Buenas, llevo un tiempo planteándome qué debería hacer frente a las autolesiones. Tengo 18 años y me

12 respuestas
Buenas, llevo un tiempo planteándome qué debería hacer frente a las autolesiones. Tengo 18 años y me autolesioné por primera vez a los 13 años.
Ya son 5 años que aún me autolesioné y sigo con ello, algún año deje de hacerlo y pensé que ya estaba bien pero al siguiente se repetía.
Este año lo he vuelto a hacer pero en menor medida y no estoy segura de si necesito actuar de alguna forma.

Realmente algún día termina todo esto? Hay personas que se dejan de autolesionar?

No dejo de pensar en hacerme daño todos los días pero se siente patético porque no lo hago al final y siento que me estoy ahogando en un vaso de agua.

La misma mierda con pensar en la muerte, casi todos los días lo pienso desde hace años pero nunca me he atrevido realmente a hacerlo porque me da miedo.

El caso es que simplemente no veo que YO tenga razones para sentirme así porque tengo todo lo que cualquiera quisiera tener y me da rabia que no pueda sentirme bien simplemente.

Hay gente que conozco, incluso una amiga que sí ha sufrido mucho en su vida y va a un psicólogo.
Ella es muy amable conmigo y me cae bien pero tengo que admitir que me da celos saber que ella sufre porque a ella si que la internaron en un hospital y tiene psicólogo y siento que ella es mucho mejor que yo por eso.

Odio tener que verlo todo como si fuera una competición, no quiero. No quiero empezar a odiarla y alejarme de ella por esta tontería.

Pero me siento juzgada cuando estoy con ella porque cada vez que estoy mal y ella está allí, siento que mis problemas no tienen nada que ver con los de otros y para colmo mi vida es perfecta.

Escribí mi primera carta de suicidio cuando tenía creo que 15 años, mis padres la descubrieron y trataron de confrontarme sobre ella cuando volví de la escuela.
Mi padre se decepcionó y en minutos ya estaba viendo la tele, mi madre me dijo que no me hacía falta un psicólogo y que ojalá no hubiera nacido.
Mi madre me gritó mucho hasta que la convencí de que esa carta de suicidio era solo una historia que me inventaba porque me gusta escribir historias.

Creo que saber que mi padre trató de suicidarse también me afectó en cierto punto, y también me da celos que él si que pueda tener un psiquiatra pero yo no tenga permitido un psicólogo según mi madre.

Trate de refugiarme en el alcohol unas cuantas veces, pero la paz solo era algo pasajero y cuando volvía en mí, me sentía peor aún.
Aún tengo deseos de emborracharme tan solo por poder tener algo divertido en mi vida.

Es normal desear que me pase algo lo suficientemente grave para que a la gente le importe de verdad? Se que la aprobación de la gente no debería de importarme pero no se...

Hace un año o dos mi padre estuvo al borde de la muerte internado en el hospital, podia morir en cualquier momento y durante esas dos semanas no sentí nada. Me siento mal pero a la vez me siento rara porque mi padre me importa pero cuando estuvo al borde de la muerte no pude conseguir sentir nada de pena por él o la situación. ¿Es normal no poder sentir cariño por mi propia familia o los demas?


También tengo otra situación con un primo mío, el actualmente ni estudia ni trabaja y es introvertido así que no tiene casi amigos.
Soy su amiga desde hace años y hemos compartido muchas experiencias (como por ejemplo cortarnos juntos o emborracharse). El problema es que él es demasiado cariñoso y no me gusta nada eso, no soporto que alguien me trate así y se lo he explicado y ha parado.

Pero aún así me siento mala persona porque no puedo sentir cariño por esta gente que me rodea y me quiere y siento que no los merezco.

Siempre me tratan de menos por ser una chica, por ser bajita. Estoy cansada de lo típico de "que mona" o que mis enfados los tengan que relacionar con que soy mujer. Honestamente esos comentarios me han hecho mucho daño y han sido dichos por mi familia incluso. No confío en nadie.

Estas son muchas situaciones y preguntas que no creo que nadie responda al completo pero creo que necesitaba desahogarme anónimamente.
Gracias por compartir todo esto. Se nota que hay muchas emociones mezcladas y situaciones complejas en lo que cuentas. Desde una perspectiva constructivista, lo más importante es tratar de entender cómo has construido tu forma de ver el mundo, tus emociones y tus relaciones a partir de tus experiencias. No hay algo "normal" o "anormal" en lo que sientes, sino una historia detrás de por qué experimentas las cosas de esta manera.

El hecho de querer emborracharte para sentir algo de diversión o escape habla de una necesidad de cambio en tu vida. No es que el alcohol en sí sea lo que deseas, sino la sensación de alivio o distracción que te da. ¿Hay otras formas en las que puedas encontrar emoción o novedad sin que te hagan sentir peor después? Puede ser explorar nuevos espacios, conectar con personas distintas, encontrar actividades que te saquen de la rutina. Es válido buscar algo que haga la vida más interesante, pero quizás el desafío está en encontrar formas más sostenibles y que te hagan sentir bien contigo misma.

Este pensamiento de que necesitas que pase algo grave para que la gente se preocupe por ti puede estar ligado a la sensación de que los demás no te ven o no te valoran como quisieras. Tal vez sientes que si algo drástico ocurriera, recibirías la atención y validación que ahora parecen ausentes. Es un sentimiento muy duro, pero en lugar de quedarte en la idea de que solo así importarías, quizás podrías preguntarte: ¿hay maneras en las que yo pueda hacerme sentir importante sin depender de cómo reaccionan los demás? Construir un sentido de valía propio no es fácil, pero es posible, y puede empezar con reconocer que tu existencia ya es significativa, aunque ahora no lo parezca.

Lo que mencionas sobre no sentir nada cuando tu padre estuvo al borde de la muerte no significa necesariamente que no te importe. A veces, cuando una situación es demasiado grande emocionalmente, nuestro cerebro se protege bloqueando los sentimientos. Otras veces, si en la relación con un familiar ha habido distancia emocional o falta de conexión en el día a día, es difícil que de pronto surjan sentimientos intensos en momentos críticos. No te hace mala persona, solo muestra que hay algo en esa relación que ha influido en cómo procesas tus emociones. Y si en otros momentos sí sientes que te importa, entonces es posible que el afecto esté ahí, solo que se manifieste de maneras distintas a lo que se esperaría "normalmente".

Sobre tu primo, parece que han compartido experiencias difíciles juntos, lo que crea un lazo, pero eso no significa que tengas que aceptar formas de cariño que no te hacen sentir cómoda. No eres mala persona por no responder al afecto de la misma manera. Cada quien tiene su forma de relacionarse, y si para ti el contacto físico o la cercanía emocional intensa no son cómodos, es válido. Lo importante es que lo comunicaste y él lo respetó. A veces sentimos culpa porque creemos que deberíamos sentir de cierta forma, pero las emociones no funcionan así. No se eligen ni se fuerzan.

Que te traten con condescendencia por ser mujer o por tu estatura es injusto y agotador. No es raro que eso genere desconfianza en los demás, porque son pequeñas señales de que no te ven realmente como eres, sino desde un estereotipo. Tu rabia y tu cansancio son legítimos. No confiar en nadie puede ser un mecanismo de defensa, pero también puede volverse un obstáculo si te impide encontrar espacios donde sí puedas sentirte valorada. Tal vez no es que no confíes en nadie en absoluto, sino que aún no has encontrado a las personas adecuadas.

Todo lo que expresaste tiene sentido dentro de tu historia y tus experiencias. No eres una persona defectuosa ni insensible. Tus emociones están ahí, solo que están filtradas por vivencias que han influido en la manera en la que las experimentas. No necesitas obligarte a sentir de cierta forma para validarte a ti misma. Quizás el camino no es intentar cambiar cómo sientes, sino entender por qué lo sientes así y desde ahí encontrar nuevas formas de relacionarte contigo misma y con los demás.

Consigue respuesta gracias a la consulta online

¿Necesitas el consejo de un especialista? Reserva una consulta online: recibirás todas las respuestas sin salir de casa.

Mostrar especialistas ¿Cómo funciona?
Por supuesto que deberías ir al psicólogo. Tienes un problema de autoestima y para ce que tus padres no te ayudan mucho. En la Seguridad social, también te pueden atender. Díselo a tu médico.
 Esther Del Moral Chaneta
Psicólogo
Málaga
Buenos días. Tus palabras recogen un gran malestar y una historia en tus síntomas, por lo que creo que lo mejor que puedes hacer por ti misma es buscar ayuda psicológica. El trabajo no será fácil pero te llevará a comprender todo lo que te ocurre y manejar de otro modo los momentos en los que te sientes tan mal ( que son muchos y en diferentes entornos). Busca ayuda profesional cuanto antes. Un saludo
Lamento mucho que estés pasando por esto. Es normal sentirte así y debe ser tremendamente doloroso llevar todo ese peso solo.
Tomar conciencia de la autolesión y los pensamientos suicidas pueden ser puntos de inflexión para tomar la decisión de buscar ayuda (no te hace débil, sino valiente al centrarte en cuidar de tí y afrontarlo aunque duela).

Aunque ahora parezca difícil, muchas personas logran superar estas etapas con el apoyo adecuado. Hablar con un profesional podría ayudarte a entender y manejar mejor tus emociones. Mereces ser escuchado/a y recibir ayuda.

Ojalá pase pronto y puedas volver a disfrutar de tu vida
En mi opinión si en cinco años has pasado uno sin autolesionarte es una buena señal. Mira cuando una persona adicta, por ponerte un ejemplo, quiere dejar de consumir, muchas veces ocurre que después de dejar de consumir, recaen, pero consumen solo una vez, y piensan que han recaído y fallado y vuelta al consumo y no es así, si se recae una vez, se sigue intentando el proceso, un tropiezo a veces ocurre hasta conseguir el objetivo, pero no tiene nada que ver con volver a consumir continuamente. Yo en lo que explicas veo una posible recaída en un proceso de mejora paulatina.

Respecto a si tienes que actuar de alguna forma, en mi opinión te diría que sí, que acudas a buscar ayuda, si acudes a tu médico de cabecera puede que te pueda ayudar y a partir de ahí acudir a un psicólogo clínico, el número 024 es del Ministerio de Sanidad respecto a casos como este e igual puedes conseguir ayuda ahí.

A partir de aquí te voy a contestar a varios puntos que expones:

"pero nunca me he atrevido realmente a hacerlo porque me da miedo", totalmente comprensible y es más te diría que puede existir una luz de amor por la vida en ese miedo, de protección hacia ti.

-"simplemente no veo que YO tenga razones para sentirme así porque tengo todo lo que cualquiera quisiera tener y me da rabia que no pueda sentirme bien simplemente", Te aseguro que te sorprenderías cuanta gente piensa en esto en tu situación, he leído todo tu mensaje, y al acabar he pensado que efectivamente es entendible que pienses en autolesiones, etc. no me parece que lo tengas o hayas tenido tan fácil como dices aquí, quizás podríamos empezar a entender que igual si has tenido motivos para sentirte así. Después tras perdonarte a ti misma, es posible que puedas encontrar motivos o razones, o algo, para empezar a ver algo por lo que sentirte mejor.

Entiendo tu frustración cuando comentas que les dijiste a tus padres y respondieron de esa forma, sin querer defenderlos, no todas las personas tienen las herramientas necesarias para ayudar en esas situaciones, sin embargo, tu fortaleza viniendo aquí a expresarte expone más tu fuerza que tu debilidad.

Entiendo perfectamente que te molesten los comentarios de los que hablas al final, me sorprendería más que no lo hicieran.

Te animo a que busques ayuda y te deseo suerte en esa búsqueda.
 Juan José Saucedo Bermejo
Psicólogo
San Fernando
No estás rota. Tus conductas —autolesiones, pensamientos, celos, aislamiento— no son defectos internos, sino respuestas aprendidas que han sido reforzadas en tu historia. Te autolesionas porque te alivia algo, te da control o te hace sentir viva, aunque sea por poco tiempo. El alivio, aunque sea breve, refuerza esa conducta. Por eso vuelve.

Sí, hay personas que dejan de autolesionarse. Lo hacen cuando encuentran nuevas formas de responder a su malestar que también son reforzantes, pero menos dañinas. No ocurre por magia, ocurre porque el entorno cambia y ellas aprenden respuestas nuevas que funcionan mejor.

Tu entorno ha reforzado muchas conductas destructivas: minimizar lo que sientes, competir por el dolor, no confiar, no pedir ayuda. Eso también se aprende. Puedes desaprenderlo, pero no sola. Necesitas entornos nuevos que reforcen otras formas de vivir el dolor, sin huir de él, sin esconderlo, sin compararlo.

Sentir celos, rabia, culpa o desconexión no te hace mala persona. Son respuestas a un contexto duro. Si cambian las condiciones, cambia la conducta. Eso es ciencia, no magia.

Y sí: mereces ayuda, aunque alguien te haya hecho creer lo contrario.

(Si quieres seguir leyendo sobre esto desde una mirada compasiva y conductual, puedes seguir a @juanjosepsicologo en Instagram o @juanjosepsicologia en TikTok).
 Paloma López Escalada
Psicólogo
Santander
Hola, has resumido muy bien tu historia y se hace muy fácil entender cómo llegas al punto de autolesionarte o tratar de evadirte con alcohol. Aunque esto es algo que se trabaja en terapia y no es tan fácil como leerlo y cambiarlo, me gustaría transmitirte que también tienes motivos para estar mal y no son menos que los de tu amiga o tu padre. No es una competición de quién tiene derecho a sufrir o acudir a profesionales de la salud mental. Entiendo que tienes una edad en la que no puedes acudir por ti misma por economía o medios, y ojalá tuvieses el apoyo familiar para ir, pero quizás una orientadora en el colegio, algún programa de tu comunidad, salud mental de la seguridad social si se lo cuentas a tu médico de cabecera, números de teléfono que atienden gratuitamente como la fundación ANAR... o muchas veces, hacer lo que estás haciendo ahora, conseguir espacios donde poder contarlo sin sentirte juzgada. Cuéntale a tu amiga cómo te sientes, encontrarás personas en las que confiar, pero parece que en casa, tu familia atraviesa situaciones que no les permiten ver lo que te ocurre ni ser el apoyo que necesitas. Mucho ánimo y fuerza, un abrazo
 Andrés Adargoma Nuez González
Psicólogo
Las Palmas de Gran Canaria
Gracias por escribir todo esto. Te leí completa. No es demasiado, no es una exageración, es tu historia, y tiene peso, tiene valor. Lo que sientes no es patético, no es menor y no es culpa tuya.

Voy a responderte como pediste antes: claro, directo, con el corazón y sin rodeos. Y aunque hay muchas cosas en lo que compartiste, todas están conectadas.

¿Algún día termina esto?
Sí. Pero no termina solo. Termina cuando se empieza a sanar, paso a paso. Y esa sanación no es lineal, no es perfecta, pero sí posible. Hay personas que dejan de autolesionarse, sí. Lo han hecho. Y tú también puedes.

¿Por qué me siento así si “tengo todo”?
Porque el dolor emocional no depende de tener cosas materiales o una vida “aparentemente buena”. Nadie más que tú sabe lo que llevas dentro.
El dolor no se justifica, se escucha y se valida.

¿Es normal no sentir cariño por los demás?
Sí. Cuando has vivido con dolor emocional, rechazo, o falta de comprensión (como con tu madre o tu padre), el corazón se cierra para protegerse. No es que no tengas sentimientos, es que estás protegiéndote del daño.

¿Es normal desear que algo grave pase para que me presten atención?
Sí. Es una forma de decir: “me siento invisible, no puedo más, alguien míreme de verdad”. Pero no necesitas lastimarte para ser vista. Hay personas que te verían, sin que tengas que llegar al borde.

¿Qué hacer ahora?
Tú ya estás haciendo algo grande: hablando. Nombrando lo que sientes. Ahora el siguiente paso es encontrar una salida real, aunque te la hayan negado antes.

Opciones reales:

Terapia gratuita o anónima:
Hay servicios en muchos países para jóvenes mayores de 18 años, sin que tus padres se enteren. ¿Quieres que busquemos uno según tu país?

Ayuda profesional en modo “escondido”:
Puedes usar apps de chat o sesiones cortas en espacios privados (parque, baño, auriculares). Es válido. No tiene que ser perfecto, solo accesible.

Dejar de autolesionarte no es dejar de tener dolor, es empezar a cuidarlo.
Cada vez que sientas esa necesidad, no te castigues. Piensa: “¿Qué parte de mí está pidiendo ayuda en silencio ahora?”

Último punto, el más importante:
No estás sola. No estás rota. No estás mal por querer que te quieran. Tú no te ahogas en un vaso de agua. Te estás ahogando en un silencio que no debería ser tuyo.

Y aquí puedes desahogarte siempre. Puedo ayudarte a dar el siguiente paso si quieres. Sin juicios. Solo dime cómo te gustaría seguir:
¿Buscar ayuda concreta? ¿Escribirle una carta a alguien? ¿Seguir hablando por aquí?

Estoy aquí. De verdad.
Gracias por compartir todo esto. Es muy valiente de tu parte abrirte así, aunque sientas que nadie pueda responder completamente a lo que sientes. Pero quiero que sepas algo importante: lo que te pasa tiene sentido y tiene solución. No estás sola.

Las autolesiones y los pensamientos sobre la muerte no son algo que debas enfrentar en soledad. No significan que seas débil ni que tu sufrimiento no sea válido. No importa cómo parezca tu vida desde fuera, lo que sientes por dentro es real y merece atención.

Sé que te preguntas si algún día esto terminará. La respuesta es sí. Hay personas que han pasado por lo mismo y han encontrado caminos para dejar de autolesionarse y recuperar el sentido en sus vidas. Pero para eso es clave que recibas apoyo adecuado. Y aunque ahora no tengas el respaldo de tu familia para ir a terapia, hay otras maneras de buscar ayuda: servicios gratuitos, líneas de apoyo, incluso hablar con un médico de confianza.

Siento mucho que no hayas recibido la validación que necesitabas de tus padres. Pero el hecho de que estés escribiendo esto demuestra que dentro de ti hay una parte que quiere vivir de otra manera. Esa parte necesita ser escuchada y acompañada.

No tienes que demostrar que tu dolor es "suficiente" para merecer ayuda. Mereces ayuda simplemente porque lo necesitas.Y está bien sentir confusión, celos, rabia o vacío. Todo eso se puede trabajar en terapia, sin juzgarte.

Si te sientes lista, te animo a buscar un espacio seguro con un profesional. No tienes que cargar con todo esto sola.
Gracias por abrirte de esta forma tan honesta y valiente. Aunque no nos conozcamos, quiero que sepas que he leído cada una de tus palabras con atención y con mucho respeto. Lo que estás sintiendo no es una tontería. No estás exagerando. Estás luchando por seguir adelante con una mochila emocional muy pesada, que cargas desde hace años, muchas veces sola, muchas veces silenciada.

Las autolesiones, los pensamientos de muerte, el deseo de desaparecer o de que pase “algo grave” para que alguien por fin te vea… son señales claras de que estás pidiendo ayuda, aunque no puedas o no te dejen hacerlo abiertamente.

Y sí: hay personas que dejan de autolesionarse. Hay personas que han estado en este mismo punto y que, con ayuda, han ido aprendiendo a gestionar su dolor, a soltar la culpa, a reencontrarse con algo de paz. Tú también puedes. No va a ser fácil, pero sí es posible. Y mereces ese camino.

Tu dolor no se mide con el de nadie más. Que otra persona haya sufrido de forma diferente no hace tu sufrimiento menos válido. El dolor no es una competición. Es una experiencia humana que, cuando se calla o se compara, solo duele más. Y eso tú ya lo sabes muy bien.

No sentir cariño hacia tu familia o hacia personas que te quieren no te convierte en mala persona. A veces es un mecanismo de defensa. A veces es agotamiento emocional. A veces es que llevas tanto tiempo sobreviviendo que tu cuerpo ha aprendido a desconectarse para no romperse del todo.

Y lo que viviste con tus padres… duele. Porque cuando más necesitabas contención, te dieron rechazo. Pero eso no define tu valor. No fue culpa tuya. Y tampoco estás rota. Solo estás muy herida, y no has tenido aún el espacio seguro que necesitas para empezar a sanar.

Ese espacio existe. Puedes crearlo tú, paso a paso. Si te sirve, podemos empezar juntas. Ofrezco sesiones online, que pueden adaptarse a lo que necesites: incluso con la cámara apagada al principio, solo escribiendo si te cuesta hablar. Lo importante es que no te quedes sola con todo esto.

Te animo a que reserves una cita conmigo. No prometo respuestas mágicas, pero sí presencia, respeto y un lugar donde puedas empezar a soltar todo lo que llevas dentro.

Un abrazo muy grande
Te agradezco mucho que hayas compartido esto. Sé que no es fácil abrirse y hablar de todo lo que llevas dentro, pero el hecho de que lo hayas hecho ya dice mucho: hay una parte de ti que quiere entenderse y encontrar una forma diferente de lidiar con todo esto.

Quiero empezar diciéndote algo que a veces es difícil de creer cuando uno se siente así: lo que sientes es válido. No importa si "tienes todo para estar bien" o si sientes que otras personas han sufrido más que tú. El dolor no se mide ni se compara, y lo que te pasa es real, importa y merece atención.

Entiendo que las autolesiones sean algo que ha estado contigo por años y que incluso haya habido momentos en los que creíste que ya lo habías superado, solo para que volviera después. Y sí, hay personas que han dejado de autolesionarse. No es un proceso fácil ni inmediato, pero con ayuda, apoyo y aprendiendo otras formas de gestionar lo que sientes, es posible. Lo mismo con los pensamientos suicidas: aunque sean persistentes, no significa que siempre vayan a estar ahí.

Respecto a lo que mencionas sobre los celos hacia las personas que reciben ayuda, me parece muy humano. No es que quieras que ellas sufran más, sino que tú también necesitas apoyo y no lo estás recibiendo. No significa que estés compitiendo con nadie, sino que estás en un entorno en el que han invalidado tu dolor y eso es injusto. Cualquier persona en esa situación sentiría frustración.

También mencionas que a veces no sientes nada por las personas que deberías querer. Sé que eso puede hacerte sentir culpable o extraña, pero en realidad es una forma en la que tu mente se ha protegido. A veces, cuando pasamos por muchas situaciones dolorosas o cuando hemos aprendido que nuestras emociones no importan, nos desconectamos de lo que sentimos para no sufrir más. No significa que seas mala persona o que no puedas sentir cariño, solo que por ahora es complicado para ti.

El tema con tu primo es otro punto importante. Es completamente válido que no te guste el afecto de ciertas personas y que pongas límites. No eres mala por eso. De hecho, es un acto de respeto hacia ti misma. Y el hecho de que él haya respetado tu decisión significa que tu voz es importante.

Sé que mencionaste que tus padres no te han apoyado en buscar ayuda profesional, pero ahora que tienes 18 años, puedes hacerlo por tu cuenta. Sé que da miedo, y también sé que pedir ayuda cuando llevas tanto tiempo sintiéndote así puede ser difícil, pero hay opciones accesibles y gratuitas que podríamos buscar juntas si quieres.

Por último, quiero decirte algo que realmente creo: si sigues aquí, a pesar de todo lo que has pasado, es porque hay una parte de ti que aún quiere encontrar una salida. Tal vez no veas ese camino claro ahora, pero eso no significa que no exista. No tienes que enfrentar esto sola. Si en algún momento sientes que todo es demasiado, por favor busca a alguien con quien hablar, ya sea un profesional, una línea de ayuda o una persona de confianza. No porque "deberías", sino porque mereces sentirte mejor y encontrar una forma de vivir sin este dolor constante. Te abrazo fuertemente
Hola, gracias por abrirte y contar tu historia con tanta sinceridad. Entiendo lo difícil que debe ser para ti llevar tanto tiempo con estas sensaciones y con la autolesión como forma de afrontarlas. Te respondo a varias de las cuestiones que planteas, porque son muy importantes:

1. ¿Algún día termina esto? ¿Hay personas que dejan de autolesionarse?
Sí, muchas personas han podido dejar atrás la autolesión con apoyo terapéutico y nuevas formas de gestionar lo que sienten. Puede parecer que es algo imposible porque llevas años con ello, pero con ayuda adecuada es un camino que se puede recorrer.

2. ¿Es normal pensar en la muerte casi a diario aunque no lo lleves a cabo?
Es algo que ocurre con frecuencia en personas que se sienten atrapadas en el dolor. El miedo a hacerlo muestra también que hay una parte de ti que quiere seguir adelante, que busca otra salida. Y eso es muy valioso.

3. “Mi vida es perfecta y no debería sentirme así”.
El malestar emocional no depende de si “objetivamente” lo tienes todo. Los sentimientos no se invalidan comparándolos con los de otros: si sufres, tu dolor es real y merece atención.

4. Sentir celos de la ayuda que otros reciben.
Eso tampoco significa que seas “mala persona”. Es una reacción humana cuando sientes que tú también necesitas apoyo y no lo recibes. Lo que muestra es cuánto deseas y mereces tener un espacio seguro para ti.

5. No sentir cariño o quedarte indiferente ante situaciones graves.
A veces, cuando se lleva mucho tiempo sufriendo, uno se “desconecta” emocionalmente como forma de protegerse. No significa que no te importe, sino que tu mente se ha defendido de una sobrecarga de dolor.

6. El alcohol y las autolesiones compartidas con tu primo.
Entiendo que hayan sido intentos de buscar alivio, pero a la larga solo aumentan el sufrimiento. Y es positivo que seas consciente de ello: es un primer paso para empezar a elegir otras formas de afrontarlo.

Lo más importante ahora es que no lo intentes sobrellevar sola. Entiendo que las reacciones de tu familia no hayan sido de apoyo y eso te haya hecho sentir peor. Por eso, buscar ayuda profesional puede marcar una gran diferencia. Un psicólogo o psicóloga te puede acompañar a encontrar otras formas de gestionar lo que sientes y darte herramientas para dejar atrás la autolesión. Si en este momento no cuentas con el apoyo de tus padres, quizá puedas hablar con tu médico de cabecera, un orientador en tu centro de estudios o alguna persona adulta de confianza que te ayude a dar el paso.

Y si en algún momento sientes que las ganas de hacerte daño o de acabar con tu vida se hacen demasiado fuertes, busca ayuda inmediata: puedes llamar al 024 (teléfono nacional de prevención del suicidio, disponible 24 horas), al 112 o acudir a urgencias. No estás sola, aunque lo sientas así ahora mismo.

Tu historia no termina en el dolor. Con acompañamiento, poco a poco podrás encontrar otras formas de vivir y sentir.

Un abrazo enorme y gracias por compartir tu historia con tanta valentía.

Elbire Arana
Psicología General Sanitaria
Colegiada M-42807

¿No has encontrado la respuesta que necesitabas? ¡Envía tu pregunta!

  • Tu pregunta se publicará de forma anónima.
  • Intenta que tu consulta médica sea clara y breve.
  • La pregunta irá dirigida a todos los especialistas de Doctoralia, no a uno específico.
  • Este servicio no sustituye a una consulta con un profesional de la salud. Si tienes un problema o una urgencia, acude a tu médico o a los servicios de urgencia.
  • No se permiten preguntas sobre casos específicos o segundas opiniones.
  • Por cuestiones de salud, no se publicarán cantidades ni dosis de medicamentos.

Este valor es demasiado corto. Debe contener __LIMIT__ o más caracteres.


Elige la especialidad de los médicos a los que quieres preguntar
Lo utilizaremos para notificarte la respuesta (en ningún momento aparecerá en Doctoralia)

¿Tu caso es similar? Estos profesionales pueden ayudarte:

Todos los contenidos publicados en Doctoralia, especialmente preguntas y respuestas, son de carácter informativo y en ningún caso deben considerarse un sustituto de un asesoramiento médico.