Preguntas de pacientes (297)

  • Buenos días , llevo 5 semana con sertralina y aunque noto mejoría llevo como un par de días como muy

    Buenos días , llevo 5 semana con sertralina y aunque noto mejoría llevo como un par de días como muy nerviosa otra vez y con mucha despersonalización es normal durante el tratamiento

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Juan Luis Varona

    Sí, lo que describes puede ser normal durante las primeras semanas de tratamiento con sertralina, incluso aunque ya estuvieras notando cierta mejoría.

    La evolución con los antidepresivos no suele ser lineal: hay avances, pequeños retrocesos y días más revueltos sin que eso signifique que el tratamiento esté fallando. En torno a la 4ª–6ª semana es bastante frecuente que aparezcan picos de nerviosismo, inquietud o despersonalización, sobre todo en personas con ansiedad elevada. Esto no quiere decir que “vuelvas atrás”, sino que el sistema nervioso todavía está ajustándose.

    Ahora bien, aquí es importante que entiendas que la sertralina puede ayudar a bajar el volumen de la ansiedad, pero no enseña a manejarla. No cambia por sí sola la forma en que tu mente responde al miedo, ni las estrategias (a veces automáticas) que mantienen la despersonalización. Por eso muchas personas notan mejoría parcial, pero siguen teniendo episodios cuando el estrés sube o cuando se activan ciertos pensamientos.

    La despersonalización, en concreto, no es peligrosa ni indica que esté pasando “algo más”, aunque se sienta muy angustiante. Es una respuesta del sistema nervioso a la ansiedad intensa y al estado de hipervigilancia. Cuanto más se observa, se analiza o se intenta comprobar si sigue ahí, más se mantiene.

    Por eso el abordaje más eficaz suele ser combinado:
    - La medicación como apoyo o muleta temporal,
    - y la terapia psicológica para aprender a relacionarte de otra forma con la ansiedad y con la despersonalización, sin alimentarlas.

    En terapia se trabajan cosas muy concretas: dejar de escanearte, reducir la lucha interna, recuperar sensación de control y seguridad, y romper el círculo miedo–síntoma–miedo. Ahí es donde realmente se produce el cambio más estable.

    Si estos síntomas se intensifican mucho o se mantienen, conviene comentarlo con tu médico para ajustar el tratamiento. Y, en paralelo, buscar apoyo psicológico puede marcar una diferencia importante en cómo atraviesas este proceso.

    Ánimo: que haya días peores no invalida los avances que ya has empezado a notar.


  • Buenas, soy un hombre que le ha reaparecido un TOC de la homsexualidad. Estuve un tiempo controlando

    Buenas, soy un hombre que le ha reaparecido un TOC de la homsexualidad. Estuve un tiempo controlando los pensamientos, incluso no llegando a ni siquiera pensar en ello y me "curé" con ayuda psicològica. Esta vez, però, ha reaparecido de una manera diferente y estos últimos días han sido críticos y han determinado un punto de inflexión el que empiezo a pensar que no se trata de un TOC, todo y que la conducta obsesiva exista. Os doy mi sensación a día de hoy, claro está que fluctua mucho ( lo digo por experiencia).

    Hoy siento que, de verdad, puedo decir con total claridad que me atraen los hombres al 100 % y que no siento absolutamente nada respecto a las mujeres ( cuando hace 3 semanas sentia una atraccion en todos los aspectos enorme) , ni el más mínimo ápice de estímulo. No lo vivo desde un plano sexual, en el sentido de pensar si me excita o no ver a un hombre, sino desde algo más emocional: como si se hubiera despertado en mí la capacidad de ver a un hombre como alguien atractivo, incluso de una forma cercana a lo que sería “enamorarse”.

    Lo más desconcertante para mí es que no siento que este pensamiento me haga daño. Al contrario, es como si mi cuerpo se sintiera bien al aceptarlo, algo que nunca me había ocurrido hasta ahora. No sé si el TOC ha escalado hasta este punto y ya no soy capaz de discernir con claridad entre lo que siento y lo que pienso, pero durante estos dos últimos días he analizado este sentimiento como algo puro y verdadero, al margen del componente sexual.

    El problema aparece ahora en forma de juicio hacia mí mismo y hacia lo que puedan pensar los demás. Creo que ahí está la raíz de todo este TOC: el no querer ser gay y, a partir de ahí, evitar cualquier conducta o pensamiento homosexual que pudiera aparecer en mí. Eso me lleva incluso a pensar si en el pasado pude haberme reprimido, intentando parecer algo que no era, aunque racionalmente no creo que haya sido así.

    Siento que, en el fondo, todo gira siempre alrededor de lo mismo, pero ahora estoy atravesando una etapa distinta, en la que me percibo especialmente atraído por la novedad, no solo a nivel sexual, sino también emocional. Esto me genera mucho miedo, porque nunca antes me había ocurrido con esta intensidad ni con estas características.

    A veces pienso que quizá la solución a todo esto sea partir de la hipótesis de que sí, que puedo ser homosexual, bisexual o lo que sea, pero tomando como referencia el presente y no las conductas del pasado ni el análisis constante de si estas confirman o no lo que soy hoy. Tal vez aceptar este escenario hipotético y asumir esta “nueva realidad” podría ser el inicio de una verdadera aceptación y, con ello, el principio del fin del TOC, dando paso a un pensamiento más claro y estable.

    Un saludo.

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Juan Luis Varona

    Veo un profundo nivel de honestidad y de matiz en lo que explicas. Porque lo que describes es complejo. Pero tiene mucho sentido cuando se observa con una mirada clínica y afirmativa, no desde el miedo.

    Voy a señalar varios puntos importantes.

    1. Que el TOC cambie de forma no significa que deje de ser TOC
    El TOC —y en particular el TOC de orientación sexual— no siempre se vive como ansiedad intensa o rechazo inmediato. A veces evoluciona hacia fases que resultan especialmente desconcertantes:
    - Menor ansiedad aparente.
    - Sensación de “aceptación” corporal.
    - Vivencias emocionales que parecen auténticas.
    - Análisis constante de si lo que se siente es “real” o “impuesto”.

    Esto no invalida el diagnóstico previo ni lo que trabajaste en terapia. De hecho, esta hiperobservación interna, esta necesidad de discernir con certeza absoluta qué es pensamiento, qué es emoción y qué es identidad, es uno de los núcleos del TOC.

    2. Sentirse “bien” no es una prueba de identidad
    Esto es clave. En el TOC solemos buscar marcadores definitivos:
    - “Si no me genera ansiedad, entonces debe ser verdad”
    - “Si lo siento como algo puro, entonces no puede ser TOC”

    Pero el sistema nervioso puede relajarse cuando deja de luchar, incluso aunque el contenido siga siendo obsesivo. El alivio no confirma ni desconfirma orientación sexual alguna. La orientación no se determina por estados mentales intensos ni por momentos de novedad emocional, sino por un patrón estable, libre y no forzado en el tiempo.

    3. El conflicto central no parece ser la atracción, sino el juicio
    Lo señalas tú mismo con mucha lucidez: el problema aparece cuando entra el juicio, el “no querer ser”, el miedo a lo que eso diría de ti o a cómo te mirarían los demás.
    Eso es muy habitual tanto en personas con TOC como en personas LGTB que han crecido en contextos poco afirmativos. Y aquí hay algo importante: no todo malestar relacionado con la orientación es TOC, pero tampoco toda vivencia intensa de atracción implica una redefinición identitaria inmediata.

    4. Aceptar la incertidumbre no es lo mismo que forzarse una etiqueta
    La idea que planteas —“¿y si parto de la hipótesis de que podría ser homosexual, bisexual o lo que sea?”— va en una buena dirección si se entiende bien.
    No se trata de convencerte de nada ni de adoptar una identidad como solución rápida, sino de dejar de usar la orientación como problema a resolver.

    Desde una terapia afirmativa, el foco no estaría en “descubrir qué eres” bajo presión, sino en:
    - Reducir la compulsión de análisis
    - Trabajar el miedo al juicio y a la pérdida de control
    - Diferenciar exploración genuina de rumiación obsesiva
    - Permitir puedas llegar a un punto en que tu deseo y afecto se expresen sin examen constante

    5. El pasado no tiene que dictar el presente, pero tampoco invalidarlo
    No necesitas demostrar que siempre fuiste algo ni reescribir tu historia. La identidad no se valida por coherencia retrospectiva. Y tampoco tienes que precipitar conclusiones porque ahora la experiencia sea intensa o novedosa. Lo estable se asienta sin urgencia.

    En resumen:
    - Lo que vives no es extraño ni incompatible con un TOC de orientación sexual.
    - Tampoco te invalida como persona ni dice nada negativo de ti, sea cual sea tu orientación.
    - Si quisieras empezar una terapia, el objetivo no sería “quitarte” una orientación ni “aceptar” otra por miedo, sino dejar de vivir tu mundo interno como un tribunal.

    Trabajar esto con un enfoque afirmativo y especializado permite justamente eso: que la identidad deje de ser un campo de batalla y se convierta, con el tiempo, en algo vivido desde la calma y la libertad, no desde la urgencia ni la vigilancia constante.


  • Hola tengo ,25 años y mucha ansiedad dependiente hacia mis padres y mi novia. Que terapia es más efe

    Hola tengo ,25 años y mucha ansiedad dependiente hacia mis padres y mi novia. Que terapia es más efectiva

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Juan Luis Varona

    La ansiedad es una emoción con la que tenemos que lidiar en muchas situaciones y, en tu caso, si además hay una cierta dependencia emocional y miedo a la separación, al rechazo o a equivocarte por tu cuenta, es muy posible que esté subiendo más de la cuenta. Fíjate, esto no significa que seas débil o inmaduro, sino de una forma de vincularte que probablemente se fue construyendo con el tiempo y que ahora te genera ansiedad.

    En estos casos, la terapia más efectiva suele ser una psicoterapia individual centrada en:
    - Trabajar la ansiedad de base.
    - Fortalecer tu autonomía emocional.
    - Entender de dónde viene esa dependencia.
    - Aprender a relacionarte desde la elección, la libertad, el disfrute, no desde el miedo.

    No se trata de “romper” vínculos ni de dejar de querer a tus padres o a tu novia, sino de poder estar con ellos sin sentir que los necesitas para sentirte seguro. En terapia se trabaja esto de forma gradual y respetuosa, sin forzarte a cambios bruscos.

    En cuanto al enfoque, más que una etiqueta concreta (cognitiva, integradora, etc.), lo más importante es que sea un espacio donde:

    - Te sientas comprendido.
    - Se aborde la ansiedad con herramientas muy concretas y útiles para ti.
    - Y se trabaje el apego y la dependencia emocional.

    Este tipo de trabajo puede hacerse también online, lo que para muchas personas facilita empezar y mantener el proceso.

    Con acompañamiento adecuado, la ansiedad dependiente se puede reducir mucho y es posible construir una seguridad más propia. Si quieres, puedo ayudarte a valorar qué tipo de trabajo encajaría mejor contigo.


  • Soy una mujer de 43 años,tengo mi novio de 43 años también,empezamos nuestra relación hace 2 años,al

    Soy una mujer de 43 años,tengo mi novio de 43 años también,empezamos nuestra relación hace 2 años,al inicio de nuestra relación tuvimos encuentros sexuales,pocos pero hubo, cuándo teníamos casi un año de relación.nos encontrábamos solos y yo deseaba tener sexo y me le acerqué pero él no deseaba, prefería salir y caminar pero yo había visto ese momento en que estaríamos solos como una oportunidad para tener intimidad pero él la rechazó,cabe destacar que llevábamos muchos meses sin tener intimidad,yo después de eso me sentí mal porque me sentí rechazada,y bueno fue la primera vez que me di cuenta de que si no teníamos intimidad no era porque no había ocasión sino porque el generalmente no tenía ganas,ahora tenemos 2 años de relación y el sexo es muy poco casi una vez cada 4 ó 5 meses,debo admitir que nos llevamos bien en lo emocional, él es muy cariñoso y me siento contenida y amada pero en lo sexual me siento muy frustrada ya que no encuentros sexuales son muy esporádicos,también quiero saber si es porque el toma mucho alcohol y fuma que ha disminuido si libido.

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Juan Luis Varona

    Lo que describes es muy comprensible y tiene mucho impacto emocional, aunque a veces cueste legitimarlo porque “en lo demás estamos bien”. Sentirte rechazada aquella vez que te acercaste con deseo y él no quiso, sobre todo después de meses sin intimidad, es una reacción humana y lógica. No fue solo que no hubiera sexo ese día: fue el momento en que te diste cuenta de que la falta de intimidad no era circunstancial, sino algo más estructural en la relación. Ese tipo de descubrimiento suele doler mucho porque toca directamente la autoestima, el deseo de ser elegida y la sensación de conexión de pareja.

    Es importante que sepas que puede existir amor, cariño y contención emocional, y aun así haber un problema real en el plano sexual. Una cosa no invalida la otra. El hecho de que te sientas querida no hace que tu frustración sexual sea menos legítima.

    Cuando el sexo aparece solo cada 4 o 5 meses, y tú tienes más deseo que eso, es normal que surjan sentimientos de tristeza, frustración, duda o incluso soledad dentro de la pareja. No es “superficial” ni “excesivo” darle importancia a esto: la sexualidad es una forma de vínculo, de validación y de encuentro, no solo un acto físico.

    Respecto a las posibles causas, es muy posible que el consumo elevado de alcohol y el tabaco estén influyendo. El alcohol, especialmente cuando es frecuente, disminuye la libido, afecta a la respuesta sexual y al deseo, aunque la persona no siempre lo perciba conscientemente. También pueden influir otros factores: estrés, estado de ánimo, hábitos, creencias sobre el sexo, inseguridades o incluso una libido naturalmente más baja. Nada de esto implica falta de amor.

    Aquí hay algo clave que quizá te ayude a orientarte: el problema principal no es solo “cuánto sexo hay”, sino cómo te hace sentir a ti esta diferencia de deseo y cómo se (o no se) habla dentro de la relación. Si este tema se queda en silencio, suele crecer el malestar interno y la distancia emocional, aunque externamente todo parezca ir bien.

    En estos casos es importante:
    - Que podáis hablar del tema sin reproches, pero con honestidad.
    - Que puedas contarle cómo te afecta a ti la falta de intimidad (más allá del acto sexual).
    - Explorar si él reconoce el problema y tiene interés en entenderlo o trabajarlo,
    - Y que juntos podáis valorar si podéis encontrar un punto de encuentro realista.

    A veces, una terapia de pareja o una terapia individual puede ayudar mucho a aclarar qué está pasando, si hay margen de cambio y, sobre todo, qué necesitas tú para sentirte plena en una relación. No para “forzar” deseo, sino para no quedarte atrapada en una frustración silenciosa.

    No hay una respuesta única ni una decisión que debas tomar ya. Pero sí es importante que no minimices lo que sientes. Tu deseo, tu necesidad de intimidad y tu malestar son válidos.


  • Es normal que me sienta bien cuando estoy triste? Quiero decir, a veces estoy en una situación norma

    Es normal que me sienta bien cuando estoy triste? Quiero decir, a veces estoy en una situación normal (ni feliz ni triste) y veo algo un poco triste y es como que me apetece estar triste, me reconforta estar triste como estar feliz, es raro, estoy comodo también estando triste y me induzco a veces en ese estado (musica y demás) y lloro por mis problemas.

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Juan Luis Varona

    Es totalmente posible (y humano) que la tristeza resulte reconfortante en determinados momentos. La tristeza no es solo una emoción dolorosa; también es una emoción que invita a parar, a recogerse, a conectar con uno mismo y a dar espacio a lo que duele. Para muchas personas, especialmente sensibles o reflexivas, la tristeza puede sentirse más auténtica, más segura o más conocida que otros estados emocionales.

    A veces, cuando la vida cotidiana se vive en un tono neutro o exigente, la tristeza ofrece algo que otros estados no dan: permiso para sentir, para bajar el ritmo, para llorar sin tener que rendir. En ese sentido, no es extraño que te sientas cómodo ahí, del mismo modo que uno puede sentirse cómodo en el silencio o en la calma.

    El hecho de que te induzcas a veces a ese estado con música o momentos de introspección no es necesariamente negativo. Llorar, conectar con tus problemas y permitirte sentirlos puede ser una forma de autorregulación emocional, no de daño. El problema no está en sentir tristeza, sino en si ese estado se convierte en el único lugar emocional posible o en una forma de evitar otras emociones.

    Hay algo importante que conviene diferenciar:

    - Una tristeza elegida y contenida, que reconforta, alivia y conecta

    - De una tristeza que atrapa, aísla o te deja sin energía para vivir.

    Por lo que cuentas, parece más lo primero que lo segundo. No describes rechazo a la alegría ni culpa por sentirte bien, sino una capacidad para estar en distintos registros emocionales sin que uno invalide al otro.

    En terapia, cuando aparece algo así, no se intenta “quitar” esa tristeza, sino entender:

    - Qué te aporta.
    - Qué necesidades cubre.
    - En qué momentos te ayuda o te limita.

    Sentirte cómodo estando triste no te hace extraño ni indica que haya algo mal en ti. Puede hablar de una buena conexión emocional contigo mismo, siempre que no sea el único refugio.

    Si en algún momento notas que la tristeza empieza a ocupar demasiado espacio o que te cuesta salir de ahí cuando lo deseas, entonces sí puede ser útil trabajarlo acompañado. Mientras tanto, permitirte sentir sin juzgarte ya es una forma sana de relacionarte contigo.


  • Hola....eh visto a mi pareja en seguidas ocasiones viendo el trasero de mi hermana ..le he pedido qu

    Hola....eh visto a mi pareja en seguidas ocasiones viendo el trasero de mi hermana ..le he pedido que no lo haga mas porque me molesta y me duele pero el me dice que lo hace por instinto, pero que no lo hara mas y lo hace de nuevo( cuando cree que no lo estoy viendo ) y ya lo he visto varias veces ....no se si estoy exagerando la situación o si de verdad el se siente atraído hacia ella ...por favor me podrían ayudar (dato: vivimos en la misma casa que mi hermana )

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Juan Luis Varona

    No estás exagerando por sentirte así, y es importante decirlo desde el principio: Que hayas visto a tu pareja mirar de forma repetida el cuerpo de tu hermana, que se lo hayas expresado con claridad, y que aun así la conducta se repita —aunque sea “cuando cree que no lo estás viendo”— es algo que merece tomarse en serio. No solo por la mirada en sí, sino porque se ha cruzado un límite que tú marcaste claramente, y ese límite no está siendo respetado.

    Cuando él lo explica como “instinto”, conviene aclarar algo que es crucial: los impulsos pueden aparecer, pero la responsabilidad está en cómo se gestionan. El autocontrol, el respeto y el cuidado del vínculo no son opcionales en una relación. Decir que algo es “instintivo” no lo convierte en inevitable ni lo justifica, especialmente cuando sabes que hace daño a tu pareja.

    También es comprensible que te preguntes si él se siente atraído por tu hermana. No podemos afirmarlo con certeza, pero el patrón repetido (mirar varias veces, incluso a escondidas) indica al menos una falta de cuidado hacia ti y hacia la situación familiar en la que convivís. Eso, por sí solo, ya es un problema relacional. Especialmente en el momento que él no lo trata sin darle importancia a lo que tú le has dicho que es importante para ti.

    Hay otro punto importante que no se puede ignorar, y lo menciono con prudencia porque no conocemos las edades: si tu hermana fuera menor de edad, la situación sería mucho más grave y requeriría una intervención clara e inmediata para protegerla. Si es adulta, aun así sigue siendo una dinámica inapropiada, especialmente viviendo todos en la misma casa.

    Aquí hay varias preguntas que pueden ayudarte a orientarte:
    - ¿Te sientes escuchada y respetada cuando expresas algo que te duele?
    - ¿Confías en que él pueda sostener un límite cuando no estás presente?
    - ¿Cómo te hace sentir esta situación contigo misma y con tu familia?

    Más allá de si hay atracción o no, lo que está en juego es tu sensación de seguridad emocional y de respeto dentro de la relación. Vivir con la duda constante, la vigilancia y el dolor silencioso acaba pasando factura.

    Hablarlo de nuevo puede ser necesario, pero no desde la discusión, sino desde la claridad: explicarle que no se trata de celos exagerados, sino de un límite que, si se sigue cruzando, tendrá consecuencias para la relación. Y también es importante que tú te preguntes qué estás dispuesta a tolerar y qué no.

    Si te resulta difícil ordenar todo esto sola, una terapia individual o de pareja puede ayudarte a poner palabras, tomar perspectiva y decidir cómo cuidarte en esta situación. No para convencerte de nada, sino para que puedas elegir desde un lugar más firme.

    Dicho todo esto, al final lo que tiene más importancia es lo que tú consideras que es importante para ti en una relación. Porque lo que sientes es válido, y mereces una relación en la que no tengas que dudar constantemente ni sentirte herida por algo que ya has pedido que pare. Háblalo con él todo lo que desees para que podáis entederos bien y encontrar la forma de que estéis a gusto respetando vuestros límites y necesidades.


  • Hola, llevo teniendo dudas de mi relación desde hace tiempo y no sé cómo solucionarlo. Quiero aclara

    Hola, llevo teniendo dudas de mi relación desde hace tiempo y no sé cómo solucionarlo. Quiero aclarar que es una relación a distancia, yo soy de Madrid y él de Barcelona. Tengo 19 años y está es mi primera relación amorosa, él tiene 20 y ya tuvo una relación antes que duró 3 años la cual me genera inseguridad. Nos conocimos por un videojuego (Roblox) y nos caímos muy bien, las primeras veces que hablamos eran para cosas concretas o conversaciones cortas, fui yo la primera en sentirme interesada en él, le preguntaba por su vida, por sus intereses, etc. Estuvimos 3 meses hablando de amigos antes de salir juntos, llevamos ahora desde junio. En un inicio todo iba genial yo me sentía super cómoda con él, me ayudaba a super mis inseguridades con mi físico y mis problemas personales y todo bien. Pero hay un problema que llevo callando ya un tiempo, él y yo tenemos un amigo en común, yo a ese amigo le conocí antes de mi pareja y llegué a sentir sentimientos muy fuertes por esa persona, esa persona me rechazo en su momento lo que me hizo poder centrarme en otras personas y empezar tiempos después mi relación actual, el problema es que cuando el escribe por el grupo de amigos que tenemos yo aún me siento nerviosa de contestarle y ahora que parece que se fija en mi pues siento que estoy volviendo a tener sentimientos confundidos. Esto me a causado deteriorar mi relación, actuar más distante y volver a tener las inseguridades conmigo misma que creí empezar a superar. Hablé varias veces con mi pareja de cómo me siento pero no importa cuanto lo hable siempre me vuelven a surgir las mismas dudas. Yo tengo mucho cariño a mi pareja y lo último que quiero es hacer que lo pase mal porque no se lo merece ya que nunca hizo algo malo. Pero si que tengo dudas de si realmente dejé de querer a la otra persona, si soy capaz de volver a poner mi relación como antes y de si realmente quiero a mí pareja. Pregunté a varias personas que debo hacer, familiares, amigos y todos me dijeron que si no soy clara con mis sentimientos y estoy confundida que lo deje antes de hacerle más daño a él. Él me ha dicho varias veces que me quiere y que no quiere perderme lo cual me hace sentirme presionada y agobiada por toda la situación. No sé qué debo hacer. Quiero recalcar también que nos vimos dos veces, la primera vez en septiembre y la siguiente en enero cuando ya tengo mis dudas y no he podido atenderle de buena forma por qué no me sentía a gusto, que debo hacer.

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Juan Luis Varona

    Se nota que has reflexionado mucho sobre lo que te está pasando y que te importa profundamente no hacer daño a nadie, y eso ya habla de tu sensibilidad y de tus valores.

    Lo primero que quiero transmitirte es algo importante: lo que te ocurre no es raro ni “incorrecto”, especialmente teniendo que es tu primera relación. Y más aún en una relación a distancia, porque hay muchos malentendidos en la comunicación que pueden suceder de forma muy fácil, ya que el cara a cara siempre es más cercano y todo se matiza mucho más. Y con estas condiciones, nada de lo que te está pasando significa que seas mala persona, inmadura o egoísta; significa que estás aprendiendo a relacionarte afectivamente.

    Hay varios puntos clave en lo que cuentas que merece la pena ordenar con calma:

    1. Confusión emocional no es lo mismo que falta de cariño.
    Puedes querer a tu pareja y, al mismo tiempo, sentir confusión. El nerviosismo que aparece con la otra persona no implica automáticamente que quieras volver con ella ni que tu relación actual sea falsa. Muchas veces esos nervios tienen más que ver con una historia emocional abierta, con lo no resuelto (el rechazo, lo que pudo haber sido, la validación), que con un amor real en el presente.

    2. La inseguridad suele amplificar las dudas.
    Cuando dices que han vuelto tus inseguridades contigo misma, es muy probable que esas dudas sobre ti estén “contaminando” tus dudas sobre la relación. En esos momentos, la mente busca certezas absolutas (“¿le quiero de verdad?”, “¿y si estoy engañándome?”), pero en las relaciones reales casi nunca hay certezas totales, solo decisiones que se toman desde el momento vital en el que estás.

    3. Hablar ayuda, pero no siempre resuelve si no hay claridad interna.
    Has hecho algo muy sano hablando con tu pareja, pero es comprensible que, aunque lo habléis, las dudas vuelvan. Eso no significa que hablar no sirva, sino que hay preguntas que primero necesitan respuesta dentro de ti, no solo en la conversación con él.

    4. La presión emocional, aunque no sea intencionada, pesa.
    Cuando tu pareja expresa que no quiere perderte y que te quiere mucho, es lógico que te sientas agobiada. No porque él esté haciendo algo mal, sino porque tú estás en un momento de ambivalencia. Estar con alguien desde la culpa o desde el miedo a hacer daño acaba desgastando mucho a ambas personas.

    5. No estás obligada a decidir “ya”.
    A veces el entorno empuja a decisiones rápidas (“si dudas, déjalo”), pero la vida emocional no siempre funciona así. Antes de decidir continuar o terminar, puede ser muy útil preguntarte cosas como:

    - ¿Qué siento cuando no pienso en expectativas ni en hacer daño, solo en mí?
    - ¿Qué parte de esta relación me hace bien y cuál me genera malestar?
    - ¿Estas dudas aparecen solo cuando entra la otra persona en escena o están siempre?
    - ¿Estoy eligiendo desde el miedo o desde el deseo?

    6. Cuidarte no es egoísmo.
    Si sigues en la relación, necesitas poder estar en ella con honestidad emocional. Y si decides parar o tomar distancia, no sería un castigo para él, sino una forma de no sostener algo desde la confusión y la presión. Ninguna de las dos opciones te convierte en mala persona.

    Por último, quiero decirte algo con mucho cuidado y respeto: cuando una situación genera tanta angustia, tantas vueltas mentales y tanta culpa, a veces no se resuelve solo pensando más. Un espacio terapéutico puede ayudarte a entender qué parte de esta historia tiene que ver con tus inseguridades, qué parte con tus vínculos, y qué necesitas tú ahora mismo, más allá de lo que esperan los demás. No para que alguien decida por ti, sino para que puedas decidir con más calma y menos sufrimiento.

    Sea cual sea el camino que tomes, mereces estar en una relación (o fuera de ella) sintiéndote más en paz contigo misma. Y eso, aunque ahora no lo parezca, es algo que se puede trabajar y mejorar.


  • Me bloqueo mucho cuando hacen bromas o burlas hacia mi en el trabajo, me quedo bloqueado, agacho la

    Me bloqueo mucho cuando hacen bromas o burlas hacia mi en el trabajo, me quedo bloqueado, agacho la cabeza o sonrio y no digo nada, eso me hace sentir muy mal y darle muchas vueltas cuando estoy en casa.

    No entiendo por qué la gente se burla de mi y por qué lo hace casi siempre conmigo, me lleva pasando desde muy joven.

    No se contestar con humor ni decir nada ingenioso como otras personas.

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Juan Luis Varona

    Lo que describes es muy más común de lo que parece y genera muchísimo sufrimiento silencioso. Pero es muy importante que no te machaques más a ti mismo, porque quedarte bloqueado, bajar la cabeza o sonreír sin decir nada no es falta de carácter ni de inteligencia, son estrategias que aprendiste a hacer en el pasado. Cuando una persona ha vivido burlas, críticas o invalidación desde joven, el cuerpo aprende que “lo más seguro” es no responder, minimizarse o desaparecer para evitar que el daño sea mayor si responde a las provocaciones.

    El problema es que esa estrategia, que en su momento te protegió, hoy te deja con una sensación de impotencia, porque ahora que eres adulto te cuesta mucho defenderte y no dejarte avasallar. Y esto desgasta mucho.

    También es muy importante que te des cuenta de que no es cierto que “la gente se burle de ti porque tú seas así”, sino que ciertas actitudes (inseguridad visible, silencio, evitar el conflicto) hacen que algunas personas —no todas— se permitan cruzar límites. Y a los "abusones" esto les sucede porque (tristemente) les es fácil meterse con quien creen que no se va a defender. Eso no te hace culpable, pero sí nos da una pista de por dónde puedes empezar a ponerle remedio.

    Y fíjate, no hace falta ser ingenioso o rápido para responder. Poner límites no requiere humor ni frases brillantes. A veces basta con respuestas sencillas, firmes y neutras, como:

    “No me hace gracia ese comentario.”

    “Prefiero que no me hables así.”

    “Ese tipo de bromas no me gustan.”

    Hasta ahora te ha costado defenderte porque tu sistema nervioso entra en modo amenaza. Date cuenta de que no es algo que se resuelva simplemente cambiando tu forma de pensar, tienes que entrenar poco a poco estas respuestas nuevas, tanto a nivel emocional como corporal. Y si quieres, esto es algo que podemos trabajar en terapia: entender por qué te ocurre, romper el patrón de sumisión automática y ganar seguridad para responder sin sentirte mal después.

    Que esto te venga pasando desde joven indica que no es un problema puntual del trabajo, sino una dinámica que se puede cambiar con el acompañamiento adecuado. Y cuando se trabaja, la rumiación baja, el malestar disminuye y la relación con los demás cambia de forma muy notable.

    No estás roto ni te falta algo. Estás repitiendo una respuesta que aprendiste para sobrevivir, y eso se puede desaprender, ¡ya lo verás!


  • Buenas tardes, Llevo más de año y medio con lo que creía TAG, empecé con ataques de pánico y según

    Buenas tardes,
    Llevo más de año y medio con lo que creía TAG, empecé con ataques de pánico y según algún especialista tengo trastorno ansioso depresivo que incluye TOC. Estuve un año tirando con un ansiolítico de día y otro de noche sin dejar de exponerme aunque bajando el nivel de actividad pero llevando una vida medio normal. En ese tiempo estuve con una psicóloga que lejos de ayudarme fue culparme por todo y hacerme sentir mal sin darme herramientas para la ansiedad. Me cambié a otra muy maja y empática pero que sólo escuchaba y no daba herramientas. Los antidepresivos que me recetó el médico no me sentaron bien. Al año tengo otro ataque de pánico conduciendo mi psicóloga un mes de vacaciones y me atiende otra que se considero mi salvadora y se fue otro mes de vacaciones. Me obligo a ir al psiquiatra a medicarme me dijo q era la única solución. Tuve que buscar uno online porque el que ella me decía no tenía agenda hasta octubre. Total en ese tiempo probé dumirox, paroxetina y brintelix, para mí los efectos secundarios fueron insoportables teniendo que aumentar la dosis de ansiolíticos. Cuando la tercera psucologa volvió de vacaciones fue terrible, no dejó de manchacarme y revictimizar me saliendo llorando y mal de que consultas, según ella lo normal. Hasta que le dije mi opinión y me invitó a marcharme y me recomendó una terapeuta EMDR con la cual estoy actualmente. Me obligo a cambiar de psiquiatra y está no me está atendiendo debidamente, dado que la atención presencial está siendo peor que la online. Sólo probó con dos medicamentos muy anticuados y me dejó día meses solo con ansiolíticos empeorando mi cuadro. Cuando llamo porque estoy mal no me atiende mientras que el online me atendía en cualquier momento. Vuelvo a consultar con el online me dice que no me han dado un tratamiento adecuado y que él EMDR no tiene evidencia científica, cosa que me pone aún peor. Estoy en un punto que no se que hacer porque los ansioliticos no me quitan ya la ansiedad, las terapias no me ayudan, los antidepresivos me sientan mal y los profesionales me confunden. El EMDR tiene evidencia o no? Tengo además trauma complejo por abuso de madre narcisista. No tengo entorno que me apoye ni ayude y un hijo pequeño del que tirar. Van a acabar conmigo, he tenido muy mala suerte. Hace veinte años salí de un TAG muy duro únicamente con terapia, no entiendo cómo trabaja las psicología actual y no me dan herramientas.

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Juan Luis Varona

    Lo primero que quiero decirte es esto, sin matices: lo que cuentas es profundamente desgastante y no habla de un fallo tuyo, sino de un sistema de ayuda que no ha sabido sostenerte como necesitabas. Con todo lo que has pasado, seguir en pie, cuidar de tu hijo y seguir buscando soluciones ya dice mucho de tu fortaleza, aunque ahora no la sientas.

    Leyéndote, no aparece alguien “difícil” ni “resistente al tratamiento”, sino una persona que ha tenido experiencias terapéuticas muy poco cuidadosas, mensajes contradictorios y una sucesión de cambios que, para alguien con ansiedad y pánico, son casi el escenario perfecto para que el sistema nervioso colapse más.

    Quiero detenerme un momento en algo importante: has hecho exposición, has pedido ayuda, has probado medicación, has cambiado de profesionales cuando algo no iba bien. Eso no es evitar, eso es luchar. Que ahora estés exhausta no invalida todo ese esfuerzo.

    RESPECTO A LA MEDICACIÓN:

    Lo que describes con los antidepresivos es algo que vemos más de lo que se reconoce: personas muy sensibles a los efectos secundarios, especialmente cuando hay ansiedad intensa, pánico y TOC de base. En esos casos, a veces la medicación ayuda, a veces no, y a veces incluso empeora el cuadro. Los ansiolíticos pueden “tapar” durante un tiempo, pero no resuelven el problema de fondo, y cuando el cuerpo se acostumbra, dejan de ser eficaces. Esto no es un fracaso tuyo ni una condena; es una limitación real de los fármacos.

    Por eso muchos pacientes acaban sintiéndose como tú: sostenidos a medias, dependientes de rescates, sin una base sólida.

    SOBRE TUS MALAS EXPERIENCIAS EN TERAPIA:

    Siento de verdad que hayas pasado por terapeutas que te culparon, te invalidaron o te hicieron salir peor de las sesiones. Eso no es terapia, y no debería normalizarse. La idea de que “si sales mal es que se está trabajando” ha hecho mucho daño cuando no va acompañada de contención, estructura y herramientas.

    También es comprensible tu frustración con terapias donde solo se escucha pero no se interviene. Escuchar es necesario, pero no es suficiente cuando hay pánico, TOC, ansiedad severa y trauma complejo. En esos casos hace falta un trabajo más activo, claro y orientado a regular el sistema nervioso, no solo a narrar lo que duele.

    Y sí: a veces se tarda en encontrar un profesional con quien haya sintonía real. No porque tú seas complicada, sino porque no todos los enfoques ni todos los terapeutas sirven para todas las personas.

    SOBRE EL EMDR

    Aquí quiero ser muy honesto y cuidadoso. El EMDR sí tiene evidencia científica para el tratamiento del trauma, especialmente el trauma simple y algunos cuadros de trauma complejo. No es una técnica mágica ni sirve para todo el mundo, ni es la única opción válida. En personas con ansiedad intensa, pánico y TOC, depende mucho de cómo se aplique, del momento del proceso y de la base de regulación previa.

    Cuando se entra demasiado rápido en reprocesamiento sin suficiente estabilidad, puede aumentar la ansiedad, la confusión o la sensación de desbordamiento. Eso no significa que “no funcione”, sino que quizá no era el momento o la forma adecuada. El debate no debería ser “EMDR sí o no”, sino qué necesita tu sistema nervioso ahora.

    ALGO QUE ME PARECE CLAVE DE TU CASO

    Tú ya saliste hace años de un TAG muy duro únicamente con terapia. Eso es un dato muy importante. Significa que tu sistema sabe recuperarse cuando el abordaje es el adecuado. El problema no es que “la psicología actual no funcione”, sino que muchas veces se ha fragmentado: o solo medicación, o solo trauma, o solo escucha, o solo diagnóstico… y tú necesitas una mirada integradora.

    Con pánico, TOC, ansiedad depresiva y trauma relacional temprano, el trabajo suele pasar por:

    1. Estabilizar primero el sistema nervioso (antes de remover trauma),
    2. Entender cómo funciona la ansiedad y el TOC sin luchar contra ellos,
    3. Recuperar sensación de control interno,
    4. Trabajar el trauma de forma progresiva y segura,
    5. Y, sobre todo, devolverle a la persona herramientas claras, no solo explicaciones.

    Y sobre ti

    Dices “van a acabar conmigo” y “he tenido muy mala suerte”. Entiendo esa sensación, pero lo que yo veo es a alguien que lleva demasiado tiempo sosteniendo sola algo que requería acompañamiento real. No estás rota, no estás condenada, y no has perdido la capacidad de mejorar. Estás agotada y desorientada, que no es lo mismo.

    Entiendo que ha tenido que ser difícil contar todo eso y, por ese motivo, me he tomado el tiempo de darte una respuesta lo más detallada posible. Tu desconfianza tiene sentido después de todo lo vivido, pero el hecho de que sigas buscando dice que aún hay una parte de ti que no se rinde. Y esa parte merece un acompañamiento mejor.


  • Hola, tengo 19 años y llevo como dos meses sin poder dormir bien porque no paro de darle vueltas a l

    Hola, tengo 19 años y llevo como dos meses sin poder dormir bien porque no paro de darle vueltas a la cabeza pensando en cómo voy a vivir cuando fallezca mi abuelo, él ahora está bien, no tenemos ningún problema médico en casa, pero me asusta mucho pensar que va a llegar ese día, solo de pensar que se hace mayor lo paso fatal y no sé por qué ahora mismo me está pasando esto. Yo no se lo he dicho a nadie ni a mis padres ni nada porque no quiero que se preocupen, siempre estoy pensando cómo voy a seguir haciendo mi vida cuando no esté. No sé si es normal pensar en esas cosas pero siento que es un poco complicado

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Juan Luis Varona

    Pensar en la muerte de una persona a la que queremos, aunque esté bien de salud, puede generar una ansiedad muy intensa. En muchas ocasiones estos pensamientos aparecen en etapas de cambio, de crecimiento personal o de mayor sensibilidad emocional, como suele ocurrir alrededor de tu edad. La mente se adelanta al futuro intentando “prepararse” para algo doloroso, pero lo que consigue es justo lo contrario: mantenerte en un estado constante de angustia.

    El hecho de que no puedas dormir bien, que le des vueltas una y otra vez a cómo sería tu vida sin tu abuelo y que te preguntes cómo seguirías adelante, no significa que estés obsesionado ni que estés siendo negativo. Significa que le quieres mucho y que el miedo a la pérdida se ha activado con mucha fuerza.

    También es muy comprensible que no se lo hayas contado a nadie por no querer preocupar a tus padres. Sin embargo, aquí quiero señalar algo importante: hablar de lo que te pasa no es una carga para los demás, es una forma de cuidarte y de permitir que te cuiden. Guardarte esta angustia en silencio suele hacer que crezca y se vuelva más pesada. Compartirlo con tus padres o con alguien de confianza no va a hacer que el problema empeore; al contrario, puede ayudarte a sentirte acompañado y menos solo con estos miedos.

    A veces, cuando la ansiedad se centra en la muerte de un ser querido, no se trata solo de esa persona, sino del miedo a quedarse solo, a no saber cómo afrontar el dolor o a no sentirse capaz de seguir adelante. Esto se puede trabajar y entender, y no tienes por qué hacerlo tú solo. De hecho, el poder hablar de esto con tus seres queridos te hará sentir menos solo: tal vez ellos te cuenten que tienen miedos similares o los han tenido alguna vez, tal vez compartan contigo otras preocupaciones que tienen y juntos podréis resolverlas... Verás como siempre es buena idea contar lo que te preocupa a personas que cuentan con tu confianza.

    Algunas ideas que pueden ayudarte mientras tanto:

    1. Intenta no luchar contra el pensamiento cuando aparece, sino reconocerlo como un pensamiento de miedo, no como una realidad inmediata.
    2. Traer la atención al presente: tu abuelo está bien ahora, y el vínculo que tenéis existe hoy.
    3. Cuida el descanso: aunque no duermas perfecto, mantener rutinas de sueño ayuda a que la ansiedad no se dispare más.

    Y, sobre todo, habla de esto con tus padres o con alguien cercano. Decir “me está pasando esto y me siento muy mal” ya es un primer alivio.

    Si estos pensamientos siguen interfiriendo con tu descanso y tu día a día, la terapia psicológica puede ayudarte mucho. En ese espacio se aprende a manejar la ansiedad anticipatoria, a entender el miedo a la pérdida y a relacionarte de otra manera con esos pensamientos, sin que dominen tu vida. Con apoyo de tu familia y, si lo consideráis también apoyo profesional, es posible volver a dormir mejor y vivir el presente con más calma. No tienes porqué seguir sufriendo en soledad.


  • Hola desde niña sufro de ansiedad, y ya soy adulta de casi 39 años y me quedé soltera sin hijos a ca

    Hola desde niña sufro de ansiedad, y ya soy adulta de casi 39 años y me quedé soltera sin hijos a causa de ese transtorno q me robo el derecho de ser feliz, y caí desde hace 6 años en una profunda depresión, y creo somatice porque me dió una gastritis severa creo nerviosa, y cadi no como nada, insomnio crónico si acaso duermo 5 a 6 horas, a veces menos por años llevo así, y baje de 46 kilos a 39 kilos con 1.60 de estatura, fui al internista y me envió a psiquiatra porque dijo q lo mio era Ansiedad severa...me hice una analitica por mi cuenta de CORTISOL Am y pm y salió alto 300 Cortisol Am valores de referencia 50/200 y el pm también un poco alto, es q tengo un trabajo muy demandante 15 horas o más por casi 10 años atendiendo clientes virtualmente, creo eso fue el detonante de mi patología Ansiedad la aumento a mil...me hice una endoscopia hace casi 2 años y salio gastritis leve sin actividad, y Helic0bacter pilory leve pero después me hice la prueba de aliento y salio negativo, entonces el psiquiatra si es el especialista indicado para mi ansiedad o psicológico? Y también Gastroenterólogo?

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Juan Luis Varona

    Se nota que llevas muchos años sosteniendo un nivel de sufrimiento muy alto, y es completamente comprensible que ahora te sientas agotada, preocupada por tu salud y con la sensación de que la ansiedad te ha robado cosas muy importantes de tu vida. Antes de nada, quiero decirte algo con claridad y respeto: lo que te ocurre tiene sentido desde un punto de vista psicológico y físico, y no significa que estés “rota” ni que no tenga solución.

    Por lo que describes, parece que la ansiedad ha estado presente desde la infancia y que, con el paso de los años, se ha ido cronificando y aumentando, especialmente en un contexto de muchísimo estrés sostenido: jornadas laborales de 15 horas o más durante casi una década, insomnio crónico, presión constante y muy poco espacio real de descanso. El cuerpo, cuando vive así durante tanto tiempo, acaba expresándolo de alguna manera.

    En ese sentido, es muy coherente que hayan aparecido síntomas físicos como la gastritis, la pérdida de peso, la falta de apetito o el insomnio. Esto no significa que “todo esté en tu cabeza”, sino que la ansiedad severa y mantenida en el tiempo tiene un impacto real sobre el sistema digestivo, hormonal y nervioso.

    Sobre los especialistas:
    – El psiquiatra es un profesional adecuado para valorar si necesitas medicación que ayude a estabilizar el sueño, la ansiedad o el estado de ánimo. La medicación puede ser un apoyo importante en fases como la que describes.
    – El gastroenterólogo también tiene su lugar. Es perfectamente razonable que vuelvas a consultarlo para confirmar que la gastritis sigue leve y sin actividad, y para descartar cualquier empeoramiento orgánico. Eso puede darte tranquilidad.
    – Pero, por lo que cuentas, la pieza clave que falta es la terapia psicológica.

    La medicación y las revisiones médicas ayudan, pero no enseñan a tu sistema nervioso a salir del estado de alarma en el que lleva años atrapado. La terapia psicológica es el espacio donde se trabaja precisamente eso:

    - Aprender a regular la ansiedad de base.
    - Estar tan preocupada de todos los síntomas físicos.
    - Mejorar el sueño.
    - Abordar el impacto emocional de tantos años de exigencia y autoabandono.
    - Romper el círculo ansiedad → síntomas físicos → más ansiedad.

    Muchas personas en situaciones similares a la tuya empiezan a notar cambios reales cuando, por primera vez, alguien las ayuda a entender su ansiedad y a relacionarse de otra forma con su cuerpo, en lugar de seguir luchando contra él.

    Quiero decirte algo importante: aunque sientas que la ansiedad te ha robado años y oportunidades, no es tarde para empezar a cuidarte de otra manera. Tu cuerpo no te está fallando; simplemente te está señalando que necesitas calma, tranquilidad, cuidado.

    Si lo deseas, este proceso puede trabajarse en terapia psicológica —también en formato online— de forma progresiva y adaptada a tu ritmo, coordinándose si es necesario con el psiquiatra y el gastroenterólogo.


  • Hola ! Mis episodios de despersonalización son las 24h del día , mi síntoma es no sentir mi cabeza n

    Hola ! Mis episodios de despersonalización son las 24h del día , mi síntoma es no sentir mi cabeza ni mi cara , viendo todo normal y dándome cuenta de que mi cabeza funciona bien .
    Pero es normal sentir como que tu cabeza no está contigo ni tu cara .
    Llevo 28 días tomando sertralina y diazepam .
    La despersonalización definitivamente se quita ?
    Intento no alimentarla , pero hay momentos que pienso que hay algo más .

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Juan Luis Varona

    Entiendo muy bien lo angustiante que es sentir la despersonalización de forma casi constante, las 24 horas, y convivir con esa sensación de “no sentir la cabeza o la cara”, mientras al mismo tiempo sabes que ves bien, piensas bien y que tu mente funciona. Esa contradicción es precisamente lo que más miedo y dudas suele generar.

    Lo primero que tienes que saber es que la despersonalización se quita. Incluso cuando es continua, incluso cuando lleva semanas o meses. No es un daño cerebral, no es una enfermedad neurológica oculta ni una señal de que te vayas a quedar así. Es una respuesta del sistema nervioso a un nivel de ansiedad muy alto y mantenido en el tiempo.

    La sensación que describes —como si la cabeza no estuviera “contigo”, como si la cara estuviera apagada o distante— es una forma muy típica de despersonalización. No implica que tu cabeza no funcione, de hecho tú mismo lo estás comprobando: piensas con claridad, reconoces la realidad, te das cuenta de lo que te pasa. Eso es una señal clara de que no hay nada más grave detrás, aunque la sensación sea muy intensa.

    Respecto a la medicación: 28 días con sertralina siguen estando dentro del periodo en el que muchas personas aún no notan el efecto pleno, que suele aparecer entre la cuarta y la sexta semana, a veces algo más. El diazepam puede ayudar a bajar la activación, pero no elimina por sí solo la despersonalización. Por eso es normal que, aun medicado, el síntoma siga presente si la ansiedad de base continúa activa.

    Es muy comprensible que, aunque intentes no alimentarla, haya momentos en los que pienses “y si hay algo más”. Ese pensamiento no significa que lo haya; significa que el miedo sigue buscando explicaciones. La despersonalización se mantiene sobre todo por tres cosas: la ansiedad, la hipervigilancia a las sensaciones y el miedo a que signifique algo peligroso. No por un problema físico real.

    Así que por todo eso es importante aclarar algo que suele ayudar mucho en el proceso de recuperación:
    el objetivo no es “hacer que desaparezca la sensación” a la fuerza, sino dejar de vivir pendiente de ella y dejar de interpretarla como una amenaza. Cuando el sistema nervioso deja de sentirse en peligro, la despersonalización empieza a perder intensidad y presencia de forma gradual. Se que hacer esto puede parecerte muy díficil, pero te aseguro que en terapia psicológica es algo que estamos acostumbrados a trabajar con los pacientes cada día (y acaban mejorando, te lo aseguro). Por eso lo que solemos hacer los psicólogos en consulta es:

    - Explicar a fondo qué es la despersonalización y por qué aparece.

    - Reducir el miedo a la sensación corporal.

    - Ayudarte a salir del estado constante de autoobservación.

    - Regular la ansiedad de base con estrategias concretas.

    - Recuperar la confianza en tu cuerpo y en tu mente.

    Y con este plan y alguna otra herramienta más de relajación y gestión de crisis, las personas empiezan a notar mejoría: empiezan a sentir momentos de mayor conexión, menos miedo cuando aparece la sensación, menos necesidad de comprobar... Y así suele comenzar su recuperación.

    Por eso es importante que entiendas que la medicación puede ser una ayuda, una muleta, pero la terapia es lo que realmente enseña al cuerpo y a la mente a salir de este estado. Si lo deseas, como psicólogo puedo ayudarte precisamente con este tipo de despersonalización y ansiedad, también en formato online, de forma progresiva y adaptada a tu ritmo.

    Y para terminar unas palabras de esperanza: Lo que te pasa tiene explicación, abordaje y salida, aunque ahora cueste creerlo.


  • Tengo problemas de autoestima,celos, envidia de mis hermnos y de todo aquel que invada mi circulo ,e

    Tengo problemas de autoestima,celos, envidia de mis hermnos y de todo aquel que invada mi circulo ,estoy convencida que en mi infancia me paso algo que no recuerdo que me lleva a esto , la hipnosis me ayudaria?

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Juan Luis Varona

    Hay un mito muy extendido que consiste en pensar que todos tenemos recuerdos traumáticos reprimidos de la infancia y que la hipnosis es capaz de sacar a la luz esos traumas, de forma que se elimine su negativa influencia sobre nosotros hoy en día. Y aunque es cierto que hay algunas personas que han vivido experiencias muy negativas y las han podido prácticamente olvidar... No son ciertas tres cuestiones respecto de esto:
    1. No es cierto que todos tengamos ese tipo de recuerdos.
    2. No es cierto que la hipnosis vaya a sacar a la luz recuerdos reprimidos.
    3. Y lo más importante: Tampoco es cierto que la "terapia definitiva" para solucionar nuestra situación actual sea desenterrar recuerdos reprimidos a través de la hipnosis.

    Y te lo digo como profesional que lleva años formándose y aplicando la hipnosis. Sí es cierto que:

    1. La hipnosis es una herramienta que bien usada puede ser terapéutica. Pero añado un matiz importante: es una herramienta útil, no es "La Solución"; es decir, que debe integrarse en un procedimiento terapéutico que cuente con más herramientas de análisis y tratamiento.

    2. Conocer tu historia familiar y tu infancia es relevante y útil para el proceso terapéutico. Pero de nuevo añado un matiz: lo importante es lo que estás viviendo ahora y, por tanto, lo que te va a resultar más útil es una terapia centrada en ayudarte a gestionar esos problemas de autoestima y celos que comentas.

    3. Muchas veces tenemos miedo a haber tenido experiencias horribles en la infancia y no recordarlos. Así que te animo a tranquilizarte porque es un miedo común que, normalmente, no se corresponde con una vivencia real.

    En conclusión, te animo a iniciar una terapia, que puede contar con la hipnosis como herramienta si es lo que estás buscando. Pero recuerda que lo más beneficioso para ti va a ser poder trabajar en cómo gestionar mejor tus emociones y sentimientos a la hora de enfrentarte a tus problemas con tus hermanos u otras personas. Y eso lo podemos trabajar perfectamente en consulta poco a poco para que experimentes cambios reales y mayor sensación de control.


  • Intente solucionar los problemas con la mamá de mi hija pero ella decidió empezar una relación cuand

    Intente solucionar los problemas con la mamá de mi hija pero ella decidió empezar una relación cuando me di cuenta fue un caos pero al día siguiente me habló como para despedirse pero ala ves decirme que me amaba y que era el amor de su vida pero que nunca pude hacer lo suficiente para estar con ella y estoy muy confundido pensé que me diría que quería algo serio con él y resulta que le dolió mucho el echo de que ya no podríamos tener comunicación

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Juan Luis Varona

    La confusión que sientes es completamente comprensible. Estás recibiendo mensajes contradictorios de una persona muy importante para ti: por un lado inicia otra relación, y por otro te dice que te ama, que eres el amor de su vida y que le duele perder la comunicación contigo. Eso, para cualquiera, genera un gran impacto emocional.

    Es importante nombrar algo con claridad, porque ayuda a ordenar lo que pasa dentro:
    lo que ella te transmite parece reflejar una fuerte ambivalencia emocional. Puede sentir apego, cariño, incluso amor, y al mismo tiempo no estar disponible —o no querer— sostener una relación contigo. Cuando esas dos cosas se mezclan sin coherencia, la persona que está enfrente suele quedar atrapada en la duda, la esperanza y el dolor.

    Que te diga que te ama pero que “nunca hiciste lo suficiente”, mientras ella decide empezar otra relación, puede ser muy desestabilizador. No porque tú estés interpretando mal, sino porque el mensaje no es claro ni consistente. El amor no se demuestra solo con palabras, sino con decisiones y actos sostenidos en el tiempo.

    También es muy comprensible que te haya dolido que le afectara tanto la idea de no tener comunicación contigo. A veces, cuando una persona no quiere o no puede comprometerse, intenta mantener el vínculo emocional “abierto” para no perder del todo ese lugar afectivo. El problema es que eso puede mantenerte a ti en una posición de espera, confusión o sufrimiento.

    Aquí hay algo importante que quizá te ayude a orientarte: tu confusión no significa que estés equivocado, significa que la situación no es sana ni clara para ti ahora mismo.

    Más allá de lo que ella sienta o diga, conviene empezar a preguntarte:

    1. ¿Qué necesito yo para estar emocionalmente a salvo?
    2. ¿Qué tipo de vínculo puedo sostener sin romperme por dentro?
    3. ¿Me ayuda o me daña mantener este tipo de comunicación ambigua?

    Si además hay una hija en común, es todavía más importante diferenciar dos planos:
    el vínculo como padres, que conviene cuidar con respeto y claridad, y el vínculo de pareja, que ahora mismo parece cargado de dolor, reproches y mensajes cruzados. Mezclar ambos suele aumentar mucho el sufrimiento.

    Desde la psicología, este tipo de situaciones se trabajan ayudándote a:

    1. Ordenar lo que sientes sin invalidarlo.
    2. Comprender qué te engancha emocionalmente a este tipo de mensajes.

    Si lo deseas, este proceso se puede trabajar en terapia —también de forma online— para ayudarte a recuperar claridad, calma y una posición más firme desde la que decidir qué lugar quieres (y puedes) ocupar en esta historia.


  • Hola , llevo 22 días tomando sertralina y diazepam , pero tengo momentos de mucha ansiedad , nose si

    Hola , llevo 22 días tomando sertralina y diazepam , pero tengo momentos de mucha ansiedad , nose si es posible tomarme un alprazolam “rescate” me dijo la médica que si , pero nose si es demasiados ansiloliticos.
    Y quería saber si es normal sentir tanta ansiedad y tanta despersonalización ya llevando 22 días .

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Juan Luis Varona

    Entiendo muy bien la preocupación que genera llevar ya unas tres semanas con sertralina y diazepam y, aun así, seguir teniendo picos de ansiedad intensa y despersonalización. Cuando uno empieza un tratamiento espera notar alivio, y que eso no llegue todavía puede generar mucha inseguridad.

    Respecto al tiempo de la sertralina: 22 días siguen estando dentro de la fase inicial. En muchas personas el efecto más claro aparece entre la cuarta y la sexta semana, y durante este periodo es relativamente frecuente que la ansiedad suba y baje, que haya horas del día peores y que la despersonalización siga apareciendo. Esto no significa que el tratamiento no esté funcionando ni que te vayas a quedar así.

    Sobre el uso de alprazolam “de rescate”: si tu médica te ha indicado que puedes tomarlo puntualmente, no es algo extraño ni inadecuado en esta fase inicial, siempre que se haga tal como ella te lo pautó. No se trata de sumar ansiolíticos sin control, sino de utilizar un apoyo puntual cuando la ansiedad se dispara. Aun así, es importante que su uso sea ocasional y no la solución principal, y que cualquier duda concreta sobre dosis o frecuencia la revises directamente con ella.

    Quiero explicarte algo importante para que entiendas mejor lo que te ocurre:
    la despersonalización no es una enfermedad ni un efecto secundario peligroso, sino una respuesta del sistema nervioso a niveles muy altos de ansiedad. Es como si el cerebro “desconectara” un poco para protegerte del exceso de activación. El problema es que, al asustarnos con la sensación, entramos en un círculo de miedo → más ansiedad → más despersonalización.

    Aquí es donde conviene tener claro el papel de la medicación. Los fármacos pueden ayudar a bajar la activación general —son una especie de muleta o apoyo—, pero no suelen resolver por sí solos la despersonalización. Lo que realmente marca la diferencia es aprender, en terapia, a:

    - Entender qué es esta sensación y perderle el miedo.

    - Dejar de vigilar constantemente cómo te sientes.

    - Regular la ansiedad de base.

    - Romper el círculo de lucha contra el síntoma, que es lo que más lo mantiene.

    Muchas personas notan que, cuando cambian su relación con la despersonalización y dejan de interpretarla como algo peligroso, empieza a perder fuerza, incluso antes de que la sertralina haga todo su efecto.

    Así que, resumiendo: sí, es normal que a los 22 días aún haya ansiedad y despersonalización;
    sí, puede utilizarse un rescate si así te lo indicó tu médica, con prudencia; y es muy importante no quedarte solo esperando a que la medicación “lo arregle todo”.

    Este tipo de ansiedad y despersonalización se puede trabajar de forma muy eficaz en terapia, y hacerlo en paralelo al tratamiento farmacológico suele dar los mejores resultados. Si lo deseas, como psicólogo puedo ayudarte precisamente a entender y desactivar estos síntomas, también en formato online, de manera gradual y adaptada a tu ritmo.

    Gracias por escribir y por cuidarte buscando información. Lo que te está pasando es muy angustiante, pero tiene explicación, abordaje y salida.


  • Tengo problemas con mi actitud, impulsiva, orgullosa extremadamente, agresiva, sensible y muchos me

    Tengo problemas con mi actitud, impulsiva, orgullosa extremadamente, agresiva, sensible y muchos me dicen que es porque tengo mucho guardado que no cuento a nadie...de todo lo que viví y tampoco es que sea muy mayor. Que atención psicológica necesitaría?

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Juan Luis Varona

    Lo primero que quiero decirte es que el hecho de que puedas observar tu actitud, cuestionarla y pedir orientación ya dice mucho de tu nivel de conciencia y de tus ganas de estar mejor. No todo el mundo llega a ese punto.

    Lo que describes —impulsividad, orgullo muy intenso, reacciones agresivas, mucha sensibilidad emocional— no suele aparecer “porque sí”. En muchos casos, como bien te han señalado, estas formas de reaccionar funcionan como mecanismos de defensa. No porque seas una persona agresiva u orgullosa en el fondo, sino porque probablemente has tenido que protegerte emocionalmente durante mucho tiempo, guardarte cosas, aguantar, no poder expresar lo que sentías o lo que te dolía.

    Cuando hay mucho contenido emocional no expresado (rabia, tristeza, miedo, sensación de injusticia, heridas antiguas), el cuerpo y la mente buscan salidas. A veces esas salidas son estallar, cerrarse, atacar antes de ser atacado, mostrarse duro o reaccionar de forma impulsiva. Eso no te define como persona; describe una forma de supervivencia que quizá ya no te está ayudando.

    Es importante aclarar que la terapia no es trata solo de “contar lo que te pasó”. Muchas personas han hablado de su historia y aun así siguen reaccionando igual, porque lo importante no es solo el relato, sino cómo se procesan emocionalmente esas vivencias.

    El tipo de atención psicológica que podría ayudarte sería una psicoterapia individual, donde se trabaje de forma profunda y sostenida:

    * La regulación emocional (aprender a manejar la intensidad sin explotar ni reprimir).
    * La impulsividad y las reacciones automáticas.
    * El orgullo defensivo y la dificultad para mostrarse vulnerable.
    * Lo que llevas guardado y cómo te ha afectado en la forma de vincularte contigo y con los demás.
    * La relación que tienes con tu enfado, tu sensibilidad y tu autoimagen.

    No es una terapia de “corregir tu carácter”, sino de entender qué hay debajo de esas reacciones y darte herramientas para responder de otra manera, con más control y menos desgaste. Porque este tipo de patrones se pueden trabajar y cambiar, incluso aunque lleven muchos años contigo y aunque no seas “muy mayor”. El cerebro y el sistema emocional aprenden nuevas formas cuando hay un espacio seguro y un acompañamiento adecuado.

    En terapia no tienes que saber exactamente qué te pasa ni ponerle etiquetas. Basta con traer lo que notas: “reacciono así”, “me siento así”, “esto me genera problemas”. A partir de ahí se construye el trabajo poco a poco, a tu ritmo.

    Si lo deseas, este proceso puede hacerse también en formato online, que para muchas personas facilita empezar a hablar de lo que nunca han contado sin sentirse tan expuestas al principio.

    Es muy bueno que te plantees pedir ayuda. No estás roto ni eres “demasiado así”: hay una historia emocional detrás que merece ser escuchada y procesada.


  • Quería saber cuánto tiempo tarda en hacer efecto la sertralina y si es normal aún llevando 20 días t

    Quería saber cuánto tiempo tarda en hacer efecto la sertralina y si es normal aún llevando 20 días tomándola , hay ciertas horas que todos los días siento ansiedad y mucha despersonalización .
    El efecto notable cuando empieza. Sobre todo para la despersonalización

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Juan Luis Varona

    Entiendo muy bien la preocupación que genera llevar casi tres semanas tomando sertralina y seguir notando ansiedad intensa y episodios de despersonalización; cuando uno empieza un tratamiento espera alivio y la espera puede resultar angustiante.

    En términos generales, la sertralina no suele mostrar su efecto pleno hasta pasadas entre 4 y 6 semanas, y en algunas personas incluso algo más. Durante las primeras semanas es relativamente frecuente que la ansiedad fluctúe, que haya momentos del día peores que otros o que algunos síntomas —como la sensación de irrealidad o despersonalización— sigan apareciendo. Esto no significa que el tratamiento no esté funcionando ni que vaya a quedarse así.

    Dicho todo esto, tienes que tener muy claro que la sertralina no “elimina” directamente la despersonalización, sino que ayuda a reducir el nivel de ansiedad y activación del sistema nervioso. Cuando la ansiedad es muy elevada y sostenida, el cerebro puede activar la despersonalización como un mecanismo de protección. Es molesto y desconcertante, pero no es peligroso ni permanente.

    Por eso suele ayudar pensar la medicación como una muleta o un apoyo, no como la solución completa. La medicación puede facilitar que el sistema nervioso baje un poco la intensidad, pero la terapia es lo que realmente permite entender, desactivar y perder el miedo a estos síntomas, especialmente a la despersonalización.

    En terapia se trabaja, entre otras cosas:

    * Comprender qué es la despersonalización y por qué aparece.
    * Reducir el miedo al síntoma (que es lo que más lo mantiene).
    * Aprender a dejar de vigilar constantemente las sensaciones internas.
    * Técnicas de regulación emocional y anclaje al presente.
    * Cambiar el círculo de ansiedad → miedo → más despersonalización.

    Muchas personas notan que, cuando dejan de luchar contra la despersonalización y aprenden a relacionarse con ella de otra forma, empieza a perder fuerza, incluso antes de que la medicación haga todo su efecto. Por decirlo rápido: la terapia puede darte estrategias de manejo de la despersonalización que suelen funcionar más rápido que el efecto químico de la medicación que, como te comentaba al principio, tarda varias semanas en aparecer.

    Respecto a llevar 20 días de tratamiento: sí, entra dentro de lo esperable que aún haya ansiedad y despersonalización, especialmente si estos síntomas ya estaban presentes antes de iniciar la sertralina. Si notas un empeoramiento claro o aparecen efectos nuevos muy intensos, conviene comentarlo con tu médico, pero lo que describes no es raro en esta fase inicial.

    También quiero transmitirte un mensaje importante y tranquilizador: la despersonalización asociada a la ansiedad se puede trabajar y se puede superar. Con el acompañamiento adecuado, muchas personas recuperan la sensación de normalidad y dejan de vivir pendientes de estos síntomas.

    Si lo deseas, desde la psicología —también en formato online— se puede trabajar precisamente este tipo de ansiedad y despersonalización de manera específica y respetuosa con tu ritmo. No tienes por qué atravesar este proceso solo ni limitarte únicamente a esperar a que la medicación haga efecto.


  • Soy madre soltera de una niña de 11 años, tengo una pareja desde hace 8 años, al principio jugaba co

    Soy madre soltera de una niña de 11 años, tengo una pareja desde hace 8 años, al principio jugaba con mi pequeña y ella lo veía como su héroe , aunque me visitaba por un tiempo limitado, terminamos por 2 años los cuales me dedique a mi pequeña y a mi trabajo, soy madre y padre para mi pequeña ya que el padre biológico nos abandono cuando mi hija tenía 2 meses y nunca hasta el día de hoy se hizo responsable, ahora que regrese con mi pareja mi hija ya más grande no lo consiente, y peor mi pareja, en la última discusión me dijo que nunca se rompería el lomo por una niña que no es su sangre, no es la primera vez que lo dice, en otra ocasión cuando iba bendecir su casa y le dije que mi hija me acompañaria, me dijo que vaya otro día y corto la llamada.
    Que debo hacer si lo quiero y me duele dejarlo

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Juan Luis Varona

    Cuentas una situacion muy difícil y compleja y quiero empezar reconociendo tu enorme esfuerzo: has sido madre y padre para tu hija, la has sostenido sola desde que era un bebé, y has construido con ella un vínculo fuerte y protector. Eso habla de tu compromiso, tu amor y tu fortaleza.

    Entiendo cuánto duele querer a una persona y, al mismo tiempo, empezar a ver señales que chocan frontalmente con lo que es más importante para ti: tu hija. No es una decisión sencilla, ni emocionalmente liviana, y es normal que te sientas dividida, confundida y con miedo a perder algo que también te importa.

    Dicho esto, es crucial que tengas en cuenta que las palabras que tu pareja ha dicho sobre tu hija son bastante graves. Decir que “no se rompería el lomo por una niña que no es su sangre” o excluirla explícitamente de momentos importantes no son comentarios aislados ni malentendidos. Son mensajes que marcan un límite muy claro sobre el lugar que él está dispuesto —o no— a darle a tu hija en su vida.

    Tu hija tiene 11 años. A esa edad los niños y niñas perciben mucho más de lo que dicen, incluso aunque no lo expresen abiertamente. Sentirse no querida, no bienvenida o “sobrante” en la vida de la pareja de su madre puede dejar heridas profundas en su autoestima y en su sensación de seguridad. Y aquí hay algo fundamental: tú no puedes separar tu rol de mujer del de madre, porque ambos forman parte de quién eres.

    Es comprensible que lo quieras y que te duela pensar en dejarlo. El amor no desaparece solo porque algo sea injusto o dañino. Pero una pregunta importante que quizá necesites hacerte, aunque duela, es esta: ¿qué precio tendría para tu hija —y para ti como madre— mantener una relación donde ella no es aceptada plenamente?

    El rechazo de tu pareja no es solo hacia tu hija; indirectamente también es hacia una parte esencial de ti. Tú vienes con tu historia, con tu maternidad, con tu niña. Quien te ama de verdad no te pone en la posición de elegir entre el amor de pareja y el bienestar de tu hija.

    No se trata de que tu pareja “tenga que sentir” lo mismo que un padre biológico, pero sí de algo mínimo e imprescindible: respeto, cuidado y disposición a integrar a tu hija sin humillarla ni excluirla. Por lo que relatas, él ya te ha dicho —con palabras y con actos— hasta dónde está dispuesto a llegar.

    Mi recomendación profesional es que pongas en el centro la seguridad emocional de tu hija y la tuya como madre. El dolor de una ruptura, por muy intenso que sea, suele ser reparable con el tiempo y con apoyo. El daño emocional que puede generar en una niña sentirse rechazada dentro de su propio núcleo familiar es mucho más profundo y duradero.

    No tienes que tomar una decisión hoy ni sola. Buscar apoyo psicológico para ti puede ayudarte a aclarar qué necesitas, a sostener el duelo si decides alejarte y a reafirmarte en tu rol de madre sin culpa. Pedir ayuda no es fracasar; es proteger.

    Quiero que te quedes con esto: no estás siendo exagerada ni injusta. Estás reaccionando como una madre que percibe que algo no está bien. Y esa intuición merece ser escuchada.

    Te mando un abrazo grande y respetuoso.


  • Llevo 25 años con mi pareja decidimos venir a España junto con mi hijo de 20 años y desde que llegam

    Llevo 25 años con mi pareja decidimos venir a España junto con mi hijo de 20 años y desde que llegamos vamos para 2 años y el de le a imposibilitado conseguir un empleo estable yo si conseguí y pues el no lo a podido todos los días dice que vive aburrido que este es un país de xxxxx que se quiere ir yo le digo que no que luchemos que esperemos que va pasando y no de un tiempo para acá se a vuelto muy constante las peleas y yo siento que como esposa lo he apoyado ahora acá que no tiene nada estable pero me hiere con palabras que me hacen sentir muy mal y yo Espresso lo que creo que no está bien en el y me dice que soy una controladora y nunca he pensado en controlarlo solo busco un poco de serenidad de el y al menos respeto y compañía en este país

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Juan Luis Varona

    Cambiar de país después de tantos años de relación, dejar atrás lo conocido y enfrentarse a la incertidumbre laboral no es un proceso fácil para nadie, y es comprensible que esté generando tensión, frustración y dolor dentro de la pareja.

    Por un lado, es importante reconocer lo que tu pareja puede estar viviendo: para muchas personas, especialmente cuando llevan años trabajando o sosteniendo un rol activo, no poder encontrar un empleo estable afecta directamente a la autoestima, al sentido de utilidad y a la identidad personal. La sensación de aburrimiento, fracaso o de “no encajar” en el país puede transformarse en irritabilidad, enfado o rechazo hacia el entorno. Eso explica parte de su malestar, pero no lo justifica.

    Y aquí quiero ser muy clara contigo: que él esté frustrado no da derecho a herirte con palabras ni a tratarte sin respeto. Tú has conseguido trabajo, estás sosteniendo la adaptación, y además estás intentando mantener el vínculo, animarlo y no rendirte. Eso es apoyo. Pedir serenidad, respeto y compañía no es controlar; es expresar una necesidad básica dentro de una relación.

    Cuando él te llama “controladora” por decir cómo te sientes o por señalar lo que no está funcionando, probablemente se esté defendiendo del malestar que le genera sentirse cuestionado o vulnerable. Pero eso no significa que tú estés haciendo algo mal. En muchas parejas que atraviesan procesos migratorios, aparece este patrón: uno se adapta antes, el otro se queda atrás, y el dolor se transforma en reproches.

    Lo que me parece más importante de lo que cuentas es que tú estás empezando a sentirte sola, herida y poco acompañada en un momento vital que requería justamente lo contrario: unión, respeto y sensación de equipo. Si las discusiones se han vuelto frecuentes y el tono es cada vez más dañino, es una señal de que la relación está pidiendo ayuda, no más aguante por tu parte.

    En este tipo de situaciones, el trabajo psicológico puede ser muy útil, tanto a nivel individual como de pareja. Ayuda a:

    - Entender cómo la frustración y el duelo migratorio están afectando a cada uno.

    - Aprender a comunicar el malestar sin atacarse ni descalificarse.

    - Diferenciar apoyo de control.

    - Recuperar la sensación de estar “en el mismo lado”, si aún es posible.

    Por el tipo de dificultades que describes —adaptación a un nuevo país, desgaste emocional, conflictos de pareja, sensación de falta de respeto—, es algo que vemos muy habitualmente en consulta. Muchas parejas que están atravesando cambios vitales importantes y necesitan un espacio seguro para ordenar lo que sienten, sin juicios y con claridad.

    No se trata de decidir ahora si seguir o no seguir, sino de cuidarte y dejar de normalizar un trato que te hace daño. Buscar ayuda no es rendirse, es intentar entender qué está pasando y qué necesitas tú para estar bien, con o sin la relación.

    Recuerda que lo que estás viviendo es duro, y no tienes por qué sostenerlo sola. Si decides pedir apoyo profesional, puede ser un paso muy valioso para ti y también para tu pareja.


  • Hola. Mis síntomas son los mismos desde hace muchos años. Solo me siento relajado y seguro de mi mis

    Hola. Mis síntomas son los mismos desde hace muchos años. Solo me siento relajado y seguro de mi mismo cuando estoy en soledad. Cada vez temo más la exposición a los demás, lo que me hace perder, sin duda, calidad de vida. ¿Qué consejo me pueden dar para ir superando esta sensación? (este tipo de vida hace que casi todo lo hago por mi cuenta y no intento, o intento poco, llamar a otros para compartir la actividad). Saludos y gracias de antemano.

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Juan Luis Varona

    Lo que describes —sentirte tranquilo y seguro solo cuando estás en soledad y experimentar cada vez más temor ante la exposición a los demás— es algo que muchas personas viven desde hace años, a menudo en silencio. Es comprensible que esta forma de vida termine afectando a la calidad de vida y genere la sensación de estar limitado.

    Por lo que cuentas, es muy probable que estés lidiando con ansiedad social. Esto no significa que “no sepas relacionarte” ni que haya algo defectuoso en ti. La ansiedad social es un problema bien conocido en psicología y tiene que ver con un miedo intenso a la evaluación, al juicio o a sentirse expuesto ante otras personas. La soledad se convierte entonces en un refugio, porque ahí desaparece el riesgo de ser observado o juzgado. El problema es que, poco a poco, ese refugio acaba convirtiéndose en una jaula.

    Quiero transmitirte un mensaje importante y esperanzador: la ansiedad social tiene tratamiento y mejora, incluso cuando lleva muchos años instalada. No es una forma de ser fija ni algo con lo que tengas que resignarte a convivir para siempre.

    Desde la psicología trabajamos este tipo de ansiedad de manera progresiva y respetuosa, sin forzar exposiciones bruscas. El objetivo no es “obligarte” a ser sociable, sino recuperar libertad de elección: que puedas decidir cuándo estar solo y cuándo compartir, sin que el miedo sea quien mande.

    Algunas claves generales que suelen formar parte del proceso terapéutico son:

    * Comprender cómo funciona la ansiedad y por qué se mantiene.
    * Identificar los pensamientos automáticos que aparecen en situaciones sociales y que alimentan el miedo.
    * Reducir poco a poco la evitación, con exposiciones graduales y adaptadas a tu ritmo.
    * Trabajar la autocrítica y la imagen que tienes de ti mismo frente a los demás.

    Respecto a pedir ayuda, quiero comentarte que muchos psicólogos atendemos de forma online, lo cual tiene ventajas importantes en casos como el tuyo: puedes empezar desde un entorno seguro, sin la presión inicial de acudir a un espacio físico, y avanzar gradualmente. La terapia online es igual de confidencial, profesional y eficaz, y para muchas personas supone una puerta de entrada mucho más accesible al tratamiento.

    Mientras tanto, como primer paso, puede ser útil observar algo: no se trata de que no te guste la gente, sino de que la preocupación te está robando opciones. Reconocer esto ya es un punto de partida valioso.

    Fíjate que pedir orientación es, en sí mismo, un gesto de cuidado hacia ti. Con el acompañamiento adecuado, es posible ampliar tu mundo y recuperar espacios de conexión sin perder tu necesidad legítima de momentos de soledad.


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