Buenos días Tengo 44 años y mi esposo 45 y tengo muchos problemas con mi esposo porque toma todos

Buenos días Tengo 44 años y mi esposo 45 y tengo muchos problemas con mi esposo porque toma todos fine de semana y aveces entre semana La verdad no hace nada malo Pero es ipertenso desde los 28 años toma medicamentos para la tensión Y ami eso me molesta demasiado y he tratado de hablar con el de todas las formas y no entiende que Esta situación es demasiado molesta para mi y dice que el no está haciendo nada malo y yo no se que hacer ya

13 respuestas


Aunque tu esposo ‘no haga nada malo’ cuando bebe, el hecho de que tenga hipertensión desde hace años hace que el consumo regular de alcohol sea un riesgo real para su salud. Además, es comprensible que para ti sea molesto y genere tensión en la relación. Lo importante aquí es diferenciar dos cosas: por un lado, tu necesidad de sentirte tranquila y cuidada en la relación; por otro, la responsabilidad que él tiene con su salud. Cuando alguien minimiza el impacto de sus hábitos, muchas veces no reacciona a reproches, pero sí puede hacerlo si lo planteas desde la preocupación genuina (“me asusta que algo te pase”). Si la situación no cambia, una opción es acudir a terapia de pareja para que un profesional facilite el diálogo. También sería recomendable que él hablara con su médico sobre el impacto del alcohol en la hipertensión, para que no solo lo escuche de ti. Saludos

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Gracias por compartir lo que estás viviendo. Entiendo perfectamente tu frustración: amar a alguien y, al mismo tiempo, sentir preocupación por sus hábitos y por su salud puede ser muy desgastante emocionalmente. No es solo el consumo de alcohol en sí, sino todo lo que te genera: ansiedad, impotencia, sensación de que no te escucha y que no hay cambios. Es completamente válido que esto te moleste y que te preocupe, sobre todo porque conoces su condición médica y temes por su bienestar. Es normal que te sientas agotada al intentar hablarlo de muchas formas y no conseguir que él comprenda cómo te afecta. En estos casos, la terapia puede ayudarte a: Entender mejor lo que sientes y cómo manejar esta mezcla de preocupación, enfado y agotamiento. Aprender nuevas formas de comunicarte con tu esposo para que pueda escuchar tu mensaje sin que la conversación termine en discusiones o bloqueo. Trabajar estrategias para poner límites claros y cuidar también de tu propia salud emocional. Valorar juntos posibles alternativas para encontrar un punto de equilibrio en la relación. Si te parece, podemos agendar una primera sesión. En ella podremos hablar a fondo de tu situación, explorar qué opciones tienes y diseñar juntas un plan que te ayude a recuperar la calma y sentirte más fuerte frente a todo esto. No tienes por qué llevar esta carga sola. Te mando un abrazo, Yanina Parisi (yaninaparisi@hotmail.com) Psicóloga General Sanitaria — Colegiada nº 29425


Hola, ¿qué tal? Entiendo perfectamente tu preocupación y frustración. En terapia de pareja, trabajaría primero para que ambos pudierais expresar vuetras necesidades y preocupaciones sin juicios ni reproches, buscando que tu esposo comprenda el impacto que tiene su consumo en tu bienestar y en la relación. Además, se abordarían estrategias de comunicación más efectivas, ayudándote a establecer límites claros y saludables para que te sientas respetada y escuchada. Acudir a terapia juntos puede ser un espacio seguro donde encontrar soluciones adaptadas a vuestra realidad, fortalecer el vínculo y aprender a gestionar este problema de una forma que proteja tanto tu salud emocional como la de tu pareja. Recuerda que el apoyo profesional es clave cuando el diálogo en casa ya no resulta suficiente. Un saludo, Silvia.

Silvia Schoffer Kraut

Silvia Schoffer Kraut

Psicólogo

Santa Cruz de Tenerife

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Buenos días, gracias por compartir lo que estás viviendo. Entiendo que la situación te genere mucha molestia e impotencia: por un lado, tu esposo considera que no hace nada malo, pero por otro, a ti te preocupa tanto por la frecuencia del consumo como por el riesgo para su salud, especialmente teniendo en cuenta su hipertensión. Cuando en la pareja aparecen hábitos que uno de los dos vive como problemáticos, no solo se trata de la conducta en sí, sino también de cómo afecta a la convivencia y al vínculo. Es natural que te sientas frustrada si, pese a hablarlo de distintas formas, no encuentras cambios. Quizás pueda ser útil enfocar la conversación no desde el “beber o no beber”, sino desde cómo te hace sentir a ti y qué impacto tiene en vuestra relación. A veces, plantear acudir juntos a un espacio terapéutico de pareja o incluso que él reciba orientación individual puede abrir nuevas vías de comunicación y favorecer que se tome conciencia de la importancia de cuidar tanto su salud física como emocional. Mientras tanto, también sería importante que tú cuentes con un espacio de apoyo donde poder expresar lo que te pesa y decidir cómo quieres cuidarte dentro de esta situación. Elbire Arana Psicóloga General Sanitaria / Terapeuta de parejas Colegiada M-42807


Gracias por compartir tu situación, entiendo lo difícil y frustrante que puede ser vivir con algo que te preocupa tanto. Aunque tu esposo no haga nada “malo” cuando bebe, tu malestar es completamente válido: te preocupa su salud, su hipertensión, y además sientes que tus intentos de comunicarle lo que sientes no han tenido el efecto esperado. Es normal que esto te genere impotencia. Lo importante aquí es que tus emociones y tus límites también cuentan. Puedes intentar expresar lo que sientes desde tu propia vivencia, en lugar de centrar la conversación en si lo que él hace está “bien” o “mal”. Por ejemplo: “Cuando tomas, me siento muy preocupada por tu salud y eso me genera mucha ansiedad”. A veces, hablar desde el “yo siento” en lugar del “tú haces” abre un espacio distinto de escucha. Mientras tanto, hay cosas que puedes hacer para cuidar de ti: - Establecer límites claros sobre lo que te genera demasiado malestar. - Buscar un espacio de desahogo y apoyo (ya sea con personas cercanas o con un profesional), porque cargar sola con esta preocupación puede ser muy duro. - No minimizar tu malestar: aunque él no lo perciba como un problema, para ti sí lo es, y eso merece atención. Si lo deseas, puedo acompañarte en este proceso. En terapia trabajamos cómo comunicar tus necesidades de forma más efectiva, cómo sostener tus emociones en momentos de frustración y, sobre todo, cómo recuperar tu sensación de calma y de control en medio de esta situación. Un abrazo.

Lorena Parrondo Mesa

Lorena Parrondo Mesa

Psicólogo

Cangas de Onis

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Hola, creo que lo interesante es que traslades a tu esposo por qué te preocupa y como te hace sentir y que lleguéis a un acuerdo como poner un límite de consumo o bebidas alternativas con las que los dos os sintáis cómodos.


Gracias por compartir tu situación. Entiendo tu malestar: aunque tu esposo no haga nada que consideres “malo” en cuanto a su comportamiento, el hecho de que beba con tanta frecuencia, teniendo hipertensión desde tan joven, puede preocuparte mucho por su salud y también afectar a la convivencia. Tu frustración es comprensible, sobre todo porque ya has intentado hablar con él de distintas formas y sientes que no lo entiende. A menudo, cuando una persona no percibe su conducta como un problema, es difícil que cambie solo por la insistencia de la pareja, aunque sí puede generar un gran desgaste en la relación. En estos casos puede ser muy útil un espacio terapéutico: por un lado, para ti, donde puedas expresar lo que sientes y aprender estrategias de comunicación más eficaces; y, si él está dispuesto, para trabajar juntos en pareja y buscar acuerdos que os permitan convivir de manera más sana. Te invito a coger cita conmigo: podremos analizar tu caso con calma, darte herramientas para manejar la situación y, si tu esposo acepta, valorar también un trabajo conjunto.


Buenas tardes: mi consejo es que juntos como pareja, analicen la conducta de consumo de alcohol. Es necesario saber si es un consumo adictivo o más bien social, ver cómo ha ido evolucionando a lo largo de los años y en qué proporción es una motivación para el afectado. Es él quien debe darse cuenta qué tal vez su conducta no le beneficia por salud. Pedir asesoramiento. Un saludo


Hola, buenas tardes. No queda claro en tu consulta que es lo que realmente toma tu compañero, pero en todo caso el abuso del alcohol y otras sustancias no es algo recomendable cuando se toman tratamientos para la hipertensión. En el caso del alcohol claramente debería de reducir el consumo del mimo. Sería positivo que pudieseis hablar y hacerle ver que esta situación te afecta y sugerirle que pueda buscar una ayuda profesional donde poder tratar esa cuestión del consumo y todo lo que acarrea alrededor.


Hola buenos días. Por lo comentas, tu marido no es consciente del riesgo que puede estar teniendo por el consumo de alcohol, seguramente pues ha normalizado su consumo. Lo ideal es quela próxima vez que acudáis a un médico que este le informe de los posibles riesgos. Cualquier duda me dices. Saludos


Entiendo tu malestar. Aunque él piense que “no hace nada malo”, el consumo frecuente de alcohol, sumado a la hipertensión, sí es un riesgo para su salud y también afecta a la convivencia. Has hecho bien en hablarlo, pero si no cambia, lo recomendable es poner límites claros (cómo te afecta y qué necesitas) y considerar apoyo externo: terapia de pareja o grupos para familiares de personas con consumo de alcohol. Recuerda que no puedes obligarlo a cambiar, pero sí cuidar de ti y de cómo gestionas la situación.


Por lo que cuentas, cuando mencionas que “te molesta demasiado”, se percibe que detrás hay una gran preocupación por su salud. En tu mensaje se nota el amor hacia tu esposo y el temor a lo que pueda pasarle. Tal vez podría ser útil intentar transmitirle tu preocupación desde ahí, desde lo que te importa y lo que sientes, más que desde el reproche. Dicho esto, aunque puede resultar doloroso, hay que tener en cuenta que las acciones de los demás no podemos controlarlas, incluso si nos duelen. Si para ti este tema es una línea roja, entonces puede ser importante pensar en cómo establecer límites claros y qué consecuencias tendría que esos límites no se respeten. Si quieres trabajar en cómo comunicarte mejor, establecer esos límites o aprender a manejar lo que esta situación te genera, puedes visitar mi perfil y reservar una primera reunión de valoración. Estaré encantado de ayudarte a solucionarlo.


Lo que estás viviendo es muy difícil y es completamente comprensible que te sientas abrumada porque convivir con una persona que bebe con frecuencia, aunque no haga nada “malo”, genera una carga emocional muy grande, sobre todo cuando existe un problema de salud como la hipertensión que aumenta tu preocupación y te deja con la sensación de que eres tú quien sostiene la responsabilidad de cuidarlo y anticipar riesgos que él no está viendo con la misma claridad. Desde la psicología sabemos que cuando una persona bebe de forma habitual suele aparecer una desconexión emocional que hace que minimice el impacto de su conducta, mientras que la pareja queda atrapada entre la frustración, el miedo y la impotencia de intentar poner límites que no son escuchados. Tu malestar no es exagerado, es una señal de que esta situación te está afectando más de lo que puedes sostener sola y de que necesitas un espacio seguro donde poder ordenar lo que sientes, entender por qué esta dinámica te desgasta tanto y aprender a comunicarte desde un lugar más firme y protegido emocionalmente. En una consulta psicológica online puedo ayudarte a explorar el origen de este conflicto, a comprender qué está pasando en la relación y a encontrar estrategias para recuperar tu tranquilidad y tu bienestar sin sentir que cargas sola con todo. Si lo deseas, podemos trabajar juntas para que vuelvas a sentir equilibrio y claridad en tu vida.

Todo el contenido, en particular las preguntas y respuestas, es de carácter informativo y en ningún caso puede sustituir un diagnóstico médico.