Preguntas de pacientes (94)

  • Tengo 52 años de edad soy hombre pero me considero una mujer puedo iniciar mi transición de género?

    Tengo 52 años de edad soy hombre pero me considero una mujer puedo iniciar mi transición de género?

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     María Villalba López

    Hola. Sí, a los 52 años puedes iniciar una transición de género. No existe una edad máxima para hacerlo, y cada persona puede decidir qué pasos necesita para vivir de una manera más coherente con su identidad. Si te reconoces como mujer, no necesitas demostrarlo mediante hormonas o cirugías para que tu identidad sea válida. También ten en cuenta que la transición es un proceso individual y no tiene un único recorrido. Puede incluir cambios sociales, terapia de voz, acompañamiento psicológico, tratamiento hormonal o intervenciones quirúrgicas. No es obligatorio realizar todos estos pasos, y puedes adentrarte en estos pasos o no, según tus necesidades y circunstancias.

    Si deseas comenzar una transición médica, sería recomendable acudir a un profesional con experiencia en diversidad de género, como un médico de atención primaria, endocrinólogo o unidad especializada. Empezar después de los 50 años no impide recibir hormonas, aunque hace especialmente importante individualizar el tratamiento y realizar controles periódicos.

    No debes tomar estrógenos ni bloqueadores hormonales por tu cuenta o adquiridos sin supervisión médica. La medicación, las dosis y la vía de administración deben adaptarse a tu salud y a los cambios que desees conseguir.

    El acompañamiento psicológico puede ser útil para explorar expectativas, afrontar posibles temores y gestionar la comunicación con la familia o el entorno, pero no debería utilizarse para cuestionar o intentar cambiar tu identidad. El objetivo es acompañarte para que puedas tomar decisiones informadas, seguras y acordes con lo que necesitas.

    El primer paso puede ser solicitar una consulta con un profesional especializado en identidad de género para conocer las opciones disponibles en tu lugar de residencia y diseñar contigo un proceso personalizado.


  • Hola, tengo 36 años mi problema es que soy muy intenso, cuando tengo intimidad con mi pareja que son

    Hola, tengo 36 años mi problema es que soy muy intenso, cuando tengo intimidad con mi pareja que son de tres a cuatro veces por semana, en el acto duro hasta tres horas y eyaculo más de dos ocasiones a veces mi pareja termina lastimada aunque en el acto está tan excitada que no me detiene paro termina lastimada que hace me arrepienta después, creo que ser muy intenso no es normal, me recomiendan la masturbación. O como podré hacerle.

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     María Villalba López

    Hola. Mantener relaciones durante varias horas o eyacular más de una vez no constituye por sí solo un problema. Lo relevante es si puedes regular la intensidad y detenerte, y especialmente si vuestra forma de mantener relaciones está provocando dolor o lesiones a tu pareja.

    Que ella esté muy excitada y no te pida que pares no significa que su cuerpo no esté sufriendo irritación. Durante la excitación, el dolor puede percibirse menos y aparecer después. Por ello, no conviene esperar a que sea ella quien detenga el encuentro: ambos debéis responsabilizaros de comprobar cómo se encuentra y parar ante molestias, ardor, entumecimiento o pérdida de lubricación.

    Podéis acordar previamente una duración más corta, realizar pausas y utilizar una palabra o señal para disminuir la intensidad. También sería recomendable emplear abundante lubricante, reaplicarlo durante el encuentro, alternar la penetración con otras prácticas y elegir posiciones en las que ella controle la profundidad y el ritmo. Si ya está dolorida, conviene evitar la penetración hasta que se haya recuperado; continuar puede aumentar la irritación y favorecer que el dolor se repita. La lubricación y la comunicación sobre el dolor son medidas recomendadas para reducir las molestias durante las relaciones.

    La masturbación antes del encuentro podría reducir temporalmente la urgencia o la intensidad en algunas personas, pero no es una solución necesaria ni garantiza que las relaciones sean más cortas; incluso podría prolongar el tiempo hasta la eyaculación. Sería más útil aprender a regular conscientemente el ritmo, la profundidad y la duración.

    Ser intenso sexualmente no equivale automáticamente a tener un trastorno. Sin embargo, sería aconsejable consultar con un/a sexólogo/a  o psicólogo/a si sientes que no puedes detenerte a pesar de saber que ella puede resultar lastimada, incumples repetidamente los límites acordados o experimentas una sensación de pérdida de control seguida de arrepentimiento. La dificultad persistente para controlar comportamientos sexuales que producen consecuencias negativas merece una valoración profesional.

    Tu pareja debería acudir a ginecología si el dolor es frecuente, dura después de las relaciones o aparece sangrado, flujo anormal, ardor al orinar o dolor pélvico, porque no todas las molestias se deben únicamente a la duración o a la fricción.

    El objetivo no es que dejes de disfrutar ni que reduzcas necesariamente la frecuencia sexual, sino que ambos podáis disfrutar sin dolor, lesiones ni arrepentimiento posterior.


  • Mi mamá falleció hace un mes y no puedo llorar. Tengo mucha rabia, mi hermano era su favorito y no f

    Mi mamá falleció hace un mes y no puedo llorar. Tengo mucha rabia, mi hermano era su favorito y no fue capaz de llamarme cuando la internaron antes e que falleciera cuando yo vivía a 6 cuadras de la clínica donde falleció ella, Llegue cuando había muerto, le cerré los ojos. Pero me quedo esa rabia, que no me llamaran. que no pidiera por mi, como había pedido por mi hermano el día anterior. Deje la casa de mi mama, porque no soportaba que estuvieran, mis sobrinos repartiéndose las cosas con mi mama en agonía, y no la habian visto en años, solo iban a su cumpleaños. A la semana siguiente, vinieron con un camión y se llevaron todas las cosas de la casa para ponerlas en un galpón en la casa de mi hermano. No pude sacar mis cosas, porque yo tenia muchas cosas que como vivo en un lugar pequeño, había depositado en la casa de mi mama. Parece que solo hablara de los material, pero es que un invasión brutal a la intimidad de mi madre y mía. No entiendo, como mi madre siempre lo defendía, lo sobreprotegía y dejo que sus hijos fueran como buitres a al casa de mama.

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     María Villalba López

    Hola. Siento mucho la pérdida de tu madre y también la forma en la que tuviste que vivir esos últimos momentos. Llegar cuando ya había fallecido, cerrarle los ojos y quedarte con la sensación de que no te avisaron a tiempo puede ser una experiencia muy dolorosa, incluso traumática.

    Que ahora sientas rabia no significa que estés haciendo un duelo “mal” ni que seas una persona materialista. La rabia puede formar parte del duelo, especialmente cuando la muerte se ha vivido con sensación de injusticia, exclusión, abandono o falta de respeto. El duelo puede incluir tristeza, shock, culpa, enfado y muchas emociones mezcladas.

    Además, en tu caso parece que el dolor por la muerte de tu madre se ha mezclado con heridas familiares previas: la sensación de que tu hermano era el favorito, de que a él se le tenía más en cuenta, de que no te llamaron cuando estabas cerca y de que otros familiares invadieron la casa y las pertenencias mientras tú todavía estabas intentando asimilar lo ocurrido. No hablas solo de objetos; hablas de intimidad, de memoria, de pertenencia y de un espacio que también contenía parte de tu historia.

    Es comprensible que te duela que tus sobrinos se repartieran cosas o trasladaran pertenencias cuando tu madre estaba agonizando o apenas había fallecido. En muchas familias, tras una muerte, aparecen conflictos por los objetos, pero estos conflictos rara vez son solo materiales: suelen representar reconocimiento, lugar dentro de la familia, respeto, reparación o necesidad de conservar algo de la persona fallecida.

    Ahora mismo quizá no puedas llorar porque tu sistema emocional está ocupado sosteniendo la rabia, la incredulidad y la sensación de injusticia. Algunas personas lloran enseguida; otras sienten bloqueo, enfado o una especie de anestesia emocional durante semanas. No llorar no significa que no quisieras a tu madre ni que no estés sufriendo.

    Puede ayudarte separar dos planos. Por un lado, el duelo por tu madre: lo que no pudiste decirle, la despedida que no ocurrió como necesitabas, la relación que tuvisteis y lo que significaba para ti. Por otro lado, el conflicto familiar: la falta de aviso, el manejo de la casa, tus pertenencias y la sensación de invasión. Mezclar ambos planos puede hacer que la rabia ocupe todo el espacio y no te permita conectar con tu propio dolor.

    A nivel práctico, si hay pertenencias tuyas en la casa o en el galpón, intenta abordarlo de la forma más concreta posible: hacer una lista, pedir por escrito que te permitan retirarlas y, si es necesario, buscar asesoramiento legal o mediación familiar según las normas de tu país. Hacerlo por escrito puede ayudarte a protegerte de discusiones impulsivas y a dejar constancia de lo que necesitas recuperar.

    A nivel emocional, sería recomendable que pudieras hablar con un/a psicólogo/a especializado/a en duelo. No porque tu reacción sea “anormal”, sino porque se trata de un duelo muy cargado de rabia, exclusión y conflicto familiar. Un acompañamiento puede ayudarte a procesar lo vivido, elaborar la despedida y no quedarte atrapada únicamente en la injusticia.

    Si en las próximas semanas notas que no puedes dormir, comer, atender tus responsabilidades, que la rabia te desborda o aparecen pensamientos de hacerte daño, busca ayuda profesional con urgencia. Ahora mismo no necesitas juzgarte por no llorar; necesitas sostén, claridad y un espacio donde tu dolor no sea minimizado.


  • Hola, mi pareja está en un tratamiento con sertralina tengo entendido que es inhibidor del libido y

    Hola, mi pareja está en un tratamiento con sertralina tengo entendido que es inhibidor del libido y aunque se eso y que ademas tambien tenemos otras formas de intimar como el tiempo de calidad y otras cosas, emocionalmente estamos bien pero la falta de sexo me hace empezar a sentir rechazado siento que estoy viviendo con una amiga empiezo a pensar en otras mujeres, cuando intento acercarme le da un ataque de risa, creo que incluso me empieza afectar anímicamente porque tambien me hace sentir poco deseado y hasta pienso que talvez ya no le gusto, se que hay otras formas de abordar la situación al menos en mi como el auto placer o los juguetes pero ya los probé, y aun así sigo sintiendo que me hace falta mi pareja si trato de abordar el tema con ella me dice lo que necesito es comprensión y se la doy pero cuando yo necesito comprensión es como (yo no soy responsable de tus emociones) no se como seguir adelante con esto apoyándola pero pues tambien sin sentirme olvidado, les agradezco su atención .

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     María Villalba López

    Hola. Es comprensible que esta situación te esté afectando. Aunque entiendas racionalmente que la sertralina puede influir en la sexualidad de tu pareja, emocionalmente puedes seguir experimentando la falta de contacto como rechazo, pérdida de intimidad o sensación de no ser deseado. El autocuidado y los juguetes pueden aliviar la necesidad física, pero no siempre sustituyen la conexión erótica y afectiva con la pareja.

    La sertralina puede producir disminución del deseo, dificultades para excitarse y retraso o ausencia del orgasmo. Además, el problema emocional por el que se prescribió el tratamiento también puede afectar a la libido. Por tanto, su falta de iniciativa sexual no demuestra necesariamente que ya no le gustes.

    Que se ría cuando intentas acercarte puede resultarte especialmente doloroso, pero no necesariamente significa burla o rechazo. En algunas personas la risa aparece por nerviosismo, incomodidad o presión ante una situación sexual que no saben cómo manejar. Sería importante preguntárselo en un momento tranquilo, fuera del dormitorio, sin iniciar la conversación inmediatamente después de un intento sexual.

    Podrías expresarlo así: “Sé que no eliges sentir menos deseo y no quiero presionarte para tener relaciones. Al mismo tiempo, la ausencia de intimidad me está haciendo sentir poco deseado y distante de ti. Necesito que podamos hablar de cómo cuidar esta parte de la relación de una manera cómoda para ambos”.

    Comprenderla no significa que debas silenciar indefinidamente tus propias necesidades. Ella no es responsable de eliminar todas tus emociones, pero en una relación sí es importante escuchar cómo las decisiones y dificultades de cada uno afectan al otro. Del mismo modo, tu malestar no debe utilizarse para que ella acceda a mantener relaciones que no desea. El objetivo sería buscar acuerdos, no establecer culpables.

    Podéis explorar qué formas de intimidad le resultan posibles actualmente: abrazos, besos, masajes, caricias, dormir juntos, contacto sensual sin penetración o encuentros en los que no exista la obligación de excitarse o llegar al orgasmo. Conviene acordarlo previamente para que ella no viva cada acercamiento como una exigencia sexual y para que tú no interpretes cualquier contacto como una promesa de que habrá relaciones.

    También sería recomendable que ella comentara los efectos sexuales con el profesional que le prescribe la sertralina. Dependiendo de su evolución y de su situación clínica, el médico puede valorar distintas opciones, pero no debería modificar la dosis ni suspender el tratamiento por su cuenta, ya que la retirada brusca de antidepresivos puede producir síntomas de discontinuación y empeoramiento.

    Si cada conversación termina en presión, defensividad o invalidación, una terapia sexual o de pareja puede ayudaros a hablar de deseo, rechazo, consentimiento y necesidades afectivas sin enfrentaros. También puede serte útil un espacio individual si esta situación está afectando de manera importante a tu autoestima o a tu estado de ánimo.

    Pensar en otras mujeres no te convierte automáticamente en una mala pareja, pero sí puede ser una señal de que necesitas conexión, validación y claridad. Antes de tomar decisiones impulsivas, conviene que ambos valoréis si existe disposición real para cuidar esta dificultad como un asunto compartido.


  • Buenas tardes. Tengo que realizar un vuelo de una hora y media, nunca he subido a un avión, tengo cl

    Buenas tardes. Tengo que realizar un vuelo de una hora y media, nunca he subido a un avión, tengo claustrofobia. En autobús viajo sin problemas. Mi fobia es a espacios cerrados pequeños, como un ascensor.Que me aconsejan? Muchas gracias de ante mano. Un saludo.

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     María Villalba López

    Hola. Un avión es un espacio cerrado, pero la experiencia puede ser diferente a la de un ascensor: la cabina es más amplia, puedes permanecer sentado/a, distraerte y contar con la ayuda de la tripulación.

    Antes del vuelo puede ayudarte familiarizarte gradualmente con la situación: mirar vídeos del interior de un avión, imaginar el recorrido completo —llegada al aeropuerto, embarque, despegue y aterrizaje— y practicar previamente alguna técnica de respiración. La terapia cognitivo-conductual y la exposición gradual son intervenciones eficaces para abordar la claustrofobia y otras fobias específicas.

    Para este primer viaje podrías:

    * Elegir un asiento de pasillo, ya que suele proporcionar una mayor sensación de espacio y libertad de movimiento.
    * Viajar acompañado/a por alguien de confianza, si es posible.
    * Llevar música, una película o alguna actividad que te ayude a centrar la atención.
    * Evitar un exceso de cafeína antes de volar, porque puede aumentar la activación física.
    * Recordarte que sentir ansiedad no significa que estés en peligro ni que vayas a perder el control.

    Si notas que aumenta la ansiedad, apoya los pies en el suelo, relaja los hombros y respira suavemente, intentando que la espiración sea algo más larga que la inspiración. También puedes mirar a tu alrededor y nombrar mentalmente cinco cosas que ves, cuatro que sientes y tres que escuchas. El objetivo no es eliminar inmediatamente la ansiedad, sino permitir que suba y disminuya sin interpretar esas sensaciones como peligrosas.

    No es recomendable automedicarse ni utilizar tranquilizantes o alcohol para afrontar el vuelo.

    Si todavía falta tiempo para el viaje o el miedo es muy intenso, unas sesiones con un/a psicólogo/a especializado/a en ansiedad y fobias pueden ayudarte a preparar una exposición gradual y un plan personalizado. También existen cursos específicos para el miedo a volar organizados por algunas compañías aéreas.

    No necesitas subir al avión sin sentir ningún miedo; el objetivo es comprobar que puedes realizar el viaje aunque aparezca cierta ansiedad y que esta termina disminuyendo.


  • Buenas noches ví a mi esposo meterse un objeto en el ano y lo tiene ahí un rato y se mueve y después

    Buenas noches ví a mi esposo meterse un objeto en el ano y lo tiene ahí un rato y se mueve y después va al baño y hace chorro pero yo le pregunté y me lo negó y yo en ese sentido no soy cerrada pero no sé por qué no me dice eso es normal o por qué lo hace

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     María Villalba López

    Hola. La estimulación anal puede resultar placentera en algunos hombres debido a la sensibilidad de la zona y a la proximidad de la próstata. Esta práctica, por sí misma, no determina su orientación sexual ni significa necesariamente que exista un problema en vuestra relación.

    No es posible saber con certeza por qué lo hace ni qué era exactamente el “chorro” que observaste. La estimulación sexual puede terminar en eyaculación y también producir sensación de ganas de orinar, pero únicamente él podría explicarte qué estaba experimentando.

    Que te lo haya negado puede estar relacionado con vergüenza, miedo a ser juzgado, dificultad para hablar de su sexualidad o necesidad de preservar una parte de su intimidad. No significa necesariamente que desconfíe de ti o que te esté ocultando su orientación. Aunque le transmitas que no eres una persona cerrada, quizá todavía no se sienta preparado para hablar de ello.

    Podrías retomar la conversación en un momento tranquilo, sin exigir una confesión ni entrar desde el reproche: “No quiero juzgarte ni controlar tu intimidad. Solo quiero que sepas que puedes hablar conmigo y que me preocupa que lo hagas de manera segura”. También es válido expresar cómo te ha hecho sentir que negara algo que habías observado, centrando la conversación en la confianza y no en la práctica sexual.

    Respecto a la seguridad, es importante que cualquier objeto introducido por vía anal esté diseñado específicamente para ello, sea resistente y tenga una base ancha que impida que entre completamente. Debe utilizarse abundante lubricante, avanzar despacio y detenerse ante dolor o sangrado, ya que el ano no produce lubricación propia y su mucosa puede lesionarse.

    Si el objeto queda retenido, no puede extraerlo, aparece dolor abdominal intenso, sangrado abundante, fiebre o malestar importante, debe acudir a urgencias y no intentar sacarlo utilizando otros objetos.

    Lo más relevante no es considerar esta conducta “normal” o “anormal”, sino que se realice de manera segura y que podáis hablar de vuestra sexualidad respetando tanto la confianza de la pareja como la intimidad individual. Si este tema provoca discusiones, desconfianza o mucha dificultad para comunicaros, una consulta de sexología o terapia de pareja puede ayudaros a abordarlo sin vergüenza ni juicios.


  • Quiero saber si es normal si un niño de 12 años puede masturbarse mirando un familiar ?

    Quiero saber si es normal si un niño de 12 años puede masturbarse mirando un familiar ?

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     María Villalba López

    Hola. A los 12 años, con la pubertad, es posible que aparezca curiosidad sexual, autoexploración corporal y masturbación. Esto, por sí solo, puede formar parte del desarrollo evolutivo normal y no debe abordarse desde el castigo, la vergüenza o la alarma.

    Sin embargo, si el niño se toca mirando a un familiar, conviene prestar atención al contexto. No significa automáticamente que exista un problema grave, pero sí es una situación que requiere límites claros y una exploración cuidadosa: si fue algo puntual o repetido, si ocurrió en privado o delante de otras personas, si ha tenido acceso a contenido sexual, si comprende la diferencia entre intimidad y espacios compartidos, y si hay algún malestar emocional asociado.

    Lo recomendable es hablar con él con calma, sin gritos ni humillaciones. Puede explicársele que su cuerpo y su intimidad son algo privado, validando que la curiosidad y las fantasías forman parte del desarrollo y no deben vivirse con culpa ni juicio. Al mismo tiempo, es importante enseñarle que tocarse debe hacerse en espacios privados.

    También sería importante observar si aparecen otras señales de alerta: conductas sexuales muy repetitivas o difíciles de frenar, lenguaje o conocimientos sexuales no esperables para su edad, ansiedad, cambios bruscos de conducta, aislamiento, culpa intensa, exposición a pornografía o sospecha de que alguien haya podido vulnerar sus límites.

    Si la situación se repite, genera mucho malestar en la familia o existen dudas sobre cómo manejarla, lo más adecuado es consultar con un/a psicólogo/a infantojuvenil o sexólogo/a especializado/a en infancia y adolescencia. La intervención no busca culpabilizar al menor, sino orientar a la familia, trabajar límites saludables, ofrecer educación afectivo-sexual y descartar posibles factores de riesgo.


  • desde que empezó el curso llevo teniendo pesadillas, pero antes era como que tenía la pesadilla y ya

    desde que empezó el curso llevo teniendo pesadillas, pero antes era como que tenía la pesadilla y ya, pero ahora últimamente me estoy despertando llorando e hiperventilando y no sé qué significa

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     María Villalba López

    Hola. Despertarte llorando e hiperventilando indica que las pesadillas están provocando una activación emocional y física intensa, pero no permite saber por sí solo qué significan ni establecer un diagnóstico. El aumento podría estar relacionado con estrés, ansiedad, cambios en las rutinas, preocupaciones académicas o alguna situación emocional que coincida con el inicio del curso. Las pesadillas y los despertares nocturnos también pueden aparecer asociados a periodos de ansiedad.

    Cuando te ocurra, intenta incorporarte, mirar a tu alrededor y recordarte que estás despierto/a y a salvo. Apoya los pies en el suelo, identifica algunos objetos de la habitación y procura ralentizar la respiración, sin forzarla: inspira suavemente y deja que la espiración sea un poco más larga. También puede ayudarte anotar al despertar qué soñaste, qué sentías y qué había ocurrido durante ese día, para detectar posibles desencadenantes.

    Como llevas varios meses y ahora los episodios han aumentado de intensidad, sería recomendable solicitar una valoración con un/a psicólogo/a o profesional sanitario. Conviene pedir ayuda especialmente cuando las pesadillas son frecuentes, dificultan el descanso o afectan al funcionamiento cotidiano.

    Mientras tanto, procura mantener horarios regulares de sueño, reducir las pantallas y el contenido angustiante antes de acostarte, y evitar bebidas estimulantes por la tarde. No tienes que afrontar esto en soledad. Si la dificultad para respirar no cede, aparece dolor en el pecho, pérdida de conocimiento o pensamientos de hacerte daño, solicita ayuda urgente.


  • Mi pareja con la que llevaba 14 años me acaba de dejar porque según él, me quiere pero siente un vac

    Mi pareja con la que llevaba 14 años me acaba de dejar porque según él, me quiere pero siente un vacío por dentro que tiene que sanar. Yo no entiendo nada, lo tenemos todo en la vida, salud, casa, trabajos...el ya tiene una hija de una relación anterior, que ya sabe lo que es la paternidad, conmigo no, yo tampoco lo quiero, así que nunca le quité ese sueño, que tampoco quiso repetir. He sido la persona más atenta, cariñosa, nada controladora, jamás le he cogido el móvil, no tenemos redes sociales...siempre confíe en él...pensaba q estaba enamorado de mi, todo el mundo nos lo decía...y no entiendo porque si me quiere me deja. Estoy destrozada

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     María Villalba López

    Hola. Siento mucho el momento que estás atravesando. Después de 14 años de relación, una separación inesperada puede vivirse como una pérdida profunda y provocar confusión, angustia, incredulidad y una necesidad intensa de encontrar explicaciones. Estas reacciones forman parte del proceso de duelo ante la pérdida de una relación significativa.

    Es comprensible que pienses: “Si nos queremos y lo tenemos todo, ¿por qué me deja?”. Sin embargo, disponer de salud, vivienda, estabilidad laboral o una relación aparentemente buena no evita que una persona pueda experimentar insatisfacción, desconexión o un malestar interno que ni siquiera sepa explicar con claridad. Ese “vacío” del que habla pertenece a su experiencia personal y no significa necesariamente que tú hayas hecho algo mal o que no hayas sido suficiente.

    También es importante recordar que querer a alguien y decidir continuar una relación no siempre son la misma cosa. Una persona puede sentir cariño, valorar lo vivido y, al mismo tiempo, no sentirse capaz o dispuesta a seguir en la relación. Esto resulta especialmente doloroso porque no ofrece una explicación concreta que puedas solucionar.

    Ahora probablemente tu mente esté repasando toda la relación, buscando señales o intentando demostrar que fuiste atenta, cariñosa y respetuosa. Es una reacción comprensible, pero una ruptura no siempre es consecuencia de que uno de los dos haya fallado. Que hayas cuidado la relación no te permite controlar la decisión de la otra persona, del mismo modo que su decisión no borra lo que habéis compartido durante estos años.

    En estos primeros momentos, intenta no exigirte comprenderlo todo ni tomar decisiones importantes de inmediato. Apóyate en personas de confianza, mantén en lo posible las rutinas básicas de alimentación, sueño y cuidado personal, y limita las conversaciones repetitivas con él si comprobar, preguntar o buscar explicaciones aumenta tu angustia. Podéis tener una conversación clara cuando ambos estéis más tranquilos, pero sin convertirla en una negociación constante para convencerle de que se quede.

    Permítete sentir tristeza, rabia o desconcierto sin juzgarte. Escribir sobre lo ocurrido y sobre lo que vas sintiendo también puede ayudar a organizar la experiencia y darle sentido progresivamente.

    Si observas que durante las próximas semanas no puedes dormir o alimentarte adecuadamente, te resulta imposible atender tus responsabilidades, sufres crisis de ansiedad frecuentes o el dolor se vuelve difícil de sostener, sería recomendable iniciar un acompañamiento psicológico. No para olvidar rápidamente la relación, sino para atravesar este duelo, proteger tu autoestima y reconstruir poco a poco tu vida sin responsabilizarte de una decisión que no depende únicamente de ti.


  • Hola. Varias veces encontré a mi esposo masturbandose, hemos conversado sobre el tema y le comenté q

    Hola. Varias veces encontré a mi esposo masturbandose, hemos conversado sobre el tema y le comenté que a mi me hacía sentir que no era suficiente pese a que tenemos una vida sexual activa, pero para él dice que le gusta hacerlo para desestresarse. Yo quisiera que no lo haga porque ya intente hacer de la vista gorda pero solo genera que yo me siga sintiendo mal, pero al mismo tiempo considero que es egoísta decirle que no lo haga

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     María Villalba López

    Hola. Entiendo que esta situación te genere malestar, inseguridad e incluso cierta contradicción: por un lado, puedes sentir que no eres suficiente o que el deseo de tu esposo hacia ti queda cuestionado; y por otro, también aparece la duda de si pedirle que no lo haga podría ser una forma de limitar su sexualidad individual.

    Desde la sexología, es importante diferenciar dos aspectos. La masturbación es una conducta sexual natural y frecuente, incluso cuando existe una vida sexual activa y satisfactoria en pareja. En muchas personas cumple una función de regulación emocional, descarga de tensión o manejo del estrés, y no necesariamente significa falta de deseo, rechazo o insatisfacción con la pareja.

    Sin embargo, también es importante atender a lo que a ti te ocurre emocionalmente. Si cada vez que sucede aparece el pensamiento de “no soy suficiente”, es comprensible que se mantenga el malestar. En este caso, el foco no estaría únicamente en si él se masturba o no, sino en el significado que esta conducta tiene para ti y en cómo lo estáis gestionando como pareja.

    Sería recomendable que podáis hablarlo desde la calma, evitando plantearlo como una prohibición, y expresando más bien cómo te sientes, qué necesitas para sentirte segura y qué acuerdos podrían ayudaros a ambos. Cuando este tema genera sufrimiento, inseguridad o discusiones repetidas, la terapia sexual y de pareja puede ser de gran ayuda.

    En un proceso terapéutico se puede trabajar la comunicación, desmontar mitos sobre la sexualidad, reforzar la seguridad en la relación y encontrar acuerdos que respeten tanto la intimidad individual como el bienestar emocional de ambos.


  • Hola, vengo porque desde hace unos días me he sentido muy abrumado, con mucha angustia y una confusi

    Hola, vengo porque desde hace unos días me he sentido muy abrumado, con mucha angustia y una confusión muy fuerte que me está provocando mucha ansiedad y ganas de llorar sufro esto durante meses
    ​empecé a tener pensamientos muy repetitivos e intrusivos relacionados con mi sexualidad y con un amigo. Es algo que me genera mucho rechazo y malestar, pero no puedo quitármelo de la cabeza. Intento no pensar en eso, pero termino atrapado pensando en mi amigo todo el día, lo que me hace dudar mucho de mí mismo y me causa pánico.
    ​Lo que más me asusta es que he empezado a notar síntomas físicos muy raros. Cada vez que pienso en él o que me da ansiedad por este tema, siento una presión muy fuerte en la cara y empiezo a tener saltos, temblores o pulsaciones involuntarias en los párpados de los ojos. Se siente como un espasmo constante. Mi mente se asusta y asocia ese salto en los ojos con el pensamiento, lo que me genera un círculo vicioso de más miedo, más obsesión y más tensión física.
    ​Me siento muy cansado mentalmente, sobrepienso las cosas las 24 horas del día y la angustia me dan ganas de llorar porque siento que no tengo el control de mi cabeza. Quería descartar si el problema en mis ojos es por el mismo estrés y fatiga acumulada, y pedirle ayuda o guía para poder manejar esta crisis de ansiedad y frenar este bucle de pensamientos que me está agotando."

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     María Villalba López

    Hola. Lo que describes parece una situación de mucha angustia, ansiedad y sobrepensamiento en torno a tu sexualidad y a la relación con tu amigo. Cuando aparece un pensamiento que genera miedo o rechazo, es habitual intentar analizarlo, comprobar qué significa o buscar una respuesta definitiva. Sin embargo, cuanto más intentas resolverlo mentalmente, más presente se vuelve y más ansiedad genera.

    Desde la psicología y la sexología, es importante diferenciar entre una atracción real y un pensamiento intrusivo que aparece acompañado de miedo, rechazo, necesidad de control y una búsqueda constante de certeza. Que un pensamiento aparezca de forma repetitiva no significa necesariamente que represente un deseo, una identidad o una intención. A veces la mente se queda enganchada precisamente a aquello que más miedo nos da o que más necesitamos aclarar.

    También es comprensible que notes síntomas físicos. La ansiedad puede manifestarse en el cuerpo mediante tensión facial, presión, temblores, palpitaciones, sensación de nerviosismo o pequeños espasmos musculares, como los saltos en los párpados. Cuando empiezas a relacionar esa sensación física con el pensamiento, se crea un círculo: aparece el pensamiento, aumenta la ansiedad, aparece el síntoma corporal, te asustas más y vuelves a pensar en ello.

    Para empezar a manejarlo, intenta no entrar en una discusión mental con el pensamiento. Puedes decirte: “Estoy teniendo un pensamiento que me genera ansiedad, pero no necesito resolverlo ahora”. Después, intenta volver a una actividad concreta, aunque la ansiedad siga presente. El objetivo no es eliminar el pensamiento de inmediato, sino dejar de alimentarlo con comprobaciones, análisis constantes o búsqueda de seguridad.

    También puede ayudarte observar qué haces cuando aparece la duda: si revisas tus sensaciones, si intentas comprobar si te atrae o no tu amigo, si buscas respuestas en internet o si repasas mentalmente situaciones para encontrar una conclusión. Estas conductas suelen aliviar durante unos minutos, pero después mantienen el bucle de ansiedad.

    Desde el área sexológica, sería recomendable explorar esta situación sin prisa y sin exigirte una etiqueta inmediata. La orientación sexual no se define por un pensamiento aislado ni por una reacción de ansiedad. Se comprende mejor observando el deseo, la atracción, el vínculo y la vivencia emocional de una forma más amplia y tranquila.

    Dado que llevas meses con esta angustia, cansancio mental, ganas de llorar y sensación de no poder controlar tu cabeza, sería muy recomendable acudir a un/a psicólogo/a especializado/a en ansiedad, pensamientos intrusivos y sexualidad. El trabajo terapéutico puede ayudarte a reducir el miedo, dejar de comprobar constantemente, comprender mejor lo que te ocurre y recuperar calma.

    Respecto a los espasmos o saltos en los párpados, muchas veces pueden relacionarse con estrés, fatiga, falta de sueño o tensión acumulada. Aun así, si se mantienen, aumentan o aparecen otros síntomas físicos, conviene consultarlo también con un médico para descartarlo a nivel orgánico.

    Lo importante es que no tienes que resolver todo ahora ni sacar conclusiones desde el miedo. Lo que necesitas es aprender a bajar la ansiedad, dejar de pelearte con los pensamientos y poder explorar tu sexualidad desde la calma, no desde el pánico.


  • Si mi pareja lleva viendo porno toda la vida y desde hace ya muchos años prefiere ver porno que mant

    Si mi pareja lleva viendo porno toda la vida y desde hace ya muchos años prefiere ver porno que mantener relaciones pero me dice que no ha perdido el deseo por mí pero que no sabe porqué necesita ver videos porno y a mí en las relaciones me deja instisfecha xq él o acaba muy rápido la eyaculación, o bien porqué no llega a ella conmigo. Sigue mirando el porno y no tengo tanta comunicación porqué él lo ve como un problema suyo y no de ambos. Qué puedo hacer

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     María Villalba López

    Hola. Es comprensible que te sientas insatisfecha, rechazada y preocupada. El problema no es únicamente que tu pareja consuma pornografía, sino que desde hace años parece preferirla a la intimidad compartida, existen dificultades durante las relaciones y no está dispuesto a abordar contigo el impacto que esta situación tiene en la pareja.

    El consumo de pornografía no es necesariamente problemático ni permite hablar automáticamente de una adicción. Sin embargo, conviene evaluarlo cuando la persona siente que “necesita” consumirla, no consigue reducirla, continúa a pesar de sus consecuencias o termina desplazando la sexualidad en pareja. La relación entre el consumo problemático de pornografía y las dificultades sexuales es compleja: se han encontrado asociaciones con insatisfacción o problemas de respuesta sexual, pero no puede afirmarse que la pornografía sea siempre la causa directa.

    Que algunas veces eyacule rápidamente y otras no consiga eyacular contigo también puede depender de distintos factores: el tipo de estimulación al que está acostumbrado durante la masturbación, la ansiedad, las expectativas, la frecuencia sexual, medicamentos o problemas médicos. Las dificultades eyaculatorias persistentes requieren una valoración individual; no deberían atribuirse exclusivamente al porno sin explorar otras posibilidades.

    Aunque el consumo sea una conducta individual, deja de ser “solo un problema suyo” cuando afecta a vuestra intimidad, a tu satisfacción y a la confianza de la relación. Esto no significa que puedas obligarlo a dejarlo o a mantener relaciones sexuales, pero sí tienes derecho a expresar cómo te afecta y a decidir qué necesitas para permanecer en la relación.

    Sería recomendable hablarlo fuera del momento sexual, evitando discutir inmediatamente después de un rechazo o de una relación insatisfactoria. Puedes expresarlo así: “No quiero controlar tu sexualidad ni prohibirte nada, pero nuestra vida sexual me está generando dolor e insatisfacción. Necesito saber si estás dispuesto a abordar conmigo lo que está ocurriendo y buscar ayuda”.

    En esa conversación convendría plantear cuestiones concretas: si reconoce que existe una dificultad, si estaría dispuesto a observar y modificar sus hábitos, si desea recuperar la intimidad contigo y si aceptaría realizar una consulta de sexología. El objetivo no debería ser únicamente exigirle que deje de ver pornografía, sino comprender qué función cumple, cómo es su masturbación, qué ocurre durante vuestros encuentros y qué necesita cada uno para disfrutar.

    Si él siente pérdida de control sobre el consumo y lo mantiene pese a sus consecuencias, sería conveniente una evaluación con un/a psicólogo/a o sexólogo/a. Este diagnóstico no se establece por la frecuencia del consumo, sino ante un patrón persistente de falta de control que causa deterioro significativo.

    La terapia sexual o de pareja puede ayudaros a revisar el deseo, la comunicación, los hábitos de masturbación, las expectativas creadas por la pornografía y la forma de ampliar vuestra sexualidad más allá de la penetración. Sin embargo, para que exista un cambio compartido, él debe reconocer que, aunque el consumo sea suyo, sus consecuencias os afectan a ambos.

    Mientras tanto, no te responsabilices de “competir” con los vídeos ni intentes adaptarte realizando prácticas que no deseas. Tu satisfacción también importa. Si él rechaza sistemáticamente hablarlo, buscar ayuda o realizar algún cambio, tendrás que valorar no solo cuánto lo quieres, sino si las condiciones actuales de la relación son compatibles con tus necesidades afectivas y sexuales.


  • Hola! Desde febrero tengo lo siguiente no siento emociones positivas ni negativas, un día me despert

    Hola! Desde febrero tengo lo siguiente no siento emociones positivas ni negativas, un día me desperté y ya no siento nada, estoy haciendo todo en automático. Estoy con especialistas pero no hay mejora, estoy muy preocupada y tampoco saben que tengo

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     María Villalba López

    Hola. Lo que describes puede ser muy angustiante. No significa necesariamente que “no tengas emociones”, sino que puede haber un bloqueo, embotamiento emocional, anhedonia o una sensación de desconexión emocional que conviene evaluar con detalle.

    Este tipo de experiencia puede aparecer en distintos contextos: depresión, ansiedad mantenida, estrés intenso, experiencias traumáticas, disociación, efectos secundarios de algunos medicamentos o situaciones médicas que deberían descartarse. La depresión, por ejemplo, no siempre se manifiesta solo como tristeza; también puede aparecer como pérdida de interés, dificultad para disfrutar, cansancio, alteraciones del sueño o sensación de vacío.

    También existe algo llamado despersonalización o desrealización, donde la persona puede sentirse desconectada de sí misma, de sus emociones, de su cuerpo o del entorno, como si estuviera viviendo en automático. No estoy diciendo que sea tu caso, pero sí es una posibilidad que un profesional puede explorar si esa descripción encaja contigo.

    Si ya estás con especialistas y no notas mejoría, sería importante revisar varios puntos: desde cuándo empezó exactamente, si hubo algún desencadenante, si estás tomando medicación, si ha habido cambios de dosis, consumo de sustancias, problemas de sueño, ansiedad intensa, síntomas depresivos, antecedentes traumáticos o cambios físicos. Algunos tratamientos pueden tardar semanas en hacer efecto y algunos medicamentos también pueden producir efectos secundarios que conviene comunicar al profesional que los pauta.

    Te recomendaría no abandonar el seguimiento, pero sí pedir una reevaluación clara: qué hipótesis diagnósticas manejan, qué se ha descartado, qué objetivos tiene el tratamiento actual y en cuánto tiempo se espera observar algún cambio. Si sientes que no hay una explicación o un plan, pedir una segunda opinión con psiquiatría y psicología puede ser adecuado.

    Desde la psicoterapia, suele ser útil trabajar de forma gradual la reconexión emocional: registrar pequeñas sensaciones corporales, identificar momentos de mínima activación, recuperar rutinas, reducir la autoobservación constante y explorar si este “no sentir” está funcionando como una forma de protección ante algo que resultaba demasiado intenso.

    No te exijas volver a sentir de golpe. A veces la recuperación emocional empieza por notar señales muy pequeñas: algo de calma, algo de interés, una mínima reacción corporal o un momento menos automático.

    Si aparecen pensamientos de hacerte daño, sensación de no poder seguir, desconexión muy intensa de la realidad, varios días sin dormir o incapacidad para realizar actividades básicas, busca ayuda urgente. Tu malestar es real aunque todavía no haya un diagnóstico claro, y merece una evaluación completa y sostenida.


  • Al mantener relaciones con mi pareja, no consigo llegar al orgasmo. Me gusta, lo disfruto mucho, per

    Al mantener relaciones con mi pareja, no consigo llegar al orgasmo. Me gusta, lo disfruto mucho, pero tanto en estimulación manual como en penetracion, cuando estoy cerca yo misma le paro. En anteriores relaciones cuando era manual, directo al clitoris, lo disfrutaba, pero al estar por llegar paraba porque sentía que era como muchas emociones. Actualmente llevo unos meses con mi pareja, le tengo confianza y disfruto mucho, pero es lo mismo, en mi mente necesito parar porque son muchas sensaciones y no sé cómo seguir para correrme. Cuando yo me doy placer a mí misma no tengo problema, me puedo correr varias veces, pero no sé si es bloqueo mental que necesito pararle a él. No sé cómo solucionarlo.

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     María Villalba López

    Hola. Por lo que describes, tu capacidad para alcanzar el orgasmo está presente, ya que puedes conseguirlo mediante la masturbación. La dificultad aparece específicamente cuando la estimulación procede de tu pareja, por lo que podría tratarse de una dificultad orgásmica situacional, no de una incapacidad física para llegar al orgasmo. Es habitual que el orgasmo resulte más sencillo o rápido durante la masturbación que en las relaciones compartidas.

    Cuando te aproximas al orgasmo, la intensidad puede sentirse como una acumulación difícil de tolerar: demasiadas sensaciones, pérdida momentánea de control, exposición emocional o presión por “tener que llegar”. Al detener la estimulación, la activación disminuye y recuperas el control, pero también interrumpes la respuesta orgásmica. Esto no significa que no confíes en tu pareja ni que exista necesariamente un bloqueo profundo; puede ser una respuesta aprendida que se ha ido repitiendo.

    No intentes obligarte a soportar la estimulación. Podéis trabajarlo gradualmente y sin convertir el orgasmo en una meta:

    * Muéstrale exactamente cómo te estimulas, guiando su mano con la tuya.
    * Mastúrbate delante de él o con su mano sobre la tuya, para incorporar progresivamente su presencia.
    * Cuando la sensación sea demasiado intensa, pídele que reduzca el ritmo o la presión en lugar de detenerse por completo.
    * Acordad una señal para distinguir entre “más suave” y “para”.
    * Mantén la respiración fluida e intenta relajar abdomen, glúteos, piernas y suelo pélvico.
    * Practicad encuentros centrados en las sensaciones, sin exigirte llegar al orgasmo.

    La autoestimulación dirigida y la terapia sexual se utilizan precisamente para trasladar progresivamente al encuentro en pareja aquello que funciona durante la masturbación.

    También puede ayudarte observar qué pensamiento aparece justo antes de pedirle que pare: “es demasiado”, “voy a perder el control”, “tengo que conseguirlo” o “está pendiente de si llego”. Identificarlo permite trabajar tanto la intensidad sensorial como la presión, la vergüenza o la dificultad para dejarte llevar.

    Habla con tu pareja fuera del encuentro sexual y explícale que detenerlo no significa que no disfrutes ni que esté haciéndolo mal. Necesitas explorar esta fase con calma, siguiendo siempre tus límites y sin que él continúe cuando realmente quieras parar.

    Si el problema te genera malestar o no mejora, una consulta con un/a psicólogo/a o sexólogo/a puede ayudaros mediante ejercicios graduales y personalizados. Los problemas orgásmicos pueden estar influidos por factores emocionales, relacionales, médicos o farmacológicos.


  • Soy madre soltera de un niño de 9 y una niña de 14, tengo una relación con un hombre casado el tiene

    Soy madre soltera de un niño de 9 y una niña de 14, tengo una relación con un hombre casado el tiene un hijo de 14 años y uno de 19 años, llevamos 2 años saliendo y dijo se separaria cuando su hijo menor cumpliera 18años, hoy me ha dicho que quiere terminar la relación porque siente no es mi prioridad, yo siempre he hablado claro que mi prioridad son mis hijos y el también pero en diferente escala no puedo estar disponible para el porque me debo a mis hijos y aparte trabajo, el también tiene sus compromisos con la familia y el trabajo y me he adaptado, el terminar esa relación me duele mucho pues lo Amo y admiro mucho además que ha Sido un gran apoyo moral para mí, yo sufro de crisis de ansiedad desde hace tres años y hoy me siento devastada

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     María Villalba López

    Hola. Siento mucho el momento que estás atravesando. Aunque la relación tuviera unas limitaciones conocidas desde el principio, después de dos años has creado un vínculo afectivo importante y es comprensible que su decisión te produzca dolor, desconcierto y una fuerte sensación de pérdida.

    Que tus hijos sean tu prioridad no significa que no hayas querido o cuidado la relación. Como madre, especialmente teniendo un niño de 9 años y una adolescente de 14, es razonable que no puedas estar disponible en todo momento. Además, él también mantenía compromisos familiares, laborales y una relación matrimonial, por lo que la disponibilidad entre vosotros necesariamente era limitada por ambas partes.

    Quizá cuando él expresa que no se siente una prioridad esté comunicando que sus necesidades o expectativas dentro de la relación han cambiado. Sin embargo, esto no implica que tú hayas actuado mal ni que debas relegar a tus hijos para conservar una relación. Es posible amar a alguien y, al mismo tiempo, reconocer que las condiciones reales de la relación no permiten satisfacer lo que uno de los dos necesita.

    También puede resultar especialmente doloroso porque habías sostenido la expectativa de que, cuando su hijo menor cumpliera 18 años, él se separaría. Ahora no solo estás afrontando la posible pérdida de la relación, sino también la del futuro que imaginabas junto a él. Intenta valorar sus decisiones actuales más que las promesas sobre lo que podría ocurrir dentro de varios años.

    En este momento evita exigirte encontrar inmediatamente una explicación o convencerlo para que continúe. Busca apoyo en personas de confianza, mantén en lo posible tus rutinas básicas y procura no quedarte sola con los pensamientos durante las horas de mayor angustia. Escribir lo que sientes puede ayudarte a organizar la experiencia y a diferenciar lo que dependía de ti de aquello que estaba fuera de tu control.

    Cuando notes que aumenta la ansiedad, apoya los pies en el suelo, observa varios objetos de tu entorno y respira suavemente, procurando que la espiración sea algo más lenta y prolongada que la inspiración. Las técnicas de respiración lenta y de focalización en el presente pueden ayudar a reducir la activación durante una crisis, aunque no sustituyen la atención profesional.

    Como refieres crisis de ansiedad desde hace tres años y ahora te sientes devastada, sería recomendable solicitar acompañamiento psicológico. La terapia puede ayudarte a atravesar el duelo, regular las crisis y revisar qué necesitas de una relación para que también exista espacio para tu bienestar, además de tus responsabilidades familiares.

    Si la ansiedad se vuelve difícil de controlar, no puedes dormir, comer o atender tus responsabilidades, consulta con un profesional. Si aparecen pensamientos de hacerte daño, desesperanza extrema o sientes que no puedes mantenerte a salvo, busca ayuda urgente y permanece acompañada. Los problemas de ansiedad pueden provocar un malestar importante, pero existen tratamientos psicológicos y médicos eficaces.


  • Hola! Soy una mujer de 59 años, casada y con dos hijos adultos; hija de 20 e hijo de 24. Fui la pequ

    Hola! Soy una mujer de 59 años, casada y con dos hijos adultos; hija de 20 e hijo de 24. Fui la pequeña de 6 hermanos, tres de ellos (la mayor 8 años mayor que yo, la cuarta y el quinto, comenzando por la mayor) me acosaban emocionalmente, y me trataban con crueldad, me ridiculizaban y se reian de mi frecuentemente, durante años..... la de enmedio incluso, se le dio por llamarme "tortillera asquerosa" sin motivo, insinuando que la miraba mientras se vestía a proposito.....UNA VERDADERA PESADILLA. Yo solo tenía 9 o 10 años. La mayor me dedicaba comentarios sarcasticos llamandome lo mismo, incluso siendo yo ya adulta. Mis hermanas me marginaron desde pequeña, y no jugaba con nadie...... y mi hermano, jugaba poco conmigo, pero sobre todo, me atacaba y ridiculizaba. He desarrollado fobia social desde joven, trastorno esquizoafectivo , y ahora con la menopausia, agorafobia. Desde que mis hijos son adultos les tengo miedo, y no me gusta estar con ellos. Tengo la impresion de que les doy asco y no me quieren, aunque ellos son los mejores hijos que se puede tener. Encima tengo mucho rechazo hacia mi pobre hija, la sensacion que piensa o puede pensar lo mismo que mi hermana, y a su lado me siento como una mierda e incomoda, me da ansiedad. Ademas soy bastante obsesiva y siempre en negativo. Los antidepresivos me ponen muy nerviosa y me dan mas ansiedad, desde la menopausia, y me dan mas insomnio. Tengo miedo a la gente, a mis hijos, solo me siendo algo a salvo con mi marido. Esto solo se arregla con ansioliticos?

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     María Villalba López

    Hola. Siento mucho el sufrimiento que describes. Haber crecido durante años entre burlas, humillaciones, rechazo y acusaciones sexualizadas puede afectar profundamente a la autoestima, a la confianza en los demás y a la manera de interpretar las relaciones actuales. Es posible que, al estar con tu hija o con tus hijos, se activen emociones y temores relacionados con aquello que viviste con tus hermanos, aunque racionalmente sepas que tus hijos son buenas personas y no te están tratando de esa manera.

    La sensación de que les das asco o de que tu hija podría pensar como tu hermana no debe darse automáticamente por cierta. Puede tratarse de una interpretación alimentada por el miedo, los recuerdos y la ansiedad. No obstante, dado que tienes un diagnóstico de trastorno esquizoafectivo, es importante valorar clínicamente si estas ideas forman parte de la ansiedad y del trauma relacional o si están aumentando síntomas asociados a tu trastorno. Esto requiere una revisión profesional; no conviene intentar resolverlo únicamente mediante razonamientos personales.

    Los ansiolíticos no son la única solución ni suelen ser un tratamiento suficiente para una ansiedad crónica y compleja. Las benzodiacepinas pueden utilizarse en situaciones concretas y durante periodos limitados, pero no se recomiendan como tratamiento único de la ansiedad persistente y pueden generar tolerancia, dependencia, somnolencia o dificultades cognitivas. Tampoco sustituyen el tratamiento específico del trastorno esquizoafectivo.

    Sería aconsejable solicitar cuanto antes una revisión con tu psiquiatra y explicarle con detalle:
    - El aumento de ansiedad, agorafobia e insomnio.
    - El miedo y el rechazo que sientes hacia tus hijos.
    - La impresión de que ellos sienten asco o rechazo hacia ti.
    - La activación o el nerviosismo que te producen los antidepresivos.
    - Cualquier cambio reciente en tu estado de ánimo, pensamientos o percepción.

    No suspendas ni modifiques por tu cuenta ningún medicamento. Que determinados antidepresivos te hayan producido más ansiedad no significa que no existan otras posibilidades; el psiquiatra puede revisar las dosis, el momento de administración, las interacciones y el conjunto del tratamiento. Las guías para los trastornos psicóticos recomiendan una atención integral que combine seguimiento farmacológico, intervenciones psicológicas, apoyo familiar y prevención de recaídas.

    También sería recomendable una valoración médica o ginecológica de los síntomas asociados a la menopausia. Los cambios menopáusicos pueden influir en el sueño, el estado de ánimo y la ansiedad, pero no deberían asumirse como la única explicación. Existen tratamientos hormonales y no hormonales que deben individualizarse según los antecedentes médicos, y la terapia cognitivo-conductual puede ayudar con algunos síntomas emocionales y del sueño relacionados con esta etapa.

    Desde la psicoterapia podría trabajarse de manera gradual el daño producido por el maltrato familiar, las interpretaciones negativas automáticas, la fobia social y la agorafobia. La terapia cognitivo-conductual específica es uno de los tratamientos recomendados para la ansiedad social y la agorafobia, adaptándola siempre a tu situación psiquiátrica. Al principio no sería necesario forzarte a pasar mucho tiempo con tus hijos, sino ayudarte a recuperar seguridad mediante contactos breves, previsibles y respetuosos. También podría ser útil incluir algunas sesiones familiares, si tú y ellos estáis de acuerdo, para que puedan comprender lo que te ocurre sin sentirse culpables ni rechazados.

    Cuando notes rechazo hacia tu hija, intenta recordarte: “Esta sensación pertenece a mi miedo y a mi historia; no demuestra lo que mi hija piensa de mí”. No te obligues a mostrar una cercanía que en ese momento no puedes sostener, pero evita tomar decisiones importantes basándote únicamente en esa impresión.

    Si empiezas a escuchar voces, aumentan las ideas de que tus hijos o la gente quieren perjudicarte, pasas varias noches prácticamente sin dormir, te resulta difícil distinguir lo que temes de lo que realmente sucede o aparecen pensamientos de hacerte daño o dañar a alguien, solicita atención psiquiátrica urgente y permanece acompañada.

    Esto no tiene por qué abordarse solo con ansiolíticos. Necesitas una revisión coordinada entre psiquiatría y psicología.


  • Hola mi hija tiene 12 al papá y ami nos dijo que le gustan las mujeres,que es bisxesual ? Cómo debo

    Hola mi hija tiene 12 al papá y ami nos dijo que le gustan las mujeres,que es bisxesual ? Cómo debo actuar ?

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     María Villalba López

    Hola. Lo primero que conviene destacar es que si vuestra hija ha decidido compartir esto con vosotros, probablemente lo ha hecho porque os considera figuras importantes y busca sentirse escuchada, aceptada y segura.

    A los 12 años pueden empezar a aparecer preguntas, descubrimientos o identificaciones relacionadas con la orientación sexual. Que diga que le gustan las mujeres puede significar distintas cosas: que se siente atraída por chicas, que está explorando lo que siente, o que más adelante pueda identificarse como bisexual, lesbiana u otra forma de vivir su orientación. No es necesario apresurarse a ponerle una etiqueta; lo más importante ahora es acompañarla.

    La bisexualidad, en términos generales, hace referencia a sentir atracción afectiva y/o sexual hacia más de un género. Pero lo fundamental es permitir que sea ella quien, con el tiempo, vaya comprendiendo y nombrando lo que siente.

    ¿Cómo actuar? Escuchándola sin juzgar, agradeciéndole la confianza y transmitiéndole que vuestro amor por ella no cambia. Podéis decirle algo como: “Gracias por contárnoslo. Nos importa cómo te sientes y queremos que sepas que te queremos y que puedes hablar con nosotros”. Evitad cuestionarla, presionarla para que “se defina” o tratarlo como un problema.

    También es importante observar cómo se encuentra emocionalmente: si está tranquila, si lo vive con naturalidad, si tiene miedo al rechazo o si está sufriendo por ello. En caso de que aparezca ansiedad, tristeza, conflictos familiares o dificultades para hablar del tema, puede ser útil consultar con una psicóloga especializada en adolescencia, diversidad sexual y familia, no para cambiar lo que siente, sino para acompañarla y ayudaros a gestionar la situación de forma saludable.

    El apoyo familiar es un factor protector muy importante. Vuestra actitud de escucha, respeto y cariño será clave para que pueda crecer con seguridad y confianza en sí misma.


  • Termine con mi ex hace 10 meses fui al psicólogo y me dijeron que es una relacion sin proposito, sin

    Termine con mi ex hace 10 meses fui al psicólogo y me dijeron que es una relacion sin proposito, sin embargo siempre que llama o volvemos hablar mi sueño es irregular y me da pesadillas sobre personas desconocidas que quieren abusar sexualmente de mi o me quieren matar y siempre me quedo sin voz

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     María Villalba López

    Hola. Lo que describes sugiere que el contacto con tu ex está actuando como un desencadenante emocional importante. Aunque hayan pasado 10 meses desde la ruptura, cada llamada o conversación puede reactivar ansiedad, dudas, esperanza, miedo, culpa o recuerdos de la relación, y eso puede manifestarse en el sueño mediante insomnio, despertares o pesadillas.

    No es necesario interpretar los sueños de forma literal. Soñar con personas desconocidas que quieren abusar de ti, hacerte daño o matarte puede expresar una vivencia interna de amenaza, indefensión o pérdida de control. El hecho de quedarte sin voz en el sueño también puede relacionarse simbólicamente con sentir que no puedes defenderte, poner límites o expresar lo que necesitas. No significa que vaya a ocurrir algo así, sino que tu sistema emocional puede estar procesando una sensación de peligro o vulnerabilidad.

    Si tu psicólogo te señaló que era una relación sin propósito, quizá se refería a que el vínculo no estaba orientado a construir algo claro o saludable para ti. En ese caso, cada nuevo contacto puede abrir de nuevo una herida que todavía no ha terminado de cerrarse. A veces no basta con que una relación haya terminado formalmente; si siguen existiendo llamadas, conversaciones ambiguas o expectativas, el duelo se mantiene activo.

    Sería recomendable observar qué ocurre antes y después de hablar con tu ex: cómo cambia tu sueño, tu ansiedad, tu estado de ánimo y tus pensamientos. Si compruebas que el contacto te desregula de forma repetida, puede ser necesario establecer un límite más firme, como reducir la comunicación, evitar conversaciones emocionales o mantener contacto cero durante un tiempo. Poner distancia no es inmadurez; puede ser una medida de autocuidado.

    También puede ayudarte preparar una frase breve si vuelve a contactarte: “Ahora mismo hablar contigo me está haciendo daño y necesito cuidar mi proceso, por eso no voy a seguir manteniendo contacto”. No tienes que dar muchas explicaciones ni esperar a sentirte completamente segura para poner un límite.

    En terapia sería útil trabajar qué se activa cuando él aparece: miedo a perderlo definitivamente, necesidad de cerrar algo, esperanza de que cambie, dificultad para sostener el límite o sensación de no tener voz en la relación. También convendría explorar si esas pesadillas conectan con experiencias previas de vulnerabilidad, abuso, amenaza o falta de control, especialmente si el contenido se repite o aparece con mucha intensidad.

    Si los sueños son frecuentes, afectan mucho a tu descanso o te despiertas con ansiedad intensa, coméntalo con tu psicólogo o considera retomar el proceso terapéutico. No se trata solo de “olvidar” a tu ex, sino de recuperar seguridad interna, sueño estable y capacidad para decidir desde la calma.

    Si en algún momento sientes que podrías hacerte daño, que la angustia es inmanejable o que no puedes mantenerte a salvo, busca ayuda urgente y permanece acompañada.


  • Porque mi pene mide 25 cm y se me dobla al penetrar

    Porque mi pene mide 25 cm y se me dobla al penetrar

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     María Villalba López

    Hola. Si con “se dobla” te refieres a que el pene se flexiona durante el movimiento, puede ocurrir por una penetración demasiado rápida o profunda, un ángulo poco favorable, falta de lubricación o porque la erección no está completamente rígida. La longitud por sí sola no permite determinar la causa.

    Conviene evitar empujar con fuerza cuando el pene se salga parcialmente, ya que puede chocar contra el cuerpo de la pareja y doblarse bruscamente. Intenta penetrar lentamente, utilizar suficiente lubricante, guiar el pene con la mano y elegir posturas que permitan controlar la profundidad y mantener una buena alineación. Si notas que pierde rigidez, es preferible detener la penetración y retomarla cuando la erección sea firme.

    Si el pene presenta una curvatura marcada durante la erección, se dobla siempre por el mismo punto, ha cambiado recientemente, duele o notas una zona endurecida, sería recomendable consultar con un urólogo. Estos síntomas pueden aparecer en la enfermedad de Peyronie, causada por tejido cicatricial que produce curvatura, dolor o dificultades durante las relaciones.

    Si durante una relación se produce un chasquido, dolor repentino, pérdida inmediata de la erección, hinchazón o un hematoma, debes acudir a urgencias, ya que podría tratarse de una fractura de pene y requiere valoración inmediata.

    No intentes enderezarlo con fuerza.


  • Hola buenas, necesito ayuda, llevo casi 3 semanas con mucha ansiedad, estres, angustia y culpa porqu

    Hola buenas, necesito ayuda, llevo casi 3 semanas con mucha ansiedad, estres, angustia y culpa porque tengo un pensamiento que me atormenta hasta el punto de no poder dormir o comer, es sobre que me gusta un familiar muy cercano, yo tengo pareja y me siento muy culpable de pensar así, pero también ese pensamiento se genera mucha ansiedad, culpa y angustia, intento buscar ayuda por internet o intento verificar en mi cabeza pero no encuentro ayuda o consuelo, este es un pensamiento que tengo ya hace unos años pero ya lo había podido anteriormente, tuve los mismos síntomas pero logré sentirme bien, ahora me ha costado mucho más de lo normal y este pensamiento tomó mucho poder luego de que falleciera un familiar y a parte esa semana tenía pruebas en la universidad, por favor que alguien me responda, ya no aguanto más.

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     María Villalba López

    Hola. Siento mucho que estés atravesando este nivel de angustia. Cuando un pensamiento aparece de forma repetitiva, genera rechazo, culpa, ansiedad y necesidad urgente de comprobar si “significa algo”, es importante entender que no necesariamente representa un deseo real ni una intención. Muchas veces los pensamientos que más atormentan son precisamente aquellos que chocan con los propios valores, vínculos o identidad.

    Desde la psicología y la sexología, conviene diferenciar entre una atracción vivida como deseo y un pensamiento intrusivo vivido como amenaza. En tu caso, por lo que explicas, el pensamiento aparece acompañado de culpa intensa, angustia, insomnio, pérdida de apetito, necesidad de buscar consuelo en internet y comprobaciones mentales. Todo esto sugiere un bucle de ansiedad: aparece la idea, intentas verificar si es cierta o no, buscas alivio, te tranquilizas momentáneamente y después la duda vuelve con más fuerza.

    Además, mencionas que el pensamiento tomó más poder después del fallecimiento de un familiar y en una semana de pruebas universitarias. El estrés, el duelo, el cansancio y la presión académica pueden aumentar mucho la aparición de pensamientos intrusivos y la dificultad para soltarlos. Esto no significa que el contenido del pensamiento sea más verdadero, sino que tu sistema nervioso está más activado y vulnerable.

    Para empezar a manejarlo, intenta reducir las comprobaciones: analizar si te gusta o no, revisar sensaciones corporales, buscar respuestas en internet, pedir certeza absoluta o repasar mentalmente escenas. Aunque estas conductas parezcan ayudarte, suelen mantener el problema porque le enseñan a tu mente que ese pensamiento es peligroso y necesita ser resuelto.

    Puedes practicar una respuesta más breve: “Estoy teniendo un pensamiento intrusivo que me genera ansiedad. No necesito resolverlo ahora”. Después, vuelve a una actividad concreta, aunque la ansiedad siga presente. El objetivo no es eliminar el pensamiento de inmediato, sino dejar de pelear con él y dejar de darle el papel de prueba o amenaza.

    También es importante que no tomes decisiones relevantes sobre tu relación, tu familiar o tu identidad mientras estás en este pico de ansiedad. La mente ansiosa busca certezas urgentes, pero suele interpretar todo desde el miedo.

    Dado que llevas casi tres semanas sin dormir ni comer bien y refieres que “ya no aguantas más”, sería recomendable pedir ayuda profesional cuanto antes. Busca un/a psicólogo/a con experiencia en ansiedad, pensamientos intrusivos, TOC o sexualidad. No porque haya que ponerte una etiqueta, sino porque necesitas herramientas específicas para salir del bucle de comprobación, culpa y miedo. Si la ansiedad es muy intensa, también puede ser útil una valoración médica o psiquiátrica para estabilizar el sueño y la alimentación.

    Esto tiene tratamiento. No tienes que resolver ahora si el pensamiento “significa algo”; necesitas recuperar calma, descanso y capacidad de relacionarte con tus pensamientos sin que ellos dirijan tu vida.


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