Preguntas de pacientes (15)

  • He sufrido maltrato por parte de mi ex pareja. Soy hombre, asi que no sé donde acudir. El caso es

    He sufrido maltrato por parte de mi ex pareja.

    Soy hombre, asi que no sé donde acudir.

    El caso es que todos los dias tengo pesadillas, me ha aparecido un quiste junto a la carótida y me han diagnosticado un leve deterioro cognitivo.

    Me llego a decir en una sola frase que fracaso en todos mis trabajos, que si me suicido no se sentirá culpable, que ninguna mujer estará conmigo porque tengo bronquitis crónica y que no tengo amigos por mi forma de ser.

    Vino a mi casa gritandome, le dije que no siguiera porque iba a llamar a la policía, y ella me dijo que les llamara, que no me harían caso y se reiria "en mi puta cara", y asi fue.

    Me llego a amenazar con denuncias falsas, la tuve que echar del padrón de mi casa porque no se iba, utilizo tarjetas mias de puntos meses después de terminar la relación y un largo etcétera que además involucran abusos financieros y de difamación en los bares de mi entorno.

    Mi pregunta es quien atiende a los hombres cuando una mujer es la que ejerce el abuso, porque no tenemos un 016 y ninguna institución publica se hace cargo.

    Todos los sitios donde he acudido reconocen el vacío legal, y sólo te medican.

    No tenemos psicoterapia especializada en trauma relacional, nos avergüenza contarlo en nuestro entorno, las autoridades actuan con pasividad y en definitiva somos invisibles.

    Cómo recomiendan recuperarse a un hombre cuando ha sido víctima de una mujer maltratadora, ya que nadie ofrece aparentemente recursos para esto?

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Sara Sanchez Burgales

    Siento mucho todo lo que estás explicando. Ser hombre no hace que las conductas que describes sean menos graves ni que el impacto psicológico que pueden dejar sea menor. Humillaciones, amenazas, intimidación, desvalorización constante, utilización de tus recursos económicos o hacerte sentir que nadie va a creerte son conductas que pueden aparecer dentro de una relación abusiva. Además, lo que comentas de las pesadillas diarias me parece especialmente importante. Después de haber vivido durante un tiempo situaciones de amenaza, miedo o indefensión, algunas personas continúan funcionando como si el peligro todavía estuviera presente: pueden aparecer pesadillas, hipervigilancia, ansiedad, recuerdos intrusivos, problemas de concentración, vergüenza, aislamiento o dificultad para confiar nuevamente en otras personas. Todo esto puede trabajarse en psicoterapia.

    En tu caso buscaría específicamente un/a profesional con formación en "trauma psicológico y trauma relacional", independientemente de que el recurso esté o no específicamente dirigido a hombres. En terapia sería importante no limitarse únicamente a reducir los síntomas, sino trabajar también lo que has vivido: recuperar sensación de seguridad, procesar las experiencias que todavía generan activación, trabajar las creencias que hayan podido quedar después de tantas descalificaciones y amenazas, recuperar autoestima, límites, confianza en tu propia percepción y poco a poco reconstruir relaciones y espacios seguros.
    Respecto al quiste junto a la carótida y al deterioro cognitivo que mencionas, sí considero importante que continúes con el seguimiento médico y neurológico correspondiente. Igualmente yo te puedo explicar lo que la Descodificación Biologica dice sobre un quiste en la carótida, ya que me he formado en esto. Desde la Descodificación Biológica, antes de asociar un conflicto emocional concreto sería importante saber qué tipo de quiste es y en qué tejido se encuentra exactamente, ya que estar situado cerca de la carótida no significa necesariamente que la carótida esté afectada.

    Si realmente estuviera implicado tejido arterial, dentro de este enfoque se explorarían vivencias relacionadas con el territorio, la seguridad, la pérdida de control o la sensación de no poder encontrar una salida: sentirse atrapado en una situación, amenazado, invadido en el propio espacio o impotente para defender aquello que se considera propio, conflictos que concuerdan a nivel emocional con lo que has explicado.

    Preguntas que podrían ayudar a explorar serían: ¿Qué estaba ocurriendo en tu vida antes de aparecer el problema? ¿Hubo alguna situación en la que sentiste que no tenías salida? ¿Te sentiste amenazado, invadido o sin capacidad para defender tu espacio, tu seguridad o aquello que era importante para ti?


    A parte de todo lo explicado, hay algo más que me parece importante decirte: que hayas sentido vergüenza de explicarlo o que en determinados lugares no hayas encontrado la respuesta que necesitabas no significa que tengas que atravesarlo solo. Un hombre también puede ser víctima de abuso dentro de una relación y tiene derecho a pedir ayuda y a recibir atención psicológica sin ser ridiculizado ni cuestionado por ello.

    Si todavía existen amenazas, acoso, utilización de tus datos o recursos, difamación u otras conductas después de la ruptura, además del apoyo psicológico puede ser conveniente recibir asesoramiento jurídico para valorar tu situación concreta y qué medidas puedes tomar.

    La recuperación no consiste en olvidar lo sucedido ni en obligarte a “pasar página”. Consiste en conseguir que aquello que viviste deje de gobernar tu presente. Y eso sí puede trabajarse.


  • Buenas noches Dr. yo siento desde hace 5 o 6 meses mucha hipervigilancia, tengo el sistema nervioso

    Buenas noches Dr. yo siento desde hace 5 o 6 meses mucha hipervigilancia, tengo el sistema nervioso alterado, siento nerviosismo, insomnio, muchos pensamientos repetitivos del tema, ansiedad, estrés y cada recuerdo me impacta de forma negativa y mucha irritabilidad.

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Sara Sanchez Burgales

    Hola. Por lo que describes, parece que llevas varios meses en un estado de alerta mantenida, con síntomas como hipervigilancia, nerviosismo, insomnio, pensamientos repetitivos, irritabilidad y una reacción emocional intensa cuando aparecen determinados recuerdos.

    Cuando vivimos una experiencia que nos ha generado un fuerte impacto emocional, en ocasiones nuestro sistema nervioso puede continuar reaccionando como si aquello siguiera ocurriendo en el presente. Por eso, aunque racionalmente sepamos que la situación ya ha pasado, determinados recuerdos, pensamientos o estímulos pueden volver a activar la respuesta de alerta.

    En terapia sería importante explorar **qué ocurrió antes de que comenzaran estos síntomas, qué recuerdos son los que actualmente te activan y qué significado emocional tienen para ti**. A partir de ahí se puede trabajar tanto en la regulación del sistema nervioso como en el procesamiento de esas experiencias, pensamientos y emociones que parecen seguir generando malestar.

    Existen diferentes herramientas terapéuticas que pueden ayudarte a disminuir esa activación, procesar los recuerdos de una manera diferente y recuperar progresivamente una mayor sensación de seguridad y tranquilidad.

    Si llevas 5-6 meses así y está interfiriendo en tu descanso y bienestar, te recomendaría solicitar ayuda profesional para poder valorarlo y trabajarlo de manera individualizada.


  • Llevo unos 8 meses con mi novio y siempre hemos tenido modos de gestión muuy diferentes. Tras unos m

    Llevo unos 8 meses con mi novio y siempre hemos tenido modos de gestión muuy diferentes. Tras unos meses de más discusiones, estamos contentos porque hemos podido llegar a encontrar o entender la forma en que reacciona el otro y moldearnos un poco. El problema es que donde yo pensaba que el problema radicaba en la actitud del otro, según voy mirando un poco con perspectiva creo que el problema es siempre que tras una respuesta corta, tardía o no ver que pone el mismo interés que yo en según que cosas, se me activa la alerta de: se estará cansando?, estará pensando en dejarme?,etc y ahí automaticamente me entra la ansiedad de tal manera que me siento tan mal que me planteo si debería dejarlo yo porque las cosas no salen como yo quería. Pese a que el se da cuenta de mi necesidad de validación y reafirmación y me dice que no estoy sola, si no reacciona como yo espero a las cosas actúa de manera desproporcionada donde la primera que sufre soy yo.

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Sara Sanchez Burgales

    Hola. Por lo que explicas, parece que has podido identificar algo muy importante: quizá el malestar no depende únicamente de lo que hace tu pareja, sino también de lo que determinadas conductas suyas activan en ti.

    Una respuesta más corta, que tarde en contestar o percibir menos interés del que esperabas puede ser interpretado rápidamente como una posible señal de rechazo o abandono: “¿se estará cansando de mí?”, “¿estará pensando en dejarme?”. Aunque no exista una evidencia real de que esto esté sucediendo, emocionalmente tu sistema de alerta parece reaccionar como si hubiera una amenaza para la relación.

    Y ahí puede aparecer un círculo: percibo distancia → interpreto que puedo perder la relación → aparece ansiedad → necesito reafirmación → si no recibo la respuesta que esperaba, aumenta todavía más mi inseguridad. Incluso plantearte dejar tú la relación podría funcionar en determinados momentos como una manera de escapar de esa angustia o protegerte ante la posibilidad de ser tú quien resulte herida.

    En terapia sería interesante explorar de dónde procede ese miedo, si es algo que también has experimentado en relaciones anteriores y qué experiencias de tu historia pueden haber contribuido a construir esa inseguridad. Al mismo tiempo, se puede trabajar para aprender a regular esa activación y diferenciar lo que realmente está ocurriendo en el presente de aquello que tu miedo interpreta que podría ocurrir.

    El objetivo no sería que dejes de necesitar afecto o seguridad de tu pareja, sino que tu tranquilidad no dependa constantemente de recibir determinadas respuestas o señales externas. Haber empezado a reconocer este patrón ya te proporciona información muy valiosa para poder trabajarlo.


  • Hola. Quería hacer una consulta porque siento que esto ya está afectando mucho mi vida. Tengo una no

    Hola. Quería hacer una consulta porque siento que esto ya está afectando mucho mi vida.
    Tengo una novia a distancia y la amo, pero siento unos celos muy intensos hacia una persona en particular: un amigo mío que también es amigo de ella. No tengo pruebas de que pase nada entre ellos ni creo que me sea infiel. El problema es que mi cabeza no puede dejar de pensar en eso.
    Llego al punto de revisar si están conectados al mismo tiempo, notar cuándo mi amigo abre el traductor para escribirle en inglés y sacar conclusiones de cualquier detalle. Soy consciente de que estos comportamientos alimentan mi ansiedad, pero no puedo evitar hacerlo.
    Cuando hablan, siento una ansiedad muy fuerte, como si fuera una amenaza para mi relación. Incluso llegué a desear que dejaran de hablar para poder sentir paz, aunque sé que ese pensamiento es egoísta y no es la clase de persona que quiero ser.
    Mi pregunta es: ¿esto puede ser un problema de ansiedad, celos obsesivos o dependencia emocional? ¿Cómo puedo empezar a trabajar esto para que deje de controlar mis pensamientos y mi relación?

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Sara Sanchez Burgales

    Hola. Por lo que explicas, parece que el problema no está tanto en que tengas evidencias de que pueda estar ocurriendo algo entre ellos —de hecho, tú mismo reconoces que no las tienes—, sino en la ansiedad y el miedo que se activan ante la posibilidad de perder a tu pareja.

    Cuando aparece ese miedo, tu mente intenta encontrar seguridad comprobando: mirar si están conectados al mismo tiempo, observar qué hace tu amigo, buscar detalles o intentar sacar conclusiones. El problema es que estas comprobaciones pueden tranquilizarte momentáneamente, pero después aparece una nueva duda y necesitas volver a comprobar. De esta manera se puede crear un círculo de miedo → pensamiento → comprobación → alivio momentáneo → nueva duda, haciendo que cada vez estés más pendiente de la posible amenaza.

    Más que centrarnos inicialmente en ponerle una etiqueta de ansiedad, celos obsesivos o dependencia emocional, en terapia sería interesante comprender qué miedo hay debajo de esos celos: miedo a ser sustituido, a no ser suficiente, a que aparezca alguien “mejor”, a ser abandonado, etc., y explorar si este patrón ha aparecido anteriormente en otras relaciones o experiencias de tu vida.

    También sería importante trabajar progresivamente las conductas de comprobación, aprender a tolerar la incertidumbre sin necesitar buscar constantemente señales que te tranquilicen y desarrollar recursos para regular la ansiedad cuando se activa.

    El objetivo no sería conseguir que ellos dejen de hablar para que tú puedas estar tranquilo, sino que puedan hablar y tú no necesites controlar lo que ocurre para sentir que tu relación está a salvo. El hecho de que seas consciente del patrón y de que no quieras actuar desde esos celos es un buen punto de partida para trabajarlo.


  • Hace unos meses mi pareja empezó con una crisis existencial muy aguda que, bajo mi opinión no expert

    Hace unos meses mi pareja empezó con una crisis existencial muy aguda que, bajo mi opinión no experta, estaba cerca de transitar a una depresión. Seguía haciendo las tareas "básicas" de ir a trabajar, a sus clases de deporte, etc, pero se sentía sin energía y apático de cara a organizar, por ejemplo, planes o salidas. Le costaba hablar de ello con sus amigos o familia; solo compartía este "malestar" conmigo. Tambien empezó con ayuda profesional pero no iba de manera regular. Hace 15 días me dijo que me quería muchísimo, que no dudaba de su amor hacia mí, pero que me quería dejar porque no era capaz de mantener la relación; no se veía con fuerzas, se sentía una carga para mi, e incluso las muestras de afecto a veces le hacían sentirse muy mal y tenía ganas de "huir". Fue una ruptura muy dolorosa; se fue de casa diciendo que me quería, y con mucho dolor. Dice que le gustaría "recuperarse y volver en un futuro", pero que ahora no puede. Desde ese día, seguimos manteniendo el contacto. Para mi esta situación está siendo dolorosa por varios motivos: la ruptura en sí; el no querer enfrentarme a un duelo que siento como "innecesario"; y por ver cómo la persona a la que quiero no es capaz de aceptar mi acompañamiento en este proceso. Mi pregunta es, se puede "salvar" esta relación con un proceso de acompañamiento? Puede una persona en esta situación mejorar y al mismo tiempo ser capaz de reconstruir su vida? A qué se supone que tengo que enfrentarme yo en esta situación? A una ruptura? A saber gestionar esta incertidumbre? A "insistir" en acompañarle?

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Sara Sanchez Burgales

    Hola. Lo que estás viviendo es especialmente difícil porque no ha habido una ruptura por falta de amor, sino que tu pareja expresa que en este momento no se siente capaz de sostener la relación. Esto puede dejarte en una situación de mucha incertidumbre, porque no sabes si elaborar una pérdida o mantener la esperanza de una posible reconciliación.

    Una persona que atraviesa un periodo de apatía, agotamiento emocional o sintomatología depresiva puede llegar a percibir incluso el vínculo afectivo como una exigencia que no tiene fuerzas para sostener. Sin embargo, sería necesario que un profesional valorara su situación para saber realmente qué está ocurriendo y qué tratamiento necesita.

    Respecto a si la relación puede recuperarse, es posible que una pareja pueda reencontrarse después de una crisis personal, pero no podemos saber ahora si sucederá. Y probablemente aquí esté una parte importante de tu propio proceso: aprender a convivir con una respuesta que actualmente no tienes.

    Puedes ofrecerle apoyo, pero acompañar no significa convencerle de que permanezca en la relación ni responsabilizarte de su recuperación. Si él ha decidido terminarla porque necesita afrontar este momento solo, también es importante respetar ese límite.

    Para ti sería recomendable empezar a tratar la situación como una ruptura en el presente, aunque exista la posibilidad de que las circunstancias cambien en el futuro. Mantenerte indefinidamente esperando a que él se recupere puede dejarte emocionalmente paralizada. También sería interesante valorar hasta qué punto mantener el contacto actual te ayuda o, por el contrario, mantiene abierta constantemente la herida.

    Ahora mismo tu trabajo no es “salvarle” ni salvar la relación, sino cuidar cómo atraviesas tú esta pérdida, gestionar la incertidumbre y diferenciar qué depende de ti y qué pertenece al proceso de tu pareja.


  • ¿En qué medida es eficaz el 'mindfulness' para el tratamiento del TOC?

    ¿En qué medida es eficaz el 'mindfulness' para el tratamiento del TOC?

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Sara Sanchez Burgales

    Hola. El mindfulness puede ser una herramienta útil en el tratamiento del TOC, aunque generalmente no se considera un tratamiento suficiente por sí solo.

    Puede ayudar a la persona a aprender a observar los pensamientos obsesivos sin intentar eliminarlos, discutir con ellos o interpretarlos automáticamente como una amenaza. Es decir, trabajar algo parecido a: “estoy teniendo este pensamiento” en lugar de “si lo estoy pensando, significa que puede ocurrir o que tengo que hacer algo para evitarlo”.

    Esto puede favorecer una mayor tolerancia a la ansiedad y disminuir la necesidad de realizar compulsiones para obtener alivio inmediato.

    No obstante, uno de los tratamientos psicológicos con mayor evidencia para el TOC es la terapia cognitivo-conductual, especialmente la Exposición con Prevención de Respuesta (EPR), entre otro tipo de terapia para explorar el posible origen. El mindfulness puede integrarse muy bien dentro de este abordaje, ayudando a observar la obsesión, permitir la incomodidad y aprender a no responder mediante la compulsión.

    Por tanto, más que utilizar mindfulness para conseguir que los pensamientos desaparezcan, sería interesante utilizarlo para cambiar la manera en la que la persona se relaciona con ellos.


  • Un suceso traumático de la infancia puede olvidarse y recordarse de la nada años después? Tengo 16 a

    Un suceso traumático de la infancia puede olvidarse y recordarse de la nada años después? Tengo 16 años y a partir de mis 10 he recordado cosas que me hacen sentir asco, cosas que me pasaron de pequeño, por alguna razón siento que es mi imaginación pero puedo recordar bien el ambiente o lo que sentí ese momento, incluso el olor. Es lo único que me hace creer que no fue mi imaginación. Pudo haber afectado mi manera de crecer? Ya que desde una edad temprana tengo problemas emocionales y de autoestima fuertes, pero ni siquiera recordaba que me había pasado aquello. Otra cosa que me hace creer que si sucedió es que mi cuerpo actúa con rechazo hacia la persona que me hizo pasar aquello, es como, siempre me sentí muy incómodo al estar cerca de esa persona

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Sara Sanchez Burgales

    Hola. Sí puede ocurrir que determinadas experiencias de la infancia se recuerden de manera fragmentada o que algunos recuerdos aparezcan con mayor claridad años después. Sin embargo, es importante tener en cuenta que la memoria no funciona como una grabación exacta de lo sucedido. Que un recuerdo sea muy vívido, incluya olores, sensaciones o genere una reacción corporal intensa no permite, por sí solo, confirmar con certeza que todos sus detalles ocurrieron exactamente como los recuerdas.

    Lo que sí es importante es el malestar que estás sintiendo. Independientemente de que ahora tengas dudas sobre algunos aspectos del recuerdo, sentir asco, rechazo, incomodidad o miedo hacia esa persona merece ser escuchado y atendido. No necesitas obligarte a recordar más ni intentar comprobar por tu cuenta qué ocurrió.

    Las experiencias adversas durante la infancia pueden influir posteriormente en la autoestima, las emociones, las relaciones o la sensación de seguridad, aunque tampoco podemos concluir únicamente por tus dificultades actuales que ese recuerdo sea necesariamente su causa.

    Teniendo 16 años, te recomendaría especialmente hablar de esto con un adulto de confianza y buscar la ayuda de un psicólogo/a con experiencia en infancia, adolescencia y trauma. El objetivo inicialmente no debería ser intentar recuperar más recuerdos, sino ayudarte a comprender y manejar lo que estás sintiendo actualmente, respetando tu ritmo y evitando inducir o dar por ciertos recuerdos sobre los que todavía tienes dudas.

    Y si actualmente tienes que convivir o mantener contacto con esa persona y te sientes inseguro/a o temes que pueda volver a hacerte daño, es especialmente importante que se lo cuentes cuanto antes a un adulto de confianza que pueda ayudarte a protegerte.


  • Hola. Tengo 29 años y desde hace un tiempo me siento muy perdida con mi vida laboral. No es que no

    Hola. Tengo 29 años y desde hace un tiempo me siento muy perdida con mi vida laboral.

    No es que no quiera trabajar, sino que siento que todavía no encontré un trabajo o una profesión que realmente me haga sentir realizada. Mi trabajo actual es muy repetitivo y me genera mucha desmotivación porque siento que no estoy creciendo ni aprovechando mis capacidades.

    Tengo muchos intereses y habilidades en áreas muy diferentes, lo que hace que me cueste todavía más decidir qué camino seguir. A veces pienso en cambiar completamente de profesión, otras veces en emprender, y otras siento que simplemente estoy confundida y no sé qué quiero hacer con mi vida.

    Mi pregunta es: ¿cómo puedo descubrir cuál es mi verdadera vocación? ¿Es algo que se puede trabajar con un psicólogo? ¿Cómo diferenciar si el problema es que todavía no encontré el trabajo adecuado o si hay algo en mí, como el miedo a equivocarme o la ansiedad, que me impide tomar una decisión y comprometerme con un camino?

    Muchas gracias.

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Sara Sanchez Burgales

    Hola. Sí, es algo que puede trabajarse perfectamente en terapia. De hecho, muchas veces la dificultad no está únicamente en “encontrar la profesión correcta”, sino en comprender qué está interfiriendo en el momento de elegir.

    En tu caso sería interesante explorar, por una parte, tus valores, intereses, capacidades, necesidades y qué características tendría que tener un trabajo para que sintieras que estás creciendo y que tiene sentido para ti. Tener muchos intereses no necesariamente significa estar perdida; también puede significar que existen diferentes caminos compatibles contigo.

    Por otra parte, habría que observar qué sucede cuando intentas elegir: si aparece miedo a equivocarte, necesidad de estar completamente segura antes de decidir, pensamientos como “¿y si elijo mal?”, autoexigencia, miedo al fracaso o dificultad para renunciar a las otras posibilidades. En ocasiones buscamos descubrir “nuestra verdadera vocación” esperando sentir una certeza absoluta que quizá nunca llegue, y eso puede mantenernos paralizados.

    En terapia se puede trabajar tanto el autoconocimiento y la orientación hacia aquello que realmente es importante para ti como los miedos, creencias o patrones que puedan estar dificultando la toma de decisiones.

    El objetivo no tendría que ser necesariamente descubrir una única profesión para toda la vida, sino ayudarte a tomar una decisión suficientemente coherente contigo en este momento, permitiéndote avanzar, experimentar y reajustar el camino si posteriormente lo necesitas.


  • Hola. Tengo 40 años y hace cuatro meses terminó una relación de cuatro años. He hecho terapia en var

    Hola. Tengo 40 años y hace cuatro meses terminó una relación de cuatro años. He hecho terapia en varias ocasiones, pero siento que sigo repitiendo ciertos patrones y necesito orientación sobre qué tipo de ayuda puede encajar conmigo.

    Tengo un patrón de inseguridad, miedo a perder a la otra persona y apego ansioso. Normalmente, cuando una relación empieza a hacerme daño, suelo irme, pero en esta me quedé porque sentía que había un equipo y un proyecto de futuro. Acabé perdiéndome a mí misma, alejándome de mi familia, amistades e intereses.

    La ruptura llegó porque yo quería ser madre y formar una familia y ese proyecto finalmente no se dio. Me siento muy dolida y con miedo porque tengo 40 años y siento que el tiempo juega en mi contra.

    Aunque terminamos hace cuatro meses, seguimos conviviendo hasta hace pocos días. Hubo mensajes ambiguos sobre un posible futuro juntos, sobre sanar la relación y quizá más adelante tener hijos, y siento que al final tuve que tomar yo la decisión de irme aunque no quería hacerlo.

    Ahora estoy en casa de mi madre y me siento completamente desbordada. Siento que he perdido a la persona que amo, mi hogar, mi proyecto de familia y parte de mi identidad. Él sigue con su vida mientras yo siento que tengo que empezar de cero.

    Duermo mal, como poco, no tengo ganas de ver a nadie y siento que nada me importa excepto él. Me cuesta entender cómo, aunque racionalmente sé muchas cosas, acabo perdiéndome a mí misma.

    No sé si mi duelo empezó hace cuatro meses o si está empezando ahora que realmente me he ido y he aceptado la pérdida. Me gustaría saber si esto entra dentro de un duelo normal, cuánto tiempo puede durar y en qué debería centrarme ahora para poder salir adelante.

    ¿Hay profesionales especializados en apego, dependencia emocional o trauma relacional? ¿Se puede trabajar esto durante el duelo? ¿Es posible conseguir un cambio real después de varios intentos de terapia?

    Gracias por leerme.

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Sara Sanchez Burgales

    Hola. Lo que estás atravesando no implica únicamente la pérdida de una pareja. En muy poco tiempo has tenido que enfrentarte también a la pérdida de tu hogar, de un proyecto de futuro y maternidad que era importante para ti y, como tú misma describes, de una parte de tu propia identidad. Es comprensible que emocionalmente estés desbordada.

    Aunque la relación terminara hace cuatro meses, el hecho de haber seguido conviviendo y manteniendo abierta la posibilidad de una reconciliación puede haber dificultado que la ruptura se viviera como definitiva. Por eso es posible que una parte importante del proceso de duelo esté comenzando precisamente ahora, cuando se produce la separación real.

    En estos primeros momentos pueden aparecer alteraciones del sueño y del apetito, tristeza intensa, pensamientos recurrentes sobre la expareja, necesidad de recuperar el vínculo o dificultad para interesarse por otras cosas. No existe un tiempo determinado para superar una ruptura; es más importante observar progresivamente cómo evoluciona ese malestar y cuánto está interfiriendo en tu funcionamiento cotidiano.

    Sí existen profesionales que trabajan específicamente apego, dependencia emocional y trauma relacional, y todo ello puede abordarse durante el duelo. En tu caso, además de acompañar la pérdida, sería interesante comprender qué ocurre para que dentro de determinadas relaciones acabes desconectándote de tus necesidades, vínculos e intereses y colocando gran parte de tu seguridad emocional en la relación. No solo entenderlo racionalmente, sino trabajar también las emociones, los miedos y las experiencias que sostienen ese patrón.

    Ahora mismo quizá no necesites resolver inmediatamente cómo será tu futuro, sino empezar por estabilizarte, recuperar progresivamente rutinas, alimentación, descanso, vínculos y pequeños espacios propios, y permitirte elaborar lo que has perdido.

    Y sí, es posible conseguir cambios aunque hayas realizado terapia anteriormente. A veces no se trata de “haber hecho suficiente terapia”, sino de encontrar un enfoque y un profesional con el que puedas trabajar específicamente aquello que continúa repitiéndose.

    Si la falta de sueño y alimentación es importante, el aislamiento aumenta o notas que el malestar te impide funcionar, sería recomendable solicitar ayuda profesional cuanto antes y no atravesar sola este momento.


  • Mi mamá falleció hace un mes y no puedo llorar. Tengo mucha rabia, mi hermano era su favorito y no f

    Mi mamá falleció hace un mes y no puedo llorar. Tengo mucha rabia, mi hermano era su favorito y no fue capaz de llamarme cuando la internaron antes e que falleciera cuando yo vivía a 6 cuadras de la clínica donde falleció ella, Llegue cuando había muerto, le cerré los ojos. Pero me quedo esa rabia, que no me llamaran. que no pidiera por mi, como había pedido por mi hermano el día anterior. Deje la casa de mi mama, porque no soportaba que estuvieran, mis sobrinos repartiéndose las cosas con mi mama en agonía, y no la habian visto en años, solo iban a su cumpleaños. A la semana siguiente, vinieron con un camión y se llevaron todas las cosas de la casa para ponerlas en un galpón en la casa de mi hermano. No pude sacar mis cosas, porque yo tenia muchas cosas que como vivo en un lugar pequeño, había depositado en la casa de mi mama. Parece que solo hablara de los material, pero es que un invasión brutal a la intimidad de mi madre y mía. No entiendo, como mi madre siempre lo defendía, lo sobreprotegía y dejo que sus hijos fueran como buitres a al casa de mama.

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Sara Sanchez Burgales

    Hola. Lo que estás viviendo es un duelo muy reciente y, además, rodeado de circunstancias que pueden hacerlo especialmente doloroso. No solo has perdido a tu madre; también estás intentando procesar no haber podido llegar antes de que falleciera, sentir que no te avisaron, la relación diferente que percibías entre tu madre y tu hermano y todo lo sucedido posteriormente con sus pertenencias.

    No poder llorar no significa que no estés haciendo el duelo o que quisieras menos a tu madre. El duelo puede expresarse de muchas maneras y, en algunas personas, inicialmente predominan la rabia, la incredulidad, el bloqueo o una sensación de injusticia antes que la tristeza.

    Por lo que cuentas, parece que actualmente la rabia ocupa mucho espacio. Y probablemente no sea únicamente por las cosas materiales. Esas pertenencias pueden representar la intimidad de tu madre, tus recuerdos, tu lugar dentro de esa familia y también la sensación de que nuevamente tus necesidades no fueron tenidas en cuenta. Por eso puede resultar tan doloroso lo ocurrido.

    En terapia sería importante darte un espacio para elaborar tanto la pérdida de tu madre como todo aquello que ha quedado pendiente emocionalmente: lo que necesitabas de ella, lo que te hubiera gustado decirle, el sentimiento de haber llegado tarde, la relación con tu hermano y esa posible vivencia de haber ocupado un lugar diferente dentro de la familia.

    Ha pasado solamente un mes. No necesitas obligarte a llorar ni sentir el duelo de una determinada manera. Ahora mismo puede ser más importante permitir y comprender lo que estás sintiendo, incluida esa rabia, para que poco a poco puedan ir apareciendo y elaborándose las emociones que hay debajo de ella.


  • Me atrae la idea de ser penetrada y me puedo excitar cuando un hombre me toca, pero luego me da asco

    Me atrae la idea de ser penetrada y me puedo excitar cuando un hombre me toca, pero luego me da asco y no me da la sensación de querer "comerlos" como dicen. Incluso deseo más estar con una mujer que con un hombre, me molesta que me relacionen con hombres, mi deseo es estar más con mujeres y puedo sentir ese famoso que quiero "comer" a la otra persona.
    Estoy pensando que soy lesbiana, me repugnan los hombres, sólo me atraen para lo sexual y nada más, pero igual, me desagrada.
    ¿Soy lesbiana o estoy rechazando que me gusten hombres?

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Sara Sanchez Burgales

    Hola. Lo que describes no permite determinar desde fuera si eres lesbiana, bisexual o si existe algún tipo de rechazo hacia los hombres. La orientación sexual no se define únicamente por la respuesta física o por poder experimentar excitación en una determinada situación.

    Puede ser útil diferenciar entre excitación corporal, atracción sexual, atracción romántica y deseo de establecer un vínculo con alguien. No siempre aparecen juntas. El cuerpo puede responder ante determinados estímulos sin que eso implique necesariamente que deseemos una relación sexual o afectiva con esa persona.

    Por lo que cuentas, parece que existe una diferencia importante entre lo que experimentas hacia hombres y mujeres. En lugar de intentar encontrar rápidamente una etiqueta, podrías explorar qué deseas realmente cuando no estás pensando en lo que “debería” atraerte: con quién fantaseas con compartir intimidad, de quién te enamoras, hacia quién aparece espontáneamente el deseo y con quién te imaginas construyendo una relación.

    También sería interesante comprender de dónde procede ese sentimiento de rechazo hacia los hombres, sin asumir de entrada que significa una cosa u otra.

    Un profesional puede acompañarte en esta exploración sin intentar dirigirte hacia ninguna orientación determinada. No necesitas demostrar que eres lesbiana ni demostrar que te gustan los hombres. El objetivo sería que puedas comprender lo que sientes y vivir tu sexualidad de una manera coherente contigo misma.


  • Hola. Varias veces encontré a mi esposo masturbandose, hemos conversado sobre el tema y le comenté q

    Hola. Varias veces encontré a mi esposo masturbandose, hemos conversado sobre el tema y le comenté que a mi me hacía sentir que no era suficiente pese a que tenemos una vida sexual activa, pero para él dice que le gusta hacerlo para desestresarse. Yo quisiera que no lo haga porque ya intente hacer de la vista gorda pero solo genera que yo me siga sintiendo mal, pero al mismo tiempo considero que es egoísta decirle que no lo haga

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Sara Sanchez Burgales

    Hola. La masturbación dentro de una relación de pareja no significa necesariamente que exista insatisfacción sexual ni que la otra persona “no sea suficiente”. Para algunas personas cumple funciones diferentes a las relaciones sexuales compartidas, como relajarse, liberar tensión o simplemente conectar con su propia sexualidad.

    Sin embargo, también es importante atender a lo que esta situación activa emocionalmente en ti. Parece que cuando descubres que tu marido se masturba no solamente te molesta la conducta, sino el significado que adquiere para ti: “si lo hace, quizá yo no le satisfago o no soy suficiente”. Ahí sería interesante explorar qué miedo o inseguridad aparece y de dónde procede.

    Al mismo tiempo, puedes expresarle cómo te hace sentir sin necesidad de convertirlo en una prohibición. En una relación es importante diferenciar entre comunicar una necesidad o un malestar y necesitar controlar una conducta del otro para poder sentirnos seguros.

    Quizá el trabajo no consista únicamente en conseguir que él deje de hacerlo, sino en que podáis hablar sobre qué significa la sexualidad para cada uno y, especialmente, en comprender por qué esta conducta está afectando a tu propia valoración y seguridad dentro de la relación.


  • Hola! Soy una mujer de 59 años, casada y con dos hijos adultos; hija de 20 e hijo de 24. Fui la pequ

    Hola! Soy una mujer de 59 años, casada y con dos hijos adultos; hija de 20 e hijo de 24. Fui la pequeña de 6 hermanos, tres de ellos (la mayor 8 años mayor que yo, la cuarta y el quinto, comenzando por la mayor) me acosaban emocionalmente, y me trataban con crueldad, me ridiculizaban y se reian de mi frecuentemente, durante años..... la de enmedio incluso, se le dio por llamarme "tortillera asquerosa" sin motivo, insinuando que la miraba mientras se vestía a proposito.....UNA VERDADERA PESADILLA. Yo solo tenía 9 o 10 años. La mayor me dedicaba comentarios sarcasticos llamandome lo mismo, incluso siendo yo ya adulta. Mis hermanas me marginaron desde pequeña, y no jugaba con nadie...... y mi hermano, jugaba poco conmigo, pero sobre todo, me atacaba y ridiculizaba. He desarrollado fobia social desde joven, trastorno esquizoafectivo , y ahora con la menopausia, agorafobia. Desde que mis hijos son adultos les tengo miedo, y no me gusta estar con ellos. Tengo la impresion de que les doy asco y no me quieren, aunque ellos son los mejores hijos que se puede tener. Encima tengo mucho rechazo hacia mi pobre hija, la sensacion que piensa o puede pensar lo mismo que mi hermana, y a su lado me siento como una mierda e incomoda, me da ansiedad. Ademas soy bastante obsesiva y siempre en negativo. Los antidepresivos me ponen muy nerviosa y me dan mas ansiedad, desde la menopausia, y me dan mas insomnio. Tengo miedo a la gente, a mis hijos, solo me siendo algo a salvo con mi marido. Esto solo se arregla con ansioliticos?

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Sara Sanchez Burgales

    Hola. Por lo que explicas, has vivido durante años experiencias de humillación, rechazo y ridiculización en una etapa especialmente vulnerable. Experiencias así pueden influir posteriormente en la manera en que nos vemos a nosotros mismos y en cómo interpretamos las relaciones con los demás.

    Me parece especialmente significativo que puedas reconocer que tus hijos son buenos contigo y, al mismo tiempo, sentir miedo, rechazo o pensar que puedes darles asco. Esto podría indicar que una parte de tu reacción emocional actual no corresponde únicamente a lo que está sucediendo con ellos, sino que determinadas situaciones están activando experiencias, emociones y creencias aprendidas anteriormente. En el caso de tu hija, incluso tú misma encuentras una conexión con lo vivido con tu hermana.

    No considero que debas plantearlo únicamente como “tomar ansiolíticos o no”. Teniendo además un diagnóstico de trastorno esquizoafectivo y las dificultades que comentas con algunos medicamentos, es importante que el tratamiento farmacológico sea valorado y supervisado por psiquiatría y que no realices cambios por tu cuenta.

    Paralelamente, la psicoterapia puede ayudarte a trabajar esas experiencias de rechazo y humillación, las creencias negativas que has desarrollado sobre ti misma, la ansiedad social y, especialmente, a aprender a diferenciar cuándo estás respondiendo a lo que realmente ocurre en el presente y cuándo tu sistema de alerta está reaccionando desde experiencias del pasado.

    El objetivo sería que progresivamente puedas sentir mayor seguridad en tus relaciones y recuperar el vínculo con tus hijos sin que aquellas experiencias de tu infancia continúen condicionándolo. Por la intensidad y variedad de los síntomas que describes, te recomendaría un abordaje coordinado entre psiquiatría y psicología.


  • Hola buenas, necesito ayuda, llevo casi 3 semanas con mucha ansiedad, estres, angustia y culpa porqu

    Hola buenas, necesito ayuda, llevo casi 3 semanas con mucha ansiedad, estres, angustia y culpa porque tengo un pensamiento que me atormenta hasta el punto de no poder dormir o comer, es sobre que me gusta un familiar muy cercano, yo tengo pareja y me siento muy culpable de pensar así, pero también ese pensamiento se genera mucha ansiedad, culpa y angustia, intento buscar ayuda por internet o intento verificar en mi cabeza pero no encuentro ayuda o consuelo, este es un pensamiento que tengo ya hace unos años pero ya lo había podido anteriormente, tuve los mismos síntomas pero logré sentirme bien, ahora me ha costado mucho más de lo normal y este pensamiento tomó mucho poder luego de que falleciera un familiar y a parte esa semana tenía pruebas en la universidad, por favor que alguien me responda, ya no aguanto más.

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Sara Sanchez Burgales

    Hola. Por lo que describes, más que centrarnos inicialmente en si ese pensamiento significa que realmente te gusta ese familiar, sería importante observar cómo estás relacionándote con él. Parece que el pensamiento aparece, genera una ansiedad y culpa muy intensas y, a partir de ahí, intentas encontrar una respuesta que te tranquilice: buscas información en internet, revisas mentalmente lo que sientes e intentas comprobar si el pensamiento es cierto o no.

    Esto puede generar un círculo en el que cuanto más intentas obtener la certeza de que ese pensamiento “no significa nada”, más presente se vuelve y mayor ansiedad produce. Tener un pensamiento, una imagen o una duda no significa necesariamente desear llevarla a cabo ni define quién eres.

    Además, comentas que ya habías experimentado algo similar anteriormente y que esta vez se ha intensificado coincidiendo con un fallecimiento y una etapa de estrés académico. Sería importante valorar profesionalmente qué está ocurriendo y si existe un patrón de pensamientos intrusivos u obsesivos acompañado de conductas de comprobación y búsqueda de tranquilidad.

    En terapia se puede trabajar precisamente en dejar de luchar y comprobar constantemente el contenido del pensamiento, aprender a tolerar la incertidumbre y reducir progresivamente el poder que este tiene sobre ti.

    Dado que llevas semanas prácticamente sin poder dormir o comer y describes un nivel de angustia muy elevado, te recomendaría buscar ayuda psicológica cuanto antes y valorar también una consulta médica para atender el impacto que está teniendo en tu sueño y alimentación.


  • Soy una chica de 24 años pero lamentablemente llevo doble vida por miedo al juicio de mi madre tan c

    Soy una chica de 24 años pero lamentablemente llevo doble vida por miedo al juicio de mi madre tan conservadora, por eso me masturbo y veo pornografía en secreto y además tengo relaciones sexuales en secreto desde los 23 años edad que decidí perder la virginidad, y fue con una pareja que también tengo en secreto porque es un hombre mayor. pero creo que está mal todo lo que hago ? Porque socialmente soy una persona tranquila. es decir, estudio en la universidad y trabajo, pero nadie de mi familia sabe mi otra realidad.

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     Sara Sanchez Burgales

    Hola. Por lo que explicas, no parece que el problema sea que estés llevando una “doble vida” en el sentido de estar haciendo algo necesariamente malo, sino que existe una parte importante de tu vida adulta que sientes que debes ocultar por miedo al juicio o rechazo de tu madre.

    Tienes 24 años y tanto masturbarte como mantener relaciones sexuales o tener pareja forman parte de decisiones que puedes tomar como adulta. Otra cuestión diferente sería valorar si esas relaciones son satisfactorias, respetuosas, consentidas y coherentes con lo que tú realmente deseas.

    Sería interesante explorar por qué necesitas la aprobación de tu madre para sentir que determinadas decisiones son correctas y qué emociones aparecen ante la posibilidad de que ella no las apruebe: culpa, miedo a decepcionarla, miedo al rechazo, sensación de estar haciendo algo prohibido, etc.

    También convendría diferenciar intimidad de ocultación. Ser adulta no significa que tengas que contarle a tu familia todos los aspectos de tu sexualidad o de tu vida privada. Puedes decidir qué quieres compartir y qué pertenece a tu intimidad.

    En terapia se podría trabajar precisamente esa diferenciación entre tus propios valores y los valores familiares que has aprendido, así como la culpa y el miedo al juicio, para que progresivamente puedas tomar tus decisiones desde lo que tú quieres y necesitas y no únicamente desde el temor a decepcionar a los demás.


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