Tengo una relación que formalizó hace casi tres meses, hemos tenido desacuerdos principalmente de mi

12 respuestas
Tengo una relación que formalizó hace casi tres meses, hemos tenido desacuerdos principalmente de mi parte, lo cual conllevo al límite a mi novio en tres casos distintos, se podría decir que mis errores a comparación son inofensivos.
Ya que él si actuó inpulsivamente y con más agresividad, lo cual me hizo cuestionarme (me identifique con mi mamá que paso por algo similar en agresiones).
Estoy me llevo a contarle a mi mejor amiga, lo cual la alarmo y decidió correr la voz con mi familia, ellos se alarmaron y me llamaron la atención, me sugirieron dejar a mi novio.
Todo esto fue muy repentino y a mi sentir no entiendo por que tanto caos, sin embargo se que el como reacciono mi novio no fue bueno pero yo digo que es algo solucionarle, nadie de mi entorno lo ve así.
Mi familia no lo conoce ni le quieren dar oportunidad, mi novio está dispuesto a tratarse pisco lógicamente y modificar sus impulsos. Hemos terminado una vez hace días, el ha tratado de que yo no tema que mi familia no lo acepte y que podemos demostrarles que todo es posible, sin embargo mi familia me mete presión de cortar la relación ya que ellos lo ven con "banderas rojas".
Que puedo hacer?, estoy desesperada y muy confundida
 Andrea Álvarez Ibán
Psicólogo, Psicólogo infantil
Granada
Es comprensible que te sientas confundida, porque estás recibiendo presión externa de tu entorno mientras intentas evaluar lo que tú misma estás viviendo en la relación. Cuando aparecen reacciones impulsivas o agresivas en una pareja, aunque luego exista arrepentimiento o intención de cambio, es importante no minimizarlo y observar con calma si se trata de episodios puntuales o de un patrón que podría repetirse. También es lógico que la experiencia de tu madre haya activado una alerta interna en ti. Mi recomendación sería tomarte un tiempo para clarificar cómo te sientes realmente cuando estás con él (seguridad, tranquilidad, miedo, tensión) y valorar los hechos más que las promesas de cambio; que él busque ayuda psicológica puede ser un paso positivo, pero el cambio requiere tiempo y constancia. Al mismo tiempo, intenta escuchar la preocupación de tu familia sin sentir que tienes que decidir de forma inmediata, priorizando siempre tu bienestar y tu seguridad emocional. En situaciones así suele ser muy útil hablarlo en un espacio terapéutico individual, donde puedas ordenar lo que sientes y tomar una decisión desde la calma y no desde la presión o el miedo.

Consigue respuesta gracias a la consulta online

¿Necesitas el consejo de un especialista? Reserva una consulta online: recibirás todas las respuestas sin salir de casa.

Mostrar especialistas ¿Cómo funciona?
Hola, muchas gracias por confiar y compartir tu situación.

Por lo que comentas, parece que estás viviendo un momento emocionalmente muy intenso, con muchas opiniones y presiones a tu alrededor, lo cual puede generar bastante confusión. Es comprensible que te sientas así cuando por un lado están tus propios sentimientos hacia tu pareja y la idea de que las cosas pueden mejorar, y por otro lado la preocupación de tu familia ante lo que perciben como señales de alerta.

En situaciones como esta suele ser importante poder analizar con calma qué ha ocurrido, cómo te has sentido tú dentro de la relación, qué límites necesitas y si realmente se están dando condiciones para que la relación sea sana y segura para ti. El hecho de que tu pareja esté dispuesto a buscar ayuda psicológica para trabajar sus impulsos puede ser un paso positivo, pero también es importante que tú tengas un espacio para reflexionar y tomar decisiones desde la claridad y no únicamente desde la presión externa.

Si lo deseas, podemos hablar con más detalle sobre lo que has vivido y cómo te está afectando todo esto, para ayudarte a ordenar ideas y emociones y encontrar la mejor manera de afrontar la situación. Si te parece bien, podemos agendar una sesión para trabajarlo con más calma. Atiendo tanto en modalidad online como presencial en Tres Cantos (Madrid), y también realizo atención a domicilio en la zona norte de Madrid.

Quedo atento
Gracias por compartir tu situación. Es comprensible que te sientas confundida y presionada; estás intentando manejar al mismo tiempo tus sentimientos por tu pareja y la preocupación de tu entorno.

Cuando aparecen reacciones impulsivas o agresivas en una relación, es normal que las personas cercanas se alarmen, especialmente si temen que puedas salir lastimada. A veces la familia reacciona con mucha intensidad porque quiere protegerte, aunque eso pueda hacerte sentir incomprendida.

Más allá de quién tenga razón, lo importante es cómo te sientes tú dentro de la relación. Pregúntate con honestidad: ¿te sientes segura, respetada y tranquila con él? ¿Las discusiones tienden a escalar o pueden resolverse de forma calmada? Las conductas impulsivas o agresivas son algo que conviene tomar en serio.

Que tu pareja esté dispuesto a trabajar en terapia es un punto positivo, pero los cambios reales suelen necesitar tiempo y constancia. No se trata de demostrarle algo a tu familia rápidamente, sino de observar si realmente hay un cambio sostenido y si la relación puede ser sana para ti.

Puede ayudarte tomarte un poco de distancia emocional para pensar con calma, sin decidir solo por presión externa ni solo por miedo a perder la relación. Si te es posible, hablar de esto en un espacio terapéutico también puede ayudarte a aclarar qué necesitas y qué límites son importantes para ti. Tu bienestar y tu seguridad deben ser la prioridad.
 Virginia Pessi
Psicólogo
Lloret de Mar
Es comprensible que te sientas tan confundida y desbordada. En muy poco tiempo se mezclaron varias cosas: los conflictos dentro de la relación, una reacción de tu novio que te hizo cuestionarte, el recuerdo de la historia de tu mamá, y también la preocupación de tu familia cuando se enteró. Cuando tantas personas opinan al mismo tiempo sobre algo tan personal, es fácil sentir que todo se vuelve caótico. Sin dudas, tu amiga y familia quieren ayudar, pero al hacerlo te generan mas confusión. A veces, los de afuera ven una parte, pero no pueden ver cómo realmente te estas sintiendo.
Por un lado aparece tu deseo de darle una oportunidad a la relación y la idea de que él pueda trabajar sobre sus impulsos. Por otro, también es importante no dejar de escuchar lo que sentiste cuando esas reacciones ocurrieron. La relación esta recién comenzando, podrías pensar este momento como de evaluación.
A veces, antes de tomar una decisión apurada (ya sea por la presión de los demás o por miedo a perder la relación) puede ser útil darte un tiempo para entender mejor qué estás sintiendo realmente.
En ese sentido, un espacio de terapia puede ayudarte a ordenar lo que te pasa, poner en palabras tus dudas y emociones, y desde ahí poder pensar con más claridad qué es lo que querés.
Lo que estás viviendo es una situación muy difícil porque hay varios factores mezclados: tus propios sentimientos hacia tu pareja, la forma en que él reaccionó en algunos conflictos y, además, la presión y preocupación de tu entorno. Cuando todo ocurre a la vez es normal sentirse confundida y no saber qué decisión tomar.

Por un lado, es importante validar algo: si en la relación han aparecido reacciones impulsivas o agresivas por parte de tu novio, es comprensible que eso te haya hecho cuestionarte cosas, especialmente si te recordó experiencias familiares pasadas. Las reacciones agresivas, aunque ocurran en momentos concretos, son algo que conviene tomar en serio y observar con calma, porque el respeto y la seguridad emocional son la base de una relación sana.

Por otro lado, también es comprensible que sientas que tu familia ha reaccionado de forma muy intensa. Cuando alguien cercano escucha que ha habido comportamientos agresivos suele activarse la preocupación y el deseo de proteger. Desde fuera muchas veces se ven “señales de alerta” antes que la persona que está dentro de la relación, pero eso no significa que ellos tengan toda la información sobre lo que está ocurriendo entre vosotros.

Hay algunas preguntas que pueden ayudarte a aclararte un poco más:
• ¿Cómo te sientes normalmente en la relación: tranquila y respetada, o con miedo a que vuelva a reaccionar mal?
• Cuando ocurren los conflictos, ¿tu pareja asume responsabilidad real por su comportamiento o lo justifica?
• ¿Los cambios que propone (como ir a terapia) se están traduciendo en acciones concretas o son solo promesas?
• ¿Te sientes libre de expresar desacuerdos o sientes que tienes que medir mucho lo que dices para evitar reacciones?

Que tu pareja esté dispuesto a trabajar sus impulsos y buscar ayuda psicológica puede ser un paso positivo, pero el cambio real se ve con el tiempo y con conductas consistentes. No suele depender solo de la intención sino del trabajo personal que haga.

Al mismo tiempo, intenta no tomar una decisión únicamente por la presión externa ni únicamente por el miedo a perder la relación. Lo más importante es que te preguntes qué necesitas tú para sentirte segura, respetada y tranquila. Tomarte un poco de tiempo para observar la situación con más distancia también puede ayudarte a pensar con más claridad.

Si sientes mucha confusión o presión por parte de todos, hablarlo en un espacio terapéutico puede ayudarte a ordenar lo que estás sintiendo y tomar una decisión desde un lugar más claro y sereno. Si lo deseas, puedes pedirme cita online y lo vemos con más calma.
Lo que estás viviendo es una situación muy intensa y comprensiblemente confusa, porque se mezclan varios planos a la vez: tu vínculo afectivo, tus propias experiencias previas de agresión, el miedo a repetir una historia familiar dolorosa y la presión de un entorno que, desde su preocupación, está tomando partido de forma muy contundente. Cuando todo esto ocurre en tan poco tiempo, es normal sentirse desbordada y sin claridad para decidir.

Es importante reconocer que **la reacción impulsiva y agresiva de tu novio no es algo menor**, y que tu alarma interna —al identificarte con lo que vivió tu madre— tiene sentido. Esa parte de ti está intentando protegerte. Al mismo tiempo, también es comprensible que tú percibas matices que tu familia no ve, porque ellos no conocen a tu pareja ni el contexto completo de la relación. Desde fuera, suelen activarse mecanismos de protección que simplifican la situación en términos de “banderas rojas” y “corte inmediato”, sin espacio para el proceso ni la complejidad.

El conflicto central parece estar en que tú te encuentras **entre dos lealtades**: por un lado, el deseo de cuidar la relación y creer en la posibilidad de cambio; por otro, la necesidad de sentirte respaldada y segura con tu familia. Cuando una persona está en medio de estas fuerzas opuestas, la ansiedad aumenta y la capacidad de escuchar lo que una realmente necesita se reduce. Además, el hecho de que tu novio esté dispuesto a iniciar un proceso psicológico es un dato relevante, pero no garantiza por sí solo que el cambio sea rápido ni suficiente; eso requiere tiempo, constancia y límites claros.

Más allá de decidir ahora mismo si seguir o no con la relación, puede ser útil centrarte en **qué necesitas tú para sentirte segura**, qué límites no estás dispuesta a cruzar y qué señales necesitarías ver para confiar en un proceso de cambio real. También es importante diferenciar entre la presión externa y tu propia voz interna, para que la decisión que tomes no sea fruto del miedo ni de la urgencia, sino de una reflexión más serena.

Si te parece, puedes **reservar una cita conmigo** para trabajar con calma lo que realmente te preocupa, ordenar tus emociones y ayudarte a tomar decisiones desde un lugar más claro y protegido, sin sentir que tienes que elegir entre tu bienestar y el de los demás.
 Paqui García Pacheco
Psicólogo, Terapeuta complementario
Sevilla
Es comprensible que te sientas confundida y presionada. Cuando en una relación aparecen situaciones de conflicto intenso o reacciones impulsivas, es habitual que las personas cercanas se preocupen y reaccionen con mucha alarma, especialmente si perciben posibles señales de agresividad o comportamientos que podrían escalar en el futuro.

Por un lado, es importante tomar en serio lo que ocurrió. Las reacciones impulsivas o agresivas dentro de una relación no deberían normalizarse, y es positivo que puedas reflexionar sobre cómo te hicieron sentir. El hecho de que esto te haya recordado experiencias familiares previas también puede hacer que la situación tenga un impacto emocional mayor para ti.

Por otro lado, también es comprensible que tú tengas una visión más compleja de la relación, porque eres quien la vive día a día. A veces las personas del entorno solo conocen una parte de lo ocurrido y reaccionan desde el deseo de protegerte.

En este tipo de situaciones puede ser útil tomarse un tiempo para observar varios aspectos con calma: si los conflictos se repiten, cómo se manejan las discusiones, si existe respeto mutuo incluso cuando hay desacuerdos, y si realmente hay cambios en la forma de reaccionar ante el conflicto. El hecho de que tu pareja esté dispuesto a trabajar en sus impulsos o acudir a apoyo psicológico puede ser un paso positivo, pero los cambios reales suelen verse con el tiempo y con acciones consistentes.

También puede ser importante que tú misma tengas un espacio para reflexionar sin sentirte presionada ni por tu pareja ni por tu familia. A veces hablar con un profesional puede ayudarte a ordenar lo que sientes, revisar qué cosas son aceptables para ti en una relación y qué límites necesitas establecer para sentirte segura y tranquila.

No siempre es fácil tomar decisiones cuando hay opiniones muy fuertes alrededor. Darse tiempo para observar la situación con perspectiva, priorizando tu bienestar y tu seguridad emocional, suele ser un paso importante antes de decidir cómo continuar.

Un profesional de la psicología puede ayudarte a explorar estas dudas y a tomar una decisión que esté alineada con lo que realmente necesitas.

Un saludo.
Es normal que estés confundida. Cuando aparecen conductas impulsivas o agresivas al inicio de una relación, muchas personas cercanas reaccionan con alarma porque lo interpretan como posibles “banderas rojas”. Tu familia probablemente está intentando protegerte, sobre todo si tú misma mencionaste que te recordó a experiencias de tu madre.

A la vez, también es cierto que algunas personas pueden reconocer sus errores y estar dispuestas a trabajar en ellos, por ejemplo buscando ayuda psicológica. La clave suele estar menos en lo que promete la persona y más en si realmente hay cambios consistentes en su conducta con el tiempo.

Puede ayudarte plantearte tres preguntas:

¿Te sientes segura y tranquila en la relación la mayor parte del tiempo?
¿Él asume responsabilidad real por sus reacciones o las justifica?
¿Estás tomando decisiones desde lo que tú sientes o desde la presión de otros?

No es necesario decidir todo de forma inmediata. A veces tomar un poco de distancia, observar cómo evoluciona el comportamiento de tu pareja y mantener límites claros puede darte más claridad. Si la situación te genera mucha ansiedad, hablarlo con un profesional también puede ayudarte a ordenar lo que sientes sin la presión del entorno.
Hola, gracias por compartir lo que estás viviendo. Se nota que estás en un momento de mucha presión y confusión, y es completamente normal que te sientas así cuando se mezclan tus sentimientos por tu pareja con la preocupación y la opinión de tu familia.

Por lo que cuentas, tú sientes que los problemas que han tenido podrían trabajarse, y valoras que tu novio esté dispuesto a buscar ayuda psicológica para manejar mejor sus impulsos. Que alguien reconozca que necesita ayuda y quiera trabajar en ello es algo positivo.

Al mismo tiempo, también es importante no restarle importancia a cómo te hicieron sentir esas situaciones. Si hubo reacciones impulsivas o agresivas que te hicieron recordar lo que vivió tu madre, es lógico que eso te haya removido y también que haya preocupado a las personas que te quieren. Muchas veces la familia reacciona con mucha intensidad porque tiene miedo de que podamos sufrir.

Ahora mismo puede ser útil intentar bajar un poco la urgencia de “tener que decidir ya”. A veces, cuando hay tanta presión alrededor, cuesta escuchar lo que una realmente siente o necesita. Más que decidir solo desde el miedo a perder la relación o desde la presión de tu familia, puede ayudarte observar con calma algunas cosas: si tu pareja realmente asume lo que pasó, si su intención de buscar ayuda se convierte en algo real, y sobre todo cómo te sientes tú en la relación: si te sientes tranquila, respetada y segura.

Tu familia puede opinar desde la preocupación, pero al final la relación la vives tú. Aun así, sus alertas también pueden ser una información valiosa para reflexionar con calma.

Si te sientes muy desbordada o confundida, hablar con un profesional puede ayudarte mucho a ordenar lo que estás sintiendo y a tomar una decisión más clara y tranquila, sin sentirte tan sola en el proceso.

Si lo necesitas, puedes contactar conmigo para acompañarte y ayudarte a pensar todo esto con más calma.

Un saludo!
Hola,
Por lo que cuentas, parece que estás viviendo una situación muy intensa emocionalmente, en la que se mezclan varios elementos importantes: las dificultades dentro de la relación, tus propias dudas, y al mismo tiempo la presión o preocupación de tu entorno familiar. Es normal que te sientas confundida cuando tantas voces y emociones aparecen al mismo tiempo.

Cuando hay conflictos en una relación, especialmente si aparecen reacciones impulsivas o agresivas, es importante poder observar con calma qué está ocurriendo y cómo te hace sentir a ti esa dinámica. A veces también influye nuestra historia personal o experiencias familiares previas, como mencionas en relación con tu madre, y eso puede hacer que ciertas situaciones generen más alarma o miedo.
En terapia trabajamos precisamente en ordenar todo lo que está pasando: entender mejor tus emociones, identificar qué necesitas en una relación para sentirte segura, y poder tomar decisiones desde un lugar más tranquilo y consciente, no desde la presión externa ni desde el miedo. Tener un espacio neutral donde puedas hablar de todo esto con calma suele ayudar mucho a ganar claridad en situaciones así.

Si quieres revisar tu caso con más profundidad, puedes entrar en mi perfil y reservar una sesión conmigo.

Un abrazo.
Siento mucho que estés pasando por este torbellino. Es agotador estar en medio de una guerra entre lo que sientes por tu novio y la alarma de la gente que te quiere. La confusión que sientes es normal: estás intentando equilibrar tu lealtad hacia él con el instinto de protección de tu familia.
Estás desesperada porque sientes que tienes que elegir entre él o tu familia. Pero antes de eso, tienes que elegirte a ti:

Toma distancia física y emocional: Has terminado hace días. Mantén esa distancia un poco más. No para castigarlo, sino para que tu mente salga del estado de "alerta" y puedas pensar sin la influencia de sus ruegos ni de los gritos de tu familia.

Define tus "No Negociables": Escribe en un papel qué conductas de esa agresividad te asustaron. Pregúntate: "Si esto volviera a pasar dentro de un año, pero más fuerte, ¿podría vivir con ello?".

Habla con tu familia desde la calma: En lugar de defenderlo a él, diles: "Entiendo por qué estáis asustados y valoro que me cuidéis. Necesito tiempo para procesarlo por mi cuenta sin sentirme presionada, porque la presión me confunde más".

Observa hechos, no palabras: Si él va a terapia, que vaya por él, no para "recuperarte". El cambio real se ve en la soledad y la constancia, no en la urgencia de no perder una relación.
Hola, gracias por compartir lo que estás viviendo.

Como psicóloga clínica sanitaria puedo decirte que cuando en una relación reciente ya aparecen reacciones impulsivas o agresivas, es comprensible que tu entorno se preocupe y lo perciba como una señal de alerta.

Al mismo tiempo, también es normal que tú quieras valorar la situación con calma y no solo desde la presión externa. La clave está en observar los hechos y no solo las promesas: si realmente hay reconocimiento del problema, responsabilidad por lo ocurrido y un compromiso real de cambio (por ejemplo, iniciar terapia).

Tómate un tiempo para reflexionar sobre cómo te sientes tú en la relación y si te hace sentir segura y respetada. Escuchar a tu familia puede ser útil, pero la decisión final debe partir de tu propio bienestar y claridad.

Un saludo,
Pilar Rapela
"Tu psicóloga amiga"

¿No has encontrado la respuesta que necesitabas? ¡Envía tu pregunta!

  • Tu pregunta se publicará de forma anónima.
  • Intenta que tu consulta médica sea clara y breve.
  • La pregunta irá dirigida a todos los especialistas de Doctoralia, no a uno específico.
  • Este servicio no sustituye a una consulta con un profesional de la salud. Si tienes un problema o una urgencia, acude a tu médico o a los servicios de urgencia.
  • No se permiten preguntas sobre casos específicos o segundas opiniones.
  • Por cuestiones de salud, no se publicarán cantidades ni dosis de medicamentos.

Este valor es demasiado corto. Debe contener __LIMIT__ o más caracteres.


Elige la especialidad de los médicos a los que quieres preguntar
Lo utilizaremos para notificarte la respuesta (en ningún momento aparecerá en Doctoralia)

¿Tu caso es similar? Estos profesionales pueden ayudarte:

Todos los contenidos publicados en Doctoralia, especialmente preguntas y respuestas, son de carácter informativo y en ningún caso deben considerarse un sustituto de un asesoramiento médico.