Somos dos hermanos y una madre. Mi otro hermano tiene una adicción, no aprovecha ni valora nuestra a
12
respuestas
Somos dos hermanos y una madre. Mi otro hermano tiene una adicción, no aprovecha ni valora nuestra ayuda, tuvo que irse de casa porque era insostenible y nos estaba arrastrando emocional y económicamente, pero aún nos sigue arrastrando por el lazo y la relación que nos une. Queremos saber qué tipo de terapia necesitamos para aprender a poner límites, protegernos y no seguir en este bucle. ¿Qué terapia o psicologo debemos buscar exactamente o que nos recomiendan hacer?
Buenas tardes,
Lo que describís es una situación muy frecuente y profundamente desgastante en familias donde hay una persona con adicción. El sufrimiento que sentís no tiene que ver con falta de amor ni de implicación, sino precisamente con lo contrario: habéis estado sosteniendo demasiado tiempo algo que no os corresponde.
En estos casos, el foco de la intervención no debe ponerse en el familiar con la adicción, sino en vosotros, que sois quienes estáis pidiendo ayuda y queréis salir del bucle.
Lo más indicado es una terapia familiar o terapia sistémica, o bien terapia individual para los familiares, con un/a psicólogo/a que trabaje específicamente:
• dinámicas de dependencia emocional y codependencia,
• establecimiento de límites sanos,
• culpa, miedo y ambivalencia afectiva,
• y autocuidado frente a vínculos que arrastran.
El objetivo no es “dejar de querer” a vuestro hermano, sino aprender a protegeros sin sentiros crueles, diferenciar ayuda de rescate, y asumir que no podéis salvar a alguien que no está preparado para responsabilizarse.
Trabajar esto en terapia os ayudará a:
• salir del ciclo de culpa–rescate–agotamiento,
• sostener límites sin romper el vínculo (si así lo decidís),
• recuperar estabilidad emocional y económica,
• y tomar decisiones más claras y coherentes entre los tres.
Si queréis, puedo acompañaros en este proceso mediante terapia online, tanto en sesiones familiares como individuales (según lo que mejor encaje en vuestro caso).
Podéis pedir cita online y lo vemos con calma para orientar el abordaje más adecuado para vosotros.
Un saludo.
Lo que describís es una situación muy frecuente y profundamente desgastante en familias donde hay una persona con adicción. El sufrimiento que sentís no tiene que ver con falta de amor ni de implicación, sino precisamente con lo contrario: habéis estado sosteniendo demasiado tiempo algo que no os corresponde.
En estos casos, el foco de la intervención no debe ponerse en el familiar con la adicción, sino en vosotros, que sois quienes estáis pidiendo ayuda y queréis salir del bucle.
Lo más indicado es una terapia familiar o terapia sistémica, o bien terapia individual para los familiares, con un/a psicólogo/a que trabaje específicamente:
• dinámicas de dependencia emocional y codependencia,
• establecimiento de límites sanos,
• culpa, miedo y ambivalencia afectiva,
• y autocuidado frente a vínculos que arrastran.
El objetivo no es “dejar de querer” a vuestro hermano, sino aprender a protegeros sin sentiros crueles, diferenciar ayuda de rescate, y asumir que no podéis salvar a alguien que no está preparado para responsabilizarse.
Trabajar esto en terapia os ayudará a:
• salir del ciclo de culpa–rescate–agotamiento,
• sostener límites sin romper el vínculo (si así lo decidís),
• recuperar estabilidad emocional y económica,
• y tomar decisiones más claras y coherentes entre los tres.
Si queréis, puedo acompañaros en este proceso mediante terapia online, tanto en sesiones familiares como individuales (según lo que mejor encaje en vuestro caso).
Podéis pedir cita online y lo vemos con calma para orientar el abordaje más adecuado para vosotros.
Un saludo.
Consigue respuesta gracias a la consulta online
¿Necesitas el consejo de un especialista? Reserva una consulta online: recibirás todas las respuestas sin salir de casa.
Mostrar especialistas ¿Cómo funciona?
Hola, siento mucho por lo que estáis pasando. Lo entiendo perfectamente ya que yo también he bebido situaciones familiares parecidas. Mi recomendación es hablar con un psicólogo con el que te sientas cómoda y que te enseñe a poner límites y a vivir en paz. las decisiones que tomes cuando los pongas, ya que eso es muy difícil en este proceso. También te recomendaría leer sobre la codependencia. Puedes escribirme si tienes alguna consulta.
Hola, entiendo tu preocupación. En las familias de las personas adictas suele haber mucho dolor. Es muy complicado gestionar esas situaciones.
En cuanto a tu pregunta, cualquier terapia avalada científicamente y terapeuta que la aplique te va a ayudar a poner límites. Por ejemplo, la terapia cognitivo-conductual (TCC) o la terapia conductual te pueden ayudar (entre otras).
En cuanto a tu pregunta, cualquier terapia avalada científicamente y terapeuta que la aplique te va a ayudar a poner límites. Por ejemplo, la terapia cognitivo-conductual (TCC) o la terapia conductual te pueden ayudar (entre otras).
Hola,
En primer lugar, gracias por compartir las circunstancias que estáis viviendo. Lo que describes es muy doloroso y es comprensible que tengais sentimientos encontrados; por un lado amor, preocupación y por otro la necesidad de protegeros.
Cuando hay una adicción en la familia, no solo sufre la persona que la padece si no que todo el sistema familiar se ve afectado. Es muy frecuente que los familiares entren, sin quererlo, en dinámicas de sobrecarga emocional, culpa, miedo, rescate constante o límites difusos.
En vuestro caso, lo más adecuado es buscar terapia familiar o terapia sistémica, incluso aunque vuestro hermano no quiera acudir. Este tipo de enfoque trabaja las relaciones, los roles, los límites y los patrones que mantienen el sufrimiento, ayudándoos a salir de esta situación. Aprender a poner límites no significa abandonar ni dejar de querer, sino cuidaros sin sostener una situación que os daña y que no os pertenece. También puede ser muy útil la terapia individual para cada uno de vosotros. Pedir ayuda en este punto es un acto de responsabilidad y autocuidado.
Un saludo y gracias por confiar.
En primer lugar, gracias por compartir las circunstancias que estáis viviendo. Lo que describes es muy doloroso y es comprensible que tengais sentimientos encontrados; por un lado amor, preocupación y por otro la necesidad de protegeros.
Cuando hay una adicción en la familia, no solo sufre la persona que la padece si no que todo el sistema familiar se ve afectado. Es muy frecuente que los familiares entren, sin quererlo, en dinámicas de sobrecarga emocional, culpa, miedo, rescate constante o límites difusos.
En vuestro caso, lo más adecuado es buscar terapia familiar o terapia sistémica, incluso aunque vuestro hermano no quiera acudir. Este tipo de enfoque trabaja las relaciones, los roles, los límites y los patrones que mantienen el sufrimiento, ayudándoos a salir de esta situación. Aprender a poner límites no significa abandonar ni dejar de querer, sino cuidaros sin sostener una situación que os daña y que no os pertenece. También puede ser muy útil la terapia individual para cada uno de vosotros. Pedir ayuda en este punto es un acto de responsabilidad y autocuidado.
Un saludo y gracias por confiar.
Hola, entiendo que la situación os afecta a distintos niveles: emocional, por el problema de la adicción de tu hermano; y, contingentemente, por sus necesidades económicas para sufragarla, y vuestra dificultad para poner límites en este sentido.
Cualquier psicóloga sanitaria habilitada podrá ayudaros magníficamente.
Os recomiendo la Terapia Cognitivo Conductal, la Terapia de Aceptación y Compromiso, y un enfoque sistémico también sería muy útil.
El trabajo terapéutico con vosotros es importante, pero os animo encarecidamente también - aunque sé que lo habréis hecho - a apoyar a tu hermano a que acuda a terapia de deshabituación; propongo que ahora lo hagáis de una manera más indirecta (saliendo del bucle), ese es mi consejo. Acudid a una buena psicóloga y os indicará el camino para proteger vuestro bienestar y al mismo tiempo apoyarle.
¡Es posible salir de las dependencias, y también es posible que vosotros sepáis manejar la circunstancia!
Ante todo, confiad en los profesionales de la salud mental, confiad. ¡Mucho ánimo, todo mi apoyo!
Cualquier psicóloga sanitaria habilitada podrá ayudaros magníficamente.
Os recomiendo la Terapia Cognitivo Conductal, la Terapia de Aceptación y Compromiso, y un enfoque sistémico también sería muy útil.
El trabajo terapéutico con vosotros es importante, pero os animo encarecidamente también - aunque sé que lo habréis hecho - a apoyar a tu hermano a que acuda a terapia de deshabituación; propongo que ahora lo hagáis de una manera más indirecta (saliendo del bucle), ese es mi consejo. Acudid a una buena psicóloga y os indicará el camino para proteger vuestro bienestar y al mismo tiempo apoyarle.
¡Es posible salir de las dependencias, y también es posible que vosotros sepáis manejar la circunstancia!
Ante todo, confiad en los profesionales de la salud mental, confiad. ¡Mucho ánimo, todo mi apoyo!
Antes que nada, siento la situación, debe ser muy difícil tanto para ti como para tu madre. Un psicólogo general sanitario os podrá ayudar a poner límites. Es posible también que estéis haciendo un duelo sin ser conscientes de ello, en este sentido la terapia os puede ayudar, puede estar relacionado también con las dificultades para marcar los límites antes mencionados. Por otra parte, respecto al trato con tu hermano, el primer paso en todo proceso de cambio es que él reconozca que tiene un problema (no darle soluciones como "tienes que ir a x...", esto no funciona, al contrario), es la primera fase, si no reconoce primero que tiene un problema poco se puede hacer. A partir de ahí se podría seguir con el proceso de cambio.
Hola,
La situación que describís es muy frecuente cuando hay una adicción en la familia y genera un gran desgaste emocional. No estáis fallando: lo que ocurre es que el vínculo, la culpa y la esperanza de que “esta vez cambie” hacen muy difícil poner límites sin sentirse malos o egoístas. Aprender a protegeros **no es abandonar**, es cuidar vuestra salud mental.
En estos casos es muy recomendable un **proceso terapéutico para familiares** (a veces llamado trabajo con codependencia). Se trabaja cómo poner límites claros y sostenidos, cómo salir del rol de salvadores, cómo manejar la culpa y el miedo, y cómo diferenciar lo que es responsabilidad del adicto de lo que no lo es. Puede hacerse en terapia individual, familiar (madre y hermanos) o combinada, según el caso.
Si lo necesitáis, puedo acompañaros en este proceso para ayudaros a salir de este bucle, fortalecer límites sanos y recuperar vuestro equilibrio emocional sin romper el vínculo desde el dolor. Pedir ayuda aquí es un paso muy importante.
Un saludo,
David
La situación que describís es muy frecuente cuando hay una adicción en la familia y genera un gran desgaste emocional. No estáis fallando: lo que ocurre es que el vínculo, la culpa y la esperanza de que “esta vez cambie” hacen muy difícil poner límites sin sentirse malos o egoístas. Aprender a protegeros **no es abandonar**, es cuidar vuestra salud mental.
En estos casos es muy recomendable un **proceso terapéutico para familiares** (a veces llamado trabajo con codependencia). Se trabaja cómo poner límites claros y sostenidos, cómo salir del rol de salvadores, cómo manejar la culpa y el miedo, y cómo diferenciar lo que es responsabilidad del adicto de lo que no lo es. Puede hacerse en terapia individual, familiar (madre y hermanos) o combinada, según el caso.
Si lo necesitáis, puedo acompañaros en este proceso para ayudaros a salir de este bucle, fortalecer límites sanos y recuperar vuestro equilibrio emocional sin romper el vínculo desde el dolor. Pedir ayuda aquí es un paso muy importante.
Un saludo,
David
Hola, gracias por compartir una situación tan dura. Cuando en una familia hay una adicción, el impacto no recae solo en la persona que consume, sino también —y de forma muy intensa— en quienes intentan ayudar. El agotamiento emocional, la culpa, la sensación de estar “atrapados” y la dificultad para poner límites son consecuencias muy habituales en este tipo de contextos.
En estos casos, aunque la persona con adicción no quiera o no esté preparada para iniciar un tratamiento, la familia sí puede y debería recibir acompañamiento psicológico. El objetivo no es “abandonar” al familiar, sino aprender a diferenciar ayuda de sobreprotección, establecer límites claros sin culpa y romper el bucle de desgaste emocional y económico en el que os encontráis.
Lo más recomendable es buscar un/a psicólogo/a con experiencia en adicciones y en trabajo con familiares, ya sea desde terapia familiar o desde un enfoque sistémico. En terapia se trabaja cómo:
Proteger vuestro bienestar emocional
Comunicar límites de forma firme y coherente
Reducir la culpa y la sensación de responsabilidad excesiva
Reorganizar la relación sin quedar atrapados en la adicción
En mi práctica acompaño a familias que atraviesan este tipo de situaciones, ayudándoles a recuperar equilibrio, claridad y fuerza emocional, incluso cuando el familiar con adicción no colabora o no cambia.
Si lo necesitáis, no dudéis en poneros en contacto conmigo. Contar con un espacio terapéutico para vosotros puede marcar una diferencia real en cómo vivís y afrontáis esta situación.
En estos casos, aunque la persona con adicción no quiera o no esté preparada para iniciar un tratamiento, la familia sí puede y debería recibir acompañamiento psicológico. El objetivo no es “abandonar” al familiar, sino aprender a diferenciar ayuda de sobreprotección, establecer límites claros sin culpa y romper el bucle de desgaste emocional y económico en el que os encontráis.
Lo más recomendable es buscar un/a psicólogo/a con experiencia en adicciones y en trabajo con familiares, ya sea desde terapia familiar o desde un enfoque sistémico. En terapia se trabaja cómo:
Proteger vuestro bienestar emocional
Comunicar límites de forma firme y coherente
Reducir la culpa y la sensación de responsabilidad excesiva
Reorganizar la relación sin quedar atrapados en la adicción
En mi práctica acompaño a familias que atraviesan este tipo de situaciones, ayudándoles a recuperar equilibrio, claridad y fuerza emocional, incluso cuando el familiar con adicción no colabora o no cambia.
Si lo necesitáis, no dudéis en poneros en contacto conmigo. Contar con un espacio terapéutico para vosotros puede marcar una diferencia real en cómo vivís y afrontáis esta situación.
Es recomendable cualquier tipo de terapia psicológica ya que en ella se trabaja de manera personal lo que cada uno necesita resolver.
Gracias por explicarlo con tanta claridad. La situación que describís es muy dura y, desde una mirada clínica, lo que estáis viviendo es típico del impacto de una adicción en todo el sistema familiar, no solo en la persona que consume. Que os sintáis arrastrados emocional y económicamente no es debilidad, es un efecto conocido de este tipo de vínculos. Podría funcionar muy bien la terapia sistémica. Un saludo
Gracias por confiar y poner en palabras una situación tan dura. Por lo que contáis, el impacto emocional y económico de la adicción de vuestro hermano os ha ido atrapando poco a poco, y es muy comprensible que os sintáis agotados, culpables y sin saber cómo salir de este bucle. Nada de esto significa que lo estéis haciendo mal; al contrario, habéis intentado ayudar hasta donde habéis podido.
Desde mi experiencia como psicoterapeuta, vosotros necesitáis sino un espacio terapéutico para cuidaros vosotros y aprender a protegeros sin romper el vínculo afectivo.
Lo más recomendable en vuestro caso sería:
Terapia familiar o sistémica a la que podáis acudir vosotros y vuestra madre. Este tipo de terapia ayuda a comprender cómo la adicción ha afectado a las dinámicas familiares y a aprender a:
* Poner límites claros y sostenibles, sin culpa.
* Diferenciar entre ayudar y sobreproteger.
* Salir del rol de responsabilidad constante.
* Recuperar vuestro equilibrio emocional y familiar.
No es imprescindible que vuestro hermano participe para que el proceso sea efectivo.
También puede ser muy útil que alguno de vosotros (o cada uno) haga terapia individual, para trabajar la culpa, el miedo, el desgaste emocional y reforzar la toma de decisiones desde un lugar más sano.
Como apoyo complementario, los grupos de familiares de personas con adicción suelen ser de gran ayuda para sentiros acompañados y comprender que no estáis solos en esto.
Me gustaría transmitiros algo importante: poner límites no es abandonar, es una forma necesaria de autocuidado. A veces, cuidaros vosotros es el primer paso para que la relación deje de ser destructiva.
El hecho de que os estéis planteando buscar ayuda ya muestra mucha conciencia y valentía. Con el acompañamiento adecuado, es posible salir de este ciclo y recuperar calma, fuerza y claridad.
Os mando un abrazo y mucho ánimo en este proceso,
Elbire Arana
Psicóloga General Sanitaria
Colegiada M-42807
Desde mi experiencia como psicoterapeuta, vosotros necesitáis sino un espacio terapéutico para cuidaros vosotros y aprender a protegeros sin romper el vínculo afectivo.
Lo más recomendable en vuestro caso sería:
Terapia familiar o sistémica a la que podáis acudir vosotros y vuestra madre. Este tipo de terapia ayuda a comprender cómo la adicción ha afectado a las dinámicas familiares y a aprender a:
* Poner límites claros y sostenibles, sin culpa.
* Diferenciar entre ayudar y sobreproteger.
* Salir del rol de responsabilidad constante.
* Recuperar vuestro equilibrio emocional y familiar.
No es imprescindible que vuestro hermano participe para que el proceso sea efectivo.
También puede ser muy útil que alguno de vosotros (o cada uno) haga terapia individual, para trabajar la culpa, el miedo, el desgaste emocional y reforzar la toma de decisiones desde un lugar más sano.
Como apoyo complementario, los grupos de familiares de personas con adicción suelen ser de gran ayuda para sentiros acompañados y comprender que no estáis solos en esto.
Me gustaría transmitiros algo importante: poner límites no es abandonar, es una forma necesaria de autocuidado. A veces, cuidaros vosotros es el primer paso para que la relación deje de ser destructiva.
El hecho de que os estéis planteando buscar ayuda ya muestra mucha conciencia y valentía. Con el acompañamiento adecuado, es posible salir de este ciclo y recuperar calma, fuerza y claridad.
Os mando un abrazo y mucho ánimo en este proceso,
Elbire Arana
Psicóloga General Sanitaria
Colegiada M-42807
Lo que estáis viviendo es muy duro y muy común en familias donde hay una adicción. El sufrimiento no afecta solo a la persona que consume, sino a todo el sistema familiar. El desgaste emocional, la culpa, la preocupación constante y la dificultad para poner límites forman parte de ese impacto.
Lo más adecuado en vuestro caso es un proceso terapéutico familiar y de apoyo a familiares de personas con adicción, centrado en aprender a poner límites sanos sin culpa,proteger vuestro bienestar emocional,salir del ciclo de rescate y desgaste y fortalecer vuestra posición como familia.
No se trata solo de “ayudarle a él”, sino de cuidaros vosotros y recuperar vuestra estabilidad. Un psicólogo con experiencia en adicciones y en dinámica familiar puede acompañaros en este proceso y daros herramientas muy prácticas.
Si lo deseáis, puedo orientaros y acompañaros en este camino.
Un saludo,
Sara Carmona — Psicóloga general sanitaria (terapia online)
Lo más adecuado en vuestro caso es un proceso terapéutico familiar y de apoyo a familiares de personas con adicción, centrado en aprender a poner límites sanos sin culpa,proteger vuestro bienestar emocional,salir del ciclo de rescate y desgaste y fortalecer vuestra posición como familia.
No se trata solo de “ayudarle a él”, sino de cuidaros vosotros y recuperar vuestra estabilidad. Un psicólogo con experiencia en adicciones y en dinámica familiar puede acompañaros en este proceso y daros herramientas muy prácticas.
Si lo deseáis, puedo orientaros y acompañaros en este camino.
Un saludo,
Sara Carmona — Psicóloga general sanitaria (terapia online)
¿No has encontrado la respuesta que necesitabas? ¡Envía tu pregunta!
¿Tu caso es similar? Estos profesionales pueden ayudarte:
Todos los contenidos publicados en Doctoralia, especialmente preguntas y respuestas, son de carácter informativo y en ningún caso deben considerarse un sustituto de un asesoramiento médico.