me ataca una gran ansiedad cuando me siento a estudiar o a leer cualquier cosa que me tome un tiempo

me ataca una gran ansiedad cuando me siento a estudiar o a leer cualquier cosa que me tome un tiempo mayor a un minuto, a tal grado que me da vueltas el estomago, mis piernas no se quedan quietas, me da tensión en casi todo el cuerpo como si me quisiera estirar o salir corriendo a hacer otra cosa, misteriosamente esta sensación desaparece casi en su totalidad cuando tomo el celular, o pongo alguna serie, pelicula o video entretenido que saque mi cabeza del momento. no tengo pensamiento descriptibles, solo todas estas sensaciones e inquietud. que podria hacer para relajar todas estas sensaciones? gracias.

17 respuestas


¡Hola! Gracias por compartir tu experiencia. Lo que describes suena muy desafiante, pero es algo con lo que muchas personas pueden identificarse. Aquí te dejo algunas sugerencias que pueden ayudar a manejar mejor estas sensaciones: 1. Practica la respiración profunda:Tómate unos minutos para respirar profundamente. Inhala contando hasta 4, retén el aire por 4 segundos y exhala contando hasta 4. Repite este ciclo varias veces. 2. Establece rutinas cortas de estudio:En lugar de estudiar por largos períodos, intenta hacerlo en bloques de 15-20 minutos con pequeños descansos entre ellos. Esto puede hacer que la tarea se sienta más manejable. 3. Haz ejercicio regularmente:Actividades físicas como caminar, correr o practicar yoga pueden ayudar a reducir la ansiedad y la tensión muscular. 4. Técnicas de mindfulness: Practicar la atención plena puede ayudarte a mantenerte en el presente y reducir la ansiedad. Hay muchas aplicaciones y recursos en línea que pueden guiarte. 5. Evita distracciones:Intenta mantener tu área de estudio libre de distracciones como el celular. Utiliza aplicaciones que bloqueen el acceso a redes sociales mientras estudias. 6. Consulta a un profesional:Si estas técnicas no te ayudan, considera hablar con un psicólogo. A veces, la ayuda profesional es necesaria para abordar problemas de ansiedad más profundos. Recuerda que es importante ser paciente contigo y buscar el apoyo que necesites. La ansiedad puede ser muy difícil de manejar, pero con las estrategias adecuadas, puedes encontrar maneras de aliviar estas sensaciones y mejorar tu bienestar. ¡Espero que estas sugerencias te sean de ayuda!

Pedro Bernardo Pérez Romo

Pedro Bernardo Pérez Romo

Psicólogo

Talavera de la Reina

Reservar cita

Consigue respuesta gracias a la consulta online

¿Necesitas el consejo de un especialista? Reserva una consulta online: recibirás todas las respuestas sin salir de casa.


La ansiedad suele vincularse a situaciones que nos dan miedo, en este caso sería sentarte a leer/estudiar. Si calmas esa ansiedad haciendo otra cosa (como mirar el móvil o ver una película), lo que haces es confirmarle a tu cuerpo que estudiar/leer es peligroso y por eso, cada vez que te pongas a leer/estudiar seguirás teniendo ansiedad. Esto tiene solución y se puede aprender a manejar a través de un trabajo terapéutico. Mucho ánimo en estos momentos complicados.


Lo que describes parece ser un caso de ansiedad relacionada con el estudio más conocida como Ansiedad por el Rendimiento Académico o Ansiedad académica, que es bastante común. Aquí tienes algunas estrategias que podrían ayudarte a manejar mejor estas sensaciones: 1. Técnicas de Respiración y Relajación: Practica la respiración profunda y la relajación progresiva de los músculos antes de comenzar a estudiar. Esto puede ayudarte a calmar tu mente y cuerpo. 2. Rutina de Estudio: Intenta estudiar en bloques de tiempo más cortos, como 25 minutos de estudio seguido de 5 minutos de descanso. Este método, conocido como Pomodoro, puede hacer que el estudio sea menos intimidante. 3. Ambiente de Estudio: Asegúrate de que tu lugar de estudio esté libre de distracciones. Tener un espacio organizado puede ayudarte a concentrarte mejor. 4. Exposición Gradual: Empieza por estudiar durante periodos cortos y ve aumentando el tiempo gradualmente. Recompénsate por cada pequeño logro. 5. Mindfulness y Meditación: Prueba la meditación guiada o ejercicios de mindfulness para mantenerte en el presente y reducir la ansiedad. 6. Ejercicio Físico: Incorpora alguna forma de ejercicio regular en tu rutina diaria. El ejercicio puede reducir el estrés y mejorar tu concentración. 7. Identificación de Pensamientos Negativos, Reestructuración Cognitiva: Cuando sientas que la ansiedad empieza, trata de identificar cualquier pensamiento negativo que esté pasando por tu mente y reemplázalo con un pensamiento más positivo y realista. Con esto te puede ayudar un profesional. Recuerda que es importante también cuidar tu salud física y mental en general. Si estas estrategias no parecen ayudar, considera hablar con un especialista que pueda ofrecerte apoyo adicional y personalizado.


¡Hola! Gracias por tu pregunta. Como bien comentan mis compañeros, sería importante conocer los desencadenantes de la ansiedad que sientes. Es muy importante que conozcas cómo funciona la ansiedad para saber cómo afrontarla y para ello, sería importante que te guiase un profesional. ¡Un abrazo!


Hola. En primer lugar decirte que sería bueno identificar los motivos que te llevan a estar así en esa situación para poder hacerles frente. En cualquier caso convencerte poco a poco de dedicar un poco de tiempo sin obligación para darte la oportunidad de no presionarte. El bloqueo que aparece puede venir por muchas razones que hay que analizar. Si ves que persiste sería bueno buscar un profesional que te ayude con ello.


Es necesario realizar una evaluación más exhaustiva para que podamos descubrir que hay detrás de todo eso, porque sino nos quedaríamos en la superficie.


Hola, muchas gracias por compartir tu experiencia. Esa emoción que te ocurre se llama ansiedad, es una emoción normal que tenemos todas las personas y es adaptativa. Ahora tendríamos que evaluar los principales causas por las cuales te sientes así y el principal motivo de tu malestar, al hacer este tipo de actividades cotidianas. Lo primero de todo seria trabajar un poco con el tipo de pensamientos que estás teniendo acerca de esa situación, ya que si piensas que esa situación es peligrosa o que no le vas a poder hacer frente, se va a producir un bloqueo o un rechazo por tu parte y va a aumentar la ansiedad. Por otro lado si te obligas a hacer algo que no quieres, también lo vas a percibir como negativo. Mi recomendación es que pidas ayuda a un profesional para que puedas cambiar ese tipo de pensamientos y te ayude a tener un punto de vista diferente y así tu comportamiento y emociones sean más positivos. Además de enseñarte técnicas de relajación y distracción para calmarte. Muchas gracias. Un saludo.


Hola, siento que estés atravesando por esto: la ansiedad puede llegar a ser muy desagradable, sin embargo, se puede trabajar en ella para gestionarla de una forma adecuada y que no interfiera con tu vida. Explorar cuándo han llegado estas sensaciones a tu vida y si afectan otros ámbitos es importante de cara a entender lo que te pasa y buscar herramientas ajustadas a ti que te ayudan a regularte y a afrontar de manera saludable tus estudios. Te recomiendo que busques apoyo terapéutico para gestionar esta situación. Un abrazo.

Rebeca Cid Sande

Rebeca Cid Sande

Psicólogo

Villaviciosa de Odón

Reservar cita

Buenos días! No debería ser fácil pasar por esta situación por la que estás pasando. Trate de observar exactamente cómo es la situación que desencadena esta ansiedad (dónde está, en qué posición, qué tipo de lectura, etc). Luego, cuando comience la ansiedad, trate de estar atento a su respiración, deje que los pensamientos vayan y vengan y siga leyendo si es posible. Si con este ejercicio no nota ninguna mejora (aunque sea lenta), busque un psicólogo que trabaje con el enfoque de la terapia cognitivo-conductual, ya que presenta la mejor evidencia para el tratamiento de los trastornos de ansiedad. Un saludo!

Thaaty Burkle

Thaaty Burkle

Psicólogo

Barcelona

Reservar cita

Hola. Lo que describes son síntomas asociados a la ansiedad. Por lo que describes enfrentarte al momento de estudio está resultando ser un momento de estrés... Pero evitar esas sensaciones no es una solución a largo plazo. Para ello, te ánimo a buscar ayuda con un profesional de la psicología para empezar a buscar y crear estrategias y pautas que poco a poco te ayudan a gestionar esa situación. Saludos!

Jennifer Alonso Sánchez

Jennifer Alonso Sánchez

Psicólogo

Santa Cruz de Tenerife

Reservar cita

¡Buenos días! Habría que hacer un análisis más exhaustivo del caso pueden estar influenciando muchos factores por ejemplo experiencias, condicionamiento... Por ello, te recomiendo que acudas a un psicólogo que pueda ayudarte. Muchas gracias y un saludo.

Isabel Díaz Avi

Isabel Díaz Avi

Psicólogo

Fuengirola

Reservar cita

Entiendo lo difícil que debe ser para ti enfrentar estas sensaciones tan intensas cada vez que intentas estudiar o leer. Es claro que estás experimentando una gran ansiedad que se manifiesta físicamente, con síntomas como vueltas en el estómago, inquietud en las piernas y tensión en todo el cuerpo. También veo que encuentras un alivio temporal al distraerte con el celular o viendo contenido entretenido, lo cual es una estrategia común para evitar la ansiedad, aunque no resuelve el problema de fondo. Vamos a trabajar en esto juntos. La ansiedad es una respuesta natural del cuerpo ante algo que percibe como una amenaza o una situación estresante. Tu cuerpo está tratando de protegerte, aunque en este caso, la respuesta puede no ser útil para tus objetivos de estudio y lectura. Existen varias herramientas que pueden ayudarte a manejar y reducir tu ansiedad. Contáctame y con un "click" empezamos. ¡Un abrazo!

Laura Peña Canive

Laura Peña Canive

Psicólogo

Vielha/Viella

Reservar cita

Entiendo lo frustrante que debe ser sentir toda esa tensión y ansiedad cuando intentas concentrarte en estudiar o leer, actividades que requieren tranquilidad y foco. Lo que describes es un tipo de inquietud que ocurre con frecuencia en la ansiedad y que, en algunas personas, puede estar relacionada con la dificultad para mantener la atención en actividades prolongadas y que no ofrecen una gratificación inmediata, como sí lo hace el celular o el entretenimiento en pantalla. Aquí te comparto algunas estrategias que pueden ayudarte a reducir esas sensaciones y entrenar tu mente para permanecer en calma durante actividades como el estudio: Establece períodos cortos de estudio: Puedes intentar dividir tus estudios en intervalos muy cortos (como 5 o 10 minutos) seguidos de descansos de 1 a 2 minutos. Con el tiempo, puedes ir aumentando la duración de los intervalos conforme te sientas más cómodo. Ejercicios de respiración y relajación muscular: Antes de empezar, prueba hacer respiraciones profundas y ejercicios de relajación progresiva, donde vas tensando y soltando diferentes partes del cuerpo, para reducir esa energía acumulada. Haz pausas activas: Durante tus intervalos, intenta levantarte, caminar, o hacer movimientos que te permitan liberar la tensión en las piernas y en el estómago. Practica la “exposición gradual”: Este método consiste en exponerte poco a poco a la actividad que te causa ansiedad (como estudiar o leer), pero sin la expectativa de que te quedes mucho tiempo al principio. Empieza con metas cortas y alcanzables, y al final de cada sesión, reconoce tu logro, aunque haya sido breve. Explora la meditación y el mindfulness: La práctica de mindfulness puede ayudarte a ser más consciente de estas sensaciones sin reaccionar a ellas con inquietud. Meditar incluso 5 minutos al día puede ayudarte a reducir la reactividad de tu cuerpo y tu mente. Recuerda que la ansiedad tiende a disminuir cuando aceptamos que la incomodidad puede estar ahí sin tener que cederle el control. Con tiempo y paciencia, estas técnicas pueden ayudarte a ganar más calma y resistencia en tus sesiones de estudio.


Lamento tu situación. Todo problema tiene solución y hay formas de manejar el malestar emocional. Pedir ayuda es valiente y mereces sentirte mejor. Busca apoyo en personas de confianza o profesionales; no estás solo. Aquí tienes información útil. La ansiedad es una respuesta natural del cuerpo ante situaciones que percibimos como amenazantes o estresantes. Es común sentir ansiedad en momentos importantes, pero cuando este sentimiento se vuelve intenso, persistente o interfiere con la vida diaria, puede considerarse un trastorno de ansiedad. Los síntomas pueden incluir preocupación excesiva, dificultad para concentrarse, alteraciones del sueño, palpitaciones, sudoración o sensación de agobio. Para tratar la ansiedad existen varios enfoques. Entre ellos, la terapia psicológica —especialmente la terapia cognitivo-conductual— es una de las más efectivas, ya que ayuda a identificar y modificar patrones de pensamiento negativos. En algunos casos, las y los profesionales de la salud pueden recomendar medicamentos para regular los síntomas. Además, adoptar hábitos de vida saludables, como hacer ejercicio regularmente, mantener una alimentación equilibrada, practicar técnicas de relajación y establecer rutinas de sueño, puede contribuir significativamente al bienestar emocional. Recuerda que cada persona es diferente y el tratamiento más adecuado depende de la situación individual; por ello, es importante acudir con especialistas para recibir orientación personalizada. Podemos analizar juntos tus síntomas de ansiedad y su origen para tratarlos adecuadamente. Te ofrezco una consulta psicológica online gratuita.


Gracias por compartir lo que notas. Tus sensaciones (nudo de estómago, inquietud motora, tensión) son compatibles con ansiedad anticipatoria asociada al estudio/lectura, y el uso del móvil/series está funcionando como escape que alivia a corto plazo pero mantiene el circuito. Podemos "descondicionar" esto con pasos graduales: 1) Regulación corporal rápida (2–3 min): • Respiración con exhalación larga: 4–6/8 durante 1–2 min. • Tensión-relajación: aprieta hombros y abdomen 5 s → suelta 10 s (×3). • Anclaje sensorial breve: 3 cosas que ves, 2 que oyes, 1 que sientes. 2) Exposición corta y frecuente (sin escape): • Días 1–3: 60 s de lectura ×5 rondas; entre rondas, 60 s de respiración. • Días 4–6: 2 min ×5. • Días 7–10: 3–4 min ×4. • Días 11–14: 5–6 min ×3. Regla: no cortar justo en el pico; espera a que baje un poco y termina la ronda. 3) Móvil con horario: • Déjalo en otra habitación o en una bolsa cerrada. • Acuerdo: lo miro solo al acabar las rondas o cuando suene la alarma. • Si surge el impulso: 90 s de observación de la sensación sin actuar. 4) Antes de empezar: • 1–2 min de movimiento ligero; postura estable. • Objetivo concreto: “un párrafo y subrayar 3 ideas”. Si te interesa, en sesión afinamos el plan y lo adaptamos a tu caso. Si aparecen desmayos, vómitos persistentes o dolor torácico, acude a consulta médica.


Lo que describes es ansiedad activada por la concentración y la permanencia, que se expresa sobre todo en el cuerpo: inquietud, tensión, malestar gástrico y ganas de huir. El alivio al usar el celular o ver algo rápido indica que tu sistema busca escape inmediato, no que no puedas estudiar. No es falta de capacidad ni de voluntad; es un cuerpo hiperactivado. Esto se puede trabajar aprendiendo a regular la activación y tolerar poco a poco la incomodidad, con acompañamiento profesional. La psicoterapia, ya sea presencial u online, puede ayudarte a entender y reducir estas sensaciones sin que tengas que evitarlas. DOLO BOIX Psicóloga CV 18993


Hola, Gracias por compartir este sentimiento tan identificativo. Lo que describes es una experiencia relativamente frecuente cuando determinadas actividades (como estudiar o leer) se han ido asociando con tensión, exigencia o malestar. En esos casos, el organismo puede reaccionar con una activación fisiológica intensa (tensión corporal, malestar en el estómago o necesidad de escapar), incluso aunque no aparezcan pensamientos claros o identificables. Cuando esto tiene lugar, muchas personas tienden de forma comprensible a evitar o escapar de la situación que activa el malestar. Actividades como mirar el móvil, ver series o consumir contenido rápido suelen producir un alivio inmediato porque desvían la atención y reducen dicha activación (beneficio a corto plazo). Sin embargo, a medio plazo pueden mantener el problema, ya que el cerebro aprende que la única forma de que desaparezca la ansiedad es evitar estudiar, leer o actividades de cierta responsabilidad. Algunos tips o consejos que pueden ayudarte lidiar con esta dificultad son: 1. Comprender la respuesta de ansiedad Primero es importante entender que lo que experimentas parece una respuesta de activación del sistema nervioso, no algo peligroso en sí mismo. El cuerpo se prepara para “huir o luchar”, aunque la situación no lo requiera realmente. 2. Regular la activación fisiológica Se pueden trabajar estrategias para reducir esa activación cuando aparece, por ejemplo: • Respiración lenta y diafragmática • Relajación muscular o ejercicios breves de regulación corporal • Pequeñas pausas conscientes para observar las sensaciones sin luchar contra ellas 3. Exposición gradual a la actividad que genera malestar En lugar de intentar estudiar largos periodos desde el principio, suele ser más útil empezar con tiempos muy breves y progresivos (por ejemplo 1–2 minutos) y aumentarlos poco a poco. El objetivo es aprender que se puede permanecer en la tarea sin necesidad de escapar. 4. Cambiar la relación con la ansiedad Un punto importante es relacionarnos de forma diferente con las sensaciones internas. En lugar de intentar eliminarlas completamente, se aprende a hacer espacio para ellas mientras se sigue avanzando hacia lo que es importante para la persona (por ejemplo, estudiar, aprender o cumplir metas personales). 5. Revisar el contexto del estudio A veces ayuda ajustar variables como: • Dividir tareas en pasos más pequeños • Estructurar tiempos de estudio y descanso • Reducir estímulos muy reforzantes (como el móvil) durante esos periodos *Cuando estas sensaciones aparecen con frecuencia o empiezan a interferir en el día a día, puede ser muy útil abordarlas con ayuda profesional. Comprender qué está ocurriendo y aprender herramientas adecuadas suele marcar una gran diferencia en cómo nos sentimos y afrontamos las situaciones. Si en algún momento necesitas más información o consideras que te vendría bien apoyo para trabajar estos aspectos con mayor profundidad, puedes contactar conmigo sin compromiso y estaré encantado de orientarte o valorar juntos cómo iniciar el proceso.

Todo el contenido, en particular las preguntas y respuestas, es de carácter informativo y en ningún caso puede sustituir un diagnóstico médico.