tengo 31 años, mientras estaba en el proceso de divorcio, mi mejor amiga y yo intentamos una relacio

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tengo 31 años, mientras estaba en el proceso de divorcio, mi mejor amiga y yo intentamos una relacion nuevamente despues de años de idas y vueltas previos a mi casamiento. me volvi muy dependiente de ella emocionalmente por su amor y comprencion, pero ella termino alejandose de mi, por mis propios sentimientos de apego y los problemas con mi ex esposa, llevavamos 14 años de amistad, hasta que me dijo, yo fui la que se quiso casar contigo yo queria un bebe tuyo queria una familia contigo y no me elegiste, no quiero ser la segunda no quiero ser la madrastra ahora no me podes dar lo que yo tanto soñaba, despues de esto ella se alejo por que le causaba desesperacion. esto causo un gran daño emocional en mi que aun no me puedo reponer, la extraño y la amo. ahora estoy completamente solo y eso es un problema no se estar solo tampoco. como re hago mi vida? que debo hacer. ?
Hola, gracias por compartirlo.
Como psicóloga clínica sanitaria te puedo decir que estás viviendo un doble duelo: divorcio y pérdida de alguien que representaba un proyecto de vida. Duele el amor, pero también el apego y el miedo a la soledad.

Ahora no se trata de buscar reemplazo, sino de reconstruirte: crear rutinas propias, fortalecer tu red social y aprender a estar contigo sin depender emocionalmente.

La terapia cognitivo-conductual puede ayudarte a trabajar la culpa, la rumiación y el miedo a estar solo.

Rehacer tu vida empieza por ti.

Un saludo.

Pilar Rapela
"Tu psicóloga amiga"

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 Carmen Melero Berlanga
Psicólogo, Psicólogo infantil
Málaga
Posiblemente estás atravesando un proceso de duelo motivado por la pérdida de la relación, una amistad de muchos años y un proyecto de vida. Es lógico que sientas dolor y malestar.

Tu desesperación no habla de debilidad, sino de vulnerabilidad y ella fue una figura significativa en esos momentos. El foco ahora ahora no es cómo recuperarla, sino cómo fortalecerte y poder sanar tu dolor.

Rehacer tu vida empieza por:

Aceptar el duelo.

Trabajar la culpa sin castigarte.

Aprender a tolerar la soledad.

Buscar apoyo

No estás roto. Estás en un proceso. Y si lo trabajas, puede ser una etapa de crecimiento personal profundo.
Lo que estás viviendo es un proceso de duelo donde tu sistema nervioso está reaccionando a la pérdida de su lugar seguro. Lo primero es entender que no solo extrañas a la persona, sino también la sensación de regulación y pertenencia que ella activaba en ti, por eso ahora sientes que todo está desbordado. En lugar de luchar contra el dolor, obsérvalo y nómbralo cuando aparezca (“esto es tristeza”, “esto es miedo a estar solo”), porque ponerle palabras a la emoción ayuda a bajar su intensidad. Practica pequeñas dosis de soledad intencional mientras te autorregulas con respiraciones lentas para que tu cerebro aprenda que estar solo no es peligroso. Trata de buscar estabilidad en tu vida con rutinas saludables y de autocuidado como el estar con amigos, hacer deporte y alimentarte bien. No necesitas rehacer tu vida ahora, necesitas reprocesar la herida, fortalecer tu tolerancia al malestar y recuperar tu identidad fuera de ese vínculo de pareja. El amor no se supera negándolo, se integra cuando deja de doler como abandono y empieza a sentirse como una experiencia de aprendizaje en la vida. Mucho ánimo.
 Victor de Paz Centeno
Psicólogo, Terapeuta complementario
Madrid
Dices que no sabes estar solo, quizá ese es el núcleo.

Cuando la relación se convierte en la fuente principal de regulación emocional, cualquier ruptura deja un vacío enorme. No es solo que la extrañes, es que tu estructura diaria dependía de ella.

Rehacer tu vida no empieza buscando otra relación (aunque podrías). Empieza aprendiendo a tolerar la soledad sin que eso signifique abandono. Aprender a escucharte, construir rutina, objetivos propios, redes fuera de la pareja. Si no trabajas eso, el siguiente vínculo volverá a tener la misma función.

Si quieres empezar a desarrollar esa autonomía emocional de forma guiada, puedes entrar en mi perfil y reservar una primera reunión de valoración de 15/20 minutos. Es gratuita y sin compromiso.
Hola,

Lo que estás viviendo es un duelo múltiple. No es solo una ruptura. Es:
• El divorcio.
• La pérdida de una amistad de 14 años.
• La pérdida de una historia posible (la familia que pudo haber sido).
• Y la confrontación con tu soledad.

Eso duele profundamente.

Voy a ir por partes.

1. Lo que ella te dijo

Cuando te dijo:
“Yo quería casarme contigo, quería un bebé tuyo y no me elegiste”

Eso no es una frase neutra. Es una herida antigua que ella llevaba dentro. Probablemente para ella no fue solo una relación reciente, fue la confirmación de algo que había esperado durante años.

Y cuando volvió a intentarlo contigo en pleno proceso de divorcio, seguramente estaba esperando que esta vez sí la eligieras de forma clara, estable y definitiva.

Pero tú estabas emocionalmente vulnerable, en transición, y te volviste muy dependiente de ella. Eso no es maldad, es desregulación emocional. Cuando alguien atraviesa un divorcio, busca refugio. Ella fue ese refugio.

El problema es que ella no quería ser refugio. Quería ser proyecto de vida.

2. Tu dependencia emocional

Dices algo muy importante:
“Me volví muy dependiente de ella emocionalmente.”

Eso suele ocurrir cuando:
• Hay miedo intenso a la soledad.
• La identidad estaba muy ligada a la pareja.
• No hay red de apoyo sólida.
• Se necesita validación constante para sentirse estable.

Ella empezó a sentirse responsable de tu estabilidad emocional. Eso genera presión y, muchas veces, la otra persona se aleja porque siente desesperación o carga.

3. La frase clave que tú mismo dices

“No sé estar solo.”

Ahí está el núcleo.

El problema no es solo que la extrañes (eso es natural).
El problema es que tu sensación de vacío parece depender de tener a alguien.

Si no trabajas esto, aunque ella volviera, la dinámica se repetiría.

4. Cómo rehacer tu vida (pasos reales, no frases vacías)

1. Aceptar que estás en duelo
No intentes “superarla rápido”. Estás en duelo afectivo. Puede durar meses. Es normal que la extrañes y la ames.

2. Cortar la fantasía de rescate
Mientras sigas pensando:
“¿Y si vuelve?”
“¿Y si la busco?”

No podrás empezar a reconstruirte.

3. Aprender a tolerar la soledad
No amar la soledad. Tolerarla.

Empieza por cosas pequeñas:
• Salir solo a caminar.
• Comer solo sin distracciones.
• Estar 30 minutos sin escribirle a nadie.

La soledad no es enemiga. Es abstinencia emocional.

4. Reconstruir identidad
Pregúntate:
• ¿Quién soy sin pareja?
• ¿Qué me gusta?
• ¿Qué metas tengo que no dependan de alguien más?

Ahora tu sistema nervioso está en “modo abandono”. No tomes decisiones grandes desde ahí.

5. Terapia
Lo que describes encaja con apego ansioso/dependiente. Eso se trabaja. Y cambia muchísimo la forma en que vives las relaciones futuras.

5. Algo que necesitas entender

Amar a alguien no garantiza que sea el momento correcto ni que ambas personas estén en el mismo punto vital.

Ella quería un hombre disponible para construir.
Tú estabas saliendo de una ruptura larga.

No es que no valieras. Es que el timing emocional no coincidió.

6. Una pregunta importante

¿La amas a ella o amas cómo te hacía sentir?

Muchas veces extrañamos:
• La contención.
• La sensación de no estar solos.
• El “alguien me elige”.

Eso es más profundo que la persona en sí.

7. Ahora mismo tu tarea no es recuperar a nadie

Es convertirte en alguien que pueda estar solo sin desmoronarse.

Cuando aprendes eso:
• Las relaciones dejan de ser salvavidas.
• Se vuelven elección, no necesidad.

Si quieres, puedes pedirme una cita online y trabajamos tu apego, tu miedo a la soledad y cómo atravesar este duelo sin buscar sustitutos emocionales.

Ahora estás solo, sí.
Pero también estás en el único momento donde puedes reconstruirte sin depender de nadie.

Y eso, aunque ahora duela, puede convertirse en el inicio de una versión más estable y fuerte de ti.
 Rubén Monreal
Psicólogo, Terapeuta complementario
Málaga
Buenas. Lo que estás viviendo es una mezcla de duelo y dependencia emocional.
No solo la echas de menos a ella. Extrañas cómo te hacía sentir y el lugar que ocupaba en tu vida. Cuando alguien se convierte en tu sostén emocional, perderlo deja un vacío.
Pero tienes que tener claro que su decisión habla de lo que ella quería para su vida. No es un castigo hacia ti.

Ahora el foco no es recuperarla. Es aprender a estar solo sin sentir que te desmoronas y eso implica: Aceptar el duelo sin buscar reemplazo inmediato., recuperar rutina y estructura diaria que te haga sentir bien. Yo empezaría por ahí. Y también trabajando en paralelo ese patrón de apego para no volver a depender emocionalmente. Rehacer tu vida no tiene que ser necesariamente iniciando otra relación. Yo empezaria por fortalecer tu relación contigo.
Y eso se puede hacer en pocas sesiones si estas dispuesto a ello. Un abrazo
Gracias por compartir algo tan íntimo. Estás atravesando varias pérdidas al mismo tiempo: un divorcio, la ruptura de una relación significativa con alguien que fue tu mejor amiga durante muchos años y, además, la caída de un proyecto de vida posible. Es comprensible que el impacto emocional sea profundo.

Lo que describes combina varios elementos:
-Duelo por la ruptura afectiva.
-Duelo por la amistad perdida.
-Culpa y reproche retrospectivo (“no la elegí”).
-Dependencia emocional en un momento de vulnerabilidad.
-Dificultad para estar solo.

Cuando varias pérdidas coinciden, el sistema emocional se desregula. La sensación de vacío y la dificultad para estar solo no indican debilidad, sino que probablemente esa relación se convirtió en tu principal fuente de regulación afectiva durante el proceso de divorcio. Al perderla, quedaste sin ese sostén.

Es importante entender algo: el dolor que sientes no significa necesariamente que debas recuperar la relación. Muchas veces lo que duele no es solo la persona, sino lo que representaba (seguridad, proyecto, elección, reparación).

Algunas claves para empezar a rehacer tu vida:
-Diferenciar amor de dependencia. Extrañar y amar no es lo mismo que necesitar para no derrumbarse. Trabajar esta diferencia es central.
-Elaborar el duelo completo. No solo por ella, sino también por tu matrimonio y por la decisión que tomaste en su momento.
-Aprender a tolerar la soledad progresivamente. No como castigo, sino como espacio de reconstrucción. La incapacidad para estar solo suele señalar una herida previa que conviene explorar en terapia.
-Evitar tomar decisiones impulsivas motivadas por la angustia (buscar contacto inmediato, iniciar otra relación para llenar el vacío, etc.).
-Iniciar acompañamiento psicológico si aún no lo has hecho. Estás en un momento de transición vital importante y hacerlo solo puede prolongar el sufrimiento.

Rehacer la vida no es “empezar de cero”, sino reconstruir desde mayor conciencia. Este momento, aunque doloroso, puede convertirse en una oportunidad para revisar patrones de apego, elección y dependencia emocional.

Ahora mismo, el objetivo no es dejar de amarla, sino estabilizarte emocionalmente y recuperar tu autonomía afectiva.

Con acompañamiento adecuado, esto se puede atravesar. Y aunque hoy te sientas completamente solo, esta etapa no define tu futuro relacional.

Un abrazo grande!
Hola. Lo que describes es un escenario de duelo superpuesto: el fin de un matrimonio de larga duración y la ruptura de una expectativa vital con una figura de máxima confianza. Es natural que la sensación de vacío y la dificultad para gestionar la soledad sean ahora mismo tu mayor obstáculo.
En mi consulta en Madrid y Online, trabajamos con perfiles que buscan reconstruir su autonomía y liderazgo emocional tras crisis vitales. Mi enfoque no se centra en 'recuperar' el pasado, sino en desarrollar las herramientas de independencia necesarias para que el bienestar no dependa de la validación o presencia de un tercero.
Para salir de este bucle de dependencia, el camino requiere:
1. Cierre clínico del duelo: Dejar de buscar respuestas en el otro y empezar a generarlas en uno mismo.
2. Entrenamiento en soledad funcional: Aprender a estar solo no es un castigo, sino la base de cualquier relación sana futura.
Si estás en un momento de tu vida en el que estás dispuesto a invertir tiempo y compromiso real en transformar esa necesidad en fortaleza, podemos valorar tu caso en una sesión…
Lo que estás atravesando es un duelo complejo. No solo terminó una relación, sino también un matrimonio, una amistad de 14 años y un proyecto de vida. Son pérdidas acumuladas en poco tiempo, y el impacto emocional que describes es esperable en ese contexto.

En tu relato aparece algo central: durante el proceso de divorcio ella se convirtió en tu principal sostén emocional. En momentos de gran vulnerabilidad es frecuente que se genere una dependencia afectiva, no por debilidad, sino por necesidad de estabilidad. Cuando esa figura se retira, la sensación de vacío puede ser muy intensa.

También es importante comprender que su decisión parece estar vinculada a expectativas y tiempos vitales distintos. Más allá del amor que haya existido, ella expresa que no quería ocupar un lugar secundario ni continuar en una situación que le generaba frustración. Eso habla de necesidades diferentes, no de que tú no seas suficiente.

El malestar actual combina duelo, culpa y miedo a la soledad. La frase “no sé estar solo” es relevante: más que rehacer tu vida de inmediato, el proceso pasa por fortalecer tu autonomía emocional. Si la soledad se vive como amenaza, cualquier vínculo puede transformarse en dependencia.

Mi recomendación profesional sería iniciar un espacio terapéutico individual para trabajar el duelo, revisar los patrones de apego y reconstruir tu identidad fuera de una relación. Este momento, aunque doloroso, puede convertirse en una oportunidad para desarrollar mayor estabilidad afectiva y evitar repetir dinámicas que luego vuelvan a lastimarte.

Estás atravesando una etapa de reorganización emocional que requiere tiempo, elaboración y acompañamiento adecuado.
Un abrazo
Hola, entiendo que esta situación le ha generado mucho malestar porque estaba viviendo un nuevo comienzo. A veces, no saber estar solo es normal después de haber compartido tanto tiempo, pero lo positivo es saber identificarlo y querer afrontarlo. En terapia, podríamos desarrollar estrategias para que conectes contigo mismo y aprendas a disfrutar tu compañía, eligiendo desde la libertad y no desde la necesidad o dependencia como identificas.
Un saludo,
Quedo a su disposición. Si deseas una cita tiene mi agenda en mi perfil

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