Preguntas de pacientes (249)
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¿La memoria y la inteligencia son lo mismo? ¿Puedo ser inteligente y tener mala memoria y viceversa
¿La memoria y la inteligencia son lo mismo?
¿Puedo ser inteligente y tener mala memoria y viceversa?RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Son dos funciones distintas, aunque muchas veces se confunden. La memoria es la capacidad de registrar, almacenar y recuperar información; la inteligencia, en cambio, tiene más que ver con cómo usamos esa información para resolver problemas, adaptarnos, razonar o crear nuevas ideas. Desde la psicología cognitiva sabemos que una persona puede tener dificultades para recordar datos concretos —por ejemplo, nombres, fechas o detalles— y aun así mostrar gran capacidad para analizar, comprender o encontrar soluciones originales. Del mismo modo, alguien puede tener una memoria excelente para retener información, pero no necesariamente destacar en la forma de aplicarla de manera flexible o creativa.
Desde una mirada sistémica también influye el contexto: no es lo mismo medir la inteligencia en un entorno escolar, en una situación de trabajo práctico o en una interacción social, porque cada escenario pone a prueba diferentes recursos. Por eso hoy se habla más de inteligencias múltiples que de un único concepto.
Así que sí, puedes ser inteligente y tener una memoria limitada, igual que puedes tener muy buena memoria sin que eso signifique necesariamente alta inteligencia. La clave está en reconocer tus fortalezas y trabajar en aquello que te suponga más dificultad, entendiendo que la inteligencia no se reduce a cuántos datos recuerdas, sino a cómo logras desenvolverte en la vida con los recursos que tienes.
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Hola mi hija tiene trastorno alimentario, no quiere engordar y se enfusca por todo. Qué hacer? a pa
Hola
mi hija tiene trastorno alimentario, no quiere engordar y se enfusca por todo.
Qué hacer? a parte de llevarla a tratar
GracissRESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Lamento mucho lo que estás viviendo con tu hija, sé que puede ser una situación muy angustiante para toda la familia. Un trastorno alimentario no se reduce solo a la conducta de comer o no comer: detrás suele haber mucho sufrimiento, miedo a perder el control, una autoexigencia muy alta y una percepción distorsionada del propio cuerpo.
Además de llevarla a un tratamiento especializado —paso fundamental—, es clave el papel de la familia en el día a día. Lo más importante es no entrar en luchas de poder en torno a la comida. Forzar, discutir o enfadarse frente a sus reacciones suele aumentar la tensión y la resistencia. Es más útil mantener la calma, acompañar con firmeza pero sin violencia, y transmitirle que tu preocupación no tiene que ver solo con lo que come, sino con su bienestar general.
También ayuda mucho validar lo que siente, aunque no lo compartas. Frases como “entiendo que para ti esto es difícil” o “veo que ahora mismo estás sufriendo” permiten abrir un espacio de confianza más que confrontaciones del tipo “eso que piensas no tiene sentido”. Al mismo tiempo, resulta fundamental marcar límites claros respecto a conductas dañinas, pero siempre desde la cercanía y no desde el castigo.
Para la familia es recomendable recibir orientación psicológica paralela, porque acompañar un trastorno alimentario puede generar impotencia, miedo y agotamiento. Entender cómo responder en cada situación, cómo manejar las discusiones y cómo sostener el proceso es un apoyo vital, tanto para ella como para ti.
En resumen: además del tratamiento especializado, lo que puedes hacer es ofrecer un entorno seguro, sin juicios ni enfrentamientos, validando sus emociones y mostrando preocupación genuina por su salud, no solo por su peso o su manera de comer. Con tiempo, apoyo profesional y un acompañamiento paciente, la recuperación es posible.
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Me gustaria saber donde acudir en cuanto a temas de maltrato
Me gustaria saber donde acudir en cuanto a temas de maltrato
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Has hecho muy bien en plantearlo, porque buscar información ya es un paso importante. En temas de maltrato es fundamental no afrontarlo a solas y conocer los recursos disponibles. Si vives en España, puedes llamar al 016, un teléfono gratuito, confidencial y disponible las 24 horas que atiende cualquier forma de violencia en la pareja o expareja. También puedes acudir directamente a los servicios sociales de tu ayuntamiento, al centro de salud, a asociaciones de apoyo a víctimas de violencia de género o, si lo necesitas de forma urgente, llamar al 112 para recibir protección inmediata.
Si vives en otro país, la mayoría cuentan con líneas de ayuda específicas, muchas veces asociadas a números de emergencia o instituciones locales de protección a la mujer o a las víctimas de violencia doméstica. Además de los recursos oficiales, también es muy valioso que busques apoyo en tu entorno cercano y, si es posible, en un espacio terapéutico donde puedas hablar de lo que estás viviendo sin miedo ni juicio.
No tienes por qué pasar por esto en silencio. Tienes derecho a recibir apoyo, protección y acompañamiento especializado. ¿Quieres que te deje los recursos de contacto específicos según la ciudad o país donde te encuentras?
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Muy buenas tardes, disculpen podrían ayudarme en una consulta. ¿Qué consecuencias trae la psicosis e
Muy buenas tardes, disculpen podrían ayudarme en una consulta. ¿Qué consecuencias trae la psicosis en área laboral?
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Gracias por tu pregunta. La psicosis, dependiendo de su tipo, duración y grado de tratamiento, puede tener diferentes efectos en la vida laboral, pero es importante entender que no todas las personas con psicosis pierden su capacidad de trabajar o desenvolverse profesionalmente. Las consecuencias no dependen solo del diagnóstico, sino del apoyo terapéutico, la red social y la respuesta del entorno.
Desde una mirada cognitivo-sistémica, la psicosis puede entenderse como una forma extrema de desconexión entre la experiencia interna y la realidad compartida. Cuando esto ocurre, la persona puede tener dificultades para concentrarse, mantener la atención, organizar tareas o sostener interacciones sociales, especialmente en momentos de crisis. En entornos laborales muy exigentes o con alta presión, estas dificultades pueden acentuarse, generando estrés, inseguridad o conflictos con los compañeros.
Sin embargo, con tratamiento adecuado —farmacológico y psicológico—, muchas personas logran una estabilidad suficiente para trabajar, especialmente si el entorno laboral es comprensivo y se ajusta a su ritmo. La clave está en crear condiciones que favorezcan la regulación: horarios estables, claridad en las tareas, ambientes sin exceso de estímulos y, cuando sea posible, comunicación abierta con recursos humanos o con servicios de salud laboral.
En algunos casos, durante o después de un episodio psicótico puede ser necesario un periodo de incapacidad temporal o una reincorporación progresiva, acompañada de terapia psicosocial, psicoeducación y estrategias para manejar el estrés. Lo importante no es tanto el diagnóstico como el proceso de recuperación y las herramientas que se desarrollen para mantener el equilibrio emocional y funcional.
En resumen, la psicosis puede afectar el desempeño laboral si no se trata o si el entorno no ofrece apoyo, pero no invalida necesariamente la capacidad de trabajar ni de llevar una vida activa. Con un tratamiento integral y un entorno adaptado, muchas personas retoman su vida laboral con éxito y estabilidad.
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¿cómo evitar el miedo a las enfermedades y vencer la hipocondría?
¿cómo evitar el miedo a las enfermedades y vencer la hipocondría?
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
El miedo constante a las enfermedades, lo que llamamos hipocondría o ansiedad por la salud, es un problema muy frecuente y comprensible. El cuerpo nos envía señales continuamente (dolores, sensaciones, pequeños cambios), y en la hipocondría estas señales se interpretan de manera catastrófica, como si fueran el inicio de una enfermedad grave. Esto genera un círculo vicioso: cuanto más miedo, más atención se presta a cada síntoma, y cuanto más se vigila el cuerpo, más se intensifican las sensaciones y la ansiedad.
Superar la hipocondría no significa dejar de cuidar la salud, sino aprender a relacionarse de otra manera con las sensaciones y los pensamientos. La psicoterapia, especialmente desde enfoques cognitivo-conductuales y metacognitivos, ayuda a identificar las interpretaciones distorsionadas, a cuestionar la necesidad de comprobar continuamente y a reducir la búsqueda de garantías médicas que solo refuerzan el miedo.
Algunas estrategias que suelen ser útiles son: aprender a distinguir entre una señal corporal normal y una alarma real; practicar técnicas de relajación para disminuir la activación física que alimenta la preocupación; y trabajar en aceptar la incertidumbre, entendiendo que nadie puede tener un control absoluto sobre su salud, pero sí puede aprender a vivir con tranquilidad sin que el miedo gobierne cada decisión.
También es fundamental romper el hábito de la comprobación (mirar una y otra vez en internet, palparse el cuerpo, pedir opiniones médicas constantes), porque aunque parece aliviar en el momento, a largo plazo refuerza la ansiedad.
La buena noticia es que la hipocondría se puede tratar y mejorar de forma significativa. Con terapia y con la práctica de nuevas formas de afrontar el miedo, es posible recuperar una vida más libre, sin que cada síntoma o pensamiento sobre la salud se convierta en una amenaza constante.
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Buenas tardes, sufro amaxofobia y tengo una oportunidad laboral que me soluciona la vida, el problem
Buenas tardes, sufro amaxofobia y tengo una oportunidad laboral que me soluciona la vida, el problema es que tengo coche de empresa y hacer dos provincias enteras, mi trabajo será conducir casi todo el tiempo. Mi pregunta es ¿puedo superar la amaxofobia mediante hipnosis? ¿Seré capaz de realizar el trabajo? Gracias, un saludo.
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Lo que compartes refleja muy bien el dilema que viven muchas personas con amaxofobia: por un lado, la ilusión de una oportunidad laboral que puede cambiar tu vida y, por otro, el miedo intenso a conducir que parece un obstáculo insalvable. La amaxofobia es un problema más frecuente de lo que parece y, aunque genera un gran impacto, la buena noticia es que sí se puede tratar y superar con el abordaje adecuado.
En cuanto a la hipnosis, puede ser una herramienta útil en algunos casos, pero no suele considerarse un tratamiento único ni suficiente por sí mismo. Lo que la evidencia científica respalda con más solidez es la terapia cognitivo-conductual, que combina técnicas de exposición progresiva a la conducción, trabajo sobre los pensamientos catastróficos y entrenamiento en relajación y control de la ansiedad. Dentro de ese marco, algunas personas utilizan la hipnosis como complemento, pero el eje principal está en aprender a exponerte poco a poco a la conducción, reduciendo la ansiedad y aumentando la confianza en tus propias capacidades.
Superar la amaxofobia no es un proceso inmediato, pero con un acompañamiento psicológico adecuado y tu motivación (que en tu caso es muy alta por la importancia del trabajo) es perfectamente posible. Se empieza trabajando primero con la ansiedad anticipatoria, esa que aparece antes incluso de subir al coche, y luego se avanza de forma gradual: sentarte al volante, encender el coche, recorrer trayectos cortos, y poco a poco ampliar la distancia y la complejidad de la conducción. Todo ello acompañado de técnicas de respiración, reestructuración cognitiva y entrenamiento en seguridad vial.
La clave está en que no te enfrentes solo a esta situación. Contar con un psicólogo especializado te dará el apoyo y las herramientas para ir enfrentando el miedo de forma progresiva, sin forzarte, pero tampoco evitando, porque la evitación es precisamente lo que mantiene el problema. En mi experiencia, muchas personas que al principio no podían ni imaginarse conducir largas distancias han conseguido retomar la carretera y desenvolverse con normalidad, incluso en trabajos donde conducir forma parte de la rutina.
Por lo tanto, sí, puedes superar la amaxofobia y llegar a desempeñar ese puesto. La hipnosis podría ser un complemento, pero el camino más seguro y eficaz es la terapia psicológica estructurada y adaptada a tu caso. Lo importante es que ya has dado el primer paso: reconocer el problema y pedir ayuda. Ese es el inicio real de la solución.
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Me siento muy dependiente de mi pareja, que puedo hacer?
Me siento muy dependiente de mi pareja, que puedo hacer?
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Sentirse muy dependiente de la pareja es una experiencia más común de lo que parece, aunque cuando se vive desde dentro genera mucha inseguridad y miedo a perder al otro. La dependencia emocional suele estar vinculada a la forma en que uno se valora a sí mismo y a la necesidad de encontrar en la relación una fuente constante de seguridad. Esto provoca que pequeños desencuentros, silencios o cambios de rutina se vivan con gran intensidad, como si pusieran en peligro la estabilidad del vínculo.
Lo primero es reconocer que la dependencia no habla de falta de amor, sino de una manera de relacionarse que puede llegar a desgastar tanto a la persona como a la pareja. En terapia trabajamos en dos direcciones: por un lado, reforzar la autoestima y la capacidad de sostenerse en uno mismo, aprendiendo a confiar más en las propias decisiones y recursos; y por otro, revisar la dinámica de la relación para que el vínculo sea más equilibrado y se base en la libertad y el apoyo mutuo, en lugar de en el miedo a la pérdida.
Desde un enfoque cognitivo-sistémico es importante comprender también el contexto de vida y las experiencias pasadas que pueden haber contribuido a generar esa necesidad de aferrarse al otro. No se trata de dejar de querer ni de poner distancia artificial, sino de encontrar un punto en el que la relación sea fuente de bienestar y crecimiento y no un lugar de ansiedad constante. Aprender a estar bien con uno mismo es el primer paso para disfrutar de una pareja más sana y estable.
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Como se puede eliminar el aturdimiento y bloqueo mental causado por ansiedad? Es mejor la terapia
Como se puede eliminar el aturdimiento y bloqueo mental causado por ansiedad?
Es mejor la terapia psicológica o psiquiátrica?
Si llega afectarme mucho diario y estoy pensando estudiar pero el simple hecho de que haya bastantes personas y me vea aturdido me causa mucho temor o incomodidadRESPUESTA DEL PROFESIONAL:
El aturdimiento y el bloqueo mental son síntomas muy frecuentes de la ansiedad. Cuando el nivel de activación es demasiado alto, el cerebro entra en un estado de “hipervigilancia” que dificulta pensar con claridad, concentrarse o tomar decisiones. Esa sensación de quedarse en blanco, de no poder organizar las ideas o de sentirse desorientado, es en realidad una respuesta del sistema nervioso que se satura tratando de gestionar el exceso de tensión. No significa que tengas un problema de memoria o de inteligencia, sino que la ansiedad está interfiriendo en tu funcionamiento cognitivo.
Respecto al tratamiento, lo más recomendable es empezar por la terapia psicológica. La psicoterapia ofrece herramientas para entender cómo se desencadenan estos bloqueos, trabajar en la regulación emocional, aprender técnicas de relajación y respiración, y cambiar patrones de pensamiento que alimentan el miedo. Además, puede ayudarte a exponerte poco a poco a las situaciones que ahora te resultan difíciles, como estar en un aula rodeado de gente, de manera que recuperes seguridad en ti mismo.
En algunos casos, si la ansiedad es muy intensa y afecta al día a día de manera constante, también puede ser útil una valoración psiquiátrica. La intervención médica con fármacos puede servir como apoyo temporal para reducir los síntomas más incapacitantes, pero siempre debería ir acompañada de un proceso psicoterapéutico que trabaje las raíces del problema. La medicación por sí sola puede calmar, pero no enseña a manejar la ansiedad ni previene que vuelva a aparecer.
Lo importante es que sepas que este malestar tiene tratamiento y que no estás condenado a vivir con ese bloqueo. Con la ayuda adecuada, es posible aprender a calmar la mente, recuperar la concentración y afrontar con mayor confianza los retos académicos y sociales. La terapia psicológica, presencial u online, puede marcar la diferencia para que esos síntomas dejen de condicionar tu vida cotidiana y tu futuro proyecto de estudios.
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Me han concedido la beca erasmus y ahora no sé si quiero irme, es algo que deseaba con ansia en mi a
Me han concedido la beca erasmus y ahora no sé si quiero irme, es algo que deseaba con ansia en mi adolescencia pero ahora me siento más forzada por la gente que me dice que me vaya, que por decisión propia. Llevo unos meses con muchísima ansiedad que me cuesta controlar, a parte de eso sufro de ansiedad social. Seria recomendable irte de Erasmus si padeces de fobia social y depresión?
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Gracias por compartir lo que sientes, porque tu duda es muy comprensible. Que te concedan una beca Erasmus es una oportunidad valiosa, pero eso no significa que debas vivirla como una obligación ni que tengas que forzarte si ahora mismo tu estado emocional no te lo permite. Lo que cuentas —ansiedad intensa, fobia social y síntomas depresivos— son factores que pueden hacer que la experiencia, en vez de ser un impulso positivo, se convierta en una carga difícil de sostener lejos de tu entorno habitual.
Desde una mirada cognitiva, la sensación de que “me empujan a ir” aumenta la ansiedad, porque tu mente interpreta el Erasmus no como un deseo propio sino como una presión externa, lo que genera miedo a fallar o a no estar a la altura. Desde un enfoque sistémico, también influye tu red de apoyo: irte a otro país implica separarte de tus referencias y construir nuevos vínculos, lo cual es un reto especialmente grande cuando existe fobia social.
Esto no significa que no puedas hacerlo nunca, sino que conviene valorar si es el momento adecuado. Podría ser recomendable trabajar primero en terapia la ansiedad social y la depresión para ganar recursos, y decidir después si quieres vivir esa experiencia en mejores condiciones. A veces aplazar no es renunciar, sino cuidarse.
Lo fundamental es que la decisión sea tuya, no de los demás. Si eliges ir, que sea porque sientes que puedes afrontarlo, y si eliges no hacerlo ahora, no significa fracaso: significa que priorizas tu salud mental. En cualquier caso, hablar con un profesional puede ayudarte a aclarar lo que realmente quieres y a tomar la decisión desde un lugar de mayor calma.
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Un psicólogo me quitaría la ansiedad? Me dicen que es somático,el problema
Un psicólogo me quitaría la ansiedad? Me dicen que es somático,el problema
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
La ansiedad no es algo que se “quite” de un día para otro como si fuera una molestia externa, sino una experiencia compleja que surge de la interacción entre pensamientos, emociones, cuerpo y circunstancias de vida. Cuando alguien te dice que es “somático”, se refiere a que los síntomas se manifiestan físicamente —dolor en el pecho, tensión muscular, mareos—, pero eso no significa que sean imaginarios o poco importantes, sino que tu cuerpo está expresando el malestar de forma muy real.
El trabajo con un psicólogo no se limita a eliminar la ansiedad, sino a ayudarte a comprender qué la provoca y cómo mantenerla bajo control. Se trata de aprender a reconocer los pensamientos que la alimentan, manejar las sensaciones corporales con técnicas específicas, regular mejor las emociones y, poco a poco, recuperar seguridad y confianza en tu día a día. Muchas personas, con un proceso terapéutico adecuado, logran reducir de manera muy significativa sus síntomas hasta volver a sentirse libres para vivir con más calma.
Lo esencial es entender que la ansiedad no define quién eres, sino que es una reacción que puede transformarse con acompañamiento profesional, constancia y herramientas adaptadas a tu caso. Con la orientación adecuada, no solo se puede aliviar el malestar, sino también fortalecer recursos internos para que no vuelva a dominar tu vida.
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¿Cuáles es la mejor terapia para tratar la psicosis?
¿Cuáles es la mejor terapia para tratar la psicosis?
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
La psicosis no se trata con una única terapia universal sino que requiere de un abordaje integral y adaptado a cada persona y a su contexto. Desde mi experiencia clínica, la intervención más eficaz suele combinar un tratamiento farmacológico, que corresponde al ámbito médico-psiquiátrico, con un acompañamiento psicoterapéutico que facilite la comprensión de lo que ocurre y la recuperación del proyecto vital. En psicoterapia, los enfoques cognitivos y sistémicos resultan especialmente útiles porque permiten trabajar tanto con la persona como con su entorno cercano, ayudando a reorganizar las relaciones y a generar un sentido compartido de lo que se está viviendo. Este proceso no se centra únicamente en reducir los síntomas, sino en favorecer la autonomía, la integración social y la capacidad de la persona para reconocer y manejar señales de vulnerabilidad.
La psicoterapia, en este contexto, se convierte en un espacio de confianza donde explorar los pensamientos y percepciones alteradas sin juicio, comprendiendo su significado y dotándolos de un marco que dé seguridad. A su vez, implica trabajar con la familia o pareja para que comprendan mejor la situación, sepan responder sin aumentar la tensión y se conviertan en un apoyo activo. Con frecuencia, la persona con psicosis experimenta sentimientos de soledad y desconexión, por lo que recuperar un vínculo terapéutico estable y seguro es tan importante como la medicación.
Cada proceso es distinto y requiere flexibilidad, pero lo fundamental es que el tratamiento no se limite a controlar síntomas sino que abra posibilidades para que la persona pueda reconstruir su vida, sus vínculos y su identidad de una manera más sólida y esperanzadora.
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Mejor terapia para tratar difusión de identidad en persona con trastorno limite con rasgos narcisist
Mejor terapia para tratar difusión de identidad en persona con trastorno limite con rasgos narcisistas?
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Excelente pregunta, y muy profunda. Cuando hay difusión de identidad en una persona con trastorno límite de la personalidad (TLP) y rasgos narcisistas, el tratamiento requiere una intervención psicoterapéutica muy cuidadosa y especializada. En estos casos, la dificultad central no está tanto en los síntomas visibles (impulsividad, vacío, cambios de ánimo), sino en algo más profundo: la falta de una sensación coherente y estable de “quién soy”, junto con mecanismos de defensa que alternan entre idealización, devaluación y control.
Desde una mirada cognitivo-sistémica e integradora, no existe una “única terapia perfecta”, pero sí enfoques con evidencia y con una base sólida para trabajar identidad, regulación emocional y vínculos. Los más recomendables son:
Terapia Basada en la Mentalización (MBT): creada por Bateman y Fonagy, ayuda a la persona a desarrollar la capacidad de comprender y diferenciar los estados mentales propios y ajenos. En casos con difusión de identidad, este proceso es clave para que la persona empiece a construir una representación más estable de sí misma.
Terapia Dialéctico Conductual (DBT): desarrollada por Marsha Linehan, muy eficaz para el TLP. Aunque se centra inicialmente en la regulación emocional y la prevención de conductas autodestructivas, su segunda fase trabaja identidad y sentido personal.
Terapia del Esquema (Schema Therapy): de Jeffrey Young. Integra enfoques cognitivos, emocionales y vinculares, y es especialmente útil cuando hay rasgos narcisistas o una estructura de personalidad fragmentada. Permite trabajar los “modos” internos (el niño herido, el crítico, el protector, etc.) para lograr una integración más coherente del yo.
Terapia Metacognitivo-Interpersonal (MIT): desarrollada por Dimaggio, Semerari y colegas italianos, tiene una base cognitivo-sistémica y se centra precisamente en mejorar la metacognición, la integración del yo y las relaciones interpersonales. Es de las más adecuadas para abordar difusión de identidad con rasgos narcisistas, porque combina comprensión cognitiva, vínculo terapéutico estable y trabajo sobre el sentido del self.
En la práctica, la elección depende de la formación del terapeuta y de la alianza que se construya. Lo fundamental no es solo la técnica, sino que la persona pueda experimentar una relación terapéutica coherente, estable y reflexiva, que le sirva de modelo para internalizar una identidad más sólida.
En paralelo, el acompañamiento psiquiátrico puede ser útil para estabilizar los niveles de impulsividad o ansiedad, pero el núcleo del cambio se da en el proceso psicoterapéutico a largo plazo.
En resumen: las terapias más efectivas son las basadas en mentalización, esquema, DBT o metacognitivo-interpersonal, y deben realizarse con un terapeuta experimentado en personalidad y trauma relacional. Con tiempo, consistencia y un vínculo terapéutico seguro, la difusión de identidad puede integrarse progresivamente y la persona puede llegar a sentir una identidad más estable, flexible y real.
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Hola hace casi 12 años que estoy con mi marido y casi 2 años de matrimonio. Tenemos un niño de 1 año
Hola hace casi 12 años que estoy con mi marido y casi 2 años de matrimonio. Tenemos un niño de 1 año y lleva dos dias en casa de su madre porque necesita aclararse. Dice que ya no me quiere que me ve como una amiga. Estoy frustrada que puedo hacer? Y que deberia hacer el? Es muho tiempo para tirarlo todo por la borda...
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Gracias por compartir algo tan difícil; se percibe el dolor, la confusión y la sensación de pérdida que estás atravesando. Es muy duro cuando, después de tantos años juntos y con un hijo pequeño, la pareja entra en una crisis que no esperabas. Que él haya decidido irse unos días para “aclararse” te deja en un lugar de incertidumbre que genera angustia, porque sientes que todo lo construido podría desaparecer sin entender del todo por qué.
Desde una mirada cognitivo-sistémica, las crisis de pareja no aparecen de un día para otro. Muchas veces son el resultado de una acumulación de cambios no elaborados: la llegada de un hijo, el cansancio, la pérdida de espacios propios, las rutinas o la dificultad para comunicarse en medio del agotamiento. Cuando una de las partes dice “ya no te quiero” o “te veo como una amiga”, suele estar expresando desconexión emocional, no necesariamente el final del amor. Es una forma torpe y desesperada de decir “no sé cómo volver a sentirme vivo dentro de esta relación”.
En este momento, lo más recomendable es no forzar una reconciliación inmediata, sino permitir que el tiempo que él se ha tomado sirva realmente para que ambos reflexionen. Tu papel ahora no es convencerlo, sino mantenerte firme, serena y cuidar tu propio equilibrio emocional, porque esa estabilidad es también la que necesita vuestro hijo. Puedes decirle que entiendes su necesidad de aclararse, pero que tú también necesitas entender qué le está pasando a la pareja y decidir juntos cómo seguir.
Lo ideal sería que, si ambos estáis dispuestos, busquéis una terapia de pareja, especialmente en esta etapa de postparto y reajuste vital. En ese espacio podrán explorar qué se ha roto, qué se echa en falta y si todavía hay algo que reconstruir. A veces, las parejas descubren que el problema no era la falta de amor, sino el exceso de desgaste y de silencios.
Y si él finalmente no quisiera continuar, ese proceso terapéutico también te ayudaría a elaborar el duelo con dignidad, sin quedarte atrapada en la culpa ni en la idea de fracaso.
Por ahora, céntrate en cuidar de ti y de tu hijo. No tomes decisiones precipitadas, deja que la realidad se asiente. Las crisis no siempre significan el final; a veces son el punto donde se redefine la relación o donde cada uno aprende a reconstruirse con más verdad.
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¿El narcisista puede tener fobia social, miedo a hablar en publico, ser tímido, características del
¿El narcisista puede tener fobia social, miedo a hablar en publico, ser tímido, características del trastorno evitativo de personalidad etc..?
¿Se puede ser narcisista "solo a veces"?
¿Qué diferencia hay entre ser narcisista y egocéntrico?
¿Un narcisista se plantea a si mismo si es narcisista?RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Gracias por tus preguntas, son muy buenas y muestran un verdadero interés por comprender algo que a menudo se confunde o se simplifica demasiado. El narcisismo no es una condición uniforme; existe un continuo que va desde rasgos de personalidad hasta el trastorno narcisista propiamente dicho, y dentro de ese espectro puede haber formas muy distintas de manifestarse.
Sí, una persona con rasgos narcisistas puede presentar fobia social, timidez o conductas evitativas. De hecho, hay un tipo de narcisismo llamado “vulnerable” o “encubierto”, donde el individuo mantiene una autoimagen muy frágil y teme constantemente el juicio o el rechazo de los demás. A diferencia del narcisismo “grandioso”, que se muestra dominante y seguro, el narcisismo vulnerable se vive hacia dentro: hay inseguridad, hipersensibilidad a la crítica y necesidad de validación, pero el malestar se disfraza de retraimiento o timidez. En esos casos, la persona puede parecer reservada, incluso ansiosa, aunque en su interior siga existiendo una fuerte preocupación por la propia imagen o el reconocimiento.
Por eso también podría decirse que “se puede ser narcisista solo a veces” en el sentido de que todos tenemos momentos o rasgos narcisistas, como cuando necesitamos sentirnos admirados, reconocidos o especiales. El problema surge cuando esa necesidad se vuelve rígida y permanente, interfiriendo con la empatía y con la capacidad de reconocer los límites y las emociones de los demás.
La diferencia entre ser narcisista y ser egocéntrico radica en la profundidad y el propósito del comportamiento. El egocentrismo se refiere más a una tendencia a pensar desde uno mismo, sin mucha conciencia de la perspectiva ajena, algo que es bastante común y no necesariamente patológico. El narcisismo, en cambio, implica una estructura de personalidad donde la autoestima depende de manera extrema de la admiración externa y se protege mediante mecanismos como la negación, la idealización o la desvalorización de los otros.
Y sí, un narcisista puede preguntarse si lo es, especialmente cuando posee cierto grado de introspección o cuando la autoconfianza se tambalea. Sin embargo, esa pregunta suele estar cargada de ambivalencia: puede surgir desde la culpa, la curiosidad o el miedo a ser visto de manera negativa. En las formas más rígidas del trastorno, la persona rara vez lo reconoce porque admitirlo implicaría enfrentar una herida profunda en la autoestima.
Desde una mirada cognitivo-sistémica, todo esto puede entenderse no como “etiquetas” fijas, sino como formas de adaptación al dolor o la inseguridad. En muchos casos, detrás del narcisismo hay experiencias tempranas de falta de validación o afecto inconsistente, y lo que parece arrogancia o frialdad es en realidad una estrategia aprendida para protegerse de la vulnerabilidad. Por eso, cuando se trabaja en terapia desde la empatía y el vínculo, incluso las personas con rasgos narcisistas pueden cambiar, desarrollar autoconciencia y conectar de manera más genuina con los demás.
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Buenas tardes. Mi duda es de si existe un buen tratamiento psicológico para un trastorno obsesivo co
Buenas tardes. Mi duda es de si existe un buen tratamiento psicológico para un trastorno obsesivo compulsivo? que padezco desde hace varios años.
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Gracias por tu mensaje; sí, existen tratamientos psicológicos muy eficaces para el trastorno obsesivo–compulsivo (TOC), y hoy en día se sabe que la mayoría de las personas que los siguen de forma constante logran una mejoría muy significativa, e incluso en muchos casos, una remisión casi completa de los síntomas.
Desde una mirada cognitivo-sistémica, el TOC puede entenderse como un intento de la mente de manejar la ansiedad y el miedo al descontrol, más que como una “rareza” o debilidad. Las obsesiones (los pensamientos intrusivos) y las compulsiones (los rituales o comprobaciones) son estrategias que el cerebro crea para intentar reducir el malestar. Por eso el tratamiento no se centra en eliminar los pensamientos, sino en enseñar al sistema emocional a no reaccionar con miedo ni necesidad de control ante ellos.
El enfoque más avalado por la evidencia es la Terapia Cognitivo-Conductual específica para TOC, concretamente la técnica de Exposición y Prevención de Respuesta (EPR). Consiste en exponerte de manera gradual y guiada a los pensamientos o situaciones que te generan ansiedad, evitando realizar los rituales que sueles usar para calmarte. A medida que lo practicas, tu cuerpo y tu mente aprenden que la ansiedad disminuye por sí sola y que no necesitas responder al impulso compulsivo. Este aprendizaje es lo que permite recuperar libertad y control sobre tu vida.
Además, hay enfoques complementarios que pueden potenciar el tratamiento, como la terapia metacognitiva, la terapia basada en la aceptación (ACT) o los enfoques cognitivo-sistémicos integradores, que trabajan la raíz emocional del miedo al error, la culpa o la hiperresponsabilidad que suelen acompañar al TOC.
En algunos casos, el tratamiento psicológico se combina con apoyo farmacológico (normalmente ISRS recetados por un psiquiatra), especialmente si los niveles de ansiedad son muy altos. Esta combinación suele ser muy efectiva.
El pronóstico del TOC es bueno cuando se trabaja con un psicólogo especializado en TOC y el proceso se mantiene con constancia. La terapia te enseña a reconocer los pensamientos obsesivos sin creerlos ni obedecerlos, a manejar la ansiedad con serenidad y a reconectar con tu vida más allá del control.
Así que sí: hay tratamiento, hay mejoría y hay vida más allá del TOC. Con el acompañamiento adecuado y una intervención bien estructurada, puedes recuperar una sensación de tranquilidad y volver a sentirte dueño de tus pensamientos y tus actos.
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Hola, recientemente he ido al médico pensando que tenia problemas al hacer esfuerzo físico pero hoy
Hola, recientemente he ido al médico pensando que tenia problemas al hacer esfuerzo físico pero hoy cuando iba en el metro he tenido como un episodio de pánico que me ha hecho tener que salirme. Me he agobiado sintiendo que no tenía ayuda y estaba desorientada. Ahora me dan temblores y siento nervios en el pecho. Pienso en mañana cómo ir a clase o planes de futuro y me dan vértigo. No se que hacer
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Lo que describes se parece mucho a una crisis de pánico, una experiencia muy intensa que aparece de forma repentina con síntomas físicos como temblores, presión en el pecho, sensación de desorientación y miedo a perder el control o a que algo grave ocurra. Es comprensible que, después de un episodio así, quede un temor anticipatorio: pensar en ir a clase, en usar el metro o en cualquier plan futuro puede generar vértigo y aumentar la ansiedad, porque tu mente empieza a anticipar que el malestar se repetirá. Esa anticipación, a su vez, mantiene el círculo de ansiedad.
Lo importante es saber que aunque los síntomas se vivan como peligrosos, no implican un riesgo vital. Se trata de una respuesta de tu cuerpo al estrés, como si se activara una alarma interna aunque no hubiera un peligro real. El problema es que la sensación es tan fuerte que se convierte en algo traumático y empieza a condicionar tus decisiones cotidianas.
Existen técnicas que ayudan a manejar estos episodios: la respiración diafragmática, el anclaje a estímulos del presente (fijar la atención en lo que ves, oyes o tocas para frenar la desorientación) y la reestructuración de pensamientos catastrofistas (“me voy a desmayar”, “no voy a poder”) son recursos que, trabajados en psicoterapia, te devuelven la seguridad. Más allá de lo inmediato, lo fundamental es abordar las raíces de esta ansiedad, entender qué factores personales y de vida la han desencadenado y aprender a relacionarte de otra manera con tus sensaciones físicas y emocionales.
La psicoterapia ofrece un espacio seguro donde puedes trabajar todo esto: aprender herramientas prácticas para calmar los síntomas, reducir el miedo a que vuelvan a aparecer y recuperar la confianza para moverte con normalidad en tu día a día. Con acompañamiento adecuado, es posible superar estas crisis y volver a sentir que tienes control sobre tu vida y tus proyectos.
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Ansiedad
Este mes tengo que volar 8 horas y esto me da mucha ansiedad porque tengo claustrofobia. Que puedo hacer para calmar estos síntomas? Muchas gracias
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Lo que describes es una situación muy habitual en personas con claustrofobia o con ansiedad anticipatoria. El hecho de pensar en un vuelo largo despierta la sensación de encierro y falta de control, lo que activa de inmediato la ansiedad y el temor a no poder manejar lo que ocurra dentro del avión. Entender esto ya es un primer paso, porque permite poner en marcha estrategias que reduzcan la intensidad del miedo y te ayuden a llegar más preparado al viaje.
En estos casos funciona bien un abordaje que combine tres aspectos. El primero es la preparación previa, aprendiendo técnicas de respiración diafragmática y de relajación muscular que puedas practicar unos días antes y usar durante el vuelo. Estas herramientas ayudan a reducir las palpitaciones, la tensión y la sensación de ahogo que suelen acompañar a la ansiedad. El segundo aspecto es el entrenamiento en la reestructuración cognitiva, es decir, aprender a identificar y cuestionar los pensamientos catastróficos del tipo “no voy a soportarlo”, “me voy a quedar atrapado” o “me puede pasar algo grave”. Reemplazarlos por ideas más realistas como “es una situación incómoda, pero pasajera y controlable” disminuye la intensidad del miedo. Y el tercer aspecto es la exposición gradual: si antes del viaje puedes ir exponiéndote poco a poco a espacios cerrados o simular momentos del vuelo (por ejemplo, sentarte en un espacio reducido con técnicas de calma), tu sistema se va acostumbrando y se reduce la reacción de alarma.
El día del vuelo, llevar contigo elementos que den seguridad —música, lectura, ejercicios de respiración guiada, alguna rutina que asocies a tranquilidad— puede ser de gran ayuda. También es recomendable informar a la tripulación si lo consideras oportuno, ya que están acostumbrados a acompañar a pasajeros con ansiedad. Lo más importante es que sepas que, aunque los síntomas son intensos y desagradables, no implican un riesgo real para tu salud, y con práctica y acompañamiento terapéutico puedes aprender a manejarlos de forma eficaz. La psicoterapia, especialmente desde enfoques cognitivo-conductuales y sistémicos, puede ayudarte a trabajar estas situaciones no solo para este viaje concreto, sino para transformar tu relación con el miedo y darte mayor libertad en el futuro.
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Buenas tardes , mi novia padece bulimia y tiene una personalidad muy dificil , los expertos en trast
Buenas tardes , mi novia padece bulimia y tiene una personalidad muy dificil , los expertos en trastornos alimenticios sabreis de que hablo . ¿Como puedo ayudarla? Gracias saludos
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Gracias por tu pregunta; lo que planteas refleja mucha implicación emocional y, al mismo tiempo, el cansancio que puede generar acompañar a alguien que sufre bulimia. Es una situación muy delicada, porque cuando se vive cerca de una persona con un trastorno de la conducta alimentaria (TCA), uno se mueve constantemente entre el deseo de ayudar y la sensación de que cualquier cosa que haga puede empeorar la situación.
Desde una mirada cognitivo-sistémica, es importante entender que la bulimia no es solo un problema con la comida: es una forma de gestionar emociones muy intensas —culpa, vergüenza, miedo o vacío— a través del cuerpo y del control. Por eso, las personas con bulimia pueden tener reacciones cambiantes, volverse muy sensibles o incluso agresivas cuando sienten que alguien invade ese terreno. No lo hacen por manipular, sino porque viven en una lucha interna constante entre el deseo de mejorar y el miedo a perder el único mecanismo que les ha servido para sobrevivir emocionalmente.
Tu papel no es “curarla”, sino acompañarla sin entrar en la dinámica del control o la discusión. Algunas pautas que pueden ayudarte:
— Mantén la calma y evita convertir la comida o el peso en tema central. Hablar de alimentación suele activar la defensa del TCA.
— Muestra disponibilidad afectiva sin juzgar ni intentar razonar en los momentos de crisis. Frases como “sé que lo estás pasando mal, y estoy aquí si quieres hablar” ayudan más que los consejos o las advertencias.
— Anímala a mantener el tratamiento psicológico y médico, pero sin forzar; puedes proponerlo desde el cuidado, no desde la exigencia.
— Cuida también tu propio bienestar: convivir con un TCA puede ser emocionalmente extenuante. Considera buscar orientación psicológica para ti, para aprender a sostener el vínculo sin perderte ni convertirte en su terapeuta.
El camino de recuperación en la bulimia es largo, con avances y recaídas, pero el apoyo estable de una figura significativa tiene un valor enorme. La ayuda más eficaz que puedes ofrecerle es ser un punto de estabilidad y afecto fuera del circuito del síntoma, alguien que le recuerde que su valor no depende del cuerpo ni de la comida, sino de su persona.
Y no estás solo en esto: también existen asociaciones de familiares de personas con TCA (como ACAB, ADABE o AEETCA en España) donde puedes recibir orientación y apoyo. Acompañar a alguien con bulimia exige mucha paciencia, pero con comprensión, límites sanos y acompañamiento profesional, la recuperación es posible.
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¿Qué síntomas sexuales puede originar un transtorno de ansiedad generalizada en un varón joven ?
¿Qué síntomas sexuales puede originar un transtorno de ansiedad generalizada en un varón joven ?
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Buena pregunta, y muy relevante, porque los síntomas sexuales asociados a la ansiedad son más frecuentes de lo que se piensa, especialmente en varones jóvenes. El trastorno de ansiedad generalizada (TAG) no afecta solo a la mente —con preocupación constante o tensión—, sino también al cuerpo y, en particular, al funcionamiento sexual.
Desde una mirada cognitivo-sistémica, la ansiedad es una respuesta de hipervigilancia del sistema nervioso. Cuando el cuerpo está en modo “alerta”, prioriza la supervivencia (aumenta el pulso, la respiración, la tensión muscular), y desactiva funciones que no son urgentes, como la sexualidad. Por eso, uno de los primeros efectos es que el deseo o la respuesta sexual se alteren.
En varones jóvenes, los síntomas más comunes pueden incluir:
Disminución del deseo sexual o dificultad para “sentir ganas”, especialmente en momentos de estrés o preocupación.
Problemas de erección (fallos puntuales o dificultad para mantenerla), no por causa física, sino porque la mente está pendiente de “si funcionará o no”, lo que interrumpe el ciclo natural de excitación.
Eyaculación precoz o dificultosa, ya que la ansiedad modifica los reflejos y la sensibilidad corporal.
Sensación de desconexión durante el acto sexual, como si el cuerpo respondiera, pero la mente estuviera ausente o bloqueada por pensamientos automáticos (“no lo lograré”, “voy a fallar”).
Culpabilidad o frustración posterior, que alimenta el círculo de ansiedad y empeora la seguridad sexual.
Estos síntomas, aunque muy reales, no significan que haya un problema físico ni que la vida sexual esté dañada irreversiblemente. Cuando la ansiedad se trata —ya sea con psicoterapia, técnicas de relajación o, si es necesario, apoyo farmacológico—, la función sexual suele normalizarse de manera natural.
El tratamiento más eficaz es una psicoterapia cognitivo-sistémica o cognitivo-conductual con enfoque en sexualidad y ansiedad, donde se trabaja la autorregulación, la gestión del miedo al fallo y la reconexión con las sensaciones corporales. A veces también se combinan técnicas de respiración y mindfulness para reeducar el cuerpo en la calma.
En resumen: la ansiedad puede provocar alteraciones sexuales, pero no por un daño físico, sino por exceso de control mental y tensión emocional. La buena noticia es que son totalmente reversibles. Con ayuda profesional, el cuerpo recupera su equilibrio, el deseo reaparece y la sexualidad vuelve a sentirse espontánea, libre de miedo y presión.
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Como controlar la ansiedad, si te despiertas de noche, con síntomas de ahogo?
Como controlar la ansiedad, si te despiertas de noche, con síntomas de ahogo?
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Despertarse en mitad de la noche con sensación de ahogo es una experiencia muy angustiante y está relacionada con la forma en que la ansiedad se expresa a nivel físico. El cuerpo reacciona con una activación súbita que puede hacerte sentir que falta el aire o que el corazón late con fuerza, incluso sin que exista un problema médico de base. Lo primero es descartar cualquier causa orgánica con tu médico, pero si se confirma que es ansiedad, hay formas de afrontarlo.
En esos momentos es importante no luchar contra la sensación, sino permitirte respirar de manera lenta y profunda, centrando la atención en la exhalación, que es la que calma el sistema nervioso. Incorporar rutinas de relajación antes de dormir, mantener horarios regulares y aprender técnicas de manejo de pensamientos puede ayudar a reducir estos despertares. Aun así, cuando los episodios se repiten o generan un miedo constante a la hora de dormir, lo recomendable es trabajar con un psicólogo que te enseñe a identificar qué activa esa ansiedad y te ofrezca herramientas para prevenirla y controlarla de raíz.
Con acompañamiento profesional, la ansiedad nocturna puede disminuir de forma notable, devolviéndote la tranquilidad del descanso y la seguridad de que lo que vives tiene solución.
Preguntas populares
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Hola, buenas tardes. Quería consultarles sobre el caso de mi padre. Está en tratamiento psiquiátrico
Buenos dias : desconozco que dosis tomaba de Olanzapina ,respecto al Lamictal…