¿Cómo se diagnostican los trastornos alimenticios?
¿Cómo se diagnostican los trastornos alimenticios?
7 respuestas
Si tu pregunta es porque tienes algún familiar bajo sospecha, puedes hacerte unas preguntas básicas para confirmar tus preocupaciones. Estas preguntas puedes encontrarlas en el test ABOS que lo tienes disponible en Internet. Si alcanza los 19 puntos, no dudes la necesidad de un especialista.
Consigue respuesta gracias a la consulta online
¿Necesitas el consejo de un especialista? Reserva una consulta online: recibirás todas las respuestas sin salir de casa.
Podemos empezar a sospechar de un trastorno alimenticio cuando la persona deja de consumir las calorías necesarias para su correcto funcionamiento según sea su edad, estatura, sexo, ritmo de vida, etc. Los trastornos más conocidos son la anorexia y la bulimia. Tanto en uno como en otro, las personas que los padecen piensan la mayor parte del día en cuánto comen y qué comen, o en dejar de hacerlo, y cómo les ven los demás. Tienen una preocupación exagerada por su peso y miedo a engordar. La propia imagen corporal se ve distorsionada, no se corresponde con la realidad. La misma persona puede mostrar comportamientos diversos, a veces, incluso alternándolos en el tiempo. La anorexia tiene como síntomas característicos: miedo intenso a engordar, imagen distorsionada del propio cuerpo, pérdida de peso valorada por un médico, negativa a mantener un peso corporal adecuado según la edad y la estatura. La bulimia presenta episodios de voracidad con otros compensatorios: purga, ayuno, laxantes...
Cuando se sospecha que pueda haber un trastorno de la conducta alimentaria, es importante acudir a un psicólogo especialista en el tema o a un centro especializado en el tema, ya que es un problema extremadamente complejo y con graves consecuencias. En el diagnóstico deben intervenir psicólogos, psiquiatras, médicos y nutricionistas. Es fundamental realizar un buen diagnóstico para poder tratar.
Hay que realizar una historia clínica completa de la persona y la relación familiar. Los criterios diagnósticos más comunes: - Anorexia (pérdida de peso que da lugar a un peso inferior al 85% del esperable, miedo intenso a ganar peso o ser obeso, alteración de la percepción de la silueta, ausencia de menstruación...). - Bulimia (atracones recurrentes con sensación de pérdida de control, miedo intenso a ganar peso y conductas compensatorias como vómito, ejercicio, laxantes, diuréticos...). Tener un TCA es sólo la punta del icerberg, debajo del cual hay factores de vulnerabilidad que hay que trabajar (perfeccionismo, frustración, sensación de descontrol vital, autocrítica, hiperresponsabilidad...). Implicar a la familia en el proceso terapéutico cuando son jóvenes es crucial, además del trabajo multidisciplinar con otros profesionales. Es un trastorno que hay que tratar de manera temprana antes de que cronifique por sus graves consecuencias. Profesionalidad y empatía con la persona afectada.
Si bien la anorexia y la bulimia nerviosas son los trastornos alimentarios más alarmantes como trastornos alimentarios, se consideran otros menos conocidos pero, también, importantes, como por ejemplo, la ingestión persistente de sustancias no nutritivas e inapropiadas para el grado de desarrollo del individuo y culturalmente no aceptado que se denomina Pica, o el trastorno de rumiación donde se regurgita repetidamente la comida o el trastorno de evitación o restricción de la ingestión de alimentos en la que existe deficiencia nutritiva por una falta aparente de interés por alimentarse o por las consecuencias repulsivas de la acción de comer, el trastorno de atracón, por purgas o el síndrome de ingestión nocturna de alimentos. Cualquier alteración requiere un diagnóstico adecuado para ver el alcance del problema y un tratamiento precoz para evitar complicaciones. Saludos.
Se diagnostica un TCA cuando la persona comienza con conductas donde se desarrolla una mala relación con la comida, ya sea por exceso (trastorno por atracón) o por defecto (anorexia o bulimia). En ambos casos, desde que se detecte, esa persona debe ponerse en manos de un buen profesional porque, de los Trastornos de la Conducta Alimentaria, se sale. Un saludo
Hola. Es importante acudir a un psicólogo para poder valorar más específicamente el caso. Aunque hay sintomatología que puede ser indicativa de un TCA, es importante valorar específicamente cada caso y no extraer conclusiones precipitadas. Acudid a un psicólogo o incluso un centro de TCA de vuestra comunidad. Te deseo lo mejor.
Todo el contenido, en particular las preguntas y respuestas, es de carácter informativo y en ningún caso puede sustituir un diagnóstico médico.





