Preguntas de pacientes (249)
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Hola, estoy empezando una relación sentimental con un chico de 28 años que esta en proceso de rehabi
Hola, estoy empezando una relación sentimental con un chico de 28 años que esta en proceso de rehabilitación por adicción al juego (apuestas deportivas), y me gustaría saber un poco sobre su enfermedad; y como puedo ayudarle a superar esta adicción
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Lo que planteas es muy valioso, porque empezar una relación con alguien que está en rehabilitación de una adicción implica querer comprender lo que vive y acompañarlo de la mejor manera posible. La adicción al juego, como otras adicciones conductuales, no se reduce a “falta de fuerza de voluntad”: es un patrón complejo donde se mezclan impulsos difíciles de controlar, pensamientos distorsionados sobre las apuestas y un fuerte impacto en la autoestima y en las relaciones.
Desde una mirada cognitiva, la persona con ludopatía necesita trabajar sobre las creencias que mantienen el juego (por ejemplo, “esta vez seguro gano” o “puedo recuperar lo perdido”) y aprender estrategias para manejar las ganas intensas de apostar sin ceder a ellas. Desde lo sistémico, el entorno tiene un papel fundamental, porque el apoyo o la presión de la pareja y la familia puede marcar la diferencia en el proceso de rehabilitación.
Tu papel no es “curarlo”, sino acompañar sin caer en el control ni en la complicidad. Puedes ayudarle mostrando interés por lo que aprende en terapia, escuchando sin juzgar y, al mismo tiempo, poniendo tus propios límites para no quedar atrapada en las consecuencias de la adicción. Animarle a mantener el tratamiento, celebrar los avances y recordarle que no está solo son apoyos muy importantes. También es sano que tú tengas tu propio espacio para hablar de cómo te afecta esta situación, ya que convivir con una adicción cercana puede generar ansiedad, miedo o desconfianza.
El hecho de que él esté en proceso de rehabilitación es ya un paso enorme, porque significa que ha reconocido el problema y busca superarlo. Y que tú quieras informarte y acompañarlo con conciencia es una señal de que la relación puede construirse sobre bases de respeto y apoyo mutuo.
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Hola, soy mujer y me gusta un amigo gay, aunque el lo sabe, continuamos como amigos y me dijo que so
Hola, soy mujer y me gusta un amigo gay, aunque el lo sabe, continuamos como amigos y me dijo que solo le gustan los hombres o sea que no es bisexual.
Però a parte de abrazarnos, hay caricias besitos, masajes, menos sexo..me cojió de la mano también. Ya se que no quiere decir nada es amistad.
La pregunta es si lo hace solo porqué me tiene cariño o puede que le guste algo o
posibilidad?
No sé aunque dejó claro que no le gustan las mujeres, a veces me puede confundir y tampoco quiere hacerme ilusiones ni perderlo como amigo.RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Gracias por abrirte con tanta sinceridad, porque no es fácil poner en palabras una situación que mezcla amistad, deseo y cierta confusión. Lo que cuentas refleja bien la ambigüedad: por un lado tu amigo ha sido claro al decirte que es gay y que no se siente atraído por mujeres, pero al mismo tiempo sus gestos —caricias, besos, masajes, cogerte de la mano— pueden despertar la duda de si hay algo más que amistad.
Lo primero es reconocer que esos gestos no siempre tienen el mismo significado para todas las personas. En algunos contextos, pueden ser muestras de afecto profundo, cercanía y complicidad sin ninguna intención erótica. Para ti, que sientes atracción hacia él, es natural que esas señales despierten esperanza o te generen confusión. Para él, puede ser simplemente una forma de demostrar cariño sin que eso contradiga su orientación sexual.
Desde la psicología, la clave no está en adivinar si existe una “posibilidad”, sino en cómo te posicionas tú frente a esta relación. Si continúas esperando que pueda cambiar algo, corres el riesgo de quedarte atrapada en la ilusión y de sufrir más adelante. Si en cambio aceptas que esos gestos forman parte de una amistad y no de un vínculo amoroso, puedes disfrutar de la cercanía sin hacerte daño.
Hablar con él con honestidad, expresando cómo te sientes y qué te generan esas muestras de afecto, puede ser un paso importante para poner límites claros y evitar malentendidos. La verdadera amistad se sostiene cuando ambas personas pueden mostrarse sin confundir al otro.
En resumen: es posible que esos gestos respondan solo al cariño y a la confianza que te tiene, no necesariamente a una atracción oculta. Lo más importante ahora es cuidar de ti, proteger tus sentimientos y decidir si esa cercanía te suma o te hiere.
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Tenía 9 0 10 años quizá, jugaba con mis hermanos y simulábamos tener relaciones e incluso una vez pe
Tenía 9 0 10 años quizá, jugaba con mis hermanos y simulábamos tener relaciones e incluso una vez pedí a mis primos hacerlo y yo ver
Nada fue obligado y siempre fue dentro de un juego simulando que éramos una pareja. Pero he vivido con culpa desde entonces y no sé por qué lo hice nunca sentí placer ni nada me abruma pensar que los trauméRESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Lo que te pasa es muy comprensible, pero es importante colocarlo bien: lo que describes entra dentro de la exploración sexual infantil. A esas edades (9–10 años) los niños sienten curiosidad por el cuerpo, los roles y las relaciones, y cuando no hay una guía clara, esa curiosidad se expresa en juegos. No habla de una intención adulta ni de haber querido hacer daño.
El hecho de que no hubiera obligación, que fuera en contexto de juego y entre edades similares es clave. No estabas actuando desde una conciencia sexual madura, sino desde la curiosidad propia de esa etapa. Por eso ahora te choca: lo estás juzgando con la mente adulta que tienes hoy, no con la que tenías entonces.
La culpa aparece precisamente por eso, por reinterpretar el pasado con valores actuales. Pero esa culpa no significa que hicieras algo “malo”, significa que hoy tienes más conciencia y te importa no hacer daño. Eso, en realidad, habla bien de ti.
También es importante algo: si hubiera habido un impacto claro en los demás, normalmente habría señales, recuerdos explícitos, reacciones… y por lo que cuentas, no parece que haya sido así. Muchas experiencias de ese tipo en la infancia quedan como juegos sin mayor carga cuando no hay coerción ni diferencia grande de poder.
Desde una mirada más profunda, lo que te está atrapando no es lo que pasó, sino la necesidad de encontrar una explicación y asegurarte de que “no hiciste daño”. Y esa búsqueda mantiene la culpa.
La salida no pasa por analizar más, sino por recolocar esa experiencia: eras una niña explorando, no una adulta transgrediendo.
No necesitas castigarte por algo que ocurrió en un contexto donde no tenías las herramientas para entenderlo como ahora.
Y el hecho de que te preocupe hoy ya indica que tu brújula está bien orientada.
Esto no define quién eres, es una experiencia infantil que ahora estás mirando con más conciencia. Y eso forma parte de crecer, no de culparte.
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Hola! Me llamo Samantha, hace casi 20 años me fui de mi ciudad para irme con mi pareja bueno ahora m
Hola! Me llamo Samantha, hace casi 20 años me fui de mi ciudad para irme con mi pareja bueno ahora marido a vivir con él. Hace 14 años tuve a mi hija y hace 9 a mi hijo, y es que mi marido cuenta todo desde que nacieron mis hijos a su madre ya que ella le pregunta también, que si salgo con los niños, a qué voy, vamos cuenta todo . Son muchos años ya así..ya no sé qué hacer, se lo digo muchas veces que no cuente tanto a su madre y él solo me responde que no hace nada malo , que ella pregunta por sus nietos y él responde! En fin ...
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Samantha, gracias por compartirlo. Lo que describes es una situación muy común pero muy desgastante en la pareja, sobre todo cuando se arrastra durante años. No es solo que tu marido informe a su madre, sino que para ti eso supone sentir que tu intimidad familiar y tus decisiones como madre no están quedando dentro de vuestra pareja. Desde un punto de vista sistémico, es como si la “frontera” entre vuestra familia nuclear y la familia de origen de tu marido no estuviera del todo clara y eso te hace sentir invadida. Desde el enfoque cognitivo, es lógico que con el tiempo aparezcan irritación y cansancio, porque cada vez que ves que se repite el patrón tu mente interpreta “no respeta mi espacio” y eso aumenta la tensión.
No se trata tanto de prohibir que él hable con su madre, sino de negociar juntos qué tipo de información pertenece a la intimidad de ustedes dos y qué puede compartirse sin problema. Puedes explicarle que no cuestionas que su madre se interese por los nietos, sino que necesitas que él también te tenga en cuenta y respete ciertos límites. Es normal que te cueste, porque llevas muchos años sintiendo lo mismo y recibiendo la misma respuesta. Por eso, más que decirlo en un momento de enfado, intenta hablarlo en un momento tranquilo, expresando cómo te hace sentir a ti (no “tú haces esto mal” sino “yo me siento así cuando pasa esto”).
Si aun así ves que no hay cambio y que para ti la situación ya está afectando tu bienestar, puede ser útil acudir juntos a un espacio de mediación o terapia de pareja para trabajar los límites familiares. A veces, cuando un profesional externo lo explica, se entiende mejor que no es un ataque a su madre, sino una necesidad básica de intimidad y de autonomía dentro de la pareja.
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Hola, llevo con mi pareja casi 30 años, sabía que consumía cocaína varias veces al año, pero hace va
Hola, llevo con mi pareja casi 30 años, sabía que consumía cocaína varias veces al año, pero hace varios años, descubrí que lo hace prácticamente todos los fines de semana. Él siempre me lo ha ocultado porque sabe que no me gusta. El tema es que está afectando bastante a la relación, hasta que punto es su vida y su cuerpo? Y hasta que punto tengo derecho a no sentirme mal cada vez que hay una celebración? He de añadir que es una persona maravillosa, que siempre nos hemos llevado bien y la verdad, es que para mí no tiene otro "defecto", por eso no sé qué hacer, en otra situación lo tendría bastante claro. Espero sus comentarios, mil gracias y saludos.
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Gracias por compartir tu situación con tanta honestidad. Entiendo que es muy difícil sostener una relación en la que, por un lado, sientes amor, admiración y gratitud por la persona con la que llevas casi treinta años, y por otro lado aparece algo que te duele, te genera desconfianza y afecta a vuestra convivencia. La contradicción que expresas —“es una persona maravillosa” y, al mismo tiempo, “hay algo que no puedo aceptar”— es una de las más duras de gestionar en pareja.
El consumo de cocaína, aunque sea solo los fines de semana, no es un hábito inocuo. Afecta al estado de ánimo, a la salud física y mental y, como tú misma notas, a la calidad de la relación. Que él lo haya ocultado también influye, porque genera una sensación de falta de transparencia que erosiona la confianza. Desde un punto de vista psicológico y sistémico, la pareja funciona como un sistema en el que lo que hace uno repercute en el otro, de manera que no se puede separar del todo lo que es “su vida y su cuerpo” de lo que es “nuestro vínculo y nuestra convivencia”.
Tu derecho a no sentirte mal es legítimo. No se trata de prohibirle, controlar o decidir por él, sino de reconocer que el consumo tiene consecuencias en tu bienestar y en la relación. Lo que puedes hacer es expresar con claridad cómo te sientes, qué límites necesitas poner para protegerte y qué cambios consideras imprescindibles para que la relación siga siendo sana. En algunos casos, puede ser útil acudir a terapia de pareja o a un espacio individual para cada uno, donde trabajar tanto el consumo como la comunicación.
Amar a alguien no significa aceptar todo sin condiciones. Significa también cuidar de ti misma y de la relación. El hecho de que hasta ahora vuestra historia haya sido positiva es un punto a favor, pero justamente por eso merece la pena abordar este tema de manera abierta y sin minimizarlo. Buscar ayuda profesional puede daros un marco para entender mejor qué lugar ocupa el consumo en vuestras vidas y decidir juntos el camino a seguir.
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Yo visualizo momentos de éxito de ser una persona importante,Exitosa o famosa,Con una linda familia
Yo visualizo momentos de éxito de ser una persona importante,Exitosa o famosa,Con una linda familia y a parte de eso, También hablo conmigo mismo calladamente solo en mi mente conmigo mismo,Como si fueran varias personas dentro de mis pensamientos que estuvieran Hablando conmigo,Eso Es Bueno O Es Malo??.
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Lo que compartes es algo que muchas personas experimentan en mayor o menor medida y que no necesariamente indica un problema. Imaginar momentos de éxito, pensar en cómo sería tu vida en determinadas circunstancias o incluso mantener un diálogo interno son procesos normales de la mente. Tener un “autodiálogo” ayuda a organizar ideas, a motivarse o a reflexionar sobre decisiones, y puede tomar la forma de voces o personajes internos que representan distintas partes de ti mismo: tus dudas, tus deseos, tu lado más crítico o el más soñador.
Lo importante es diferenciar cuándo estas experiencias forman parte de la vida cotidiana y cuándo empiezan a interferir con tu bienestar. Si esas fantasías y conversaciones internas te sirven para motivarte, para proyectar objetivos o para conocerte mejor, no son algo negativo. Se convierten en un problema solo si sustituyen de manera constante la vida real, si te aíslan de los demás o si te generan angustia al sentir que pierdes el control sobre ellas.
Desde un enfoque cognitivo-sistémico, estos diálogos internos pueden entenderse como distintas voces de tu identidad que buscan expresarse. En terapia se trabaja en darles un sentido, integrar esas partes y utilizarlas como recursos en lugar de vivirlas como algo extraño o preocupante. De hecho, muchas veces aprender a escuchar lo que esas “voces internas” representan puede ser una oportunidad para crecer y comprenderte mejor.
En conclusión: fantasear y hablar contigo mismo no es malo en sí mismo; puede ser incluso una herramienta de autoconocimiento. La clave está en observar si te ayuda a avanzar o si, por el contrario, te bloquea y te aleja de la vida que quieres vivir. Si sientes que te limita o te genera dudas constantes, pedir apoyo profesional puede darte claridad y ayudarte a equilibrar tu mundo interno con tu vida cotidiana.
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Yo no puedo dejar ese vicio y mi esposo me llevó a esos casinos y ahora no se como salir digo ya no
Yo no puedo dejar ese vicio y mi esposo me llevó a esos casinos y ahora no se como salir digo ya no voy air y siempre voy solo a perder a el no le interesa perder dinero pero a mi sí
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Lo que te está pasando no es falta de fuerza de voluntad, es un patrón de enganche que se ha ido instalando y que ahora se activa casi solo. El juego no engancha solo por el dinero, engancha por la emoción, la expectativa, el “a ver si esta vez sí”, y eso hace que aunque racionalmente sepas que pierdes, el impulso vuelva.
Además hay un factor importante en tu caso: tu entorno. Si tu esposo normaliza el casino y no le da importancia a perder, a ti te deja sin un apoyo claro para frenar. Y eso hace mucho más difícil salir.
Desde una mirada cognitiva, hay un bucle muy claro: ganas → juegas → pierdes → te sientes mal → prometes no volver → pasa el tiempo → vuelve la urgencia → repites. No es que no quieras parar, es que el sistema ya está condicionado.
La salida no pasa solo por “decir que no voy”, porque eso ya lo has intentado. Necesitas cambiar el contexto. Evitar los lugares, no llevar dinero disponible, poner límites reales (por ejemplo, que otra persona gestione ciertas finanzas al inicio), y sobre todo no exponerte “un poco”, porque el poco suele reactivar todo.
También es importante que tu esposo entienda que para ti esto sí es un problema. No desde la crítica, sino desde cómo te está afectando. Si él no cambia su postura, tú igualmente necesitas protegerte, aunque eso implique no acompañarle o tomar distancia de ese entorno.
Y hay algo clave: no estás sola en esto. El juego puede generar una adicción real, y en esos casos buscar ayuda profesional o grupos específicos (como jugadores en rehabilitación) suele marcar la diferencia.
No es que no puedas salir, es que necesitas más que fuerza de voluntad: necesitas estrategia y apoyo.
Y el hecho de que estés viendo claramente que te hace daño ya es el primer paso importante.
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Cuando una relación larga y significativa termina, como la tuya, que duró 9 años, es completamente n
Cuando una relación larga y significativa termina, como la tuya, que duró 9 años, es completamente natural que haya un proceso de duelo. Este proceso implica aceptar la pérdida, adaptarse a una vida sin esa persona, reubicar emocionalmente a ese vínculo, y eventualmente abrirse a nuevas experiencias.
Pero cuando el duelo no se resuelve completamente (por múltiples razones: dolor profundo, vínculos no cerrados, idealización de la relación, o incluso traumas en esa relación), pueden quedarse "atascadas" ciertas emociones. Y eso se manifiesta en lo que estás describiendo en el día a día en cosas como:
-Bloqueo emocional: como si una parte de ti todavía estuviera ligada a ese pasado.
-Ambivalencia con el amor: quieres abrirte, pero algo te frena o te fastidia.
-Rechazo o apatía hacia nuevas relaciones: a veces es una forma inconsciente de protegerse del dolor, del abandono o de repetir patrones. Te propongo que explores esta parte que puede estar sucediendo e impidiéndote rehacer tu vida.
Si sientes que necesitas ayuda para transitar esto no dudes en ponerte contacto conmigo y concertar una cita, estoy aquí para ayudarte.RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
El texto que has elaborado tiene una buena base clínica y transmite comprensión, pero puede afinarse para que suene más cercano, menos “explicativo” y más terapéutico, especialmente en un contexto como consultas online donde la persona busca sentirse entendida antes que analizada.
Te propongo una versión más integrada, manteniendo tu enfoque pero con un tono más directo y humano:
Cuando una relación larga e importante termina, como la que has vivido durante tantos años, es completamente normal que quede un proceso de duelo abierto. No se trata solo de aceptar la pérdida, sino de recolocar a esa persona emocionalmente y reconstruirte sin ese vínculo.
A veces ese proceso no se cierra del todo, y no es porque estés haciendo algo mal, sino porque el vínculo ha sido profundo. Entonces pueden quedarse partes “enganchadas” al pasado, y eso se nota en el día a día sin que siempre sepamos por qué.
Puede aparecer una sensación de bloqueo, como si una parte de ti no avanzara del todo. También esa ambivalencia que describes: querer abrirte, pero a la vez sentir rechazo, apatía o incluso molestia cuando aparece la posibilidad de algo nuevo.
Muchas veces esto no es falta de ganas, sino una forma de protección. Cuando algo ha dolido mucho, el sistema aprende a frenar antes de volver a exponerse.
No significa que no puedas rehacer tu vida, significa que hay una parte de ese duelo que aún necesita ser entendida y elaborada.
Trabajar esto no es olvidar ni forzarte a pasar página, es poder integrar lo vivido para que no siga condicionando lo que viene.
Si sientes que esto encaja contigo, puede ser un buen momento para acompañarte en este proceso y darle un lugar a todo lo que aún está pendiente.
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Hola, llevo dos años con mi novio el tiene 29 y yo 21 trabaja todo el día al igual que yo, casi nunc
Hola, llevo dos años con mi novio el tiene 29 y yo 21 trabaja todo el día al igual que yo, casi nunca tiene ganas de tener relaciones dice que por cansancio y cuando tenemos acaba solo masturbándose el solo,antes el consumía videos pornograficos pero lo dejo de hacer se debe a costumbre o cansancio?
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Gracias por compartir tu situación, porque sé que puede generar mucha confusión y dudas en la pareja. Lo que cuentas puede tener varias lecturas, y lo importante no es solo si es por “costumbre” o “cansancio”, sino cómo os está afectando a ambos.
Desde una mirada cognitiva, es posible que tu novio haya asociado durante tiempo la excitación y el placer principalmente a la masturbación con pornografía, y aunque ahora lo haya dejado, su cuerpo y su mente sigan respondiendo más fácilmente a ese hábito que a la relación sexual compartida. También puede influir el cansancio real de la rutina laboral, que reduce el deseo y hace más fácil recurrir a lo que le resulta rápido y familiar. Desde la perspectiva sistémica, se nota que la dinámica está empezando a generar distancia entre vosotros, porque para ti no es solo la falta de relaciones, sino el significado de que él prefiera hacerlo solo, y eso inevitablemente despierta inseguridad o frustración.
No hay una única respuesta cerrada, pero sí un camino claro: hablarlo de manera abierta, sin reproches, preguntándole cómo se siente él, qué le pasa con la intimidad y qué necesitáis ambos para volver a conectar. No es un problema de atracción necesariamente, sino de cómo se ha ido configurando la sexualidad en la relación. A veces es útil un acompañamiento sexológico o de terapia de pareja para explorar sin tabúes qué lugar tiene el deseo de cada uno y cómo reconstruir la intimidad.
La clave es no quedarte con la idea de que es “tu culpa” o que él “ya no te desea”. Lo que ocurre tiene explicación y tiene salida si lográis afrontarlo juntos, con comunicación y, si hace falta, con apoyo profesional.
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Hola Yo soy una mujer 34 años cosas especifica me ganas de defecar por ejm: Cuando viajo .Salgo o Mi
Hola Yo soy una mujer 34 años cosas especifica me ganas de defecar por ejm: Cuando viajo .Salgo o Mi esposo ocupa el Baño cortando el cabello no puedo controlar trato y nada me mucha pena hablarlo con mi esposo Me limito ha salir trato de pensar otra cosa y nada me siento triste lloro trato de hacer mis necesidades ante pero nada es exactamente es ese momento con el baño ocupado salgo disfrutar ando pendiente que tenga un baño cerca Quiero es estar en casa encerrada ..solo cuando me da algunas ocasiones no aguanto eso me afecta hace mucho tiempo pero diferente episodio ..Hay tiempo que no me da pero vuelve siento que no soy normal ..no tengo como controlar eso de Mi
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Lo que describes, aunque te haga sentir muy sola y “anormal”, es más frecuente de lo que parece y suele tener que ver con cómo tu sistema nervioso responde al estrés, la anticipación o la falta de control. En situaciones como viajar, salir de casa o encontrar el baño ocupado, se activan señales de alerta y el intestino responde con urgencia, aunque físicamente no haya una causa orgánica grave. Esto puede generar un círculo: el miedo a que pase hace que estés más pendiente, esa tensión activa tu aparato digestivo y la urgencia aumenta.
Desde un enfoque cognitivo, no es que “no puedas controlar” porque haya algo mal en ti, sino que tu cerebro ha asociado esas situaciones con peligro o vergüenza, y por eso tu cuerpo reacciona. Desde una mirada sistémica, esto se ve como una interacción entre tu ansiedad, tus hábitos y las situaciones que vives: cuanto más evitas salir o más planificas en torno al baño, más se refuerza el problema.
Lo que puede ayudarte es abordarlo en dos frentes. Por un lado, descartar causas médicas con tu médico de cabecera o un gastroenterólogo para quedarte tranquila de que no hay un problema orgánico. Por otro, trabajar con un psicólogo en ansiedad anticipatoria y control de la urgencia intestinal; hay técnicas específicas de relajación, exposición gradual y manejo de pensamientos que reducen mucho estos episodios y te devuelven libertad para salir sin miedo.
No es raro ni estás sola; son síntomas muy parecidos a los que presentan personas con colon irritable, ansiedad intestinal o fobia a no encontrar un baño. Con apoyo adecuado puedes recuperar tu vida social y sentir que vuelves a tener control sobre tu cuerpo. El primer paso ya lo has dado al contarlo.
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Buenos días tengo una niña de cuatro años y come de todo en la casa en la guardería es jugando y ala
Buenos días tengo una niña de cuatro años y come de todo en la casa en la guardería es jugando y ala hora d comer llora no come x q aya con un jugo ledio un colico
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Buenos días, gracias por compartir tu preocupación. Lo que cuentas es bastante habitual en niños pequeños: en casa suelen comer con confianza porque el ambiente es seguro y conocido, mientras que en la guardería aparecen resistencias, llanto o rechazo a la comida. No significa que tu hija tenga un problema grave, sino que probablemente esté asociando ese momento con nervios, con distracción por el juego o incluso con la experiencia de haber tenido un cólico, lo cual puede haber generado miedo o rechazo al volver a sentarse a la mesa allí.
Desde la mirada cognitiva, los niños a veces desarrollan asociaciones rápidas: si un día comiendo en un lugar sintió malestar, su mente puede unir “comer en la guardería = dolor” y a partir de ahí evitar la situación. Desde lo sistémico, también influye la dinámica del entorno: el ruido, el ritmo del grupo, el hecho de que las cuidadoras no sean papá o mamá y la niña se sienta observada.
Lo recomendable es trabajar de forma conjunta con la guardería para que la hora de la comida se viva como algo tranquilo, sin presión ni castigos, con acompañamiento cariñoso y paciencia. Puedes preguntar si permiten que lleve al principio algún alimento familiar que le guste, o algún objeto de transición que le dé seguridad. En casa, hablarle con calma y normalidad sobre la comida en la escuela, sin dramatizar, también ayuda.
No parece un problema de que “no sepa comer”, sino de adaptación y de emociones asociadas. Con tiempo, apoyo y sin forzar, lo más probable es que vaya superando esta resistencia y pueda volver a comer allí con la misma naturalidad con la que lo hace en casa.
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Mi pareja hace cómo mímicas cómo si estuviese hablando sola pero nunca se le escucha nada y lo hace
Mi pareja hace cómo mímicas cómo si estuviese hablando sola pero nunca se le escucha nada y lo hace casi siempre que está frente al espejo en el baño, ella no se da cuenta que la veo.
Del resto tiene un comportamiento completamente normalRESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Lo que estás observando puede resultar inquietante, pero no necesariamente indica algo grave. Antes de sacar conclusiones, es importante entender el contexto y la función de esa conducta.
Hay personas que, sin darse cuenta, ensayan conversaciones internamente y las acompañan con gestos, muecas o movimientos de labios. Especialmente frente al espejo, esto puede tener que ver con autorregulación, ensayo social o incluso procesamiento emocional. Es más frecuente de lo que parece y no implica por sí mismo un problema psicológico.
Desde una mirada cognitiva, podría ser una forma de organizar pensamientos, anticipar situaciones o “practicar” interacciones. El hecho de que no emita sonido y que en el resto de su vida funcione con normalidad es un dato importante a favor de que no estamos ante algo desorganizado o patológico.
También hay personas que utilizan el espejo como una forma de contacto consigo mismas, como si se vieran desde fuera. Puede parecer extraño desde fuera, pero cumple una función interna.
La clave aquí no es tanto lo que hace, sino si hay otros signos asociados: desconexión de la realidad, cambios de comportamiento, dificultad en su vida diaria… Por lo que cuentas, no parece ser el caso.
Más que observar en secreto y generar hipótesis, sería más útil, si hay confianza, abrirlo desde la curiosidad y sin juicio. Algo sencillo como comentar lo que has visto, sin acusar ni interpretar, puede darte mucha más información real que cualquier suposición.
No todo comportamiento poco habitual es un problema. A veces es simplemente una forma particular de procesar el mundo interno.
Y por lo que describes, de momento encaja más con eso que con algo clínico.
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Estoy en proceso de hacerme las pruebas de autismo en adulto en un psicólogo privado y quería saber
Estoy en proceso de hacerme las pruebas de autismo en adulto en un psicólogo privado y quería saber si el resultado fuera positivo podría trátame en la seguridad social o solo vale el diagnóstico si me lo hacen en la seguridad social y no por lo privado. Gracias
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Tu duda es muy comprensible. En España, un diagnóstico hecho en consulta privada por un psicólogo o psiquiatra es totalmente válido a nivel clínico y personal, te sirve para entender tu situación, iniciar tratamiento y acceder a recursos terapéuticos privados. Sin embargo, cuando se trata de la Sanidad Pública o de ciertos trámites administrativos (acceso a prestaciones, valoración de discapacidad o dependencia), normalmente se requiere que el diagnóstico esté emitido o confirmado por profesionales de la Seguridad Social o de los equipos públicos de salud mental.
Lo que suele hacerse en estos casos es llevar el informe privado a tu médico de cabecera, para que lo derive a salud mental. Allí pueden revisarlo, valorar tu caso y confirmar el diagnóstico dentro del sistema público. De esta manera, el informe privado te ayuda a acelerar el proceso y a tener una base sólida, pero es probable que necesites la validación en lo público si quieres acceder a seguimiento, apoyos o beneficios específicos.
En resumen: el informe privado es válido y útil, pero si tu objetivo es recibir tratamiento dentro de la Seguridad Social o solicitar algún recurso oficial, conviene que lo lleves a tu médico para que lo incorporen y lo reconozcan en tu historial público.
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Odio mi cuerpo siento que las parejas que he tenido solo me han utilizado para sexo . Soy gorda y y
Odio mi cuerpo siento que las parejas que he tenido solo me han utilizado para sexo .
Soy gorda y ya a mi edad todo cuelga . Hace un mes conocí al alguien viene a mi casa se queda los fines de semana tenemos mucha actividad sexual . Pero siento que está conmigo solo por sexo y por mis atenciones y que mi cuerpo no le gusta por la manera que me mira y por qué me dió a entender que no me lleva en su moto por mi peso . Eso me entristece y quiero terminar la relación. También me dice que si los dos tenemos mucho sexo por qué yo no adelgazo ..
Siento que ve en mi a la mamá que no tuvo y la mujer ardiente que no había tenido pero que mi cuerpo no le gusta ..RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Lo que estás sintiendo tiene mucho sentido, porque no solo duele lo que él hace o dice, sino cómo eso conecta con algo más profundo en ti: la sensación de no ser elegida por quien eres, sino utilizada por lo que das.
Aquí hay dos planos que se están mezclando. Por un lado, tu historia: experiencias donde te has sentido valorada solo desde lo sexual, lo que va erosionando la autoestima y la relación con tu propio cuerpo. Y por otro, lo que está ocurriendo ahora: una relación donde hay señales claras de falta de respeto y de cuidado emocional.
Que alguien te diga que no te lleva en su moto por tu peso o que cuestione tu cuerpo mientras mantiene una vida sexual contigo no es neutro. Eso no es torpeza, es una forma de desvalorización. Y es normal que eso te entristezca y te haga sentir insegura.
Desde una mirada cognitiva, es importante separar dos cosas: cómo te ves tú y cómo te está tratando él. Tu malestar con tu cuerpo es real, pero eso no justifica aceptar dinámicas donde no te sientes elegida ni respetada.
Desde lo relacional, lo que describes sugiere un vínculo poco equilibrado: tú das atención, cuidado, disponibilidad; él recibe eso y mantiene el componente sexual, pero no parece sostenerte desde un lugar afectivo sólido. Y tú misma ya estás percibiendo eso con bastante claridad.
La pregunta clave aquí no es si a él le gustas lo suficiente, sino si esta relación te hace bien. Y por lo que cuentas, parece que no.
Querer terminar no es una reacción impulsiva, es una forma de protegerte. A veces lo más sano no es intentar encajar en la mirada del otro, sino salir de un lugar donde no te están mirando como mereces.
No necesitas cambiar tu cuerpo para ser válida. Necesitas estar en un vínculo donde no tengas que sentirte así.
Y el hecho de que puedas verlo y ponerle palabras ya es un paso muy importante.
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Hola, tengo 16 años, llevo imaginando escenarios falsos desde muy chica, la mayoria de las veces en
Hola, tengo 16 años, llevo imaginando escenarios falsos desde muy chica, la mayoria de las veces en base a novelas que veia. Estuve leyendo las consultas de las personas y me identifico mucho con ellas porque practicamente es como lo estuve experimentando. hace un tiempo descubrí mediante las redes sociales e Internet que existe este posible problema llamado ensoñación excesiva y desde entonces he estado muy preocupada y con miedo debido a que es posible que lo tenga, estuve haciendo terapia con mi psicologa pero aun no he podido decirle sobre este comportamiento que he tenido desde mi infancia. Necesito algún asesoramiento sobre si esto se puede tratar y como decírselo a ella. Cabe decir que estos "escenarios falsos" los hacia durante el mayor tiempo del día. Pero desde hace un tiempo que ya lo estoy evitando de hacer menos haciendo otra actividades que me entretengan y me conecten con la realidad. Creo que este accionar lo pude haber generado por vivir en una familia disfuncional y con traumas que me han dejado mis padres. Necesito saber como empezar a hablar esto con mi Psicologa. Espero una respuesta pronto, gracias.
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Gracias por abrirte de esta manera y compartir algo tan íntimo. Lo que cuentas encaja mucho con lo que se llama ensoñación excesiva, y es normal que al leer experiencias parecidas te hayas preocupado. Lo más importante es que ya has dado un paso enorme: reconocerlo y darte cuenta de que puede estar relacionado con tu historia familiar y con la manera en que encontraste de sobrellevar momentos difíciles.
La ensoñación excesiva no es una enfermedad “sin salida”. Es más bien un mecanismo de afrontamiento: tu mente encontró un refugio en las fantasías para aliviar la soledad, el dolor o el caos del entorno. Eso te protegió de niña, pero ahora que tienes 16 años y quieres estar más presente en tu vida, notas que te limita. Lo positivo es que ya empezaste a buscar alternativas: actividades que te conectan con la realidad y reducen el tiempo de ensoñación. Ese es exactamente el camino.
Con tu psicóloga puedes hablarlo de manera simple y honesta. No hace falta usar términos técnicos si te da miedo: puedes decirle algo como “Paso mucho tiempo imaginando historias, desde que era chica. A veces me absorben tanto que pierdo la noción del tiempo. Leí sobre la ensoñación excesiva y me preocupa que sea lo que me pasa, me gustaría trabajarlo contigo”. A los terapeutas nos ayuda mucho cuando un paciente trae estas inquietudes, porque abre la puerta a entender mejor lo que vive y a diseñar estrategias concretas.
Sí, se puede tratar. No es cuestión de eliminar tu mundo imaginario de golpe, sino de regularlo: entender qué te aporta, qué necesidad está cubriendo y cómo puedes satisfacerla también en la vida real. Se trabaja con técnicas para manejar la ansiedad, mejorar la concentración, y poco a poco sustituir parte del tiempo de fantasía por experiencias reales más gratificantes.
Tu miedo es comprensible, pero también es una señal de que estás lista para compartirlo. Al hablarlo con tu psicóloga no solo no te va a juzgar, sino que seguramente va a sentirse agradecida de que lo pongas en palabras. Eso puede ser el inicio de un trabajo que te ayude a recuperar control y a integrar tu mundo interno con tu vida real de una manera más sana.
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Mi marido hace poco me dijo que me quiere pero no me ama, es que hace un tiempo con mi menopausia lo
Mi marido hace poco me dijo que me quiere pero no me ama, es que hace un tiempo con mi menopausia lo rechace sexualmente y descuide la conexión emocional, no me puede decir que me quiere o me ama dice. Yo siento que me quiere y ama por cómo me siente en la cama . Es como si estuviera bloqueado a decirme que me ama o que inconscientemente está resentido por mis rechazos.
Siento que me ama y que el estrés que es mucho y mi problema de menopausia nos alejaronRESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Lo que estás viviendo es muy doloroso, pero también tiene bastante sentido si lo miramos desde cómo se construye y se rompe la conexión en pareja. No estás ante una “falta de amor” clara, sino ante un vínculo que se ha resentido y que ahora está más bloqueado que roto.
Cuando él te dice “te quiero pero no te amo”, muchas veces no está describiendo una verdad definitiva, sino un estado emocional actual. Es como si dijera: “hay afecto, hay historia, pero ahora mismo no siento la conexión como antes”. Y eso suele aparecer después de etapas donde uno de los dos se ha sentido rechazado o desconectado, como puede haber ocurrido con lo que cuentas de la menopausia.
Desde una mirada relacional, el rechazo sexual sostenido (aunque tenga una causa totalmente comprensible) muchas veces se vive por la otra parte no solo como falta de sexo, sino como falta de deseo, de elección. Y eso puede generar una herida que luego se convierte en distancia o incluso en una especie de protección emocional: “no me implico tanto para no volver a sentir eso”.
Lo que tú percibes también es importante: sigues sintiendo que hay amor en él, en cómo está, en cómo responde, en lo que ocurre en la intimidad. Eso sugiere que el vínculo no ha desaparecido, pero sí está condicionado por lo vivido.
Desde lo cognitivo, es posible que él esté en una especie de bloqueo: quiere, pero no se permite sentir o nombrar como antes. Y tú, por tu parte, puedes estar intentando confirmar que ese amor sigue ahí, lo que a veces añade presión sin querer.
La clave ahora no es convencerle de que te ama, sino reconstruir la conexión sin exigencia. Volver poco a poco a la cercanía emocional, a los gestos, a la complicidad, sin que todo pase por una etiqueta (“¿me amas o no?”).
También es importante que puedas validar lo que pasó sin culpabilizarte. La menopausia no es una elección, y lo que ocurrió tiene contexto.
No parece una historia cerrada, parece una relación que ha pasado por una distancia importante y que ahora necesita reconstruirse desde otro lugar.
Y eso, si ambos estáis, es posible.
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Llevo desde los 11 años teniendo escenarios ficticios en donde siempre impresiono fisicamente y pers
Llevo desde los 11 años teniendo escenarios ficticios en donde siempre impresiono fisicamente y personalmente a personas, es como me doy cuenta de que le gusto a una persona y me obsesiono diariamente en escenarios ficticios con musica en los que esa persona me ve como inalcanzable y me ve increíble, ns nunca le habia dado importancia hasta que he tenido pareja y relacionado con mi toc me hace obsesionarme con la idea de que si me obsesiono con gustarle tanto y impresionar a esas personas aunque no tenga ni quiera la minima interaccion con ellas sea por algo. Si alguien me puede ayudar, gracias.
Y por cierto, sufri TCA a los 12 años y aun sigo teniendolo, por si ayuda a la respuesta ;)RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Lo que describes tiene bastante coherencia si lo miramos como un mismo sistema que intenta darte seguridad en tres niveles: autoestima, vínculo y control. No son cosas separadas, están conectadas.
Desde pequeña has creado escenarios donde eres vista, deseada, “inalcanzable”. Eso no es casual. Suele aparecer cuando hay una necesidad profunda de validación o de sentir valor propio. La fantasía cumple la función de darte eso de forma inmediata y controlada: tú decides cómo te ven, cómo reaccionan y qué sientes. No hay riesgo real.
El tema no es que fantasees, es que tu mente ha aprendido a usar esa vía como principal forma de regular cómo te sientes contigo misma. Y ahí se conecta con el Trastorno obsesivo compulsivo y también con el TCA: todos comparten un intento de controlar la inseguridad o la autoimagen.
Cuando ahora aparece la pareja, el sistema se activa más. Porque lo real introduce algo que la fantasía no tiene: incertidumbre. Entonces el TOC hace lo suyo, que es cuestionar: “¿y si esto significa algo?”, “¿y si en realidad quiero gustar a otros?”, “¿y si no estoy siendo fiel emocionalmente?”. Y te engancha en el análisis.
La clave aquí es entender esto: el contenido de la fantasía no define lo que quieres en la realidad. Define lo que tu mente usa para regularse. Que aparezcan otras personas no significa que las desees, significa que son “pantallas” donde proyectas esa necesidad de sentirte vista y valiosa.
El problema no es la fantasía, es la interpretación que haces después. Ahí es donde el TOC se alimenta.
El trabajo no es eliminar esos escenarios de golpe, sino cambiar la relación con ellos. Notarlos, dejarlos pasar sin analizarlos, sin sacar conclusiones. Y, en paralelo, trabajar la base: autoestima, validación interna y tolerancia a no controlar cómo te ven los demás.
También es importante integrar el TCA en el proceso, porque la imagen corporal y la necesidad de validación están muy ligadas.
No estás descubriendo “algo oculto sobre ti”. Estás viendo cómo tu mente ha aprendido a protegerte.
Y eso, con el enfoque adecuado, se puede reorganizar sin perder quién eres.
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Hola mi pareja ya no tiene relaciones con migo 3 veces en un año termina en cinco minutos. Pero se m
Hola mi pareja ya no tiene relaciones con migo 3 veces en un año termina en cinco minutos. Pero se masturba con porno por la mañana y por la noche y se tira una hora cada vez será que ya no me desea gracias. Y siempre evita hablar del tema se queda callado me dice que me quiere y nada más.
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Lo que describes es muy doloroso, y es normal que lo interpretes como falta de deseo hacia ti. Pero si miramos bien la situación, no parece un problema de “no le gustas”, sino de cómo está funcionando su sexualidad ahora mismo.
Hay un patrón bastante claro: consumo frecuente de pornografía + masturbación prolongada + dificultad para mantener relaciones contigo. Eso suele generar una desconexión progresiva entre la excitación individual (rápida, controlada, con estímulos intensos) y la excitación en pareja (más emocional, menos inmediata).
Desde una mirada cognitiva, el cerebro se acostumbra a un tipo de estímulo muy concreto (porno, ritmo, fantasía, control total), y luego le cuesta responder en una relación real. No es que no te desee, es que su sistema está “entrenado” de otra manera.
Además, el hecho de que evite hablar del tema es importante. No hablar suele indicar incomodidad, vergüenza o sensación de no saber qué hacer, más que desinterés. Pero claro, para ti eso se vive como distancia y abandono.
Desde lo relacional, ahora mismo hay un desequilibrio: tú buscas conexión y claridad, y él se cierra. Y eso, más que el sexo en sí, es lo que más desgasta.
La clave aquí no es solo preguntarte si te desea, sino si él está dispuesto a implicarse en cambiar esta dinámica. Porque esto no se resuelve solo. Requiere que él reconozca lo que está pasando y haga ajustes (reducir porno, reconectar con la sexualidad en pareja, etc.).
Tú no puedes sostener esto sola.
Es importante que puedas expresarle cómo te sientes sin acusar, pero también sin minimizarlo. No es un detalle menor, está afectando al vínculo.
No parece una relación sin deseo, parece una sexualidad desplazada fuera de la pareja.
Y eso, si ambos queréis, se puede trabajar… pero necesita implicación por su parte, no solo comprensión por la tuya.
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buenas, tengo un problema y creo que es ensoñasion exesia porque no paro de imaginar cosas que nova
buenas, tengo un problema y creo que es ensoñasion exesia porque no paro de imaginar cosas que nova a pasar y esto me afecta en los estudios la verdad me frustra y quiero dejarlo, tambien suelo imagianr mujeres, niñas o hombres muertos en mi habitacion o que alguien me vijila o escuchar cosas, la verdad es muy molesto por que etsoy estudiando y no puedo consentrarme, tambien cuando esucho musica y que imagino que salvo genet que muero, que revivo, que tengo podres, que soy alguien increible, imagino gente que no esiste y muchas veces me encariño y cuando recuerdo que no existen me pongo trsite, tengo amigas, tengo novio mi familia esta bien tengo buena relacion con mis padre, y no entiendo a que se debe esto, slago los fines de semana y nunca estoy mas de 24 horas encerada en mi habiatcion, tambien tengo mucha flojera y adiccion al movil y eso me afecta, hace un años tenia un amigo imaginario pero deje de imaginarlo por que tambien me hacia mal, tengo 18 años y no creo que esto sea normal, si alguien sabe que pasa o puede darme consejos estaria muy agradecia, estoy considerando ir al psicolo si esto no mejora pero queria saber si alguien tiene algun cinsejo, gracias
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Lo que te está pasando tiene sentido, pero es importante tomarlo en serio sin asustarte de más. Aquí no hay una sola cosa, hay varias que se están juntando y por eso te está desbordando.
Por un lado, tienes una imaginación muy activa que se ha ido convirtiendo en ensoñación excesiva: escenas intensas, con emoción, con música, donde eres alguien especial o pasan cosas muy potentes. Eso, cuando crece mucho, empieza a quitar espacio a la vida real y a la concentración, como te está ocurriendo.
Pero hay otro punto importante que no conviene ignorar: no solo imaginas, sino que a veces sientes como si hubiera alguien en la habitación, como si te vigilaran o incluso escuchas cosas. Ahí ya no estamos solo en fantasía voluntaria, sino en un nivel de activación mental que necesita ser atendido.
Esto no significa que estés “loca”, significa que tu sistema está sobrecargado. Puede haber ansiedad alta, saturación mental, uso excesivo del móvil, estímulos constantes… y todo eso hace que la mente pierda un poco el límite entre lo que imagina y lo que percibe.
El hecho de que te encariñes con personajes y luego te entristezca que no existan también encaja con una necesidad emocional que estás cubriendo ahí, no con algo raro en sí.
La clave es esta: no intentes solucionarlo sola.
Ir al psicólogo no es el último recurso, es el paso adecuado ahora. Cuanto antes lo trabajes, más fácil es regularlo. Además, sería recomendable una valoración clínica para ver bien ese tema de “escuchar o sentir presencias”, aunque muchas veces está ligado a ansiedad y se puede trabajar bien.
Mientras tanto, te pueden ayudar algunas cosas: reducir música con fantasía intensa, limitar el uso del móvil, mantener rutinas claras, estudiar en espacios compartidos si puedes, y cuando te “vayas”, volver suavemente sin enfadarte contigo.
No estás perdiendo el control, estás en un punto donde tu mente necesita ayuda para reorganizarse.
Y has hecho algo muy importante: darte cuenta y pedir ayuda. Eso ya es el inicio del cambio.
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¿Psicológicamente cuál sería la explicación de no erectarse con una mujer que no te gusta ni físicam
¿Psicológicamente cuál sería la explicación de no erectarse con una mujer que no te gusta ni físicamente, ni de otra manera? ¿Y si eso es posible?
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Sí, es posible, y tiene una explicación sencilla desde la psicología. La excitación y la respuesta sexual no son un reflejo mecánico que se active siempre de la misma manera, sino que dependen de factores emocionales, cognitivos y relacionales. Si una persona no siente atracción hacia alguien —ni física, ni emocional, ni de otro tipo—, lo más normal es que el cuerpo no responda con una erección. La respuesta sexual masculina no está desconectada de lo que pensamos o sentimos, sino que está muy influida por el deseo, la motivación y el contexto en el que ocurre el encuentro.
A veces se tiende a interpretar como un problema algo que en realidad es coherente con lo que uno siente. De hecho, la falta de erección en ese caso puede considerarse una forma de “coherencia psicológica”: el cuerpo refleja que no hay interés ni conexión. Otra cosa distinta es cuando la dificultad se presenta incluso en situaciones en las que sí existe atracción, lo que puede estar relacionado con ansiedad de rendimiento, estrés, experiencias pasadas o problemas de autoestima.
Desde un enfoque cognitivo-sistémico, se entiende que la sexualidad es un fenómeno complejo donde intervienen tanto la mente como el cuerpo y las relaciones. No tener una erección con alguien por quien no se siente atracción no es un fallo, sino una manifestación natural de que la intimidad requiere deseo, conexión y contexto adecuados.
Preguntas populares
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Hola, buenas tardes. Quería consultarles sobre el caso de mi padre. Está en tratamiento psiquiátrico
Buenos dias : desconozco que dosis tomaba de Olanzapina ,respecto al Lamictal…