Buenas, soy un hombre que le ha reaparecido un TOC de la homsexualidad. Estuve un tiempo controlando

6 respuestas
Buenas, soy un hombre que le ha reaparecido un TOC de la homsexualidad. Estuve un tiempo controlando los pensamientos, incluso no llegando a ni siquiera pensar en ello y me "curé" con ayuda psicològica. Esta vez, però, ha reaparecido de una manera diferente y estos últimos días han sido críticos y han determinado un punto de inflexión el que empiezo a pensar que no se trata de un TOC, todo y que la conducta obsesiva exista. Os doy mi sensación a día de hoy, claro está que fluctua mucho ( lo digo por experiencia).

Hoy siento que, de verdad, puedo decir con total claridad que me atraen los hombres al 100 % y que no siento absolutamente nada respecto a las mujeres ( cuando hace 3 semanas sentia una atraccion en todos los aspectos enorme) , ni el más mínimo ápice de estímulo. No lo vivo desde un plano sexual, en el sentido de pensar si me excita o no ver a un hombre, sino desde algo más emocional: como si se hubiera despertado en mí la capacidad de ver a un hombre como alguien atractivo, incluso de una forma cercana a lo que sería “enamorarse”.

Lo más desconcertante para mí es que no siento que este pensamiento me haga daño. Al contrario, es como si mi cuerpo se sintiera bien al aceptarlo, algo que nunca me había ocurrido hasta ahora. No sé si el TOC ha escalado hasta este punto y ya no soy capaz de discernir con claridad entre lo que siento y lo que pienso, pero durante estos dos últimos días he analizado este sentimiento como algo puro y verdadero, al margen del componente sexual.

El problema aparece ahora en forma de juicio hacia mí mismo y hacia lo que puedan pensar los demás. Creo que ahí está la raíz de todo este TOC: el no querer ser gay y, a partir de ahí, evitar cualquier conducta o pensamiento homosexual que pudiera aparecer en mí. Eso me lleva incluso a pensar si en el pasado pude haberme reprimido, intentando parecer algo que no era, aunque racionalmente no creo que haya sido así.

Siento que, en el fondo, todo gira siempre alrededor de lo mismo, pero ahora estoy atravesando una etapa distinta, en la que me percibo especialmente atraído por la novedad, no solo a nivel sexual, sino también emocional. Esto me genera mucho miedo, porque nunca antes me había ocurrido con esta intensidad ni con estas características.

A veces pienso que quizá la solución a todo esto sea partir de la hipótesis de que sí, que puedo ser homosexual, bisexual o lo que sea, pero tomando como referencia el presente y no las conductas del pasado ni el análisis constante de si estas confirman o no lo que soy hoy. Tal vez aceptar este escenario hipotético y asumir esta “nueva realidad” podría ser el inicio de una verdadera aceptación y, con ello, el principio del fin del TOC, dando paso a un pensamiento más claro y estable.

Un saludo.
Gracias por explicarte con tanta honestidad. Lo que transmites está dicho con mucha lucidez, y eso ya es importante.
Desde una mirada clínica, hay varias ideas clave que conviene sostener con calma:
Que un pensamiento no genere ansiedad no lo convierte automáticamente en “verdadero”
En el TOC —y especialmente en el TOC de orientación sexual— es frecuente que el sistema obsesivo cambie de estrategia. A veces pasa del miedo intenso a una sensación de aparente calma, alivio o “encaje”, que en realidad funciona como una pseudo-aceptación compulsiva. No es una aceptación libre, sino una forma distinta de intentar cerrar la duda.
El foco sigue siendo el mismo: la necesidad de certeza sobre quién eres
Lo que se mantiene constante no es la atracción en sí, sino la urgencia por definir, confirmar, cerrar, etiquetar. Analizar si lo que sientes es “puro”, “verdadero”, “emocional” o distinto de lo sexual sigue formando parte del circuito obsesivo, aunque ahora se viva con menos angustia momentánea.
La incomodidad real aparece en el juicio, no en la experiencia
Esto que señalas es muy relevante clínicamente: el malestar no surge tanto del pensamiento (“puedo sentir atracción”) como del significado que le das y de lo que implicaría para tu identidad, tu historia y la mirada de los demás. Ahí está el núcleo, más que en la orientación en sí.
Aceptar la hipótesis no es lo mismo que resolverla
La idea de “asumir que podría ser homosexual, bisexual o lo que sea” puede ser terapéutica solo si no se usa como una nueva forma de tranquilización. La aceptación útil en TOC no busca aclarar quién eres, sino permitir la duda sin seguir investigándola.
No se trata de decidir ahora “qué eres”, sino de dejar de exigirle a tu mente una respuesta inmediata y definitiva.
La atracción por la novedad suele intensificar estos procesos
En momentos vitales de cambio, sensibilidad emocional o búsqueda de sentido, el TOC suele agarrarse con más fuerza a los temas identitarios. Eso no invalida lo que sientes, pero sí explica por qué aparece con esta intensidad ahora.
Dicho de forma muy sencilla y cercana:
No necesitas resolver hoy tu orientación para estar bien. Lo que necesitas es salir del bucle de comprobación y autojuicio, porque es ese bucle —no la orientación— el que te está robando estabilidad.
Mi recomendación clara es retomar acompañamiento psicológico especializado en TOC, precisamente porque ya has tenido experiencia previa y sabes que puede remitir. Esta vez el contenido ha cambiado, pero el mecanismo sigue siendo reconocible.
Y una última cosa importante:
Nada de lo que cuentas te convierte en “menos tú”, ni invalida tu historia pasada, ni te obliga a decidir nada ahora. La claridad no suele aparecer cuando se persigue; aparece cuando la mente deja de estar en guerra consigo misma.
Un abrazo, y gracias por confiar algo tan delicado. Estoy cerca para lo que necesites

Consigue respuesta gracias a la consulta online

¿Necesitas el consejo de un especialista? Reserva una consulta online: recibirás todas las respuestas sin salir de casa.

Mostrar especialistas ¿Cómo funciona?
Veo un profundo nivel de honestidad y de matiz en lo que explicas. Porque lo que describes es complejo. Pero tiene mucho sentido cuando se observa con una mirada clínica y afirmativa, no desde el miedo.

Voy a señalar varios puntos importantes.

1. Que el TOC cambie de forma no significa que deje de ser TOC
El TOC —y en particular el TOC de orientación sexual— no siempre se vive como ansiedad intensa o rechazo inmediato. A veces evoluciona hacia fases que resultan especialmente desconcertantes:
- Menor ansiedad aparente.
- Sensación de “aceptación” corporal.
- Vivencias emocionales que parecen auténticas.
- Análisis constante de si lo que se siente es “real” o “impuesto”.

Esto no invalida el diagnóstico previo ni lo que trabajaste en terapia. De hecho, esta hiperobservación interna, esta necesidad de discernir con certeza absoluta qué es pensamiento, qué es emoción y qué es identidad, es uno de los núcleos del TOC.

2. Sentirse “bien” no es una prueba de identidad
Esto es clave. En el TOC solemos buscar marcadores definitivos:
- “Si no me genera ansiedad, entonces debe ser verdad”
- “Si lo siento como algo puro, entonces no puede ser TOC”

Pero el sistema nervioso puede relajarse cuando deja de luchar, incluso aunque el contenido siga siendo obsesivo. El alivio no confirma ni desconfirma orientación sexual alguna. La orientación no se determina por estados mentales intensos ni por momentos de novedad emocional, sino por un patrón estable, libre y no forzado en el tiempo.

3. El conflicto central no parece ser la atracción, sino el juicio
Lo señalas tú mismo con mucha lucidez: el problema aparece cuando entra el juicio, el “no querer ser”, el miedo a lo que eso diría de ti o a cómo te mirarían los demás.
Eso es muy habitual tanto en personas con TOC como en personas LGTB que han crecido en contextos poco afirmativos. Y aquí hay algo importante: no todo malestar relacionado con la orientación es TOC, pero tampoco toda vivencia intensa de atracción implica una redefinición identitaria inmediata.

4. Aceptar la incertidumbre no es lo mismo que forzarse una etiqueta
La idea que planteas —“¿y si parto de la hipótesis de que podría ser homosexual, bisexual o lo que sea?”— va en una buena dirección si se entiende bien.
No se trata de convencerte de nada ni de adoptar una identidad como solución rápida, sino de dejar de usar la orientación como problema a resolver.

Desde una terapia afirmativa, el foco no estaría en “descubrir qué eres” bajo presión, sino en:
- Reducir la compulsión de análisis
- Trabajar el miedo al juicio y a la pérdida de control
- Diferenciar exploración genuina de rumiación obsesiva
- Permitir puedas llegar a un punto en que tu deseo y afecto se expresen sin examen constante

5. El pasado no tiene que dictar el presente, pero tampoco invalidarlo
No necesitas demostrar que siempre fuiste algo ni reescribir tu historia. La identidad no se valida por coherencia retrospectiva. Y tampoco tienes que precipitar conclusiones porque ahora la experiencia sea intensa o novedosa. Lo estable se asienta sin urgencia.

En resumen:
- Lo que vives no es extraño ni incompatible con un TOC de orientación sexual.
- Tampoco te invalida como persona ni dice nada negativo de ti, sea cual sea tu orientación.
- Si quisieras empezar una terapia, el objetivo no sería “quitarte” una orientación ni “aceptar” otra por miedo, sino dejar de vivir tu mundo interno como un tribunal.

Trabajar esto con un enfoque afirmativo y especializado permite justamente eso: que la identidad deje de ser un campo de batalla y se convierta, con el tiempo, en algo vivido desde la calma y la libertad, no desde la urgencia ni la vigilancia constante.
Te agradezco la honestidad al contar lo que te pasa. Puedo entender que lo que cuentas genera mucha confusión, pero la forma en la que lo estás viviendo no significa que estés descubriendo una verdad definitiva. En los procesos obsesivos, la experiencia interna puede cambiar y volverse más convincente o incluso generar alivio momentáneo, sin que eso sea una señal clara de deseo.
Cuando hay sobreanalisis, necesidad de certeza y miedo al juicio, la mente deja de ser tan fiable para sacar conclusiones. La orientación no se define desde la duda constante y la urgencia, sino desde un estado de mayor calma.
Más que decidir quién eres ahora, puede ser importante recuperar estabilidad y reducir este bucle. Si quieres, retomar apoyo psicológico puede ayudarte a ordenar todo esto sin prisas ni etiquetas. Estoy a tu disposición. Un saludo
Totalmente de acuerdo contigo. Ese supuesto TOC parece que no era más que una forma de luchar contra pensamientos y sentimientos que no estabas dispuesto a tolerar. Ahora, pasado el tiempo, te has reconciliado con esa parte de tu sexualidad, pero siguen despiertas muchas preconcepciones e ideas que arrastras.
Estás muy cerca de poder ser quien quieras!
Enhorabuena!
Hola, gracias por compartir tu experiencia con tanta profundidad y honestidad.

Lo que describes encaja muy bien con cómo puede manifestarse el TOC de temática sexual u orientado a la identidad, especialmente cuando reaparece con una forma distinta a episodios anteriores. En este tipo de TOC no solo aparecen pensamientos intrusivos, sino también sensaciones, emociones y estados corporales que parecen “reales” y convincentes, lo que hace aún más difícil distinguir entre pensamiento, emoción y significado. El hecho de que en algunos momentos no sientas malestar inmediato o incluso notes alivio al “aceptar” una idea no significa necesariamente que esa idea sea una verdad descubierta, sino que puede formar parte del propio funcionamiento del TOC, que busca cerrar la duda y la angustia a cualquier precio.

Es importante subrayar que el problema central no suele ser la orientación sexual en sí, sino la necesidad constante de certeza, análisis y autojuicio, junto con el miedo al rechazo, a no encajar o a perder una identidad previa. La exploración obsesiva del “qué soy realmente” mantiene el bucle y suele aumentar la confusión. Este tipo de procesos se trabajan de forma específica en terapia, ayudando a reducir la rumiación, tolerar la incertidumbre y recuperar una relación más libre y estable con los pensamientos y emociones, sin tener que definirte de manera forzada ni desde el miedo.

Puedo ayudarte con una primera sesión para valorar tu situación con calma y ver qué tipo de abordaje puede ayudarte en este momento, ya sea en consulta presencial en Madrid Norte (zona Chamartín, cerca del metro Colombia y Pío XII), online o a domicilio en Madrid Norte, según lo que te resulte más cómodo. Si te parece, dime qué modalidad prefieres y tu disponibilidad, y lo vemos sin prisas.
Por lo que describes, el malestar no gira tanto en torno a la orientación sexual en sí, sino alrededor de la duda constante, la necesidad de certeza y el análisis exhaustivo de lo que sientes, elementos muy característicos del TOC, incluido el TOC de temática sexual u orientación sexual. En este tipo de TOC, la mente puede generar vivencias emocionales y sensaciones muy convincentes, incluso acompañadas de aparente calma o “alivio”, lo que suele aumentar aún más la confusión y la duda (“si no me genera ansiedad, entonces debe ser verdad”). Esto no invalida lo que sientes, pero sí explica por qué resulta tan desestabilizador.

Es importante señalar que la orientación sexual no se define por picos puntuales de atracción, por estados emocionales intensos ni por análisis continuos, sino que suele mostrarse de forma estable y espontánea a lo largo del tiempo, sin necesidad de comprobaciones constantes. En el TOC, en cambio, la atención excesiva a los pensamientos y sensaciones internas puede amplificarlos hasta hacerlos parecer “revelaciones”, cuando en realidad forman parte del propio ciclo obsesivo.

También es muy relevante lo que comentas sobre el juicio hacia ti mismo y el miedo a la mirada de los demás. En muchos casos, el núcleo del problema no es “qué soy”, sino la intolerancia a la incertidumbre y el rechazo a determinadas posibilidades, lo que mantiene el bucle obsesivo activo. Intentar resolver el TOC buscando una respuesta definitiva sobre la identidad suele reforzarlo, incluso cuando parece que “aceptar una hipótesis” trae alivio momentáneo.

Desde el abordaje psicológico, el trabajo suele centrarse en romper el ciclo de comprobación, análisis y búsqueda de certeza, así como en aprender a relacionarse de otra forma con los pensamientos y sensaciones, sin convertirlos en pruebas ni amenazas. Esto permite que la mente se estabilice y que la vivencia personal deje de estar dominada por la duda constante.

Dado el nivel de malestar y la complejidad de lo que describes, sería muy recomendable abordarlo de forma personalizada en consulta. Puedes pedir cita online si lo deseas, y verlo con calma en un espacio seguro y profesional.

Un saludo.

Expertos

Marisa Cortizo Pérez

Marisa Cortizo Pérez

Psicólogo

Cambrils

Nerea Puy Guinaliu

Nerea Puy Guinaliu

Psicólogo

Graus

Maria del Carmen González Bravo

Maria del Carmen González Bravo

Psicólogo, Psicólogo infantil

Pozuelo de Alarcón

Francisco Corral Fernandez

Francisco Corral Fernandez

Psicólogo

Castellón de la Plana

María Teresa Carrasco Pérez

María Teresa Carrasco Pérez

Psicólogo

Murcia

María Villanueva

María Villanueva

Psicólogo

Valencia

Preguntas relacionadas

¿Quieres enviar tu pregunta?

Nuestros expertos han respondido 393 preguntas sobre Trastorno obsesivo compulsivo (TOC)
  • Tu pregunta se publicará de forma anónima.
  • Intenta que tu consulta médica sea clara y breve.
  • La pregunta irá dirigida a todos los especialistas de Doctoralia, no a uno específico.
  • Este servicio no sustituye a una consulta con un profesional de la salud. Si tienes un problema o una urgencia, acude a tu médico o a los servicios de urgencia.
  • No se permiten preguntas sobre casos específicos o segundas opiniones.
  • Por cuestiones de salud, no se publicarán cantidades ni dosis de medicamentos.

Este valor es demasiado corto. Debe contener __LIMIT__ o más caracteres.


Elige la especialidad de los médicos a los que quieres preguntar
Lo utilizaremos para notificarte la respuesta (en ningún momento aparecerá en Doctoralia)

¿Tu caso es similar? Estos profesionales pueden ayudarte:

Todos los contenidos publicados en Doctoralia, especialmente preguntas y respuestas, son de carácter informativo y en ningún caso deben considerarse un sustituto de un asesoramiento médico.