Aby Carolina Morel Báez

Psicóloga · Ver más sobre las especializaciones

Núm. Colegiado: CV20443

17 opiniones

Experiencia

Hola, soy Aby Carolina Morel Báez, Psicóloga y Neuropsicóloga.

Si estás pasando por un momento de ansiedad, estrés, tristeza, baja autoestima, dificultades emocionales o simplemente sientes que has perdido el equilibrio en tu vida, quiero que sepas que no tienes que afrontarlo en soledad.

Mi objetivo es ayudarte a comprender qué te está ocurriendo, aliviar tu malestar emocional y recuperar la tranquilidad que necesitas para sentirte mejor contigo mismo/a y con las personas que te rodean.

Además de la intervención psicológica, estoy especializada en la realización de evaluaciones e informes neuropsicológicos para población infantil, adolescente, adulta y personas mayores.

Realizo valoraciones orientadas a:

• Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH)

• Trastorno del Espectro Autista (TEA)

• Altas Capacidades

• Dificultades de aprendizaje

• Necesidades específicas del neurodesarrollo

• Problemas de memoria y atención

• Deterioro cognitivo

• Demencias y enfermedades neurodegenerativas

Estas evaluaciones permiten identificar fortalezas y dificultades cognitivas, facilitando la toma de decisiones terapéuticas, educativas, familiares o médicas.

Trabajo desde un enfoque integrador basado en la evidencia científica, combinando la psicoterapia y la neuropsicología para entender no solo lo que sientes, sino también cómo funcionan los procesos mentales que influyen en tu bienestar.

En consulta encontrarás un espacio seguro, cercano, confidencial y libre de juicios, donde podrás expresarte con tranquilidad y avanzar a tu propio ritmo.

Mi forma de trabajar es práctica y orientada a resultados. Desde las primeras sesiones comenzarás a disponer de herramientas que te ayudarán a gestionar mejor tus emociones, pensamientos y dificultades del día a día.

Además, trabajo con un Método de Impacto en 6 sesiones, diseñado para que puedas visualizar tu evolución de forma objetiva:

• En la primera consulta realizamos una evaluación completa de tu situación emocional.

• Durante el proceso trabajamos de forma estructurada las áreas que están generando malestar.

• En la sexta sesión repetimos la evaluación para medir tu evolución y comprobar los cambios conseguidos.

Este sistema permite tener una visión clara de tu progreso y facilita un proceso terapéutico más eficaz y orientado a objetivos.

Puedes encontrarme en nuestros centros de Valencia y Alzira, así como en modalidad online.

Estaré encantada de acompañarte en tu proceso.

ver más Sobre mí

Enfoque terapéutico

Terapia de familia
Psicoterapia

Especialista en:

  • Neuropsicología

Pacientes que atiendo

Adultos

Servicios y precios

  • Consulta online

    Desde 45 €

Consulta

Aby Carolina Morel Báez

Consulta online

Disponibilidad

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No se aceptan aseguradoras

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17 opiniones

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  • J

    JV

    Es una combinación muy reconfortante encontrar un profesional que te escuché con atención, responda profesionalmente y te llene de paz y tranquilidad en el proceso

     • Gabinete PSICOFEL •  • 

    Aby Carolina Morel Báez

    Encantada de leerte. Muchas gracias, aquí estoy para acompañarte en tu proceso.


  • I

    Ivan

    Muy buena profesional, muy cercana y el acompanyamiento en el proceso muy bueno

     • Gabinete PSICOFEL •  • 

    Aby Carolina Morel Báez

    Muchas gracias Iván


  • Z

    Zaira

    Aby mira con el corazón. Gracias por acompañarme

     • Gabinete PSICOFEL •  • 

    Aby Carolina Morel Báez

    Gracias Zaira, eres una persona con una fuerza vital maravillosa.


  • S

    Salva

    Muy buena profesional nos ha atendido muy bien , clara i contundente en sus explicaciones

     • Gabinete PSICOFEL •  • 

    Aby Carolina Morel Báez

    Muchas gracias Salva.


  • G

    Giovanni

    Ha sido muy amable en todo momento, acertada con las preguntas buscando la raíz del problema.

     • Gabinete PSICOFEL •  • 

    Aby Carolina Morel Báez

    Muchas gracias


  • G

    Gemma A

    Ha sido mi segunda sesión y he de decir que excelente en todo,sin duda la recomendaría

     • Gabinete PSICOFEL •  • 

    Aby Carolina Morel Báez

    Muchas gracias Gemma!!


  • L

    LC

    La llegada de Aby a mi vida ha sido una experiencia transformadora, su calidez, su disposición, su empatía y su profesionalidad hacen que destaque entre los psicólogos a los que he acudido. Disponer de tu servicio online es una bendición para personas de cualquier lugar de habla hispana.
    Sigue así, hay demasiada gente necesitando que profesionales con calidad y calidez lo acompañe.

     • Gabinete PSICOFEL •  • 

    Aby Carolina Morel Báez

    Gracias por tu apertura y compromiso
    en la busqueda de tu bienestar mental y emocional.


  • M

    M.M

    Muy buena profesional, acompañamiento terapéutico exelente desde Psicofel un espacio acogedor. Me está ayudando mucho con la ansiedad.

     • Gabinete PSICOFEL •  • 

    Aby Carolina Morel Báez

    Muchas gracias M., encantada de acompañarte en tu proceso.


  • D

    DANSEL

    Iba con un poco de miedo, pero Aby te hace sentir cómodo desde el minuto uno. Es súper profesional y sales de la consulta con otra energía. Muy agradecido por su ayuda.

     • Gabinete PSICOFEL •  • 

    Aby Carolina Morel Báez

    Que agradable leerte y saber que te sientes cómodo en cada uno de nuestros envuentro.


  • L

    LCC

    Gran profesional. Inspira calma y responsabilidad y respeto. Siempre dispuesta a ayudar y escuchar.

     • otro lugar • Otro  • 

    Aby Carolina Morel Báez

    Muchas gracias L. Sabes que lo hago con mucho cariño y respeto hacia ti y tu proceso terapéutico.


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Dudas solucionadas

3 dudas solucionadas a pacientes en Doctoralia

Estoy casada hace dos años con mi esposo desde ese momento solo intectuo con él, ya que cuando nos c

Estoy casada hace dos años con mi esposo desde ese momento solo intectuo con él, ya que cuando nos casamos nos vinimos a vivir a su país eso implicó dejar atrás mi trabajo, mi carrera, mis amigos y a mí familia. Hace tiempo que no los veo ni hablo con ellos, incluso deje de intectuar en redes con algunos amigos y compañeros hombres para que él no se sintiera pasado a llevar, y para demostrarle cuanto lo amo y lo respeto. Pero cuando él tuvo que hacerlo con una de sus amigas que me incomodaba lloro y pataleo y me trató de loca y enferma. Esa situación me puso muy triste y desde ese momento no le reclamé más nada. Aún cuando veo su daily chat o sus intenciones en las redes me molesta muchísimo, el siempre dice que ella es como una hermana para él pero ella parece haber tenido siempre otras intenciones con él incluso antes de que nos conociéramos. Hoy he decidido no darle mayor importancia a ese vínculo porque siento que me está enfermando de los nervios. Toda está situación me ha hecho replantearme la relación y a veces hasta siento ganas de irme pero la mayor parte del tiempo estamos bien y somos una pareja feliz salvo cuando lo vuelvo a ver metido en su celular o pasa largas horas encerrado en el baño. El me dice que va a hacer sus necesidades pero a veces pasa hasta dos horas ahí. He visto que muchas veces me dice que no tiene tiempo para hablar conmigo o aunque sea avisarme a qué hora va a salir a comer para preparar el almuerzo pero no tarda en responder los mensajes de su amiga. El trabaja desde casa y estamos todos el día en casa el trabajando y haciendo sus cosas mientras yo me encargo del orden de la casa y cuidar de nuestros perros. No se que hacer me duele mucho está situación porque yo lo amo. No me veo dejando atrás lo que hemos construido.

RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

 Aby Carolina Morel Báez

Hola preciosa,

Antes que nada, quiero agradecerte la confianza de compartir algo tan íntimo y doloroso. Al leer tus palabras, percibo cuánto amor, esfuerzo y renuncias has puesto en esta relación. No es fácil dejar atrás un país, una carrera, amistades, rutinas y gran parte de la red de apoyo que te sostenía para construir una vida junto a la persona que amas.

Es comprensible que te sientas triste, confundida e incluso agotada emocionalmente. No solo estás lidiando con la incomodidad que te genera la relación de tu esposo con esta amiga, sino también con una sensación de desigualdad que parece haberse instalado en la relación. Cuando una persona realiza cambios importantes para cuidar el vínculo y luego siente que sus necesidades emocionales son minimizadas, cuestionadas o etiquetadas como "locura" o "enfermedad", el dolor suele ser profundo.

Quiero decirte algo importante: tus emociones merecen ser escuchadas. Sentirte incómoda, insegura o herida no te convierte en una persona exagerada ni problemática. Las emociones suelen ser señales de que hay necesidades que necesitan atención, comprensión y diálogo.

También noto que, poco a poco, has ido dejando espacios importantes de tu propia vida para adaptarte a la relación. A veces, cuando el mundo de una persona comienza a reducirse únicamente a la pareja, cualquier situación que genere incertidumbre dentro de esa relación puede sentirse aún más intensa y dolorosa. Por eso, además de reflexionar sobre el vínculo de pareja, te invitaría a preguntarte: ¿qué espacios propios necesitas recuperar para ti? ¿Qué personas extrañas? ¿Qué aspectos de tu identidad quedaron en pausa desde que emigraste?

Respecto a tu esposo, más allá de si existe o no una intención romántica con esta amiga, parece que lo que más te duele es sentir que tus necesidades emocionales no están siendo validadas. A veces el problema no es únicamente la conducta en sí, sino la sensación de no sentirse priorizada, escuchada o comprendida.

Me gustaría animarte a no seguir guardando todo este dolor en silencio. Haber dejado de expresar lo que sientes para evitar conflictos puede darte tranquilidad momentánea, pero a largo plazo suele aumentar la distancia emocional y el resentimiento. Mereces poder hablar de tus emociones desde la calma, sin acusaciones, pero también sin invalidarte a ti misma.

Y algo más: el hecho de que ames profundamente a tu esposo y valores todo lo que han construido juntos no significa que debas renunciar a tus necesidades emocionales. El amor sano no exige que una persona desaparezca para sostener la relación; por el contrario, permite que ambos puedan existir, crecer y sentirse seguros dentro de ella.

No tomes decisiones precipitadas mientras estés atravesando tanto dolor. Intenta darte un espacio para escucharte, recuperar apoyos, reconectar con personas significativas para ti y observar cómo evoluciona la comunicación entre ustedes. Si sienten que les cuesta abordar estos temas por sí solos, la terapia de pareja puede ser un espacio seguro para comprender lo que está ocurriendo y fortalecer el vínculo.

Te abrazo con mucho cariño. Lo que estás viviendo es difícil, y no tienes que atravesarlo sola. Mereces una relación donde el amor vaya acompañado de respeto, reciprocidad, escucha y seguridad emocional.

Con afecto,
Aby
Psicóloga


Desde hace días siento que he perdido la confianza en mi pareja. Lo que yo creía una relación sólida

Desde hace días siento que he perdido la confianza en mi pareja. Lo que yo creía una relación sólida, estable y con planes de futuro se quebró semanas atrás, cuando mi pareja acordó con un amigo suyo, casado (A) y otra amiga y ex compañera de trabajo, separada (B), salir de senderismo como han hecho otras veces. A mí no me gusta que las salidas con esa mujer sean costumbre, porque noto que a mi pareja le agrada y a su otro amigo casado también, por lo que veo ahí un juego raro y casi adolescente que a nuestras edades (+50 nosotros, ella es algo más joven) me parece hasta ridículo. Yo, aunque no me considero controladora ni celosa, ya le había comentado a mi pareja en alguna ocasión que no me gustaban las quedadas con ciertas mujeres, ni en grupo ni, por supuesto, a solas, pero nunca llegué a expresarlo de manera directa, sólo a través de la ironía y el humor. El otro día no fue excepción en mi malestar, pero no dije nada porque en las últimas salidas al campo que tuvieron los tres, volvió pronto y en todo momento estuvimos en contacto por móvil y whatsapp, así que no creí oportuno molestarme por ello. El caso es que le esperaba a comer porque había cocinado algo especial y cuando llegó cierta hora le pregunté y él me confirmó que vendría. Transcurrieron más de dos horas y ya un poco seria, le llamé para decirle que ya estaba todo preparado y frío; me contestó que sí, que venía, pero no lo hizo. De hecho me fui a caminar para disipar mi enfado, no sin cierta dificultad ya que padezco una dolorosa discopatía y estoy en rehabilitación. Supongo que su primera llamada, ya pasada media tarde, la hizo al no verme en casa, sabiendo que no puedo caminar bien. No respondí, más que nada porque con mi enfado le habría dicho algo drástico y preferí calmarme. No volvió a llamar hasta pasada una hora, no contesté, y ya, cansada y muy dolorida, volví a casa pero le pedí que no me hablase. Esa noche, finalmente, le expuse mi angustia, mi dolor y le pregunté qué pretendía de nuestra relación: seguir adelante o acabar con ella (no estamos casados, pero llevamos casi 14 años juntos). Me dijo que por supuesto, él no quería romper y que no imaginaba que eso me molestaba. Aquello pasó un domingo. No pidió perdón.
El martes, me viene con que su amiga B, se ha pasado por el trabajo y se ha tomado un café con ella.
El sábado queda con su amigo A, y me empieza a contar chismes sobre si su amiga B no se quiere quedar a solas con su amigo A, porque “le pone ojitos” etc. y empieza a hablarme de B, como si no pasara nada. Entonces le dije: “No la traigas. No la metas en mi casa. No la metas en medio de nuestra relación. Sé que te gusta (aquí me pone cara rara), y como ella te gusta, a mí me hace daño que quedéis. Tuya es la decisión. He perdido la confianza en ti y si quieres que sigamos adelante, merezco respeto y un trato equitativo, ya que yo, a quién también me podría gustar mucha gente, no quedo con ellos ni a solas, ni a nada, porque te he elegido a ti y cuando quedo, raras veces, tú eres el primero en saberlo y en ser presentado como mi pareja”.
Tras esa charla me contestó que no sabía que eso me hiciera tanto daño y que haría por no herirme más. Pero me cuesta creer que lo diga sinceramente y ahora cualquier cosa me provoca tal desconfianza que me estoy planteando, con todo el dolor que eso me supondría, acabar con esta relación.
Les anticipo las gracias por esta lectura y sus respuestas.

RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

 Aby Carolina Morel Báez

Lo que estás sintiendo no es exagerado ni mucho menos irracional; es una reacción comprensible cuando se combinan varios factores: inseguridad no expresada a tiempo, límites poco claros y, sobre todo, una ruptura de expectativas importantes (te dijo que vendría, no cumplió y no reparó después). Ahí no sólo duele la posible presencia de esa mujer, sino algo más profundo: la sensación de no ser prioridad y de no haber sido tenida en cuenta.

Hay varios puntos que debemos desglosar para ordenar con calma todo lo que estás atravesando:

1. No es sólo celos, es confianza dañada.
Tu malestar no nace únicamente de que él quede con otra mujer, sino de un patrón: tú habías insinuado incomodidad (aunque no de forma directa), él no lo registró o no lo tomó en serio, y luego ocurrió un episodio concreto donde te sentiste desatendida. La confianza suele romperse más por estos “micro-incumplimientos” (prometer llegar, no hacerlo, no disculparse) que por grandes traiciones.

2. La comunicación ha sido indirecta… hasta que ya era tarde.
Tú misma señalas algo importante: usabas la ironía y el humor para expresar algo que en realidad era un límite. Eso suele generar ambigüedad. Él puede no haber entendido la magnitud de lo que sentías. Pero ahora ya lo has expresado con claridad, y eso cambia el escenario: a partir de aquí sí es legítimo observar si hay cambios reales.

3. Falta de reparación emocional.
Un elemento especialmente relevante es que, tras verte afectada, no pidió perdón de forma clara. En una relación larga, la capacidad de reparar (reconocer el daño, validar, mostrar intención de cambio) es más importante que no equivocarse nunca. Aquí hay un déficit que explica por qué tu desconfianza sigue activa.

4. Tu planteamiento es legítimo, pero necesita matices.
Cuando dices: yo no quedo con nadie que me pueda gustar, estás hablando desde tu forma de entender el compromiso. Eso es válido, pero no necesariamente universal. El punto no debería ser prohibir o comparar conductas, sino acordar límites compartidos: ¿qué es respetuoso para ambos? ¿qué situaciones generan seguridad o inseguridad?

5. Ahora mismo estás en fase de hipervigilancia.
Es normal: cuando la confianza se resiente, la mente busca señales constantemente. Pero tomar una decisión definitiva desde ese estado suele llevar a conclusiones más reactivas que reflexivas.

¿Qué sería sano hacer ahora?

Observa hechos, no sólo palabras. Él ha dicho que no quiere hacerte daño. Bien. Ahora la pregunta es: ¿cambia conductas? ¿es más transparente? ¿repara cuando se equivoca?

Define límites claros y concretos. No desde la amenaza (o ella o yo), sino desde la necesidad:
*“Para sentirme tranquila necesito que si haces planes me lo comuniques claramente, que cumplas horarios o avises, y que cuides cómo hablas de esta persona conmigo.”*

Pide reparación explícita. No como reproche, sino como necesidad emocional:
Aún me duele lo del domingo. Necesito que entiendas por qué me afectó y que lo reconozcas.

Evita compararte moralmente (yo sí lo hago bien, tú no). Eso suele cerrar al otro. Es más efectivo hablar desde el impacto emocional que desde la norma.

Date un margen de observación. No tienes que decidir ahora si romper o no. Puedes darte unas semanas para ver si hay coherencia entre lo que dice y lo que hace.

Una pregunta importante para ti es...
Más allá de esta mujer en concreto:
¿Te sientes elegida, cuidada y priorizada en general en la relación, o este episodio ha destapado algo que ya venía faltando?
Si lo segundo es cierto, entonces el problema no es “B”, sino un desequilibrio más profundo.


Termino con algo claro:
No estás obligada a aceptar una dinámica que te hace daño, pero tampoco necesitas tomar una decisión definitiva desde el dolor más reciente. Entre aguantar y romper, hay un espacio intermedio: <<<<poner límites, pedir cambios y observar si la relación responde.<<<<


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