Tengo 50 años y dependo de mi esposa. Hasta hace 4 años todo en la vida iba perfecto, pero para qu

12 respuestas
Tengo 50 años y dependo de mi esposa.
Hasta hace 4 años todo en la vida iba perfecto, pero para que mi esposa no tuviera que renunciar a su trabajo, yo me vi obligado a renunciar al mío para cambiar de país. Después del traslado yo no he podido encontrar trabajo debido a la edad, y a que no se reconocen mi experiencia y mis diplomas. A mi mujer le va maravillosamente, pero como es ella quien pudo mantener su trabajo y no yo, ahora no hace más que echarme en cara que "si ella no trabajase nos moriríamos de hambre", cuando si ella puede tener su empleo es porque porque yo renuncié al mío y a muchas otras cosas en otro país. Me siento traicionado y, sobre todo, despreciado. La cosa ha llegado hasta pensar en el divorcio, pero si hubiera divorcio, yo acabaría literalmente en la calle. Ni siquiera podría volver a optar al puesto que abandoné, porque perdí la residencia en aquel país al irme. Me arrepiento de muchas decisiones que he ido tomando, pero que ahora no puedo cambiar, y no veo camino de salida. Me veo dentro de unos años sin absolutamente nada y sin medios de vida.
Lo que estás viviendo duele, y mucho. Y no, no estás exagerando.

No solo has perdido un trabajo. Has perdido parte de tu estabilidad, de tu identidad y del lugar que ocupabas en tu vida… y además sientes que la persona por la que hiciste ese cambio ahora no lo valora, sino que te lo reprocha. Eso es profundamente injusto y desgastante.

Tomaste una decisión importante por vuestra vida en común. Renunciaste a mucho para que el proyecto de los dos siguiera adelante. Eso habla de compromiso, no de debilidad. El problema no es lo que hiciste, sino que ahora te estás quedando solo sosteniendo las consecuencias.

Y claro que te sientes traicionado y despreciado. Cualquiera en tu situación lo sentiría.

Además, hay algo muy duro aquí: la dependencia. Pasar de ser una persona autónoma a sentir que dependes de tu pareja —y que además eso se utiliza como reproche— golpea directamente a la autoestima. Poco a poco te va haciendo sentir más pequeño, más atrapado… hasta ese punto en el que dices “no veo salida”.

Pero eso que sientes ahora no significa que realmente no haya salida. Significa que estás muy cansado y muy tocado.

Sobre tu relación, hay algo importante: una pareja no debería funcionar desde el poder o el miedo. El dinero no puede convertirse en un arma. Lo que está pasando entre vosotros necesita ser hablado en serio, porque así, tal como está ahora, te está haciendo daño.

Y sobre el miedo a quedarte en la calle… es comprensible que te paralice, pero no tomes decisiones importantes desde ahí. Muchas veces hay más opciones legales y reales de las que uno imagina cuando está en este nivel de angustia.

Ahora mismo no necesitas tener toda la solución. Necesitas empezar a salir poco a poco de esa sensación de bloqueo.

Quizá el primer paso no sea cambiarlo todo, sino empezar a recuperar algo de ti:
-volver a sentir que tienes cierto control, aunque sea en cosas pequeñas
-empezar a explorar opciones (laborales o no) sin exigirte que sean perfectas
-y, muy importante, no seguir sosteniendo todo esto tú solo

Estás en una situación muy difícil, sí, pero no definitiva.

Y si has sido capaz de tomar decisiones importantes por otros, también puedes empezar a tomar decisiones ahora para cuidarte a ti. Aunque sea poco a poco.

Consigue respuesta gracias a la consulta online

¿Necesitas el consejo de un especialista? Reserva una consulta online: recibirás todas las respuestas sin salir de casa.

Mostrar especialistas ¿Cómo funciona?
 Jesús Seijas Queral
Psicólogo
Pozuelo de Alarcón
Hola, soy Jesús Seijas, psicólogo.

Lo que estás viviendo es muy duro, y además tiene una particularidad: no es solo un problema laboral o económico, es una herida en la dignidad.

Tomaste una decisión importante para sostener el proyecto de pareja. Renunciaste a tu trabajo, a tu contexto y a tu estabilidad para que el sistema familiar siguiera funcionando. Eso, en términos reales, es una contribución grande. El problema es que ahora ese movimiento no está siendo reconocido, y en su lugar estás recibiendo reproches.

Eso genera una mezcla muy difícil de sostener: dependencia, resentimiento, miedo y sensación de injusticia.

Hay varios puntos que conviene ordenar.

Primero, tu situación actual no define tu valor
Ahora mismo estás en una posición de dependencia económica, pero eso no equivale a “no aportar” o “no valer”. Has sostenido una parte del sistema que permitió que ella esté donde está. Que eso no se esté viendo no significa que no exista.

Segundo, el problema principal no es solo la falta de trabajo
Lo más dañino, por lo que cuentas, es el trato:
“si yo no trabajase, nos moriríamos de hambre”.

Esa frase, repetida, no es una queja puntual. Es una forma de colocarte en una posición de inferioridad. Y eso, mantenido en el tiempo, erosiona mucho.

Tercero, estás atrapado en una sensación de no tener salida
Esto es importante matizarlo. Ahora mismo no ves salida, pero eso no significa que no exista. Significa que estás en una fase donde:

hay incertidumbre laboral
hay dependencia económica
hay miedo a una ruptura
y hay una pérdida de referencias personales

Cuando todo eso se junta, la mente tiende a cerrarse y a anticipar escenarios muy negativos (“acabaré en la calle”, “no tendré nada”).

Es comprensible, pero no es una foto completa de la realidad.

Ahora, vamos a lo que sí puedes empezar a mover, porque quedarte solo en el análisis te deja bloqueado.

Hay tres líneas de trabajo claras:

Recuperar posición dentro de la relación
Esto no va de confrontar desde la rabia, pero sí de dejar de ocupar el lugar de quien “debe agradecer”. Necesitas poder decir algo como:

“Yo tomé una decisión importante para que tú pudieras mantener tu trabajo. No estoy bien con cómo se está hablando de esto. Necesito que se reconozca lo que he aportado y que podamos tratarnos desde el respeto.”

No es una amenaza. Es marcar un límite básico.

Empezar a reconstruir tu autonomía, aunque sea de forma progresiva
Aquí es donde suele aparecer el bloqueo: “no encuentro trabajo”, “mi experiencia no vale aquí”.

Es posible que no puedas volver a lo que hacías antes, pero eso no significa que no haya otras vías. A los 50 años, el enfoque tiene que ser más estratégico que ideal:

revisar qué habilidades sí son transferibles
valorar formación corta o adaptación al mercado local
explorar trabajos puente, aunque no sean los definitivos
activar red de contactos (esto suele ser clave en contextos nuevos)

No es inmediato, pero empezar a moverte en esta dirección cambia mucho tu posición interna.

Separar decisiones futuras del miedo actual
Ahora mismo pensar en divorcio desde este lugar te deja paralizado, porque lo asocias directamente a quedarte sin nada.

Pero hay matices importantes:

dependiendo del país, puede haber derechos económicos tras la ruptura
puede haber apoyos o recursos que ahora no estás contemplando
y, sobre todo, hay margen para prepararte antes de tomar una decisión así

No necesitas resolver “me separo o no” ahora.
Necesitas salir de la sensación de estar completamente atrapado.

Quiero decirte algo con claridad, pero con respeto:

Lo más delicado de tu situación no es la dependencia económica.
Es que esa dependencia esté acompañada de desvalorización.

Y eso sí conviene abordarlo.

También te ayudaría mucho tener un espacio terapéutico propio. No tanto para hablar del pasado, sino para:

ordenar decisiones
sostener la ansiedad
y trabajar una estrategia realista de salida progresiva

Porque sí, ahora mismo estás en una situación difícil.
Pero no es una situación cerrada.

Has perdido una estructura, pero no has perdido tu capacidad de reconstruir otra, aunque sea paso a paso.

Si necesitas ayuda, no dudes en decírmelo. Un abrazo.
Lo que estás viviendo es muy duro, y tiene sentido que te sientas traicionado, dependiente y sin salida. Hay tres capas importantes en tu situación: la emocional (cómo te está tratando), la identitaria (haber dejado tu trabajo y tu país) y la práctica (riesgo económico real). Conviene abordarlas por separado para poder moverte.



1) Lo que ocurre en la relación no es solo un “conflicto”

Que tu esposa te diga repetidamente que “sin ella te morirías de hambre” es descalificante y humillante. No es una discusión puntual: es un patrón que erosiona tu dignidad.

Además, hay algo que no se está reconociendo:
• tú asumiste un coste alto (renunciar a empleo, estatus, red, residencia)
• para sostener el proyecto de pareja y su carrera

Eso es una contribución real, aunque ahora no tenga forma de salario. Que no se vea ni se respete duele, y con razón.



2) El bloqueo no es incapacidad: es un contexto adverso

Edad + cambio de país + homologación de títulos = barrera objetiva, no un fallo tuyo. A muchas personas en tu situación les ocurre.

Aun así, es importante reabrir margen de acción, aunque sea poco a poco:
• explorar trabajos puente (no necesariamente en tu campo) para recuperar ingresos y autonomía
• revisar opciones de homologación o equivalencia de tus estudios
• considerar formación corta o certificaciones locales que sí se reconozcan
• activar redes (contactos, asociaciones de expatriados, servicios de empleo)

No es la solución completa, pero reduce la sensación de callejón sin salida.



3) Dependencia económica no significa indefensión total

Entiendo tu miedo al divorcio, pero conviene matizar algo importante:

En muchos países existen medidas como:
• pensiones compensatorias o de mantenimiento
• reparto de bienes o derechos generados durante el matrimonio

No es automático ni igual en todos los casos, pero no siempre quedarse implica “quedarse en la calle”. Informarte con un abogado o servicio de orientación jurídica puede darte una visión más realista y menos catastrófica.



4) Qué puedes hacer ahora mismo

a) Nombrar el límite en la relación
No tanto discutir quién tiene razón, sino marcar un mínimo de respeto:

“Entiendo que ahora dependemos de tu ingreso, pero no voy a aceptar que se me hable desde el desprecio. Yo también sostuve esta decisión y esta vida.”

La clave no es que ella lo entienda a la primera, sino empezar a recolocarte tú.

b) Recuperar pequeñas parcelas de control
• organizar tu tiempo con objetivos concretos (búsqueda, formación, trámites)
• gestionar una pequeña economía propia si es posible
• no quedarte solo: hablar con alguien de confianza

c) Abrir dos caminos en paralelo
No tienes que decidir “me quedo o me voy” ya.
Puedes trabajar a la vez en:
• mejorar tu posición dentro de la relación
• y construir una mínima salida externa

Eso reduce mucho la sensación de estar atrapado.



5) Sobre cómo te sientes

El arrepentimiento que aparece (“tomé malas decisiones”) es comprensible, pero también es injusto contigo:
tomaste decisiones desde un proyecto de pareja, no desde la negligencia.

Ahora no se trata de volver atrás, sino de recuperar margen y dignidad hacia adelante.



En resumen
• Lo que estás recibiendo en la relación no es adecuado ni respetuoso.
• Tu situación laboral tiene causas reales, no es un fracaso personal.
• No estás tan sin opciones como ahora sientes, pero necesitas ordenarlas.
• Es posible empezar a moverte sin tomar decisiones drásticas inmediatas.

Hola, gracias por abrirte así. Lo que estás viviendo es muy duro, y tiene mucho sentido que te sientas traicionado y despreciado. Tomaste una decisión importante para sostener el proyecto de pareja, y ahora sientes que ese esfuerzo no está siendo reconocido, sino utilizado en tu contra. Eso desgasta muchísimo.

También es comprensible la sensación de “callejón sin salida”. Cuando se juntan la dependencia económica, la dificultad para reinsertarse laboralmente y una relación que duele, la mente tiende a ver el futuro como algo muy negro. Aun así, hay más opciones de las que ahora mismo parecen, y se pueden ir abriendo poco a poco.

Por un lado, lo que está ocurriendo en la relación merece ser abordado. Que tu pareja te recuerde de forma recurrente que dependes de ella no es una dinámica sana. Más allá de quién aporte ingresos, en una relación debería haber respeto y reconocimiento mutuo. Si hay margen, una conversación clara (y si es posible en un espacio más neutral como terapia de pareja) puede ayudar a poner límites a ese tipo de comentarios y a recolocar lo que cada uno ha aportado.

Por otro lado, es importante que empieces a recuperar sensación de control en lo personal y laboral, aunque sea con pasos pequeños. A veces no se trata de volver exactamente a lo que hacías antes, sino de explorar vías intermedias: formación complementaria, adaptación de tu perfil al país actual, trabajos puente, asesoramiento sobre homologación de títulos o incluso orientación laboral específica para mayores de 45–50. No es fácil, pero sí es posible construir algo progresivamente.

Respecto al miedo al divorcio y quedarte sin nada, ahí conviene no anticipar el peor escenario sin información. Dependiendo del país y la situación legal, suelen existir mecanismos de protección (por ejemplo, compensaciones económicas o pensiones) cuando una persona ha dejado su carrera por el proyecto familiar. Informarte con un profesional en derecho de familia puede darte una visión más realista y menos angustiante.

Y algo muy importante: no tienes por qué sostener todo esto en soledad. Hablar con alguien de confianza o contar con apoyo profesional puede ayudarte a ordenar ideas y tomar decisiones con más claridad, sin sentir que todo depende de un único movimiento.

Si te parece, podemos ir viendo tu caso con más calma y trabajar tanto la parte emocional como posibles pasos prácticos. Puedo ayudarte en consulta, presencial en Tres Cantos (Madrid), online o a domicilio en Madrid Norte.
Hola, gracias por tu consulta, sin duda, se ve que tu situación se ha ido complicando hasta dejarte en una posición de gran bloqueo y precariedad. Por un lado, sería conveniente abordar cambios profundos en la comunicación con tu pareja, explorando si hay margen de mejora para que esas dinámicas tóxicas y agresivas se eliminen. Por otro, sería fundamental elaborar un plan de reactivación para ti, de forma que puedas recuperar la autonomía perdida y conseguir una integración real en el lugar en el que estás. Los tiempos tan prolongados de inactividad, sumados a la ausencia de apoyo anímico recibido, afectan de manera muy intensa a la autoestima y la sensación de competencia. Si antes tu vida era perfecta, a priori no hay nada que impida que se vuelva a recuperar un estado de equilibrio. Si, por el contrario, hay más factores influyendo en el bloqueo actual, es preciso afrontarlos con voluntad de resolución de conflictos, evitando que siga pasando el tiempo sin cambios, lo cual, no beneficia a ninguno de los dos.
Si necesitas hablar con calma, no dejes de contactar conmigo. Mucho ánimo!
 Alba Rambla
Psicólogo
Santa Cruz de Tenerife
Hola, gracias por compartir una situación tan difícil. Por lo que cuentas, no solo estás afrontando un cambio vital importante a nivel laboral y económico, sino también una sensación profunda de injusticia, dependencia y pérdida de reconocimiento dentro de tu relación. Es comprensible que todo esto te genere angustia, frustración e incluso sensación de no ver salida.

Cuando se dan este tipo de dinámicas, donde uno siente que ha renunciado a mucho y no está siendo valorado, es habitual que aparezcan pensamientos de arrepentimiento, miedo al futuro y dudas sobre la relación. Además, la dependencia económica puede hacer que todo se viva con aún más bloqueo.

Más que intentar resolverlo todo de golpe, puede ser importante empezar por entender cómo te está afectando esta situación, qué margen de acción tienes realmente y qué necesitarías para recuperar cierta sensación de estabilidad y control, tanto a nivel personal como en la relación.

Contar con un espacio donde poder ordenar todo esto con calma y claridad puede ayudarte a ver opciones que ahora mismo quizá no estás pudiendo contemplar.

Un saludo.
Lo que describís es una situación muy dura, porque no solo hay una preocupación económica y laboral, también hay una herida muy profunda en tu lugar dentro de la pareja y en la imagen que tenías de vos mismo. Haber dejado tu trabajo, tu país y una parte importante de tu estabilidad para sostener un proyecto común, y sentir ahora que eso se usa en tu contra, puede generar mucha tristeza, rabia y sensación de encierro.

También es entendible que aparezca miedo al futuro. Cuando una persona siente que depende económicamente de otra, y además percibe que esa dependencia se le recuerda o se le reprocha, es frecuente que empiece a vivir con mucha inseguridad, con arrepentimiento por decisiones pasadas y con la sensación de no tener salida. Eso no significa que realmente no exista ningún camino, pero sí que en este momento te está costando verlo con claridad.

Quizá ahora mismo convenga separar un poco los planos. Una cosa es el dolor que te genera cómo está siendo vivido y hablado esto dentro de la relación. Otra, el problema práctico de tu situación laboral y de dependencia económica. Y otra, el miedo anticipado a quedarte sin nada. Cuando todo eso se mezcla, es muy fácil sentirse completamente bloqueado.

Tal vez lo primero no sea decidir ya si divorciarte o no, sino intentar recuperar algo de margen. Pensar qué opciones reales tenés hoy, aunque sean pequeñas: asesorarte sobre tu situación legal y económica, revisar si hay alternativas laborales o formativas posibles en el país donde estás, y buscar también un espacio donde puedas ordenar emocionalmente todo esto sin cargarlo solo. A veces, cuando uno está muy angustiado, necesita primero recuperar un poco de suelo antes de poder tomar decisiones grandes.

No parece un momento para exigirte respuestas definitivas. Sí parece un momento para tomar en serio lo que te está pasando y empezar a reconstruir algo de autonomía, paso a paso. Aunque hoy lo veas todo cerrado, no tenés por qué resolver tu vida entera de golpe.
 Olga Sampons Molina
Psicólogo
Esplugues de Llobregat
Hola
Entiendo que estás pasando por un momento muy complicado y que piensas que no vas a salir de esta situación. Como bien dices, no se puede ir hacia atrás de modo que tienes que mirar hacia delante. Habla con tu esposa, dile cómo te sientes y sobre todo hazle ver que tu lo has dejado todo por ella. En cuanto al trabajo, intenta ir a la agencia de desempleo de tu comunidad. Allí hacen cursos para volver a formarte , habla de tu experiencia laboral y si tus diplomas pueden convalidarlos. Alomejor allí pueden ofrecerte algún tipo de trabajo.
Hola, gracias por compartir lo que estás viviendo.
Por lo que cuentas, estás sosteniendo una situación muy dolorosa y muy desgastante, no solo por todo lo que has ido dejando atrás, sino también por cómo te estás sintiendo dentro de tu relación y contigo mismo en este momento.
Cuando una persona renuncia a tanto, cambia de vida y además se encuentra en una posición de dependencia, es normal que aparezcan sentimientos de tristeza, impotencia, miedo e incluso esa sensación de no ver salida. Que ahora mismo te sientas así no significa que no haya camino, sino que estás demasiado sobrecargado para poder verlo con claridad.
También es importante prestar atención a cómo te está afectando emocionalmente la forma en la que se están dando las cosas en la relación. Nadie debería sentirse constantemente menospreciado, invalidado o atrapado.
Creo que en un momento así podría ayudarte mucho iniciar un acompañamiento psicológico. Tener un espacio propio, cuidado y profesional donde poder poner orden a lo que estás viviendo, entender cómo has llegado hasta aquí y empezar a recuperar fuerza, claridad y sostén puede ser muy importante.
No tienes por qué poder con todo tú solo.
Un abrazo.
Hola, gracias por compartir algo tan delicado. Se percibe mucho dolor, frustración y también una sensación de estar atrapado, sin salida. Es una situación muy difícil.

Por lo que contás, no solo estás atravesando un problema laboral, sino también algo más profundo: "una vivencia de pérdida de lugar, de reconocimiento y de equilibrio en la pareja". Tomaste una decisión importante en su momento (dejar tu trabajo y tu país) para sostener el proyecto común, y hoy sentís que eso no está siendo valorado, sino incluso utilizado en tu contra. Es comprensible que eso genere sensación de traición y desprecio.

Quizás pueda ayudarte separar un poco los planos:

- El plano emocional y de la relación:
¿Cómo está siendo el vínculo hoy? ¿Hay espacio para poder expresar lo que te pasa sin que se convierta en reproche? Porque lo que describís no es solo una diferencia, sino una dinámica que te está afectando profundamente.

- El plano práctico:
Aunque ahora lo veas cerrado, puede ser importante empezar, poco a poco, a explorar opciones: asesoramiento laboral, convalidación de títulos, alternativas de ingreso, incluso orientación legal sobre tu situación en caso de separación. A veces, cuando todo parece bloqueado, hay caminos intermedios que no se ven a simple vista.

También puede ser importante preguntarte:
- ¿Qué margen de movimiento tengo hoy, aunque sea pequeño?

Porque ahora mismo pareciera que todo depende de una sola variable (tu esposa), y eso aumenta la sensación de dependencia y vulnerabilidad.

Respecto a la idea de divorcio, es comprensible que aparezca, pero también es importante no tomar decisiones desde el miedo o la desesperación. Poder informarte bien sobre tus derechos y tu situación real (por ejemplo, con asesoramiento legal en el país donde estás) puede darte más claridad y reducir esa sensación de “quedar en la calle”.

Un espacio terapéutico para vos podría ser muy valioso en este momento, no solo para procesar lo que estás sintiendo, sino para reconstruir tu posición, tu autoestima y tu capacidad de decisión, que hoy parecen muy golpeadas.

No es una situación sencilla, pero no necesariamente está tan cerrada como se siente ahora. Dar pequeños pasos, tanto en lo emocional como en lo práctico, puede empezar a abrir alternativas.

No tenés que resolver todo hoy, pero sí empezar a salir de ese lugar de encierro en el que estás.
 Patricia Vílchez Las Heras
Psicólogo, Psicólogo infantil
Badalona
Lo que estás viviendo es profundamente injusto y desgastante. Has hecho un sacrificio muy grande por el proyecto de pareja y ahora, en lugar de reconocimiento, estás recibiendo reproches. Es comprensible que te sientas traicionado, desvalorizado y sin salida.

Aquí hay varios planos importantes. Por un lado, el impacto emocional: esa sensación de dependencia y pérdida de identidad laboral suele afectar mucho a la autoestima. Por otro, la dinámica de pareja: cuando uno de los dos utiliza el dinero o el trabajo como arma, la relación se desequilibra y aparecen el resentimiento y el miedo.

Aunque ahora lo veas todo muy cerrado, sí hay margen de trabajo. Es clave que puedas:

Recuperar una sensación de control (explorar opciones laborales adaptadas a tu situación actual, aunque sean diferentes a lo anterior).
Poner límites claros en la relación: lo que estás recibiendo no es un trato respetuoso.
Revisar, con ayuda profesional, qué decisiones son posibles a futuro (incluido el divorcio) sin partir del miedo sino desde una planificación realista.

No estás “sin salida”, pero ahora mismo estás atrapado en una situación que mezcla dependencia económica y desgaste emocional, y eso bloquea mucho la visión.

Un proceso terapéutico puede ayudarte a ordenar todo esto, fortalecer tu posición (interna y externa) y tomar decisiones con más seguridad.

Un cordial saludo.
Patri.
Siento mucho el dolor y la confusión que estás viviendo; enterarte de una infidelidad que además ha generado una hija es una herida enorme y es normal que te sientas humillada, enfadada y sin paz; date permiso para sentir y no te obligues a perdonar ahora, porque la reparación exige tiempo, verdad comprobable y voluntad real de cambio por parte de él; mientras tanto reúne y organiza la información que tengas (fechas, conversaciones, pruebas) porque te servirá para ordenar los hechos y, si fuera necesario, para asesoría legal; habla con tu pareja en un momento sobrio y pide explicaciones concretas y transparencia verificable (por ejemplo, pruebas de que no hubo continuidad o, si hay dudas, una prueba de paternidad), y si decide quedarse exige compromisos claros y verificables como terapia de pareja, transparencia en comunicaciones y medidas que demuestren responsabilidad; protege tu bienestar activando tu red de apoyo, evitando aislarte y limitando la exposición a situaciones que te revictimizan; considera asesoría legal para conocer tus derechos y opciones respecto a la paternidad y a posibles medidas económicas; busca apoyo psicológico individual para procesar la traición, la humillación y la rabia y para tomar decisiones desde la claridad y no desde la urgencia; si en algún momento te sientes en riesgo o hay amenazas, prioriza tu seguridad y busca ayuda inmediata; no te culpes por lo ocurrido ni por tus emociones, la reconstrucción de la confianza es un proceso largo que requiere responsabilidad y acciones concretas de la persona que traicionó; si quieres, puedo acompañarte en una consulta psicológica online conmigo para ayudarte a ordenar las emociones, preparar la conversación con tu marido, evaluar opciones prácticas (separación temporal, paternidad, límites) y diseñar un plan paso a paso para recuperar tu bienestar; cuando quieras coordinamos la primera sesión y lo trabajamos juntos.

Expertos

Alejandra Herrero Fernandez

Alejandra Herrero Fernandez

Psicólogo

Barcelona

Vanessa Benadero Ferrando

Vanessa Benadero Ferrando

Psicólogo

Alicante

Covadonga López Bernardo

Covadonga López Bernardo

Psicólogo

Oviedo

Alba Faúndez Rivas

Alba Faúndez Rivas

Psicólogo

León

Preguntas relacionadas

¿Quieres enviar tu pregunta?

Nuestros expertos han respondido 242 preguntas sobre Psicoterapia individual
  • Tu pregunta se publicará de forma anónima.
  • Intenta que tu consulta médica sea clara y breve.
  • La pregunta irá dirigida a todos los especialistas de Doctoralia, no a uno específico.
  • Este servicio no sustituye a una consulta con un profesional de la salud. Si tienes un problema o una urgencia, acude a tu médico o a los servicios de urgencia.
  • No se permiten preguntas sobre casos específicos o segundas opiniones.
  • Por cuestiones de salud, no se publicarán cantidades ni dosis de medicamentos.

Este valor es demasiado corto. Debe contener __LIMIT__ o más caracteres.


Elige la especialidad de los médicos a los que quieres preguntar
Lo utilizaremos para notificarte la respuesta (en ningún momento aparecerá en Doctoralia)

¿Tu caso es similar? Estos profesionales pueden ayudarte:

Todos los contenidos publicados en Doctoralia, especialmente preguntas y respuestas, son de carácter informativo y en ningún caso deben considerarse un sustituto de un asesoramiento médico.