Primera Visita Psicología (individual)
Para la primera sesión no es necesario que tengas claro lo que te ocurre o que sepas describir a la perfección lo que sientes, precisamente podemos partir de ahí. Es un espacio para conocernos, comprender qué te lleva a pedir ayuda y qué necesitas en este momento.
Además, te preguntaré sobre lo que te gustaría lograr con la terapia y así podemos plantearnos un mapa sobre el que ir caminando. Teniendo unos objetivos y descubriendo por el camino qué necesitas para alcanzarlos.
Estrés
Cuando acompaño a personas con estrés, no sólo miro las circunstancias que le sobrepasan, sino que además exploramos si existe una dificultad con los límites, la autoexigencia, la necesidad de control, dificultad para pedir ayuda y descansar o tal vez una tendencia a anteponer las necesidades de los demás a las propias.
El proceso terapéutico es un espacio donde parar, tomar conciencia de lo que te ocurre y recuperar el contacto con tus necesidades y límites.
Baja autoestima
La baja autoestima hace síntomas muy diversos: inseguridad, dificultad para tomar decisiones, miedo a equivocarse, necesidad de aprobación, comparaciones, sensación de no ser suficiente... y aunque esto no siempre sea visible, la experiencia interna puede ser de tener un gran crítico dentro (a mí me gusta llamarlo el JUEZ INTERIOR).
No entiendo la autoestima como algo que haya que "subir", sino como el resultado de la relación que tienes contigo. Por eso, exploraremos cómo te estás tratando, qué mensajes has recibido sobre quién deberías ser y cómo te percibes. También trabajaremos sobre tus límites para que puedas recuperar la confianza de ocupar tu lugar y relacionarte con autenticidad.
Ataques de pánico
Los ataques de pánico pueden llevar a vivir con miedo al propio miedo, son realmente desagradables sobre todo por el temor a que vuelvan a suceder. Por eso, en terapia trabajo para que puedas recuperar progresivamente la confianza en tus propias capacidades, aumentar la conciencia de lo que ocurre en el presente y desarrollar una relación diferente con tus sensaciones.
No busco hacer desaparecer el síntoma, sino comprender qué está ocurriendo en tu experiencia y qué puede estar expresándose a través de los ataques de pánico.
Duelo
Entiendo el duelo como un proceso que necesita ser sentido, expresado y elaborado, respetando el ritmo de cada persona. No se trata de "superar" la pérdida, sino de poder entrar en contacto con lo que la pérdida ha supuesto para ti y encontrar una nueva manera de relacionarte con esa ausencia.
Te acompañaré a explorar qué emociones te surgen, si te quedó algo pendiente de expresar, qué cambios ha producido en tu vida y qué necesidades surgen. Daremos espacio al dolor, la rabia, la culpa, el alivio, la tristeza o cualquier otra emoción que pueda formar parte de tu experiencia de duelo.
Mi objetivo es ofrecerte un acompañamiento donde transitar el duelo sin tener que hacerlo en soledad.
Depresión
Cuando acompaño la depresión no la veo como un listado de síntomas que eliminar, sino como una experiencia que tiene sentido dentro de la historia y las circunstancias de la persona. Por eso, si estás atravesando una sensación profunda de vacío, tristeza o desconexión, acompañados de cansancio o incapacidad para disfrutar, te ofrezco un espacio en el que acompañarte y poder mirar qué está ocurriendo en el presente, cómo te relacionas (contigo y con los otros) y qué necesidades pueden estar quedando desatendidas. No se trata de forzarte a "estar bien", sino de hacer contacto contigo y con lo que necesitas para avanzar desde un lugar más amable y auténtico.