Buena noche, ojala alguien pudiera orientarme... Mi hija de 10 años , tiene problemas para relaciona

8 respuestas
Buena noche, ojala alguien pudiera orientarme... Mi hija de 10 años , tiene problemas para relacionarse ( jugar) con los demás niños, tanto en casa como en escuela, le gusta mucho jugar , es amistosa, pero veo que con cualquier cosa que le disguste o que no sea como ella quiere, comienza a pelear ( de palabra) no golpes. No se de que manera ayudarle, pienso que por su forma de ser, ahora en la escuela sus compañeros la excluyen, no la invitan a jugar o no la escogen para trabajar en equipo, me da tristeza por que ella como les digo es amiguera y ahora se a estado quejando mucho de que no la buscan y e hablado con ella para decirle lo que yo veo hace mal y que pudiera causar esto, pero aunque lo intenta, no logra controlarse. Ojala alguien me les y pudiera decirme de que forma pudiera ayudarle o si será necesario recurrir a alguna terapia ?
Gracias.
 Águeda García Flórez
Psicólogo, Psicólogo infantil
León
Gracias por compartir con tanta apertura tu preocupación; ya el hecho de estar atenta a lo que le pasa a tu hija y buscar orientación habla del compromiso que tienes como madre.
Lo que describes es algo que escuchamos con frecuencia en la consulta de psicoterapia infantil: niñas y niños que tienen muy buenas intenciones para socializar, pero se frustran fácilmente cuando las cosas no salen como esperan. Esto puede deberse a varias razones: dificultades en el manejo de la frustración, impulsividad o incluso experiencias previas de exclusión que se van acumulando.
A veces, por más que los papás hablen con sus hijos y les den buenos consejos, el niño o niña no logra autorregularse porque necesita aprender habilidades emocionales específicas, y eso se trabaja muy bien desde el espacio terapéutico. En estos casos, la terapia no solo es útil, sino muy recomendable, porque no solo se trata de corregir una conducta, sino de ayudarle a tu hija a construir herramientas que le servirán toda la vida: regular sus emociones, resolver conflictos de forma positiva, y fortalecer su autoestima social. Espero haberte ayudado, ¡un abrazo!

Consigue respuesta gracias a la consulta online

¿Necesitas el consejo de un especialista? Reserva una consulta online: recibirás todas las respuestas sin salir de casa.

Mostrar especialistas ¿Cómo funciona?
 Andrea Del Pozo de la Cruz
Psicólogo, Psicólogo infantil
Villanueva de la Serena
Es muy comprensible lo que sientes; ver a un hijo pasarlo mal con sus iguales duele profundamente. Lo que describes no implica necesariamente un problema grave, pero sí muestra que tu hija necesita aprender a regular sus emociones y su frustración. Muchos niños con gran energía o sensibilidad reaccionan con intensidad cuando las cosas no salen como esperan. La buena noticia es que puede trabajarse: la psicoterapia infantil ayuda a identificar lo que siente, desarrollar empatía y adquirir herramientas para convivir mejor con otros niños. Acompañarla sin reproches, reforzar sus intentos y ofrecerle un espacio terapéutico puede marcar una gran diferencia en su bienestar y sus vínculos
 Marina Fernández Martínez
Psicólogo, Psicólogo infantil
Bilbao
Buenos días,
Lo primero expresarte que siento que tu hija esté pasando por esto. Efectivamente mi orientación sería que pudiese comenzar un proceso terapéutico. En este caso no sólo para trabajar esas dificultades a la hora de relacionarse, si no también para que el profesional pueda valorar hasta que punto el malestar que le genera esta situación está teniendo consecuencias en otros aspectos de su vida, además de que le ayude a entender y a transformar ese dolor.
Como papá, va a ser muy importante que sigas apoyando y acompañando a tu hija en estos momentos tan difíciles, sobre todo si comienza un proceso terapéutico.
Un saludo cordial.
 Ester Benjumea
Psicólogo, Psicólogo infantil
Sevilla
Gracias por compartir tu preocupación. Es comprensible que te sientas triste al ver que tu hija tiene dificultades para relacionarse, sobre todo cuando ella muestra interés por tener amigos. Lo que describes —reacciones intensas cuando las cosas no salen como espera o dificultades para manejar la frustración— es algo que puede aparecer en la infancia y afectar las relaciones con los demás.

Has hecho muy bien en hablar con ella y en intentar acompañarla con comprensión. En estos casos, puede ser útil acudir a un psicólogo infantil, no porque haya “algo grave”, sino para ayudarla a desarrollar habilidades de regulación emocional y resolución de conflictos, además de fortalecer su autoestima y sus habilidades sociales.

Con apoyo y acompañamiento adecuado, los niños suelen mejorar mucho en la forma de expresar lo que sienten y en cómo se relacionan con los demás.
 Tirso Pérez de Argila
Psicólogo, Psicólogo infantil
Madrid
Es muy comprensible la preocupación y la tristeza que sientes al ver que tu hija sufre en sus relaciones con otros niños. Lo que describes —una niña sociable, con ganas de jugar, pero que reacciona con enfado o discusiones cuando algo no sale como espera— es más habitual de lo que parece a esa edad, y no necesariamente indica un problema grave. A menudo detrás de esas reacciones hay emociones intensas que ella todavía no sabe expresar de otra manera.

A los diez años, los grupos de amigos se vuelven más complejos: aparecen dinámicas nuevas, alianzas, reglas implícitas y exigencias emocionales más sutiles. Algunos niños, especialmente los más sensibles, fuertes o perfeccionistas, pueden sentirse fácilmente desbordados cuando las cosas no salen como imaginaban o cuando sienten que no son comprendidos. En esos momentos, el malestar busca una vía de salida: y muchas veces lo hace a través del enfado o la discusión, no por mala intención, sino porque aún no cuenta con las herramientas necesarias para regular lo que siente.

Tu hija no está actuando “mal”; está expresando, con los recursos que tiene, una emoción que la sobrepasa. Antes de poder hablar con calma o resolver un conflicto, necesita liberar esa tensión interna —frustración, tristeza, miedo o deseo de pertenecer—. Solo cuando se siente comprendida y acompañada puede empezar a reflexionar y aprender otras formas de comunicarse.

Aquí es donde la ayuda de un psicólogo infantil puede ser muy valiosa. Es importante que sea un profesional con sensibilidad y experiencia en el trabajo con el mundo interno del niño: alguien capaz de entender su forma de simbolizar lo que siente y de ofrecerle un espacio donde pueda transformar, a través del juego y de la palabra, esas emociones que todavía no puede nombrar. La terapia no busca corregir su comportamiento, sino acompañar su desarrollo emocional y fortalecer su capacidad de comprensión y regulación.

Tu papel como madre es esencial. Ella necesita sentir que estás ahí, que sufre pero que no está sola, y que su valor no depende de si “se porta bien” o no. La seguridad emocional nace de ese amor incondicional que le permite equivocarse sin sentirse culpable. Puedes ayudarla mucho validando sus emociones (“entiendo que te hayas enfadado, debía de ser frustrante”), y recordándole que siempre puede volver a ti cuando algo le duela o la confunda. Refuerza los momentos en que logra calmarse, ayúdala a poner palabras a lo que siente y ofrécele espacios donde pueda sentirse capaz y querida por quien es, no solo por lo que hace.

En definitiva, no creo que tu hija no tenga un problema de sociabilidad, sino una dificultad para manejar lo que siente cuando algo no sale como esperaba. Con tu acompañamiento paciente y el apoyo de un psicólogo que sepa escuchar su mundo interno, podrá aprender a reconocer sus emociones, darles un sentido y encontrar formas más tranquilas de vincularse con los demás. Y en ese proceso, lo más importante será que se sienta profundamente querida, incluso en sus momentos más difíciles: es desde esa base segura donde empieza la verdadera madurez emocional.

Os mando mucho ánimo!

Un cordial saludo.
 Leticia Urdaci
Psicólogo, Psicólogo infantil
Pamplona
Buenas tardes.
Es probable que su hija presente ciertas dificultades en cuanto a la gestión emocional, centrándonos en la emoción del enfado. Quizás esté teniendo esas reacciones porque no sea capaz de llevar a cabo un mayor autocontrol y es su forma de gestionar.
Desde mi punto de vista os recomendaría que visitéis a alguna psicóloga/psicólogo que os oriente y pueda marcar ciertas pautas para una mejor gestión emocional.
Puede que simplemente sea un punto de impulsividad que tiene vuestra hija y haya que trabajarlo.

Un saludo
 Pere Ferrer Franquesa
Psicólogo, Psicólogo infantil
Barcelona
Lo que describes es algo que ocurre con frecuencia en niños que tienen buena intención social, pero les cuesta manejar la frustración cuando las cosas no salen como esperan. Esto hace que, aunque quieran jugar o participar, su forma de reaccionar termine generando rechazo en el grupo.

No se trata de mala conducta, sino de una dificultad en la autorregulación emocional y en las habilidades sociales. A esa edad, la intervención es muy eficaz: con apoyo psicológico infantil puede aprender a reconocer lo que siente antes de explotar, expresar el desacuerdo sin discutir y reparar el vínculo con sus compañeros.

Mientras tanto, es importante reforzar sus logros cuando logra mantener la calma y evitar centrar las conversaciones solo en lo que hace mal. Un acompañamiento profesional puede ayudarle a transformar esa impulsividad en recursos para relacionarse mejor y sentirse más segura en el grupo.
 Teresa Torregrosa
Psicólogo, Psicólogo infantil
San Vicente del Raspeig
Hola, gracias por tu consulta. Por lo que describes, tu hija es amistosa y sociable, pero parece tener dificultades para regular su frustración y resolver conflictos en el juego, lo que puede generar conflictos con sus compañeros y cierta exclusión social. Esto es más frecuente de lo que parece y, con apoyo adecuado, se puede mejorar significativamente.

En consulta podemos:

Trabajar estrategias de regulación emocional y control de impulsos.

Enseñarle habilidades de resolución de conflictos y comunicación asertiva.

Practicar habilidades sociales de manera guiada, reforzando conductas positivas.

Apoyar a los padres con herramientas concretas para acompañarla en casa.

Con unas pocas sesiones de orientación y entrenamiento, muchos niños aprenden a manejar mejor estas situaciones y logran integrarse socialmente de manera más efectiva.

Si quieres, puedo evaluar su situación de manera individual y diseñar un plan personalizado para fortalecer sus habilidades sociales y emocionales.
Estoy a tu disposición si deseas reservar una cita.

Expertos

Zayda Domínguez Huerta

Zayda Domínguez Huerta

Psicólogo, Psicólogo infantil

Madrid

Norma B. Márquez

Norma B. Márquez

Psicólogo, Psicólogo infantil

Dos Hermanas

Alvaro Escuder Marcos

Alvaro Escuder Marcos

Psicólogo

Vinarós

Laura Montero Blanco

Laura Montero Blanco

Psicólogo, Psicólogo infantil

Madrid

Paula Pastor Yáñez

Paula Pastor Yáñez

Psicólogo

Albacete

María Dolores Romero Munera

María Dolores Romero Munera

Terapeuta complementario

Albacete

Preguntas relacionadas

¿Quieres enviar tu pregunta?

Nuestros expertos han respondido 35 preguntas sobre Trastorno de conducta
  • Tu pregunta se publicará de forma anónima.
  • Intenta que tu consulta médica sea clara y breve.
  • La pregunta irá dirigida a todos los especialistas de Doctoralia, no a uno específico.
  • Este servicio no sustituye a una consulta con un profesional de la salud. Si tienes un problema o una urgencia, acude a tu médico o a los servicios de urgencia.
  • No se permiten preguntas sobre casos específicos o segundas opiniones.
  • Por cuestiones de salud, no se publicarán cantidades ni dosis de medicamentos.

Este valor es demasiado corto. Debe contener __LIMIT__ o más caracteres.


Elige la especialidad de los médicos a los que quieres preguntar
Lo utilizaremos para notificarte la respuesta (en ningún momento aparecerá en Doctoralia)

¿Tu caso es similar? Estos profesionales pueden ayudarte:

Todos los contenidos publicados en Doctoralia, especialmente preguntas y respuestas, son de carácter informativo y en ningún caso deben considerarse un sustituto de un asesoramiento médico.