Preguntas de pacientes (64)
-
Buenas tardes, mi consulta es que estoy pasando por una separación con mi pareja de 9 años, la seman
Buenas tardes, mi consulta es que estoy pasando por una separación con mi pareja de 9 años, la semana del 25 de diciembre del 25 note a mi pareja extraña cosa que ya lo había hecho antes y supe que era porque estaba habalndo con alguien más, me estaba siendo infiel. Le dije que se fuera de casa, tenemos un niño de 7 años. Eh hablado con el de que ya terminemos esto de una ves pero su comportamiento no cambia , sigue siendo el mismo, en momentos amable y en otros grosero un poco. Dice que ya lo que paso es pasado pero ya dos veces mi hijo se va a dormir con el al lugar donde esta viviendo ahora y mi hijo dice que el habla con una "amistad" mujer y le dice mi amor. Me duele porque creía que el quiere algo cerio ya que no me deja de buscar. Es él quien me llama, pregunta que si tengo a alguien, que si hablo con alguien, que porque llegue a tal hora de noche. El dice que no quieres que yo tenga a otro hombre porque el no quiere que nuestro hijo sufra lo que sufrió mi hija (que no es de él, es de mi primer matrimonio) con él ya que el fue muy grosero y duro con ella, faltando le al respeto y agrediendo verbalmente.
Creo que él aun sigue con ella y esta detrás de mi y esta situación me duele ya que lo amo pero no quiero seguir así. Al principio lo bloquee de todas partes y solo nos comunicamos a través del celular de mi hijo pero en esros dos últimos dias me a buscado mas seguido y ya dos veces me a dicho que me extraña pero seguido de insinuaciones sexuales y hoy una llamada temprana donde preguntaba por primera ves como me sentía solo para decirme unos minutos después que tenia ganas y que me deseaba que queeia masturbárse. Mientras estudiemos 9 años nunca dejo de ver pornografia, chat con mujeres y semejantes infiel con esta dos veces. Me siento confundida y ansiosa ya que no quiero seguir asíRESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Buenas tardes, gracias por compartir tu situación. Lo que estás viviendo es muy doloroso y es normal que te sientas confundida y ansiosa.
Por lo que describes, tu expareja mantiene una actitud ambivalente: te busca, te dice que te extraña y muestra celos, pero sus conductas no han cambiado (infidelidades, contacto con otras mujeres, insinuaciones sexuales). Esta incoherencia suele generar mucha confusión emocional y reabrir heridas, sin permitir un cierre real.
Es importante tener en cuenta que el amor no justifica el malestar constante ni la falta de respeto. El control sobre tu vida, unido a mensajes sexuales y a la ausencia de un compromiso claro, no es una base sana para retomar una relación. Además, esta dinámica también puede afectar emocionalmente a vuestro hijo.
Para protegerte, sería recomendable establecer límites claros, manteniendo el contacto solo para temas relacionados con el niño, y priorizar tu bienestar emocional. Contar con apoyo psicológico puede ayudarte a fortalecer tu decisión, manejar la ansiedad y transitar esta etapa con mayor claridad.
No estás sola, y poner límites no significa dejar de amar, sino cuidarte.
-
Soy una persona muy trabajadora, responsable y perfeccionista. Sufrí muchísimo estrés y una discrimi
Soy una persona muy trabajadora, responsable y perfeccionista. Sufrí muchísimo estrés y una discriminación laboral continuada, más de 10 años, de la que no fui consciente hasta recoger pruebas, y fue entonces cuando caí en depresión mayor, TEPT (creo que complejo) y síndrome de neurastenia de tipo desgaste ocupacional (o burnout, que ahora creo que arrastraba varios años). Siento que pasé de ser una persona que disfrutaba de casi todo, a irritarme con muchísima facilidad, estar casi siempre enfadada, incluso evitar realizar cosas que me hicieran disfrutar (como jugar con mis hijos... de lo que fui incapaz mucho tiempo) y, para colmo, ser así de desagradable con las personas a las que más quiero (con mis hijos y, especialmente, con mi marido...) Tras 2 años sin trabajar y 4 años de diversas terapias, sigo dolida y sin recuperar el buen carácter y la paciencia que me caracterizaban. ¿Es posible que el burnout y TEPT expliquen que me haya cambiado el carácter y que me enfade o irrite con facilidad, como si ya no tuviera paciencia al tratar a mi familia?
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Sí, es posible, y además es clínicamente coherente con lo que describes.
La combinación de estrés laboral crónico, discriminación prolongada, burnout, depresión mayor y un TEPT (probablemente de tipo complejo) puede producir cambios muy significativos en la regulación emocional y en la forma de reaccionar ante el entorno, especialmente cuando la exposición al daño se ha mantenido durante años.
En estos casos, el sistema nervioso permanece durante mucho tiempo en modo de alerta y supervivencia, lo que reduce notablemente la tolerancia al estrés y la capacidad de autorregulación. Esto suele manifestarse como irritabilidad, enfado frecuente, hipersensibilidad, pérdida de paciencia y reacciones emocionales intensas, incluso ante situaciones cotidianas. No se trata de un cambio de personalidad en sí, sino de la expresión de un organismo profundamente agotado y sobrecargado.
Es muy habitual que esta irritabilidad se dirija hacia las personas más cercanas (pareja, hijos), no por falta de amor, sino porque son los vínculos en los que la persona se siente más segura y baja la guardia. Además, la evitación de actividades placenteras, la dificultad para disfrutar y el sentimiento de culpa por “no ser como antes” forman parte tanto de la depresión como del trauma complejo, y tienden a mantener el malestar emocional.
Que tras varios años de terapia persistan el dolor y ciertas dificultades no implica un fracaso terapéutico. Cuando el daño ha sido prolongado y relacional, la recuperación no es lineal ni rápida. El trabajo suele centrarse en restaurar la seguridad interna, mejorar la regulación emocional y reconstruir una identidad dañada por años de exigencia y desprotección, más que en “volver a ser la persona de antes”.
En resumen, sí, el burnout y el TEPT pueden explicar plenamente el aumento de la irritabilidad y la sensación de haber perdido la paciencia. Comprenderlo desde esta perspectiva suele ser un primer paso importante para reducir la culpa y avanzar en un proceso de recuperación más compasivo y realista.
-
Me da un poco (o un mucho) de vergüenza tener que consultar por esto. Tengo 47 años, tengo 2 hijos y
Me da un poco (o un mucho) de vergüenza tener que consultar por esto. Tengo 47 años, tengo 2 hijos ya adultos y un esposo que me trata como si fuera mi padre (excepto en lo sexual, claro). No tengo trabajo y siento que estoy viviendo igual que cuando tenía 15 años, que a mi padre le disgustaba mucho cuando yo deseaba o necesitaba salir y sólo me quería tener todo el día en casa en donde sólo era útil para lavar trastes, cuidar a mi hermano e ir a la escuela, de ser posible sin causar ningún problema y sin derecho a quejarme de nada. Siempre me tildaba de mentirosa y creía que cuando salía era para irme "de loca", decía él. Cuando decidía pasar un ratito más con amigas después de la escuela, se súper enojaba, me gritaba, me insultaba por llegar tarde y me ordenaba que la próxima vez las mandara al diablo. Ah, y cero privacidad, no se me permitía cerrar mi cuarto más que para cambiarme de ropa, y si me tardaba un poco más de lo que él consideraba tiempo suficiente, iba a gritarme y a tirar la puerta a porrazos para hacerme salir ya. Y aunque mi esposo no llega para nada a ese nivel (no lo necesita), me siento como un parásito viviendo a sus costillas, como una mocosa que tiene que pedir permiso para todo, sólo con el título adicional de "ama de casa". Me siento limitada en el uso del dinero porque no es "mi dinero", es dinero de mi esposo, y es horrible, frustrante tener que estar dando explicaciones de por qué gasté en esto o aquello o por qué se me acabó antes de terminar la semana. Estoy exhausta de seguir en lo mismo después de tantísimos años: lavando trastes y haciendo comida sin ningún otro objetivo. Siento una necesidad imperiosa de buscarme un trabajo (el que sea), con tal de no depender más de él y estar fuera de la casa, quisiera, si fuera posible, vivir sola un tiempo, lejos de su tutela y de su control. No quiero volver a vivir con mi madre porque sé que con ella va a ser casi lo mismo, puesto que a mi edad a veces me sigue tratando como niña y a veces emite juicios muy duros. Ni ella ni mi padre permitían que yo trabajara cuando vivía con ellos, hacían circo, maroma y teatro para impedir a toda costa que yo trabajara, al punto de que infundieron tal miedo, tal falta de autoconfianza, tal baja autoestima, que ya ni siquiera necesitaban negarme nada porque yo ya no tenía voluntad de pedir permisos, poner límites ni buscar nada para mí. No tengo idea de cómo o por qué permitieron que empezara una relación con el que ahora es mi esposo. Hoy día parece que a ella le sigue aterrorizando que yo busque independencia, aún cuando sabe en qué condiciones psicológicas y emocionales vivo con él. Entiendo que ya estoy bastante mayor como para seguir llevando esta vida, y peor aún, para estar aquí preguntando lo obvio. Entiendo que tengo capacidad de decidir lo que tengo qué hacer (y sé lo que tengo qué hacer), pero me sigue causando conflicto y miedo dar el paso. Hace años ya trabajé una temporada, pero lo dejé voluntariamente porque deseaba cuidar a mis hijos que aún eran niños... y a pesar de eso aún tengo miedo, y siento que esto mismo ya me hizo caer en una zona de confort que me está asfixiando, pero deseo, necesito y me debo a mí misma, salir de esto.
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Lo que describes no tiene nada de vergonzoso: tiene mucho sentido. Encaja con una historia de control, invalidación y anulación de la autonomía que comenzó en la infancia y se ha prolongado, con distintas formas, en la vida adulta. Crecer en un entorno donde no se respetan la intimidad, la palabra, el deseo ni la capacidad de decisión genera, a largo plazo, un aprendizaje muy profundo: “no tengo derecho”, “no puedo”, “no debo molestar”, “necesito permiso”. Ese tipo de educación no desaparece al cumplir años; suele convertirse en una estructura interna de miedo, culpa y dependencia.
Por eso, aunque racionalmente sabes que eres adulta y capaz, emocionalmente sigues viviendo como si necesitaras autorización. No es falta de inteligencia ni de voluntad: es el efecto de una dependencia aprendida y de una autoestima dañada durante años. Cuando además esa dinámica se repite en la pareja —aunque sea de forma más sutil y “correcta”— el malestar se intensifica, porque se reactiva una herida antigua.
La sensación de ser un “parásito”, de no tener derecho al dinero, de tener que justificar cada gasto, no habla de incapacidad personal, sino de una asimetría de poder que erosiona la identidad. El trabajo doméstico y de cuidados tiene valor, pero cuando no va acompañado de reconocimiento, autonomía ni elección, acaba vivirse como una cárcel. Es muy comprensible que aparezca agotamiento, tristeza, rabia contenida y una necesidad urgente de salir de ese lugar.
El miedo que sientes ahora ante la idea de trabajar, independizarte o incluso vivir sola no es contradictorio con tu deseo de hacerlo. De hecho, ambas cosas suelen coexistir cuando una persona ha sido sistemáticamente desalentada, infantilizada o castigada por intentar ser autónoma. Salir de una situación así no es solo un cambio práctico, es una ruptura interna con mandatos muy antiguos.
Que seas consciente de todo esto, que puedas ponerlo en palabras y que reconozcas tu deseo de salir de ahí, es una señal muy importante de salud psicológica. No estás “preguntando lo obvio”: estás enfrentándote a un conflicto profundo entre lo que sabes y lo que emocionalmente te da miedo, y eso merece acompañamiento y respeto.
Mi recomendación sería abordar este proceso con apoyo terapéutico, no solo para tomar decisiones, sino para fortalecer tu autonomía interna, trabajar la culpa, el miedo y la autoestima, y evitar que el cambio se viva como una amenaza. La independencia no se construye de golpe, sino paso a paso, pero el deseo que expresas es legítimo y profundamente necesario.
No es tarde. No estás rota. No eres incapaz. Estás intentando salir de una historia larga de control y aprender, quizá por primera vez, a vivir desde tu propio criterio. Eso no es egoísmo: es reparación.
-
Estoy teniendo problemas con mi suegra al principio de la relación nos llevábamos bien y hablaba seg
Estoy teniendo problemas con mi suegra al principio de la relación nos llevábamos bien y hablaba seguido con ella pero luego de eso pasó una situaciones con la ex pareja de mi pareja y es que ella mi suegra siempre háblaba de la ex pareja de mi pareja en la casa si salíamos a comer ella sacaba el tema de la otra todo el tiempo y se pasaba subiendo fotos de los hijos de la ex pareja de mi pareja hijos que no son de mi pareja hasta el punto que me enteré por la ex pareja de mi pareja que mi suegra le contaba todo lo de mi relación a ella, mi pareja en múltiples veces le decía que no mencionara a la ex que él no le importaba nada de su ex ni de los nenes de ella, hasta le decía a mi pareja que era yo la que preguntaba por ella cuando no es cierto y desde ahí no la puedo ni ver y me irrita cada vez que ella llama a mi pareja y estamos teniendo problema por eso
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Gracias por expresarlo con tanta honestidad. Lo que estás sintiendo es totalmente comprensible. Viviste una situación en la que se rompieron límites importantes y eso genera desconfianza, enfado y rechazo. Que tu suegra hablara constantemente de la ex, compartiera información de tu relación y además te colocara en un lugar que no era real es algo muy doloroso y desestabilizador.
Es normal que ahora tu cuerpo reaccione con irritación cada vez que aparece ella, porque tu mente la asocia a una experiencia de traición y falta de respeto. No es que “no la soportes sin motivo”, es que hay una herida que no se ha cerrado.
Aquí lo más importante es cuidar tu relación de pareja sin invalidarte a ti. Habla con tu pareja desde cómo te sientes, no desde el ataque: explica que esto te genera inseguridad y malestar, y que necesitas límites claros para poder estar tranquila. No se trata de que él deje de querer a su madre, sino de que proteja la relación que ha elegido contigo.
Date permiso para sentir lo que sientes y no te fuerces a tener una relación cercana con alguien que ahora mismo no te genera seguridad. Con el tiempo, y si los límites se mantienen, quizá la emoción se suavice. Pero ahora tu malestar tiene sentido y merece ser escuchado.
-
Hola, llevo teniendo dudas de mi relación desde hace tiempo y no sé cómo solucionarlo. Quiero aclara
Hola, llevo teniendo dudas de mi relación desde hace tiempo y no sé cómo solucionarlo. Quiero aclarar que es una relación a distancia, yo soy de Madrid y él de Barcelona. Tengo 19 años y está es mi primera relación amorosa, él tiene 20 y ya tuvo una relación antes que duró 3 años la cual me genera inseguridad. Nos conocimos por un videojuego (Roblox) y nos caímos muy bien, las primeras veces que hablamos eran para cosas concretas o conversaciones cortas, fui yo la primera en sentirme interesada en él, le preguntaba por su vida, por sus intereses, etc. Estuvimos 3 meses hablando de amigos antes de salir juntos, llevamos ahora desde junio. En un inicio todo iba genial yo me sentía super cómoda con él, me ayudaba a super mis inseguridades con mi físico y mis problemas personales y todo bien. Pero hay un problema que llevo callando ya un tiempo, él y yo tenemos un amigo en común, yo a ese amigo le conocí antes de mi pareja y llegué a sentir sentimientos muy fuertes por esa persona, esa persona me rechazo en su momento lo que me hizo poder centrarme en otras personas y empezar tiempos después mi relación actual, el problema es que cuando el escribe por el grupo de amigos que tenemos yo aún me siento nerviosa de contestarle y ahora que parece que se fija en mi pues siento que estoy volviendo a tener sentimientos confundidos. Esto me a causado deteriorar mi relación, actuar más distante y volver a tener las inseguridades conmigo misma que creí empezar a superar. Hablé varias veces con mi pareja de cómo me siento pero no importa cuanto lo hable siempre me vuelven a surgir las mismas dudas. Yo tengo mucho cariño a mi pareja y lo último que quiero es hacer que lo pase mal porque no se lo merece ya que nunca hizo algo malo. Pero si que tengo dudas de si realmente dejé de querer a la otra persona, si soy capaz de volver a poner mi relación como antes y de si realmente quiero a mí pareja. Pregunté a varias personas que debo hacer, familiares, amigos y todos me dijeron que si no soy clara con mis sentimientos y estoy confundida que lo deje antes de hacerle más daño a él. Él me ha dicho varias veces que me quiere y que no quiere perderme lo cual me hace sentirme presionada y agobiada por toda la situación. No sé qué debo hacer. Quiero recalcar también que nos vimos dos veces, la primera vez en septiembre y la siguiente en enero cuando ya tengo mis dudas y no he podido atenderle de buena forma por qué no me sentía a gusto, que debo hacer.
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Gracias por compartir algo tan íntimo, se nota que estás haciendo un gran esfuerzo por entenderte y cuidar a los demás
Como psicóloga, quiero decirte que lo que te ocurre es comprensible, sobre todo siendo tu primera relación, a distancia y en un momento vital donde todo se está construyendo. Los sentimientos pueden confundirse, reaparecer o cambiar, y eso no te convierte en una mala persona. El nerviosismo con este amigo y las dudas no significan automáticamente que no quieras a tu pareja, pero sí son una señal de que necesitas parar y escucharte sin presión.
Hablarlo muchas veces y que las dudas vuelvan indica que ahora mismo no estás pudiendo estar tranquila en la relación. A veces, aunque haya cariño y la otra persona “no haya hecho nada mal”, seguir juntos desde la confusión y la culpa también duele. No tienes que decidir nada de forma impulsiva, pero sí sería importante preguntarte: ¿me quedo por amor o por miedo a hacer daño o a perderle?
Darte un espacio para aclararte, emocionalmente o incluso planteando una pausa, puede ser una forma honesta de cuidarte y cuidarle. Tus sentimientos importan tanto como los suyos. Si puedes, hablar con una profesional te ayudaría mucho a ordenar todo esto sin juicios. No estás sola, y no tienes que tener todas las respuestas ahora.
-
Hola, tengo 19 años y llevo como dos meses sin poder dormir bien porque no paro de darle vueltas a l
Hola, tengo 19 años y llevo como dos meses sin poder dormir bien porque no paro de darle vueltas a la cabeza pensando en cómo voy a vivir cuando fallezca mi abuelo, él ahora está bien, no tenemos ningún problema médico en casa, pero me asusta mucho pensar que va a llegar ese día, solo de pensar que se hace mayor lo paso fatal y no sé por qué ahora mismo me está pasando esto. Yo no se lo he dicho a nadie ni a mis padres ni nada porque no quiero que se preocupen, siempre estoy pensando cómo voy a seguir haciendo mi vida cuando no esté. No sé si es normal pensar en esas cosas pero siento que es un poco complicado
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Gracias por atreverte a poner en palabras algo tan delicado. Lo que cuentas duele, y se nota que lo estás viviendo muy en silencio
Quiero empezar diciéndote algo importante: no estás “mal”, ni eres rara, ni estás pensando cosas que no sean normales. Lo que te está pasando tiene mucho sentido, sobre todo a tu edad.
A los 19 años muchas personas viven por primera vez un contacto más consciente con la idea de la pérdida, del paso del tiempo y de la muerte de las personas que aman. No porque vaya a ocurrir ahora, sino porque la mente madura y empieza a anticipar. Y cuando hay un vínculo tan importante como el de un abuelo, esa anticipación puede volverse muy angustiante.
Lo que estás viviendo se parece mucho a lo que llamamos duelo anticipado. No significa que estés “adelantando” la pérdida ni que vaya a pasar pronto. Significa que tu mente intenta prepararse para algo que sabe que, inevitablemente, algún día ocurrirá. El problema es que esa preparación, cuando se mezcla con ansiedad, se convierte en rumiación constante, miedo y dificultad para dormir.
Pensar “¿cómo voy a seguir con mi vida cuando no esté?” no es una señal de debilidad, es una señal de amor y de apego sano. Pero ahora mismo esa pregunta te está atrapando en el futuro y te está robando el presente. Y el cuerpo lo nota: por eso no descansas, por eso la cabeza no para.
También es muy comprensible que no se lo hayas contado a tus padres para no preocuparles. Muchas personas jóvenes cargan solas con emociones muy grandes pensando que “tienen que poder”. Pero no tener espacio para expresarlo hace que el miedo crezca por dentro.
Quiero que sepas algo que solemos trabajar mucho en terapia:
El dolor futuro no se puede ensayar.
Pensar una y otra vez cómo será tu vida sin él no te va a proteger ni te va a preparar mejor. Lo único que hace es agotarte ahora. La fortaleza para afrontar una pérdida —cuando llegue, dentro de muchos años o no— no se construye anticipándola, sino viviendo el vínculo, cuidándolo y cuidándote hoy.
Que ahora mismo te esté pasando esto no significa que vaya a ser así siempre. A veces hay etapas vitales, cambios internos, momentos de mayor sensibilidad emocional en los que la ansiedad se engancha a un tema concreto: en tu caso, el miedo a perder a alguien muy querido.
No tienes que cargar con esto sola ni en silencio. Pedir apoyo no significa preocupar a los demás, significa cuidarte. Y lo que te ocurre, aunque sea doloroso, tiene sentido y se puede acompañar.
-
Desde diciembre del año pasado inicie con ciertos pensamientos intrusivos acerca de mi relación, pen
Desde diciembre del año pasado inicie con ciertos pensamientos intrusivos acerca de mi relación, pensamientos sobre terminar, si de verdad lo amaba, cuestionándome cosas (hasta hace un tiempo saltaba de relación en relación) y aunque ya bajaron esos pensamientos ahora vienen otros, porque no quisiera dañar a mi pareja, yo misma pensé que sería porque mi mente estaba algo cansada pues hubo una época en la que mi pareja la pasaba muy mal y yo era su único apoyo. Hoy tuve el pensamiento de querer un espacio para mi, yo sola, y en ese lapso no contestarle los mensajes a mi pareja. Pero me hizo creer que quiero terminar con mi pareja. Mi duda es si de alguna forma aún no sano las heridas que dejaron mis relaciones pasadas, si de verdad amo a mi pareja. Porque mi mente siempre trae nuevos pensamientos consigo?
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Gracias por compartir algo tan íntimo. Lo primero que quiero decirte es esto: lo que te ocurre es mucho más común de lo que imaginas y no significa que no ames a tu pareja ni que quieras terminar.
Cuando una persona ha vivido relaciones pasadas intensas, inestables o encadenadas, el sistema emocional aprende a estar en alerta. Tu mente no está intentando sabotearte, está intentando protegerte. El problema es que a veces lo hace generando pensamientos intrusivos, dudas constantes y escenarios que asustan.
Los pensamientos intrusivos no son deseos ni decisiones reales. Son ideas automáticas que aparecen sin que las elijamos. Cuanto más importancia les damos o más intentamos “demostrarnos” que no son verdad, más fuerza parecen tomar. Por eso sientes que cuando unos bajan, aparecen otros distintos: no es que haya algo nuevo mal, es el mismo mecanismo de fondo.
Mencionas algo muy importante: hubo una etapa en la que fuiste el único apoyo emocional de tu pareja. Eso, aunque nazca del amor, cansa profundamente. Amar no significa no necesitar espacio. Necesitar momentos para ti no equivale a querer romper, equivale a autorregularte, a volver a ti. El problema es que tu mente ha asociado “espacio” con “abandono” o “ruptura”, quizá por experiencias pasadas.
Sobre si aún hay heridas sin sanar: probablemente sí, y eso no es un fallo, es una señal. Las relaciones anteriores dejan aprendizajes, miedos, patrones de apego. Cuando estamos en una relación más estable y segura, esas heridas suelen activarse más, porque ya no estamos sobreviviendo, sino vinculándonos de verdad.
Y respecto a la gran pregunta: “¿De verdad amo a mi pareja?”
En consulta suelo decir algo muy claro: cuando hay ansiedad y rumiación constante, esa pregunta no se puede responder desde la mente, porque la mente está secuestrada por el miedo. El amor no se mide por ausencia de dudas, sino por cómo te vinculas, cómo te importa el otro, cómo te afecta la idea de dañarlo.
Si te sirve quedarte con algo hoy, que sea esto: Tus pensamientos no te definen, necesitar espacio no te hace mala pareja, dudar no invalida el amor y tu mente no es tu enemiga, está pidiendo atención y cuidado.
Trabajar todo esto en terapia ayuda muchísimo: aprender a relacionarte con tus pensamientos sin miedo, sanar vínculos pasados, entender tu estilo de apego y recuperar la calma interna. No para decidir desde el impulso, sino desde la claridad.
Si sientes que esta situación te está generando angustia, culpa o confusión constante, no tienes que atravesarlo sola.
-
Hola llevo tomando zinosal 7 semanas y lírica de 50 2 veces al día y sigo igual de decaído y con muc
Hola llevo tomando zinosal 7 semanas y lírica de 50 2 veces al día y sigo igual de decaído y con muchos pensamientos negativos y k mente acelerada.ahira me a mando arizol.tengo mucha ansiedad de estar con la gente y relacionarme y salir a la calle. Es normal?. K debo hacer
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Hola, gracias por compartir cómo te sientes. Entiendo tu preocupación y el malestar que estás atravesando; convivir con ansiedad, pensamientos negativos y la mente acelerada puede ser muy agotador.
En algunas personas, los tratamientos necesitan más tiempo o ajustes para empezar a notarse, y a veces es necesario añadir o cambiar medicación, como ha hecho tu psiquiatra con Aripizol. La ansiedad social, el miedo a salir o a relacionarse sí pueden formar parte del cuadro que estás viviendo ahora mismo, y no significa que no tenga solución.
Lo más importante es que no suspendas ni modifiques la medicación por tu cuenta y mantengas un seguimiento cercano con el profesional que te la ha pautado, informándole de cómo te sientes. Además, combinar el tratamiento farmacológico con psicoterapia suele marcar una gran diferencia, especialmente para trabajar los pensamientos negativos y la ansiedad.
Ve paso a paso, con mucha amabilidad hacia ti. Lo que te ocurre es difícil, pero es abordable con el apoyo adecuado.
-
Tengo conflictos con mi marido relacionados con su familia, especialmente con su madre. Desde siempr
Tengo conflictos con mi marido relacionados con su familia, especialmente con su madre. Desde siempre, ella ha tenido una gran influencia sobre él y controla muchos aspectos de su vida, incluso ahora que estamos casados y con hijos.
Sigue controlando y se mete en su cuenta bancaria, para la boda tuvo que venir personas que no estaban invitadas y no queriamos por que sino su madre y su hermano se enfadaban, y se metio en muchos temas a decidir porque sino se enfadaba y no se sentía util.
Despues durante mi embarazo, nunca me llamó ni me visitó para saber cómo estaba, a pesar de que tuve complicaciones: hemorragias, vómitos y malestar general. Sin embargo, sí llamaba a su hijo (mi marido) para decirle que subiéramos a su casa o para comentar cosas del embarazo, pero nunca se dirigía a mí directamente, incluso estando en la puerta de mi casa estando yo mala llamo por teléfono a mi marido para que bajara a buscar unos taper de comida que le habia traido a el, porque si alguna vez traia taper de comida eran solo para el.
Se ofreció comprarnos el carrito de los bebés, pero cuando subo lo que valia el carro cambió de idea y empezó a buscar carritos de segunda mano por internet, sin preguntar si eso me parecía bien. También empezó a lavar ropa que tenia ella de sus hijos para que se la pusiéramos a los bebes, etc.
Además, cuestionaba constantemente nuestras decisiones: decía que las cunas que elegíamos eran innecesarias, que las sillas del coche eran muy caras (incluso nos ofreció una que tenia ella de su hijo pequeño 27 años), y preguntaba detalles personales delante de otros, como cuánto dinero nos faltaba por pagar del carrito, etc.
El día del parto fue especialmente doloroso para mí, tanto física como emocionalmente.
Tuve una cesárea de urgencia porque uno de los bebés estaba en sufrimiento fetal. Mis hijos nacieron con complicaciones, tuvieron que reanimarlos y trasladarlos a otra unidad. A mí me subieron a la habitación varias horas después, sin haberlos podido ver todavía.
Sin embargo, cuando llegué a la habitación, mi marido, mis suegros, mi cuñado y mi madre ya habían visto a los bebés antes que yo, incluso mi cuñado habia hecho fotos y las habian difundido a sus familiares y su novia (su novia no tiene relacion con nosotros por un problema y se le dijo que no mandara nada pero…)
Mi suegra empezó a organizar cosas sin consultarme, que si habia que bajar a recoger el piso con mi madre, luego en vez de irse a comer mando a mi marido a comer para quedarse ella mientras, pero tal y como vinieron a cambiarme se fue a la incubadora y estuvo alli mas de media hora y encima me dice que les habia dado de comer, y cuando llego mi marido y se bajo a comer volvio a entrar ella con su marido y mi cuñado otra vez a darles de comer. Cuando me pudieron levantar para ver a mis hijos y poder cogerlos, en cuanto llegaron entraron a la incubadora donde estabamos para estar tambien. Al dia siguiente subio la novia de mi cuñado que no queriamos que subiera y despues me tuve que ir fuera porque me dio como ansiedad. Todos los dias subian a todas horas y aunque subieran mis amigos, familiares mios o demas personas no se salian de la habitación y no me dejaban intimidad. Uno de los dias por la mañana tal y como llego mi suegra mi hizo firmar un papel que era una autorización para que mi marido empadronase a los crios donde estaba el empadronado, otra vez le dio las llaves de nuestra casa a mi cuñado sin nuestro permiso para que fuera arreglar una persiana, aparte de que habian ingresado a su suegra en el hospital y los medicos nos dijeron que quien subiera a la habitación de ella no podian venir a nuestra habitación porque los bebes eran prematuros y podian coger algun virus y les dio igual iban a ver a la mujer y luego venian a estarse en la habitación con los bebes. Durante el tiempo que estuve en el hospital me hicieron sentir como que yo era una mierda y ella era la madre que decidía sobre lo que habia que hacer con mis hijos y podían hacer lo que quisieran
Cuando nos dieron el alta, llamaba a la hora que le iba bien que venia a casa, llegaba y aunque los críos estuvieran durmiendo se metia 20 veces en la habitación nuestra a ver si se despertaban… Una de las veces que fuimos a donde viven ellos, se los estuvo enseñando a todos los vecinos y una vez que los habia enseñado ya cogio y dejo el carro solo y se fue hablar con la gente de allí porque como eran las fiestas, luego nos dijo que subieramos a su casa para que los viera mi suegro; y sólo hacia que tirar indirectas que si los niños tenian que estar con los abuelos, como uno de ellos estaba con colicos y estaba en brazos que si le habiamos enseñado a estar en brazos, y resulta que se quedo el crio dormido llamo al timbre una mujer y se lo quito de los brazos de mi madre para enseñarselo a la vecina, ahi ya fue cuando dije se termino no quiero que este cerca de mis hijos.
Al intentar marcar límites y pedir distancia, comenzó con chantajes emocionales hacia mi marido: primero le llamaba enfadada reprochandole como veia que no conseguia nada se ponia a llorar por no dejarla ver a los niños. Tambien le chantajeaba con su padre que le hechaba mucho de menos….Él, por miedo o por costumbre, tiende a ceder, y eso ha generado mucha tensión entre nosotros.
Siento que su familia en especial su madre y su hermano no respeta nuestra intimidad como pareja ni como familia, que necesita tener el control sobre todo, y que mi marido no consigue ponerle límites. Esto me genera frustración, ansiedad, y sensación de invasión constante.
Esto me hace sentir que mi marido no ha podido independizarse emocional ni económicamente del todo, y que su madre y su familia sigue teniendo poder en nuestras decisiones y que no sabe mantenerse firme en los límites marcados o simplemente decirle las cosas claras como que el tiene una familia que ha creado que tiene que respetar y las decisiones las tomaremos nosotros les guste mas o menos, sino que no sabe decirles nada, se puede pegar 15 días sin hablar con ellos y luego actua como si nada, por ejemplo me dijo que es que podia ver su padre a los crios pero que yo me tenia que quedar abajo de su casa porque ellos no querian verme ni estar donde estuviera yo, no se; es que a veces parece que el dolor que me han hecho no es valido y que como son sus padres todo vale y no pasa nada.RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Gracias por compartir todo esto con tanta sinceridad. Lo que has vivido no es sencillo de poner en palabras, y el solo hecho de contarlo refleja cuánto has tenido que sostener sola durante todo este tiempo. Has pasado por momentos muy delicados —tu embarazo, el parto, la hospitalización de tus bebés— en los que lo natural habría sido sentirte cuidada, acompañada y respetada. Sin embargo, lo que encontraste fueron invasiones constantes, decisiones tomadas sin consultarte y una falta de apoyo en los límites que intentabas marcar. Es completamente comprensible que hoy sientas frustración, ansiedad, enfado o incluso una mezcla de dolor y agotamiento emocional. Son reacciones humanas y muy coherentes con la experiencia que describes.
Lo que cuentas muestra un patrón de límites muy difusos entre tu marido y su familia, algo que vemos con frecuencia cuando hay una fuerte dependencia emocional y mucho miedo al conflicto. No significa que nadie tenga malas intenciones, pero sí que estas dinámicas acaban teniendo un impacto importante en la pareja, especialmente cuando una de las partes intenta proteger su espacio y la otra no consigue sostener esos límites. Eso genera una sensación profunda de soledad: intentas defender vuestra intimidad como familia, pero te sientes poco acompañada en ese proceso.
Es importante reconocer también la huella emocional que deja haber vivido un parto complicado y un posparto tan expuesto. En momentos de tanta vulnerabilidad, cualquier invasión pesa el doble, y es habitual que el cuerpo y las emociones sigan reaccionando tiempo después. Esa sensación de que te “pasaron por encima” como madre y como persona merece ser escuchada y validada.
En terapia solemos trabajar este tipo de situaciones atendiendo a varios niveles: ayudar a comprender lo que ha ocurrido, recuperar tu seguridad interna, gestionar la ansiedad que aparece ante nuevos límites, y fortalecer la comunicación con tu pareja para que ambos podáis sentiros equipo. Poner límites no es alejarse de la familia ni crear conflictos; es cuidar el espacio que estáis construyendo y que necesita ser respetado. A veces se necesita apoyo externo para que cada uno pueda posicionarse de forma más clara y a la vez más tranquila.
Ojalá encuentres pronto un espacio en el que sentirte acompañada, comprendida y respetada. Lo que sientes tiene sentido, tu dolor es válido y tu necesidad de protección también. Si en algún momento necesitas orientación más concreta para empezar a manejar esta situación desde la calma, estaré encantada de ayudarte.
-
Llevo casi 10 años en pareja y he sido infiel. La infidelidad prácticamente se ha basado en mantener
Llevo casi 10 años en pareja y he sido infiel. La infidelidad prácticamente se ha basado en mantener conversaciones de sexo a través de redes sociales y ha sido con varias personas. Tras descubrir todo esto mi pareja, obviamente no estamos bien. Me siento fatal por lo que he hecho porque realmente sé que le quiero muchísimo y es con quien quiero compartir mi vida, pero no entiendo por qué he llegado a hacerlo. En parte creo que he querido sacar un lado "guarro" sin ser juzgada, pero a la vez tampoco entiendo porque podría sentarme mal que mi pareja me viera así en cuanto al sexo.
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Gracias por compartir algo tan íntimo y difícil. Lo que estás viviendo es muy humano, y es normal que ahora te sientas desbordada por la culpa, la confusión y el miedo a perder una relación importante. Que te plantees por qué ha ocurrido y busques entenderte ya es un paso muy valiente y necesario.
Por lo que cuentas, parece que detrás de esas conversaciones no solo había deseo sexual, sino también una búsqueda de algo más profundo: quizás la necesidad de sentirte libre, deseada o de explorar una parte de ti sin miedo al juicio. Cuando dices que querías “sacar un lado guarro sin ser juzgada”, estás señalando un punto clave: puede que en tu relación haya aspectos del deseo, la fantasía o la comunicación sexual que no te resultaban del todo seguros o cómodos de compartir, aunque emocionalmente sí te sintieras muy unida a tu pareja.
Esto no justifica la infidelidad, pero sí ayuda a entenderla. A veces, las personas no somos infieles porque no queramos a nuestra pareja, sino porque hay partes de nosotras mismas que no hemos encontrado cómo integrar dentro de la relación: el deseo, la curiosidad, la validación, la necesidad de novedad o incluso la rebeldía frente a una imagen de “cómo deberíamos ser”.
Ahora puede ser útil:
- Reflexionar más allá de la culpa, tratando de comprender tus motivos.
- Explorar si con tu pareja podrías abrir un espacio de comunicación sexual más libre y segura.
- Considerar apoyo terapéutico individual para entenderte mejor y aprender a expresar tus deseos de forma más honesta.
Lo importante ahora no es solo “reparar” la relación, sino reconectar contigo misma, entender qué te llevó ahí y cómo puedes construir desde la autenticidad.
-
Llevo 5 años de pareja y desde el principio mi pareja siempre ha tenido problemas económicos , tenga
Llevo 5 años de pareja y desde el principio mi pareja siempre ha tenido problemas económicos , tenga el trabajo que tenga y gane lo que gane . Me ha tachado de tacaña y no entiende que una relación y un hogar no se sustenta solo de amor , yo cargo con la mayoría de gastos como por ejemplo la hipoteca y solo él debe pagar la mitad de los gastos comunes . Me ha mentido respecto al dinero . Por otro lado tiene una personalidad explosiva , gritando , amenazando desde el principio con irse de casa y ya he perdido la cuenta de las veces que ha hecho las maletas …es imposible dialogar con calma . Yo le cuento mis problemas a mi círculo cercano porque siempre lo he hecho y él no lo soporta y dice es una falta de respeto hacia él y que ya no quiere ver más a mi círculo por el qué dirán de él , pero es que necesito desahogarme ya que sus faltas de respeto son muy fuertes , el hablar con mi círculo íntimo es una denigración de su persona como él manifiesta ? Gracias
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Gracias por confiar en este espacio para compartir una situación tan delicada. Lo que describes refleja un malestar profundo dentro de la relación, y es comprensible que te sientas agotada, confundida y con necesidad de apoyo.
Por un lado, mencionas que desde el inicio has cargado con la mayor parte de las responsabilidades económicas, mientras tu pareja presenta dificultades para gestionar su dinero y además reacciona con reproches o descalificaciones hacia ti. Esto no solo genera un desequilibrio financiero, sino también emocional, ya que las relaciones sanas se basan en la corresponsabilidad, el respeto y la colaboración, no en la carga o el miedo.
Por otro lado, hablas de una comunicación muy tensa, con gritos, amenazas de marcharse y una dificultad real para dialogar con calma. Estos comportamientos no son una forma adecuada ni saludable de gestionar los conflictos, y pueden dejarte en un estado de alerta constante. Que él te acuse de “faltar al respeto” por hablar con tu círculo cercano también es algo que merece atención: buscar apoyo emocional no es una falta de respeto, es una necesidad humana y una forma sana de cuidar de ti misma. Poder expresarte y contar con una red de confianza es fundamental para tu bienestar psicológico.
Su reacción puede estar vinculada a sentimientos de vergüenza o inseguridad, pero eso no justifica ni el control sobre con quién hablas ni los modos en los que se comunica contigo. En una relación sana debe existir espacio para el respeto mutuo, la autonomía personal y la seguridad emocional.
Te animaría a que sigas cuidando de ti, poniendo límites claros y, si es posible, consideres un acompañamiento terapéutico individual. Esto te puede ayudar a fortalecer tu autoestima, aclarar tus necesidades y decidir, desde la calma, qué es lo mejor para ti. También podría ser útil valorar una terapia de pareja solo si ambos estáis dispuestos a asumir responsabilidades y comprometeros con un cambio real en la forma de relacionaros.
No estás exagerando por sentirte sobrepasada. Lo que estás viviendo es importante y merece ser escuchado.
-
Mi pareja y yo hemos estado hablando sobre el futuro, incluso sobre matrimonio, y es precisamente po
Mi pareja y yo hemos estado hablando sobre el futuro, incluso sobre matrimonio, y es precisamente por eso que siento que es un momento crucial para tener una conversación honesta y profunda sobre nosotros y la dirección que está tomando nuestra relación.
Quiero que sepa que lo aprecio mucho, y precisamente porque me importa nuestra relación y estoy buscando sentirme segura y tranquila en el camino que ambos estamos construyendo, es que necesito compartir algunas cosas que me han estado afectando.
He pospuesto esta charla debido a una delicada situación de salud, pero ahora que estoy mejor, es vital que aborde estos temas. El tema principal creo que reside en que somos polos opuestos y estas diferencias están generando un desgaste insostenible.
Mi personalidad: Soy bastante introvertida, me gusta mi espacio, soy desapegada e independiente. No tengo problema con la soledad.
Su personalidad: Él es extremadamente extrovertido, no para de hablar, parece que no conoce el silencio, es super dependiente de mí y muy, muy intenso con todo.
Me gustaría que busquemos un momento tranquilo y sin interrupciones para hablar seriamente. Los puntos que quiero poner sobre la mesa son:
1. La asimetría en la convivencia y mis Intereses anulados:
Al principio intenté compartir mis cosas, pero noté desinterés y queja de su parte, así que tomé la decisión de no compartir más mis intereses. Ahora, lo único que hacemos es lo que a él le gusta.
Cuando intento sugerir algo o decirle de forma amable que no quiero hacer algo, siento que no me presta atención y terminamos haciendo su plan. A veces cedo, o simplemente me voy a mi espacio hasta que él termine para poder compartir algo que no se salga de su zona de confort.
A esto se suma que ya no puedo desahogarme con él sobre problemas con amigos o familiares. Si le cuento que alguien me hizo enojar, él termina por decir cosas ofensivas de esa persona, lo cual me incomoda profundamente.
Quiero que ambos disfrutemos de lo que hacemos, y que cuando comparto algo íntimo, haya respeto y empatía hacia mis seres queridos.
2. Planificación Familiar:
Es un tema que hemos tocado, pero me gustaría profundizar con total honestidad. Aunque me hace ilusión la idea de formar una familia, para mí, tener hijos está sujeto a ciertos términos no negociables que van más allá del simple deseo: estabilidad financiera, madurez emocional y una mentalidad adecuada para la crianza.
Sinceramente, me preocupa la forma en que a veces te refieres a los niños, o la impaciencia y la expectativa de que los niños muestren un comportamiento adulto, la cual he notado de primera mano con mi sobrino: el niño ya no lo busca, ni quiere jugar con él. Me da miedo traer un hijo a un ambiente donde no se sienta valorado y tratado con la paciencia que un niño requiere.
Necesito que seamos absolutamente honestos sobre si ambos estamos en la misma página sobre cómo queremos ser padres y si realmente es un deseo genuino en el, no solo una obligación o una idealización la cual cree va a cambiar cuando nazcan sus hijos.
3. Necesidad de Espacio Personal e Individualidad:
Sinceramente, el hecho de que no vivamos juntos es un alivio, porque él es extremadamente dependiente y me quita el aire.
Él siempre quiere saber qué estoy haciendo. Para mí, el tiempo a solas es vital, pero él no conoce el concepto de espacio personal. Si decido tomar un momento para mí, a los veinte minutos él ya decide que es suficiente y que tenemos que estar juntos.
Un ejemplo claro es el gimnasio: vamos al mismo, en el mismo horario, y aunque tenemos entrenadores distintos, quiere estar pendiente de mi rutina y dirigirme. Esto me resulta totalmente agobiante.
Mi objetivo con esta conversación no es buscar culpables, ni decir que es una mala persona. Es una persona con grandes cualidades, pero la realidad es que somos muy diferentes y estas diferencias están generando un desgaste en mí.
Me siento agotada y un poco harta, por estos temas y muchos más los cuales no sé si sean demasiados para abordar, y eso es algo que no puedo ignorar.
Quiero que hablemos para entender si es posible encontrar un punto medio, un camino que nos haga sentir bien a los dos, o si estas diferencias son demasiado grandes para que nuestra relación sea saludable y feliz a largo plazo.RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Gracias por compartir algo tan profundo y honesto. Lo que estás viviendo es más común de lo que parece, y requiere de mucha valentía para ponerlo en palabras. Estás en un momento de claridad y de cuidado personal muy importante: el hecho de querer tener una conversación honesta con tu pareja no es un signo de ruptura, sino de madurez emocional y de deseo genuino de construir una relación más consciente y equilibrada.
Las diferencias de personalidad —como la tuya, más introspectiva, y la suya, más expansiva— no son en sí mismas un problema, pero sí pueden generar desgaste cuando no se encuentran espacios de respeto y de comprensión mutua. Lo que describes refleja una necesidad legítima de equilibrio, autonomía y validación emocional dentro de la relación.
Tu malestar no parte de un juicio hacia él, sino de la sensación de no sentirte escuchada ni acompañada desde un lugar de reciprocidad. Eso puede provocar un profundo cansancio emocional, sobre todo cuando los propios intereses, tiempos y espacios personales se ven anulados.
Tomarte este momento para reflexionar, identificar tus necesidades y atreverte a expresarlas es un paso muy valioso. No se trata de tener todas las respuestas de inmediato, sino de reconocer lo que sientes y permitirte actuar desde el respeto hacia ti misma. A veces, la calma y la claridad llegan cuando nos damos permiso para ser honestos con nosotros mismos y con quien tenemos al lado.
Porque mereces una relación donde puedas respirar, ser tú misma y sentirte en paz. Si ves que tienes dificultades para poder manjerlo es algo que en terapia se puede trabajar y no dudes en buscar ayuda profesional. Un abrazo.
-
Buenas!! Quería saber si un estado de estrés/ ansiedad puede alterar el sentido de olfato y gusto.
Buenas!!
Quería saber si un estado de estrés/ ansiedad puede alterar el sentido de olfato y gusto. Es como si oliera a metal
Un saludoRESPUESTA DEL PROFESIONAL:
¡Hola!
Gracias por tu consulta, entiendo perfectamente tu preocupación.
El estrés y la ansiedad pueden afectar de muchas maneras a nuestro cuerpo, y una de ellas es alterar la forma en la que percibimos los sentidos, como el olfato o el gusto. Cuando estamos en un estado de tensión o ansiedad mantenida, el sistema nervioso se encuentra más activado y eso puede provocar sensaciones extrañas o cambios en la percepción, como notar un olor o sabor metálico sin una causa aparente.
Aun así, siempre es recomendable descartar primero cualquier causa médica, por lo que te sugiero comentarlo con tu médico de cabecera. Si todo está bien a nivel físico, es muy posible que el origen sea emocional, y en esos casos la terapia psicológica puede ayudar mucho a reducir la ansiedad y los síntomas que conlleva.
Un saludo
-
Tengo unas oposiciones a bombero con pruebas físicas. Entre ellas, la carrera de fondo de 1500m. Lle
Tengo unas oposiciones a bombero con pruebas físicas. Entre ellas, la carrera de fondo de 1500m. Llevo entrenando muy duramente durante meses y no he conseguido mucha mejora; esto me ha llevado a un punto donde me veo frustrado y con pánico a la hora de enfrentar la carrera.
Han sido tantos entrenamientos sufriendo al límite y pasándolo tan mal que sólo pensar en la prueba o incluso en hacer una simulación de la carrera me siento fatal, las pulsaciones se me disparan y me entra un pánico que no sé controlar. Hoy fuí a la pista a hacer un test de carrera y no he sido capaz de pasar de la mitad. Me sentía débil, muy presionado y con sensación de agotamiento desde los primeros metros.
Sé que gran parte de mis sensaciones son debidas al pánico que me crea sólo pensar en la carrera, pero me gustaría poder aprender a controlarlo y empezar a disfrutar la carrera, o al menos correr como si fuera un entrenamiento más.
Un saludoRESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Gracias por abrirte y compartir cómo te sientes. Lo que estás viviendo es algo más común de lo que solemos pensar, especialmente cuando se juntan el esfuerzo sostenido, la presión del objetivo y el desgaste emocional. Has estado entrenando duro, lo cual ya habla de tu compromiso y tu capacidad de esfuerzo, pero también es muy humano llegar a un punto de saturación y bloqueo emocional cuando las cosas no salen como esperas.
Lo que describes —esa sensación de pánico, el cuerpo que se bloquea, las pulsaciones que se disparan, la dificultad para avanzar aunque físicamente podrías— es algo que en psicología llamamos respuesta de ansiedad anticipatoria. Tu mente, por todo lo vivido anteriormente, ha empezado a asociar la carrera con sufrimiento, frustración y exigencia, y por eso, incluso antes de empezar a correr, ya estás en modo “alarma”. Es como si tu cuerpo estuviera tratando de protegerte de volver a pasar por una experiencia dolorosa. Y esto, aunque molesto, tiene sentido y se puede trabajar.
Algunas ideas que pueden ayudarte a empezar a recuperar la calma y la confianza:
1. Trabaja la relación emocional con la carrera. Ahora mismo la carrera de 1500m se ha convertido en una especie de “enemigo mental”. El objetivo sería poder redefinir esta relación: volver a verla como un reto técnico más, como una parte de tu camino, no como una amenaza.
2. Aprende a regular la ansiedad. Técnicas de respiración, como la coherencia cardiaca o la respiración diafragmática, pueden ayudarte a bajar pulsaciones antes y durante el esfuerzo. Practicarlas fuera del entrenamiento, en momentos tranquilos, crea una base para poder aplicarlas cuando lo necesites.
3. Valida lo vivido y permitete parar si lo necesitas sin juzgarte duramente a tí mismo
4. Ten en cuenta que pedir ayuda no es rendirse.
Estás luchando por un objetivo muy exigente y estás dando mucho de ti. No te juzgues por sentir miedo o frustración; son respuestas normales cuando lo damos todo. Y lo mejor es que esto se puede entrenar también: igual que has trabajado tu cuerpo, puedes trabajar tu mente para que vuelva a estar de tu lado.
Un abrazo enorme.
-
¿ Las malas personas te testean, te escanean para ver si eres bondadoso ? Y para ello fingen una ini
¿ Las malas personas te testean, te escanean para ver si eres bondadoso ? Y para ello fingen una inicial amabilidad para que te confíes y detectar como eres. Si ven que eres buena persona, después en ocasiones te ridiculizan delante de los demás, se aprovechan, manipulan, etc. ¿ Esta es una estrategia habitual o tipificada de este tipo de personas ?
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Gracias por tu pregunta. Sobre lo que comentas: sí, existen personas que pueden utilizar una estrategia de aparente amabilidad inicial como una forma de "testear" a los demás. Esta amabilidad no es genuina, sino una herramienta para observar cómo reaccionas, si eres confiada, empática o tienes dificultades para poner límites.
Una vez detectan que la otra persona es bondadosa o complaciente, pueden empezar a mostrar comportamientos dañinos como la manipulación, el ridiculizar en público o el aprovecharse emocionalmente. Estos patrones pueden formar parte de dinámicas relacionales tóxicas y, en algunos casos, de perfiles con rasgos manipuladores o narcisistas.
No es una estrategia “oficial” o necesariamente consciente, pero sí es un patrón que se repite en algunas personas con ese tipo de conductas. Es como si intuyeran qué tipo de personas están más dispuestas a tolerar ciertas actitudes y se aprovecharan de ello.
Es importante decir que ser buena persona no es un defecto. La bondad, la empatía y la sensibilidad son cualidades muy valiosas. Lo que sí es clave es aprender a reconocer señales de alarma y a poner límites cuando algo no se siente bien, para poder cuidarte y protegerte emocionalmente.
Si te has sentido así, no estás sol@ y es posible trabajar en fortalecer tu autoestima, tu criterio propio y tu capacidad de poner límites sanos, sin perder tu esencia.
Un abrazo grande.
-
Peleo mucho con mi madre. Al punto de creer que la odio. Siento que nunca me quiso aunque trabajó du
Peleo mucho con mi madre. Al punto de creer que la odio. Siento que nunca me quiso aunque trabajó duro para que no me faltará nada. Pero nunca tuvo un abrazo, un elogio para conmigo, nada! Ella por otro lado, también recibe mucho maltrato verbal de mi persona, pero reacciona de igual manera. Nada de lo que yo hago le parece positivo. Por el contrario siempre hace observaciones negativas. A qué se debe ésto?
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Gracias por compartir algo tan personal. Lo que estás viviendo con tu madre es muy doloroso, y es válido que te sientas confundido/a por esa mezcla de emociones: el resentimiento, la rabia, pero también la necesidad de haber recibido afecto.
Muchas veces, cuando en la infancia no se nos expresó el cariño de forma visible—como con abrazos, palabras de apoyo o validación—podemos crecer sintiendo un vacío emocional, aunque nuestras necesidades materiales hayan sido cubiertas. Esa falta de reconocimiento y afecto puede generar heridas profundas que, si no se trabajan, se convierten en reproches, enfado o incluso en una sensación de rechazo mutuo.
El conflicto constante y el maltrato verbal por ambas partes pueden ser una forma de expresar ese dolor acumulado, esa necesidad de ser vistos y validados que nunca se satisfizo del todo.
No se trata de culpar a nadie, sino de entender que ambos probablemente están repitiendo patrones aprendidos, cada uno desde su propia historia emocional. Lo importante es que estás dando un primer paso al ponerlo en palabras. A partir de ahí, es posible trabajar en comprender tu historia, sanar las heridas emocionales y decidir qué tipo de vínculo deseas tener con ella, o al menos, cómo cuidar tu bienestar emocional en medio de esta relación.
Si te resuena, estaré encantada de acompañarte en ese proceso.
-
Mi pareja me pidió un tiempo de tres semanas, hemos tenido peleas constantes acerca de un conflicto
Mi pareja me pidió un tiempo de tres semanas, hemos tenido peleas constantes acerca de un conflicto que se me ha salido de las manos, y es que el siempre quiso que fuera a su casa a conocer a sus papás por ese motivo, el y vamos para 2 años de relación, tengo 20 y el 18, dependo a que mis papás me lleven a ir a verlo porque donde vivo es una ciudad muy peligrosa donde las mujeres no pueden salir a la calle solas y hay mucha violencia, he hablado con mi mamá varias veces que el ha querido invitarme a su casa, pero mi mamá se opone y se me pone como autoridad, piensa que voy a perder el respeto por tener relaciones sexuales, que voy hacer allá con gente que no conozco, que es mejor que vaye en un punto neutro a un restaurante a conocerlos, se lo comente a mi novio y el se lo comento a su mama y dicen que es uns tonteria,es muy difícil hablar con mi mamá tiene ideas muy fijadas, y cada vez que intento hablar se niega a escucharme, he hablado esto con mi novio y esto le agobia a el, que esto no se haya resuelto, quiero estar con el, me duele, el no poder ser más independiente, he pensado que si me voy y agarro las cosas, me traería más conflicto a mi casa, le he dicho que no pienso quedarme en esta posición toda la vida, que si me compro un carro tendría esa libertad, de no depender de mis papás de no pedir permiso a donde voy, aunqje se esto me tomaria tiempo, esto me duele mucho, y siento como si esto se saliera de mis manos a pesar de todos los intentos que he hecho (ToT)
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Gracias por compartir con tanta honestidad lo que estás viviendo. Es totalmente comprensible que te sientas frustrada, triste y atrapada en esta situación: estás intentando cuidar tu relación de pareja, respetar las normas de tu casa y construir poco a poco tu independencia, pero sientes que nada de eso termina de encajar.
Tener 20 años y estar en una etapa de transición entre la dependencia familiar y la autonomía personal no es fácil, especialmente cuando las normas en casa son muy estrictas y el diálogo no es abierto. Además, te enfrentas a un contexto que también es complejo por razones externas, como la inseguridad en tu ciudad, que condiciona tus posibilidades reales de moverte libremente.
Es importante que sepas que no estás fallando por no poder resolverlo todo ya. Estás haciendo lo que puedes con los recursos que tienes, y eso también es valioso. Has intentado hablar, explicar, buscar alternativas… y todo eso habla del compromiso que tienes con tu relación y contigo misma.
En cuanto a tu pareja, entiendo que también esté frustrado, pero es fundamental que ambos puedan ver que este conflicto no es sólo entre ustedes dos, sino que está muy influido por tu entorno y por factores que tú no puedes controlar del todo en este momento. Un vínculo sano necesita comprensión y paciencia de ambas partes, sobre todo cuando uno está atravesando una situación tan delicada como la tuya.
No estás sola, y este momento no define tu valor ni tu futuro. Estás en proceso de crecer, de tomar decisiones importantes y de encontrar tu propio camino, aunque ahora se sienta difícil. Si lo deseas, te puedo acompañar a ordenar lo que estás sintiendo, validar tu esfuerzo y encontrar estrategias para fortalecer tu voz, tu autoestima y tu bienestar, sin tener que romper contigo ni con quienes te rodean.
-
¡Hola, lindísimo día! Lo que pasa es esto. ¿Por qué cuando llego aún lugar, ya sea red social, tr
¡Hola, lindísimo día!
Lo que pasa es esto.
¿Por qué cuando llego aún lugar, ya sea red social, trasmisiones o más, Me siento que seré la más guapa y que me tendrán en lo alto o que habrá algún que otro enamorado de mí, cuando realmente no es así? Y cuando algo no sale como lo pensé, mi mente cambia completamente y decido no creer más en nada y nadie, cuando realmente la idea y quien llego con esas expectativas, fui yo?RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
¡Hola! Qué alegría que hayas escrito, de verdad. Y gracias por compartir algo tan personal y profundo.
Lo que cuentas es algo que le pasa a más personas de lo que creemos, aunque a veces cuesta ponerle palabras. Esa sensación de llegar a un lugar —ya sea en redes, en una reunión o cualquier espacio social— y pensar que vas a destacar, que te van a ver, admirar o incluso que alguien se va a enamorar de ti, puede tener que ver con una parte de ti que busca sentirse valorada, querida y validada. Y eso es completamente humano.
Imaginarnos ese escenario ideal muchas veces es una forma de darnos ánimo, de protegernos o de llenar vacíos que quizás llevamos arrastrando desde hace tiempo. El problema aparece cuando la realidad no responde a esas expectativas… y entonces el golpe emocional puede ser duro. Es como pasar del “todo” al “nada” en cuestión de segundos. Y claro, eso duele. Duele porque en el fondo, quien iba con esa ilusión eras tú.
Y no, esto no significa que haya algo malo en ti. Al contrario. Habla de emociones muy intensas, de una gran necesidad de conexión… y probablemente también de heridas que no se han terminado de cerrar.
Como psicóloga general sanitaria, me encantaría ayudarte a entender por qué ocurre esto, de dónde vienen esas emociones y cómo podemos empezar a construir una autoestima más firme, que no dependa tanto de lo que los demás piensen o no piensen. Crear un espacio seguro donde puedas ser tú, sin máscaras ni exigencias, y desde ahí trabajar juntas lo que necesites.
Si sientes que ha llegado el momento de mirar hacia dentro y cuidar de ti, estaré encantada de acompañarte.
Un abrazo grande.
-
Hola,buenas noches. Mi pareja mantuvo relaciones con una compañera de clase el año pasado y en este
Hola,buenas noches. Mi pareja mantuvo relaciones con una compañera de clase el año pasado y en este ano siguen estando en la misma clase. El me dice que no tienen ningún contacto. Pero durante nuestra relación encontré fotos de ella en su celular. El seguía enganchado a ella mientras estaba conmigo y eso me dolió muchísimo. Perdone y seguí con el pero ahora que se que están en la misma clase me da miedo que me oculte cosas con respecto a eso. Ayúdenme
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Gracias por compartir lo que sientes. Es completamente válido que esta situación despierte en ti inseguridad y preocupación. La confianza es un pilar fundamental en cualquier relación, y cuando ha habido situaciones que han causado dolor, es natural que resurjan temores, especialmente si hay factores que te recuerdan lo ocurrido.
Sería importante explorar cómo te sientes en esta relación y si hay algo que puedas necesitar para recuperar tu tranquilidad y confianza. También puede ser útil hablar con tu pareja de manera abierta y sincera sobre tus emociones, expresando lo que necesitas para sentirte más segura.
Si sientes que esta situación te genera ansiedad o afecta tu bienestar, puedes buscar ayuda profesional para fortalecer tu seguridad emocional y gestionar estos pensamientos de una manera que te ayude a sentirte mejor.
Espero haber podido ayudarte. Un saludo.
-
Estuve saliendo con un chico durante 6 meses y desde el inicio me dejo claro que no quería una relac
Estuve saliendo con un chico durante 6 meses y desde el inicio me dejo claro que no quería una relación, estuvimos compartiendo muchos momentos durante este tiempo hasta q yo en este caso empecé a sentir por él y él decidió que mejor terminar ahí y quedar como amigos. Estuvimos un mes y medio de contacto cero, hasta que volvimos hablar y nos veíamos y hablábamos bien como amigos, pero volvimos nuevamente a mantener relaciones en alguna ocasión más.
Hace prácticamente 2 meses hablábamos pero no teníamos relaciones y me contó q mientras estuvo conmigo no había estado con nadie mas, pero que en las últimas semanas sí que había tenido relaciones con otras personas.
Realmente sé que es libre ya que no tenemos ningún compromiso, pero a mi me ha dolido mucho ya que no entiendo porque volvimos a mantener relaciones si habíamos acabado bien y no sé gestionarlo, ni realmente entenderlo a él ni verlo ahora con otros ojosRESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Buenas, lo que estás sintiendo es completamente válido y natural. Te encuentras en una situación en la que, aunque racionalmente entiendes que esta persona no tenía un compromiso contigo, emocionalmente ha sido difícil de procesar. Es normal que te duela, porque durante seis meses construiste un vínculo con él, y tus sentimientos evolucionaron de una manera diferente a los suyos.
Es importante reconocer que, aunque en algún momento lograsteis establecer una amistad después de la ruptura, el hecho de haber retomado la intimidad pudo haber reavivado tus emociones y expectativas, lo que ahora hace más difícil aceptar que él ha seguido adelante de otra manera. No se trata de que haya hecho algo "mal" o "bien", sino de cómo esto impacta en tu bienestar emocional.
Te sugiero que tomes un tiempo para ti, para reflexionar sobre lo que realmente quieres y necesitas en una relación. Pregúntate si mantener este vínculo te ayuda a sanar o si, por el contrario, te está generando más confusión y dolor. Pon en primer lugar tu bienestar y tus límites emocionales. Si sientes que te cuesta manejar esta situación sola, buscar apoyo terapéutico puede ayudarte a procesar tus emociones y tomar decisiones más alineadas con lo que realmente deseas.
Recuerda que mereces una relación en la que haya reciprocidad emocional y claridad. No tengas miedo de priorizarte.
Un abrazo.
Preguntas populares
-
Me operaron del segundo dedo (lo tenía en garra) hace 5 años aprox, pero hace unos días tuve un acci
Tras un traumatismo, la persistencia de dolor e inflamación en un dedo puede…