Llevo casi 10 años en pareja y he sido infiel. La infidelidad prácticamente se ha basado en mantener
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Llevo casi 10 años en pareja y he sido infiel. La infidelidad prácticamente se ha basado en mantener conversaciones de sexo a través de redes sociales y ha sido con varias personas. Tras descubrir todo esto mi pareja, obviamente no estamos bien. Me siento fatal por lo que he hecho porque realmente sé que le quiero muchísimo y es con quien quiero compartir mi vida, pero no entiendo por qué he llegado a hacerlo. En parte creo que he querido sacar un lado "guarro" sin ser juzgada, pero a la vez tampoco entiendo porque podría sentarme mal que mi pareja me viera así en cuanto al sexo.
Gracias por compartir algo tan íntimo. Lo que describes es más común de lo que parece: muchas personas viven una contradicción entre el deseo de explorar una parte sexual más libre y el miedo a ser juzgadas por su pareja. La infidelidad, incluso cuando ocurre solo a través de conversaciones o redes, suele ser una forma de buscar validación, excitación o expresión de algo que en la relación principal cuesta mostrar.
Es importante que no te quedes solo en la culpa, sino que puedas entender qué necesidades emocionales o sexuales estabas intentando cubrir, y cómo comunicar ahora lo que sientes sin esconderte detrás del remordimiento. Este tipo de procesos se trabajan muy bien en terapia: comprender el porqué, reparar el daño y reconstruir la confianza.
Si te apetece, podemos abordarlo juntas en sesión online, con calma y sin juicios, para ayudarte a entender lo que ha ocurrido y cómo avanzar desde aquí. Puedes pedir cita online a través de mi perfil.
Es importante que no te quedes solo en la culpa, sino que puedas entender qué necesidades emocionales o sexuales estabas intentando cubrir, y cómo comunicar ahora lo que sientes sin esconderte detrás del remordimiento. Este tipo de procesos se trabajan muy bien en terapia: comprender el porqué, reparar el daño y reconstruir la confianza.
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Hola! Mantener una relación sana a largo plazo es algo que exige por parte de ambos miembros una revisión constante, no sólo del vínculo, sino de como se siente cada uno a nivel personal, que siente y que necesita, o le falta. La fidelidad al fin y al cabo es una decisión personal, es cuando en todo momento, elegimos a nuestra pareja por encima de otras personas.
Sería importante que revisaras que sientes que está faltando en tu vida, que revises las diferentes áreas en las que te desarrollas, incluida la relación de pareja y te ayude a tomar decisiones que sirvan para hacerte cargo de tus necesidades, y transmitirlas a tu pareja.
En todo caso, sería importante también volver a nutrir la relación y volver a restablecer la confianza. Para ello te recomiendaría acudir a terapia de pareja. Espero que vaya todo bien. Saludos
Sería importante que revisaras que sientes que está faltando en tu vida, que revises las diferentes áreas en las que te desarrollas, incluida la relación de pareja y te ayude a tomar decisiones que sirvan para hacerte cargo de tus necesidades, y transmitirlas a tu pareja.
En todo caso, sería importante también volver a nutrir la relación y volver a restablecer la confianza. Para ello te recomiendaría acudir a terapia de pareja. Espero que vaya todo bien. Saludos
Piensa en tu historia de aprendizaje y en tu relación con él o con otras personas, qué has sentido cuando te has mostrado así, qué ha ocurrido, cómo han reaccionado, qué otras personas has visto mostrándose así y qué consecuencias han tenido... Navegar profundamente en estas cuestiones te puede dar la respuesta que buscas sobre la explicación de tu conducta. Ahora la prioridad es recontruir la confianza, si ambos queréis, dejando muy claro los acuerdos, límites y necesidades que tenéis cada uno y ver si estos pueden ser compatibles.
Hola,
Lo que describes suele generar una gran confusión emocional y culpa, sobre todo cuando existe un vínculo afectivo fuerte y la infidelidad no ha tenido lugar desde el desamor, sino desde una contradicción interna.
A veces, este tipo de comportamientos no responden tanto a un deseo de traicionar, sino a una necesidad de explorar partes de uno mismo que no encuentran espacio dentro de la relación: el deseo, la curiosidad, la validación o la libertad de mostrarse sin miedo a ser juzgado. Cuando esas partes quedan reprimidas, pueden buscar expresarse de formas que luego resultan dolorosas o difíciles de comprender.
La situación que estás viviendo puede ser una oportunidad para mirar con honestidad qué estaba ocurriendo dentro de ti antes de esta infidelidad: qué necesitabas, qué sentías que no podías mostrar, y qué lugar ocupa la sexualidad dentro de tu relación y de tu historia personal.
Te animaría a buscar apoyo terapéutico, no solo para entender el porqué de lo sucedido, sino también para integrar lo vivido, reparar el daño y reconstruir la confianza —tanto contigo misma como con tu pareja— desde un lugar más consciente.
Lo que describes suele generar una gran confusión emocional y culpa, sobre todo cuando existe un vínculo afectivo fuerte y la infidelidad no ha tenido lugar desde el desamor, sino desde una contradicción interna.
A veces, este tipo de comportamientos no responden tanto a un deseo de traicionar, sino a una necesidad de explorar partes de uno mismo que no encuentran espacio dentro de la relación: el deseo, la curiosidad, la validación o la libertad de mostrarse sin miedo a ser juzgado. Cuando esas partes quedan reprimidas, pueden buscar expresarse de formas que luego resultan dolorosas o difíciles de comprender.
La situación que estás viviendo puede ser una oportunidad para mirar con honestidad qué estaba ocurriendo dentro de ti antes de esta infidelidad: qué necesitabas, qué sentías que no podías mostrar, y qué lugar ocupa la sexualidad dentro de tu relación y de tu historia personal.
Te animaría a buscar apoyo terapéutico, no solo para entender el porqué de lo sucedido, sino también para integrar lo vivido, reparar el daño y reconstruir la confianza —tanto contigo misma como con tu pareja— desde un lugar más consciente.
Hola, gracias por tu honestidad. Lo que describes refleja cómo a veces nuestras emociones y deseos pueden llevarnos a actuar de formas que nos generan culpa, incluso cuando queremos a nuestra pareja. La terapia cognitivo-conductual puede ayudarte a comprender estos patrones, gestionar la culpa y la ansiedad, y aprender a comunicar tus necesidades de manera saludable. Trabajar con un profesional te permitirá tomar decisiones más conscientes y fortalecer tu relación desde la comprensión y el respeto mutuo.
Un saludo.
Pilar Rapela.
“Tu psicóloga amiga”
Un saludo.
Pilar Rapela.
“Tu psicóloga amiga”
Hola,
Gracias por compartir algo tan íntimo y difícil. Estás en un punto muy importante: el hecho de que reconozcas el daño, que te cuestiones el porqué y que te sientas mal, habla de una parte de ti que sí busca reparar y entender. A veces, la infidelidad no nace solo del deseo, sino de una necesidad emocional no atendida: la de sentirte libre, deseada o explorarte sin miedo al juicio. En tu caso, parece que hay una tensión entre lo que deseas expresar y el temor a cómo podría ser percibido por tu pareja.
Es muy habitual que, dentro de una relación larga, surjan conflictos entre la seguridad emocional y la libertad erótica. Y cuando no hay espacio para hablar de esos deseos o vulnerabilidades, se acaban buscando fuera, no tanto por la otra persona, sino por lo que simboliza.
Ahora el reto está en reconstruir el vínculo desde la honestidad, pero también en entenderte tú, sin juzgarte con dureza. Trabajar estos aspectos en terapia puede ayudarte a entender tus impulsos, tu manera de vincularte y, sobre todo, a integrar ese lado sexual sin miedo a ser rechazada. Desde ahí, es mucho más fácil sanar —tanto tú como la relación—.
Un saludo,
David
Gracias por compartir algo tan íntimo y difícil. Estás en un punto muy importante: el hecho de que reconozcas el daño, que te cuestiones el porqué y que te sientas mal, habla de una parte de ti que sí busca reparar y entender. A veces, la infidelidad no nace solo del deseo, sino de una necesidad emocional no atendida: la de sentirte libre, deseada o explorarte sin miedo al juicio. En tu caso, parece que hay una tensión entre lo que deseas expresar y el temor a cómo podría ser percibido por tu pareja.
Es muy habitual que, dentro de una relación larga, surjan conflictos entre la seguridad emocional y la libertad erótica. Y cuando no hay espacio para hablar de esos deseos o vulnerabilidades, se acaban buscando fuera, no tanto por la otra persona, sino por lo que simboliza.
Ahora el reto está en reconstruir el vínculo desde la honestidad, pero también en entenderte tú, sin juzgarte con dureza. Trabajar estos aspectos en terapia puede ayudarte a entender tus impulsos, tu manera de vincularte y, sobre todo, a integrar ese lado sexual sin miedo a ser rechazada. Desde ahí, es mucho más fácil sanar —tanto tú como la relación—.
Un saludo,
David
Entiendo que, en medio de este dolor y la crisis de pareja, te sientes confundida y abrumada por no comprender por qué actuaste así, a pesar de amar profundamente a tu pareja. Es una sensación de contradicción muy común cuando ocurre una infidelidad, y es el punto exacto donde la terapia puede ayudarles a ambos.Es importante entender que una infidelidad (incluso si es predominantemente emocional o digital, como en su caso) casi nunca es solo sobre sexo; es una señal de alarma sobre una necesidad no satisfecha, una carencia en la relación o un conflicto personal.
Su duda sobre por qué buscó ese lado "guarro" sin ser juzgada, y por qué le preocuparía que su pareja lo viera, es la clave para empezar a trabajar. Esto nos indica varias posibles áreas a explorar:
-Miedo al Juicio o Inseguridad Sexual
-Búsqueda de Validación Externa
-Distancia Emocional en la Relación
Su duda sobre por qué buscó ese lado "guarro" sin ser juzgada, y por qué le preocuparía que su pareja lo viera, es la clave para empezar a trabajar. Esto nos indica varias posibles áreas a explorar:
-Miedo al Juicio o Inseguridad Sexual
-Búsqueda de Validación Externa
-Distancia Emocional en la Relación
Gracias por compartir algo tan íntimo y difícil. Lo que estás viviendo es muy humano, y es normal que ahora te sientas desbordada por la culpa, la confusión y el miedo a perder una relación importante. Que te plantees por qué ha ocurrido y busques entenderte ya es un paso muy valiente y necesario.
Por lo que cuentas, parece que detrás de esas conversaciones no solo había deseo sexual, sino también una búsqueda de algo más profundo: quizás la necesidad de sentirte libre, deseada o de explorar una parte de ti sin miedo al juicio. Cuando dices que querías “sacar un lado guarro sin ser juzgada”, estás señalando un punto clave: puede que en tu relación haya aspectos del deseo, la fantasía o la comunicación sexual que no te resultaban del todo seguros o cómodos de compartir, aunque emocionalmente sí te sintieras muy unida a tu pareja.
Esto no justifica la infidelidad, pero sí ayuda a entenderla. A veces, las personas no somos infieles porque no queramos a nuestra pareja, sino porque hay partes de nosotras mismas que no hemos encontrado cómo integrar dentro de la relación: el deseo, la curiosidad, la validación, la necesidad de novedad o incluso la rebeldía frente a una imagen de “cómo deberíamos ser”.
Ahora puede ser útil:
- Reflexionar más allá de la culpa, tratando de comprender tus motivos.
- Explorar si con tu pareja podrías abrir un espacio de comunicación sexual más libre y segura.
- Considerar apoyo terapéutico individual para entenderte mejor y aprender a expresar tus deseos de forma más honesta.
Lo importante ahora no es solo “reparar” la relación, sino reconectar contigo misma, entender qué te llevó ahí y cómo puedes construir desde la autenticidad.
Por lo que cuentas, parece que detrás de esas conversaciones no solo había deseo sexual, sino también una búsqueda de algo más profundo: quizás la necesidad de sentirte libre, deseada o de explorar una parte de ti sin miedo al juicio. Cuando dices que querías “sacar un lado guarro sin ser juzgada”, estás señalando un punto clave: puede que en tu relación haya aspectos del deseo, la fantasía o la comunicación sexual que no te resultaban del todo seguros o cómodos de compartir, aunque emocionalmente sí te sintieras muy unida a tu pareja.
Esto no justifica la infidelidad, pero sí ayuda a entenderla. A veces, las personas no somos infieles porque no queramos a nuestra pareja, sino porque hay partes de nosotras mismas que no hemos encontrado cómo integrar dentro de la relación: el deseo, la curiosidad, la validación, la necesidad de novedad o incluso la rebeldía frente a una imagen de “cómo deberíamos ser”.
Ahora puede ser útil:
- Reflexionar más allá de la culpa, tratando de comprender tus motivos.
- Explorar si con tu pareja podrías abrir un espacio de comunicación sexual más libre y segura.
- Considerar apoyo terapéutico individual para entenderte mejor y aprender a expresar tus deseos de forma más honesta.
Lo importante ahora no es solo “reparar” la relación, sino reconectar contigo misma, entender qué te llevó ahí y cómo puedes construir desde la autenticidad.
Entiendo que estés viviendo esta situación con mucha culpa y confusión. Muchas veces, cuando una infidelidad ocurre a través de conversaciones sexuales, no tiene que ver con dejar de querer a la pareja, sino con necesidades personales no expresadas, inseguridades o partes de la propia sexualidad que cuesta mostrar dentro de la relación.
Esto no justifica lo ocurrido, pero sí ayuda a comprenderlo.
Trabajar este tema en terapia te permitirá entender qué buscabas realmente, qué papel juega el miedo al juicio o la validación externa, y cómo podéis reconstruir la confianza desde una comunicación más abierta y honesta sobre vuestros límites y vuestra intimidad. Un saludo.
Esto no justifica lo ocurrido, pero sí ayuda a comprenderlo.
Trabajar este tema en terapia te permitirá entender qué buscabas realmente, qué papel juega el miedo al juicio o la validación externa, y cómo podéis reconstruir la confianza desde una comunicación más abierta y honesta sobre vuestros límites y vuestra intimidad. Un saludo.
Hola, gracias por tu pregunta. Parece que existe una parte de tu personalidad que tiene esa tendencia sexual y que, al mismo tiempo, existe otra parte que la juzga y la censura. Tu conflicto interno se podría empezar a procesar trabajando la función que cumple para ti ese lado "guarro" y la razón en tu historia de por qué ocurre. El conflicto con tu pareja está relacionado con lo mismo. Si en ti había un lado que permanecía oculto a sus ojos, pero que a ti te satisfacía, tarde o temprano se iba a descubrir. Una vez descubierto, el objetivo es ver si esa faceta tuya se puede integrar de manera saludable en la pareja, es decir, sin daño ni infidelidad. Naturalmente, tu pareja también tendrá que decidir si es algo que puede aceptar.
En definitiva, hay dos conflictos, uno interno y otro externo, que se deberán ir resolviendo para llegar a una solución sana y aceptable para ambos.
En definitiva, hay dos conflictos, uno interno y otro externo, que se deberán ir resolviendo para llegar a una solución sana y aceptable para ambos.
Estás atravesando un momento de mucha confusión emocional, donde se mezclan la culpa, la vergüenza, el miedo a perder a tu pareja y también la necesidad de comprenderte mejor. Todo esto que sientes es legítimo, y es importante que puedas mirarlo con sinceridad pero también con amabilidad hacia ti misma.
Lo que has vivido —la infidelidad a través de conversaciones sexuales con otras personas— no surge necesariamente de una falta de amor hacia tu pareja. A veces, este tipo de conductas vienen de un lugar interno mucho más complejo, relacionado con la autoestima, con partes de nosotros mismos que no terminamos de integrar, o con impulsos que no sabemos gestionar adecuadamente. Cuando la autoestima no está del todo asentada, es habitual buscar validación en espacios externos: aprobación, deseo, atención o incluso la sensación momentánea de sentirse especial. No es una justificación, pero sí una forma de empezar a entender por qué ocurrió.
También mencionas que sentías que querías explorar un “lado más explícito o desinhibido” de tu sexualidad, pero que te daba miedo que tu pareja te viera así. Esto es muy importante. Muchas veces, cuando no tenemos suficiente seguridad interna, nos cuesta mostrar ciertas facetas íntimas dentro de la relación por temor a ser juzgadas, rechazadas o etiquetadas. Entonces aparece una especie de doble vida emocional: por un lado, queremos sentirnos libres y auténticas; por otro, nos asusta exponer esa parte a quien realmente nos importa. En ese conflicto interno se puede activar la búsqueda de espacios alternativos donde sentimos menos riesgo, aunque luego nos generen culpa.
Aquí es donde entra la importancia tanto de la autoestima como del autocontrol emocional. La autoestima te permite verte con dignidad, comprender tus necesidades, aceptar tus deseos sin miedo y comunicar lo que te pasa sin sentir vergüenza. Y el autocontrol no es reprimir impulsos, sino ser capaz de detenerte antes de actuar, pensar qué necesitas realmente y tomar decisiones conscientes y saludables, no decisiones que te generen daño después.
El malestar que sientes ahora puede utilizarse como una guía, no como un castigo. En vez de quedarte en un lugar de culpa que solo te paraliza, es más útil preguntarte: “¿Qué parte de mí necesitaba esto? ¿Qué estaba buscando realmente? ¿Cómo puedo cuidarme mejor para que no vuelva a repetirse?” Esa reflexión no te excusa, pero sí te permite crecer desde la responsabilidad y no desde la autodestrucción.
Es importante también que puedas diferenciar tu valor como persona de los errores que hayas cometido. Lo que ha ocurrido no te define. Lo que sí puede definirte es lo que decidas hacer ahora con lo que sientes. Si realmente quieres reconstruir tu relación, fortalecer tu autocontrol y tomar decisiones más sanas en el futuro, estás dando el primer paso al intentar comprenderte.
Hablar con tu pareja de forma honesta y sin defensividad, reconocer el daño y explicar lo que te ha llevado a actuar así puede ser un camino hacia la reconstrucción de la confianza. Y si lo necesitáis, contar con acompañamiento profesional puede ayudaros a recuperar un diálogo sincero, a integrar vuestra vida sexual sin miedo al juicio y a restablecer los límites que se han roto.
Lo importante es que entiendas que este momento, por difícil que sea, también puede ser una oportunidad para conocerte mejor, para fortalecer tu autoestima y para aprender a gestionar tus decisiones de una manera más consciente, más adulta y más alineada con lo que realmente deseas en tu vida.
Lo que has vivido —la infidelidad a través de conversaciones sexuales con otras personas— no surge necesariamente de una falta de amor hacia tu pareja. A veces, este tipo de conductas vienen de un lugar interno mucho más complejo, relacionado con la autoestima, con partes de nosotros mismos que no terminamos de integrar, o con impulsos que no sabemos gestionar adecuadamente. Cuando la autoestima no está del todo asentada, es habitual buscar validación en espacios externos: aprobación, deseo, atención o incluso la sensación momentánea de sentirse especial. No es una justificación, pero sí una forma de empezar a entender por qué ocurrió.
También mencionas que sentías que querías explorar un “lado más explícito o desinhibido” de tu sexualidad, pero que te daba miedo que tu pareja te viera así. Esto es muy importante. Muchas veces, cuando no tenemos suficiente seguridad interna, nos cuesta mostrar ciertas facetas íntimas dentro de la relación por temor a ser juzgadas, rechazadas o etiquetadas. Entonces aparece una especie de doble vida emocional: por un lado, queremos sentirnos libres y auténticas; por otro, nos asusta exponer esa parte a quien realmente nos importa. En ese conflicto interno se puede activar la búsqueda de espacios alternativos donde sentimos menos riesgo, aunque luego nos generen culpa.
Aquí es donde entra la importancia tanto de la autoestima como del autocontrol emocional. La autoestima te permite verte con dignidad, comprender tus necesidades, aceptar tus deseos sin miedo y comunicar lo que te pasa sin sentir vergüenza. Y el autocontrol no es reprimir impulsos, sino ser capaz de detenerte antes de actuar, pensar qué necesitas realmente y tomar decisiones conscientes y saludables, no decisiones que te generen daño después.
El malestar que sientes ahora puede utilizarse como una guía, no como un castigo. En vez de quedarte en un lugar de culpa que solo te paraliza, es más útil preguntarte: “¿Qué parte de mí necesitaba esto? ¿Qué estaba buscando realmente? ¿Cómo puedo cuidarme mejor para que no vuelva a repetirse?” Esa reflexión no te excusa, pero sí te permite crecer desde la responsabilidad y no desde la autodestrucción.
Es importante también que puedas diferenciar tu valor como persona de los errores que hayas cometido. Lo que ha ocurrido no te define. Lo que sí puede definirte es lo que decidas hacer ahora con lo que sientes. Si realmente quieres reconstruir tu relación, fortalecer tu autocontrol y tomar decisiones más sanas en el futuro, estás dando el primer paso al intentar comprenderte.
Hablar con tu pareja de forma honesta y sin defensividad, reconocer el daño y explicar lo que te ha llevado a actuar así puede ser un camino hacia la reconstrucción de la confianza. Y si lo necesitáis, contar con acompañamiento profesional puede ayudaros a recuperar un diálogo sincero, a integrar vuestra vida sexual sin miedo al juicio y a restablecer los límites que se han roto.
Lo importante es que entiendas que este momento, por difícil que sea, también puede ser una oportunidad para conocerte mejor, para fortalecer tu autoestima y para aprender a gestionar tus decisiones de una manera más consciente, más adulta y más alineada con lo que realmente deseas en tu vida.
Hola, ¿has valorado qué realmente querías que tu pareja sepa de su "lado guarro"?
Buenos dias.
Es de vital importancia que tenga una buena comunicación con su pareja. Si esto le ha sucedido es porqué quizás no se ha atrevido a explicarle como se siente y cuales son sus deseos y fantasias en cuanto al sexo y busca otra via para expresarlo. Hable con él y si hay verdadero amor lo podrán solucionar. No hay nada guarro o limpio eso es muy subjetivo. Cada persona lo puede valorar de manera distinta. Se trata que lleguen a un acuerdo los dos.
El sexo es muy amplio. Igual hasta se sorprende positivamente.
Ánimo, esto se arreglará.
Saludos.
Es de vital importancia que tenga una buena comunicación con su pareja. Si esto le ha sucedido es porqué quizás no se ha atrevido a explicarle como se siente y cuales son sus deseos y fantasias en cuanto al sexo y busca otra via para expresarlo. Hable con él y si hay verdadero amor lo podrán solucionar. No hay nada guarro o limpio eso es muy subjetivo. Cada persona lo puede valorar de manera distinta. Se trata que lleguen a un acuerdo los dos.
El sexo es muy amplio. Igual hasta se sorprende positivamente.
Ánimo, esto se arreglará.
Saludos.
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