino dejar de pelearte contigo mismo y dar pasos muy pequeños, pero más amables.
Hola, gracias por compartirlo.
Como psicóloga clínico sanitaria, quiero decirte algo importante: lo que te ocurre no es fracaso, es agotamiento emocional tras años conviviendo con ansiedad, poca red de apoyo y un gran nivel de autoexigencia. Con ansiedad (y más siendo una persona autista, aunque sea leve) todo cuesta más, incluso cosas que te gustan. Eso no habla de incapacidad, sino de que estás funcionando con la energía muy mermada.
El hecho de que te esfuerces, tengas intereses claros (arte 3D, idiomas, cuidarte) y pidas ayuda indica motivación y recursos, aunque ahora no los notes. La sensación de estar “bloqueado” es muy típica cuando la ansiedad se cronifica.
Aquí la terapia cognitivo‑conductual puede ayudarte mucho: trabajar la autocrítica, el sentimiento de inutilidad, la evitación y dar pasos pequeños y realistas para recuperar sensación de avance. Con una frecuencia mensual es difícil, así que si te es posible, buscar apoyo psicológico complementario marcaría diferencia. ( Puedes preguntarle a una IA que busque sitios donde hacen terapia psicológica gratuita o con bajo coste. Con una pregunta tipo "Busca recursos gratuitos o de bajo coste de terapia para jóvenes autistas leves en España on line o presencial ).
No estás roto ni tarde. Estás cansado y necesitas acompañamiento adecuado. Y pedir ayuda, como has hecho aquí, ya es un paso valioso.
Un saludo,
Pilar Rapela
Tu psicóloga amiga
Como psicóloga clínico sanitaria, quiero decirte algo importante: lo que te ocurre no es fracaso, es agotamiento emocional tras años conviviendo con ansiedad, poca red de apoyo y un gran nivel de autoexigencia. Con ansiedad (y más siendo una persona autista, aunque sea leve) todo cuesta más, incluso cosas que te gustan. Eso no habla de incapacidad, sino de que estás funcionando con la energía muy mermada.
El hecho de que te esfuerces, tengas intereses claros (arte 3D, idiomas, cuidarte) y pidas ayuda indica motivación y recursos, aunque ahora no los notes. La sensación de estar “bloqueado” es muy típica cuando la ansiedad se cronifica.
Aquí la terapia cognitivo‑conductual puede ayudarte mucho: trabajar la autocrítica, el sentimiento de inutilidad, la evitación y dar pasos pequeños y realistas para recuperar sensación de avance. Con una frecuencia mensual es difícil, así que si te es posible, buscar apoyo psicológico complementario marcaría diferencia. ( Puedes preguntarle a una IA que busque sitios donde hacen terapia psicológica gratuita o con bajo coste. Con una pregunta tipo "Busca recursos gratuitos o de bajo coste de terapia para jóvenes autistas leves en España on line o presencial ).
No estás roto ni tarde. Estás cansado y necesitas acompañamiento adecuado. Y pedir ayuda, como has hecho aquí, ya es un paso valioso.
Un saludo,
Pilar Rapela
Tu psicóloga amiga
Hola, gracias por compartir por aquí cómo te sientes. Cuando se tiene ansiedad y un estado de ánimo deprimido y además tu forma de relacionarte con el mundo y contigo mismo es neurodivergente, es completamente válido y normal que todo cueste más. No es que seas incapaz de hacer cualquier cosa o que seas un fracaso, es que estás cansado (y se nota mucho).
Percibo que te estás presionando mucho por hacer cosas o estar bien, tienes aficiones o responsabilidades y aunque eso puede estar bien en cierto modo, si se convierten en tareas que llevar a cabo o se hacen bajo presión, se convierten en un lastre que desanima todavía más. Es importante que te plantees si te estás pidiendo demasiado y si es mejor bajar el ritmo, permítete contactar contigo mismo, con tus necesidades reales y tu descanso.
Por otro lado, parece que tu red de apoyo más cercana no está disponible en este momento, por lo que la sensación de "más carga" aumenta. En ese sentido, convendría revisar cuál es tu red de apoyo actual y ver dónde podemos encontrar un poquito de sostén extra.
El apoyo psicológico por parte de la seguridad social es muy escaso. Por eso si puedes contactar con un profesional de apoyo para hacer terapia más regularmente (no es necesario que sea semanalmente si no puedes permitírtelo), podrías comenzar a sentirte un poquito mejor. Para cualquier cosa, no dudes en contactarme, te mando un abrazo :)
Percibo que te estás presionando mucho por hacer cosas o estar bien, tienes aficiones o responsabilidades y aunque eso puede estar bien en cierto modo, si se convierten en tareas que llevar a cabo o se hacen bajo presión, se convierten en un lastre que desanima todavía más. Es importante que te plantees si te estás pidiendo demasiado y si es mejor bajar el ritmo, permítete contactar contigo mismo, con tus necesidades reales y tu descanso.
Por otro lado, parece que tu red de apoyo más cercana no está disponible en este momento, por lo que la sensación de "más carga" aumenta. En ese sentido, convendría revisar cuál es tu red de apoyo actual y ver dónde podemos encontrar un poquito de sostén extra.
El apoyo psicológico por parte de la seguridad social es muy escaso. Por eso si puedes contactar con un profesional de apoyo para hacer terapia más regularmente (no es necesario que sea semanalmente si no puedes permitírtelo), podrías comenzar a sentirte un poquito mejor. Para cualquier cosa, no dudes en contactarme, te mando un abrazo :)
Gracias por explicarlo con tanta claridad. Voy a ser directa contigo.
Por lo que describes, no estás fallando ni careces de capacidad. Lo que tienes es un bloqueo funcional sostenido por varios factores a la vez: ansiedad desde hace años, un contexto familiar que no sostiene, una atención psicológica muy limitada y un perfil neurodivergente que implica mayor gasto de energía para tareas cotidianas. Con esa combinación, es esperable que todo te cueste mucho más.
Que tengas que esforzarte para actividades básicas no es pereza ni falta de voluntad; es agotamiento del sistema nervioso. Cuando se vive mucho tiempo así, aparece inhibición: sabes lo que quieres hacer, incluso te importa, pero no logras sostenerlo. Eso no se soluciona exigiéndote más.
Tu dificultad ahora no es “avanzar en la vida”, es recuperar capacidad de acción. Y eso requiere ajustar expectativas, reducir presión y trabajar con objetivos muy pequeños y realistas. Intentar abarcar estudios, trabajo, hobbies, ejercicio y mejora personal a la vez solo refuerza la sensación de fracaso.
El autismo leve no explica por sí solo lo que te ocurre, pero sí hace que el desgaste sea mayor cuando no hay apoyos. Y la ausencia de sostén familiar pesa más de lo que solemos reconocer.
Mi recomendación práctica es esta: deja de medir tu valor por cuánto produces o avanzas, céntrate en una sola área, en tiempos muy limitados, y trabaja primero la ansiedad, la autocrítica y el agotamiento. Sin eso, cualquier plan se cae.
No estás estancado por falta de ganas. Estás sobrepasado. Y mientras sigas tratándote como si el problema fuera actitud, el bloqueo se va a mantener.
Por lo que describes, no estás fallando ni careces de capacidad. Lo que tienes es un bloqueo funcional sostenido por varios factores a la vez: ansiedad desde hace años, un contexto familiar que no sostiene, una atención psicológica muy limitada y un perfil neurodivergente que implica mayor gasto de energía para tareas cotidianas. Con esa combinación, es esperable que todo te cueste mucho más.
Que tengas que esforzarte para actividades básicas no es pereza ni falta de voluntad; es agotamiento del sistema nervioso. Cuando se vive mucho tiempo así, aparece inhibición: sabes lo que quieres hacer, incluso te importa, pero no logras sostenerlo. Eso no se soluciona exigiéndote más.
Tu dificultad ahora no es “avanzar en la vida”, es recuperar capacidad de acción. Y eso requiere ajustar expectativas, reducir presión y trabajar con objetivos muy pequeños y realistas. Intentar abarcar estudios, trabajo, hobbies, ejercicio y mejora personal a la vez solo refuerza la sensación de fracaso.
El autismo leve no explica por sí solo lo que te ocurre, pero sí hace que el desgaste sea mayor cuando no hay apoyos. Y la ausencia de sostén familiar pesa más de lo que solemos reconocer.
Mi recomendación práctica es esta: deja de medir tu valor por cuánto produces o avanzas, céntrate en una sola área, en tiempos muy limitados, y trabaja primero la ansiedad, la autocrítica y el agotamiento. Sin eso, cualquier plan se cae.
No estás estancado por falta de ganas. Estás sobrepasado. Y mientras sigas tratándote como si el problema fuera actitud, el bloqueo se va a mantener.
Lo que cuentas se parece mucho más a estar agotado y desbordado que a ser un ‘fracasado’. Has tenido ansiedad desde hace años, eres autista (aunque digan que ‘no se nota’) y estás intentando estudiar, pensar en trabajar, cuidar tu cuerpo y además sostener hobbies creativos… todo eso sin apenas apoyo familiar y con una psicóloga a la que solo puedes ver una vez al mes. Es muchísimo para llevarlo casi solo.
En personas autistas es muy frecuente que todo requiera más esfuerzo: los cambios, lo social, organizar el día, tomar decisiones, tolerar la incertidumbre. Si a eso le sumas ansiedad (y posiblemente algo de ánimo bajo, aunque no tengas diagnóstico de depresión), es normal que sientas que avanzar cuesta una montaña y que cualquier tarea, incluso algo que te gusta, te deje sin energía.
Más que obligarte a ‘rendir’ como los demás, suele ayudar pensar en cómo adaptar la vida a tu forma de funcionar: rutinas muy claras y sencillas, metas pequeñísimas y realistas, descansos programados, reducir exigencias y culpa, y buscar apoyos específicos para autismo y ansiedad (a veces grupos, a veces terapia adaptada, a veces pequeños ajustes en estudio o trabajo).
No eres un fracaso: eres alguien que ha tenido que arreglárselas con muy poco apoyo y mucha exigencia interna. Tiene sentido que estés cansado. Buscar ayuda, poner en palabras lo que te pasa y empezar a hacerte la vida un poco más habitable ya es un paso importante. Si lo deseas, podríamos trabajar en terapia formas concretas de organizar tu día a día y de tratarte con más cuidado, sin dejar de lado tus objetivos pero sin que te destruyan.
En personas autistas es muy frecuente que todo requiera más esfuerzo: los cambios, lo social, organizar el día, tomar decisiones, tolerar la incertidumbre. Si a eso le sumas ansiedad (y posiblemente algo de ánimo bajo, aunque no tengas diagnóstico de depresión), es normal que sientas que avanzar cuesta una montaña y que cualquier tarea, incluso algo que te gusta, te deje sin energía.
Más que obligarte a ‘rendir’ como los demás, suele ayudar pensar en cómo adaptar la vida a tu forma de funcionar: rutinas muy claras y sencillas, metas pequeñísimas y realistas, descansos programados, reducir exigencias y culpa, y buscar apoyos específicos para autismo y ansiedad (a veces grupos, a veces terapia adaptada, a veces pequeños ajustes en estudio o trabajo).
No eres un fracaso: eres alguien que ha tenido que arreglárselas con muy poco apoyo y mucha exigencia interna. Tiene sentido que estés cansado. Buscar ayuda, poner en palabras lo que te pasa y empezar a hacerte la vida un poco más habitable ya es un paso importante. Si lo deseas, podríamos trabajar en terapia formas concretas de organizar tu día a día y de tratarte con más cuidado, sin dejar de lado tus objetivos pero sin que te destruyan.
Gracias por escribir y explicar con tanta honestidad cómo te sientes. Lo que describes es muy duro, y no es raro que estés cansado después de llevar años esforzándote sin sentir avances claros ni apoyo suficiente.
Quiero aclararte varias cosas importantes:
* No eres un fracasado. El hecho de que te esfuerces, aunque te cueste mucho, indica que hay motivación y valores claros, aunque ahora estén bloqueados por la ansiedad y el agotamiento.
* En personas con ansiedad mantenida en el tiempo, y más aún cuando hay TEA (aunque sea leve), es muy frecuente sentir bloqueo, lentitud, fatiga mental y dificultad para iniciar tareas. Eso no siempre es depresión, pero sí puede parecerse mucho a ella.
* El autismo leve no tiene que “notarse” para que influya: puede afectar a la gestión de la energía, la planificación, la tolerancia a la frustración y la autoexigencia, especialmente en un mundo que exige mucho rendimiento.
* No tener apoyo familiar y contar con una atención psicológica tan limitada (una vez al mes) dificulta muchísimo la recuperación, y eso no es culpa tuya.
Algo clave:
No estás fallando en la vida, estás funcionando con recursos insuficientes para lo que llevas encima.
Qué suele ayudar en situaciones como la tuya:
* Trabajar con objetivos muy pequeños y realistas, no con expectativas “debería poder con todo”.
* Abordar la ansiedad no solo como un diagnóstico, sino como algo que consume energía diaria.
* Adaptar las metas a tu perfil (TEA + ansiedad), no compararte con ritmos ajenos.
*Tener un espacio terapéutico donde puedas sentirte acompañado con continuidad, no solo “aguantar” entre citas.
El cansancio que expresas no habla de debilidad, habla de sobrecarga prolongada. Con el acompañamiento adecuado, muchas personas en situaciones muy similares consiguen recuperar sensación de capacidad, dirección y autoestima.
Si lo deseas, podemos trabajar esto con más calma y de forma adaptada a tu situación en consulta presencial en Madrid capital o Tres Cantos, o en modalidad online; y, si fuese necesario, también existe la opción de atención a domicilio en Madrid Norte.
No estás roto, ni tarde, ni solo en esto. Estás pidiendo ayuda, y eso ya es un paso importante.
Quiero aclararte varias cosas importantes:
* No eres un fracasado. El hecho de que te esfuerces, aunque te cueste mucho, indica que hay motivación y valores claros, aunque ahora estén bloqueados por la ansiedad y el agotamiento.
* En personas con ansiedad mantenida en el tiempo, y más aún cuando hay TEA (aunque sea leve), es muy frecuente sentir bloqueo, lentitud, fatiga mental y dificultad para iniciar tareas. Eso no siempre es depresión, pero sí puede parecerse mucho a ella.
* El autismo leve no tiene que “notarse” para que influya: puede afectar a la gestión de la energía, la planificación, la tolerancia a la frustración y la autoexigencia, especialmente en un mundo que exige mucho rendimiento.
* No tener apoyo familiar y contar con una atención psicológica tan limitada (una vez al mes) dificulta muchísimo la recuperación, y eso no es culpa tuya.
Algo clave:
No estás fallando en la vida, estás funcionando con recursos insuficientes para lo que llevas encima.
Qué suele ayudar en situaciones como la tuya:
* Trabajar con objetivos muy pequeños y realistas, no con expectativas “debería poder con todo”.
* Abordar la ansiedad no solo como un diagnóstico, sino como algo que consume energía diaria.
* Adaptar las metas a tu perfil (TEA + ansiedad), no compararte con ritmos ajenos.
*Tener un espacio terapéutico donde puedas sentirte acompañado con continuidad, no solo “aguantar” entre citas.
El cansancio que expresas no habla de debilidad, habla de sobrecarga prolongada. Con el acompañamiento adecuado, muchas personas en situaciones muy similares consiguen recuperar sensación de capacidad, dirección y autoestima.
Si lo deseas, podemos trabajar esto con más calma y de forma adaptada a tu situación en consulta presencial en Madrid capital o Tres Cantos, o en modalidad online; y, si fuese necesario, también existe la opción de atención a domicilio en Madrid Norte.
No estás roto, ni tarde, ni solo en esto. Estás pidiendo ayuda, y eso ya es un paso importante.
Hola, gracias por atreverte a escribir y poner en palabras algo tan difícil. Antes de nada, quiero decirte algo importante: lo que te pasa no habla de incapacidad ni de fracaso, habla de una carga emocional muy grande que llevas sosteniendo desde hace años prácticamente en soledad.
Desde las terapias contextuales entendemos que cuando una persona vive con ansiedad durante tanto tiempo (y más aún siendo una persona dentro del espectro autista) el esfuerzo que requiere hacer cosas “cotidianas” puede ser enorme. No porque no quieras, ni porque no puedas, sino porque tu sistema nervioso lleva mucho tiempo funcionando en modo supervivencia. En ese estado, avanzar se siente como empujar una montaña cada día.
Que tengas un grado leve de autismo no invalida en absoluto lo que sientes. Muchas personas autistas, precisamente porque “no se nota”, pasan años forzándose a adaptarse (enmascaramiento), comparándose con los demás y sintiéndose defectuosas por no rendir igual. Eso desgasta mucho y suele ir acompañado de ansiedad, bloqueo y una autocrítica muy dura.
También es muy comprensible que te sientas agotado cuando no cuentas con apoyo familiar y el acceso a terapia es tan limitado. Con una sesión al mes es difícil trabajar en profundidad, y aun así el hecho de que sigas buscando ayuda dice mucho de tu fortaleza, aunque ahora no la sientas.
Desde la Terapia de Aceptación y Compromiso no se trata de exigirte más ni de “superar” lo que te pasa a base de fuerza de voluntad, sino de aprender a tratarte con más amabilidad, entender cómo funciona tu ansiedad, y dar pasos muy pequeños pero orientados a lo que te importa (como tu interés artístico), incluso cuando la motivación no aparece.
Mi recomendación sería que, si te es posible, busques algún espacio terapéutico complementario (asociaciones, recursos comunitarios, profesionales con enfoque en ansiedad y neurodiversidad). Y mientras tanto, intenta cambiar el foco: no preguntarte “¿por qué no avanzo como los demás?”, sino “qué necesito yo, con mi historia y mis condiciones, para avanzar un poco más que ayer”.
No eres un fracasado. Eres alguien joven, sensible, con recursos y con una historia difícil, que está intentando seguir adelante en circunstancias muy duras. Y eso ya cuenta, aunque ahora no lo veas.
Un abrazo, y gracias por compartirlo aquí.
Desde las terapias contextuales entendemos que cuando una persona vive con ansiedad durante tanto tiempo (y más aún siendo una persona dentro del espectro autista) el esfuerzo que requiere hacer cosas “cotidianas” puede ser enorme. No porque no quieras, ni porque no puedas, sino porque tu sistema nervioso lleva mucho tiempo funcionando en modo supervivencia. En ese estado, avanzar se siente como empujar una montaña cada día.
Que tengas un grado leve de autismo no invalida en absoluto lo que sientes. Muchas personas autistas, precisamente porque “no se nota”, pasan años forzándose a adaptarse (enmascaramiento), comparándose con los demás y sintiéndose defectuosas por no rendir igual. Eso desgasta mucho y suele ir acompañado de ansiedad, bloqueo y una autocrítica muy dura.
También es muy comprensible que te sientas agotado cuando no cuentas con apoyo familiar y el acceso a terapia es tan limitado. Con una sesión al mes es difícil trabajar en profundidad, y aun así el hecho de que sigas buscando ayuda dice mucho de tu fortaleza, aunque ahora no la sientas.
Desde la Terapia de Aceptación y Compromiso no se trata de exigirte más ni de “superar” lo que te pasa a base de fuerza de voluntad, sino de aprender a tratarte con más amabilidad, entender cómo funciona tu ansiedad, y dar pasos muy pequeños pero orientados a lo que te importa (como tu interés artístico), incluso cuando la motivación no aparece.
Mi recomendación sería que, si te es posible, busques algún espacio terapéutico complementario (asociaciones, recursos comunitarios, profesionales con enfoque en ansiedad y neurodiversidad). Y mientras tanto, intenta cambiar el foco: no preguntarte “¿por qué no avanzo como los demás?”, sino “qué necesito yo, con mi historia y mis condiciones, para avanzar un poco más que ayer”.
No eres un fracasado. Eres alguien joven, sensible, con recursos y con una historia difícil, que está intentando seguir adelante en circunstancias muy duras. Y eso ya cuenta, aunque ahora no lo veas.
Un abrazo, y gracias por compartirlo aquí.
Hola, gracias por animarte a escribir y poner en palabras todo esto. De verdad se siente cuánto cansancio y frustración llevas encima, y quiero empezar diciéndote algo importante: lo que te pasa no habla de fracaso, habla de que has estado sobreviviendo durante años con mucha carga y poco apoyo.
Con ansiedad crónica, rasgos del espectro autista (aunque sean “leves”) y casi sin red familiar, es completamente comprensible que todo te cueste el doble o el triple. No es falta de voluntad, de hecho, que tengas hobbies creativos, ganas de aprender inglés y de hacer ejercicio dice mucho de tu potencial, es que tu sistema nervioso lleva mucho tiempo en modo alerta y agotamiento. Cuando eso pasa, avanzar se siente como empujar una piedra enorme cuesta arriba.
Quiero subrayar algo que suele doler mucho escuchar de forma equivocada: que “no se note” el autismo no significa que no afecte por dentro. Muchas personas autistas camuflan, se exigen más, se comparan, y terminan exhaustas y con ansiedad. Eso no te hace débil; te hace humano.
Algunas ideas que pueden ayudarte, siendo realistas con tu situación actual:
- Reduce el tamaño de las metas. No “avanzar en la vida”, sino hoy 15 minutos de modelado 3D, o una rutina de ejercicio mínima. El progreso real, con ansiedad, es microscópico pero constante.
- Separar valor personal de productividad. No vales más por lo que produces. Ahora mismo tu trabajo principal es estabilizarte, no rendir como si nada pasara.
- Rutinas muy simples y predecibles (algo que suele ayudar mucho en personas autistas): mismos horarios, pocas tareas, poco ruido mental.
- Autocompasión entrenada. Háblate como le hablarías a alguien de 20 años que está solo, ansioso y sin apoyo. No como a un juez.
Si solo ves a tu psicóloga una vez al mes, intenta llevarle cosas concretas: qué te bloquea, qué pensamientos te machacan, qué pequeñas metas quieres trabajar entre sesión y sesión.
También quiero decirte algo con mucha claridad y respeto: sentirte así durante años deja huella, y aunque no tengas diagnóstico de depresión, eso no invalida tu sufrimiento. Pedir más apoyo (si en algún momento dispones de más recursos) es una forma de cuidado.
No estás roto, ni tarde, ni perdido. Estás cansado y has tenido que cargar demasiado solo. Y aun así, aquí estás, buscando ayuda. Eso ya dice mucho de ti.
Un abrazo y muchas fuerza.
Elbire Arana
Psicóloga General Sanitaria
Colegiada M-42807
Con ansiedad crónica, rasgos del espectro autista (aunque sean “leves”) y casi sin red familiar, es completamente comprensible que todo te cueste el doble o el triple. No es falta de voluntad, de hecho, que tengas hobbies creativos, ganas de aprender inglés y de hacer ejercicio dice mucho de tu potencial, es que tu sistema nervioso lleva mucho tiempo en modo alerta y agotamiento. Cuando eso pasa, avanzar se siente como empujar una piedra enorme cuesta arriba.
Quiero subrayar algo que suele doler mucho escuchar de forma equivocada: que “no se note” el autismo no significa que no afecte por dentro. Muchas personas autistas camuflan, se exigen más, se comparan, y terminan exhaustas y con ansiedad. Eso no te hace débil; te hace humano.
Algunas ideas que pueden ayudarte, siendo realistas con tu situación actual:
- Reduce el tamaño de las metas. No “avanzar en la vida”, sino hoy 15 minutos de modelado 3D, o una rutina de ejercicio mínima. El progreso real, con ansiedad, es microscópico pero constante.
- Separar valor personal de productividad. No vales más por lo que produces. Ahora mismo tu trabajo principal es estabilizarte, no rendir como si nada pasara.
- Rutinas muy simples y predecibles (algo que suele ayudar mucho en personas autistas): mismos horarios, pocas tareas, poco ruido mental.
- Autocompasión entrenada. Háblate como le hablarías a alguien de 20 años que está solo, ansioso y sin apoyo. No como a un juez.
Si solo ves a tu psicóloga una vez al mes, intenta llevarle cosas concretas: qué te bloquea, qué pensamientos te machacan, qué pequeñas metas quieres trabajar entre sesión y sesión.
También quiero decirte algo con mucha claridad y respeto: sentirte así durante años deja huella, y aunque no tengas diagnóstico de depresión, eso no invalida tu sufrimiento. Pedir más apoyo (si en algún momento dispones de más recursos) es una forma de cuidado.
No estás roto, ni tarde, ni perdido. Estás cansado y has tenido que cargar demasiado solo. Y aun así, aquí estás, buscando ayuda. Eso ya dice mucho de ti.
Un abrazo y muchas fuerza.
Elbire Arana
Psicóloga General Sanitaria
Colegiada M-42807
Puede ayudarte empezar a identificar con precisión esos pensamientos que mencionas, como “soy un fracasado” o “soy incapaz”. Muchas veces el problema no está solo en el cansancio o en la dificultad para actuar, sino en la sobreidentificación con esos pensamientos y en la función que cumplen en tu vida.
La mente puede decirnos muchas cosas. Puede decir que no valemos, que no avanzamos, que otros sí pueden y nosotros no. Pero que lo diga no implica que sea un hecho. El problema aparece cuando reaccionamos como si lo fuera.
Explorar qué es importante para ti, qué tipo de persona quieres ser y empezar a actuar en esa dirección independientemente del pensamiento puede ayudarte a salir del bloqueo. No es fácil hacerlo solo, porque es un entrenamiento.
Si crees que esto tiene sentido y quieres revisarlo con más profundidad, puedes entrar en mi perfil y reservar una primera reunión de valoración de 15/20 minutos para revisar tu caso. Es gratuita y sin compromiso.
La mente puede decirnos muchas cosas. Puede decir que no valemos, que no avanzamos, que otros sí pueden y nosotros no. Pero que lo diga no implica que sea un hecho. El problema aparece cuando reaccionamos como si lo fuera.
Explorar qué es importante para ti, qué tipo de persona quieres ser y empezar a actuar en esa dirección independientemente del pensamiento puede ayudarte a salir del bloqueo. No es fácil hacerlo solo, porque es un entrenamiento.
Si crees que esto tiene sentido y quieres revisarlo con más profundidad, puedes entrar en mi perfil y reservar una primera reunión de valoración de 15/20 minutos para revisar tu caso. Es gratuita y sin compromiso.
¿No has encontrado la respuesta que necesitabas? ¡Envía tu pregunta!
¿Tu caso es similar? Estos profesionales pueden ayudarte:
Todos los contenidos publicados en Doctoralia, especialmente preguntas y respuestas, son de carácter informativo y en ningún caso deben considerarse un sustituto de un asesoramiento médico.