Preguntas de pacientes (249)
-
La ensoñación excesiva puede causar algún tipo de daño físico en la cabeza? Ejemplo:Como la pérdida
La ensoñación excesiva puede causar algún tipo de daño físico en la cabeza?
Ejemplo: Como la pérdida de cabello!
Puede ser esto posible?RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Puedes estar tranquilo: la ensoñación excesiva en sí misma no produce daños físicos en el cerebro ni provoca pérdida de cabello. Lo que sí puede ocurrir es que el nivel de estrés y ansiedad asociado a este hábito termine afectando al cuerpo de manera indirecta.
Cuando pasamos mucho tiempo fantaseando y nos sentimos atrapados en ello, suele aumentar la tensión emocional, el insomnio, la falta de descanso reparador o incluso descuidamos rutinas de autocuidado. Y son esos factores —el estrés mantenido, los problemas de sueño, una alimentación desequilibrada— los que sí pueden influir en síntomas físicos como caída de cabello, dolores musculares o problemas digestivos.
En otras palabras: no es la ensoñación la que daña tu cabeza ni tu pelo, sino el impacto del estrés y el desgaste que a veces la acompañan. Por eso resulta útil aprender a regular estos episodios, mejorar el descanso y trabajar en terapia la ansiedad de fondo. Con ese cuidado integral, tu cuerpo también lo notará y los síntomas físicos tenderán a mejorar.
-
Desde hace algún tiempo que no puedo salir de mi casa, ya que cada vez que salgo aunque sea una dist
Desde hace algún tiempo que no puedo salir de mi casa, ya que cada vez que salgo aunque sea una distancia muy pequeña me pongo nerviosa y me dan ganas de ir al baño.
Ya no se que hacer tengo 3 hijos y cada vez que me piden salir a pasear, debo decirles que no porque me pongo nerviosa y me dan ganas de ir al baño.
Esto ha afectado demasiado mi vida y no quiero seguir así.
Y ahora con la pandemia es cada vez peor.RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Lo que describes es muy duro y también muy frecuente en personas que han ido acumulando ansiedad. Esa necesidad urgente de ir al baño cuando sales de casa, aunque físicamente no haya un problema médico, suele estar relacionada con ansiedad anticipatoria y en algunos casos con un cuadro que se llama agorafobia. No significa que estés “loca” ni que seas débil: es tu sistema nervioso activándose en modo alarma en cuanto sales de tu zona de seguridad, y esa activación provoca síntomas físicos como ganas repentinas de orinar o defecar, mareo, temblores, taquicardia…
Con la pandemia muchas personas que ya tenían algo de ansiedad vieron reforzado ese patrón, porque pasaron más tiempo dentro de casa y su cerebro asoció el exterior con peligro. Esto hace que cada salida se viva como una amenaza, aunque racionalmente sepas que no lo es.
Este tipo de problema sí tiene tratamiento y mejora mucho con un abordaje psicológico especializado en ansiedad y en técnicas de exposición gradual. Un psicólogo puede enseñarte a ir enfrentando poco a poco esas situaciones de salida, a manejar los pensamientos anticipatorios y a regular las sensaciones físicas, hasta recuperar tu libertad de movimiento. En algunos casos, si los síntomas son muy intensos, un psiquiatra puede valorar medicación temporal para reducir la ansiedad mientras aprendes las herramientas.
No tienes por qué vivir así ni resignarte a quedarte en casa. Con ayuda profesional puedes volver a salir con tus hijos y recuperar tu vida cotidiana. El hecho de que busques soluciones ya es el primer paso para romper este círculo. Si puedes, plantéate pedir cita con un especialista en ansiedad/agorafobia para empezar cuanto antes ese proceso de recuperación.
-
¿Por cuáles síntomas se caracteriza el Síndrome de Asperger?
¿Por cuáles síntomas se caracteriza el Síndrome de Asperger?
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
El Trastorno del Espectro Autista no se define tanto por “síntomas aislados” como por una forma particular de procesar la información, relacionarse y comunicarse. Aun así, hay rasgos bastante característicos.
Suele haber una manera más literal de entender el lenguaje, con dificultad para captar ironías, dobles sentidos o lo implícito en una conversación. La comunicación puede ser correcta en contenido, pero menos ajustada en lo social: por ejemplo, hablar de forma muy directa o no modular el tono según el contexto.
En lo relacional, puede costar interpretar señales emocionales de los demás o anticipar cómo se sienten, no por falta de interés, sino por una dificultad en la lectura social automática. A veces esto se percibe como frialdad, cuando en realidad es otra forma de conectar.
También es frecuente una preferencia por la rutina, la previsibilidad y los entornos estructurados. Los cambios inesperados pueden generar malestar o desorganización.
Otro rasgo común son los intereses muy específicos o intensos, donde la persona puede concentrarse mucho y tener gran conocimiento o dedicación.
A nivel sensorial, algunas personas presentan mayor sensibilidad a ruidos, luces o estímulos, lo que influye en su regulación.
Es importante entender que no es una enfermedad en el sentido clásico, sino una condición. Hay mucha variabilidad: cada persona es diferente y no todos presentan los mismos rasgos ni con la misma intensidad.
Más que pensar en “síntomas”, ayuda pensar en un estilo distinto de funcionamiento. Y cuando se comprende, muchas dificultades relacionales dejan de interpretarse como fallos y pasan a verse como diferencias.
-
Yo tengo 20 años y hasta ahora había aprendido a vivir con la ensoñación y pues no me había dado tan
Yo tengo 20 años y hasta ahora había aprendido a vivir con la ensoñación y pues no me había dado tantos problemas más de los comunes de ser muy antisocial y perder el tiempo pero últimamente me pasa demasiado fuerte me pierdo en mi propia fantasía y cuando regreso ya han paso 3 horas o más y me Doy cuenta que durante ese tiempo solo estube vagando con la mirada perdida por toda la habitación y eso me está empezando a asustar mi pregunta es ¿ La ensoñación inadaptada puede evolucionar a algo peor ?
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Entiendo tu preocupación, y es muy importante que la expreses. La ensoñación inadaptada o excesiva no se considera una enfermedad que evolucione de manera inevitable a “algo peor” como una psicosis o una pérdida de contacto con la realidad. Tú mismo lo describes claramente: sabes que son fantasías, distingues entre lo que imaginas y lo que ocurre en la vida real, y eso marca una diferencia fundamental con otros trastornos.
Lo que sí puede pasar es que, si no se regula, la ensoñación excesiva se vuelva más absorbente y limitante, como ya estás notando: perder varias horas, dejar de hacer actividades importantes, aislarte socialmente o aumentar la ansiedad y la frustración. En ese sentido, lo que empeora no es la “fantasía en sí”, sino sus consecuencias sobre tu vida diaria.
Por eso es recomendable trabajarlo en terapia, no para eliminar de golpe tu mundo interior, sino para aprender a poner límites y a recuperar el control del tiempo y la atención. Se suele trabajar con técnicas de regulación de ansiedad, mindfulness para anclarte en el presente, planificación de rutinas y, sobre todo, explorando qué necesidades emocionales estás cubriendo con esas fantasías (seguridad, reconocimiento, compañía) para poder satisfacerlas también en la vida real.
Así que puedes estar tranquilo en lo esencial: no te vas a “volver loco” ni vas a perder la capacidad de distinguir la realidad. Pero sí es buena idea pedir ayuda ahora que sientes que la ensoñación empieza a ocupar demasiado espacio, porque cuanto antes empieces a trabajarla, más fácil será que deje de asustarte y se convierta en algo que controlas tú, y no al revés.
-
No sabía realmente de la.esoñacion exesiva hasta hace unas semanas y me identifico con todas las pre
No sabía realmente de la.esoñacion exesiva hasta hace unas semanas y me identifico con todas las preguntas expuestas,paso gran parte del.dia imaginando,me retire de muchas reuniones con amigos para ir a imaginar, la mayorias son historias.s que las terminó una vez que visualizo lo.absurdo pero.incluso retome historias viejas todas terminan con un final feliz (exageradamente feliz) syo soy artista y de 20 historias muchas veces uso pequeños pedacitos para hacer monolos de humor,me gustaría aprovechar mi fantasía para femtar la creatividad artistica,pero no se concentrarme, ahora estoy practicando meditación y mejore muchísimo,pero sigo priorizando mis historias a muchas cosas lentamente, esto tiene cura o.es como.una esquizofrenia?
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Lo que describes encaja muchísimo con lo que hoy se llama ensoñación excesiva o inadaptada, y no con esquizofrenia. La diferencia clave es que tú sabes perfectamente que esas historias son imaginarias, puedes describirlas con detalle, usarlas en tu trabajo creativo y distinguirlas de la realidad. En la esquizofrenia o en los trastornos psicóticos las personas suelen perder esa capacidad de diferenciar entre lo que ocurre en su mente y lo que sucede fuera. Que tú puedas contarlo con claridad y hasta usarlo en tus monólogos es una señal de que no estás “loco”, sino de que tienes una vida imaginativa muy intensa que ahora mismo se ha vuelto difícil de manejar.
La ensoñación excesiva no es una enfermedad oficial ni una condena de por vida, y no “degenera” en psicosis. Lo que sí pasa es que, si no se regula, puede ocupar cada vez más tiempo y aislarte socialmente o hacerte perder concentración, justo como estás notando. Por eso es importante trabajar en dos frentes:
– Aprender a regular cuándo y cuánto fantaseas, para que no absorba tu día entero.
– Encontrar maneras de canalizar esa imaginación hacia tu arte sin que te bloquee otras áreas de tu vida.
La meditación es un muy buen paso porque ayuda a anclarte en el presente y a interrumpir el ciclo de ensoñación. En terapia también se pueden usar técnicas cognitivas y de autorregulación para planificar tiempos “con” y “sin” fantasía, reforzar rutinas reales y reducir la ansiedad que te lleva a refugiarte en esas historias.
Así que puedes quedarte tranquilo: no es esquizofrenia, no significa que estés perdiendo contacto con la realidad y sí puede mejorar mucho con práctica y acompañamiento. Tu mundo interior es un recurso enorme para la creatividad, pero necesita límites para que no se vuelva en tu contra. Con ayuda y estrategias, puedes aprender a usarlo a tu favor sin que te robe concentración ni vida social.
-
Hola, ya había leído con anterioridad sobre esta ensoñación excesiva, dado que la padezco, hoy día h
Hola, ya había leído con anterioridad sobre esta ensoñación excesiva, dado que la padezco, hoy día ha llegado a un momento e la que me parecen completamente real, es decir, me acuesto imaginando lo que me gustaría que pasara, y cuando despierto continuo con esa ensoñación a pesar de que soy consciente de que no es real. la verdad es que esto ya es un problema, no consigo concentrarme a pesar de organizar mi día he intentar mantenerme ocupada.
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Lo que compartes refleja muy bien cómo la ensoñación excesiva puede llegar a sentirse como un refugio que da calma en un inicio, pero que termina ocupando demasiado espacio y afectando la concentración y la vida diaria. El hecho de que seas consciente de que esas escenas no son reales es muy importante, porque muestra que no has perdido el contacto con la realidad, pero al mismo tiempo el nivel de vividez hace que tu mente se enganche en ellas desde que despiertas hasta que te acuestas. Desde una mirada cognitiva, lo que ocurre es que tu mente encuentra en esas fantasías una manera rápida de regular emociones, compensar deseos o aliviar la ansiedad, y por eso resulta tan difícil cortar el ciclo incluso cuando intentas organizarte. Desde la perspectiva sistémica también influye la dinámica de tu día a día: cuando el entorno no ofrece suficientes espacios de satisfacción o motivación, el mundo interno se convierte en el lugar donde refugiarse.
Esto no significa que estés condenada a vivir así, pero sí que sería muy recomendable trabajarlo en un espacio terapéutico para aprender a regular cuándo y cuánto fantaseas, reconectar con actividades reales que te aporten gratificación y entrenar estrategias de atención plena que te permitan anclarte más al presente. La ensoñación excesiva puede transformarse si se aborda con paciencia y con acompañamiento, y lo que hoy vives como un problema puede convertirse en una herramienta creativa si logras encontrar un equilibrio. El primer paso ya lo has dado: reconocer que te está afectando y pedir ayuda para cambiarlo.
-
Hace algunos años encontraron que mi hijo mediano tenía altas capacidades. Mi hija mayor es dislèxic
Hace algunos años encontraron que mi hijo mediano tenía altas capacidades. Mi hija mayor es dislèxica, al igual que mi madre. La cuestión es que después de devorar toda la información posible, llegué a la conclusión de que es probable de que yo también lo sea. Me he sentido dolorosamente identificada con las características de los adultos superdotados no diagnosticados. Paralelamente a esto, muy recientemente, me he planteado la posibilidad de sufrir alguna clase de TOC (con el orden sobretodo) y definitivamente me he propuesto ir a un profesional para que me guíe al respecto de todo lo explicado. Pero la gran duda es; ¿qué tipo de psicólogo? La psicología clínica siempre se me ha quedado corta, Lo cognitivo conductual me satura, siento que no me entienden y que pierdo el tiempo. He estado haciendo psicoterapia por ansiedades varias y lo he acabado dejando por esto mismo. ¿Alguna idea que pudiera abarcar de manera más integral todas estas particularidades?
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Tu reflexión es muy lúcida y muestra una gran conciencia de ti misma. No es casual que te sientas identificada con la alta capacidad no diagnosticada: las personas con una mente intensa, sensible y muy analítica suelen tener una experiencia emocional y cognitiva compleja, y eso hace que ciertos enfoques terapéuticos —más técnicos o directivos— puedan sentirse limitados o desconectados de la profundidad que buscas.
Desde una mirada cognitivo-sistémica, lo que describes encaja con un perfil que necesita un abordaje integrador, flexible y relacional, capaz de atender simultáneamente el plano cognitivo (tu necesidad de comprender, analizar y dar sentido) y el plano emocional (tu dificultad para detener esa mente hiperactiva y conectar contigo sin juicio). Cuando una persona con altas capacidades, rasgos obsesivos o disléxicos pasa por procesos de ansiedad, lo que más necesita no es que la “corrijan” con técnicas, sino que la ayuden a articular la experiencia interna —esa mezcla de pensamiento veloz, hipersensibilidad y autoexigencia— en un espacio donde sentirse realmente comprendida.
Por eso te recomendaría buscar un psicólogo clínico o sanitario con orientación integradora o constructivista–sistémica, familiarizado con altas capacidades y neurodiversidad adulta. Este tipo de profesionales no se limitan a aplicar técnicas, sino que trabajan la relación terapéutica como espacio de conocimiento y regulación emocional, adaptando el ritmo a tu manera particular de pensar y sentir. También podrías valorar enfoques como la psicoterapia humanista integrativa, la terapia centrada en la persona o la terapia basada en la metacognición, todas ellas más abiertas a explorar la vivencia subjetiva sin reducirla a síntomas.
Si sientes que la TCC te “satura”, es porque probablemente tu mente ya hace de por sí un análisis constante; lo que te aliviará no será racionalizar más, sino aprender a integrar lo que piensas con lo que sientes. Un terapeuta con sensibilidad hacia este tipo de perfiles podrá ayudarte a trabajar tu ansiedad y tu perfeccionismo sin invalidar tu profundidad cognitiva ni tu necesidad de sentido.
En resumen: busca un profesional que trabaje desde un enfoque integrador, sistémico o constructivista, con conocimiento en altas capacidades, dislexia y TOC, y que entienda el proceso terapéutico como un espacio de autocomprensión más que de corrección. Ese encuentro, cuando se da con la persona adecuada, suele ser profundamente reparador, porque por fin uno puede dejar de sentirse “raro” o “mal adaptado” y empezar a comprenderse desde la complejidad y el valor de su propia forma de ser.
-
Hola! Creo que tengo despersonalización, siento como que vivo en una casa desconocida y como si no c
Hola! Creo que tengo despersonalización, siento como que vivo en una casa desconocida y como si no conociera a mis padres. A raíz de eso creo que me ha generado ansiedad y depresión, se me vienen pensamientos como, esto no tiene solución, mejor mátate y me da muchísimo miedo, sobre todo el poder olvidarme completamente de mis seres queridos por lo unida que he estado siempre a ellos. También es como si hubiera perdido todos mis sentimientos, como si no sintiera ni padeciera nada. Mi pregunta es, ¿esto tiene solución o va a ser siempre así? Gracias...
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Gracias por atreverte a contarlo, de verdad. Lo que describes —esa sensación de irrealidad, de no reconocerte a ti misma ni a tus seres queridos, acompañada de miedo y pensamientos desesperados— encaja con un cuadro de despersonalización y desrealización, y aunque se siente muy angustiante, quiero que sepas algo fundamental: sí tiene solución. No estás perdiendo la razón ni vas a quedarte así para siempre.
La despersonalización suele aparecer como una respuesta del sistema nervioso a una ansiedad extrema o a un trauma emocional. Es una forma de “desconectarse” de la realidad cuando el cuerpo o la mente se sienten sobrepasados. En otras palabras, tu cerebro no está fallando: está tratando de protegerte de un nivel de angustia que en su momento resultó insoportable. El problema es que ese mecanismo, que en un principio te salvó, ahora se ha quedado activado y te impide sentir y conectar con normalidad.
Desde una mirada cognitivo-sistémica, este fenómeno se entiende como un bloqueo temporal del vínculo entre la emoción y la experiencia, una desconexión que puede revertirse gradualmente a través de un tratamiento que combine psicoterapia y, si es necesario, apoyo psiquiátrico. El trabajo terapéutico ayuda a que el cuerpo vuelva a sentirse seguro y a restablecer el contacto con lo que sientes, poco a poco.
Es importante que no afrontes esto sola. Dado que mencionas pensamientos de muerte, debes pedir ayuda de inmediato. Si en este momento sientes miedo de hacerte daño o de perder el control, llama al 024 (si estás en España), que es el teléfono gratuito y confidencial de atención a la conducta suicida, disponible 24 h. Si estás en otro país, puedo darte el número de emergencia correspondiente. También puedes acudir al servicio de urgencias de tu hospital más cercano y explicar exactamente lo que has contado aquí; te escucharán y te ayudarán a estabilizarte.
Cuando el cuerpo recupere la calma y la mente deje de estar en modo defensa, los sentimientos regresan, la percepción se normaliza y la vida vuelve a sentirse real. No es inmediato, pero con acompañamiento especializado sí se recupera. El primer paso ahora es garantizar tu seguridad y buscar ayuda presencial hoy mismo. ¿Quieres que te indique los recursos de urgencia o líneas de apoyo según el país en el que te encuentres? Puedo hacerlo enseguida.
-
Mi primer encuentro sexual fué con otro hombre a una edad muy corta, de manera que nunca me sentí in
Mi primer encuentro sexual fué con otro hombre a una edad muy corta, de manera que nunca me sentí interesado en el consumo de pornografía heterosexual, sino homosexual. Sin embargo, nunca me he enamorado de un hombre, siempre de mujeres. Me he enamorado abiertamente de ella e incluso cuando me involucro en una relación heterosexual se me olvida por completo la pornografía gay. Pero es un hábito difícil de desarraigar ya que siempre he intentado dejar de consumir este tipo de pornografía y hay un punto en el que vuelvo a caer. Quisiera poder dejarla pues siente que ha alejado mi perspectiva de lo que es la sexualidad en realidad. Considero que soy heterosexual ya que me sentiría realmente vacío con manteniendo una relación con otro hombre. Pues solo late el deseo al momento del acto sexual y luego solo queda la rivalidad que puede existir entre dos hombres.
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Gracias por compartir algo tan íntimo; lo que cuentas está dicho con mucha honestidad y madurez, y refleja una profunda necesidad de comprender tu historia y reconciliarte con tu vivencia sexual. Lo que describes —ese primer encuentro temprano con otro hombre, la atracción que parece más física que afectiva, la dificultad para dejar cierto tipo de pornografía y la confusión sobre tu orientación— es más común de lo que se suele reconocer, sobre todo cuando la sexualidad se desarrolló en contextos donde hubo experiencias tempranas o no elegidas del todo conscientemente.
Desde una mirada cognitivo-sistémica, la sexualidad no se reduce a etiquetas fijas; es una construcción que integra historia, emoción, cuerpo y aprendizaje. En tu caso, parece que ese primer contacto sexual marcó una huella temprana que condicionó tus asociaciones de excitación. El cerebro, sobre todo en edades muy jóvenes, aprende a vincular el deseo con las primeras experiencias de placer, incluso aunque no haya habido un deseo afectivo real detrás. Con el tiempo, esa huella puede mantenerse en la memoria erótica —por ejemplo, a través del consumo de pornografía— aunque en la vida emocional y relacional tu orientación sea claramente heterosexual.
Esto no significa que tu orientación esté en duda, sino que hay un aprendizaje sexual que se ha reforzado con los años y que ahora genera conflicto interno. Cuanto más intentas “prohibirte” o “borrar” esas imágenes, más poder adquieren, porque el cerebro funciona por refuerzo: lo que se reprime se vuelve más atractivo como descarga de tensión. Por eso, el objetivo no debería ser eliminar a la fuerza la pornografía, sino entender qué papel cumple en tu regulación emocional (ansiedad, aburrimiento, necesidad de autoafirmación o escape) y reemplazar esa función con estrategias más conscientes y saludables.
La terapia sexual o la psicoterapia integradora te ayudarían mucho en este proceso, sobre todo si el terapeuta tiene experiencia en historia del desarrollo sexual, trauma temprano o reeducación del deseo. El trabajo no se centra en “corregir” tu orientación, sino en reconciliar cuerpo, deseo y afecto, de modo que la sexualidad vuelva a sentirse coherente contigo y libre de culpa.
No estás solo en esto, ni eres “raro”: lo que te pasa tiene explicación psicológica y puede resolverse. Con acompañamiento profesional, paciencia y comprensión hacia ti mismo, podrás liberarte de la compulsión al consumo, entender de dónde viene y recuperar una vivencia sexual más tranquila, íntima y conectada con tu realidad emocional.
-
La ansiedad me lleva a morderme las uñas, como puedo evitarlo?
La ansiedad me lleva a morderme las uñas, como puedo evitarlo?
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Gracias por tu pregunta. Morderse las uñas suele ser una forma inconsciente de calmar la tensión interna; no es un simple hábito, sino una respuesta automática al malestar o la ansiedad. En esos momentos, el cuerpo busca aliviar la activación emocional a través de una acción repetitiva que produce una sensación momentánea de control. Entenderlo así ya es un primer paso importante, porque no se trata de falta de fuerza de voluntad, sino de una forma aprendida de autorregularte.
Desde un enfoque cognitivo-sistémico, es útil observar qué situaciones o emociones anteceden al impulso. Muchas veces la conducta aparece cuando estás preocupada, aburrida o intentas manejar pensamientos que te resultan incómodos. Identificar ese patrón te permitirá intervenir antes de que el gesto ocurra. En terapia, trabajamos para reemplazar la descarga automática por otras estrategias de regulación más conscientes, como ejercicios de respiración, mantener las manos ocupadas, o simplemente detenerte un momento y reconocer lo que estás sintiendo antes de reaccionar.
Al mismo tiempo, cuidar tus manos y prestar atención al cuerpo puede ayudarte a frenar el impulso. A medida que aprendes a reconocer el origen emocional de la ansiedad y a manejarla de un modo distinto, la necesidad de morderte las uñas irá perdiendo fuerza. Con acompañamiento y práctica, este tipo de comportamientos pueden cambiar y convertirse en una oportunidad para conocerte mejor y relacionarte de forma más amable contigo misma.
-
Todos los meses 15 días antes de la regla siento muchos mareos miedos , inestabilidad y pensamientos
Todos los meses 15 días antes de la regla siento muchos mareos miedos , inestabilidad y pensamientos negativos .estoy desesperada y no se q hacer por q todos los meses pienso q es algo malo o q me volveré loca ..q hago ?
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Gracias por compartirlo; lo que estás describiendo es muy angustiante, y es completamente comprensible que sientas miedo y agotamiento al ver que se repite cada mes. Lo que relatas —mareos, ansiedad intensa, pensamientos negativos y sensación de perder el control antes de la menstruación— encaja con lo que se conoce como síndrome premenstrual en su forma ansiosa o, en algunos casos, con el trastorno disfórico premenstrual (TDPM), que es una variante más intensa del mismo proceso.
Desde una mirada cognitivo-sistémica, lo que ocurre es que los cambios hormonales del ciclo pueden amplificar la vulnerabilidad emocional preexistente: la mente interpreta las sensaciones físicas (mareo, tensión, cansancio) como señales de peligro, lo que activa pensamientos catastrofistas y alimenta el miedo. Es un círculo que se repite: cuanto más vigilas el cuerpo, más ansiedad sientes; y cuanto más ansiedad, más se alteran el equilibrio hormonal y la percepción corporal.
Lo primero es no quedarte sola con esto y pedir una evaluación médica y psicológica conjunta. El ginecólogo puede descartar o confirmar si se trata de un TDPM y, si es necesario, ofrecer apoyo farmacológico leve o tratamientos naturales que estabilicen el ciclo. En paralelo, la terapia psicológica puede ayudarte a trabajar la ansiedad anticipatoria y a aprender estrategias de regulación emocional y corporal durante esas semanas: respiración consciente, ejercicios de relajación, registros de pensamientos automáticos y hábitos de sueño y alimentación más estables.
También conviene anotar los síntomas día a día durante dos o tres ciclos. Esa observación te ayudará a ver que, aunque el miedo parezca enorme, sigue un patrón cíclico y no estás “volviéndote loca”: tu cuerpo está reaccionando a un desequilibrio temporal. Saberlo de antemano ya te permitirá afrontarlo con más calma.
Esto que te pasa tiene tratamiento y mejora mucho con un abordaje combinado. No es un signo de enfermedad mental, sino una reacción fisiológica y emocional exagerada que puede regularse. Con apoyo médico y psicológico, puedes recuperar la estabilidad y dejar de vivir medio mes con miedo.
-
Siempre nos cuidamos y a pesar de eso tuve algo muy parecido al embarazo psicológico y me da miedo v
Siempre nos cuidamos y a pesar de eso tuve algo muy parecido al embarazo psicológico y me da miedo volver a tener relaciones sexuales con mi pareja y que pase de nuevo a pesar de que nos cuidamos y ya pasó un bueno tiempo.¿Como puedo perder este miedo?
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
ChatGPT ha detto:
Gracias por compartirlo; lo que estás sintiendo es más común de lo que imaginas, y tiene todo el sentido si pasaste por una experiencia que viviste con tanta ansiedad. Un episodio parecido a un embarazo psicológico deja una huella emocional fuerte, porque el cuerpo y la mente se activan como si el riesgo fuera real. Después de algo así, el miedo no desaparece solo con saber “racionalmente” que te estás cuidando; el cuerpo sigue recordando la angustia y se pone en alerta ante la idea de volver a vivirla.
Desde una mirada cognitivo-sistémica, lo que te ocurre no tiene que ver con la sexualidad en sí, sino con la asociación que tu mente ha creado entre el sexo y el miedo. Cada vez que piensas en tener relaciones, se activa la memoria del susto, el estrés y la inseguridad, y eso hace que el cuerpo reaccione con tensión o rechazo. El objetivo ahora no es forzarte a volver a tener relaciones para “probar” que todo está bien, sino reconstruir la sensación de seguridad y confianza poco a poco.
Puede ayudarte hablarlo abiertamente con tu pareja, explicarle que no se trata de falta de deseo, sino de miedo, y que necesitas ir despacio. También conviene trabajar este tema en terapia, especialmente con un profesional que aborde ansiedad sexual o trauma asociado a experiencias médicas o reproductivas. En terapia aprenderás a reconocer las señales de miedo, a relajar el cuerpo antes del encuentro y a desvincular el sexo de la idea de peligro, paso a paso.
Mientras tanto, puedes practicar ejercicios de respiración, relajación o mindfulness, que te ayudarán a recuperar control sobre las sensaciones corporales. Y recuerda: el miedo no significa que no estés preparada, sino que necesitas sentirte segura de nuevo. Con acompañamiento y un ritmo respetuoso, esa confianza se recupera, y podrás volver a disfrutar de tu intimidad sin que la ansiedad se interponga.
-
He escuchado que el Mindfulness es bueno para combatir el estrés, ¿qué podría hacer?
He escuchado que el Mindfulness es bueno para combatir el estrés, ¿qué podría hacer?
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
El Mindfulness es una herramienta muy útil para reducir el estrés porque nos entrena a relacionarnos de otra manera con lo que pensamos y sentimos. Cuando estamos estresados solemos vivir con la mente en el futuro, anticipando problemas, o en el pasado, dándole vueltas a lo que ocurrió. Esa manera de funcionar nos deja agotados y aumenta la sensación de no poder con todo. La práctica de la atención plena consiste en aprender a estar en el presente con una actitud de curiosidad y aceptación, observando lo que ocurre en el cuerpo y en la mente sin necesidad de juzgarlo ni de reaccionar de inmediato.
Existen ejercicios muy sencillos que puedes empezar a incorporar en tu día a día, como dedicar unos minutos a la respiración consciente, prestar atención a las sensaciones mientras caminas o comer de forma más lenta notando los sabores y texturas. También hay programas estructurados de Mindfulness que se trabajan en terapia y que ayudan a entrenar de manera progresiva la atención y la regulación emocional. Desde un enfoque cognitivo-sistémico, el Mindfulness no se entiende como un “remedio rápido”, sino como una forma de aprender a relacionarse con el estrés de manera distinta, ampliando recursos internos y reduciendo la reactividad automática.
Lo importante es ser constante y no frustrarse si al principio la mente se distrae con frecuencia. La práctica regular, aunque sean pocos minutos al día, va generando cambios en la manera en que respondemos a las tensiones diarias, permitiendo sentir más calma, claridad y equilibrio.
-
Es hereditario?tengo a mi suegra mi marido y mi hijo ,con ese trastorno?
Es hereditario?tengo a mi suegra mi marido y mi hijo ,con ese trastorno?
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Gracias por tu pregunta, es muy importante aclararlo. Cuando hablamos de trastornos de ansiedad, no existe una herencia directa como en algunas enfermedades genéticas, pero sí se ha comprobado que hay una cierta vulnerabilidad familiar. Es decir, no se hereda la ansiedad como tal, pero sí puede transmitirse una predisposición biológica y, sobre todo, un estilo relacional y emocional que favorece su aparición.
Desde una mirada cognitivo-sistémica, las familias funcionan como sistemas que comparten no solo genes, sino también formas de interpretar el mundo, manejar el miedo y responder al estrés. Si en una familia hay varias personas ansiosas, lo que se transmite no es solo la biología, sino también modelos de afrontamiento: niños que crecen viendo a sus padres preocuparse en exceso, anticipar peligros o evitar situaciones amenazantes aprenden inconscientemente a reaccionar igual.
Por tanto, puede haber una predisposición genética leve, pero lo que más influye es el entorno emocional y la manera en que cada miembro aprende a regularse. Y esto tiene una parte muy esperanzadora: se puede modificar. A través de la terapia y del trabajo en familia, es posible aprender nuevas formas de afrontar la ansiedad, romper los patrones aprendidos y reducir significativamente la transmisión del malestar de una generación a otra.
Así que, aunque veas ese patrón en tu suegra, tu marido y tu hijo, no significa que esté “condenado” a repetirse. Si en casa se empieza a hablar abiertamente de la ansiedad, se normaliza pedir ayuda profesional y se fomentan rutinas de calma, ejercicio, descanso y comunicación, el sistema familiar puede transformarse por completo. En ese sentido, no es tanto un problema hereditario como una oportunidad de cambio intergeneracional.
-
Hola, tengo una duda normalmente imagino e interpretó o actuó situaciónes que no son reales , que so
Hola, tengo una duda normalmente imagino e interpretó o actuó situaciónes que no son reales , que son solo imaginativas esto es algo normal?
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Gracias por tu pregunta. Lo que describes —imaginar, interpretar o incluso representar situaciones que no son reales— puede ser algo completamente normal, dependiendo de la intensidad, la frecuencia y del impacto que tenga en tu vida cotidiana.
Desde una mirada cognitivo-sistémica, la mente humana funciona construyendo escenarios imaginarios todo el tiempo: ensayamos conversaciones, recordamos cosas que no ocurrieron exactamente así, o fantaseamos con posibilidades futuras. Es una forma natural de procesar emociones, anticipar experiencias y regular la ansiedad. En ese sentido, imaginar situaciones no es un síntoma patológico, sino una herramienta psicológica útil, siempre que puedas distinguir claramente entre lo que es una idea y lo que es la realidad.
Lo que sí conviene observar es cómo te afecta. Si esas situaciones imaginadas te generan malestar, te atrapan durante mucho tiempo, sustituyen tus actividades diarias o te hacen dudar de lo que realmente sucede, podría tratarse de un mecanismo de escape o de una manifestación de ansiedad. En ese caso, la imaginación deja de ser un recurso y se convierte en una forma de desconexión que conviene explorar en terapia.
Pero si simplemente notas que tiendes a fantasear o a “actuar mentalmente” conversaciones o escenarios, sin perder el contacto con la realidad, no es preocupante. Forma parte de un estilo mental creativo o reflexivo. Aun así, si últimamente te resulta difícil detener esos pensamientos o te generan angustia, hablarlo con un psicólogo puede ayudarte a entender qué función cumplen y cómo equilibrar la imaginación con el presente.
En resumen: sí, imaginar y representar situaciones irreales puede ser completamente normal; lo importante es mantener la conciencia de que son solo pensamientos y no dejar que sustituyan tu vida real.
-
Muy buenas noches mi problemas es que me exito mucho y me vengo rapido y cuando termino de inmediato
Muy buenas noches mi problemas es que me exito mucho y me vengo rapido y cuando termino de inmediato el pene se me baja y mi pareja no puede terminar al no estar el un poco rigido que me recomiendan en esa situacion
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Gracias por confiar en hablar de algo tan íntimo; lo que describes es una dificultad sexual muy frecuente y, aunque suele generar mucha frustración, tiene solución con el enfoque adecuado. La eyaculación rápida y la pérdida de erección posterior pueden deberse a varios factores, pero en la mayoría de los casos no se trata de un problema físico grave, sino de un circuito de ansiedad y autoexigencia que interfiere con el deseo y la respuesta sexual.
Desde una mirada cognitivo-sistémica, el cuerpo responde al estado emocional: cuando existe miedo a “fallar”, necesidad de rendir o tensión por complacer a la pareja, el sistema nervioso se activa como si hubiera peligro. Esa activación acelera la excitación y dificulta el control del reflejo eyaculatorio. Luego, cuando aparece la preocupación o la culpa, el cuerpo interpreta la relación como una amenaza y se desconecta de la erección como mecanismo de defensa. Es un círculo muy común, pero reversible.
Lo primero es no centrarte en “aguantar más” o “mantenerte rígido”, sino en reducir la presión sobre el rendimiento. Recuperar la calma y la conexión con el cuerpo es la clave. En terapia sexual se trabaja con técnicas muy efectivas, como el entrenamiento del control eyaculatorio (métodos “start–stop” o “presión”) y el foco sensorial, que ayudan a disfrutar del contacto sin la obsesión de llegar o mantener la erección. También se enseñan estrategias para reconocer las señales corporales previas al clímax y modular la excitación antes de que sea irreversible.
Conviene además realizar una evaluación médica urológica para descartar causas físicas (hormonales, neurológicas o efectos de medicación), aunque en la mayoría de los casos el origen es psicosexual.
Hablarlo abiertamente con tu pareja también es fundamental: explicarle que no es falta de deseo, sino un tema de control y ansiedad, ayuda a quitar tensión al encuentro y a recuperar complicidad. Cuando ambos se enfocan más en el vínculo que en el resultado, la respuesta sexual mejora de forma natural.
Si puedes, busca la ayuda de un psicólogo especializado en terapia sexual o de pareja. Con un acompañamiento adecuado, este tipo de dificultad suele resolverse en pocas semanas o meses. Lo importante es que no te castigues ni te apresures: con paciencia, comunicación y tratamiento, es totalmente posible recuperar el control y disfrutar del sexo de manera plena y tranquila.
-
Buenas tardes. Mi padre falleció hace un mes y desde entonces estoy teniendo síntomas relacionados c
Buenas tardes. Mi padre falleció hace un mes y desde entonces estoy teniendo síntomas relacionados con la ansiedad. Me cuesta salir de casa, estoy nerviosa, tengo dolor en el pecho y he tenido algún ataque. ¿Es normal sentir ansiedad en un duelo tan reciente? Gracias.
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Siento mucho tu pérdida, pasar por la muerte de un ser querido es una de las experiencias más duras que podemos vivir y cada persona lo atraviesa de manera distinta. En un duelo reciente, es habitual que aparezcan manifestaciones emocionales y físicas intensas: la tristeza, la sensación de vacío, la dificultad para dormir, la falta de energía y, en muchos casos, también la ansiedad. El cuerpo y la mente tratan de adaptarse a una realidad dolorosa y desconocida, y eso puede expresarse en forma de nerviosismo, opresión en el pecho o incluso ataques de pánico.
Que estés sintiendo estos síntomas no significa que haya “algo malo” en ti, sino que tu organismo está reaccionando a una situación de enorme impacto. Sin embargo, también es importante prestar atención a cómo evoluciona el malestar: si la ansiedad se vuelve muy limitante, si notas que te cuesta salir de casa o retomar tu vida cotidiana, conviene pedir ayuda profesional para no quedarte atrapada en ese estado. El duelo es un proceso natural, pero cuando aparecen síntomas de este tipo el acompañamiento psicológico puede ofrecer un espacio seguro para expresar lo que sientes, comprender lo que te ocurre y aprender herramientas para manejar la ansiedad.
Con el tiempo y con apoyo, estos síntomas pueden ir remitiendo y dar paso a una elaboración más serena de la pérdida. No estás sola en lo que te pasa; compartirlo y buscar ayuda es un paso importante que puede marcar la diferencia en cómo transites este momento.
-
Sufro desde hace más de 1 año, tos nerviosa irritativa, me han echo un montón de pruebas y dicen que
Sufro desde hace más de 1 año, tos nerviosa irritativa, me han echo un montón de pruebas y dicen que es por estrés. En los últimos meses además no puedo dejar de tragar saliva, me duele la mandíbula constantemente de tragar.también tengo pérdida de voz cuando me pasa, y es como si me faltase el aire al hablar. No puedo dormir por las noches debido a eso y no sé cómo solucionarlo
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Gracias por compartirlo con tanto detalle; lo que describes refleja un nivel de malestar muy alto y una sensación de agotamiento tanto físico como emocional. Cuando se descartan causas médicas y se concluye que la tos, la tensión mandibular o la dificultad para tragar tienen un origen nervioso, lo que suele estar ocurriendo es que el cuerpo está expresando a través de la musculatura y la respiración la carga del estrés y la ansiedad acumulada.
Desde una mirada cognitivo-sistémica, estos síntomas pueden entenderse como una forma que ha encontrado tu sistema para liberar tensión y controlar la angustia interna. En lugar de manifestarse con pensamientos, el malestar se canaliza a través del cuerpo: la garganta, el diafragma y la mandíbula —zonas directamente relacionadas con la voz y la respiración— se tensan para “contener” emociones que probablemente llevas tiempo reprimiendo. Esa contracción constante explica la tos, la necesidad de tragar saliva y la sensación de ahogo o pérdida de voz.
La buena noticia es que este tipo de síntomas pueden mejorar mucho con tratamiento psicológico y técnicas específicas de regulación corporal. La terapia centrada en ansiedad y somatización, junto con ejercicios de relajación muscular, respiración diafragmática y consciencia corporal, ayuda a que el cuerpo recupere su ritmo natural. También puede ser útil el entrenamiento en control de la respiración con un logopeda o fisioterapeuta especializado en trastornos de la voz y deglución de origen funcional.
Te recomendaría acudir a un psicólogo que trabaje con ansiedad desde un enfoque integrador o sistémico, para abordar no solo el síntoma físico, sino el contexto emocional que lo alimenta: quizá estás viviendo o has vivido una etapa de sobreexigencia, de miedo o de dificultad para expresar lo que sientes. El cuerpo, en ese sentido, está “hablando” por ti.
Mientras tanto, procura no luchar contra la tos ni contra el impulso de tragar, sino observarlo sin juicio, y realiza respiraciones suaves, centradas en el abdomen, varias veces al día. Aunque ahora parezca que no puedes controlarlo, estos síntomas no son permanentes: con apoyo terapéutico y trabajo corporal constante, pueden remitir por completo y recuperarás el descanso y la voz sin esfuerzo.
-
Hola, necesito ayuda. Hace varios meses tuve unas pruebas super importantes en la escuela que decidí
Hola, necesito ayuda. Hace varios meses tuve unas pruebas super importantes en la escuela que decidían mi futuro, me preocupe mucho y me sentía estresada. Ya han pasado dos meses desde que hice los exámenes y aún me siento estresada, me altero por cualquier cosa insignificante. He bajado de peso y me siento mal por ello, no he dejado nunca de comer y en estos momentos me estoy alimentando como nunca. Necesito alguna explicación y ayuda mara solucionar mi problema.
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Gracias por contarlo con tanta claridad; se nota que llevas tiempo intentando entender lo que te pasa y que estás realmente agotada. Lo que describes —mantenerte en un estado de tensión incluso después de que los exámenes hayan pasado, sentirte alterada por cosas pequeñas, notar cambios físicos como la pérdida de peso y no poder relajarte— es algo que sucede con frecuencia cuando el cuerpo se queda “enganchado” en un estado de alerta tras un periodo de estrés intenso.
Desde una mirada cognitivo-sistémica, podría decirse que tu organismo aprendió a funcionar en modo “emergencia” durante la preparación de las pruebas, y ahora, aunque el peligro ya no esté, tu mente y tu cuerpo siguen actuando como si todavía tuvieras que rendir o protegerte. Es una especie de “residuo del estrés” que no se apaga solo y que puede generar irritabilidad, cansancio, dificultades para descansar y cambios en el apetito o el peso.
La buena noticia es que esto se puede revertir. Lo primero es trabajar en reeducar a tu cuerpo para salir del estado de tensión: ejercicios de respiración lenta, caminar o moverte a diario, regular los horarios de sueño y establecer momentos concretos de descanso sin pantallas. Al mismo tiempo, puede ayudarte aprender a detectar y frenar los pensamientos automáticos de exigencia o preocupación, esos que siguen diciéndote “deberías hacer más” incluso cuando ya no hay nada que hacer.
Sería muy recomendable que acudas a un psicólogo que trabaje con ansiedad o estrés académico. En terapia podrás entender mejor por qué tu cuerpo sigue en alerta, aprender técnicas de regulación emocional y recuperar la confianza en tu capacidad para relajarte. Si además notas que la pérdida de peso continúa o que el malestar físico es importante, también conviene hacer una revisión médica básica para descartar causas físicas y asegurarte de que estás cuidándote adecuadamente.
Lo que te ocurre no es una señal de debilidad, sino una respuesta prolongada al esfuerzo y la presión. Con el acompañamiento adecuado, tu cuerpo puede volver a sentirse tranquilo y tu mente recuperar el equilibrio. Esto tiene solución, y pedir ayuda —como estás haciendo ahora— es el primer paso para empezar a mejorar.
-
Buenas tardes , tube un infarto hace 11 años y el año pasado ( 2020 ) en Febrero y en Diciembre me h
Buenas tardes , tube un infarto hace 11 años y el año pasado ( 2020 ) en Febrero y en Diciembre me hicieron cateterismo..
La cuestion es que llevo unos 10 años aterrorizado y con un ansiedad que no me deja vivir.
Estuve haciendo con un sicologo terapia de grupo..pero cada uno con problema diferente...
Hay alguna terapia que me pueda servir...para vivir la vida...
El siquiatra me ha recetado farmacos y no quisiera depender de ellos.
Muchas gracias y salud2RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Gracias por compartirlo; se nota el peso que llevas cargando durante tanto tiempo. Haber pasado por un infarto y por procedimientos médicos como los cateterismos deja una huella que va más allá de lo físico: el cuerpo se recupera, pero la mente queda anclada en el miedo a que vuelva a pasar. Esa ansiedad constante es muy frecuente en personas que han vivido un evento cardíaco grave, y no es debilidad ni falta de voluntad; es la forma en que tu organismo intenta protegerte de algo que vivió como una amenaza real a la vida.
Desde una mirada cognitivo-sistémica, lo que necesitas no es solo “quitar el miedo”, sino reeducar la relación entre tu cuerpo, tu mente y el recuerdo del infarto. Cuando el sistema nervioso ha estado tanto tiempo en alerta, cualquier mínima sensación física (una palpitación, un mareo, una punzada) puede reactivar la alarma y alimentar el pánico. Trabajar eso requiere una terapia centrada en la ansiedad postevento médico, que combine técnicas cognitivas, corporales y de exposición gradual.
Una opción muy recomendable es la terapia cognitivo-conductual enfocada en ansiedad cardíaca, que te ayuda a identificar pensamientos catastrofistas y a recuperar confianza en tu cuerpo mediante ejercicios de respiración, relajación y exposición progresiva a las actividades que hoy evitas. También se obtienen buenos resultados con enfoques basados en mindfulness y regulación del sistema nervioso, como el entrenamiento en conciencia corporal o la terapia de aceptación y compromiso (ACT).
No necesitas depender solo de los fármacos: estos pueden ser un apoyo temporal, pero el cambio profundo vendrá del proceso terapéutico y del reaprendizaje emocional. Buscar un psicólogo que trabaje con ansiedad médica o trauma de salud puede marcar una gran diferencia. El objetivo no es que vivas sin miedo, sino que el miedo deje de gobernar tu vida, y vuelvas a sentir que puedes disfrutar, moverte y respirar sin estar vigilando cada latido.
Tu cuerpo ya ha resistido mucho; ahora toca enseñarle que puede volver a sentirse a salvo. Con la terapia adecuada, es totalmente posible.
Preguntas populares
-
Hola, buenas tardes. Quería consultarles sobre el caso de mi padre. Está en tratamiento psiquiátrico
Buenos dias : desconozco que dosis tomaba de Olanzapina ,respecto al Lamictal…