Tomada bese a alguien que no es mi novio. Me siento muy mal porque y

12 respuestas
Tomada bese a alguien que no es mi novio. Me siento muy mal porque yo soy enemiga de esas actitudes, sin embargo al haber dejado que pasara me hace sentir mal porque mi novio siempre se ha portado muy lindo conmigo. Que hago?
Es comprensible que te sientas mal. Cuando hacemos algo que va en contra de nuestros propios valores o de la imagen que tenemos de nosotros mismos, suele aparecer culpa. Esa emoción, aunque sea incómoda, también puede servir para reflexionar sobre lo que pasó y sobre qué necesitas o qué está ocurriendo en tu relación.

Más que castigarte, puede ser útil preguntarte con calma qué significó ese momento para ti: si fue algo impulsivo, si estás atravesando alguna insatisfacción en la relación o si simplemente fue un error del que puedes aprender. Las personas no somos perfectas y a veces actuamos de formas que no representan lo que realmente queremos.

Después de esa reflexión, lo importante es decidir cómo quieres actuar de ahora en adelante de una manera coherente con tus valores. Algunas personas optan por hablar con su pareja con honestidad; otras primero necesitan entender mejor qué sienten y qué quieren antes de tomar una decisión. En cualquier caso, intenta usar esta situación como una oportunidad para conocerte mejor y actuar de forma más consciente en el futuro.

Consigue respuesta gracias a la consulta online

¿Necesitas el consejo de un especialista? Reserva una consulta online: recibirás todas las respuestas sin salir de casa.

Mostrar especialistas ¿Cómo funciona?
 Victor de Paz Centeno
Psicólogo, Terapeuta complementario
Málaga
Lo primero sería revisar qué quieres hacer con esto que ha ocurrido.

Mencionas que te sientes mal porque no encaja con la imagen que tienes de ti misma y con cómo quieres comportarte en una relación. Puede ser útil preguntarte qué tipo de relación quieres tener y qué comportamiento quieres sostener a partir de ahora.

A veces las personas se quedan mucho tiempo castigándose por lo que ha pasado, pero lo que realmente cambia las cosas es decidir qué hacer a partir de aquí.

Si quieres revisar tu situación con más detalle, puedes entrar en mi perfil y reservar una reunión de valoración de 15/20 minutos. Es gratuita y sin compromiso.
 Roser Gort
Psicólogo
Sabadell
Vale… primero de todo, respira.

Lo que ha pasado no define quién eres. Define que eres humana.

Entiendo perfectamente por qué te sientes mal. No solo por el beso, sino porque va en contra de tus valores. Y cuando hacemos algo que choca con la imagen que tenemos de nosotras mismas, duele el doble. No es solo “he fallado a mi novio”, es “he fallado a lo que yo creía que era”.

Pero vamos por partes.

Un beso no aparece de la nada. Antes hubo algo: una emoción, una necesidad, un momento de vulnerabilidad, quizá curiosidad, quizá sentirte vista, quizá enfado acumulado… Algo había. Y entender eso es más importante que castigarte.

La culpa, en pequeñas dosis, es sana. Te está diciendo: “esto no va con lo que quiero ser”. Bien. Escúchala. Pero no te machaques.

Ahora las preguntas importantes son:

– ¿Fue algo impulsivo y no significa nada más?
– ¿O te removió algo que ya estaba pasando en tu relación?
– ¿Te sentías desconectada, poco vista, aburrida, enfadada…?

No para justificarlo. Sino para comprenderlo.

Y luego viene la parte difícil: ¿qué haces ahora?

Tienes que decidir desde la honestidad contigo. No desde el miedo.

Hay personas que necesitan contarlo para poder seguir tranquilas. Otras entienden que fue un error puntual, lo cierran internamente y se comprometen a no repetirlo. Aquí no hay una única respuesta correcta. Lo importante es que no lo tapes por miedo ni lo cuentes solo para aliviar tu culpa descargándola en él sin haberlo pensado.

Pregúntate:
¿Quiero seguir con mi novio?
¿Estoy comprometida de verdad?
¿O este beso me está mostrando que algo no está tan bien como yo pensaba?

Y algo más: que él se haya portado muy lindo contigo no convierte esto en una deuda eterna. No estás con alguien por gratitud. Estás porque eliges estar.

No eres mala persona. Has cometido un error. Y los errores sirven para algo si los usamos para mirarnos con honestidad.
Hola, gracias por compartir cómo te sientes.

Es comprensible que estés experimentando culpa o malestar; cuando hacemos algo que va en contra de nuestros propios valores, suele aparecer ese conflicto interno. Lo primero es intentar no castigarte en exceso: todos podemos cometer errores o tener momentos de confusión, y eso no define necesariamente quién eres como persona ni toda tu relación.

Puede ayudarte tomarte un momento para reflexionar con calma sobre algunas cosas: qué ocurrió en ese momento, qué estabas sintiendo, y qué significado tiene para ti lo que pasó. A veces entender el contexto emocional nos permite aprender de la situación y tomar decisiones más conscientes a partir de ahora.

También puedes pensar en qué es lo más coherente con tus valores y con el tipo de relación que quieres tener. Para algunas personas es importante hablarlo con la pareja; para otras, primero necesitan procesarlo internamente antes de decidir cómo actuar. No hay una única respuesta correcta, pero sí es importante que la decisión que tomes sea honesta contigo misma y con lo que consideras correcto.

Si este tema te está generando mucha angustia o te cuesta manejar la culpa, hablarlo en un espacio terapéutico puede ayudarte a ordenar lo que sientes y tomar una decisión con más claridad. Si lo deseas, puedo acompañarte en ese proceso mediante atención online, presencial en Tres Cantos (Madrid) o a domicilio en la zona norte de Madrid.
Tendríamos que ver de donde viene esa conducta y el porqué de la misma. Si te animas podemos intentar explorarlo.
 Paqui García Pacheco
Psicólogo, Terapeuta complementario
Sevilla
Gracias por compartir lo que te ha ocurrido.

Es comprensible que te sientas mal si ese comportamiento va en contra de tus valores o de cómo te gustaría actuar dentro de tu relación. Cuando una persona hace algo que no encaja con sus principios, suele aparecer culpa o malestar, y esas emociones pueden servir también como una señal para reflexionar sobre lo sucedido.

Es importante recordar que un error puntual no define necesariamente a una persona ni a toda una relación. En lugar de centrarte únicamente en castigarte por lo ocurrido, puede ser útil preguntarte qué factores influyeron en ese momento: el consumo de alcohol, el contexto emocional o la situación concreta en la que te encontrabas.

A partir de esa reflexión, puedes valorar qué es lo más coherente con tus valores y con el tipo de relación que deseas tener. Algunas personas sienten la necesidad de hablarlo con su pareja para ser transparentes, mientras que otras primero necesitan procesar lo ocurrido y entender por qué pasó antes de tomar una decisión sobre cómo actuar.

Lo importante es que puedas aprender de la experiencia, asumir tu responsabilidad sin caer en una autocrítica excesiva y pensar en qué necesitas para cuidar tu relación y tu bienestar emocional en adelante.

Si este malestar te está generando mucha culpa o ansiedad, hablarlo con un profesional de la psicología también puede ayudarte a procesar la situación y tomar decisiones desde la calma.

Un saludo.
Sentirse mal en una situación así es una reacción bastante habitual. Cuando una persona actúa de una manera que entra en conflicto con sus propios valores o con la imagen que tiene de sí misma, suele aparecer lo que en psicología se llama disonancia cognitiva. La disonancia cognitiva es la incomodidad que surge cuando lo que hacemos no coincide con lo que creemos o con cómo pensamos que deberíamos comportarnos.

El hecho de que te sientas mal también indica que valoras la relación y que tienes claro cuáles son tus principios dentro de una pareja. Eso no significa necesariamente que defina quién eres como persona, sino que ha sido una conducta puntual que ahora estás evaluando y tratando de entender. En estos casos suele ser útil detenerse un momento y reflexionar con calma sobre algunas cuestiones.

Primero, intentar comprender el contexto en el que ocurrió. A veces influyen factores como el momento emocional, el ambiente, el consumo de alcohol o situaciones de vulnerabilidad. Entender qué llevó a que pasara puede ayudarte a prevenir que vuelva a ocurrir.

Segundo, pensar qué significa para ti tu relación y qué tipo de pareja quieres ser. Esta reflexión ayuda a alinear las conductas futuras con los propios valores.

Tercero, valorar si necesitas hablarlo con tu pareja. Algunas personas sienten que ser transparentes les ayuda a aliviar la culpa y a reconstruir la confianza, mientras que otras prefieren primero ordenar bien sus ideas antes de tener esa conversación. Lo importante es que la decisión sea coherente con tus valores y con el tipo de relación que quieres construir.

También es importante evitar caer en una autocrítica excesiva. Cometer un error no convierte a una persona en alguien que no respeta sus principios. En psicología solemos diferenciar entre conducta y identidad: una conducta puede no haber sido la adecuada, pero eso no define toda tu forma de ser.

Puede ser útil preguntarte qué aprendizaje puedes sacar de esta situación y cómo te gustaría actuar en el futuro si se repitiera un contexto parecido. Ese enfoque, más que centrarse solo en la culpa, suele ayudar a transformar la experiencia en crecimiento personal.
Entiendo que te sientas mal; cuando hacemos algo que no encaja con nuestros valores es normal que aparezcan culpa o confusión. Que te esté afectando también habla de lo importante que es para ti tu relación y de que tus valores siguen ahí.

Quizá podría ayudarte tomarte un momento para reflexionar sobre qué pasó exactamente en ese momento y qué significa para ti. A veces estos episodios tienen que ver con circunstancias concretas, impulsividad o necesidades emocionales que conviene mirar con calma, más que solo juzgarse.

También puede ser útil preguntarte qué necesitas ahora para sentirte en coherencia contigo misma y con tu relación: si hablarlo con tu pareja, si primero entender mejor lo que sientes, o si revisar qué está pasando contigo en este momento.

Hola,

Sentirte mal en una situación así es bastante comprensible, sobre todo cuando choca con los valores que tú misma tienes sobre la fidelidad y el respeto en la pareja. A veces, cuando ocurre algo que va en contra de cómo nos vemos a nosotros mismos, aparece mucha culpa o decepción personal.
Más allá de lo que pasó en ese momento, puede ser útil que intentes entender qué estaba pasando contigo ese día: cómo te sentías, qué circunstancias hubo, si había alcohol de por medio, si estabas atravesando algún momento emocional concreto… No para justificarlo, sino para comprenderlo. Ese tipo de reflexión suele ayudar más que quedarse solo en el reproche hacia uno mismo.
También puede ser un buen momento para preguntarte cómo te sientes con tu relación y con tus propios límites, y qué te gustaría que ocurriera a partir de ahora para sentirte más coherente contigo misma. A veces los errores generan mucha culpa, pero también pueden servir como una oportunidad para conocerse mejor y revisar qué necesitamos o qué queremos cuidar en nuestras relaciones.

Un saludo,
David
Ese nudo en el estómago no es una sentencia, es la prueba de que tu integridad está intacta. En psicología llamamos a esto un acto ego-distónico: te duele tanto precisamente porque besar a otra persona choca frontalmente con quién eres y con lo que valoras. Si no fueras una persona leal, no estarías sufriendo; estarías buscando justificaciones.

Lo que experimentaste fue una desconexión técnica del sistema. El alcohol inhibe la corteza prefrontal, que es la zona del cerebro encargada de evaluar riesgos, poner límites y prever consecuencias. No es que en tu interior desearas traicionarlo, es que tu capacidad de frenado se apagó un momento. Entender esta neurobiología no es una excusa, es la base para recuperar la calma y actuar con madurez.

Tienes dos vías terapéuticas para gestionar esta situación:

La honestidad reparadora: si decides contarlo, hazlo asumiendo la responsabilidad total. No busques que él te libere de la culpa para que tú dejes de sufrir, eso sería un acto egoísta. Hazlo para que la relación crezca sobre la verdad, aceptando que el otro tiene derecho a su propio proceso de sanación.

El perdón transformador: si concluyes que el daño de la confesión es puramente destructivo, tu compromiso debe ser convertir esa culpa en una lealtad inquebrantable. Usa este susto como un aprendizaje para blindar tus límites de ahora en adelante.

Un error de segundos no invalida años de respeto y construcción mutua. La madurez emocional no consiste en la perfección, sino en la capacidad de reparar lo que se rompe. Perdónate lo suficiente para volver a ser la pareja presente que él merece, transformando este tropiezo en una consciencia mucho más despierta.
Hola. Gracias por compartir lo que estás sintiendo.

El hecho de que te sientas mal por lo ocurrido habla de tus valores y del respeto que tienes hacia tu relación. A veces, en determinadas circunstancias, podemos actuar de forma impulsiva o permitir que ocurra algo que después no encaja con lo que realmente queremos.

Más que castigarte, puede ser útil aprovechar este momento para reflexionar con calma sobre cómo te sientes en tu relación, qué necesitas y cómo te gustaría actuar a partir de ahora. La honestidad contigo misma será clave para decidir cómo gestionar esta situación y qué pasos quieres dar para sentirte en paz con tus decisiones.

Un saludo.

Pilar Rapela
"Tu psicóloga amiga
Sentirte mal después de algo así es bastante comprensible, sobre todo cuando choca con tus propios valores. Cuando una persona actúa de una manera que va en contra de cómo le gustaría comportarse, suele aparecer culpa, vergüenza o confusión. Eso no significa que seas una mala persona, sino que tus valores siguen ahí y por eso la situación te afecta.

Lo primero suele ser parar un momento y entender qué ocurrió realmente. A veces influyen factores como el alcohol, el ambiente del momento, una discusión previa, necesidad de validación o simplemente un error impulsivo. Entender el contexto no es para justificarlo, sino para aprender de lo que pasó y evitar repetir la situación.

Después conviene reflexionar sobre dos preguntas importantes:
• Qué significa para ti lo que ocurrió.
• Qué tipo de relación quieres tener con tu pareja y qué valores quieres mantener dentro de ella.

Algunas personas deciden hablarlo con su pareja porque sienten que la honestidad es importante para la relación; otras primero necesitan ordenar bien lo que sienten antes de tomar esa decisión. Lo importante es no reaccionar solo desde la culpa inmediata, sino pensar con calma qué es lo más coherente con tus valores y con el tipo de relación que quieres construir.

También puede ser útil trabajar la culpa de una manera constructiva: que sirva para aprender algo sobre ti, sobre tus límites o sobre las situaciones que te pueden llevar a actuar de forma impulsiva.

Si lo deseas, puedes pedirme cita online y te doy estrategias según tu caso que pueden ayudarte a manejar la culpa, entender mejor lo que ocurrió y tomar una decisión con más claridad.

¿No has encontrado la respuesta que necesitabas? ¡Envía tu pregunta!

  • Tu pregunta se publicará de forma anónima.
  • Intenta que tu consulta médica sea clara y breve.
  • La pregunta irá dirigida a todos los especialistas de Doctoralia, no a uno específico.
  • Este servicio no sustituye a una consulta con un profesional de la salud. Si tienes un problema o una urgencia, acude a tu médico o a los servicios de urgencia.
  • No se permiten preguntas sobre casos específicos o segundas opiniones.
  • Por cuestiones de salud, no se publicarán cantidades ni dosis de medicamentos.

Este valor es demasiado corto. Debe contener __LIMIT__ o más caracteres.


Elige la especialidad de los médicos a los que quieres preguntar
Lo utilizaremos para notificarte la respuesta (en ningún momento aparecerá en Doctoralia)

¿Tu caso es similar? Estos profesionales pueden ayudarte:

Todos los contenidos publicados en Doctoralia, especialmente preguntas y respuestas, son de carácter informativo y en ningún caso deben considerarse un sustituto de un asesoramiento médico.