Somos dos hermanos mayores, entre los dos no nos llevamos ni hablamos por culpa de el y su mujer. El

12 respuestas
Somos dos hermanos mayores, entre los dos no nos llevamos ni hablamos por culpa de el y su mujer. El es incapaz de afrontar cualquier problema conmigo su opcion siempre ha sido dejarme de hablar, tanto el como su mujer e hijos. Mi madre ante cualquier problema que tenga con el siempre le da la razon a el o a cualquiera menos a mi. Siento que soy el ultimo de todos para ella , nunca me da la razon, siempre se las ingenia para quitarmela, darsela a mi hermano o a cualquiera , aunque entre en contradicion con lo que dice ella misma. Siempre si la cuento cualquier problema con alguien , directamente no me cree, o no se acuerda, le tiene que preguntar a la otra persona si es verdad lo que digo. Y como nunca miento y comprueba que lo que digo fue de esa forma o manera como yo la conte, se las ingenia de cualquier forma o cualquier dicho popular para quitarme la razon y darsela a mi hermano o a los demas. La verdad me da mucha pena porque me hace sentir el ultimo para ella y siempre cuestionado. Es una persona que si hago lo que a ella le parece bien eres bueno , pero si la contradigo, o cuestiono algo sobre mi hermano o la familia en general , yo nunca tengo razon para ella. Estoy pensando en irme a vivir a otra ciudad , porque de verdad ,esta situacion ya psicologicamente me supera y me hace sentir muy solo y decepcionado. He intentado hablar con ella muchisimas veces sobre ello, pero siempre acabo mal , ella tiene que tener la razon siempre, comprobar lo que digo yo , y encima se cree en posesion siempre de la verdad. Que hago????, vivimos muy cerca y para mi es muy dificil el decir no voy a visitarla, pero cuando voy a visitarla o hablamos por telefono me deja derrumbado, decepcionado, cuestionado, vamos como se dice hecho polvo. Agradeceria una respuesta suya para orientarme , saludos.
 Alejandro Moreno Galindo
Psicólogo, Sexólogo
Madrid
Lamento mucho que estés pasando por esto. Se nota que esta situación te duele profundamente y que has intentado de muchas maneras mejorar la relación con tu madre y tu hermano, pero parece que siempre terminas sintiéndote maltratado, cuestionado y en segundo plano. Es completamente válido que te sientas así, y es importante que priorices tu bienestar emocional.
Puedes intentar poner limites, aceptar que ella no va a cambiar si no lo desea, trabajar un distanciamiento físico y emocional, entre otras cosas.
No es fácil lidiar con una familia que no te valida ni te hace sentir querido como necesitas, pero tienes derecho a priorizarte. No eres egoísta por poner tu bienestar primero. Si sientes que mudarte es lo mejor para ti, hazlo sin culpa.
No tienes por qué enfrentar esto solo. Un terapeuta puede ayudarte a procesar el dolor y darte herramientas para manejar la relación con tu madre y tu hermano de una manera más saludable.
Quedamos para lo que necesites.
Alejandro

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 Amador Manero Moreno
Psicólogo
Sant Andreu de la Barca
Entiendo que estás viviendo una situación difícil, llena de frustración y sentimientos de abandono por parte de tu madre, lo cual te está afectando profundamente a nivel emocional. La dinámica que describes entre tú y tu madre parece estar llena de negación y invalidación hacia tus sentimientos y perspectivas, lo que puede hacerte sentir invisible y desvalorizado.

En primer lugar, es importante reconocer cómo te afecta este patrón de comunicación, ya que continuamente te invalidan y cuestionan tu verdad. Esta constante sensación de ser desmentido, incluso cuando tus relatos son verificados, puede generar una profunda frustración, enojo y tristeza, y llevarte a la conclusión de que tu relación con tu madre está bloqueada en un patrón que parece imposible de cambiar. Por supuesto, esa sensación de no ser escuchado ni valorado puede llevarte a buscar una solución radical como alejarte físicamente.

Es importante que, en primer lugar, reflexiones sobre la naturaleza de tu relación con tu madre y cómo te está afectando. ¿Es posible que el problema no sea solo que tu madre no te da la razón, sino que también está utilizando un mecanismo de defensa para evitar afrontar conflictos familiares más profundos o complejos? En muchos casos, los padres que siguen este patrón de darle la razón a uno de sus hijos (en este caso, a tu hermano) pueden estar tratando de evitar confrontaciones o aliviar tensiones familiares que les resultan emocionalmente abrumadoras. Aunque esto no justifica su comportamiento, podría explicarlo parcialmente.

Lo que te está ocurriendo con tu madre también refleja una estrategia emocional que tal vez esté funcionando como una especie de "protección" para ella, aunque a costa de tu bienestar emocional. Aquí entra un proceso muy importante: el cambio de perspectiva. Puede que necesites explorar si es posible que dejes de buscar la validación o la comprensión de ella para tu propia paz mental. Aceptar que tus esfuerzos por hablar con ella tal vez no conduzcan a la validación que deseas puede permitirte empezar a gestionar mejor tu bienestar emocional sin depender tanto de su reconocimiento.

Sin embargo, no todo está perdido. Es fundamental que pongas límites saludables en esta relación, y estos límites son tanto físicos como emocionales. Si la relación te deja emocionalmente agotado y en un estado de vulnerabilidad, tomarte un espacio, incluso si es temporal, podría ser una forma de protegerte y tomar distancia para cuidar de tu salud mental. Esto no significa abandonar a tu madre, sino proteger tu bienestar emocional para poder gestionar de una mejor manera las interacciones futuras.

Finalmente, es recomendable buscar un entorno de apoyo fuera de la familia, ya sea con amigos, un terapeuta o personas que puedan validar tu experiencia y ayudarte a manejar estas emociones difíciles. La terapia puede proporcionarte herramientas muy útiles para no sentirte tan afectado por la invalidación de los demás y mejorar la manera en que gestionas tus propios sentimientos de soledad y frustración.

Si sientes que lo que estás viviendo te está afectando profundamente, no dudes en buscar ayuda profesional. Será un placer ayudarte a trabajar en estos temas. Puedes ponerte en contacto conmigo a través de Doctoralia.es, donde podré ofrecerte la orientación necesaria.

PSYAMM.
Hola, gracias por compartir tu experiencia. Es comprensible que esta situación te genere malestar, frustración y una sensación de soledad. Sentirse constantemente invalidado por la propia familia, especialmente por una madre, puede ser muy doloroso, ya que el reconocimiento y la validación son fundamentales en nuestras relaciones más cercanas.

¿Por qué ocurre esto?
Parece que en tu dinámica familiar hay una tendencia a minimizar tu perspectiva y favorecer la de tu hermano, lo que puede deberse a patrones aprendidos en la infancia, favoritismos inconscientes o una dificultad de tu madre para aceptar puntos de vista diferentes. Además, la falta de diálogo con tu hermano y su familia puede reforzar esta sensación de aislamiento.

¿Qué puedes hacer?
Aceptar la realidad de la relación: Es difícil, pero intentar cambiar a alguien que no está dispuesto a escucharte puede ser desgastante. En lugar de buscar que tu madre reconozca tu punto de vista, puede ser más útil centrarte en protegerte emocionalmente.

Poner límites emocionales: Si cada interacción con tu madre te deja agotado y afectado, establecer distancia (física o emocional) puede ser una opción válida. No significa romper la relación, sino aprender a dosificarla de manera que no te haga daño.

Buscar apoyo en otros vínculos: A veces, la familia que elegimos puede ser tan importante como la de sangre. Cultivar relaciones con amigos o personas que te brinden apoyo emocional puede ayudarte a contrarrestar la sensación de soledad.

Trabajar en tu bienestar emocional: La terapia puede ser una herramienta útil para procesar estas experiencias, reforzar tu autoestima y encontrar estrategias para gestionar estas situaciones sin que te afecten tanto.

¿Es buena idea mudarte?
Si sientes que el entorno en el que vives te hace daño y tienes la posibilidad de empezar en otro lugar donde te sientas más libre y en paz, puede ser una opción a considerar. Sin embargo, es importante que esta decisión no se base solo en huir del problema, sino en buscar tu propio bienestar.

No tienes que seguir soportando una dinámica familiar que te hace daño. No estás solo/a en esto, y tienes derecho a rodearte de personas que te valoren y te hagan sentir escuchado/a.

Si necesitas orientación para manejar esta situación, estaré encantada de ayudarte. Un saludo.
Hola, antes que nada, quiero agradecerte por compartir tu historia y tu sentir con tanta sinceridad. Lo que describes es una situación muy dolorosa, y no es fácil enfrentarse a la sensación de ser el "último" para una madre o sentirse constantemente invalidado.

Es completamente comprensible que esta dinámica te genere frustración, tristeza y, sobre todo, agotamiento emocional. Intentar muchas veces buscar un entendimiento y encontrarte con una barrera que no te permite sentirte escuchado ni validado puede ser profundamente desgastante a largo plazo. Buscar distancia física, como mencionas, puede ser una opción si sientes que es lo que necesitas para priorizar tu bienestar. Sin embargo, también podríamos trabajar en encontrar una distancia emocional que te ayude a protegerte sin que eso signifique necesariamente cortar el vínculo. Por supuesto, cada caso es único y deberíamos valorar qué es lo mejor para ti.

En ocasiones, la familia no es el mejor refugio emocional, y también es importante saber poner límites, aunque socialmente no siempre se comprenda o esté mal visto. Estas situaciones pueden afectarnos profundamente, y para eso estamos los psicólogos: para acompañarte en este proceso y ayudarte a desarrollar herramientas que te permitan afrontarlo, sea cual sea el camino que elijas.

No estás solo en esto, y hay formas de aliviar ese peso que sientes.

Un abrazo, y gracias por compartir tu historia, Vanessa
Hola. Sin duda debe ser muy difícil vivir con esta sensación de incomprensión y de aislamiento, y de tener que hacer más esfuerzo que los demás para que te crean y, además, sin que funcione. Es importante analizar como ha sido tu relación con tu madre y con tu hermano desde que eras un niño, porque lo que aprendemos en la edad temprana es lo que "llevamos" con nosotros, al menos hasta que aprendemos algo nuevo. También habría que saber cómo son estas conversaciones actuales con tu madre: qué dice ella cuando le explicas algo, y cómo reaccionas tú. Cambiando algunas cosas de la manera como os relacionáis te sentirás mucho mejor. Si necesitas ayuda para ello, sólo tienes que contactar conmigo. Gracias por tu confianza!
 Ramon Torres Samper
Psicólogo
Villalbilla
Yo lo plantearía como un problema de expectativas. Tú esperas recibir algo que no recibes de tu madre (aprobación, validación) y de tu hermano (comunicación, resolver los conflictos), pero no obtienes nada de eso. Entonces el cambio fundamental es dentro de ti y de tus expectativas.
Has de aceptar lo que no puedes cambiar, en vez de darte contra el muro de la no validación de ti madre.
Has de plantearte por qué tratas de conseguir su validación ¿acaso lo que tú valgas lo define lo que tú madre te diga?
Has de quererte más y mejor a ti mismo. Enfócate en crear una vida plena. Si mudarte s otra ciudad te daría paz ¿por qué no hacerlo?
Busca relaciones en las que te sientas valorado y sean recíprocas. Al fin y al cabo la familia de sangre no significa que sean las personas que más te entiendan o te quieran. Rompe con esos clichés. Suerte
 Bárbara Bravo
Psicólogo
Collado Villalba
Hola, siento mucho la situación en la que estás.
Estás íntimamente ligado a tu madre y a la opinión de tu madre, y esto te está provocando mucho sufrimiento, pues tal y como lo describes, hay una preferencia y un desequilibrio en el trato a los hijos... Esto no suele ser reconocido por los padres, pero yo creo que las preferencias existen, somos humanos. Tal y como señalas, necesitas un distanciamiento de tu madre, porque ya no puedes seguir sosteniendo esta injusticia, y mucho menos creerte la desconfianza que ella vuelca sobre tí.
A veces creemos que un distanciamiento geográfico nos podría ayudar a poner distancia emocional, y creo que sí que puede ayudar, aunque yo te recomiendo que empieces una buena terapia psicológica que te permita independizarte y protegerte de estas dinámicas familiares poco saludables, el resto se irá dando poco a poco. !Suerte!
 Patricia Macario Afonso
Psicólogo
Fuente El Saz de Jarama
Lamento mucho escuchar que estás pasando por una situación tan dolorosa y compleja con tu familia. Lo que describes refleja un ambiente familiar donde la comunicación no es efectiva y, además, te sientes constantemente invalidado y relegado a un segundo plano, especialmente por tu madre. Entiendo que esto puede generar mucha frustración y soledad. A continuación, te doy algunas ideas y enfoques que podrían ayudarte a lidiar con esta situación.

1. Establecer límites emocionales:
El primer paso es reconocer que no eres responsable de las acciones o actitudes de los demás, especialmente cuando se trata de comportamientos que no puedes controlar, como la actitud de tu madre, tu hermano o su familia. Establecer límites emocionales claros es fundamental para tu bienestar. Esto implica:

Decir “no” cuando sea necesario: No necesitas justificar cada vez que decides no involucrarte en ciertas situaciones o conversaciones que te hacen sentir mal. Si te duele hablar con ellos, es válido distanciarte.

Proteger tu salud emocional: Si las interacciones con tu madre y tu hermano te afectan negativamente, es importante reducir el contacto o modificar cómo interactúas con ellos. Evita que sus respuestas o actitudes desautorizadoras afecten tu autoestima.

2. Aceptar que no puedes cambiar a los demás:
Es doloroso, pero la realidad es que no puedes cambiar la forma en que tu madre o tu hermano te tratan. Quizás tu madre tiene patrones de comportamiento que están más allá de tu control, y aunque te duela, aceptar que no puedes cambiarla te permitirá tomar control sobre lo que sí puedes gestionar: tus emociones, tu respuesta a la situación y tus decisiones.

3. Buscar apoyo fuera de la familia:
Es muy válido buscar apoyo en amigos, terapia o incluso grupos de apoyo fuera del círculo familiar. A veces, cuando los lazos familiares son demasiado tensos o dañinos, es importante rodearte de personas que te validen, que respeten tus emociones y te brinden el apoyo necesario. Un terapeuta también puede ayudarte a procesar todo lo que sientes y brindarte herramientas para lidiar con esta situación.

4. Reflexionar sobre la independencia emocional:
Entiendo que la situación te está afectando psicológicamente, y eso es completamente válido. Sin embargo, una parte importante de tu proceso de sanación será aprender a ser independiente emocionalmente de los juicios de tu madre y tu hermano. Esto no significa desconectarte por completo, sino más bien encontrar paz y validación en ti mismo y no depender de la aprobación de los demás.

5. Comunicación asertiva:
Aunque mencionas que ya has intentado hablar con tu madre sobre el tema, quizás podrías probar con una comunicación más asertiva y menos emocional. En lugar de confrontarla directamente con los problemas o el dolor que sientes, podrías intentar decir algo como:

"He notado que cuando discutimos o cuando comparto algo que me está preocupando, siento que no me entiendes o que mis sentimientos no son validados. Esto me hace sentir muy solo y frustrado. Me gustaría que pudiéramos tener una conversación más equilibrada."

6. Reflexionar sobre la mudanza:
Respecto a la idea de mudarte a otra ciudad, esta puede ser una forma de buscar un espacio para ti mismo, donde puedas respirar, tomar distancia y encontrar un entorno más saludable para tu bienestar emocional. A veces, un cambio de entorno puede proporcionarte la claridad y el espacio necesarios para procesar tus emociones sin la constante presión familiar. No se trata de huir, sino de buscar una situación que te permita sanar y crecer sin sentirte constantemente cuestionado.

7. Validación de tus emociones:
Es fundamental que te valides a ti mismo. Tienes derecho a sentirte triste, frustrado y decepcionado por esta situación familiar. Reconoce tus emociones y permítete vivirlas sin juzgarte. Quizás, después de tanto tiempo sin recibir el reconocimiento que mereces, es fácil caer en la creencia de que tus sentimientos no son importantes. Pero sí lo son, y es esencial que te des permiso para sentir y validar lo que estás viviendo.

Lo que estás viviendo es muy complejo y doloroso, pero quiero que sepas que tienes todo el derecho a cuidar de tu salud emocional. Establecer límites, buscar apoyo fuera de la familia y reflexionar sobre lo que realmente te hace bien son pasos clave hacia una mejor calidad de vida. Si en algún momento sientes que la situación es demasiado difícil de manejar por ti mismo, no dudes en buscar ayuda profesional. Tienes el derecho de priorizarte y proteger tu bienestar, y eso incluye tomar decisiones difíciles, como reducir el contacto o cambiar de entorno si eso te ayuda a sanar.

Si alguna vez necesitas hablar o seguir explorando tus opciones, estaré aquí para ayudarte.







 María Jiménez López
Psicólogo
Madrid
Siento mucho que estés pasando por esta situación con tu familia, y es completamente comprensible que te sientas así. Que no te escuchen, que te hagan sentir como si siempre estuvieras equivocado o en segundo plano, y que cada intento de comunicación termine en frustración y dolor es algo que desgasta mucho. No es raro que después de cada conversación con tu madre termines sintiéndote peor, porque parece que, en lugar de ser un espacio seguro, cada situación se convierte en una lucha emocional.

Lo primero que quiero decirte es que tus sentimientos son válidos, que no estás exagerando ni siendo "sensible de más". Es normal que busques reconocimiento y apoyo en tu familia, y el hecho de no recibirlo genera mucho desgaste emocional.

Dicho esto, entiendo que la idea de alejarte físicamente pueda parecer una solución, y en algunos casos, poner distancia ayuda a protegernos. Sin embargo, antes de tomar una decisión tan grande, creo que sería importante que busques apoyo psicológico. No porque tú estés mal, sino porque este tipo de dinámicas familiares suelen generar heridas emocionales que afectan a nuestra autoestima, confianza y bienestar general. Un psicólogo puede ayudarte a procesar todo esto, encontrar herramientas para manejar la relación con tu familia sin que te haga tanto daño y, sobre todo, a priorizar tu paz mental.

Mientras tanto, te aconsejo que pongas límites emocionales. No tienes que cortar relación, pero sí protegerte de aquello que te hace daño. Si cada llamada o visita te deja hecho polvo, pregúntate: ¿qué puedo hacer diferente para que no me afecte tanto? A veces, reducir el contacto, no entrar en discusiones innecesarias o simplemente aceptar que algunas personas no van a cambiar puede ayudar a quitarte un gran peso de encima.

Es posible encontrar una manera de sentirte mejor sin que tu felicidad dependa de que ellos cambien. Ojalá puedas darte el espacio para trabajarlo con alguien que te acompañe en este proceso.

Espero haberte ayudado.
Abandona la ciudad sólo cuando ya puedas permanercer en ella. Agradécela algo por pequeño que sea y observa qué ocurre. Anota cada desplante que te hace y anótalo con todo detalle. Al tiempo mira si aumentan o disminuyen.
Parece que en tu entorno familiar existe una dinámica en la que sientes que tu opinión no es valorada y que, independientemente de la situación, siempre quedas en una posición de desventaja frente a tu hermano. Es comprensible que esto te genere frustración, sensación de soledad y desgaste emocional, especialmente cuando intentas comunicarte y percibes que tu madre no valida tu perspectiva ni reconoce tus emociones. Si cada interacción te deja con un profundo malestar, es fundamental que priorices tu bienestar emocional. Establecer límites no implica romper el vínculo, sino encontrar una manera de relacionarte sin que esta situación tenga un impacto tan negativo en ti. Reducir la frecuencia del contacto o crear cierta distancia emocional puede ayudarte a gestionar mejor estas interacciones.

Dado que has intentado dialogar sin éxito, podría ser útil enfocarte en fortalecer tu propio bienestar, rodeándote de personas que te brinden comprensión y apoyo. También podrías considerar el acompañamiento de un profesional que te ayude a desarrollar estrategias para afrontar esta situación y tomar decisiones que prioricen tu estabilidad emocional sin generar sentimientos de culpa.
 Lorena Parrondo Mesa
Psicólogo
Cangas de Onis
Gracias por compartir tu situación, entiendo lo doloroso que debe ser sentirte siempre en segundo plano y no validado por tu madre ni por tu hermano. Es lógico que esto te deje con sentimientos de soledad, decepción y frustración.

Lo primero que quiero decirte es que, aunque no puedas cambiar cómo actúan los demás, sí puedes aprender a cuidarte y protegerte emocionalmente. En tu caso es muy importante:
- Aprender a poner límites: no significa dejar de querer a tu madre o a tu familia, sino reconocer qué conductas te hacen daño y protegerte de ellas. Puedes limitar la frecuencia o duración de los contactos si notas que siempre terminas mal.
- Cuidar tu bienestar: si cada encuentro te deja “hecho polvo”, necesitas priorizar tu salud mental. A veces, tomar distancia física o emocional es necesario para recuperarte y fortalecerte.
- Fortalecer tu autoestima: tu valor no depende de la aprobación de tu madre o tu hermano. Es fundamental que trabajes en creer en ti mismo y en confiar en lo que piensas y sientes, aunque ellos no lo reconozcan.

En terapia podrías aprender herramientas para manejar la culpa que a veces aparece al poner límites, reforzar tu seguridad personal y gestionar las emociones que esta relación te genera. Esto te daría más claridad para decidir, por ejemplo, si un cambio de ciudad es lo mejor para ti o si basta con regular la cercanía.

Si lo deseas, puedo acompañarte en este proceso para que empieces a construir relaciones más sanas y, sobre todo, una relación más sólida contigo mismo. Un abrazo.

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