Preguntas de pacientes (87)
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Nuestra pareja y yo tenemos perfiles neurodivergentes: uno de nosotros tiene diagnóstico de Autismo
Nuestra pareja y yo tenemos perfiles neurodivergentes: uno de nosotros tiene diagnóstico de Autismo alto funcionamiento y el otro perfil de Altas Capacidades (AACC) y Persona Altamente Sensible (PAS).
Actualmente estamos atrapados en un círculo vicioso con las siguientes posiciones:
Por la parte de él (TEA) existe una tendencia a dar respuestas cortantes o secas. Además, por miedo al conflicto o a que la otra parte llore, dosifica la información y la da a cuentagotas para 'tantear' la reacción. Esto hace que termine sintiéndose silenciado y con la sensación de que 'no puede decir nada'.
Yo al recibir esas respuestas cortantes o bromas hirientes, o al notar que falta información clara, empiezo a sobrepensar para rellenar los huecos vacíos. Cuando intento expresar que algo me ha dolido, la respuesta que recibo de la otra parte es 'todo te sienta mal' o 'no se te puede decir nada'. Esto me genera una profunda invalidación emocional, ansiedad y la sensación de ser una molestia constante.
Necesitamos romper este ciclo negativo, porque nos afecta en nuestra comunicación, pero no sabemos si es necesario terapia de pareja para esto, según él no es neceario, pero yo personalmente estoy perdida y, sobre todo, con miedo de que esto sea desgastante para nosotros.RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Hola. Lo que describes parece un ciclo de comunicación en el que ambos intentáis protegeros, pero las estrategias que utilizáis terminan aumentando el malestar del otro. Él puede reducir o dosificar la información para evitar una reacción emocional o un conflicto; tú, al percibir respuestas secas, ambigüedad o información incompleta, intentas llenar esos vacíos y aumenta tu ansiedad. Cuando expresas el daño, él se siente cuestionado y responde defensivamente, lo que incrementa todavía más tu sensación de invalidación.
Las diferencias relacionadas con el autismo pueden influir en la forma de interpretar el lenguaje no verbal, expresar emociones, procesar un conflicto o necesitar más tiempo para elaborar una respuesta. También pueden producirse malentendidos mutuos cuando las personas tienen estilos comunicativos diferentes. No obstante, el diagnóstico no explica ni justifica automáticamente las bromas hirientes, la ocultación de información o expresiones como “todo te sienta mal”. Comprender el origen de una conducta no elimina la responsabilidad de revisar su impacto.
Del mismo modo, ser una persona sensible, tener altas capacidades o tender al sobrepensamiento no significa que tus emociones sean exageradas o incorrectas. Sin embargo, puede ser útil trabajar cómo interpretas la ambigüedad y cómo regulas la ansiedad, sin que esto implique asumir que todo el problema está en tu sensibilidad.
Podríais comenzar estableciendo acuerdos muy explícitos:
- Sustituir las bromas o indirectas sobre temas delicados por mensajes literales y concretos.
- Evitar dar información “a cuentagotas”. Si necesita tiempo para explicarse, puede decir: “Quiero contártelo completo, pero necesito ordenar mis ideas. Hablamos esta tarde”.
- Expresar primero el hecho, después la intención y finalmente la petición: “Cuando ocurrió esto, mi intención era esta y necesito que acordemos aquello”.
- Validar el impacto antes de explicar la intención: “Entiendo que te haya dolido; no era mi intención, pero quiero revisar cómo lo dije”.
- Evitar generalizaciones como “siempre reaccionas igual”, “todo te molesta” o “no se te puede decir nada”.
- Acordar una pausa cuando alguno esté muy activado, indicando cuándo se retomará la conversación para que la pausa no se viva como abandono.
- Utilizar mensajes escritos para algunos temas si esto permite organizar mejor la información, pero sin convertirlos en discusiones interminables.
La terapia de pareja puede ser recomendable aunque no exista una crisis extrema. No se utiliza únicamente cuando una relación está a punto de terminar, sino también para interrumpir patrones repetitivos antes de que provoquen más desgaste. En vuestro caso convendría buscar un/a profesional con experiencia en parejas neurodivergentes y autismo en adultos, que no intente “normalizar” a ninguno de los dos, sino ayudaros a traducir vuestros estilos de comunicación, construir acuerdos y responsabilizaros mutuamente del impacto de vuestras conductas. Existen enfoques específicos que trabajan la resolución de problemas y la comunicación desde una perspectiva neurodivergente.
La terapia funcionará mejor si ambos reconocéis que existe un ciclo compartido que necesita cambios. No es imprescindible que él considere que la relación está mal, pero sí que esté dispuesto a observar cómo os afecta esta dinámica y a ensayar maneras diferentes de comunicaros. Si se niega completamente, tú también puedes iniciar terapia individual para regular la ansiedad, fortalecer tus límites y aclarar qué necesitas para sentirte segura en la relación, aunque el patrón de pareja no podrá modificarse únicamente con tu esfuerzo.
Tu miedo al desgaste es comprensible. La señal relevante no es que tengáis estilos distintos, sino si ambos podéis reconocer el sufrimiento generado, reparar después de un conflicto y realizar cambios concretos. La neurodivergencia puede explicar diferencias; no debería utilizarse para invalidar las emociones de uno ni para exigir al otro que se adapte permanentemente.
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Mujer. 57 años.Ausencia total de deseo sexual. Hay alguna forma de recuperarlo?
Mujer. 57 años.Ausencia total de deseo sexual.
Hay alguna forma de recuperarlo?RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Hola. Sí, en muchos casos es posible recuperar o mejorar el deseo sexual, pero primero conviene identificar qué factores están influyendo. A los 57 años, la menopausia puede contribuir a una reducción del deseo, aunque no siempre es la única causa. También pueden intervenir el cansancio, el estrés, el estado de ánimo, la calidad de la relación, la falta de estímulos satisfactorios, determinados medicamentos, problemas de tiroides, diabetes, dificultades para dormir o molestias durante las relaciones.
La disminución del deseo solo necesita tratamiento cuando te genera malestar o te impide disfrutar de una sexualidad que deseas tener. No existe una frecuencia sexual obligatoria ni un nivel de deseo que todas las mujeres deban mantener.
Sería recomendable consultar con tu médico o ginecólogo para revisar los síntomas de la menopausia, la medicación que tomas y tu estado general de salud. Si existe sequedad, irritación o dolor con la penetración, tratar estas molestias mediante lubricantes, hidratantes vaginales o tratamientos locales prescritos puede favorecer que el deseo reaparezca, ya que resulta difícil desear una experiencia que el cuerpo anticipa como incómoda.
Cuando existen otros síntomas menopáusicos, puede valorarse si la terapia hormonal es adecuada según tus antecedentes y riesgos individuales. En algunas mujeres posmenopáusicas con ausencia persistente de deseo que causa un malestar importante, y después de abordar otras posibles causas.
Desde la sexología también puede trabajarse la recuperación progresiva del interés mediante actividades agradables sin exigirse sentir deseo desde el principio. En muchas personas el deseo no aparece espontáneamente antes del contacto, sino después de comenzar una experiencia de intimidad que resulta segura y placentera. Explorar caricias, fantasías, masturbación o encuentros sin la obligación de llegar a la penetración puede ayudar a reconectar con las sensaciones corporales.
Si la ausencia de deseo está relacionada con preocupaciones, cambios en la imagen corporal, conflictos de pareja o experiencias sexuales poco satisfactorias, la terapia sexual o psicológica puede ser beneficiosa. El tratamiento debe adaptarse a tu situación; no existe una única solución ni se trata simplemente de tomar una hormona.
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Hola Quería pedir ayuda, tuve un vínculo o relación con alguien, osea no tuvimos nada serio, fue co
Hola
Quería pedir ayuda, tuve un vínculo o relación con alguien, osea no tuvimos nada serio, fue como una amistad pero paso algo un día en el cual hubieron besos, tactos, regalos, y por un momento casi sexo, en fin luego de que paso estos besos y el que pase ese día con el pude confirmar que me gustaba y el en un momento que fue un Tiempo lejano me había dicho que le gustaba como era yo y que le gustaba y yo en ese momento ignore, en fin luego de haber pasado un día con el en donde hubieron besos, al otro día volvimos hablar normal y yo no aguante y le comenté lo que sentía por el , la respuesta de el fue me apareces linda e interesante, pero es difícil tener una relación. Entonces preferí no hablar más con el y le dije que lo mejor es no hablar porque me hace mal y el decía que no, y después lo acepto y dejamos de hable, al mes siguiente cosa que paso un mes, me volvió a escribir y así retomamos la charla por unos días, pero esta vez fue un poco distante y a algunos días no hablaba osea ninguno se escribía, entonces preferí decirle por segunda ves que basta que mejor es no hablar más, el lo aceptó y así dejamos de hablar por un mes y dos semanas y justo me habló por mí cumpleaños, me saludo y así volvimos a dialogar, pero luego de dos días de charla, pasaron dos días sin hablar, que me puso mal a mí el que no hablemos, que está vez decidí bloquearlo. Una parte de mí a veces se ilusiona o se tiene esperanza de algo, y otra parte de mí quiere algo. En esta ves lo bloqueé y no se si hice bien en bloquearlo o si hubieses hablado de una mejor manera y cerrar mejor charla.
Espero sus respuestas y audios, desde lo profesional. Gracias, saludosRESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Hola. Por lo que describes, parece que se ha creado un vínculo ambiguo: hubo intimidad y señales de interés, pero cuando expresaste que querías algo más, él te comunicó que no veía posible mantener una relación. Después, los contactos y distanciamientos sucesivos han podido mantener en ti la ilusión de que quizá la situación cambiara.
Este tipo de dinámica suele generar bastante confusión. Cuando una persona aparece, se aleja y vuelve a contactar, cada nuevo acercamiento puede reactivar la esperanza, aunque no exista una propuesta clara de relación. No significa necesariamente que él quiera hacerte daño; puede apreciarte y desear conservar el contacto. Sin embargo, sus apariciones parecen tener un efecto emocional negativo en ti, y eso es importante tenerlo en cuenta.
Bloquearlo no tiene por qué ser una decisión incorrecta. Puede ser una forma de protegerte y sostener el límite que ya habías intentado establecer verbalmente en dos ocasiones. Un límite no necesita ser aceptado o comprendido por la otra persona para ser válido. Lo importante es que el bloqueo no se utilice para provocar una reacción, comprobar si insiste o conseguir que cambie de opinión, sino para facilitar tu distanciamiento y recuperación emocional.
También podrías haber cerrado la conversación mediante un último mensaje, pero no estabas obligada a hacerlo. Ya le habías explicado anteriormente que mantener el contacto te hacía daño. Por tanto, no necesariamente quedó algo pendiente que debas volver a aclarar.
Puede ayudarte preguntarte no solo qué deseas que ocurra, sino qué está ocurriendo realmente. Hasta ahora, él ha mantenido el contacto de manera intermitente, pero no ha expresado una intención clara de construir la relación que tú deseas. Intentar basarte en sus decisiones actuales, más que en las posibilidades futuras, puede ayudarte a reducir la incertidumbre.
Durante un tiempo sería recomendable mantener la distancia, evitar revisar sus redes o buscar información sobre él y permitirte atravesar el duelo por lo que ocurrió y por lo que imaginaste que podía llegar a ocurrir. También conviene recordar que sentir esperanza o echarlo de menos no significa que debas retomar el contacto.
Si notas que esta situación ocupa gran parte de tus pensamientos, afecta a tu autoestima o te resulta muy difícil mantener los límites, un proceso psicológico puede ayudarte a comprender qué necesidades se activan en este vínculo y a relacionarte desde una posición más segura. No se trata de juzgarte por haberte ilusionado, sino de ayudarte a elegir relaciones en las que exista reciprocidad, claridad y disponibilidad emocional.
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Hola me siento hace mucho tiempo mal mi marido tiene fotos de otras mujeres en su teléfono y una le
Hola me siento hace mucho tiempo mal mi marido tiene fotos de otras mujeres en su teléfono y una le enviaron un mensaje que le decían hola mi amor no se qué pensar y eso me hace ponerme. Celosa además de tener mucho inseguridad ayuda por favor...
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Hola. Es comprensible que encontrar fotos de otras mujeres en el teléfono de tu marido y ver un mensaje en el que alguien le escribe “hola, mi amor” te genere inseguridad, celos y desconfianza. En este caso, tu malestar no aparece únicamente por una imaginación o una inseguridad personal, sino ante una situación ambigua que necesita una explicación clara.
Antes de sacar conclusiones definitivas, conviene diferenciar lo que sabes de lo que temes. Sabes que tiene esas fotografías y que recibió ese mensaje, pero todavía desconoces quién es esa persona, qué tipo de relación mantienen y cuál es el contexto. Sentir preocupación no significa que estés exagerando, aunque tampoco permite confirmar por sí solo que exista una infidelidad.
Sería recomendable hablar con él en un momento tranquilo, evitando comenzar desde la acusación. Puedes expresarlo de forma directa: “He visto estas fotografías y ese mensaje, y me he sentido insegura y preocupada. Necesito que me expliques qué relación tienes con esa persona y que podamos hablar con sinceridad”. Observa no solo su explicación, sino también si muestra disposición para escucharte, aclarar la situación y comprender cómo te afecta.
También es importante que reflexionéis sobre los límites de vuestra relación: qué consideráis una conducta aceptable con otras personas, qué entendéis por fidelidad y qué acuerdos necesitáis para sentiros seguros. No se trata de controlar su teléfono constantemente, sino de recuperar la confianza mediante transparencia, coherencia y respeto mutuo.
Procura no responsabilizarte completamente pensando que el problema es que eres demasiado celosa o insegura. Tus emociones merecen ser escuchadas, aunque después sea necesario trabajar cómo las gestionas. Al mismo tiempo, revisar el teléfono de forma repetida, buscar pruebas o mantenerte en una vigilancia constante puede aumentar mucho la ansiedad sin resolver el conflicto.
Si él evita sistemáticamente la conversación, cambia sus versiones, te ridiculiza por preguntar o la desconfianza se mantiene incluso después de hablarlo, una terapia de pareja podría ayudaros a aclarar lo ocurrido y valorar si es posible reconstruir la confianza. También puede ser útil un acompañamiento psicológico individual para fortalecer tu seguridad y ayudarte a tomar decisiones desde la calma, no desde el miedo.
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Porque cuando estoy en la penetración me duele aunque es un poco rico pero no puedo llegar al orgasm
Porque cuando estoy en la penetración me duele aunque es un poco rico pero no puedo llegar al orgasmo y cuando lo
entra entero me dueleRESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Hola. Sentir placer y dolor al mismo tiempo durante la penetración es posible, pero el dolor no debería normalizarse ni soportarse para continuar. Cuando aparece al introducir el pene puede relacionarse con falta de lubricación o excitación suficiente, irritación, alguna infección o una contracción involuntaria de la musculatura vaginal. Si surge especialmente cuando entra por completo, puede tratarse de un dolor profundo relacionado con la posición, una penetración demasiado intensa o determinadas causas ginecológicas.
Conviene dedicar más tiempo a la excitación previa, utilizar abundante lubricante y elegir posturas en las que tú puedas controlar la profundidad y el ritmo, por ejemplo colocándote encima. Comunícale que reduzca la profundidad y deteneos si aparece dolor; forzar la penetración puede aumentar la tensión muscular y hacer que el problema se repita.
Respecto al orgasmo, es completamente habitual no alcanzarlo únicamente mediante la penetración. La mayoría de las mujeres necesitan estimulación directa o indirecta del clítoris, mediante las manos, sexo oral o un vibrador, antes o durante la penetración. No significa que tengas ningún problema sexual.
Si el dolor se presenta de forma repetida, es intenso o ha aparecido recientemente, sería recomendable consultar con un/a ginecólogo/a para descartar infecciones, sequedad, alteraciones del suelo pélvico, endometriosis u otras causas. Busca valoración especialmente si también tienes flujo diferente, mal olor, picor, ardor al orinar, sangrado, fiebre o dolor pélvico fuera de las relaciones.
Una vez descartada una causa médica, la terapia sexológica pueden ayudarte si existe tensión, miedo al dolor o dificultad para relajarte.
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Hola. Tengo 40 años y hace cuatro meses terminó una relación de cuatro años. He hecho terapia en var
Hola. Tengo 40 años y hace cuatro meses terminó una relación de cuatro años. He hecho terapia en varias ocasiones, pero siento que sigo repitiendo ciertos patrones y necesito orientación sobre qué tipo de ayuda puede encajar conmigo.
Tengo un patrón de inseguridad, miedo a perder a la otra persona y apego ansioso. Normalmente, cuando una relación empieza a hacerme daño, suelo irme, pero en esta me quedé porque sentía que había un equipo y un proyecto de futuro. Acabé perdiéndome a mí misma, alejándome de mi familia, amistades e intereses.
La ruptura llegó porque yo quería ser madre y formar una familia y ese proyecto finalmente no se dio. Me siento muy dolida y con miedo porque tengo 40 años y siento que el tiempo juega en mi contra.
Aunque terminamos hace cuatro meses, seguimos conviviendo hasta hace pocos días. Hubo mensajes ambiguos sobre un posible futuro juntos, sobre sanar la relación y quizá más adelante tener hijos, y siento que al final tuve que tomar yo la decisión de irme aunque no quería hacerlo.
Ahora estoy en casa de mi madre y me siento completamente desbordada. Siento que he perdido a la persona que amo, mi hogar, mi proyecto de familia y parte de mi identidad. Él sigue con su vida mientras yo siento que tengo que empezar de cero.
Duermo mal, como poco, no tengo ganas de ver a nadie y siento que nada me importa excepto él. Me cuesta entender cómo, aunque racionalmente sé muchas cosas, acabo perdiéndome a mí misma.
No sé si mi duelo empezó hace cuatro meses o si está empezando ahora que realmente me he ido y he aceptado la pérdida. Me gustaría saber si esto entra dentro de un duelo normal, cuánto tiempo puede durar y en qué debería centrarme ahora para poder salir adelante.
¿Hay profesionales especializados en apego, dependencia emocional o trauma relacional? ¿Se puede trabajar esto durante el duelo? ¿Es posible conseguir un cambio real después de varios intentos de terapia?
Gracias por leerme.RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Hola. Lo que estás atravesando no es únicamente la pérdida de una pareja. También estás viviendo la pérdida del hogar compartido, del proyecto de maternidad, del futuro que habías imaginado y de una parte de la identidad que construiste dentro de esa relación. Por eso es comprensible que te sientas desbordada, aunque racionalmente sepas que marcharte podía ser necesario.
Es muy posible que el duelo se haya intensificado ahora. Aunque la relación terminara hace cuatro meses, continuasteis conviviendo y recibiste mensajes ambiguos sobre una posible reconciliación y un futuro juntos. Mientras existía esa posibilidad, una parte de ti podía seguir esperando. La separación física de hace pocos días probablemente ha convertido la pérdida en algo más concreto, por lo que emocionalmente puedes sentir que el duelo está comenzando ahora.
No existe un plazo exacto para superar una ruptura ni un proceso lineal. Al principio pueden aparecer tristeza intensa, incredulidad, necesidad de contacto, dificultades para dormir, pérdida de apetito y aislamiento. Habitualmente estas reacciones van fluctuando y reduciéndose con el tiempo, pero la intensidad y la interferencia en la vida diaria son más importantes que el número de meses transcurridos.
En tu caso, que duermas mal, comas poco, no quieras ver a nadie y sientas que nada te importa excepto él indica un nivel de sufrimiento que merece acompañamiento profesional desde ahora. No es necesario esperar a que el duelo se vuelva “patológico”. Si estos síntomas se mantienen la mayor parte del día, empeoran o te impiden atender las necesidades básicas, conviene solicitar también una valoración médica o psicológica para descartar un episodio depresivo u otra complicación emocional.
Durante estas primeras semanas, el objetivo no debería ser comprender toda la relación ni dejar de quererlo inmediatamente, sino estabilizarte:
* Recuperar progresivamente el sueño, la alimentación y las rutinas básicas.
* Mantenerte acompañada, aunque inicialmente no tengas ganas de socializar.
* Limitar el contacto con él si sus mensajes reactivan la esperanza y te impiden aceptar la situación actual.
* Volver poco a poco a tus amistades, familia, intereses y espacios propios.
* Evitar tomar como referencia lo que él podría querer en el futuro y observar lo que está eligiendo en el presente.
Respecto al tipo de terapia, sí existen profesionales especializados en relaciones, apego, dependencia emocional, duelo y patrones vinculares. “Apego ansioso” puede ser una manera útil de describir ciertas reacciones, pero no debería convertirse en una etiqueta que explique todo lo que te ocurre. Conviene que el profesional realice una evaluación individual y comprenda cómo aprendiste a vincularte, qué te lleva a abandonar tus necesidades, cómo respondes ante la ambigüedad y qué señales ignoras cuando temes perder una relación.
Podría encajarte una terapia integradora con perspectiva de apego, terapia de esquemas, terapia interpersonal o un enfoque psicodinámico relacional. La terapia cognitivo-conductual y la activación conductual también pueden ayudar con la rumiación, el aislamiento y la pérdida de rutinas. La terapia interpersonal trabaja específicamente el duelo, los cambios de rol y las dificultades en las relaciones. El EMDR u otros tratamientos centrados en trauma solo estarían indicados si, tras una valoración, existen experiencias traumáticas concretas; una ruptura dolorosa no implica automáticamente un trauma clínico.
Sí, es posible trabajar estos patrones mientras atraviesas el duelo. Probablemente el proceso tenga dos fases que se irán solapando: primero ayudarte a sostener la pérdida y recuperar estabilidad; después comprender de qué manera fuiste renunciando a ti misma y aprender a mantener tu identidad, tus vínculos y tus límites dentro de futuras relaciones.
Haber realizado terapia anteriormente sin conseguir todos los cambios que esperabas no significa que no puedas cambiar. A veces el enfoque no era el adecuado, no existía suficiente conexión con el profesional o se trabajó la comprensión intelectual sin trasladarla a decisiones y comportamientos concretos. En una primera consulta puedes preguntar cómo se abordarán tus patrones relacionales, qué objetivos se plantearán y cómo se evaluará el progreso.
Por último, dado que el deseo de ser madre forma parte central de tu dolor y tienes 40 años, puede ser conveniente solicitar una consulta informativa con ginecología o medicina reproductiva, independientemente de esta relación. No para obligarte a decidir ahora ni aumentar tu presión, sino para conocer tu situación y tus opciones reales sin dejar todo tu proyecto de maternidad condicionado a una posible reconciliación. Las sociedades médicas recomiendan no demorar la orientación especializada alrededor de esta edad.
Ahora mismo no estás empezando desde cero: estás comenzando desde una experiencia muy dolorosa, pero también desde una mayor conciencia sobre lo que no quieres volver a perder de ti misma. Si aparecieran pensamientos de hacerte daño, desesperanza extrema o sintieras que no puedes mantenerte a salvo, busca ayuda urgente y permanece acompañada.
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Hola, buen día. Tengo 32 años y presento un patrón de preocupación constante, sobrepensamiento y cre
Hola, buen día. Tengo 32 años y presento un patrón de preocupación constante, sobrepensamiento y creación de escenarios catastróficos que me acompaña desde la infancia (de niña tenía onicofagia severa y miedos intensos a que le pasara algo a mi mamá).Soy mamá desde los 18 años. Mi hijo mayor (14 años) nació con un síndrome y problemas de salud graves, y mi hijo menor (casi 3 años) llegó tras la pérdida de dos embarazos y 8 años de búsqueda. Debido a estas experiencias difíciles, mi nivel de alerta y sobreprotección se ha elevado muchísimo. Me cuesta mucho separarme de ellos o delegar su cuidado a familiares por el temor constante a que algo malo les suceda, lo cual me ha generado críticas en mi entorno y ha influido en decisiones familiares importantes (como la dinámica escolar de mi hijo mayor).Me cuesta mucho controlar este bucle de pensamientos negativos, al grado de que a veces afecta mi descanso y mis sueños.
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Hola. Por lo que describes, parece que la preocupación y la anticipación de peligros te acompañan desde la infancia, aunque las experiencias posteriores —la enfermedad de tu hijo, las pérdidas gestacionales y los años de espera hasta el nacimiento del pequeño— pueden haber intensificado considerablemente tu necesidad de mantenerlo todo bajo control.
Después de vivir situaciones en las que realmente ocurrieron acontecimientos difíciles e imprevisibles, es comprensible que tu mente haya aprendido a permanecer en alerta. El problema es que ese mecanismo de protección puede mantenerse activo incluso cuando no existe un peligro inmediato, generando pensamientos catastróficos, sobreprotección, dificultad para delegar y problemas de sueño.
No es posible establecer un diagnóstico únicamente con esta información, pero sería recomendable valorar si existe un trastorno de ansiedad, síntomas relacionados con experiencias traumáticas o una combinación de ambos. La preocupación persistente, difícil de controlar y con repercusión en el descanso, las decisiones familiares y la vida cotidiana merece una evaluación profesional.
Puede ayudarte comenzar a diferenciar entre el cuidado necesario y las conductas impulsadas por la ansiedad. Por ejemplo, comprobar que una persona es adecuada para cuidar a tus hijos constituye una precaución razonable; no separarte nunca de ellos, aun cuando estén con familiares responsables, puede aliviarte momentáneamente, pero también reforzar la idea de que solo están seguros si tú permaneces presente.
El objetivo terapéutico no sería que dejaras de preocuparte por tus hijos, sino aprender a tolerar progresivamente la incertidumbre sin organizar toda la vida familiar alrededor del miedo. Esto puede trabajarse mediante pequeñas exposiciones planificadas: delegar durante periodos breves en una persona de confianza, evitar comprobaciones constantes y ampliar gradualmente el tiempo de separación. Es importante hacerlo de manera progresiva y no como una obligación brusca.
También puedes practicar algunas pautas:
* Anotar el escenario que temes y diferenciar entre lo que es posible y lo que resulta probable.
* Preguntarte qué pruebas existen de que el peligro está ocurriendo en este momento.
* Reservar diariamente un tiempo limitado para revisar las preocupaciones, posponiéndolas cuando aparezcan fuera de ese horario.
* Reducir las búsquedas, llamadas o comprobaciones utilizadas únicamente para obtener tranquilidad inmediata.
* Recuperar espacios propios de descanso, actividades agradables y apoyo familiar.
Tus experiencias explican que tu sistema de alarma se haya vuelto especialmente sensible, pero no significa que tengas que vivir siempre de esta manera. Se puede aprender a proteger a tus hijos sin que el miedo dirija todas tus decisiones. Dado que ya afecta a tu descanso, a la dinámica familiar y a tu capacidad para delegar, sería aconsejable iniciar una valoración psicológica sin esperar a que el malestar aumente.
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Me tocó ..el ano y me excito. Mucho soy hombre etero..
Me tocó ..el ano y me excito. Mucho soy hombre etero..
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Hola. Que la estimulación anal te haya producido mucha excitación no significa que hayas dejado de ser heterosexual. La orientación sexual se relaciona con quién te atrae afectiva y sexualmente, no con una práctica concreta ni con la zona del cuerpo que te produce placer.
El ano y la zona perineal tienen muchas terminaciones nerviosas y, en los hombres, la estimulación interna también puede alcanzar indirectamente la próstata, por lo que es normal que resulte placentera. Puedes disfrutar de esa sensación y seguir sintiéndote atraído exclusivamente por mujeres.
Lo importante es que cualquier práctica se realice con consentimiento, comodidad, higiene, lubricación abundante y sin dolor. Si deseas explorarla, conviene hacerlo de forma gradual y detenerse si aparece molestia, sangrado o incomodidad.
No necesitas etiquetarte de otra manera por haber disfrutado de esta experiencia. El placer corporal no determina por sí solo la orientación sexual.
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Me gustaría q la contestara un psicólogo, cuento yo hace 20 años estuve con un saguitario yo soy Gém
Me gustaría q la contestara un psicólogo, cuento yo hace 20 años estuve con un saguitario yo soy Géminis, se dejó cada uno hizo su vida el se caso yo no, nos encontramos hace 3 años y fuimos pareja escondida yo por q el está separado de hace dos sin papel a día de hoy con una aries sin hijos pero mantenida por él ella y su hija, a día de hoy me dice q q na da pasado pagina q recuerda muchos años buenos con ella, a mí me escondía de la gente pero lo acepté por q pensé q sería poco tiempo, hicieron propuesta de matrimonio pero ninguna de las partes se mueve, yo creo q ella espera la vida q tenía de lujos la perdió y la quiere, y el la separación le cuesta dinero y eso duele. Pero yo a paseo. Gracias saludos
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Hola. Entiendo que esta situación te genere dolor, confusión y sensación de haber sido apartada después de haber esperado que la relación pudiera consolidarse.
Desde la psicología, los signos del zodiaco no permiten explicar ni predecir el comportamiento dentro de una relación. Para comprender lo que está ocurriendo es más útil fijarse en los hechos: durante estos años él ha mantenido la relación contigo de forma oculta, no ha resuelto claramente su situación anterior y actualmente te comunica que debes pasar página.
Es comprensible que intentes encontrar una explicación pensando que ella desea recuperar su anterior nivel de vida o que él evita separarse por el coste económico. Sin embargo, estas son hipótesis que pueden mantenerte atrapada tratando de comprender o justificar sus decisiones. Lo que sí puedes valorar es que, hasta ahora, él no ha realizado acciones concretas para ofrecerte una relación visible, estable y comprometida.
Aceptar durante un tiempo una relación escondida porque confiabas en que la situación cambiaría no significa que seas culpable de lo sucedido. Probablemente actuaste desde el afecto y la esperanza. No obstante, cuando una promesa futura se mantiene durante años sin avances reales, conviene preguntarse cuánto tiempo más deseas esperar y qué coste emocional está teniendo para ti.
Que él recuerde momentos buenos con su anterior pareja no invalida lo que vivisteis, pero tampoco constituye una garantía de futuro contigo. Si ahora te ha pedido que pases página, puede ser doloroso, pero es importante tomar en consideración su posición actual y no únicamente lo que te prometió o insinuó anteriormente.
En este momento, lo más protector puede ser establecer distancia, reducir el contacto y dejar de buscar explicaciones en las decisiones de él o de su expareja. El objetivo no sería demostrarle lo que ha perdido, sino recuperar tu dignidad, tus vínculos, tus proyectos y la posibilidad de construir una relación en la que no tengas que permanecer escondida.
Si te cuesta romper este ciclo, mantienes la esperanza a pesar de sus decisiones o sientes que esta relación ha afectado mucho a tu autoestima, un proceso psicológico puede ayudarte a elaborar el duelo y comprender qué necesidades te llevaron a aceptar una relación con tanta ambigüedad. Mereces una relación basada en hechos, reciprocidad y disponibilidad emocional, no únicamente en promesas futuras.
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Mi esposo tarda menos de 2 minutos en eyacular, y me dice que con sus antiguas parejas se tardaba mu
Mi esposo tarda menos de 2 minutos en eyacular, y me dice que con sus antiguas parejas se tardaba mucho más para eyacular
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Hola. Que tu esposo tarde menos de dos minutos en eyacular puede ser compatible con una dificultad de control eyaculatorio, pero el tiempo no es el único criterio. También debe valorarse si ocurre de manera repetida, si siente que no puede retrasar la eyaculación y si genera malestar en alguno de los dos o afecta a vuestra vida sexual.
El hecho de que con parejas anteriores tardara más no significa que el problema seas tú ni que se sintiera más atraído por ellas. La respuesta sexual puede cambiar con el tiempo y según el contexto. El estrés, la ansiedad por rendir, la frecuencia de las relaciones, la excitación, las dificultades de erección, determinados problemas médicos o la dinámica de la pareja pueden influir. Cuando antes existía un mayor control y la dificultad aparece posteriormente, se habla de posible eyaculación precoz adquirida.
Las comparaciones con antiguas parejas suelen aumentar la inseguridad y la presión, lo que puede empeorar la situación. Sería más útil hablar de cómo os sentís actualmente y de qué necesitáis para disfrutar ambos, evitando centrar toda la relación sexual en la duración de la penetración. Podéis ampliar el tiempo dedicado a las caricias, la estimulación oral o manual y otras prácticas satisfactorias antes o después de la eyaculación.
Si sucede en la mayoría de los encuentros, ha aparecido recientemente o está generando malestar, sería recomendable que consultara con un urólogo, médico y/o sexólogo . Existen intervenciones psicológicas, sexológicas y farmacológicas eficaces, pero el tratamiento debe adaptarse a la causa y ser indicado por un profesional.
Lo importante es abordar el tema como una dificultad compartida y tratable, no como un fallo personal ni como una comparación con sus relaciones anteriores.
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Hola, mi caso es el siguiente, conoci a mi actual pareja mientras ella se dedicaba a la prostitucion
Hola, mi caso es el siguiente, conoci a mi actual pareja mientras ella se dedicaba a la prostitucion, después de 3 meses juntos habíamos acordado que ya no la ejercería más, y 3 meses después de este acuerdo descubrí que ella seguía ejerciendo, el engaño me dolió muchísimo, ella me dijo que solo lo hizo para sostener su situación económica pero más alla de ello me pudo mucho que lo hubiera ocultado tanto tiempo, me duele porque realmente la amo y quisiera comprenderla pero es una situación muy difícil de afrontar para mi
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Hola. Es comprensible que te sientas profundamente dolido/a. Parece que lo que más te ha afectado no es únicamente que tu pareja continuara ejerciendo, sino que incumpliera un acuerdo importante y te lo ocultara durante varios meses. Esto puede generar una ruptura de la confianza, inseguridad y muchas dudas sobre la relación.
Intentar comprender sus motivos no significa que debas restar importancia a tu dolor. Es posible que continuara por necesidad económica, miedo a no poder mantenerse o dificultad para encontrar otra alternativa, pero también es cierto que aceptó un compromiso contigo y no te informó de que no podía cumplirlo. Ambas realidades pueden coexistir: tu pareja puede haber atravesado una situación difícil y tú puedes sentirte engañado/a.
Antes de decidir si continuar, sería importante mantener una conversación clara, evitando tanto el interrogatorio como la justificación inmediata. Necesitas saber si realmente desea abandonar esa actividad, qué dificultades económicas se lo impiden, qué plan realista tiene para sostenerse y si está dispuesta a reconstruir la confianza mediante hechos y transparencia. Tampoco sería saludable que asumieras por completo la responsabilidad de mantenerla económicamente para evitar que vuelva a ejercer.
También conviene que revises tus propios límites: si podrías continuar en la relación en caso de que decidiera seguir ejerciendo, qué necesitarías para recuperar la confianza y qué situaciones no estás dispuesto/a a aceptar. Amar a una persona no obliga a permanecer en una relación cuyas condiciones te resultan emocionalmente insostenibles.
Dado que ha existido actividad sexual con otras personas sin que tú lo supieras, sería prudente que ambos consultéis con un profesional sanitario para valorar pruebas de infecciones de transmisión sexual y acordéis medidas de protección hasta conocer los resultados.
Si ambos queréis continuar, una terapia de pareja o sexológica puede ofrecer un espacio para comprender lo ocurrido, establecer acuerdos realistas y valorar si es posible reparar la confianza. El objetivo no sería juzgar su actividad ni obligarte a aceptarla, sino comprobar si podéis construir una relación basada en sinceridad, consentimiento y límites compartidos.
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Soy virgen y hoy usé un vibrador por primera vez, y comencé a sacudirme y temblar como loca en tan s
Soy virgen y hoy usé un vibrador por primera vez, y comencé a sacudirme y temblar como loca en tan solo pocos minutos, fue un placer extraño y quisquilloso, es esto normal?
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Hola. Sí, lo que describes puede ser completamente normal. Durante una excitación intensa o un orgasmo pueden aparecer temblores, sacudidas, contracciones musculares involuntarias, aumento de la respiración y una sensación repentina de liberación de tensión. La estimulación con vibrador puede ser especialmente intensa, sobre todo la primera vez, porque proporciona una estimulación constante y diferente a la manual.
Ese placer “extraño” también puede deberse a que era una sensación nueva y muy intensa. No todas las personas experimentan el orgasmo de la misma manera: algunas sienten contracciones claras, otras temblores en las piernas o en todo el cuerpo, y otras simplemente una sensación de relajación o placer.
Ser virgen no modifica esta respuesta ni impide utilizar un vibrador. La virginidad es un constructo cultural y no se pierde por masturbarse. Lo importante es utilizar el dispositivo de forma cómoda y segura: comenzar con una intensidad baja, detenerse si aparece dolor, utilizar lubricante compatible con el material del juguete y limpiarlo antes y después de usarlo.
Si los temblores desaparecieron al terminar la estimulación y no hubo dolor, sangrado, desmayo o pérdida de conciencia, probablemente formaron parte de una respuesta sexual normal. Si las sacudidas continúan mucho tiempo después, aparecen fuera del contexto sexual o van acompañadas de síntomas preocupantes, sería conveniente consultarlo con un profesional.
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Hola, soy mujer de 19 años y me gustaría consultar si mis dificultades para sentir empatía, experime
Hola, soy mujer de 19 años y me gustaría consultar si mis dificultades para sentir empatía, experimentar emociones y relacionarme con otras personas podrían estar relacionadas con algún rasgo o trastorno de personalidad. Me gustaría saber si sería recomendable acudir a un psicólogo especializado en personalidad para una evaluación.
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Hola. Las dificultades para sentir o identificar emociones, conectar con otras personas o experimentar empatía pueden aparecer por motivos muy diferentes y, por sí solas, no permiten concluir que exista un trastorno de personalidad.
Antes de plantear ese diagnóstico habría que comprender qué significa exactamente para ti “no sentir empatía”: si te cuesta reconocer lo que otra persona siente, comprender su punto de vista, experimentar una respuesta emocional o demostrar externamente preocupación, aunque internamente sí te importe. La empatía incluye capacidades distintas y no todas tienen que estar afectadas de la misma manera.
También convendría explorar desde cuándo te ocurre, si aparece en todas las relaciones, cuánto interfiere en tu vida y si existen otros síntomas. La desconexión emocional puede relacionarse con depresión, estrés prolongado, experiencias traumáticas, mecanismos de protección, dificultad para identificar y expresar emociones o determinadas características del neurodesarrollo. La pérdida de interés o de capacidad para disfrutar también puede aparecer en cuadros depresivos.
Los trastornos de personalidad implican patrones persistentes de pensamiento, emoción y relación que aparecen en diferentes ámbitos de la vida y provocan dificultades significativas. No se diagnostican a partir de un rasgo aislado ni mediante cuestionarios disponibles en internet; requieren una evaluación clínica completa, teniendo en cuenta tu historia personal, familiar, social y emocional.
Sí sería recomendable acudir a un/a psicólogo/a sanitario/a o clínico/a con experiencia en evaluación psicológica, personalidad y diagnóstico diferencial. No es imprescindible que el profesional trabaje exclusivamente con trastornos de personalidad, pero sí que pueda explorar otras explicaciones antes de atribuir lo que te ocurre a uno de ellos. En algunos casos puede utilizar entrevistas clínicas y pruebas estandarizadas, aunque estas siempre deben interpretarse dentro de una evaluación más amplia.
Puedes explicar en la primera consulta situaciones concretas: qué sucede cuando alguien está triste, cómo reaccionas ante el afecto, si te cuesta reconocer tus propias emociones, si deseas relacionarte pero no sabes cómo hacerlo o si, por el contrario, no experimentas interés. Estos ejemplos serán más útiles que intentar acudir con una etiqueta ya definida.
Buscar una valoración no significa necesariamente que tengas un trastorno. Puede ayudarte a comprender tu funcionamiento emocional, detectar necesidades específicas y aprender habilidades de identificación emocional, comunicación y relación. Si esta desconexión ha aparecido recientemente, se acompaña de aislamiento intenso, pérdida generalizada de interés, deterioro importante en tu vida o pensamientos de hacerte daño, sería conveniente solicitar ayuda profesional con mayor prontitud.
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Tengo 52 años de edad soy hombre pero me considero una mujer puedo iniciar mi transición de género?
Tengo 52 años de edad soy hombre pero me considero una mujer puedo iniciar mi transición de género?
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Hola. Sí, a los 52 años puedes iniciar una transición de género. No existe una edad máxima para hacerlo, y cada persona puede decidir qué pasos necesita para vivir de una manera más coherente con su identidad. Si te reconoces como mujer, no necesitas demostrarlo mediante hormonas o cirugías para que tu identidad sea válida. También ten en cuenta que la transición es un proceso individual y no tiene un único recorrido. Puede incluir cambios sociales, terapia de voz, acompañamiento psicológico, tratamiento hormonal o intervenciones quirúrgicas. No es obligatorio realizar todos estos pasos, y puedes adentrarte en estos pasos o no, según tus necesidades y circunstancias.
Si deseas comenzar una transición médica, sería recomendable acudir a un profesional con experiencia en diversidad de género, como un médico de atención primaria, endocrinólogo o unidad especializada. Empezar después de los 50 años no impide recibir hormonas, aunque hace especialmente importante individualizar el tratamiento y realizar controles periódicos.
No debes tomar estrógenos ni bloqueadores hormonales por tu cuenta o adquiridos sin supervisión médica. La medicación, las dosis y la vía de administración deben adaptarse a tu salud y a los cambios que desees conseguir.
El acompañamiento psicológico puede ser útil para explorar expectativas, afrontar posibles temores y gestionar la comunicación con la familia o el entorno, pero no debería utilizarse para cuestionar o intentar cambiar tu identidad. El objetivo es acompañarte para que puedas tomar decisiones informadas, seguras y acordes con lo que necesitas.
El primer paso puede ser solicitar una consulta con un profesional especializado en identidad de género para conocer las opciones disponibles en tu lugar de residencia y diseñar contigo un proceso personalizado.
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Hola, tengo 36 años mi problema es que soy muy intenso, cuando tengo intimidad con mi pareja que son
Hola, tengo 36 años mi problema es que soy muy intenso, cuando tengo intimidad con mi pareja que son de tres a cuatro veces por semana, en el acto duro hasta tres horas y eyaculo más de dos ocasiones a veces mi pareja termina lastimada aunque en el acto está tan excitada que no me detiene paro termina lastimada que hace me arrepienta después, creo que ser muy intenso no es normal, me recomiendan la masturbación. O como podré hacerle.
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Hola. Mantener relaciones durante varias horas o eyacular más de una vez no constituye por sí solo un problema. Lo relevante es si puedes regular la intensidad y detenerte, y especialmente si vuestra forma de mantener relaciones está provocando dolor o lesiones a tu pareja.
Que ella esté muy excitada y no te pida que pares no significa que su cuerpo no esté sufriendo irritación. Durante la excitación, el dolor puede percibirse menos y aparecer después. Por ello, no conviene esperar a que sea ella quien detenga el encuentro: ambos debéis responsabilizaros de comprobar cómo se encuentra y parar ante molestias, ardor, entumecimiento o pérdida de lubricación.
Podéis acordar previamente una duración más corta, realizar pausas y utilizar una palabra o señal para disminuir la intensidad. También sería recomendable emplear abundante lubricante, reaplicarlo durante el encuentro, alternar la penetración con otras prácticas y elegir posiciones en las que ella controle la profundidad y el ritmo. Si ya está dolorida, conviene evitar la penetración hasta que se haya recuperado; continuar puede aumentar la irritación y favorecer que el dolor se repita. La lubricación y la comunicación sobre el dolor son medidas recomendadas para reducir las molestias durante las relaciones.
La masturbación antes del encuentro podría reducir temporalmente la urgencia o la intensidad en algunas personas, pero no es una solución necesaria ni garantiza que las relaciones sean más cortas; incluso podría prolongar el tiempo hasta la eyaculación. Sería más útil aprender a regular conscientemente el ritmo, la profundidad y la duración.
Ser intenso sexualmente no equivale automáticamente a tener un trastorno. Sin embargo, sería aconsejable consultar con un/a sexólogo/a o psicólogo/a si sientes que no puedes detenerte a pesar de saber que ella puede resultar lastimada, incumples repetidamente los límites acordados o experimentas una sensación de pérdida de control seguida de arrepentimiento. La dificultad persistente para controlar comportamientos sexuales que producen consecuencias negativas merece una valoración profesional.
Tu pareja debería acudir a ginecología si el dolor es frecuente, dura después de las relaciones o aparece sangrado, flujo anormal, ardor al orinar o dolor pélvico, porque no todas las molestias se deben únicamente a la duración o a la fricción.
El objetivo no es que dejes de disfrutar ni que reduzcas necesariamente la frecuencia sexual, sino que ambos podáis disfrutar sin dolor, lesiones ni arrepentimiento posterior.
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Mi mamá falleció hace un mes y no puedo llorar. Tengo mucha rabia, mi hermano era su favorito y no f
Mi mamá falleció hace un mes y no puedo llorar. Tengo mucha rabia, mi hermano era su favorito y no fue capaz de llamarme cuando la internaron antes e que falleciera cuando yo vivía a 6 cuadras de la clínica donde falleció ella, Llegue cuando había muerto, le cerré los ojos. Pero me quedo esa rabia, que no me llamaran. que no pidiera por mi, como había pedido por mi hermano el día anterior. Deje la casa de mi mama, porque no soportaba que estuvieran, mis sobrinos repartiéndose las cosas con mi mama en agonía, y no la habian visto en años, solo iban a su cumpleaños. A la semana siguiente, vinieron con un camión y se llevaron todas las cosas de la casa para ponerlas en un galpón en la casa de mi hermano. No pude sacar mis cosas, porque yo tenia muchas cosas que como vivo en un lugar pequeño, había depositado en la casa de mi mama. Parece que solo hablara de los material, pero es que un invasión brutal a la intimidad de mi madre y mía. No entiendo, como mi madre siempre lo defendía, lo sobreprotegía y dejo que sus hijos fueran como buitres a al casa de mama.
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Hola. Siento mucho la pérdida de tu madre y también la forma en la que tuviste que vivir esos últimos momentos. Llegar cuando ya había fallecido, cerrarle los ojos y quedarte con la sensación de que no te avisaron a tiempo puede ser una experiencia muy dolorosa, incluso traumática.
Que ahora sientas rabia no significa que estés haciendo un duelo “mal” ni que seas una persona materialista. La rabia puede formar parte del duelo, especialmente cuando la muerte se ha vivido con sensación de injusticia, exclusión, abandono o falta de respeto. El duelo puede incluir tristeza, shock, culpa, enfado y muchas emociones mezcladas.
Además, en tu caso parece que el dolor por la muerte de tu madre se ha mezclado con heridas familiares previas: la sensación de que tu hermano era el favorito, de que a él se le tenía más en cuenta, de que no te llamaron cuando estabas cerca y de que otros familiares invadieron la casa y las pertenencias mientras tú todavía estabas intentando asimilar lo ocurrido. No hablas solo de objetos; hablas de intimidad, de memoria, de pertenencia y de un espacio que también contenía parte de tu historia.
Es comprensible que te duela que tus sobrinos se repartieran cosas o trasladaran pertenencias cuando tu madre estaba agonizando o apenas había fallecido. En muchas familias, tras una muerte, aparecen conflictos por los objetos, pero estos conflictos rara vez son solo materiales: suelen representar reconocimiento, lugar dentro de la familia, respeto, reparación o necesidad de conservar algo de la persona fallecida.
Ahora mismo quizá no puedas llorar porque tu sistema emocional está ocupado sosteniendo la rabia, la incredulidad y la sensación de injusticia. Algunas personas lloran enseguida; otras sienten bloqueo, enfado o una especie de anestesia emocional durante semanas. No llorar no significa que no quisieras a tu madre ni que no estés sufriendo.
Puede ayudarte separar dos planos. Por un lado, el duelo por tu madre: lo que no pudiste decirle, la despedida que no ocurrió como necesitabas, la relación que tuvisteis y lo que significaba para ti. Por otro lado, el conflicto familiar: la falta de aviso, el manejo de la casa, tus pertenencias y la sensación de invasión. Mezclar ambos planos puede hacer que la rabia ocupe todo el espacio y no te permita conectar con tu propio dolor.
A nivel práctico, si hay pertenencias tuyas en la casa o en el galpón, intenta abordarlo de la forma más concreta posible: hacer una lista, pedir por escrito que te permitan retirarlas y, si es necesario, buscar asesoramiento legal o mediación familiar según las normas de tu país. Hacerlo por escrito puede ayudarte a protegerte de discusiones impulsivas y a dejar constancia de lo que necesitas recuperar.
A nivel emocional, sería recomendable que pudieras hablar con un/a psicólogo/a especializado/a en duelo. No porque tu reacción sea “anormal”, sino porque se trata de un duelo muy cargado de rabia, exclusión y conflicto familiar. Un acompañamiento puede ayudarte a procesar lo vivido, elaborar la despedida y no quedarte atrapada únicamente en la injusticia.
Si en las próximas semanas notas que no puedes dormir, comer, atender tus responsabilidades, que la rabia te desborda o aparecen pensamientos de hacerte daño, busca ayuda profesional con urgencia. Ahora mismo no necesitas juzgarte por no llorar; necesitas sostén, claridad y un espacio donde tu dolor no sea minimizado.
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Hola, mi pareja está en un tratamiento con sertralina tengo entendido que es inhibidor del libido y
Hola, mi pareja está en un tratamiento con sertralina tengo entendido que es inhibidor del libido y aunque se eso y que ademas tambien tenemos otras formas de intimar como el tiempo de calidad y otras cosas, emocionalmente estamos bien pero la falta de sexo me hace empezar a sentir rechazado siento que estoy viviendo con una amiga empiezo a pensar en otras mujeres, cuando intento acercarme le da un ataque de risa, creo que incluso me empieza afectar anímicamente porque tambien me hace sentir poco deseado y hasta pienso que talvez ya no le gusto, se que hay otras formas de abordar la situación al menos en mi como el auto placer o los juguetes pero ya los probé, y aun así sigo sintiendo que me hace falta mi pareja si trato de abordar el tema con ella me dice lo que necesito es comprensión y se la doy pero cuando yo necesito comprensión es como (yo no soy responsable de tus emociones) no se como seguir adelante con esto apoyándola pero pues tambien sin sentirme olvidado, les agradezco su atención .
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Hola. Es comprensible que esta situación te esté afectando. Aunque entiendas racionalmente que la sertralina puede influir en la sexualidad de tu pareja, emocionalmente puedes seguir experimentando la falta de contacto como rechazo, pérdida de intimidad o sensación de no ser deseado. El autocuidado y los juguetes pueden aliviar la necesidad física, pero no siempre sustituyen la conexión erótica y afectiva con la pareja.
La sertralina puede producir disminución del deseo, dificultades para excitarse y retraso o ausencia del orgasmo. Además, el problema emocional por el que se prescribió el tratamiento también puede afectar a la libido. Por tanto, su falta de iniciativa sexual no demuestra necesariamente que ya no le gustes.
Que se ría cuando intentas acercarte puede resultarte especialmente doloroso, pero no necesariamente significa burla o rechazo. En algunas personas la risa aparece por nerviosismo, incomodidad o presión ante una situación sexual que no saben cómo manejar. Sería importante preguntárselo en un momento tranquilo, fuera del dormitorio, sin iniciar la conversación inmediatamente después de un intento sexual.
Podrías expresarlo así: “Sé que no eliges sentir menos deseo y no quiero presionarte para tener relaciones. Al mismo tiempo, la ausencia de intimidad me está haciendo sentir poco deseado y distante de ti. Necesito que podamos hablar de cómo cuidar esta parte de la relación de una manera cómoda para ambos”.
Comprenderla no significa que debas silenciar indefinidamente tus propias necesidades. Ella no es responsable de eliminar todas tus emociones, pero en una relación sí es importante escuchar cómo las decisiones y dificultades de cada uno afectan al otro. Del mismo modo, tu malestar no debe utilizarse para que ella acceda a mantener relaciones que no desea. El objetivo sería buscar acuerdos, no establecer culpables.
Podéis explorar qué formas de intimidad le resultan posibles actualmente: abrazos, besos, masajes, caricias, dormir juntos, contacto sensual sin penetración o encuentros en los que no exista la obligación de excitarse o llegar al orgasmo. Conviene acordarlo previamente para que ella no viva cada acercamiento como una exigencia sexual y para que tú no interpretes cualquier contacto como una promesa de que habrá relaciones.
También sería recomendable que ella comentara los efectos sexuales con el profesional que le prescribe la sertralina. Dependiendo de su evolución y de su situación clínica, el médico puede valorar distintas opciones, pero no debería modificar la dosis ni suspender el tratamiento por su cuenta, ya que la retirada brusca de antidepresivos puede producir síntomas de discontinuación y empeoramiento.
Si cada conversación termina en presión, defensividad o invalidación, una terapia sexual o de pareja puede ayudaros a hablar de deseo, rechazo, consentimiento y necesidades afectivas sin enfrentaros. También puede serte útil un espacio individual si esta situación está afectando de manera importante a tu autoestima o a tu estado de ánimo.
Pensar en otras mujeres no te convierte automáticamente en una mala pareja, pero sí puede ser una señal de que necesitas conexión, validación y claridad. Antes de tomar decisiones impulsivas, conviene que ambos valoréis si existe disposición real para cuidar esta dificultad como un asunto compartido.
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Buenas tardes. Tengo que realizar un vuelo de una hora y media, nunca he subido a un avión, tengo cl
Buenas tardes. Tengo que realizar un vuelo de una hora y media, nunca he subido a un avión, tengo claustrofobia. En autobús viajo sin problemas. Mi fobia es a espacios cerrados pequeños, como un ascensor.Que me aconsejan? Muchas gracias de ante mano. Un saludo.
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Hola. Un avión es un espacio cerrado, pero la experiencia puede ser diferente a la de un ascensor: la cabina es más amplia, puedes permanecer sentado/a, distraerte y contar con la ayuda de la tripulación.
Antes del vuelo puede ayudarte familiarizarte gradualmente con la situación: mirar vídeos del interior de un avión, imaginar el recorrido completo —llegada al aeropuerto, embarque, despegue y aterrizaje— y practicar previamente alguna técnica de respiración. La terapia cognitivo-conductual y la exposición gradual son intervenciones eficaces para abordar la claustrofobia y otras fobias específicas.
Para este primer viaje podrías:
* Elegir un asiento de pasillo, ya que suele proporcionar una mayor sensación de espacio y libertad de movimiento.
* Viajar acompañado/a por alguien de confianza, si es posible.
* Llevar música, una película o alguna actividad que te ayude a centrar la atención.
* Evitar un exceso de cafeína antes de volar, porque puede aumentar la activación física.
* Recordarte que sentir ansiedad no significa que estés en peligro ni que vayas a perder el control.
Si notas que aumenta la ansiedad, apoya los pies en el suelo, relaja los hombros y respira suavemente, intentando que la espiración sea algo más larga que la inspiración. También puedes mirar a tu alrededor y nombrar mentalmente cinco cosas que ves, cuatro que sientes y tres que escuchas. El objetivo no es eliminar inmediatamente la ansiedad, sino permitir que suba y disminuya sin interpretar esas sensaciones como peligrosas.
No es recomendable automedicarse ni utilizar tranquilizantes o alcohol para afrontar el vuelo.
Si todavía falta tiempo para el viaje o el miedo es muy intenso, unas sesiones con un/a psicólogo/a especializado/a en ansiedad y fobias pueden ayudarte a preparar una exposición gradual y un plan personalizado. También existen cursos específicos para el miedo a volar organizados por algunas compañías aéreas.
No necesitas subir al avión sin sentir ningún miedo; el objetivo es comprobar que puedes realizar el viaje aunque aparezca cierta ansiedad y que esta termina disminuyendo.
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Buenas noches ví a mi esposo meterse un objeto en el ano y lo tiene ahí un rato y se mueve y después
Buenas noches ví a mi esposo meterse un objeto en el ano y lo tiene ahí un rato y se mueve y después va al baño y hace chorro pero yo le pregunté y me lo negó y yo en ese sentido no soy cerrada pero no sé por qué no me dice eso es normal o por qué lo hace
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Hola. La estimulación anal puede resultar placentera en algunos hombres debido a la sensibilidad de la zona y a la proximidad de la próstata. Esta práctica, por sí misma, no determina su orientación sexual ni significa necesariamente que exista un problema en vuestra relación.
No es posible saber con certeza por qué lo hace ni qué era exactamente el “chorro” que observaste. La estimulación sexual puede terminar en eyaculación y también producir sensación de ganas de orinar, pero únicamente él podría explicarte qué estaba experimentando.
Que te lo haya negado puede estar relacionado con vergüenza, miedo a ser juzgado, dificultad para hablar de su sexualidad o necesidad de preservar una parte de su intimidad. No significa necesariamente que desconfíe de ti o que te esté ocultando su orientación. Aunque le transmitas que no eres una persona cerrada, quizá todavía no se sienta preparado para hablar de ello.
Podrías retomar la conversación en un momento tranquilo, sin exigir una confesión ni entrar desde el reproche: “No quiero juzgarte ni controlar tu intimidad. Solo quiero que sepas que puedes hablar conmigo y que me preocupa que lo hagas de manera segura”. También es válido expresar cómo te ha hecho sentir que negara algo que habías observado, centrando la conversación en la confianza y no en la práctica sexual.
Respecto a la seguridad, es importante que cualquier objeto introducido por vía anal esté diseñado específicamente para ello, sea resistente y tenga una base ancha que impida que entre completamente. Debe utilizarse abundante lubricante, avanzar despacio y detenerse ante dolor o sangrado, ya que el ano no produce lubricación propia y su mucosa puede lesionarse.
Si el objeto queda retenido, no puede extraerlo, aparece dolor abdominal intenso, sangrado abundante, fiebre o malestar importante, debe acudir a urgencias y no intentar sacarlo utilizando otros objetos.
Lo más relevante no es considerar esta conducta “normal” o “anormal”, sino que se realice de manera segura y que podáis hablar de vuestra sexualidad respetando tanto la confianza de la pareja como la intimidad individual. Si este tema provoca discusiones, desconfianza o mucha dificultad para comunicaros, una consulta de sexología o terapia de pareja puede ayudaros a abordarlo sin vergüenza ni juicios.
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Quiero saber si es normal si un niño de 12 años puede masturbarse mirando un familiar ?
Quiero saber si es normal si un niño de 12 años puede masturbarse mirando un familiar ?
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Hola. A los 12 años, con la pubertad, es posible que aparezca curiosidad sexual, autoexploración corporal y masturbación. Esto, por sí solo, puede formar parte del desarrollo evolutivo normal y no debe abordarse desde el castigo, la vergüenza o la alarma.
Sin embargo, si el niño se toca mirando a un familiar, conviene prestar atención al contexto. No significa automáticamente que exista un problema grave, pero sí es una situación que requiere límites claros y una exploración cuidadosa: si fue algo puntual o repetido, si ocurrió en privado o delante de otras personas, si ha tenido acceso a contenido sexual, si comprende la diferencia entre intimidad y espacios compartidos, y si hay algún malestar emocional asociado.
Lo recomendable es hablar con él con calma, sin gritos ni humillaciones. Puede explicársele que su cuerpo y su intimidad son algo privado, validando que la curiosidad y las fantasías forman parte del desarrollo y no deben vivirse con culpa ni juicio. Al mismo tiempo, es importante enseñarle que tocarse debe hacerse en espacios privados.
También sería importante observar si aparecen otras señales de alerta: conductas sexuales muy repetitivas o difíciles de frenar, lenguaje o conocimientos sexuales no esperables para su edad, ansiedad, cambios bruscos de conducta, aislamiento, culpa intensa, exposición a pornografía o sospecha de que alguien haya podido vulnerar sus límites.
Si la situación se repite, genera mucho malestar en la familia o existen dudas sobre cómo manejarla, lo más adecuado es consultar con un/a psicólogo/a infantojuvenil o sexólogo/a especializado/a en infancia y adolescencia. La intervención no busca culpabilizar al menor, sino orientar a la familia, trabajar límites saludables, ofrecer educación afectivo-sexual y descartar posibles factores de riesgo.