La ansiedad abarca síntomas físicos muy amplios como mareos, taquicardia, sudoración, nauseas, opresión en el pecho o sensación de falta de aire. También puede manifestarse con síntomas cognitivos como preocupación constante, miedos, sensación de alarma o pensamientos intrusivos.
Suele aparecer en contextos de autoexigencia elevada, falta de límites, desconexión de las propias necesidades y escasa validación interna.
Si te sientes identificada con algo de lo dicho anteriormente lo primero que debes procurar es:
Comunicar lo que te está pasando a alguien de confianza y pedir ayuda profesional.
Hablar del malestar reduce el aislamiento y te va a permitir abordarlo con acompañamiento adecuado.
Regular el sistema nervioso y priorizar las necesidades básicas.
Dormir, alimentarse, descansar, hidratarse y bajar el nivel de exigencia diaria es fundamental. También es importante realizar un chequeo médico para descartar causas orgánicas de los síntomas.
Reducir la exposición a estímulos negativos.
Limitar noticias, redes sociales y contenidos alarmistas ayuda a disminuir la activación constante del sistema nervioso.
05/02/2026