Estoy en una situación en la que no puedo más. Mi familia y mis hermanos no me comprenden. Ahora ten

16 respuestas
Estoy en una situación en la que no puedo más. Mi familia y mis hermanos no me comprenden. Ahora tengo 30 años. Sufrí acoso escolar. Lo que me ha dejado una autoestima por los suelos. Además de no tener amigos ni ganas para vivir. Tengo un trabajo en el que gano muy poco y no me puedo independizar. Mi relación con mi madre es mala. A veces va muy bien. Y otras veces mal. Muchas veces discutimos que siempre tengo que ser yo el que pide perdón. Ya le he dicho a mi madre que no se me olvidan los cosas. Como un día que me dijo que soy el causante de todos sus males. Bueno. Uno de ellos. Para a posterior decir que nunca me ha dicho eso. Que si yo soy el único de sus hijos que le habla mal. Cosas así. Que si no hago cosas en casa. Porque yo pienso. Que no se lo merece. Y ya estoy harto de cuando viene cualquiera de mis hermanos el pequeño (que no hace nada en casa nada más que ensuciar y decirme que no hablo en casa. O como ayer que si me hago la víctima) o el mayor (que por lo menos hace la comida. y no hago más que pelearme con el. Este es el que con 16 años me cogía del cuello y me daba empujones. El novio de mi madre que encima en ese entonces era sargento de la guardia civil cuando yo le decía que iba a denunciar a mi hermano se me río y me dijo. Tu que vas a denunciar a tu hermano) Igual que cuando mi madre me quitaba el ordenador y yo no hacía otra cosa que llorar. Esto con 20 años. Hasta los 25. Que ya le decía yo a mi madre. A quien le cuente lo de que me quitas el ordenador. Va a flipar. Luego me dice mi madre. Que en eso me refiero a la parte donde dice que si soy el causante de todos sus males. Que yo no me dejo ayudar y que quiere lo mejor para mí como su madre. Que si me dice las cosas así. Es que me quiere ayudar. ¿Pero eso es normal decirle a tu hijo eso? Igual que he pensado muchas veces en denunciar a mi madre o cortar lazos con mi familia. El problema es que me quedaría más solo de lo que estoy. Yo solo se que cada día que pasa no quiero vivir más. Estoy harto de todo. De la vida. Harto de esperar que halla algo bueno en mi vida que jamás va a venir. Me gustaría volver a ser niño donde veía el mundo diferente y no tenía preocupaciones. Quería desahogarme aquí.
Gracias por confiar y abrir tu corazón. Por lo que compartes, estás atravesando un gran sufrimiento, tanto por las dificultades familiares como por experiencias pasadas que dejaron heridas profundas. Es completamente comprensible que te sientas agotado y abrumado. Quiero que sepas que tus emociones son válidas y que no estás sol@ en esto.

Te animo a que busques apoyo profesional presencial, como un psicólog@ o terapeuta, para poder procesar estas experiencias de manera segura y recibir herramientas para cuidar de tu bienestar y tu autoestima. También, si en algún momento sientes que tu vida corre peligro o tienes pensamientos de no querer seguir viviendo, es muy importante que contactes de inmediato con los servicios de emergencia o una línea de ayuda local.

No tienes por qué enfrentar todo esto sol@, y pedir ayuda es un paso valiente. Tu dolor es real, y mereces acompañamiento y comprensión. Un fuerte abrazo!

Consigue respuesta gracias a la consulta online

¿Necesitas el consejo de un especialista? Reserva una consulta online: recibirás todas las respuestas sin salir de casa.

Mostrar especialistas ¿Cómo funciona?
Tiene mucho sentido que te sientas así de cansado y sin fuerzas con todo lo que has vivido: acoso escolar, agresiones de tu hermano, comentarios muy duros de tu madre y poca protección por parte de los adultos. Eso deja huella, en la autoestima, en las relaciones y en las ganas de vivir.

Lo que cuentas no es “hacerte la víctima”, son experiencias de maltrato emocional (y físico en el caso de tu hermano). Que pienses en cortar la relación o incluso denunciar no es una exageración: es tu manera de intentar protegerte, y que te dé miedo quedarte aún más solo también es comprensible.

Cuando dices que cada día tienes menos ganas de vivir, es importante tomarlo en serio. A veces no es tanto querer morir como no saber cómo seguir viviendo así. Ahí un acompañamiento profesional puede ayudarte a entender qué te pasa, poner límites y empezar poco a poco a reconstruirte.

Si en algún momento sientes que podrías hacerte daño, pide ayuda urgente (112 o urgencias). Y si te lo planteas, hablarlo en un espacio seguro y sin juicios puede ser un buen primer paso para no seguir llevándolo solo.
Gracias por compartir tu situación. Todo lo que describes es muy doloroso y no es algo que una persona pueda sostener sola. Haber sufrido acoso escolar, invalidación familiar, agresiones físicas y comentarios humillantes deja secuelas profundas en la autoestima, la seguridad y la forma de relacionarte. Tu malestar no es exagerado: es una reacción comprensible a muchos años sin apoyo real.

La relación con tu familia muestra patrones que te hacen daño: culpas injustas, negación de lo ocurrido, exigencia de que siempre seas tú quien pide perdón, y agresiones o burlas cuando has intentado defenderte. Eso no es normal ni sano. Y no habla de tu valor, sino del entorno en el que has crecido.

Cuando dices que no quieres vivir, lo que generalmente significa es que no quieres seguir viviendo de esta manera. La desesperanza es fruto del agotamiento, no de una falta de capacidad. Esto puede mejorar con ayuda adecuada.

En este momento es importante que no te quedes solo con esta idea. Si sientes que estás al límite, contacta con un recurso de atención inmediata, como el 024 (si estás en España), o con servicios de emergencia si lo necesitas.

Tus sentimientos son válidos y tienes derecho a recibir apoyo, a poner límites y a construir una vida distinta. Si quieres trabajar todo esto con calma y de manera estructurada, puedo ayudarte en consulta. Puedes pedir una cita online cuando lo necesites.
Lamento profundamente la situación que describes. Entiendo que te encuentras en un entorno difícil de habitar y con un apoyo muy limitado. Te animo a buscar soporte psicológico, ya sea a nivel privado o a través de una asociación, para que encuentres un espacio seguro. Esto te facilitará expresarte plenamente y obtener los recursos necesarios que permitan mejorar tu entorno vital y tu bienestar emocional.
Hola! Siento muchísimo todo lo que estás viviendo. Lo que describes es profundamente doloroso y es totalmente comprensible que te sientas agotado después de tantos años de incomprensión, invalidación y experiencias familiares duras. No te sientas culpable por ello, que eso pesa muchísimo.

Que te digan que eres “el causante de sus males”, que nieguen lo que dijeron, que minimicen tus emociones o que tú tengas que pedir perdón siempre… eso es lo que está provocando esa sensación de vacío y bloqueo. Tu malestar tiene un sentido, y no estás exagerando.

También quiero decirte algo muy importante,, cuando dices que ya no quieres vivir, eso es una señal de un sufrimiento muy intenso, que hay que escucharlo por supuesto, pero no significa que no haya salida. Significa que necesitas apoyo ahora. Si quieres, puedes coger sesión conmigo y lo trabajamos paso a paso, sin juicios, con calma y con un espacio seguro para ti.
 Viviana Nieto Rincón
Psicólogo infantil, Psicólogo
Santander
Hola. Haces muy bien en desahogarte y espero que a día de hoy estés un poquito mejor. Cuando nos sentimos incomprendidos y poco atendidos por nuestros familiares, la vida se hace más complicada. Entiendo que la comunicación es difícil en tu casa, pero tu madre parece que quiere ayudarte aunque quizas, a veces no encuentre la manera más aficaz de llevar a ti. Te recomendaría que hablaras con ella desde la calma, o que incluso, le puedas comunicar lo que sientes y necesitas mediante una carta donde puedas expresar todo y ella no te interrumpa durante la conversación. En algunos lugares también puede hacerse terapia familiar y eso también os podría ir bien. Que alguien pueda mediar entre los dos y ayuda a ver otras salidas. Espero que pueda serte útil alguna de mis aportaciones.
Un abrazo.
Gracias por contarlo. Con todo lo que has vivido (acoso, conflictos familiares, invalidación constante) es normal que hoy te sientas así de agotado y sin fuerzas. No significa que estés roto, sino que has cargado demasiado tiempo con situaciones que cualquiera habría sufrido.

Esto se puede trabajar, y no tienes por qué hacerlo solo. Si te parece, podemos ir abordando paso a paso la autoestima, los límites y el impacto emocional de todo lo que has pasado. Atiendo a domicilio en la zona norte de Madrid o en línea, como te resulte más cómodo.

Estoy aquí para acompañarte en este proceso.
 Elena Martín Aguado
Psicólogo, Psicólogo infantil
Madrid
Hola, siento que lo estés pasando así de mal. Te animo a pedir ayuda para llevar un proceso terapéutico, ver de donde viene todo este malestar y como podría ir mejorando.
Hola,
Me gustaría conocer tu nombre para poder dirigirme directamente a ti pero por medidas de seguridad de la plataforma las preguntas son anónimas. Te agradezco y reconozco la valentía que has tenido de plasmar aquí tus preocupaciones y tu sentir. Te sientes solo y quisieras poder contar con un apoyo; quien visibilice tu dolor y reconozca tus esfuerzo, y quien pueda ayudarte a manejar la situación tensa y conflictiva en tu hogar. Es lógico el deseo de querer independizarte, como tambien lo es el sentimiento de tristeza, agotamiento, y quizás hasta irritabilidad, que sientes. Estás en una situación compleja. Reconocerlo y pedir ayuda son dos grandes paso que ya has realizado. A veces las personas a nuestra alrededor hacen cosas y nos dicen que son para nuestro bien, pero realmente no es lo que necesitamos. Identificar qué necesitas y cómo puedes obtener eso dentro de tu contexto te va a permitir cuidar mejor de ti y, en la medida que así lo entiendas, compartir esas necesidades con los demás para poder, por ejemplo, obtener apoyo o aclarar cosas con algún familiar. Espero que tenga la oportunidad de ir a terapia. Mientras tanto, por esta vía, te dejo un pequeńo deber. Esta semana pasa algún tiempo, por pequeño que sea, en la naturaleza. Ya sea Caminar hoy por el parque de camino trabajo en vez de tomar el autobús de siempre, o dar un paseo en la tarde antes de acostarte.
Siento mucho todo lo que estás viviendo. Lo que describes —desvalorización constante, discusiones, mensajes contradictorios y recuerdos de violencia— no es normal ni sano, y explica que hoy tengas una autoestima dañada y te sientas sin fuerzas. No es que tú no valgas: es que has crecido en un entorno que no te ha permitido sentirte seguro ni tratado con respeto. Tus reacciones son comprensibles.
Pero también es muy importante que no atravieses esto solo. Cuando dices que “no quieres vivir más”, eso es una señal clara de que necesitas apoyo inmediato. Si ahora mismo tienes pensamientos de hacerte daño, llama al 112, al 024 (línea de prevención del suicidio en España) o acude a urgencias. No es debilidad: es protección. Y busca ayuda psicológica estable para construir espacios donde sí seas escuchado y cuidado. Hay vida fuera de ese entorno, incluso si hoy no lo ves. Te pueden acompañar a empezar a verla.
Hola,

Siento muchísimo todo lo que estás viviendo. Lo que describes —el acoso escolar, la falta de apoyo familiar, los mensajes dañinos y las dinámicas de culpa— puede afectar profundamente a la autoestima, al ánimo y a la percepción de uno mismo. No es extraño que te sientas desbordado cuando durante tantos años has tenido que cargar con más de lo que cualquier persona debería soportar. Tus emociones no son un signo de debilidad: son la consecuencia lógica de un entorno muy difícil.

También es importante que sepas que nada de lo que cuentas justifica que te hayan tratado así. Cuando la familia no valida, minimiza o incluso niega el daño, es normal que aparezca la confusión, la soledad y la sensación de no tener un lugar seguro. Pero que ellos no hayan podido darte ese apoyo no significa que no exista. Hay maneras de reconstruir tu autoestima, trabajar el trauma y aprender a poner límites sin sentir culpa, pero para eso necesitas un espacio terapéutico que sea estable y seguro.

Y algo fundamental: cuando dices que cada día tienes menos ganas de vivir, eso es un indicador de que necesitas apoyo profesional **de forma urgente**. Si en algún momento sientes que puedes hacerte daño, por favor contacta con emergencias (112 en España), o acude al servicio de urgencias de tu hospital más cercano. No tienes por qué atravesar esto solo. Si lo deseas, puedo acompañarte terapéuticamente para empezar a trabajar todo este dolor, ordenar lo que te ocurre y que puedas construir un camino donde sí haya algo bueno para ti.

Un abrazó,
David
Gracias por compartir algo tan personal y tan doloroso. Todo lo que has vivido —el acoso escolar, la falta de comprensión en casa, las discusiones, las frases que te han hecho sentir responsable de problemas que no te corresponden, y la violencia emocional que mencionas— deja huellas profundas. No habla de debilidad, sino de cuánto has soportado sin tener realmente un espacio seguro donde ser escuchado y sostenido.

Cuando una persona crece en un entorno donde sus emociones se minimizan, donde se culpabiliza o se invalidan sus necesidades, es muy habitual que la autoestima quede dañada, que surja la sensación de no encajar, de estar solo incluso rodeado de otros, y que aparezca un cansancio emocional enorme. Y es comprensible que llegues a sentir que no puedes más. Muchas veces, cuando alguien dice que ya no quiere vivir, en realidad está expresando que no quiere seguir sintiendo este nivel de sufrimiento, y eso merece atención inmediata, sin juicios y con acompañamiento profesional.

También entiendo el conflicto con tu familia: querer alejarte por tu bienestar, pero temer quedarte solo si lo haces. No es una decisión sencilla, y tampoco tiene por qué resolverse de forma abrupta. En terapia se puede trabajar este tipo de vínculos, comprendiendo lo que te ha pasado, ordenando las emociones que arrastras desde hace años, aprendiendo a protegerte y creando tu propio camino, uno que no esté definido por el dolor de tu pasado.

No necesitas seguir atravesando esto solo ni esperar a que todo cambie por sí mismo. Con acompañamiento psicológico es posible reconstruir tu autoestima, fortalecer tu identidad, aprender a poner límites y empezar a crear relaciones más sanas y una vida que tenga sentido para ti. Si en algún momento sientes que las ideas de no seguir adelante se intensifican, es fundamental que contactes con un profesional de urgencias o pidas ayuda inmediatamente; tu bienestar es lo más importante.

Si lo deseas, puedo acompañarte a iniciar ese proceso y ayudarte a entender qué te ocurre y cómo empezar a sentirte mejor. No estás solo en esto, y pedir ayuda ya es un paso muy valioso.
Gracias por compartir algo tan doloroso. Lo que describes no es exageración ni debilidad, sino el resultado de haber sostenido durante mucho tiempo situaciones muy difíciles sin el apoyo necesario. Cuando el dolor no es validado, es normal sentirse agotado, confundido y sin esperanza.
La terapia puede ser un espacio seguro para entender lo que te ha pasado, ordenar lo que sientes y empezar a recuperar tu valor personal, sin juicios ni imposiciones. No tienes que saber por dónde empezar: eso se construye paso a paso dentro del proceso.
Si lo deseas, podemos trabajar juntos para que no tengas que seguir cargando con todo esto en soledad.
Gracias por compartirlo, lo que has vivido ha sido muy duro y explica por qué hoy te sientes agotado, con la autoestima dañada y sin esperanza. Nada de esto significa que tú seas el problema; son consecuencias de años de acoso, violencia e invalidación.

Me preocupa leerte decir que cada día quieres vivir menos. No deberías pasar por esto solo. Si en algún momento sientes que puedes hacerte daño, busca ayuda inmediata: 112 o 024 (Línea 024, 24 h en España), o acude a urgencias.

A medio plazo, lo que cuentas necesita acompañamiento psicológico para trabajar el daño vivido, poner límites y empezar a construir algo distinto para ti. Aunque ahora no lo veas, tu historia no está cerrada y tu dolor merece ayuda.

Gracias por desahogarte aquí. Por favor, da el siguiente paso y pide apoyo. Tu vida importa.
 Vanesa Rodríguez Araya
Psicólogo, Sexólogo
Ribera del Fresno
Hola!! Ahora mismo no necesitas decidir si cortar lazos o denunciar a nadie. Primero necesitas estar mejor tú. Desde el dolor intenso, cualquier decisión se vive como una trampa.
Has hecho algo importante escribiendo aquí: has puesto palabras a un sufrimiento que llevaba mucho tiempo silenciado. Eso ya es un primer paso. El siguiente, y más importante, es no quedarte solo con esto y buscar apoyo profesional cuanto antes.
Hola.

He leído con mucha atención cada palabra de lo que has escrito. Lo primero que quiero transmitirte es que lamento profundamente el dolor que estás sintiendo. Se nota el agotamiento vital y la desesperanza en tu mensaje, y quiero agradecerte la valentía que has tenido al compartirlo y desahogarte aquí. Eso es un paso enorme.

Lo que describes tiene nombre. No eres "tú haciéndote la víctima". Estás describiendo un entorno de invalidación emocional continua y de violencia física en el pasado. Esto podemos verlo en diferentes situaciones de las que has explicado:

- Cuando tu madre te dice cosas hirientes ("eres el causante de mis males") y luego niega haberlo dicho, está ejerciendo un tipo de abuso psicológico que te hace dudar de tu propia cordura. Es normal que sientas confusión o rabia. No es tu memoria la que falla, aquí hay una dinámica real y dañina. Este tipo de maltrato se llama “luz de gas” (gaslighting en inglés).

-Que te quitasen el ordenador como castigo entre los 20 y los 25 años no es una medida educativa, es una forma de control para impedirte desarrollar tu autonomía adulta, es infantilización.

-El acoso escolar sumado al ambiente hostil en casa son factores de riesgo claros para la autoestima baja y la ideación suicida. Tu dolor es una respuesta coherente a un entorno que no te ha cuidado.

-El episodio con tu hermano mayor (cogerte del cuello) y la reacción del novio de tu madre (un agente de la autoridad burlándose de tu intención de denunciar) es otro ejemplo de violencia. Se te enseñó que la fuerza física manda y que buscar justicia ("denunciar") es motivo de burla. Esto puede causar indefensión aprendida, es decir, la idea de que defenderte no sirve de nada. Es parte de la normalización de la violencia que hay en tu entorno.

-Tu madre justifica su agresión diciendo que "te quiere ayudar". El amor no es control, ni insultos, ni manipulación. A veces, en las familias, se perpetúan roles donde uno carga con la culpa para que el sistema familiar siga funcionando.

Mi sugerencia es que busques a un terapeuta que pueda acompañarte en este momento para explorar estas cuestiones, concretar tus necesidades actuales y abordarlas conjuntamente.

Mientras tanto, te propongo algunos cambios muy sencillos que pueden ayudarte a encontrar un respiro en tu día a día.
En el texto has mencionado que no tienes ganas de vivir en varias ocasiones, pero a menudo, cuando se dice esto, lo que quiere decir que no quieres vivir más de esta forma, bajo estas condiciones, quieres quitar de en medio el dolor, no a ti mismo. Por ello, si sientes un impulso de hacerte daño, llama al 024, que es la Línea de Atención a la Conducta Suicida en España, o acude a urgencias en el centro sanitario u hospital más cercano. Seguro que pueden ayudarte.

Además, con tu madre y hermanos, intenta aplicar la técnica de la Piedra Gris. No discutas, no te defiendas, no pidas perdón si no es tu culpa. Responde con monosílabos, sin emoción. Si no les das reacción emocional (llanto o ira), dejas de alimentar su juego.

Sé que la economía es un gran obstáculo hoy en día. Pero mientras estés allí, tu habitación puede ser tu santuario. Pasa el menor tiempo posible en las zonas comunes. Busca actividades fuera de casa (bibliotecas, paseos, voluntariado o alguna actividad con la que disfrutes) que no cuesten dinero pero que te saquen de ese ambiente que te daña y te permitan conocer gente nueva fuera de casa.

Lo que te pasa no es normal, aunque haya sido tú normalidad durante 30 años. Es normal estar harto. Esa ira que sientes es en realidad una energía de vida: es la parte de ti que sabe que mereces algo mejor y que quiere luchar por ello.

Te animo a usar esa rabia no para destruirte, sino para construir un plan de salida, paso a paso. No tienes por qué transitar este camino en soledad. Si decides buscar ese acompañamiento profesional, quedo a tu entera disposición para atenderte presencialmente en mi consulta en Sevilla o de forma online si te encuentras en cualquier otro lugar.

Mucho ánimo.

Expertos

Juan Manuel Cerdá Tena

Juan Manuel Cerdá Tena

Psicólogo

Benicarló

Sara Blasco Perujo

Sara Blasco Perujo

Psicólogo

Majadahonda

Sergio Delgado

Sergio Delgado

Psicólogo

Santander

Emilio de la Torre Carreras

Emilio de la Torre Carreras

Psicólogo

Madrid

Beatriz Cerezo

Beatriz Cerezo

Psicólogo

Barcelona

Alvaro Escuder Marcos

Alvaro Escuder Marcos

Psicólogo

Vinarós

Preguntas relacionadas

¿Quieres enviar tu pregunta?

Nuestros expertos han respondido 921 preguntas sobre Trastorno de ansiedad
  • Tu pregunta se publicará de forma anónima.
  • Intenta que tu consulta médica sea clara y breve.
  • La pregunta irá dirigida a todos los especialistas de Doctoralia, no a uno específico.
  • Este servicio no sustituye a una consulta con un profesional de la salud. Si tienes un problema o una urgencia, acude a tu médico o a los servicios de urgencia.
  • No se permiten preguntas sobre casos específicos o segundas opiniones.
  • Por cuestiones de salud, no se publicarán cantidades ni dosis de medicamentos.

Este valor es demasiado corto. Debe contener __LIMIT__ o más caracteres.


Elige la especialidad de los médicos a los que quieres preguntar
Lo utilizaremos para notificarte la respuesta (en ningún momento aparecerá en Doctoralia)

¿Tu caso es similar? Estos profesionales pueden ayudarte:

Todos los contenidos publicados en Doctoralia, especialmente preguntas y respuestas, son de carácter informativo y en ningún caso deben considerarse un sustituto de un asesoramiento médico.