Tengo 15 años y tengo mucha ansiedad por esa sensación de control que tienen mis familiares sobre mi
15
respuestas
Tengo 15 años y tengo mucha ansiedad por esa sensación de control que tienen mis familiares sobre mi alguna vez mis profesores y también psiquiatra.
Siento que no puedo hacer prácticamente nada porque es verdad sólo deseo cosas que parecen pequeñas pero que a mi me harían mucho bien como por ejemplo que no hubiese prácticamente discusiones en mi casa todos los días con insultos.
Siento que tengo los nervios destrozados que estoy perdiendo el control ya que por el estrés me empezó a doler la cabeza todos los días y ahora eso se ha transformado en mareos y pensamientos que no me gustan nada.
Mis padres no confían nada en mi para google tengo 10 años porque mis padres mintieron sobre mi fecha de nacimiento y eso me da muchas ganas de hacer cualquier estupidez.
Me gustaría salir de este bucle vicioso en el que llevo años de insultos de que no me dejan hacer muchas cosas y también me gustaría que esto se arreglase internamente porque si eso sucediese estaría mucho mejor mentalmente porque lo que no comprenden es que ir al psiquiatra no va hacer que mejore igual que cuando ya no pero antes me mandó pastillas y no me sirvieron de nada sólo deseo ser libre no se cuántas veces habré pensado cuando por fin llegue el momento en el que me independice.
Por muchas cosas no puedo más sólo necesito poder ser yo misma con alguien a quien no paguen por escucharme pero es imposible no puedo confiar en alguien al cien por cien si lo hiciese me metería en un lío.
No se que hacer no se cómo salir de esto no quiero perder el control sobre mi y que me pasé otra vez lo que me pasó con 12 años y la razón por la cuál voy al psiquiatra.
Necesito ayuda para salir de esto.
Siento que no puedo hacer prácticamente nada porque es verdad sólo deseo cosas que parecen pequeñas pero que a mi me harían mucho bien como por ejemplo que no hubiese prácticamente discusiones en mi casa todos los días con insultos.
Siento que tengo los nervios destrozados que estoy perdiendo el control ya que por el estrés me empezó a doler la cabeza todos los días y ahora eso se ha transformado en mareos y pensamientos que no me gustan nada.
Mis padres no confían nada en mi para google tengo 10 años porque mis padres mintieron sobre mi fecha de nacimiento y eso me da muchas ganas de hacer cualquier estupidez.
Me gustaría salir de este bucle vicioso en el que llevo años de insultos de que no me dejan hacer muchas cosas y también me gustaría que esto se arreglase internamente porque si eso sucediese estaría mucho mejor mentalmente porque lo que no comprenden es que ir al psiquiatra no va hacer que mejore igual que cuando ya no pero antes me mandó pastillas y no me sirvieron de nada sólo deseo ser libre no se cuántas veces habré pensado cuando por fin llegue el momento en el que me independice.
Por muchas cosas no puedo más sólo necesito poder ser yo misma con alguien a quien no paguen por escucharme pero es imposible no puedo confiar en alguien al cien por cien si lo hiciese me metería en un lío.
No se que hacer no se cómo salir de esto no quiero perder el control sobre mi y que me pasé otra vez lo que me pasó con 12 años y la razón por la cuál voy al psiquiatra.
Necesito ayuda para salir de esto.
Gracias por compartir lo que te está ocurriendo. Por lo que describes, estás viviendo una situación de mucho malestar emocional sostenido en el tiempo, marcada por un entorno familiar muy tenso, con discusiones frecuentes, sensación de control excesivo y una falta de espacios donde puedas sentirte escuchada y respetada. Es comprensible que, en este contexto, aparezcan síntomas físicos como dolores de cabeza, mareos y pensamientos que te asustan, ya que el cuerpo y la mente reaccionan cuando el estrés se mantiene durante tanto tiempo.
Es importante que sepas que tu deseo de tranquilidad, de libertad y de poder ser tú misma no es exagerado ni inapropiado. Son necesidades básicas para el bienestar emocional, especialmente en una etapa vital como la adolescencia, en la que es fundamental ir construyendo identidad, autonomía y confianza. Cuando estas necesidades no se ven cubiertas y, además, se acompañan de insultos o descalificaciones, el impacto psicológico puede ser muy significativo.
Respecto al tratamiento, es comprensible que sientas frustración si la medicación no te ayudó y si percibes que el foco se pone solo en ti, sin tener en cuenta el contexto en el que vives. La intervención en salud mental no se limita a “tomar pastillas”, y en muchos casos es necesario trabajar también el entorno familiar y relacional para que se produzca una mejoría real y sostenida.
Tu preocupación por no volver a perder el control, como ocurrió en el pasado, muestra que eres consciente de tus límites y que quieres cuidarte. Eso es un punto muy importante a tu favor. No estás pidiendo nada imposible, sino ayuda para salir de una situación que te supera y para encontrar formas más seguras de expresar lo que sientes y protegerte emocionalmente.
Sería recomendable que todo esto pueda abordarse en un espacio terapéutico donde te sientas escuchada y validada, y donde también se valore la necesidad de implicar a tu familia en el proceso, si es posible. No tienes que afrontar esto sola, y pedir ayuda es una forma de fortaleza, no de debilidad. Si lo deseas puedes reservar una cita conmigo y lo hablamos más tranquilamente.
Es importante que sepas que tu deseo de tranquilidad, de libertad y de poder ser tú misma no es exagerado ni inapropiado. Son necesidades básicas para el bienestar emocional, especialmente en una etapa vital como la adolescencia, en la que es fundamental ir construyendo identidad, autonomía y confianza. Cuando estas necesidades no se ven cubiertas y, además, se acompañan de insultos o descalificaciones, el impacto psicológico puede ser muy significativo.
Respecto al tratamiento, es comprensible que sientas frustración si la medicación no te ayudó y si percibes que el foco se pone solo en ti, sin tener en cuenta el contexto en el que vives. La intervención en salud mental no se limita a “tomar pastillas”, y en muchos casos es necesario trabajar también el entorno familiar y relacional para que se produzca una mejoría real y sostenida.
Tu preocupación por no volver a perder el control, como ocurrió en el pasado, muestra que eres consciente de tus límites y que quieres cuidarte. Eso es un punto muy importante a tu favor. No estás pidiendo nada imposible, sino ayuda para salir de una situación que te supera y para encontrar formas más seguras de expresar lo que sientes y protegerte emocionalmente.
Sería recomendable que todo esto pueda abordarse en un espacio terapéutico donde te sientas escuchada y validada, y donde también se valore la necesidad de implicar a tu familia en el proceso, si es posible. No tienes que afrontar esto sola, y pedir ayuda es una forma de fortaleza, no de debilidad. Si lo deseas puedes reservar una cita conmigo y lo hablamos más tranquilamente.
Consigue respuesta gracias a la consulta online
¿Necesitas el consejo de un especialista? Reserva una consulta online: recibirás todas las respuestas sin salir de casa.
Mostrar especialistas ¿Cómo funciona?
Hola. Gracias por compartir cómo te sientes. Lo que describes refleja un nivel muy alto de sufrimiento emocional, sensación de falta de control y un ambiente familiar que te genera mucho estrés. Es comprensible que vivir discusiones constantes, sentirte vigilada o no escuchada y tener síntomas físicos como dolor de cabeza, mareos o pensamientos angustiosos te haga sentir desbordada.
En la adolescencia es especialmente importante sentir autonomía, seguridad y apoyo emocional. Cuando esto no ocurre, pueden aparecer ansiedad intensa, sensación de pérdida de control y mucho agotamiento mental, como parece que te está sucediendo.
Hay varios aspectos importantes a tener en cuenta:
Tus síntomas (ansiedad intensa, pensamientos que te asustan, desesperación, sensación de no poder más) merecen atención y apoyo serio. No es debilidad ni exageración.
Aunque hayas tenido malas experiencias, el objetivo del psiquiatra o del psicólogo es ayudarte. Si sientes que no te están entendiendo, tienes derecho a expresarlo o pedir un cambio de profesional.
Necesitas un espacio seguro donde poder hablar con alguien de confianza. Puede ser otro familiar, un orientador escolar, un profesor de confianza o un profesional distinto con quien te sientas más cómoda.
El estrés mantenido puede provocar síntomas físicos como los que describes, pero es importante que un profesional los valore.
Si en algún momento sientes que puedes hacerte daño o que pierdes el control, es importante pedir ayuda inmediata a un adulto de confianza o acudir a un servicio de urgencias. También existen teléfonos de ayuda gratuitos y confidenciales para jóvenes donde puedes hablar sin compromiso.
Aunque ahora sientas que no hay salida, esta situación puede mejorar con el apoyo adecuado y con un entorno donde te sientas escuchada y comprendida. No tienes que pasar por esto sola.
Un saludo.
En la adolescencia es especialmente importante sentir autonomía, seguridad y apoyo emocional. Cuando esto no ocurre, pueden aparecer ansiedad intensa, sensación de pérdida de control y mucho agotamiento mental, como parece que te está sucediendo.
Hay varios aspectos importantes a tener en cuenta:
Tus síntomas (ansiedad intensa, pensamientos que te asustan, desesperación, sensación de no poder más) merecen atención y apoyo serio. No es debilidad ni exageración.
Aunque hayas tenido malas experiencias, el objetivo del psiquiatra o del psicólogo es ayudarte. Si sientes que no te están entendiendo, tienes derecho a expresarlo o pedir un cambio de profesional.
Necesitas un espacio seguro donde poder hablar con alguien de confianza. Puede ser otro familiar, un orientador escolar, un profesor de confianza o un profesional distinto con quien te sientas más cómoda.
El estrés mantenido puede provocar síntomas físicos como los que describes, pero es importante que un profesional los valore.
Si en algún momento sientes que puedes hacerte daño o que pierdes el control, es importante pedir ayuda inmediata a un adulto de confianza o acudir a un servicio de urgencias. También existen teléfonos de ayuda gratuitos y confidenciales para jóvenes donde puedes hablar sin compromiso.
Aunque ahora sientas que no hay salida, esta situación puede mejorar con el apoyo adecuado y con un entorno donde te sientas escuchada y comprendida. No tienes que pasar por esto sola.
Un saludo.
Hola cómo estás, mi nombre es Christian Maynard, soy psicólogo general sanitario. Te envío una breve devolución sobre tu consulta en la web de Doctoralia. Desde una mirada de la psicología sistémica, lo que estás describiendo puede entenderse como el efecto de un contexto relacional donde el control, la desconfianza y el conflicto constante generan un clima emocional muy tenso. Cuando en una familia predominan las discusiones, los insultos y la sensación de que la voz de uno no es tomada en cuenta, el cuerpo muchas veces expresa lo que no puede resolverse en el vínculo: dolores de cabeza, mareos, ansiedad y pensamientos intrusivos pueden ser señales de un sistema que está sobrecargado. No se trata de que “estés perdiendo el control”, sino de que estás intentando adaptarte a un entorno que te resulta vivido como poco seguro o poco validante.
Al mismo tiempo, el deseo de libertad y de ser escuchada de forma auténtica muestra una necesidad legítima de autonomía propia de tu etapa vital. En terapia sistémica se trabajaría no solo contigo, sino también con el modo en que se organizan las relaciones en tu familia, buscando reducir los patrones de control y conflicto que mantienen el malestar. Si el espacio psiquiátrico no te ha resultado suficiente, puede ser útil complementar con psicoterapia donde puedas sentirte escuchada y comprendida. Y si en algún momento sientes que los pensamientos se vuelven abrumadores o peligrosos, es muy importante que busques ayuda inmediata en un adulto de confianza o en un servicio de urgencias: pedir apoyo no es perder el control, es una forma de cuidarte.
Al mismo tiempo, el deseo de libertad y de ser escuchada de forma auténtica muestra una necesidad legítima de autonomía propia de tu etapa vital. En terapia sistémica se trabajaría no solo contigo, sino también con el modo en que se organizan las relaciones en tu familia, buscando reducir los patrones de control y conflicto que mantienen el malestar. Si el espacio psiquiátrico no te ha resultado suficiente, puede ser útil complementar con psicoterapia donde puedas sentirte escuchada y comprendida. Y si en algún momento sientes que los pensamientos se vuelven abrumadores o peligrosos, es muy importante que busques ayuda inmediata en un adulto de confianza o en un servicio de urgencias: pedir apoyo no es perder el control, es una forma de cuidarte.
Buenas noches, siento mucho leer lo mal que te sientes. Te recomiendo que hables con tus padres ya que eres menor y si queréis podéis coger cita online gratis conmigo y te puedo asesorar bien. Pero necesitas el consentimiento de tus padres o tutores legales. Te puedo enseñar pautas y podemos trabajar juntas en acompañamiento psicológico. No te rindas que eres muy joven y encontrarás el camino. Saludos
Hola,
Gracias por escribir y explicar todo esto con tanta claridad. Lo que estás viviendo no es pequeño ni exagerado. Crecer en un entorno con discusiones constantes, insultos y sensación de control puede generar mucha ansiedad. Los dolores de cabeza, los mareos y los pensamientos intrusivos que describes son respuestas frecuentes del cuerpo y la mente cuando llevan mucho tiempo en estrés. No significan que estés “perdiendo el control”, sino que tu sistema nervioso está saturado.
Es muy importante que sepas algo: desear que en tu casa haya menos gritos, menos insultos y más respeto no es pedir demasiado. Es una necesidad básica. También es comprensible que te frustre sentir que no confían en ti o que toman decisiones sin explicarte las cosas con claridad. A los 15 años es normal querer más autonomía.
Me preocupa cuando dices que a veces te dan ganas de “hacer cualquier estupidez” o que no puedes más. Si en algún momento tienes pensamientos de hacerte daño o sientes que puedes perder el control, es muy importante que pidas ayuda inmediata. En España puedes llamar al 024 (Línea 024 de atención a la conducta suicida, gratuita y 24h) o al 112 si te sientes en riesgo. También puedes acudir a urgencias. Pedir ayuda en ese momento no es meterte en un lío, es protegerte.
Entiendo que sientas que ir al psiquiatra no soluciona todo, y es verdad que la medicación por sí sola no cambia un entorno difícil. Pero eso no significa que no haya otras formas de ayuda. A veces la clave está en encontrar un profesional con quien te sientas escuchada de verdad, no solo medicada. También puedes hablar con algún adulto del centro educativo en quien confíes (tutor/a, orientador/a). Aunque ahora sientas que no puedes confiar al 100%, no necesitas confiarlo todo de golpe: basta con empezar por algo pequeño y ver cómo responde esa persona.
Mientras tanto, hay algo que sí puedes empezar a trabajar: crear pequeños espacios internos de seguridad. Aunque no puedas cambiar de inmediato lo que ocurre en casa, sí puedes intentar regular tu cuerpo cuando se active. Por ejemplo:
• Respiración lenta (inhalar 4 segundos, exhalar 6) durante unos minutos.
• Salir a caminar si es posible, aunque sea alrededor de la manzana.
• Escribir lo que sientes sin filtro, aunque luego rompas el papel.
No es una solución mágica, pero ayuda a que el estrés no siga acumulándose.
Quiero que te quedes con esto: el hecho de que quieras salir de este bucle y que pidas ayuda demuestra que hay una parte fuerte y sana en ti. Esa parte no ha desaparecido. No estás rota. Estás cansada y herida. Y eso es distinto.
Tu libertad no empieza el día que te independices; empieza en pequeños pasos donde te proteges y buscas apoyo seguro. No tienes que resolverlo todo hoy. Solo el siguiente paso.
Un abrazo.
Gracias por escribir y explicar todo esto con tanta claridad. Lo que estás viviendo no es pequeño ni exagerado. Crecer en un entorno con discusiones constantes, insultos y sensación de control puede generar mucha ansiedad. Los dolores de cabeza, los mareos y los pensamientos intrusivos que describes son respuestas frecuentes del cuerpo y la mente cuando llevan mucho tiempo en estrés. No significan que estés “perdiendo el control”, sino que tu sistema nervioso está saturado.
Es muy importante que sepas algo: desear que en tu casa haya menos gritos, menos insultos y más respeto no es pedir demasiado. Es una necesidad básica. También es comprensible que te frustre sentir que no confían en ti o que toman decisiones sin explicarte las cosas con claridad. A los 15 años es normal querer más autonomía.
Me preocupa cuando dices que a veces te dan ganas de “hacer cualquier estupidez” o que no puedes más. Si en algún momento tienes pensamientos de hacerte daño o sientes que puedes perder el control, es muy importante que pidas ayuda inmediata. En España puedes llamar al 024 (Línea 024 de atención a la conducta suicida, gratuita y 24h) o al 112 si te sientes en riesgo. También puedes acudir a urgencias. Pedir ayuda en ese momento no es meterte en un lío, es protegerte.
Entiendo que sientas que ir al psiquiatra no soluciona todo, y es verdad que la medicación por sí sola no cambia un entorno difícil. Pero eso no significa que no haya otras formas de ayuda. A veces la clave está en encontrar un profesional con quien te sientas escuchada de verdad, no solo medicada. También puedes hablar con algún adulto del centro educativo en quien confíes (tutor/a, orientador/a). Aunque ahora sientas que no puedes confiar al 100%, no necesitas confiarlo todo de golpe: basta con empezar por algo pequeño y ver cómo responde esa persona.
Mientras tanto, hay algo que sí puedes empezar a trabajar: crear pequeños espacios internos de seguridad. Aunque no puedas cambiar de inmediato lo que ocurre en casa, sí puedes intentar regular tu cuerpo cuando se active. Por ejemplo:
• Respiración lenta (inhalar 4 segundos, exhalar 6) durante unos minutos.
• Salir a caminar si es posible, aunque sea alrededor de la manzana.
• Escribir lo que sientes sin filtro, aunque luego rompas el papel.
No es una solución mágica, pero ayuda a que el estrés no siga acumulándose.
Quiero que te quedes con esto: el hecho de que quieras salir de este bucle y que pidas ayuda demuestra que hay una parte fuerte y sana en ti. Esa parte no ha desaparecido. No estás rota. Estás cansada y herida. Y eso es distinto.
Tu libertad no empieza el día que te independices; empieza en pequeños pasos donde te proteges y buscas apoyo seguro. No tienes que resolverlo todo hoy. Solo el siguiente paso.
Un abrazo.
Hola. Debes de sufrir mucho con esta sensación de que nadie te entiende y de verte envuelta en discusiones e insultos frecuentes. En esto puede ayudarte un psicólogo, porque el psicólogo puede analizar desde fuera qué es lo que ocurre y buscar soluciones. Lo que explicas es algo frecuente. A veces los problemas se complican tanto que uno ya no sabe ni cómo empezaron, y por eso es importante deshacer el nudo y trabajar en las mejoras. Quizás un primer paso puede ser hablarlo con un amigo o amiga, o algun profesor, o incluso con el psiquiatra, u otro médico, cuando vayas. Si en algun momento quieres empezar hay que dejar claro, tanto a tus padres como a ti, que todo lo que se hable en las sesiones es confidencial, de forma que nadie -ni siquiera tus padres- puede escucharlo a no ser que tú se lo cuentes. Esta protección está garantizada. Lo que sí es necesario es que tus padres acepten que vas al psicólogo, y tal vez alguna sesión entre ellos y el psicólogo respetando el secreto de todo lo que hablamos contigo. Pero que sepas que no estás sola, que te mereces estar bien y que puedes buscar esta ayuda. Gracias por tu confianza.
Siento mucho que estés cargando con tanto peso sobre tus hombros a una edad en la que deberías sentirte protegida y escuchada, no vigilada o silenciada. Es agotador vivir en un entorno donde el conflicto y los insultos son el ruido de fondo de cada día; es completamente normal que tus nervios estén agotados y que tu cuerpo esté gritando a través de esos dolores de cabeza y mareos que mencionas. Cuando el ambiente en casa es hostil, el organismo entra en un estado de alerta constante que acaba por desbordarse, y esa sensación de querer "perder el control" es la respuesta de tu mente ante una presión que ya no puede procesar más. No eres tú el problema, es la situación de falta de libertad y de validación la que te está enfermando.
Entiendo perfectamente tu frustración con el sistema que te rodea, desde la desconfianza de tus padres hasta esa sensación de que el psiquiatra o las pastillas no pueden arreglar algo que es externo a ti. Tienes mucha razón: ninguna medicación puede solucionar un entorno donde hay insultos diarios o donde se te niega tu propia identidad. Es muy doloroso sentir que no tienes a nadie en quien confiar plenamente por miedo a las consecuencias, pero quiero que sepas que reconocer que necesitas salir de ese bucle es el primer paso, y el más valiente, para proteger tu salud mental. Esa meta que tienes de independencia es una motivación real y válida, un faro que te dice que esto que vives ahora es una etapa, aunque se sienta como una eternidad, y que llegará un momento en el que tú seas la única dueña de tus decisiones.
Para salir de este bucle internamente, el primer paso es empezar a construir un refugio dentro de ti misma, un lugar donde tus pensamientos y deseos sigan siendo tuyos aunque fuera no te dejen expresarlos. No puedes cambiar el comportamiento de tus padres ni de tus profesores ahora mismo, pero puedes empezar a trabajar en no hacerte responsables de sus insultos o de su falta de confianza; eso habla de sus limitaciones, no de las tuyas. Es fundamental que busques pequeñas vías de escape seguras, actividades o espacios aunque sean mínimos donde te sientas tú misma, y que trates de comunicarle a tu psiquiatra o a algún profesional —siempre que te sientas mínimamente segura— que el foco del problema no está solo en tu cabeza, sino en lo que ocurre en tu casa. No estás sola en este sentimiento, y aunque ahora parezca imposible, hay formas de ir recuperando el control sobre ti misma poco a poco, protegiendo tu mente de ese entorno que hoy te hace daño. Si pudieras acudir a terapia psicológica sin duda te ayudaría.
Ana Ocaña. Psicóloga colegiada | Especialista en Ansiedad, Trauma y Apego
Entiendo perfectamente tu frustración con el sistema que te rodea, desde la desconfianza de tus padres hasta esa sensación de que el psiquiatra o las pastillas no pueden arreglar algo que es externo a ti. Tienes mucha razón: ninguna medicación puede solucionar un entorno donde hay insultos diarios o donde se te niega tu propia identidad. Es muy doloroso sentir que no tienes a nadie en quien confiar plenamente por miedo a las consecuencias, pero quiero que sepas que reconocer que necesitas salir de ese bucle es el primer paso, y el más valiente, para proteger tu salud mental. Esa meta que tienes de independencia es una motivación real y válida, un faro que te dice que esto que vives ahora es una etapa, aunque se sienta como una eternidad, y que llegará un momento en el que tú seas la única dueña de tus decisiones.
Para salir de este bucle internamente, el primer paso es empezar a construir un refugio dentro de ti misma, un lugar donde tus pensamientos y deseos sigan siendo tuyos aunque fuera no te dejen expresarlos. No puedes cambiar el comportamiento de tus padres ni de tus profesores ahora mismo, pero puedes empezar a trabajar en no hacerte responsables de sus insultos o de su falta de confianza; eso habla de sus limitaciones, no de las tuyas. Es fundamental que busques pequeñas vías de escape seguras, actividades o espacios aunque sean mínimos donde te sientas tú misma, y que trates de comunicarle a tu psiquiatra o a algún profesional —siempre que te sientas mínimamente segura— que el foco del problema no está solo en tu cabeza, sino en lo que ocurre en tu casa. No estás sola en este sentimiento, y aunque ahora parezca imposible, hay formas de ir recuperando el control sobre ti misma poco a poco, protegiendo tu mente de ese entorno que hoy te hace daño. Si pudieras acudir a terapia psicológica sin duda te ayudaría.
Ana Ocaña. Psicóloga colegiada | Especialista en Ansiedad, Trauma y Apego
Hola, gracias por animarte a compartir cómo te sientes. Por lo que cuentas, estás viviendo una situación muy difícil y dolorosa. La ansiedad que describes, los nervios, los mareos, los dolores de cabeza y los pensamientos que no te gustan reflejan que estás bajo mucho estrés y que necesitas apoyo y comprensión. Es completamente comprensible que te sientas atrapada y desees poder ser tú misma sin sentirte controlada o juzgada.
Es importante reconocer que lo que estás sintiendo no es tu culpa. Ninguna persona debería sentirse constantemente amenazada o limitada en casa, y el hecho de que tus deseos sean “pequeños” para otros no los hace menos importantes para ti. Lo que necesitas es un espacio seguro donde puedas expresarte, sentirte escuchada y aprender herramientas para manejar la ansiedad y la frustración que acumulas.
Aunque en este momento no puedas cambiar todo lo que ocurre a tu alrededor, sí puedes trabajar en cómo te cuidas y regulas tus emociones. Existen estrategias para reducir la ansiedad, proteger tu bienestar y recuperar un poco de control sobre tu vida emocional. Parte de eso puede ser aprender a comunicar tus límites, encontrar espacios de calma, y establecer pequeñas rutinas que te den seguridad y estabilidad.
Es muy valiente que quieras salir de este bucle y que busques ayuda. También es entendible que quieras poder confiar en alguien sin sentir que eso pueda traerte problemas. La terapia, ya sea con psicóloga, psiquiatra o profesional de confianza, es un espacio seguro donde puedes empezar a explorar estas emociones sin riesgo. El objetivo no es simplemente medicarte, sino aprender a gestionar la ansiedad, los pensamientos y las emociones difíciles, para que poco a poco puedas sentirte más libre y en control.
Si quieres, podemos trabajar juntas para encontrar maneras concretas de manejar tu ansiedad, reducir la presión emocional que sientes y ayudarte a sentirte más fuerte y segura mientras avanzas hacia tu independencia emocional y personal. Puedo atenderte de forma presencial en Tres Cantos (Madrid), a domicilio en Madrid Norte o en modalidad online si eso te resulta más cómodo (con el consentimiento de tus padres por tener 15 años).
No estás sola y sí hay formas de salir de este estado de estrés y recuperar bienestar.
Es importante reconocer que lo que estás sintiendo no es tu culpa. Ninguna persona debería sentirse constantemente amenazada o limitada en casa, y el hecho de que tus deseos sean “pequeños” para otros no los hace menos importantes para ti. Lo que necesitas es un espacio seguro donde puedas expresarte, sentirte escuchada y aprender herramientas para manejar la ansiedad y la frustración que acumulas.
Aunque en este momento no puedas cambiar todo lo que ocurre a tu alrededor, sí puedes trabajar en cómo te cuidas y regulas tus emociones. Existen estrategias para reducir la ansiedad, proteger tu bienestar y recuperar un poco de control sobre tu vida emocional. Parte de eso puede ser aprender a comunicar tus límites, encontrar espacios de calma, y establecer pequeñas rutinas que te den seguridad y estabilidad.
Es muy valiente que quieras salir de este bucle y que busques ayuda. También es entendible que quieras poder confiar en alguien sin sentir que eso pueda traerte problemas. La terapia, ya sea con psicóloga, psiquiatra o profesional de confianza, es un espacio seguro donde puedes empezar a explorar estas emociones sin riesgo. El objetivo no es simplemente medicarte, sino aprender a gestionar la ansiedad, los pensamientos y las emociones difíciles, para que poco a poco puedas sentirte más libre y en control.
Si quieres, podemos trabajar juntas para encontrar maneras concretas de manejar tu ansiedad, reducir la presión emocional que sientes y ayudarte a sentirte más fuerte y segura mientras avanzas hacia tu independencia emocional y personal. Puedo atenderte de forma presencial en Tres Cantos (Madrid), a domicilio en Madrid Norte o en modalidad online si eso te resulta más cómodo (con el consentimiento de tus padres por tener 15 años).
No estás sola y sí hay formas de salir de este estado de estrés y recuperar bienestar.
Lo que estás viviendo es muy duro. Vivir con discusiones diarias, insultos y sensación constante de control desgasta muchísimo. Los dolores de cabeza, los mareos y los pensamientos que no te gustan son señales de ansiedad mantenida en el tiempo. Tu cuerpo está saturado.
No es que estés exagerando. A los 15 años es normal querer más autonomía y paz en casa. No estás mal por desear cosas pequeñas que para ti son importantes.
Ahora mismo lo prioritario es proteger tu estabilidad. Intenta trabajar la regulación básica del cuerpo (respiración lenta, caminar, escribir lo que sientes) para bajar un poco la activación. No va a cambiar tu familia, pero sí puede ayudarte a no perder el control.
Muy importante: si sientes que podrías hacerte daño o que vas a perder el control como te pasó con 12 años, no lo gestiones sola. Busca un adulto seguro (orientador, profesor, familiar menos implicado) o ayuda inmediata. En España puedes llamar al 024, es gratuito y 24 horas.
No tienes que salir de todo esto hoy. Solo necesitas dar el siguiente paso seguro. Y pedir ayuda es uno de ellos.
No es que estés exagerando. A los 15 años es normal querer más autonomía y paz en casa. No estás mal por desear cosas pequeñas que para ti son importantes.
Ahora mismo lo prioritario es proteger tu estabilidad. Intenta trabajar la regulación básica del cuerpo (respiración lenta, caminar, escribir lo que sientes) para bajar un poco la activación. No va a cambiar tu familia, pero sí puede ayudarte a no perder el control.
Muy importante: si sientes que podrías hacerte daño o que vas a perder el control como te pasó con 12 años, no lo gestiones sola. Busca un adulto seguro (orientador, profesor, familiar menos implicado) o ayuda inmediata. En España puedes llamar al 024, es gratuito y 24 horas.
No tienes que salir de todo esto hoy. Solo necesitas dar el siguiente paso seguro. Y pedir ayuda es uno de ellos.
Por lo que describes, parece que llevas bastante tiempo viviendo en casa con un ambiente muy cargado: mucha tensión, discusiones frecuentes e incluso insultos. Estar expuesta a algo así durante tanto tiempo desgasta mucho y es bastante habitual que el cuerpo termine reaccionando con ansiedad, dolores de cabeza, mareos o pensamientos que pueden asustar. No significa que estés perdiendo el control ni que haya algo malo en ti, muchas veces es simplemente el sistema nervioso que lleva demasiado tiempo en alerta.
También es comprensible que te frustre sentir que no confían en ti o que tienes poco margen para decidir sobre tu propia vida ya que a tu edad es normal necesitar más autonomía, más calma y sentir que te escuchan.
Cuando una persona vive en un entorno que no puede cambiar de inmediato, el trabajo suele centrarse en recuperar pequeñas parcelas de control propias (si no podemos cambiar el exterior, cambiemos como nos relacionamos con él). Algunas cosas que pueden ayudarte son aprender a regular el cuerpo cuando la ansiedad sube (por ejemplo con respiración lenta: inhalar 4 segundos por la nariz y soltar el aire 6 por la boca durante unos minutos), intentar tomar distancia de las discusiones cuando empiecen en casa y buscar momentos tuyos a lo largo del día donde puedas desconectar un poco: salir a caminar, escuchar música o escribir lo que estás sintiendo, escribir ayuda muchísimo a bajarlo a tierra.
Otra parte importante es no quedarte sola con todo esto. A veces hablar con un otra persona fuera de casa que pueda escucharte ayuda mucho a que la situación no recaiga solo sobre ti y a que tengas más apoyo.
Ahora mismo puede sentirse como un bucle pesado pero empezar a cuidar tu ansiedad, proteger tus espacios y apoyarte en alguien de confianza suele ser el primer paso para que la situación empiece a cambiar y de hecho, el simple hecho de que ya estés aquí, escribiéndolo, indica que ella quieres dar un paso real para cambiar.
También es comprensible que te frustre sentir que no confían en ti o que tienes poco margen para decidir sobre tu propia vida ya que a tu edad es normal necesitar más autonomía, más calma y sentir que te escuchan.
Cuando una persona vive en un entorno que no puede cambiar de inmediato, el trabajo suele centrarse en recuperar pequeñas parcelas de control propias (si no podemos cambiar el exterior, cambiemos como nos relacionamos con él). Algunas cosas que pueden ayudarte son aprender a regular el cuerpo cuando la ansiedad sube (por ejemplo con respiración lenta: inhalar 4 segundos por la nariz y soltar el aire 6 por la boca durante unos minutos), intentar tomar distancia de las discusiones cuando empiecen en casa y buscar momentos tuyos a lo largo del día donde puedas desconectar un poco: salir a caminar, escuchar música o escribir lo que estás sintiendo, escribir ayuda muchísimo a bajarlo a tierra.
Otra parte importante es no quedarte sola con todo esto. A veces hablar con un otra persona fuera de casa que pueda escucharte ayuda mucho a que la situación no recaiga solo sobre ti y a que tengas más apoyo.
Ahora mismo puede sentirse como un bucle pesado pero empezar a cuidar tu ansiedad, proteger tus espacios y apoyarte en alguien de confianza suele ser el primer paso para que la situación empiece a cambiar y de hecho, el simple hecho de que ya estés aquí, escribiéndolo, indica que ella quieres dar un paso real para cambiar.
Buenas tardes, me llamo Viviana, soy Psicóloga. Entiendo que te estés sintiendo en un bucle, por lo que planteas, sería ideal que buscarais un/a psicólogo/a con especialización en Psicología Sistémica, ya que esta orientación terapéutica tiene una perspectiva familiar, entendiendo que todos sus miembros forman parte de un sistema. Te recomiendo que plantees a tus padres la posibilidad de iniciar una terapia sistémica con el fin de mejorar la situación y las dinámicas familiares, para que todos/as os podáis sentir mejor. Puedes buscar en esta misma plataforma profesionales que estén cerca de tu domicilio, y plantearles a tus padres la propuesta ya llevándoles los contactos de dichos profesionales. Espero haberte ayudado. Te mando un saludo.
Querida amiga quinceañera,
En primer lugar te escribo porque tu historia me resuena y nadie me paga por ello. Entiendo perfectamente tu situación personal y familiar, estresantes, y tus ansias de independencia.
Te ofrezco ayuda y guía en tu camino a conquistar tu propia independencia, progresivamente, y a ganarte la confianza de tus padres/tutores para que vayan, mientras tanto, otorgándote esos espacios de libertad que hasta hoy te niegan.
Estás en la etapa de explorar, de aprender y de buscar tus propios límites y metas , pero claro, los padres tienden a sobreproteger y eso te lastra y te sientes atada en tu crecimiento.
Como psicólogo cogitivo-conductual, experto en habilidades sociales y comunicativas, puedo ayudarte a afrontar esas situaciones estresantes sin perder el control, defendiéndote tus derechos y llegando acuerdos con esas personas que aún manejan buena parte tus decisiones.
Con el autoconocimiento que alcanzarás en nuestras sesiones, y con la puesta en práctica de estas técnicas asertivas y dominio de la comunicación, conseguirás aumentar tu autoestima y tus metas a medio plazo.
Me encantaría poder ver contigo de dónde han venido esos episodios que te llevaron a los fármacos y ver que alternativas podemos tomar, porque la química, salvo para momentos puntuales de crisis, no es una solución duradera. En cambio la Terapia, El autoconocimiento y la práctica de técnicas cognitivo-conductuales podrán ayudarte mucho en tu desarrollo.
Un saludo cordial,
no dudes en preguntarme cualquier duda
psico.carlos.tcc
En primer lugar te escribo porque tu historia me resuena y nadie me paga por ello. Entiendo perfectamente tu situación personal y familiar, estresantes, y tus ansias de independencia.
Te ofrezco ayuda y guía en tu camino a conquistar tu propia independencia, progresivamente, y a ganarte la confianza de tus padres/tutores para que vayan, mientras tanto, otorgándote esos espacios de libertad que hasta hoy te niegan.
Estás en la etapa de explorar, de aprender y de buscar tus propios límites y metas , pero claro, los padres tienden a sobreproteger y eso te lastra y te sientes atada en tu crecimiento.
Como psicólogo cogitivo-conductual, experto en habilidades sociales y comunicativas, puedo ayudarte a afrontar esas situaciones estresantes sin perder el control, defendiéndote tus derechos y llegando acuerdos con esas personas que aún manejan buena parte tus decisiones.
Con el autoconocimiento que alcanzarás en nuestras sesiones, y con la puesta en práctica de estas técnicas asertivas y dominio de la comunicación, conseguirás aumentar tu autoestima y tus metas a medio plazo.
Me encantaría poder ver contigo de dónde han venido esos episodios que te llevaron a los fármacos y ver que alternativas podemos tomar, porque la química, salvo para momentos puntuales de crisis, no es una solución duradera. En cambio la Terapia, El autoconocimiento y la práctica de técnicas cognitivo-conductuales podrán ayudarte mucho en tu desarrollo.
Un saludo cordial,
no dudes en preguntarme cualquier duda
psico.carlos.tcc
Hola, gracias por compartir cómo te sientes. Por lo que cuentas, parece que llevas mucho tiempo viviendo en un ambiente donde te sientes muy controlado/a, poco escuchado/a y con muchas discusiones alrededor. Cuando eso pasa, es normal que el cuerpo y la mente acaben saturados y aparezcan ansiedad, dolores de cabeza, mareos o pensamientos que asustan.
Desde la psicología del trauma sabemos que cuando una persona no se siente segura emocionalmente en su entorno cercano, el sistema nervioso puede vivir en alerta constante. Eso no significa que estés perdiendo el control, muchas veces significa que estás intentando aguantar demasiado tiempo en una situación que te genera mucho estrés.
También es comprensible que te cueste confiar si sientes que no te entienden. A veces mejorar no depende solo de medicación, sino de poder tener un espacio donde realmente te sientas escuchado/a y respetado/a.
Si en algún momento sientes que no puedes más o aparecen pensamientos de hacerte daño, es muy importante que puedas hablarlo con algún adulto de confianza (orientador del centro, algún familiar más cercano o un profesional con quien te sientas más cómodo/a).
Lo que sientes tiene sentido teniendo en cuenta lo que estás viviendo. No es debilidad, es cansancio emocional. Y pedir ayuda, como has hecho escribiendo aquí, ya es un paso importante.
Desde la psicología del trauma sabemos que cuando una persona no se siente segura emocionalmente en su entorno cercano, el sistema nervioso puede vivir en alerta constante. Eso no significa que estés perdiendo el control, muchas veces significa que estás intentando aguantar demasiado tiempo en una situación que te genera mucho estrés.
También es comprensible que te cueste confiar si sientes que no te entienden. A veces mejorar no depende solo de medicación, sino de poder tener un espacio donde realmente te sientas escuchado/a y respetado/a.
Si en algún momento sientes que no puedes más o aparecen pensamientos de hacerte daño, es muy importante que puedas hablarlo con algún adulto de confianza (orientador del centro, algún familiar más cercano o un profesional con quien te sientas más cómodo/a).
Lo que sientes tiene sentido teniendo en cuenta lo que estás viviendo. No es debilidad, es cansancio emocional. Y pedir ayuda, como has hecho escribiendo aquí, ya es un paso importante.
Gracias por compartir algo tan personal. Lo que estás viviendo no es nada fácil, y es completamente comprensible que te sientas así después de tanto tiempo acumulando tensión, discusiones y sensación de no tener control sobre tu propia vida.
Cuando una persona vive en un entorno con conflictos constantes, su cuerpo y su mente acaban reaccionando justo como describes: ansiedad, dolores físicos, mareos, pensamientos que asustan… No es que estés perdiendo el control, es que llevas demasiado tiempo sosteniendo una situación que te sobrepasa.
También es muy importante lo que dices sobre sentir que no puedes ser tú misma o que no tienes a nadie con quien hablar de verdad. Esa sensación de soledad, incluso estando rodeada de gente, duele mucho y desgasta muchísimo por dentro.
Entiendo que hayas perdido confianza en que te ayuden, sobre todo si has sentido que no te han comprendido o que las soluciones que te han dado no han funcionado. Pero eso no significa que no haya formas de ayudarte que sí encajen contigo. Cada persona necesita un enfoque distinto.
Más allá de cambiar todo lo que te rodea (que ahora mismo no depende solo de ti), hay algo muy importante: ayudarte a recuperar esa sensación de control interno, entender lo que te está pasando y aprender a manejar toda esa ansiedad sin que te desborde. Eso sí se puede trabajar, y suele marcar una gran diferencia.
Si en algún momento sientes que estás al límite o que podrías hacerte daño, es muy importante que no te quedes sola con eso y busques ayuda inmediata en un adulto de confianza o un profesional. No tienes que pasar por esto sola.
Con el acompañamiento adecuado, es posible salir de ese “bucle” que describes y empezar a sentirte más tranquila y más dueña de ti misma. Si lo necesitas, estaré encantado de ayudarte y acompañarte en ese proceso.
Cuando una persona vive en un entorno con conflictos constantes, su cuerpo y su mente acaban reaccionando justo como describes: ansiedad, dolores físicos, mareos, pensamientos que asustan… No es que estés perdiendo el control, es que llevas demasiado tiempo sosteniendo una situación que te sobrepasa.
También es muy importante lo que dices sobre sentir que no puedes ser tú misma o que no tienes a nadie con quien hablar de verdad. Esa sensación de soledad, incluso estando rodeada de gente, duele mucho y desgasta muchísimo por dentro.
Entiendo que hayas perdido confianza en que te ayuden, sobre todo si has sentido que no te han comprendido o que las soluciones que te han dado no han funcionado. Pero eso no significa que no haya formas de ayudarte que sí encajen contigo. Cada persona necesita un enfoque distinto.
Más allá de cambiar todo lo que te rodea (que ahora mismo no depende solo de ti), hay algo muy importante: ayudarte a recuperar esa sensación de control interno, entender lo que te está pasando y aprender a manejar toda esa ansiedad sin que te desborde. Eso sí se puede trabajar, y suele marcar una gran diferencia.
Si en algún momento sientes que estás al límite o que podrías hacerte daño, es muy importante que no te quedes sola con eso y busques ayuda inmediata en un adulto de confianza o un profesional. No tienes que pasar por esto sola.
Con el acompañamiento adecuado, es posible salir de ese “bucle” que describes y empezar a sentirte más tranquila y más dueña de ti misma. Si lo necesitas, estaré encantado de ayudarte y acompañarte en ese proceso.
Hola,
Se siente lo desbordada que estás. Estás viviendo en un ambiente con tensión, discusiones y control, y eso, con el tiempo, va agotando por dentro. Tu cuerpo lo está expresando: dolor, mareos, pensamientos que asustan… no es que estés perdiendo el control, es que estás muy cargada.
También aparece algo muy profundo: la necesidad de ser tú, de sentirte libre, de poder confiar en alguien sin miedo. Y a la vez, la sensación de que no tienes ese espacio seguro. Eso duele.
Tiene mucho sentido que estés así. No es exagerado. Es una respuesta a lo que estás viviendo.
Quizá ahora lo importante es que puedas tener, aunque sea en pequeños momentos, un lugar donde respirar, donde no tengas que defenderte, donde puedas ser tú sin juicio. Y poco a poco ir encontrando a alguien con quien sí puedas sentir esa seguridad, a tu ritmo.
No estás rota. Estás intentando sostener mucho.
Un saludo,
Dolo Boix · Psicología · CV 18993 · Psicología presencial y online
Se siente lo desbordada que estás. Estás viviendo en un ambiente con tensión, discusiones y control, y eso, con el tiempo, va agotando por dentro. Tu cuerpo lo está expresando: dolor, mareos, pensamientos que asustan… no es que estés perdiendo el control, es que estás muy cargada.
También aparece algo muy profundo: la necesidad de ser tú, de sentirte libre, de poder confiar en alguien sin miedo. Y a la vez, la sensación de que no tienes ese espacio seguro. Eso duele.
Tiene mucho sentido que estés así. No es exagerado. Es una respuesta a lo que estás viviendo.
Quizá ahora lo importante es que puedas tener, aunque sea en pequeños momentos, un lugar donde respirar, donde no tengas que defenderte, donde puedas ser tú sin juicio. Y poco a poco ir encontrando a alguien con quien sí puedas sentir esa seguridad, a tu ritmo.
No estás rota. Estás intentando sostener mucho.
Un saludo,
Dolo Boix · Psicología · CV 18993 · Psicología presencial y online
Expertos
Preguntas relacionadas
- Mi hija de 16 años dice que tiene pensamientos que si hace cierta acción como por ejemplo prender el tv es malo(pecado), pero sin embargo lo hace y después le entra angustia porque lo hizo y piensa que así le pida perdón a Dios el no la va perdonar con solo pedirlo porque ella lo hizo a propósito o por…
- tengo un hijo de 20 años que duerme mucho, estudia poco, va retrasado en la facultad, no sé si le gusta lo que hace y no parece gustarle nada más, salvó las historietas y algunas películas de cómics. Es apático. Habla solamente cuando querés conversar con el y generalmente responde con monosílabos. Duerme…
- Cuando estoy con la mente libre, me da ansiedad porque empiezo a sentir miedo de enloquecer, empiezo a tener un cuadro de despersonalización, pensamientos repetitivos de cosas que no tienen nada de sentido o cuando estoy intentando dormir no puedo porque mi mente crea un sueño, yo estando consciente,…
- Yo era una persona feliz y tranquila hasta que murieron mis abuelos, eso fue hace 17 años. Desde allí no pude ser las misma persona, pero poco a poco iba sintiendo un poco más de calma, sin embargo, cuando me convertí en mamá volví a caer en esos días de angustia desmedida y ahora siento más miedo, angustia...…
- Hace tiempo que estoy mal en el trabajo, siento que he aguantado situaciones que no sé deberían haber producido, esto mantenido en el tiempo me ha causado gran inseguridad y sufrimiento, ahora he llegado un punto que ya no sé si me he acostumbrado a esto y ya pienso que la culpable soy yo y no es real…
- Hola!!! Llevo tomando alprazolam 2mg cerca de 6 años y paroxetina de 40 mg,mi doctora me obligó a quitarme la paroxetina sin pautas y me amenazó que ya no me la recetaba como no me la quitará ya,pues yo sola me la estoy quitando,empecé un día si día no con 1 pastilla,al mes por la mitad día si día no…
- Como puedo hacer para que mi mente deje de sobre pensar algo que no es real pero que me atormenta haciendo me creer lo contrario y que a logrado hacerme dudar de lo verdadero y ya no se que hacer e ido a terapia con pisiquiatras pero sigo igual y ese pensamiento no se va no cuento con suficiente recursos…
- Tengo 22 años y sufro de ansiedad desde muy pequeña, casi que desde siempre. Estoy en tratamiento psicológico desde hace 8 años. Me genera ansiedad y miedo viajar en tren, sobre todo si viajo sola. Mañana hago un trayecto de apenas 20 minutos y, aunque quiero afrontarlo de una vez por todas, me da bastante…
- Una persona aprensiva que se preocupa en exceso por su salud y sufre mucho por saber que le va a pasar en un futuro cuadra mas con un cuadro de ansiedad o depresion?
- Hola llevo tomando zinosal 7 semanas y lírica de 50 2 veces al día y sigo igual de decaído y con muchos pensamientos negativos y k mente acelerada.ahira me a mando arizol.tengo mucha ansiedad de estar con la gente y relacionarme y salir a la calle. Es normal?. K debo hacer
¿Quieres enviar tu pregunta?
Nuestros expertos han respondido 936 preguntas sobre Trastorno de ansiedad
¿Tu caso es similar? Estos profesionales pueden ayudarte:
Todos los contenidos publicados en Doctoralia, especialmente preguntas y respuestas, son de carácter informativo y en ningún caso deben considerarse un sustituto de un asesoramiento médico.