Preguntas de pacientes (249)

  • Tengo miedo extremo de que algo malo me suceda cuando me encuentro sola, por ejemplo cuando debo tom

    Tengo miedo extremo de que algo malo me suceda cuando me encuentro sola, por ejemplo cuando debo tomar un taxi, etc. siento que no seré capaz de salirme de una situación mala en caso llegara a ocurrir. Y ya no quiero tener esos pensamientos cuando realizo acciones que para otras personas resultan totalmente normales... Qué puedo hacer?

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Ricardo Pagliara

    Lo que describes tiene mucho que ver con un patrón de ansiedad anticipatoria: tu mente imagina constantemente escenarios de peligro cuando estás sola y eso activa un miedo extremo, aunque en la realidad no haya una amenaza concreta. Ese miedo no significa que seas débil o que no tengas recursos, sino que tu sistema de alarma se dispara con demasiada facilidad y te hace vivir como amenazantes situaciones cotidianas que otras personas perciben como seguras.

    Es comprensible que este miedo te genere frustración y cansancio, porque te impide disfrutar de la autonomía y de la libertad en tu día a día. Lo primero que puede ayudarte es entender que estos pensamientos no predicen lo que va a ocurrir: son una forma de ansiedad que confunde posibilidad con certeza. Trabajar en técnicas de regulación (respiración profunda, relajación muscular, anclaje en lo que ves y oyes en el presente) es útil para calmar el cuerpo en esos momentos. También es fundamental aprender a cuestionar los pensamientos catastróficos: en lugar de darles por válidos, puedes empezar a reconocerlos como un reflejo de tu miedo, no como una realidad inevitable.

    Más allá de las técnicas inmediatas, lo más eficaz es un proceso psicoterapéutico donde puedas exponerte de manera gradual y acompañada a esas situaciones que ahora evitas o vives con angustia, para comprobar poco a poco que puedes afrontarlas y que tienes recursos para manejarlas. En terapia también se explora de dónde surge esa inseguridad tan intensa: a veces tiene que ver con experiencias pasadas de desprotección, con un estilo de apego o con aprendizajes que han reforzado la idea de que uno no puede defenderse solo.

    La buena noticia es que este miedo puede trabajarse y superarse. Con apoyo profesional, es posible recuperar confianza en ti misma, reducir la anticipación negativa y empezar a vivir con más tranquilidad esas situaciones cotidianas que ahora sientes como amenazas.


  • Hola. He leído de un psicólogo que los síntomas de despersonalización por ansiedad, si se prolongan,

    Hola. He leído de un psicólogo que los síntomas de despersonalización por ansiedad, si se prolongan, pueden cronificarse. Eso, para una persona con trastorno de ansiedad como yo, supone aún más miedo. ¿es real que esto ocurra?

    Saludos

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Ricardo Pagliara

    Entiendo perfectamente tu preocupación: cuando uno vive síntomas de despersonalización o desrealización por ansiedad, ya de por sí resultan muy angustiosos, y leer que “pueden cronificarse” puede hacer que aumente aún más el miedo y la sensación de estar atrapado.

    La despersonalización y la desrealización son síntomas que aparecen con frecuencia en personas con ansiedad elevada, especialmente en situaciones de estrés mantenido. Se trata de una forma en que el cerebro reacciona para protegerse de la sobrecarga emocional, generando una sensación de desconexión de uno mismo o del entorno. Aunque pueden durar días, semanas o incluso meses en algunos casos, no significan un daño permanente en el cerebro ni que vayan a quedar de manera irreversible. La idea de “cronificación” suele referirse a que, si no se trabaja sobre la ansiedad que los causa, los síntomas pueden repetirse o mantenerse en el tiempo, pero no a que sean inmutables o irreversibles.

    Lo más importante es comprender que estos síntomas son una manifestación de la ansiedad y que, cuando se trata la base del problema, tienden a mejorar de forma progresiva. La psicoterapia ayuda a cambiar la relación con estas sensaciones, a disminuir el miedo que generan (porque el miedo es lo que las alimenta) y a enseñar técnicas para bajar el nivel de activación del sistema nervioso. En algunos casos, también puede ser útil un apoyo médico o farmacológico si la ansiedad es muy intensa.

    En resumen: no estás condenado a vivir siempre con despersonalización. Es un síntoma tratable, que puede remitir en la medida en que aprendes a manejar la ansiedad y a reducir el círculo del miedo. Cuanto antes se trabaje, menos espacio tiene para instalarse como algo recurrente.


  • Tengo 20 años y sospecho que puedo tener TLP. Cuál es el proceso ahora para que me lo diagnostiquen?

    Tengo 20 años y sospecho que puedo tener TLP. Cuál es el proceso ahora para que me lo diagnostiquen? Se lo digo directamente al psicólogo/a que me atienda? O es mejor un/a psiquiatra?

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Ricardo Pagliara

    Lo que planteas es una inquietud muy común en personas jóvenes que empiezan a sospechar que detrás de lo que sienten puede haber un diagnóstico como el Trastorno Límite de la Personalidad. Lo primero que quiero transmitirte es que esa sospecha no significa automáticamente que tengas TLP, pero sí merece ser explorada con profesionales que puedan ayudarte a comprender qué te ocurre y qué nombre tiene lo que sientes.

    El proceso habitual comienza con una evaluación clínica completa. Puedes acudir a un psicólogo general sanitario o clínico, que valorará tus síntomas, tu historia personal, tu forma de relacionarte con los demás y tu regulación emocional. A partir de ahí, si se considera necesario, ese profesional puede derivarte a un psiquiatra para complementar la evaluación o valorar un tratamiento farmacológico en caso de que lo requieras. Psicólogos y psiquiatras no cumplen exactamente el mismo papel, pero trabajan de forma complementaria: el psicólogo se centra en la terapia, el aprendizaje de recursos emocionales y la modificación de patrones de conducta, mientras que el psiquiatra se encarga de la parte diagnóstica médica y, si fuera necesario, de la medicación.

    Cuando llegues a consulta puedes expresar directamente tu sospecha de TLP. Decirlo no condiciona al profesional, al contrario, le ofrece una pista sobre lo que te preocupa y abre la posibilidad de hablarlo con claridad. El diagnóstico, si corresponde, no se da en una sola sesión, sino tras varias entrevistas, pruebas psicométricas en algunos casos y una observación de cómo se manifiestan tus dificultades a lo largo del tiempo.

    Lo importante es no quedarte con la duda ni cargar con la etiqueta por tu cuenta. Sea TLP u otro tipo de dificultad, lo que necesitas es un acompañamiento especializado para aprender a entender tus emociones, manejar la intensidad con la que vives las relaciones y construir estrategias que te permitan sentir más estabilidad en tu vida. El nombre técnico es menos relevante que el proceso de cambio que puede iniciarse en cuanto des el paso de pedir ayuda.


  • La ansiedad puede hacer que se me claven algunas palabras?y luego las diga bien?

    La ansiedad puede hacer que se me claven algunas palabras?y luego las diga bien?

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Ricardo Pagliara

    Sí, la ansiedad puede influir de esa manera en el habla. Cuando estamos nerviosos o en un estado de ansiedad elevada, el cuerpo entra en tensión y el cerebro se focaliza en la sensación de peligro en lugar de en la fluidez del lenguaje. Esto puede hacer que en determinados momentos algunas palabras se “claven”, cueste pronunciarlas o incluso se produzca un pequeño bloqueo, aunque luego seas capaz de decirlas con normalidad. No se trata de un problema neurológico ni de una dificultad permanente, sino de un efecto del exceso de activación.

    Estos episodios suelen aparecer sobre todo en situaciones en las que te sientes observado, evaluado o bajo presión. Justo en esos momentos la ansiedad genera autoexigencia (“tengo que hablar bien”, “que no se note que me trabo”), lo que aumenta el bloqueo. Cuando el nivel de tensión baja y la atención se aleja de ese temor, el habla recupera su fluidez sin problema.

    La psicoterapia puede ayudarte a trabajar este tipo de síntomas, enseñando a regular la ansiedad y a cambiar la manera en que interpretas esos bloqueos puntuales. Con técnicas de respiración, focalización y reestructuración de pensamientos, poco a poco disminuye el miedo a que ocurra, y al reducir ese miedo también disminuye la frecuencia con que aparece el bloqueo.

    En definitiva, sí, la ansiedad puede provocar que momentáneamente se te “claven” algunas palabras, pero no significa que tengas un problema grave de lenguaje. Es un síntoma que se puede entender, manejar y mejorar con estrategias adecuadas.


  • Hola. A veces cuando estoy sola imagino e "interpreto " situaciones que no pasaron pero al cabo de u

    Hola. A veces cuando estoy sola imagino e "interpreto " situaciones que no pasaron pero al cabo de un tiempo pasan. Es normal? Hay algo que tratar en mi? Una vez imagine algo malo y sucedió lo que me dio miedo y recuerdo haber dicho que no quería más eso. Desde ese momento no volvió a ocurrir.

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Ricardo Pagliara

    Lo que cuentas puede resultar inquietante, pero en realidad tiene una explicación bastante clara desde la psicología. Muchas personas imaginan escenas o “interpretan” situaciones en su mente, y algunas de ellas luego coinciden de manera sorprendente con la realidad. Desde una mirada cognitiva, lo que suele ocurrir es que nuestro cerebro está constantemente anticipando escenarios a partir de señales que captamos sin darnos cuenta: pequeños detalles de las personas, de los contextos o de la experiencia previa que luego se convierten en una especie de “intuición”. Cuando lo que imaginaste coincide con lo que sucede, la mente lo recuerda con mucha fuerza y le da un significado especial, pero deja pasar por alto todas las veces que lo imaginado no ocurrió.

    Desde lo sistémico, también puede entenderse como una forma de dar sentido y control a la incertidumbre. Fantasear con lo que puede pasar es una manera de manejar la ansiedad, y que luego algunas cosas sucedan no significa que tengas un “poder” especial ni que haya algo malo en ti, sino que la vida a veces encaja con lo que tememos o anticipamos.

    No es algo patológico en sí mismo, y el hecho de que al decidir “no querer más eso” se redujeran esas coincidencias muestra que también puedes modular tu atención y tu forma de interpretarlas. Solo sería importante prestarle atención si estas experiencias empiezan a obsesionarte, a generarte miedo constante o a condicionar tu vida diaria. Mientras tanto, puedes verlas como una manifestación de tu capacidad de imaginar y anticipar, no como una señal de que algo grave ocurre en ti.


  • En primer lugar saludos, felicitaciones y un agradecimiento muy grande por vuestro apoyo. Mi pregunt

    En primer lugar saludos, felicitaciones y un agradecimiento muy grande por vuestro apoyo. Mi pregunta. Existe la posibilidad de atención como interconsulta medica vía conferencia o Skype (internet), desde otro país? Podría funcionar? Saludos

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Ricardo Pagliara

    Gracias por tu mensaje y por la confianza en plantear tu duda. Hoy en día la atención psicológica online se ha convertido en una opción muy extendida y con un respaldo sólido tanto en la práctica clínica como en la investigación. No se trata solo de una solución provisional, sino de un formato que puede ser tan eficaz como la terapia presencial siempre que se cumplan ciertas condiciones.

    La videoconferencia (a través de Skype, Zoom u otras plataformas seguras) permite mantener una relación terapéutica cercana, con contacto visual y auditivo en tiempo real, lo que facilita que la persona se sienta escuchada, acompañada y comprendida. Numerosos estudios han demostrado que en problemas como la ansiedad, la depresión, las dificultades de pareja, la gestión del estrés o incluso los procesos de duelo y adicciones, los resultados de la terapia online son equiparables a los de la modalidad presencial.

    Además, la atención a distancia abre la puerta a que puedas trabajar con un profesional de confianza aunque te encuentres en otro país. Esto puede ser especialmente útil si vives en un lugar donde el acceso a servicios psicológicos es limitado o si prefieres un psicólogo que hable tu idioma y entienda tu cultura. Lo único que conviene tener en cuenta es la diferencia horaria, la conexión a internet estable y, en algunos casos, las cuestiones legales de cada país respecto a la práctica profesional.

    En mi experiencia, cuando el compromiso del paciente es genuino y el terapeuta adapta las técnicas al formato online, la interconsulta funciona muy bien y ofrece un espacio de apoyo, orientación y tratamiento válido. Lo más importante es que elijas a un profesional con el que te sientas cómodo y que el canal digital no sea un obstáculo, sino un puente para empezar a trabajar en lo que necesitas.


  • Es nescesario acudir a un psicólogo para solucionar la adiccion al juego conocido como la ludopatia

    Es nescesario acudir a un psicólogo para solucionar la adiccion al juego conocido como la ludopatia ?

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Ricardo Pagliara

    Cuando una persona se pregunta si es necesario acudir a un psicólogo para poder salir de la adicción al juego, lo primero que quiero transmitirte es que la ludopatía no es un simple hábito ni un problema de voluntad, sino un trastorno de adicción con un fuerte impacto en la vida personal, familiar, económica y emocional. El juego compulsivo funciona de una manera muy parecida a otras adicciones: activa circuitos cerebrales de recompensa que generan una necesidad creciente, pérdida de control y una enorme dificultad para detenerse por uno mismo, incluso cuando ya se perciben las consecuencias negativas.

    Muchas personas intentan salir solas y suelen pasar por ciclos de abandono y recaída que terminan aumentando la sensación de fracaso y desesperanza. Es aquí donde la psicoterapia cobra un papel fundamental, porque ofrece un espacio seguro donde comprender qué mecanismos mantienen la conducta de juego, cómo se relaciona con la historia personal, qué emociones se intentan tapar a través del juego y, sobre todo, cómo recuperar el control de la propia vida.

    Un psicólogo especializado puede trabajar contigo en el reconocimiento de los detonantes, el manejo de la ansiedad, la regulación de impulsos y el diseño de estrategias concretas para cortar la conducta adictiva. Además, la terapia también ayuda a reparar la autoestima dañada y a reconstruir las relaciones personales y familiares que suelen verse muy afectadas por la ludopatía. En algunos casos se complementa con tratamiento médico o con grupos de apoyo, de modo que se genera una red de contención más sólida.

    Buscar ayuda psicológica no significa debilidad, significa reconocer que el juego se ha convertido en algo que ha sobrepasado tus recursos y que necesitas nuevas herramientas para enfrentarlo. La buena noticia es que la ludopatía se puede tratar y que con acompañamiento especializado es posible recuperar una vida sin el peso de la adicción.


  • Tengo varios cambios de humor de tal manera que me han dicho que me vuelvo violenta. Luego en minuto

    Tengo varios cambios de humor de tal manera que me han dicho que me vuelvo violenta. Luego en minutos puedo estar con otro estado de ánimo y así siempre. El algo frustrado no saber que hacer. El algún tipo de trastorno?

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Ricardo Pagliara

    Lo que describes —cambios bruscos de humor, pasar de un estado emocional a otro en cuestión de minutos, con momentos de irritabilidad o incluso de violencia— puede ser muy desconcertante tanto para ti como para quienes te rodean. No necesariamente implica un diagnóstico concreto, pero sí es un indicador de que hay una dificultad importante en la regulación emocional. A veces estos cambios se relacionan con niveles altos de ansiedad, con situaciones de estrés mantenido o con experiencias pasadas que han dejado huella en la manera de manejar las emociones. En otros casos, pueden formar parte de un patrón más amplio, como ocurre en algunos trastornos de la personalidad o en cuadros afectivos, donde la intensidad emocional se vuelve difícil de controlar.

    Es importante entender que no se trata simplemente de “tener mal carácter” o de “no saber controlarse”, sino de un funcionamiento emocional que necesita ser atendido. Cuando las emociones cambian tan rápido, es como si el sistema interno estuviera constantemente en alerta, reaccionando con mucha fuerza y sin dar tiempo a que la calma aparezca. Esto genera frustración y, en muchas ocasiones, también sentimientos de culpa después de los episodios de enfado o de agresividad.

    La psicoterapia puede ayudarte a comprender por qué se producen esos cambios y, sobre todo, a aprender estrategias para regularlos. Trabajamos en identificar las señales tempranas que anuncian el cambio de humor, en detener la escalada antes de que llegue a la violencia y en desarrollar recursos para expresar lo que sientes de una manera que no te dañe ni dañe a los demás. También es útil revisar qué factores de tu historia personal han podido influir en este modo de responder, porque a veces detrás de la inestabilidad emocional hay heridas no resueltas que se actualizan en el presente.

    No estás solo en esto y sí existe tratamiento. Buscar ayuda psicológica es un paso fundamental para dejar de vivir con la sensación de que las emociones te dominan y empezar a sentir que puedes manejarlas con más serenidad.


  • ¿Es un síntoma de este trastorno el cambiar mis horarios de ir al gimnasio/piscina solo para evitar

    ¿Es un síntoma de este trastorno el cambiar mis horarios de ir al gimnasio/piscina solo para evitar coincidir con un ex-amigo con el que terminé mal o para que los limpiadores no me den con la fregona en los pies cuando limpian los vestuarios?

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Ricardo Pagliara

    Gracias por tu pregunta. Lo que describes no es un síntoma del mutismo selectivo, sino una respuesta de evitación ante situaciones que te generan ansiedad o incomodidad. Cambiar los horarios o rutinas para no encontrarte con alguien con quien has tenido un conflicto, o para evitar momentos que te resultan tensos o incómodos, es una forma de protegerte emocionalmente. No indica necesariamente la presencia de un trastorno, aunque puede ser una señal de que hay niveles elevados de ansiedad social o sensibilidad al entorno.

    Desde una mirada cognitivo-sistémica, este tipo de conductas se entiende como parte de un intento de mantener el control y reducir la exposición a lo que te altera, algo que muchas personas hacen cuando sienten que su bienestar depende de evitar ciertos escenarios. Sin embargo, cuando esa evitación se vuelve constante o empieza a limitar tu vida diaria —por ejemplo, si dejas de hacer cosas que disfrutas o que te hacen bien—, puede ser útil abordarlo en terapia para trabajar la ansiedad y recuperar flexibilidad.

    En resumen, lo que haces es una forma de autorregulación frente al malestar, no un síntoma propio del mutismo selectivo. Si sientes que esta manera de manejar las situaciones te está restando libertad o tranquilidad, un acompañamiento psicológico podría ayudarte a reconectar con la sensación de seguridad interna sin depender tanto de evitar lo que te incomoda.


  • Hola en cuanto tiempo se puede mejorar el mutismo selectivo o siempre vivirá con el?

    Hola en cuanto tiempo se puede mejorar el mutismo selectivo o siempre vivirá con el?

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Ricardo Pagliara

    Hola, muy buena pregunta. El mutismo selectivo no es una condición permanente en la mayoría de los casos, aunque el tiempo de mejora depende mucho de la edad de inicio, la intensidad del miedo, el entorno familiar y la intervención temprana.

    Desde una perspectiva cognitivo-conductual y sistémica, se entiende que el mutismo selectivo no es falta de voluntad para hablar, sino una respuesta de ansiedad intensa ante determinados contextos sociales (por ejemplo, hablar fuera del entorno seguro o frente a figuras de autoridad). El silencio es una forma de protegerse del miedo, no de desafiar.

    Con tratamiento adecuado, la gran mayoría de los niños y adolescentes mejoran notablemente e incluso superan completamente el mutismo, aprendiendo a hablar con naturalidad en todos los contextos. El abordaje suele combinar:

    Terapia cognitivo-conductual, con técnicas de exposición gradual, refuerzo positivo y manejo de la ansiedad.

    Trabajo con la familia y el colegio, para crear un entorno de seguridad, evitar presiones y favorecer la comunicación.

    En algunos casos, apoyo farmacológico temporal si la ansiedad es muy elevada.

    El progreso no es inmediato, pero con acompañamiento constante se observan avances en semanas o meses, y la recuperación completa puede lograrse en uno o dos años, dependiendo del caso. Si no se interviene, puede mantenerse en el tiempo o transformarse en otras formas de ansiedad social, de ahí la importancia de actuar pronto.

    En resumen: no, no tiene por qué vivir siempre con ello. Con una intervención bien dirigida y un entorno comprensivo, el mutismo selectivo puede superarse por completo y permitir una vida social y emocional plena.



  • ¿Es un síntoma de este trastorno el no decir nada/actuar de forma inhibida y hasta "pardilla" con qu

    ¿Es un síntoma de este trastorno el no decir nada/actuar de forma inhibida y hasta "pardilla" con quien se mete conmigo o me molesta y luego guardar rencor, pensar que tenía que haber actuado de otro modo y hasta sentir ansias de venganza?

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Ricardo Pagliara

    Lo que describes —quedarte callado o inhibido ante alguien que te molesta, sentir después rencor, darle vueltas a lo que deberías haber dicho o hecho y llegar incluso a fantasear con vengarte— no es en sí mismo un trastorno concreto, pero sí puede formar parte de un patrón de ansiedad social, baja autoestima o dificultad en la regulación emocional.

    Muchas personas, cuando se enfrentan a situaciones de conflicto, se bloquean y optan por callar porque temen las consecuencias de responder, porque sienten que no tienen recursos para defenderse o porque su ansiedad es tan alta que no logran reaccionar en el momento. Esa inhibición suele generar frustración y, más tarde, pensamientos de rencor o deseos de haber actuado distinto. Se convierte en un círculo: no digo nada, me siento débil, me enfado conmigo mismo y me quedo atrapado en la rabia.

    Esto no significa que tengas un trastorno grave, pero sí es un indicador de que hay un estilo de afrontamiento evitativo que te hace daño. La buena noticia es que en psicoterapia se puede trabajar: aprender a expresarte de manera asertiva, a poner límites sin agresividad y a liberar la tensión en el momento en lugar de acumularla. También es posible trabajar en la autovaloración, para que no dependas tanto de lo que los demás piensan ni sientas que siempre quedas en desventaja.

    En resumen: no es un “síntoma” específico de un trastorno, sino un modo de reaccionar muy común en personas con ansiedad social o con dificultades de autoestima. Con ayuda adecuada puedes aprender a responder de otra manera, sin quedarte callado ni caer después en el rencor, y así sentir más coherencia entre lo que piensas y lo que haces.


  • ¿Es normal mandar un mensaje por una red social a un antiguo compañero del colegio que durante un cu

    ¿Es normal mandar un mensaje por una red social a un antiguo compañero del colegio que durante un curso me hizo "bullyng" recriminándole de forma algo dura (pero sin insultar) lo que me hizo?

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Ricardo Pagliara

    Es comprensible que después de muchos años sigas pensando en lo que ocurrió y que aparezca la necesidad de expresar lo que en su momento no pudiste decir. El hecho de escribirle un mensaje a esa persona habla de una búsqueda de reparación: poner palabras al dolor que viviste y reclamar un reconocimiento por lo que sufriste. Desde el punto de vista emocional, es una reacción normal, porque el “bullying” deja huellas que a veces permanecen silenciosas durante años hasta que surge la fuerza de enfrentarlas.

    Ahora bien, es importante tener en cuenta que el efecto de ese mensaje puede ser muy distinto al que imaginas. Puede que la otra persona lo reciba con apertura y te ofrezca una disculpa, pero también puede que lo niegue, lo minimice o incluso lo ignore. En ese sentido, el riesgo es que vuelvas a sentirte herido si no obtienes la respuesta que esperas. Por eso muchas veces en psicoterapia se trabaja primero en procesar internamente lo ocurrido, validar tu propio dolor y darte a ti mismo el reconocimiento que quizá nunca recibiste, antes de decidir si confrontar o no al agresor.

    En definitiva, no es “anormal” querer hacerlo ni haberlo hecho: es un intento de sanar. Lo más importante es que no pongas tu bienestar en manos de la respuesta del otro. Lo que te ayudará a cerrar la herida será sobre todo tu propio trabajo de elaboración, aprender a mirar esa experiencia con más distancia y sin que siga marcando tu presente. La psicoterapia puede ser un espacio seguro para abordar estas emociones, para transformar la rabia y el dolor en una vivencia integrada que no te limite.


  • ¿Es un síntoma de este trastorno el mandar un mensaje por Internet a alguien que me ha tratado mal c

    ¿Es un síntoma de este trastorno el mandar un mensaje por Internet a alguien que me ha tratado mal cantándole las 40/recriminándole lo que me hizo y luego bloquear su respuesta o no leerla por miedo a su reacción para no leer nada que viera mi ego?

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Ricardo Pagliara

    Gracias por tu pregunta. Lo que describes no es un síntoma del mutismo selectivo, sino más bien una reacción emocional compleja ante una situación de dolor o agravio. En esos momentos, la persona siente la necesidad de expresarse y defender su valor, pero al mismo tiempo teme enfrentarse a la respuesta del otro y al malestar que podría provocar. Esa mezcla de impulso y miedo es una forma de intentar regular la ansiedad y proteger la autoestima, especialmente cuando hay heridas no resueltas o relaciones que han generado inseguridad.

    Desde un enfoque cognitivo-sistémico, podríamos entender este comportamiento como parte de un patrón de afrontamiento ambivalente: por un lado, el deseo de recuperar el control y la dignidad; por otro, la evitación del conflicto o del impacto emocional que una respuesta podría traer. No es un signo de un trastorno concreto, sino una manifestación de ansiedad relacional y de dificultad para gestionar el enojo sin sentir culpa o miedo a la reacción ajena.

    Si notas que estas situaciones te generan mucho malestar o que se repiten con frecuencia, sería útil trabajarlo en terapia. El objetivo no sería eliminar la emoción, sino aprender a expresarte de forma más segura y tranquila, sin necesidad de bloquear o huir después. Con acompañamiento, puedes fortalecer tu capacidad de comunicar límites y emociones sin sentir que te desbordas ni que quedas expuesto.


  • Mi pareja en algunas discusiones pierde los nervios se acaba autolesionando y dando cabezazos y puñe

    Mi pareja en algunas discusiones pierde los nervios se acaba autolesionando y dando cabezazos y puñetazos en la pared. Qué tipo de especialista puede tratar esto? Es síntoma de alguna patología psiquiátrica?

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Ricardo Pagliara

    Lo que describes es una situación seria y dolorosa. El hecho de que tu pareja, en medio de discusiones, pierda el control hasta llegar a autolesionarse golpeándose la cabeza o las manos contra la pared, es una señal clara de que está atravesando una gran dificultad para regular sus emociones. No necesariamente significa que exista una patología psiquiátrica concreta, pero sí indica que hay un malestar profundo que se expresa de forma destructiva hacia sí mismo.

    Estos comportamientos suelen aparecer en personas con una elevada impulsividad, con dificultades para expresar lo que sienten o con experiencias previas de sufrimiento que no han podido elaborarse. Pueden estar presentes en distintos cuadros, desde un trastorno de la regulación emocional (como ocurre en algunos trastornos de personalidad) hasta un episodio de ansiedad o depresión intensas. También es posible que, sin encajar en un diagnóstico psiquiátrico definido, se trate de una estrategia desadaptativa que la persona ha ido aprendiendo para liberar tensión cuando no encuentra otra salida.

    El especialista más adecuado para atender esta situación es un psicólogo clínico o psicoterapeuta con experiencia en regulación emocional y manejo de conductas autodestructivas. La psicoterapia ofrece un espacio para aprender a reconocer las emociones antes de que lleguen al punto de desbordarse, desarrollar recursos alternativos para canalizar la rabia o la frustración y trabajar en la raíz de ese sufrimiento. En algunos casos, también puede ser útil una valoración psiquiátrica, sobre todo si los episodios son muy intensos o se acompañan de síntomas depresivos graves, para valorar si es conveniente un apoyo farmacológico.

    Lo más importante es no normalizar estas conductas ni restarles importancia: son una señal de alarma de que necesita ayuda profesional cuanto antes. Con el tratamiento adecuado, es posible que aprenda a manejar esos impulsos y a relacionarse de manera más sana consigo mismo y con los demás.


  • Mi.psicologa me manda hiperventilar,para un nerviosismo interno, y yo leo que eso provoca más ansied

    Mi.psicologa me manda hiperventilar,para un nerviosismo interno, y yo leo que eso provoca más ansiedad ,es uno de los ejercicios ,? Es correcto?

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Ricardo Pagliara

    Lo que comentas es muy interesante. Generalmente cuando hablamos de ejercicios de respiración para la ansiedad pensamos en técnicas de calma, como la respiración diafragmática o la respiración lenta. Sin embargo, algunos profesionales utilizan lo que se llama exposición interoceptiva: consiste en provocar de manera controlada sensaciones físicas parecidas a las de la ansiedad, como mareo, taquicardia o falta de aire, para que la persona aprenda a tolerarlas sin interpretarlas como peligrosas. En ese contexto, se pueden usar ejercicios de hiperventilación breve como herramienta terapéutica.

    La clave está en que no es un ejercicio para relajarse en el momento, sino para entrenar al cuerpo y a la mente a reconocer que esas sensaciones, aunque incómodas, no son dañinas. Esto ayuda a reducir el miedo a la propia ansiedad. Es muy importante que este tipo de prácticas se hagan de manera guiada y supervisada, porque no todo el mundo las tolera igual y en algunos casos pueden resultar contraproducentes.

    Si lo que buscas es calmar el nerviosismo, probablemente existan otras técnicas de respiración y regulación más adecuadas para ti, como la respiración diafragmática, la coherencia cardíaca o la relajación muscular progresiva. Te animo a que hables abiertamente con tu psicóloga sobre cómo te sientes al hacer este ejercicio, ya que la terapia debe adaptarse a tu proceso y a lo que te resulta más útil.


  • Buenas tardes soy un hombre de 40 años ,últimamente tengo la autoestima baja y me gustaría saber si

    Buenas tardes soy un hombre de 40 años ,últimamente tengo la autoestima baja y me gustaría saber si hay algún tipo de ejercicios para subirla porque ahora mismo no me puedo costear un psicólogo,gracias y un saludo.

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Ricardo Pagliara

    Buenas tardes, lo que compartes es muy común: la autoestima puede fluctuar a lo largo de la vida y, en determinados momentos, verse afectada por circunstancias externas, por la autocrítica o por cómo interpretamos nuestras propias experiencias. Aunque la terapia psicológica es un recurso muy eficaz para trabajar de fondo estos temas, sí existen ejercicios prácticos que puedes empezar a aplicar por tu cuenta y que pueden ayudarte a reforzar poco a poco tu autoestima.

    Un primer paso es observar tu diálogo interno. Muchas veces, sin darnos cuenta, nos hablamos de forma muy dura y eso refuerza la inseguridad. Cambiar ese lenguaje, tratándote con más amabilidad y aprendiendo a reconocer tus logros, aunque sean pequeños, es una base fundamental.

    Otro ejercicio útil es anotar cada día tres cosas que hayas hecho bien o de las que te sientas satisfecho. No tienen que ser grandes hazañas, puede ser desde haber resuelto una tarea sencilla hasta haber dedicado tiempo a algo que te gusta. Este hábito va entrenando a tu mente para enfocarse en lo que sí funciona y no solo en lo que falta.

    También es recomendable cuidar la conexión con tu cuerpo y tus rutinas: realizar actividad física, mantener una cierta organización en el día y reservar tiempo para algo placentero refuerza la sensación de control y de valía personal.

    Por último, plantéate pequeños objetivos alcanzables. Cumplirlos genera experiencias de éxito que se van acumulando y construyen confianza. La autoestima no se eleva de golpe, se va consolidando a partir de experiencias repetidas en las que uno se percibe capaz y válido.

    Aunque ahora no puedas acudir a un psicólogo, estos ejercicios pueden ser un buen punto de partida. Y si en el futuro tienes la oportunidad de comenzar un proceso terapéutico, podrás profundizar más en las raíces de tu baja autoestima y en cómo transformarla de manera estable.


  • Hola! ¿Una terapia para tratar la ansiedad generalizada es efectiva mediante videollamada? Gracias

    Hola! ¿Una terapia para tratar la ansiedad generalizada es efectiva mediante videollamada? Gracias

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Ricardo Pagliara

    ¡Hola! Gracias por tu consulta. La terapia para la ansiedad generalizada puede ser perfectamente efectiva mediante videollamada. Hoy en día sabemos que la modalidad online ofrece los mismos beneficios que la presencial siempre que se mantenga un espacio estable, seguro y confidencial donde trabajar. En el caso de la ansiedad generalizada, lo esencial no es tanto el lugar físico, sino el proceso: aprender a identificar y cuestionar los pensamientos anticipatorios, trabajar con la regulación emocional y encontrar estrategias prácticas que reduzcan la preocupación constante.

    Desde un enfoque cognitivo y sistémico solemos atender tanto la manera en que la persona interpreta y gestiona lo que le sucede como la red de relaciones y contextos que influyen en el malestar. Todo esto se puede abordar con eficacia online, e incluso tiene la ventaja de poder realizar las sesiones en un entorno que para ti puede resultar más cómodo o accesible. Lo más importante es que te sientas acompañado y que encuentres un espacio terapéutico que te ayude a ir bajando el nivel de ansiedad y recuperando calidad de vida.


  • Quisiera saber si tener mucho nerviosismo , es tener ansiedad, yo no tengo los síntomas de la ansied

    Quisiera saber si tener mucho nerviosismo , es tener ansiedad, yo no tengo los síntomas de la ansiedad ,solo nerviosismo, ¿ Y si el nerviosismo se quita con terapia psicológica? gracias

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Ricardo Pagliara

    El nerviosismo y la ansiedad están muy relacionados, pero no siempre son lo mismo. El nerviosismo puede entenderse como una sensación puntual de inquietud, agitación o tensión interna que aparece en determinadas circunstancias, por ejemplo antes de un examen, una entrevista o una situación social que genera preocupación. La ansiedad, en cambio, suele ser más intensa, persistente y acompañarse de otros síntomas como palpitaciones, dificultad para respirar, pensamientos repetitivos de preocupación, tensión muscular o problemas de sueño.

    Que tengas nerviosismo sin otros síntomas no significa necesariamente que padezcas un trastorno de ansiedad. Puede ser simplemente una forma en la que tu cuerpo y tu mente responden al estrés o a situaciones que percibes como exigentes. Ahora bien, si ese nerviosismo es frecuente, si aparece incluso cuando no hay un motivo claro o si te impide desenvolverte con normalidad, conviene prestarle atención porque podría estar señalando una vulnerabilidad hacia la ansiedad.

    En cuanto a si puede trabajarse en terapia, la respuesta es sí. La psicoterapia no solo trata los trastornos ya establecidos, sino que también ayuda a manejar síntomas más leves o situaciones que generan malestar. Un proceso terapéutico te puede ofrecer herramientas para entender de dónde viene tu nerviosismo, aprender a regularlo mediante técnicas de respiración, relajación y control de pensamientos, y prevenir que se convierta en un problema mayor. Además, te permite comprender mejor cómo respondes al estrés y fortalecer tu capacidad de afrontamiento en distintas áreas de tu vida.

    En definitiva, aunque nerviosismo y ansiedad no sean idénticos, la terapia psicológica puede ayudarte a reducir ese malestar, ganar seguridad y manejar las situaciones de tensión de una forma más tranquila y equilibrada.


  • Desde los 12 años aproximadamente, finjo estar en ciertas situaciones, actúo como si de verdad estén

    Desde los 12 años aproximadamente, finjo estar en ciertas situaciones, actúo como si de verdad estén ocurriendo, de alguna forma me alivia. Es normal eso?

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Ricardo Pagliara

    Lo que describes es algo más común de lo que parece. Muchas personas, desde la infancia o adolescencia, se refugian en imaginar o representar escenas, conversaciones o situaciones como una forma de dar salida a emociones internas o de aliviar tensiones. Desde la perspectiva cognitiva, se trata de un recurso de tu mente para regular la ansiedad, procesar experiencias o ensayar posibles respuestas. Desde una mirada sistémica también puede entenderse como una estrategia de afrontamiento que te permitió en su momento sostener emociones difíciles o cubrir necesidades que en la realidad no encontraban espacio.

    Mientras estas representaciones no te aíslen de manera constante de la vida real, no interfieran con tus relaciones o con tu desempeño diario, no deben verse como algo patológico sino como una manera de tu mente de buscar alivio y creatividad. El hecho de que te generen calma es una pista de que cumplen una función reguladora. Si en algún momento notas que esta práctica se vuelve obsesiva, que te impide disfrutar de lo real o que sientes vergüenza o miedo por hacerlo, puede ser útil trabajarlo en terapia para encontrar otras formas de regulación emocional.

    En esencia, no estás solo ni eres “extraño” por hacerlo. Es una forma de imaginar y elaborar que puede ser muy adaptativa, y que solo requiere atención si empieza a limitar tu vida cotidiana.


  • ¿ Tener una autoestima muy baja y dudar de tus capacidades sexuales puede conllevar a problemas de e

    ¿ Tener una autoestima muy baja y dudar de tus capacidades sexuales puede conllevar a problemas de erección ?

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Ricardo Pagliara

    Sí, la autoestima baja y las dudas respecto a las propias capacidades sexuales pueden influir de manera significativa en la aparición de problemas de erección. La sexualidad no es solo un fenómeno físico, también está profundamente conectada con los pensamientos, las emociones y la percepción de uno mismo. Cuando una persona se siente insegura, teme no estar a la altura o anticipa un posible “fracaso”, se activa un nivel de ansiedad que interfiere directamente en la respuesta sexual. En lugar de dejarse llevar por la excitación y el deseo, la atención se centra en controlar el rendimiento, en evaluar cada reacción corporal, lo que paradójicamente bloquea la erección y confirma el temor inicial.

    Este círculo vicioso suele alimentar aún más la baja autoestima y la inseguridad, generando una presión creciente en los encuentros sexuales. A menudo, el problema no está en una disfunción orgánica, sino en cómo la mente y las emociones interrumpen la naturalidad de la respuesta eréctil. Por eso es importante diferenciar entre causas médicas —que deben ser descartadas con una revisión urológica— y causas psicológicas, que son muy frecuentes y tratables.

    La psicoterapia ofrece un espacio para trabajar estos factores: reforzar la autoestima, mejorar la confianza en uno mismo, identificar y modificar los pensamientos que generan bloqueo y aprender a vivir la intimidad desde el disfrute en lugar de desde la autoexigencia. Además, el trabajo terapéutico puede incluir técnicas específicas para reducir la ansiedad sexual y estrategias de comunicación con la pareja, cuando es necesario, para que la vivencia sea compartida y menos cargada de presión individual.

    En resumen, la relación entre autoestima y sexualidad es muy estrecha, y atender a las dificultades emocionales no solo mejora la vida sexual, sino también la manera en que la persona se percibe y se relaciona con los demás.


Preguntas populares

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