quiero exponer esto porque es algo que me ha dejado pensando si yo en verdad tengo algo mal, estuve
7
respuestas
quiero exponer esto porque es algo que me ha dejado pensando si yo en verdad tengo algo mal, estuve saliendo con un anestesiólogo porque yo trabajo en area de la salud y en una ocasión me dejo en su casa y él se fue no dio explicación ni nada solo se fue, después le pregunte porque me había dejado y me dijo que había tenido una emergencia, pero después de ya no estar juntos le volví a preguntar y fue cuando me dijo "ah si, te deje porque me hablo una mujer para salir" después pretendía que fuéramos amigos de nuevo pero yo ya no confío en el ni como amigos y cuando le dije que no podia confiar en él me dijo que era paranoica, con un poco de Claridad mental yo le respondí; como puedes creer que es sano abandonarme para irte con otra?
Pues por lo que relatas no parece que haya nada malo en ti, sino que tienes todo el derecho a sentirte confundida, dolida y con la confianza dañada.
Vamos por partes, con claridad.
El hecho en sí
Que alguien te deje en su casa sin explicación y se vaya, independientemente de la razón, no es una conducta cuidada ni respetuosa. En un vínculo —aunque esté empezando— lo mínimo esperable es una explicación clara y honesta en el momento o poco después. La primera versión que te dio (una emergencia) y la posterior (“me llamó otra mujer para salir”) se contradicen, y eso ya es suficiente para generar desconfianza.
La descalificación posterior
Cuando tú expresas que no puedes confiar en él —algo completamente coherente con lo ocurrido— y su respuesta es llamarte “paranoica”, ahí aparece un punto especialmente delicado.
Eso no es un desacuerdo sano: es invalidar tu percepción y tu reacción emocional. En psicología llamamos a esto una forma de deslegitimación o gaslighting: se desplaza el foco del problema (su conducta) hacia tu supuesto “defecto” por reaccionar.
Tu respuesta fue clara y sana
Lo que le dijiste —“¿cómo puedes creer que es sano abandonarme para irte con otra?”— no es una explosión emocional ni una acusación irracional. Es una pregunta lógica, con criterio y con conciencia de límites. De hecho, esa frase muestra algo muy importante: estabas empezando a verte a ti misma con más claridad.
Sobre la amistad que él propone
Negarte a ser su amiga no es inmadurez ni rencor: es autoprotección frente a una persona que no te ha tratado como tú crees que mereces. Y eso está muy bien. La confianza no se exige ni se fuerza; se construye. Y cuando alguien ya ha mentido y luego te ha descalificado por sentirte herida, es perfectamente válido decidir que no quieres ese vínculo, ni romántico ni amistoso.
En resumen:
- No estás loca, ni paranoica, ni exagerada.
- Tu malestar tiene una base real y comprensible.
- El problema no fue tu reacción, sino la falta de honestidad y la posterior invalidación.
A veces estas experiencias remueven una pregunta más profunda: “¿por qué dudo de mí cuando algo me duele?” Si esta situación te ha dejado rumiando o cuestionándote, trabajar esto en terapia puede ayudarte a reafirmar tu criterio interno y tus límites, para que no vuelvan a convencerte de que sentirte mal “es el problema”.
Vamos por partes, con claridad.
El hecho en sí
Que alguien te deje en su casa sin explicación y se vaya, independientemente de la razón, no es una conducta cuidada ni respetuosa. En un vínculo —aunque esté empezando— lo mínimo esperable es una explicación clara y honesta en el momento o poco después. La primera versión que te dio (una emergencia) y la posterior (“me llamó otra mujer para salir”) se contradicen, y eso ya es suficiente para generar desconfianza.
La descalificación posterior
Cuando tú expresas que no puedes confiar en él —algo completamente coherente con lo ocurrido— y su respuesta es llamarte “paranoica”, ahí aparece un punto especialmente delicado.
Eso no es un desacuerdo sano: es invalidar tu percepción y tu reacción emocional. En psicología llamamos a esto una forma de deslegitimación o gaslighting: se desplaza el foco del problema (su conducta) hacia tu supuesto “defecto” por reaccionar.
Tu respuesta fue clara y sana
Lo que le dijiste —“¿cómo puedes creer que es sano abandonarme para irte con otra?”— no es una explosión emocional ni una acusación irracional. Es una pregunta lógica, con criterio y con conciencia de límites. De hecho, esa frase muestra algo muy importante: estabas empezando a verte a ti misma con más claridad.
Sobre la amistad que él propone
Negarte a ser su amiga no es inmadurez ni rencor: es autoprotección frente a una persona que no te ha tratado como tú crees que mereces. Y eso está muy bien. La confianza no se exige ni se fuerza; se construye. Y cuando alguien ya ha mentido y luego te ha descalificado por sentirte herida, es perfectamente válido decidir que no quieres ese vínculo, ni romántico ni amistoso.
En resumen:
- No estás loca, ni paranoica, ni exagerada.
- Tu malestar tiene una base real y comprensible.
- El problema no fue tu reacción, sino la falta de honestidad y la posterior invalidación.
A veces estas experiencias remueven una pregunta más profunda: “¿por qué dudo de mí cuando algo me duele?” Si esta situación te ha dejado rumiando o cuestionándote, trabajar esto en terapia puede ayudarte a reafirmar tu criterio interno y tus límites, para que no vuelvan a convencerte de que sentirte mal “es el problema”.
Consigue respuesta gracias a la consulta online
¿Necesitas el consejo de un especialista? Reserva una consulta online: recibirás todas las respuestas sin salir de casa.
Mostrar especialistas ¿Cómo funciona?
No hay nada mal en ti. La situación que viviste fue confusa y dolorosa, y tu reacción es completamente comprensible. Que él te dejara sola y luego cambiara la explicación evidencia una falta de coherencia y responsabilidad de su parte, no un problema tuyo.
Decidir no continuar ni siquiera como amigos es un límite saludable. Los vínculos sanos se basan en respeto, confianza y coherencia, y cuando alguien no los respeta, proteger tu bienestar es la decisión más adecuada.
Reconocer tus emociones, validarlas y actuar conforme a tus valores y límites es un acto de autocuidado y madurez emocional. No se trata de ser paranoica, sino de ser consciente de lo que mereces y de cómo quieres relacionarte. Mantener esos estándares es lo que permite construir relaciones sanas y equilibradas.
Decidir no continuar ni siquiera como amigos es un límite saludable. Los vínculos sanos se basan en respeto, confianza y coherencia, y cuando alguien no los respeta, proteger tu bienestar es la decisión más adecuada.
Reconocer tus emociones, validarlas y actuar conforme a tus valores y límites es un acto de autocuidado y madurez emocional. No se trata de ser paranoica, sino de ser consciente de lo que mereces y de cómo quieres relacionarte. Mantener esos estándares es lo que permite construir relaciones sanas y equilibradas.
Gracias por compartirlo. Por lo que describes, tu reacción es comprensible: ser dejada sin explicación y recibir versiones distintas afecta a la confianza de cualquiera. Señalar que eso no te parece sano no es paranoia, es poner un límite.
Cuando hay incoherencia y falta de respeto, es normal que no puedas confiar ni siquiera como amigos. No hay nada mal en ti por reconocerlo.
Cuando hay incoherencia y falta de respeto, es normal que no puedas confiar ni siquiera como amigos. No hay nada mal en ti por reconocerlo.
No me ha quedado claro del todo cual es tu pregunta. Sin embargo, está claro que lo que hizo te sentó mal y que él no ha sido capaz de reparar ese daño... eso es un hecho y no un invento de tu cabeza
Es normal que te hayas quedado pensando si "tienes algo mal", pero la respuesta corta y clara es: No, tú no tienes ningún problema. Él ha intentado manipularte.
Lo que viviste es un ejemplo de manual de gaslighting (luz de gas) y falta de responsabilidad afectiva. Aquí te explico qué pasó realmente para que recuperes tu tranquilidad:
1. No es "paranoia", es una respuesta lógica
La paranoia es imaginar amenazas donde no existen. En tu caso, la amenaza a la confianza fue real: él te abandonó físicamente en su casa sin explicación para irse con otra mujer. Que tú dejes de confiar en alguien que te miente y te deja tirada no es ser paranoica, es tener sentido común y autorespeto.
2. El uso de la profesión como excusa
En el sector salud, la "emergencia" es la excusa perfecta porque es incuestionable. Él utilizó su ética profesional como anestesiólogo para encubrir una falta ética personal. Mintió descaradamente sobre una urgencia médica para salir con otra persona, lo cual demuestra un carácter manipulador.
3. Por qué te llamó "paranoica"
Cuando una persona comete una falta grave y se le confronta, tiene dos opciones: pedir perdón o atacar. Al llamarte "paranoica", él intentó:
Invalidar tus sentimientos: Hacerte dudar de tu propia percepción de la realidad.
Evadir su culpa: Si el problema es "tu mente", él no tiene que pedir perdón por su acción.
Mantener el control: Al intentar que volvierais a ser amigos después de eso, buscaba que tú aceptaras ese maltrato como algo "normal".
4. La claridad mental es tu mejor defensa
Tu respuesta fue excelente. Al preguntarle "¿Cómo puedes creer que es sano abandonarme para irte con otra?", pusiste el foco en su conducta patológica y no en tu reacción. Abandonar a alguien en tu propia casa sin avisar es un acto de crueldad y una falta de respeto básica.
Conclusión
No tienes ansiedad "porque sí", tienes una reacción de alerta ante una persona que demostró no ser segura. Confía en tu instinto: alguien que te abandona y luego te insulta llamándote paranoica por no confiar en él, no tiene la madurez necesaria para ser ni pareja ni amigo.
Has hecho muy bien en alejarte. Esa "claridad mental" que sentiste es tu brújula; síguela siempre. Si quieres entender más sobre estos comportamientos, puedes consultar recursos sobre responsabilidad afectiva y límites.
Lo que viviste es un ejemplo de manual de gaslighting (luz de gas) y falta de responsabilidad afectiva. Aquí te explico qué pasó realmente para que recuperes tu tranquilidad:
1. No es "paranoia", es una respuesta lógica
La paranoia es imaginar amenazas donde no existen. En tu caso, la amenaza a la confianza fue real: él te abandonó físicamente en su casa sin explicación para irse con otra mujer. Que tú dejes de confiar en alguien que te miente y te deja tirada no es ser paranoica, es tener sentido común y autorespeto.
2. El uso de la profesión como excusa
En el sector salud, la "emergencia" es la excusa perfecta porque es incuestionable. Él utilizó su ética profesional como anestesiólogo para encubrir una falta ética personal. Mintió descaradamente sobre una urgencia médica para salir con otra persona, lo cual demuestra un carácter manipulador.
3. Por qué te llamó "paranoica"
Cuando una persona comete una falta grave y se le confronta, tiene dos opciones: pedir perdón o atacar. Al llamarte "paranoica", él intentó:
Invalidar tus sentimientos: Hacerte dudar de tu propia percepción de la realidad.
Evadir su culpa: Si el problema es "tu mente", él no tiene que pedir perdón por su acción.
Mantener el control: Al intentar que volvierais a ser amigos después de eso, buscaba que tú aceptaras ese maltrato como algo "normal".
4. La claridad mental es tu mejor defensa
Tu respuesta fue excelente. Al preguntarle "¿Cómo puedes creer que es sano abandonarme para irte con otra?", pusiste el foco en su conducta patológica y no en tu reacción. Abandonar a alguien en tu propia casa sin avisar es un acto de crueldad y una falta de respeto básica.
Conclusión
No tienes ansiedad "porque sí", tienes una reacción de alerta ante una persona que demostró no ser segura. Confía en tu instinto: alguien que te abandona y luego te insulta llamándote paranoica por no confiar en él, no tiene la madurez necesaria para ser ni pareja ni amigo.
Has hecho muy bien en alejarte. Esa "claridad mental" que sentiste es tu brújula; síguela siempre. Si quieres entender más sobre estos comportamientos, puedes consultar recursos sobre responsabilidad afectiva y límites.
Hola, gracias por compartir una experiencia que claramente te ha dejado removida y con muchas dudas.
Por lo que relatas, tu reacción es comprensible y coherente con lo vivido. Ser dejada sin explicación y descubrir después que la causa fue quedar con otra persona rompe la confianza básica y genera confusión, dolor y sensación de desvaloración. Señalar eso no te hace paranoica; al contrario, habla de que estás poniendo palabras a un límite sano. Cuando alguien invalida tu malestar etiquetándolo como “paranoia” en lugar de responsabilizarse de su conducta, es normal que se active aún más la inseguridad y la duda sobre una misma.
Este tipo de situaciones suelen dejar huella y hacen que una se pregunte si está exagerando o si hay algo “mal” en una misma, cuando en realidad lo que se está manifestando es una reacción emocional lógica ante una experiencia de falta de respeto y cuidado. Trabajar esto en terapia puede ayudarte a recolocar lo ocurrido, reforzar tu criterio interno y recuperar confianza en tu percepción y en tus límites.
Puedo ayudarte con una primera sesión para valorar cómo te ha afectado esta experiencia y trabajar en ello con calma, ya sea en consulta presencial en Madrid Norte (zona Chamartín, cerca del metro Colombia y Pío XII), online o a domicilio en Madrid Norte, según lo que te resulte más cómodo. Si quieres, dime qué modalidad prefieres y tu disponibilidad, y lo vemos tranquilamente.
Por lo que relatas, tu reacción es comprensible y coherente con lo vivido. Ser dejada sin explicación y descubrir después que la causa fue quedar con otra persona rompe la confianza básica y genera confusión, dolor y sensación de desvaloración. Señalar eso no te hace paranoica; al contrario, habla de que estás poniendo palabras a un límite sano. Cuando alguien invalida tu malestar etiquetándolo como “paranoia” en lugar de responsabilizarse de su conducta, es normal que se active aún más la inseguridad y la duda sobre una misma.
Este tipo de situaciones suelen dejar huella y hacen que una se pregunte si está exagerando o si hay algo “mal” en una misma, cuando en realidad lo que se está manifestando es una reacción emocional lógica ante una experiencia de falta de respeto y cuidado. Trabajar esto en terapia puede ayudarte a recolocar lo ocurrido, reforzar tu criterio interno y recuperar confianza en tu percepción y en tus límites.
Puedo ayudarte con una primera sesión para valorar cómo te ha afectado esta experiencia y trabajar en ello con calma, ya sea en consulta presencial en Madrid Norte (zona Chamartín, cerca del metro Colombia y Pío XII), online o a domicilio en Madrid Norte, según lo que te resulte más cómodo. Si quieres, dime qué modalidad prefieres y tu disponibilidad, y lo vemos tranquilamente.
Gracias por exponerlo así. No hay nada “mal” en ti por lo que sentiste ni por cómo reaccionaste. Lo que describes no es paranoia, es una respuesta coherente ante una conducta poco clara y poco respetuosa.
Vamos por partes, con calma.
Lo que ocurrió no fue solo que él se fuera. Fue cómo lo hizo:
• Te dejó sin explicación en el momento.
• Más tarde dio una justificación distinta (“una emergencia”).
• Tiempo después cambió la versión (“me habló otra mujer para salir”).
• Y cuando expresaste que eso rompió tu confianza, descalificó tu reacción llamándote paranoica.
Aquí hay varios elementos importantes desde el punto de vista psicológico:
1. Tu reacción fue una reacción sana
Sentirte confundida, dolida o desconfiada no es exagerado cuando alguien:
• se va sin avisar,
• oculta información,
• y luego reescribe la historia.
La confianza no se pierde por imaginar cosas, se pierde cuando la conducta del otro es inconsistente.
2. Llamarte “paranoica” es invalidación
Cuando alguien, en lugar de hacerse cargo del impacto de sus actos, pone el foco en tu forma de percibirlos, está desplazando la responsabilidad.
Eso no significa que tú seas inestable; significa que él no está dispuesto a asumir el daño causado.
Invalidar (“eso es cosa tuya”, “estás exagerando”, “eres paranoica”) suele generar justo lo que tú describes: dudas sobre una misma, confusión y autocrítica.
3. Tu respuesta fue clara y ajustada
Cuando dijiste:
“¿Cómo puedes creer que es sano abandonarme para irte con otra?”
No estabas atacando. Estabas nombrando un límite y señalando una incoherencia ética básica. Eso es claridad mental, no conflicto.
4. No confiar ya no es un fallo tuyo
Decidir no mantener una amistad con alguien en quien ya no confías no es rigidez ni resentimiento, es autocuidado. La amistad también necesita seguridad y honestidad, no solo “llevarse bien”.
Este episodio no habla de que tú tengas algo mal. Habla de que:
• confiaste,
• detectaste una conducta que no te encajó,
• expresaste tu malestar,
• y pusiste un límite cuando viste que no había responsabilidad ni reparación.
Eso es funcionamiento sano.
Si algo deja este tipo de experiencias es ruido interno (“¿y si exagero?”, “¿y si el problema soy yo?”). Revisarlas con claridad, como estás haciendo ahora, es precisamente lo que ayuda a que no se conviertan en una herida más profunda.
Si quieres, en otro mensaje podemos trabajar cómo este tipo de situaciones afectan a la confianza futura o cómo distinguir entre intuición, inseguridad y gaslighting.
Vamos por partes, con calma.
Lo que ocurrió no fue solo que él se fuera. Fue cómo lo hizo:
• Te dejó sin explicación en el momento.
• Más tarde dio una justificación distinta (“una emergencia”).
• Tiempo después cambió la versión (“me habló otra mujer para salir”).
• Y cuando expresaste que eso rompió tu confianza, descalificó tu reacción llamándote paranoica.
Aquí hay varios elementos importantes desde el punto de vista psicológico:
1. Tu reacción fue una reacción sana
Sentirte confundida, dolida o desconfiada no es exagerado cuando alguien:
• se va sin avisar,
• oculta información,
• y luego reescribe la historia.
La confianza no se pierde por imaginar cosas, se pierde cuando la conducta del otro es inconsistente.
2. Llamarte “paranoica” es invalidación
Cuando alguien, en lugar de hacerse cargo del impacto de sus actos, pone el foco en tu forma de percibirlos, está desplazando la responsabilidad.
Eso no significa que tú seas inestable; significa que él no está dispuesto a asumir el daño causado.
Invalidar (“eso es cosa tuya”, “estás exagerando”, “eres paranoica”) suele generar justo lo que tú describes: dudas sobre una misma, confusión y autocrítica.
3. Tu respuesta fue clara y ajustada
Cuando dijiste:
“¿Cómo puedes creer que es sano abandonarme para irte con otra?”
No estabas atacando. Estabas nombrando un límite y señalando una incoherencia ética básica. Eso es claridad mental, no conflicto.
4. No confiar ya no es un fallo tuyo
Decidir no mantener una amistad con alguien en quien ya no confías no es rigidez ni resentimiento, es autocuidado. La amistad también necesita seguridad y honestidad, no solo “llevarse bien”.
Este episodio no habla de que tú tengas algo mal. Habla de que:
• confiaste,
• detectaste una conducta que no te encajó,
• expresaste tu malestar,
• y pusiste un límite cuando viste que no había responsabilidad ni reparación.
Eso es funcionamiento sano.
Si algo deja este tipo de experiencias es ruido interno (“¿y si exagero?”, “¿y si el problema soy yo?”). Revisarlas con claridad, como estás haciendo ahora, es precisamente lo que ayuda a que no se conviertan en una herida más profunda.
Si quieres, en otro mensaje podemos trabajar cómo este tipo de situaciones afectan a la confianza futura o cómo distinguir entre intuición, inseguridad y gaslighting.
Expertos
Preguntas relacionadas
¿Quieres enviar tu pregunta?
Nuestros expertos han respondido 2 preguntas sobre Ansiedad en las relaciones
¿Tu caso es similar? Estos profesionales pueden ayudarte:
Todos los contenidos publicados en Doctoralia, especialmente preguntas y respuestas, son de carácter informativo y en ningún caso deben considerarse un sustituto de un asesoramiento médico.