Tengo 59 años y hace muchos años comencé con terribles crisis de pánico , en esos años no se hablaba

13 respuestas
Tengo 59 años y hace muchos años comencé con terribles crisis de pánico , en esos años no se hablaba de crisis de pánico sino que de locura . A veces cuando viajaba me sucedía y sólo quería bajar corriendo del bus y en alguna oportunidad tuve que hacerlo . Ahora mi problema es no poder viajar lejos porque me da terror sentir lo mismo y alejarme mi zona de seguridad me ha echo no poder disfrutar y conocer otros lugares . Es muy frustrante .
 Jesús Seijas Queral
Psicólogo
Pozuelo de Alarcón
Hola, soy Jesús Seijas, psicólogo.

Se entiende muy bien lo que te pasa, y también el cansancio que hay detrás. Has convivido muchos años con algo muy intenso, en una época en la que además no había información ni comprensión. Que en su momento te lo explicaran como “locura” deja huella. No es solo el síntoma, es el significado que se le dio.

Hay algo importante que quiero que tengas claro desde el principio: lo que te ocurre no es una pérdida de control real, es un sistema de alarma que se activa de forma exagerada. El cuerpo interpreta peligro donde no lo hay y responde como si tuviera que huir. Por eso la urgencia de bajarte del bus, de escapar, de volver a un lugar seguro.

Con los años, lo que se ha ido consolidando no es solo la crisis en sí, sino el aprendizaje:
“Si me alejo, puede pasar otra vez”.
Y a partir de ahí, tu mundo se ha ido estrechando para evitar esa sensación.

Esto no es debilidad. Es un mecanismo de protección que se ha vuelto demasiado rígido.

Te explico algo que suele aliviar mucho cuando se entiende bien:
el miedo principal ya no es la crisis, es el miedo a tenerla.
Y ese miedo anticipado es el que mantiene el problema.

Cada vez que evitas viajar lejos, tu mente confirma:
“Menos mal que no fui, porque allí lo habría pasado mal”.
Y así el circuito se refuerza.

Ahora bien, lo importante es que esto se puede trabajar, incluso después de muchos años. No depende tanto del tiempo que lleves así, sino de cómo lo abordes.

El enfoque que mejor funciona aquí no es intentar eliminar la ansiedad, sino cambiar tu relación con ella.

Hay tres ideas clave que pueden ayudarte a empezar a recolocarlo:

Primero, entender lo que ocurre en tu cuerpo
Una crisis de pánico es muy desagradable, pero no es peligrosa. El corazón se acelera, la respiración cambia, aparece mareo… pero el cuerpo está funcionando dentro de sus límites. No se rompe, no te pasa nada grave, aunque la sensación sea muy intensa.

Segundo, dejar de luchar contra la sensación
Cuanto más intentas que no aparezca, más pendiente estás y más fácil es que se active. El trabajo consiste en permitir que, si aparece, esté ahí sin intentar salir corriendo. Esto al principio cuesta, pero es lo que poco a poco le quita fuerza.

Tercero, recuperar terreno de forma progresiva
No se trata de hacer un viaje largo de golpe. Se trata de ir ampliando tu “zona de seguridad” poco a poco, con pasos muy concretos: trayectos cortos, luego algo más largos, siempre repitiendo hasta que el cuerpo se habitúe.

Aquí suele ser muy útil trabajar con un psicólogo que tenga experiencia en ansiedad y pánico, utilizando técnicas de exposición progresiva. No es forzarte, es entrenar al cuerpo a comprobar que puede estar en esos lugares sin que ocurra nada peligroso.

Hay algo más que quiero decirte, porque a veces queda en segundo plano:

Has adaptado tu vida durante años para protegerte. Eso tiene un coste, como bien dices, pero también muestra tu capacidad de sostenerte y salir adelante. No estás empezando de cero, estás partiendo de mucha experiencia.

Y otra cosa importante:
no necesitas volver a ser la persona que eras antes de las crisis.
Necesitas aprender a moverte con ellas sin que dirijan tu vida.

Eso es posible.

Si das el paso de trabajarlo con un enfoque adecuado, lo que hoy sientes como un límite muy rígido puede empezar a flexibilizarse. No de golpe, pero sí de forma progresiva y real.

Si necesitas ayuda, no dudes en decírmelo. Un abrazo.

Consigue respuesta gracias a la consulta online

¿Necesitas el consejo de un especialista? Reserva una consulta online: recibirás todas las respuestas sin salir de casa.

Mostrar especialistas ¿Cómo funciona?
Hola! Lo que cuentas es muy comprensible. En un momento en que no había palabras para nombrarlo, has vivenciado esas crisis con mucha soledad y miedo, incluso con la idea de “locura”. Desde el psicoanálisis, entendemos que esos episodios no aparecen porque sí, sino como una forma en que algo interno irrumpe cuando no encuentra otro modo de expresarse.

Ese terror a viajar o a alejarte de tu zona de seguridad no es simplemente al lugar, sino a la posibilidad de que vuelva esa sensación de desborde que viviste antes. Y la “zona de seguridad” que construiste fue, en su momento, una manera de cuidarte; aunque hoy también te limite y te genere frustración.

Quizás este sea un buen momento para empezar a poner en palabras todo eso que quedó marcado. Un espacio de análisis puede ayudarte a entender qué hay detrás de esas crisis.
Lo que describes encaja muy bien con lo que hoy entendemos como trastorno de pánico con evitación (agorafobia). Y hay algo importante que conviene que tengas claro desde el inicio:
no es locura, nunca lo fue. Es una respuesta de alarma del cuerpo que se ha ido condicionando con el tiempo.



Qué te está pasando realmente

En su origen hubo crisis de pánico intensas (como en el autobús). El cuerpo aprendió algo muy potente:

“Alejarme + no tener control = peligro”

A partir de ahí se crea un círculo:
1. Anticipas el viaje → aparece miedo
2. Tu cuerpo se activa (taquicardia, sensación de pérdida de control)
3. Interpretas esa activación como peligrosa
4. Evitas viajar o te alejas poco → alivio inmediato
5. Ese alivio refuerza el miedo a largo plazo

Y así, poco a poco, tu “zona de seguridad” se va estrechando.



Algo clave: no es el viaje, es el miedo al miedo

No es tanto el autobús, ni la distancia, ni el lugar.
Es el temor a que vuelva la sensación y no poder controlarla.

Y eso, aunque se siente muy real, tiene una base que se puede trabajar.



La buena noticia

Esto sí tiene tratamiento y mejora, incluso después de muchos años.
No depende de tu edad, sino de cómo se interviene ahora.



Qué suele ayudar (de forma estructurada)

1. Entender y desactivar la interpretación catastrófica
Las sensaciones de pánico son muy desagradables, pero no peligrosas.
Tu cuerpo se activa, pero no te va a pasar nada grave.

2. Exposición progresiva (muy importante)
No se trata de “forzarte a viajar lejos de golpe”, sino de ir ampliando poco a poco tu radio:
• trayectos cortos
• con sensación de control
• repitiéndolos hasta que bajen las sensaciones

Luego ir aumentando distancia o dificultad.

3. Dejar de escapar en el momento clave
Bajarte del autobús en su día fue comprensible, pero el cuerpo aprendió:
“escapar = solución”.
Ahora el trabajo es quedarte el tiempo suficiente para que la ansiedad baje sola.

4. Trabajar la seguridad interna (no externa)
No se trata de que todo esté bajo control fuera, sino de que tú puedas decir:
“Aunque me sienta mal, puedo sostenerlo”.



Sobre lo que sientes ahora

La frustración que expresas es muy importante.
Porque ya no es solo el miedo, es la sensación de vida limitada.

Y eso suele ser el punto en el que muchas personas empiezan a cambiar cosas.



En resumen
• No estás loco ni lo estuviste nunca
• Tu problema no es viajar, es el condicionamiento al pánico
• Evitar te ha protegido a corto plazo, pero mantiene el problema
• Hay una forma de recuperar terreno, paso a paso

Después de tantos años, es normal que no sepas cómo hacerlo solo.
Trabajarlo acompañado suele marcar la diferencia, sobre todo para estructurar bien la exposición y no hacerlo desde el miedo.

Si quieres, podemos trabajarlo contigo de forma progresiva y adaptada a tu caso, para que vuelvas a moverte con más libertad. Puedes pedirme cita online.
Hola, gracias por compartirlo. Lo que describes encaja mucho con un miedo aprendido tras haber vivido crisis de pánico, y es comprensible que con el tiempo se haya ido asociando a los viajes y a alejarte de tu zona segura. No es que estés “empeorando”, sino que el cerebro ha ido vinculando esas sensaciones a peligro, y por eso ahora intenta protegerte evitando esas situaciones, aunque eso te limite.

Este tipo de miedo suele mejorar bastante cuando se trabaja de forma progresiva y acompañada, recuperando poco a poco la sensación de seguridad en los desplazamientos y aprendiendo a manejar las sensaciones físicas sin que tomen el control.

Si ves que esto te está condicionando tanto la vida, puede ser muy buena idea trabajarlo en consulta para ayudarte a recuperar tranquilidad y poder volver a viajar con más libertad. Podemos verlo de forma presencial en Tres Cantos (Madrid), online o a domicilio en Madrid Norte, según lo que te resulte más cómodo.
Es muy comprensible lo que te ocurre. Muchas personas que han vivido crisis de pánico intensas en el pasado desarrollan con el tiempo un miedo a que vuelvan a aparecer.
Lo que describes no es “locura”, sino un problema de ansiedad que hoy conocemos bien y que tiene tratamiento. Con los años, ese miedo inicial puede transformarse en lo que llamamos “miedo al miedo”, y poco a poco la vida se va limitando para evitar esas sensaciones tan desagradables.
La buena noticia es que esto se puede trabajar. En terapia, no solo se aborda la crisis de pánico en sí, sino también esa sensación de pérdida de control y la necesidad de mantenerse en una “zona de seguridad” o donde te sientes mas cómodo.
Un saludo,
Raquel Albo
 Alba Rambla
Psicólogo
Santa Cruz de Tenerife
Hola, gracias por compartir tu experiencia. Por lo que cuentas, llevas muchos años conviviendo con estas crisis y con el miedo a que vuelvan a aparecer, especialmente en situaciones como viajar. Es completamente comprensible que esto haya ido limitando poco a poco tu libertad y te genere frustración.

Lo que describes es algo que suele ocurrir cuando el miedo al propio malestar (a que aparezca la crisis) acaba condicionando las decisiones, como evitar alejarse de la “zona de seguridad”. Aunque a corto plazo evita el malestar, a largo plazo puede hacer que el miedo se mantenga o incluso crezca.

La buena noticia es que este tipo de dificultades se pueden trabajar. Con un acompañamiento adecuado, es posible ir recuperando poco a poco la sensación de control y ampliar de nuevo esos espacios que ahora sientes limitados, siempre respetando tu ritmo.

No tienes por qué resignarte a vivir así, y poder abordarlo en un espacio terapéutico suele ayudar a entender mejor lo que ocurre y a manejarlo de una forma más llevadera.

Un saludo.
Hola.
Por lo que cuentas esos ataques de pánico están afectando al desarrollo de tu vida cotidiana.
Creo que es necesario que intentes aprender a manejarlos para poder seguir adelante.
Cuando estés lista para dar el paso te animo a que pidas una cita. Estaré encantada de ayudarte
 Nuria Castillo Celix
Psicólogo
Alcalá de Henares
Buenas tardes. Siento que tengas que estar pasando por esas dificultades. Eso que escribes es muy común, ya que cuando nos ocurren ataques de pánico y luego los afrontamos con evitación se suelen generalizar a otro tipo de situaciones iguales o con matices parecidos. Un psicólogo te puede ayudar a aprender herramientas, a conocer que está queriendo decir el cuerpo y la ansiedad, y sobre todo a ver que pese a lo desagradable de la situación no es peligroso ni tus reacciones corporales ni el contexto en el que estamos. Te ánimo a que pidas ayuda a un profesional de la salud mental. Un abrazo y mucho ánimo.
Gracias por compartir tu experiencia. Lo que describes es muy característico de las crisis de pánico y, especialmente, de la ansiedad anticipatoria que puede quedar después de haber vivido episodios intensos.
Es comprensible que, tras haber pasado por situaciones tan angustiosas en el pasado y más aún en un momento en el que no se hablaba de ello como hoy, tu mente haya asociado los viajes o la distancia de tu “zona de seguridad” con peligro, generando ese miedo a que vuelva a ocurrir.
Aunque es muy frustrante, esto tiene tratamiento y mejora cuando se trabaja de forma adecuada. En terapia se puede ayudar a reducir la ansiedad anticipatoria, recuperar la sensación de control y, de manera progresiva, volver a realizar actividades como viajar sin que el miedo las limite.
Te animo a buscar acompañamiento para poder retomar estas experiencias con mayor tranquilidad y confianza.
Un saludo
 Luis José Fiel de las Heras
Psicólogo
Ciudad Santo Domingo
Lo que te ocurre no es locura ni debilidad, es un patrón de ansiedad muy aprendido que se puede trabajar, incluso después de tantos años.

El problema ya no es la crisis en sí, sino el miedo a que vuelva el miedo, que te ha ido encerrando en una “zona de seguridad”. Y aunque eso protege a corto plazo, mantiene el problema.

El enfoque de trabajo seria: entender que las sensaciones no son peligrosas y volver poco a poco a viajar, aunque aparezca ansiedad, para que deje de mandarte

No necesitas eliminar el miedo para recuperar tu vida.
Necesitas aprender a avanzar con él sin que te frene.

Con un buen acompañamiento, esto es totalmente trabajable.
Lo que describes es muy comprensible y, además, muy frecuente en personas que han vivido crisis de pánico durante años. Has pasado por experiencias muy intensas en una época en la que, como bien dices, no se entendían ni se nombraban adecuadamente, lo que suele dejar una huella importante. Esa sensación de querer escapar del lugar y la asociación con ciertos contextos (como viajar) es algo que muchas personas desarrollan como forma de protegerse de volver a sentir ese malestar.

Lo que te ocurre ahora (el miedo a alejarte de tu “zona de seguridad”) no es un signo de debilidad, sino una respuesta aprendida de tu sistema emocional para evitar una experiencia que fue muy angustiante. Sin embargo, con el tiempo, esta evitación puede ir limitando cada vez más tu vida y generando esa frustración que expresas.

La buena noticia es que este tipo de dificultades tiene abordaje y mejora. En muchos casos, se trabaja desde un enfoque progresivo, donde poco a poco se va recuperando la sensación de control y seguridad al exponerse de manera gradual a aquello que genera miedo, acompañado de herramientas para manejar la ansiedad cuando aparece. También es importante resignificar lo que ocurre en una crisis de pánico: aunque la sensación es muy intensa, no es peligrosa en sí misma, y aprender esto suele cambiar mucho la vivencia.

Además, hoy en día existen recursos terapéuticos eficaces (como la terapia cognitivo-conductual o el EMDR o la hipnosis clínica)que ayudan a reducir tanto las crisis como el miedo a que aparezcan.

Después de tantos años conviviendo con esto, es muy valioso que puedas ponerlo en palabras y reconocer cómo te está afectando. Recuperar la posibilidad de viajar y disfrutar no tiene por qué ser algo fuera de tu alcance, pero probablemente necesite un proceso acompañado, respetando tus tiempos y construyendo seguridad paso a paso.
 Mª Dolors Fernandez
Psicólogo
Vilanova i La Geltrú
Hola,
Entiendo muy bien como te sientes. Lo que estas sufriendo es muy limitante y te impide disfrutar plenamente de la vida. Sin embargo debes saber que tu problema tiene solución y un profesional de la psicología te puede ayudar a afrontar tu ansiedad. La terapia cognitivo conductual y la exposición gradual te ayudaran a perder el miedo, ganar confianza en ti mismo y poder superar las fobias. Animo!
 Patricia Vílchez Las Heras
Psicólogo, Psicólogo infantil
Badalona
Lo que describes encaja con un pánico con evitación (agorafobia): tras aquellas crisis tan intensas, tu mente aprendió a asociar “alejarte” con peligro, y ahora anticipa ese miedo para protegerte. El problema es que esa protección te limita.

La buena noticia es que se puede trabajar y mejorar, incluso después de muchos años. La terapia cognitivo-conductual ayuda a reducir el miedo y la evitación, pero suele ser aún más eficaz cuando se integra con un trabajo más profundo: entender qué hay detrás de esa vulnerabilidad al pánico, cómo se regulan tus emociones y qué necesitas para sentirte seguro/a de verdad, no solo “a salvo”.

No se trata solo de volver a viajar, sino de recuperar la confianza interna.

Si quieres, puedo orientarte sobre cómo enfocar un proceso terapéutico que combine ambas cosas (manejo del pánico y comprensión de fondo), adaptado a tu caso, para que no tengas que seguir organizando tu vida alrededor del miedo.

Un cordial saludo.
Patri.

Expertos

Alejandra Herrero Fernandez

Alejandra Herrero Fernandez

Psicólogo

Barcelona

Vanessa Benadero Ferrando

Vanessa Benadero Ferrando

Psicólogo

Alicante

Covadonga López Bernardo

Covadonga López Bernardo

Psicólogo

Oviedo

Alba Faúndez Rivas

Alba Faúndez Rivas

Psicólogo

León

Preguntas relacionadas

¿Quieres enviar tu pregunta?

Nuestros expertos han respondido 242 preguntas sobre Psicoterapia individual
  • Tu pregunta se publicará de forma anónima.
  • Intenta que tu consulta médica sea clara y breve.
  • La pregunta irá dirigida a todos los especialistas de Doctoralia, no a uno específico.
  • Este servicio no sustituye a una consulta con un profesional de la salud. Si tienes un problema o una urgencia, acude a tu médico o a los servicios de urgencia.
  • No se permiten preguntas sobre casos específicos o segundas opiniones.
  • Por cuestiones de salud, no se publicarán cantidades ni dosis de medicamentos.

Este valor es demasiado corto. Debe contener __LIMIT__ o más caracteres.


Elige la especialidad de los médicos a los que quieres preguntar
Lo utilizaremos para notificarte la respuesta (en ningún momento aparecerá en Doctoralia)

¿Tu caso es similar? Estos profesionales pueden ayudarte:

Todos los contenidos publicados en Doctoralia, especialmente preguntas y respuestas, son de carácter informativo y en ningún caso deben considerarse un sustituto de un asesoramiento médico.