Llevo 6 meses con mi novia todo era perfecto hasta hace 40 días que note un poco de distancia física
Llevo 6 meses con mi novia todo era perfecto hasta hace 40 días que note un poco de distancia física y sexual. A los 15 días de esto le pregunté que sucedía porque sentía que la estaba perdiendo. Me contestó no pienses eso amor estoy intentando estar bien me dió un bloqueo emocional. Nos escribimos muy poco y nos vemos menos pero seguimos diciéndonos amor, cielo y demás. Yo le ofrecí espacio, no presión y comprender desde mi amor lo que ella necesite. Pero me está costando trabajo últimamente ya que nos veíamos cuatro veces por semana, eramos muy amorosos, intensos, había de todo. Y pues estraño a la mujer que era antes de esto. Me ha sido difícil porque nunca había tenido un tema de estos anteriormente y lo primero que me vino a la cabeza antes de entender su proceso era ya no me ama, hay alguien más, que hice mal y cosas así. Saludos gracias por escucharme.
16 respuestas
Hola. Lo que estás sintiendo es bastante comprensible. Cuando una relación pasa de tener mucha cercanía, intensidad y contacto frecuente a una sensación de distancia emocional o física, es normal que aparezcan miedos como: “ya no me ama”, “he hecho algo mal” o “hay otra persona”. Sobre todo cuando el cambio ha sido tan brusco y no estás acostumbrado a este tipo de situaciones. Por lo que cuentas, parece que has intentado reaccionar desde la comprensión, el respeto y el cuidado, ofreciéndole espacio sin presionarla, y eso habla bien de tu capacidad para intentar acompañar el proceso sin invalidar lo que ella siente. Aun así, también es importante entender que sostener incertidumbre emocional durante mucho tiempo puede generar mucha ansiedad y desgaste. A veces, cuando una persona entra en un bloqueo emocional, puede necesitar espacio, pero la otra persona también necesita cierta claridad y seguridad para no quedarse atrapada en la angustia o la espera constante. También parece que esta situación ha activado mucho miedo al abandono y necesidad de buscar explicaciones internas sobre qué ha cambiado o qué significa esta distancia. Y cuanto más intenta uno entenderlo todo desde la cabeza, más ansiedad suele aparecer. Quizá ahora mismo una de las cosas más importantes sería intentar mantener una comunicación honesta y calmada sobre cómo os está afectando esto a ambos, sin entrar ni en presión ni en silencio absoluto. Y algo importante: el hecho de que una persona esté emocionalmente bloqueada no significa automáticamente falta de amor, pero sí es una situación que merece ser hablada y comprendida en profundidad para que no termine generando más dolor o inseguridad en la relación. Si sientes que esta situación te está afectando mucho emocionalmente, también puede ser útil trabajarlo en terapia para ayudarte a gestionar la ansiedad, el miedo al rechazo y entender cómo estás viviendo este cambio dentro del vínculo. Mucho ánimo
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Hola, gracias por compartir cómo te sientes. Lo que describes suele generar mucha inseguridad y angustia, especialmente cuando una relación pasa de una etapa muy intensa y cercana a otra más distante sin una explicación clara y concreta. Es comprensible que aparezcan pensamientos como “ya no me ama”, “hay alguien más” o “he hecho algo mal”, porque la mente intenta encontrar una explicación ante un cambio afectivo importante. Por lo que cuentas, ella no parece haberte hablado desde el rechazo, sino desde una dificultad emocional propia (“me dio un bloqueo emocional”). Aun así, también es normal que para ti esté siendo doloroso, porque pasaste de una relación muy presente y afectuosa a una dinámica mucho más fría e incierta en poco tiempo. Has hecho algo importante y saludable: ofrecer comprensión, espacio y no presionar. Eso habla bien de tu manera de querer. El reto ahora quizá está en no abandonar completamente tus propias necesidades emocionales mientras esperas que ella se reorganice internamente. Comprender no significa anular lo que tú sientes. En este tipo de situaciones suele ayudar intentar mantener una comunicación serena y honesta, sin entrar en interrogatorios ni conclusiones precipitadas, pero sí pudiendo expresar algo como: “Entiendo que estés pasando un bloqueo y quiero respetarlo, pero también necesito saber cómo estás viendo nuestra relación para no quedarme perdido emocionalmente”. A veces estos bloqueos son temporales y la persona vuelve a conectar; otras veces revelan conflictos internos, estrés, miedo vincular o cambios emocionales más profundos. Lo importante es no adelantarse mentalmente a escenarios catastróficos ni tampoco sostener indefinidamente una incertidumbre que te desgaste. Cuídate también tú en este proceso. Intentar mantener tus rutinas, amistades y espacios personales puede ayudarte a no quedar absorbido únicamente por la espera y la ansiedad relacional. Un saludo.
Hola, gracias por abrirte y contar cómo te sientes. La verdad es que lo que te está pasando es muy normal cuando alguien a quien queremos cambia de repente la forma de estar con nosotros. Venía de una relación muy cercana y es lógico que ahora aparezcan miedos, dudas y mucha inseguridad. Pero también quiero decirte algo: aunque entiendas que ella esté pasando por un bloqueo emocional, eso no hace que a ti te duela menos. Y muchas veces, cuando no tenemos respuestas claras, la cabeza empieza a llenarse de pensamientos que nos hacen sufrir aún más. Por lo que cuentas, siento que estás intentando hacerlo lo mejor que puedes, pero también que esto te está removiendo mucho por dentro. A veces estas situaciones no solo hablan de la relación, sino de cómo vivimos el miedo a perder, la incertidumbre o el sentirnos desplazados.
Lo primero que me gustaría decirte es que, por lo que cuentas, no parece que tu pareja haya dejado de quererte o que necesariamente haya otra persona. De hecho, sigues describiendo gestos de cariño, afecto y una intención de mantener el vínculo contigo, aunque ahora mismo ella esté atravesando un momento emocional más complicado o necesite más espacio. Muchas veces, cuando una relación cambia temporalmente en intensidad o cercanía, es normal que aparezcan miedos como “ya no me ama”, “he hecho algo mal” o “me van a abandonar”, especialmente si uno está muy implicado emocionalmente en la relación. El problema es que esos pensamientos pueden generar mucho sufrimiento y hacer que vivas el proceso desde la culpa, la inseguridad o la ansiedad constante. Y es importante entender que el hecho de que tu pareja necesite espacio o esté más desconectada emocionalmente no significa automáticamente que tú seas el problema o que hayas hecho algo mal. Creo que sería muy útil que pudieras trabajar en terapia de dónde vienen esos miedos al rechazo, a la pérdida o a sentirte insuficiente cuando el otro se distancia emocionalmente, aunque sea de forma temporal. Porque ahora mismo parece que estás intentando acompañar a tu pareja desde el cariño y la comprensión, pero al mismo tiempo esto está removiendo inseguridades y mucho malestar interno en ti. La terapia también puede ayudarte a sostener esta situación de una manera más sana, cuidando tu autoestima y evitando que este proceso termine haciéndote daño emocionalmente mientras vuestra relación encuentra nuevamente su equilibrio. Si en algún momento decides buscar ayuda profesional para trabajar todo esto, estaré encantada de acompañarte en el proceso. Un abrazo.
Lo que estás viviendo es una reacción emocional muy común ante un cambio repentino en la dinámica afectiva de la relación. Cuando una pareja pasa de mucha cercanía, contacto y conexión a una etapa de distancia, es natural que aparezcan pensamientos como “ya no me ama”, “hay alguien más” o “hice algo mal”. La mente intenta encontrar una explicación para reducir la incertidumbre. Por lo que describes, ella no parece haberse desvinculado afectivamente de manera total; sigue habiendo muestras de cariño y continuidad en el vínculo. Sin embargo, sí hay un cambio importante en la disponibilidad emocional y física, y eso impacta directamente en tu sensación de seguridad dentro de la relación. También es importante reconocer que has respondido desde la comprensión y el respeto, ofreciéndole espacio y evitando la presión. Eso habla de una actitud emocionalmente madura. Pero comprender el proceso del otro no significa invalidar lo que tú sientes. La confusión, la tristeza y la ansiedad que aparecen en este contexto son esperables. Ahora mismo, más que intentar sacar conclusiones definitivas, puede ayudarte enfocarte en mantener una comunicación tranquila y honesta, sin caer ni en la exigencia ni en el silencio absoluto. La incertidumbre suele ser más difícil de sostener cuando no hay diálogo emocional suficiente.
Lo que estás viviendo es una reacción muy comprensible cuando, después de un inicio tan intenso y estable, aparece un cambio brusco en la forma de vincularse de tu pareja. La distancia física y sexual, unida a la disminución del contacto, suele activar temores profundos: miedo a perder a la otra persona, a no ser suficiente o a que haya algo que no estás viendo. Sin embargo, por lo que describes, ella misma reconoce que está atravesando un bloqueo emocional, y eso indica que el problema no es la relación en sí, sino algo interno que se le ha activado y que la desconecta temporalmente de lo que siente. En estos casos, ofrecer espacio y no presionar, como ya has hecho, es adecuado, pero también es normal que empieces a sentir desgaste, confusión y nostalgia por la etapa inicial. Cuando alguien cambia su manera de vincularse sin poder explicarlo del todo, la otra persona queda en un lugar de incertidumbre que puede ser muy difícil de sostener. Para poder manejar esto sin que te consuma, es importante comprender qué dinámicas se han activado en ella y qué emociones se han activado en ti. Muchas veces, estos bloqueos tienen un origen emocional que no tiene que ver con la pareja, sino con experiencias previas, miedos o dificultades para sostener la intimidad cuando la relación empieza a profundizarse. Puedo ayudarte a llegar al origen de lo que te está ocurriendo a ti en este proceso, a entender por qué te afecta de esta manera y a encontrar una forma de posicionarte que te dé claridad y estabilidad mientras ella atraviesa su propio momento. Si lo deseas, podemos trabajarlo en una sesión de psicoterapia, donde tendrás un espacio seguro para ordenar lo que sientes y tomar decisiones desde un lugar más firme y acompañado.
Lo que estás sintiendo es completamente entendible. Cuando una relación pasa de una conexión muy intensa, cercana y afectuosa a una dinámica más fría o distante de manera relativamente repentina, el cerebro suele interpretarlo como una amenaza afectiva. Y ahí aparecen automáticamente pensamientos como “ya no me ama”, “hay otra persona” o “he hecho algo mal”. No porque necesariamente sean verdad, sino porque la mente intenta encontrar una explicación al cambio. Además, cuanto más bonita y intensa estaba siendo la relación antes, más brusco se vive el contraste. Tú no solo estás lidiando con la distancia actual, sino también con el recuerdo constante de cómo era antes la relación. Y eso genera una especie de duelo ambiguo, porque la persona sigue ahí… pero emocionalmente sientes que algo ha cambiado. Por lo que cuentas, da la sensación de que ella sí te ha comunicado que le ocurre algo interno (“me dio un bloqueo emocional”) y que tú has intentado responder desde el cuidado y la comprensión, lo cual habla bien de ti. El problema es que comprender racionalmente el proceso de alguien no elimina automáticamente el impacto emocional que eso tiene sobre uno mismo. También es importante entender algo: cuando una persona entra en bloqueo emocional, saturación o desconexión interna, muchas veces lo primero que disminuye es precisamente la disponibilidad afectiva, sexual y comunicativa. No siempre significa falta de amor ni necesariamente que exista otra persona. A veces significa simplemente que la persona está desconectada incluso de sí misma. Ahora bien, también es verdad que sostener indefinidamente una relación desde la incertidumbre puede desgastar mucho emocionalmente. Y aquí creo que hay un equilibrio importante: acompañar sin presionar, pero sin desaparecer tú emocionalmente ni quedarte únicamente esperando a que todo vuelva a ser como antes. Porque el riesgo cuando queremos mucho a alguien es empezar a vivir completamente pendientes de recuperar “la versión anterior” de la relación. Y eso puede llevarte a hipervigilar cada mensaje, cada distancia, cada gesto o cada cambio de tono. Creo que ahora mismo te ayudaría intentar observar menos el “¿me quiere igual que antes?” y más el “¿cómo estamos gestionando esto juntos?”. Porque una crisis emocional individual puede atravesarse en pareja si hay comunicación, claridad mínima y cierta conexión mantenida. Lo que más suele generar ansiedad no es solo la distancia, sino la sensación de incertidumbre constante. También te diría que intentes no entrar en el papel de salvador emocional. Puedes acompañarla, comprenderla y respetar sus tiempos, pero no convertirte en alguien que vive exclusivamente pendiente de rescatar el vínculo. Tu bienestar también importa dentro de la relación. Y algo importante: que tú estés sintiendo miedo al abandono o inseguridad en este momento no significa que seas débil ni dependiente. Significa que eres una persona emocionalmente implicada y que estás percibiendo un cambio importante en alguien a quien quieres. Si lo necesitas, puedes pedirme cita online.
Lo que estás viviendo es muy difícil porque has pasado de una relación muy intensa y cercana a una situación ambigua donde el vínculo sigue existiendo, pero ya no se siente igual. Y la mente humana tolera mejor un “sí” o un “no” claro que un “todavía te amo pero estoy bloqueada”. Por eso aparecen pensamientos como: “ya no me ama”, “hay alguien más”, “hice algo mal”. Tu cerebro está intentando encontrar una explicación concreta para recuperar sensación de control ante un cambio emocional que no entiendes. Ahora bien, por lo que cuentas, no parece necesariamente que ella haya dejado de quererte. Lo que describes encaja más con una persona que realmente está atravesando algo interno y que probablemente tampoco sabe muy bien cómo gestionarlo. El detalle importante es que no cortó el vínculo, no desapareció emocionalmente del todo y sigue manteniendo lenguaje afectivo contigo. Eso no suele encajar con alguien completamente desconectado o indiferente. El problema es otro: cuando una persona entra en bloqueo emocional o saturación interna, muchas veces reduce precisamente aquello que más sostenía la relación: el contacto, la espontaneidad, la sexualidad, la presencia emocional. Y la otra persona —en este caso tú— empieza a vivir una especie de abstinencia afectiva. Porque no solo extrañas a tu pareja; extrañas cómo era la relación antes. Además, hiciste algo bastante sano: ofrecer espacio sin reaccionar desde el reproche inmediato. Eso ayuda más que perseguir constantemente explicaciones. Pero también hay un límite importante: comprender no significa anular completamente tus propias necesidades emocionales. Porque si la situación se prolonga indefinidamente sin comunicación más clara, corres el riesgo de entrar en hipervigilancia afectiva: analizar mensajes, medir cuánto tarda en responder, interpretar cada gesto, vivir pendiente de señales de pérdida. Y eso termina desgastando muchísimo. Mi sensación es que ahora mismo estás intentando sostener dos cosas a la vez: darle calma a ella, y contener tu propia ansiedad de abandono. Y eso cansa mucho. Algo importante: no conviertas automáticamente el cambio de intensidad en prueba de desamor. Muchas relaciones pasan por momentos donde uno de los dos entra en agotamiento emocional, estrés, bloqueo o desconexión temporal. El problema no es que ocurra; el problema es cómo se gestiona y si ambos pueden hablarlo de forma honesta con el tiempo. También conviene observar algo: cuando una relación empieza muy intensa desde el inicio, el contraste posterior se vive todavía más fuerte. El cerebro compara continuamente con “cómo era antes”, y eso hace que cualquier distancia parezca gigantesca. Mi consejo ahora sería: seguir evitando presión excesiva, pero también empezar poco a poco a buscar conversaciones más claras y concretas sobre qué significa exactamente ese “bloqueo emocional” para ella y qué necesita realmente. No desde el miedo, ni desde “¿todavía me amas?”, sino desde la construcción: “¿cómo atravesamos esto sin perdernos?” Porque el riesgo no es solamente su bloqueo. El riesgo es que tú acabes consumiéndote intentando interpretar silencios. Y una última cosa importante: no te culpes automáticamente por cambios emocionales ajenos. A veces la otra persona está librando una batalla interna que no tiene que ver directamente con el valor que tú tienes como pareja. Si quieres trabajar cómo gestionar esta incertidumbre afectiva y la ansiedad que genera, puedes contactar conmigo a través de PSYAMM en Doctoralia.es
Hola! Comprendo lo que nos cuentas, es totalmente entendible que te sientas asi y que estos pensamientos llegen a tu mente. Sin embargo, entiendo que estas siendo super empatico y comprensible con la situación, lo que creo que es super positivo tanto para ti como para ella. De todas formas, me parece importante no dejar de lado dos puntos importantes: 1- la comunicacion en la pareja para saber que necesita cada uno individualmente, y que necesitan en conjunto, cuales son los procesos que cada uno vive y cual es el rol que el otro puede ocupar en eso y 2- que prestes atención y no dejes de lado lo que tu necesitas en todo esto y como te estás sintiendo con su bloqueo emocional. Un saludo!
Hola, como se podría perder a alguien a quien recién se esta conociendo? Por mas intensa que sea una relacion no deja de ser una relacion reciente, intensidad no es lo mismo que intimidad o conexión emocional. Quizás el problema no sea que ella este poniendo un poco de distancia, por que en la distancia aparece el deseo, si no que el problema es la ansiedad que te genera que ella haya tomado distancia.
Cuando en una relación aparece distancia, es normal que intentemos llenar los huecos con interpretaciones. Pero a veces esas interpretaciones dicen más de nosotros que de la otra persona. Vale la pena hacerse algunas preguntas: ¿Qué parte de lo que estoy sintiendo es un hecho y qué parte es una interpretación? ¿Por qué reacciono tan rápido ante la idea de perder a alguien? ¿Qué miedo se activa en mí cuando la otra persona se distancia? Y sobretodo: ¿Estoy respetando mis propias necesidades o las estoy dejando en segundo plano para no incomodar? A veces, cuando sentimos distancia en una relación, no solo nos afecta lo que ocurre fuera, sino también lo que se mueve dentro. Y puede ser útil notar si, sin darnos cuenta, vamos pidiendo menos de lo que realmente necesitamos, como si quisiéramos ocupar poco espacio. También observar si nuestras reacciones nacen de lo que sentimos de verdad o del temor a perder lo que tenemos. Antes de intentar entender a la otra persona, suele ayudar mirar cómo nos colocamos nosotros cuando algo nos duele. Desde ahí es más fácil relacionarnos de una forma más clara y más justa con nosotros mismos. ¡Te animo a reflexionar sobre esto!
Hola, gracias por compartirlo con tanta claridad. Lo que estás sintiendo es muy comprensible. Cuando una relación venía siendo intensa, cercana y amorosa, y de pronto aparece distancia física, sexual o emocional, es muy frecuente que se activen miedos: “ya no me ama”, “hay alguien más”, “hice algo mal”, “la estoy perdiendo”. No necesariamente porque eso sea cierto, sino porque el cambio brusco genera inseguridad y el vínculo empieza a sentirse incierto. También es importante diferenciar algo: darle espacio a la otra persona no significa desaparecer vos de la relación ni tener que tragarte todo lo que te pasa. Comprender su proceso es valioso, pero también necesitás poder expresar cómo te está afectando esta nueva dinámica. Me preguntaría algunas cosas: ¿ella pudo contarte qué entiende por “bloqueo emocional”?, ¿le pasa solo con la relación o también con otras áreas de su vida?, ¿hay algún hecho reciente que pueda haberla desbordado?, ¿pudieron hablar de qué necesita ella y qué necesitás vos para no quedar en una espera angustiante? A veces, cuando alguien se cierra emocionalmente, la otra persona intenta compensar con más paciencia, más cuidado o más disponibilidad, pero si no hay algún tipo de comunicación clara, eso puede volverse muy doloroso. Quizás podrías proponerle una conversación tranquila, sin reclamo, desde un lugar honesto: “quiero respetar tu momento, pero también necesito entender cómo podemos cuidar la relación mientras atravesás esto”. No para exigir una respuesta inmediata, sino para que ambos puedan ubicarse. Si esto se sostiene en el tiempo y te genera mucha ansiedad, también puede ser muy útil que vos tengas un espacio terapéutico donde trabajar estos miedos, la espera, la incertidumbre y tus propias necesidades afectivas. Acompañar a alguien no debería implicar perderte a vos mismo en el proceso. Un saludo cálido.
Gracias por escribir, y se nota que eres alguien que ama con mucha intensidad y que se preocupa de verdad por ella. Lo que describes es uno de los momentos más difíciles en una relación: cuando el otro atraviesa algo interno y tú no puedes hacer nada más que esperar, sin saber exactamente qué está pasando. La mente en esos momentos tiende a llenar el vacío con las peores explicaciones posibles, "ya no me ama", "hice algo mal", y eso es agotador, aunque esos pensamientos no sean necesariamente ciertos. Que ella te diga que está intentando estar bien dice algo importante: está en un proceso propio, no necesariamente alejándose de ti. A veces las personas necesitan replegarse cuando algo interno no está bien, y no siempre tienen las palabras para explicarlo, ni siquiera a quien más quieren. Lo más difícil aquí no es solo darle espacio a ella, sino qué haces tú con tu propia angustia mientras tanto. Eso también merece atención. No solo el proceso de ella importa, el tuyo también. La pregunta que vale la pena sostener, sin prisa, es si puedes estar presente en esta incertidumbre sin que el miedo tome todas las decisiones por ti.
Gracias por compartir lo que estás viviendo. Por lo que cuentas, has pasado de una relación muy cercana e intensa a una situación marcada por la distancia y la incertidumbre, y es comprensible que eso te genere preocupación, tristeza e incluso miedo a perder a la persona que quieres. Cuando percibimos distancia en alguien importante para nosotros, nuestra mente suele intentar encontrar explicaciones rápidamente. Por eso no es raro que aparezcan pensamientos como ¨ya no me ama¨, ¨hay otra persona¨ o ¨he hecho algo mal¨. Son intentos de tu mente de dar sentido a una situación que ahora mismo no tiene respuestas claras. También parece que has intentado actuar desde el respeto y el cuidado, ofreciendo espacio y comprensión, y eso habla mucho de tu capacidad para tener en cuenta sus necesidades. Quizá ahora el reto sería no tanto encontrar una respuesta inmediata a lo que está ocurriendo, sino preguntarte cómo quieres cuidar de ti mismo mientras convives con esta incertidumbre. Porque tus emociones también merecen espacio y atención. Si sientes que esta situación te está generando mucho malestar o te resulta difícil manejarla tú solo, pedir ayuda profesional puede ayudarte a atravesar este momento, comprender mejor lo que estás sintiendo y encontrar formas más saludables de relacionarte con la incertidumbre.
Lo primero que quiero decirte es que lo que estás sintiendo es completamente comprensible. Cuando estamos acostumbrados a una determinada dinámica en la relación y, de repente, la otra persona cambia su forma de comportarse, es normal que aparezcan dudas, inseguridad o miedo a perder el vínculo. Por lo que cuentas, parece que tu pareja te ha comunicado que está atravesando un bloqueo emocional y que está intentando encontrarse mejor. Sin embargo, aunque racionalmente entiendas que puede estar pasando por un momento difícil, emocionalmente estás notando las consecuencias de ese cambio: menos contacto, menos tiempo juntos, menos muestras de afecto y menos intimidad. Es lógico que eches de menos la relación tal y como era antes. Me llama la atención algo que comentas: "lo primero que me vino a la cabeza fue que ya no me ama, que hay alguien más o que hice algo mal". Esto suele ocurrir con frecuencia cuando percibimos señales ambiguas o cambios que no terminamos de comprender. Ante la incertidumbre, nuestra mente intenta encontrar explicaciones para recuperar una sensación de control. El problema es que, en muchas ocasiones, tiende a generar escenarios negativos porque considera que anticipar posibles amenazas puede ayudarnos a protegernos. Sin embargo, que aparezcan esos pensamientos no significa necesariamente que sean ciertos. De hecho, por lo que explicas, tu pareja sigue manteniendo expresiones de cariño contigo y te ha comunicado que su malestar parece estar relacionado con ella misma y no contigo. Dicho esto, también es importante reconocer que comprender el proceso de la otra persona no implica que tú no tengas necesidades emocionales. A veces, cuando alguien atraviesa una etapa complicada, el reto consiste en encontrar un equilibrio entre respetar su espacio y cuidar también nuestro propio bienestar emocional. Por lo que cuentas, me pregunto si parte del sufrimiento actual no está viniendo únicamente de la situación en sí, sino también de la incertidumbre que esta genera. La incertidumbre suele ser especialmente difícil porque nuestra mente intenta llenarla constantemente con explicaciones, predicciones y escenarios futuros, lo que puede aumentar todavía más la ansiedad. Si te quieres aprender a gestionar mejor la incertidumbre, reducir la ansiedad y construir una relación más tranquila y segura contigo mismo y con tu pareja, estaré encantada de ayudarte. Soy psicóloga experta en apego y trabajo de forma online. Además, la primera sesión es gratuita para que podamos conocernos, profundizar en lo que te ocurre y valorar juntos si soy la profesional adecuada para acompañarte en este proceso. Dina Kahlo
Hola, soy Jesús Seijas, psicólogo con 22 años de experiencia. Leyéndote, mi impresión es que estás intentando acompañar a tu novia con respeto, pero al mismo tiempo se ha activado en ti mucho miedo a perderla. Y eso es comprensible, veníais de una relación intensa, cercana, frecuente y muy afectiva, y de repente hay distancia, menos contacto físico, menos deseo y menos comunicación. Cuando una persona dice que tiene un bloqueo emocional, puede significar muchas cosas... estrés, saturación, dudas, tristeza, ansiedad, agotamiento o dificultad para conectar con la relación como antes. No necesariamente significa que haya otra persona o que ya no te quiera, pero tampoco conviene quedarte solo esperando indefinidamente sin hablar de cómo te está afectando. Has hecho algo valioso: ofrecer espacio, no presionar y tratar de comprender. Pero el espacio no debería convertirse en incertidumbre permanente para ti. Amar no significa desaparecer, callar todo lo que sientes o sostener solo el miedo. Sería sano que puedas hablar con ella de forma tranquila, sin reproche, pero con claridad, decirle que quieres respetar su proceso, que no quieres presionarla, pero que necesitas entender mínimamente qué lugar ocupa la relación ahora, qué necesita ella y qué podéis cuidar los dos mientras atraviesa ese bloqueo. También conviene que revises tus propios pensamientos, “ya no me ama”, “hay alguien más”, “hice algo mal”. Puede que sean posibilidades, pero también pueden ser interpretaciones nacidas desde la ansiedad. Si las das por ciertas sin datos, te vas a desgastar mucho. No se trata de elegir entre presionarla o tragarte todo. Hay un punto intermedio, acompañar, pero sin abandonarte a ti. La terapia psicológica, puede ayudarte a: • Manejar la ansiedad ante la distancia emocional de tu pareja. • Diferenciar intuición, miedo, inseguridad e interpretación. • Comunicar lo que necesitas sin presionar ni perseguir. • Trabajar miedo al abandono y necesidad de certeza. • Sostener la incertidumbre sin perder tu centro. • Decidir qué límites necesitas si la relación sigue en pausa emocional. Puedes quererla mucho y, aun así, necesitar claridad. Eso no es egoísmo; es cuidar también tu lugar dentro de la relación. Si necesitas ayuda, no dudes en decírmelo. Un saludo. Jesús Seijas, Psicoterapia Online y Presencial.
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